¡Hola a todos! Llevo un tiempo siguiendo el anime y el manga de SPY x FAMILY y esta pequeña historia surgió de mis conversaciones con un amigo cuando hablamos sobre formas divertidas en que podría terminar la historia y uno de esos finales involucraba un salto temporal donde una Anya adulta se enfrentaba a una situación en plan "Aquí vamos otra vez".

Sé que tengo fics sin terminar aquí pero como todo fanficker la vida tiende a alcanzarnos y nos inspiramos en aquello que más seguimos en este momento, pero como ya me conozco será un short fic para asegurarme de terminarlo rápidamente ;).

Espero que les guste y obviamente…esta serie no me pertenece en lo absoluto tampoco sus personajes, la imagen de portada la encontré en la cuenta de Pinterest de Iavie.

SPY x NANNY

Aunque la Guerra Fría y las constantes tensiones entre Westalis y Ostania parecían haberse calmado hace años, era un hecho que no todos estaban felices con ello, dichas personas infelices no residían todas en el mismo país ya que es bien sabido que en las guerras siempre hay diversos intereses involucrados.

Uno de dichos interesados se encontraba entre los altos mandos de Lestait antiguo país aliado de Ostania durante la guerra y principal proveedor de armas. Seconda Corsetti actual congresista era una de las más involucradas en dicho negocio…también una de las mujeres más infelices con el cese definitivo de las hostilidades y el fin de las tensiones. Cansada del colapso de su antiguo negocio y decidida a volver a los tiempos de gloria y riqueza se encontraba moviendo algunos hilos en el bajo mundo para reavivar los conflictos. Y desafortunadamente las grandes causas requerían algunos sacrificios, en este caso la pobre víctima correspondía a su anodina y joven secretaria Erminia.

Los tacones de la dama resonaban en el pasillo, caminaba llena de confianza sin esconderse, con los dos sicarios contratados a su lado, sabiendo que matar a la pequeña chica sería demasiado sencillo, casi lo sentía por ella: había sido muy útil.

Llegó frente a la puerta del baño y sin molestarse en tocar ingresó, sus ojos felinos se posaron en el acto en una joven de poco más de veinte años: Erminia Capuzzi, contextura pequeña, cabello rosa claro hasta la espalda firmemente atado en una trenza y gafas gruesas, su ropa siempre era sencilla y anticuada: faldas largas, camisas sueltas y zapatos bajos, su constante postura encorvada completaba la apariencia poco atractiva.

—¿Señora Seconda? —murmuró con su vacilante voz de siempre, los ojos verdes vagaron hacia los sicarios—¿Quiénes son ellos? Los hombres no pueden ingre…

—No pierdas el tiempo hablando querida—con un solo gesto de la mano la hizo callar—verás, aprecio el arduo trabajo que has realizado para mí y tu adhesión a la causa, sin embargo, estarás de acuerdo conmigo en que mientras menos gente sepa un secreto más seguro es para todos.

—Pe…pero le dije que estaba de su lado, me dijo que me daría muchas oportunidades.

—Y las estoy dando ¿no? —revisó sus uñas perfectamente arregladas con aburrimiento—tendrás la maravillosa oportunidad de morir por tu país llevándote todos los secretos a la tumba ¡con tu sacrificio Lestait podrá regresar a ser una potencia una vez que Westalis y Ostania sean debilitados!

Una risa aguda resonó en el baño de damas mientras los sicarios avanzaban hacia el objetivo y ella se devolvía hacia a la puerta. Seconda esperaba escuchar algún sonido de huesos crujiendo, un grito ahogado u otra señal de agonía (poco le importaba como decidieran matar a la chica), más para su sorpresa lo que escuchó fue a dos hombres jadear antes de ser estrellados contra el piso.

—Vaya, no pensé que realmente intentarías matarme mientras estaba sola en el baño es un completo cliché.

Sorprendida la congresista se volteó quedando paralizada al ver a Erminia parada (y sin encorvarse) frente a dos enormes hombres sangrantes e inconscientes, en sus manos llevaba pinceles de maquillaje de diversos tamaños cuya punta inusualmente afilada goteaba un líquido rojo y espeso.

—Esos…que…

Anya sonrió entrecerrando los ojos al ver a la malvada mujer boquear como un pez con su mirada yendo de las armas camufladas hacia los hombres caídos.

—¿Te gustan? —hizo girar los pinceles entre los dedos—nadie suele sospechar de las herramientas de maquillaje de una mujer, siempre se sorprenden cuando llegamos a esta parte.

Tendría que agradecerle más tarde a Franky por desarrollar todo el arsenal asesino "de señorita" totalmente discreto y letal.

Seconda no tardó en reconocer el peligro como la rata que era así que sin perder tiempo salió por la puerta y echó a correr por el pasillo.

Anya esperaba que esto sucediera, de igual forma sabía que la mujer trataría de chillar para atraer la atención de alguien habiendo olvidado en su terror que ella misma se encargó de esperar que la mayoría de los pisos del edificio estuviesen completamente vacíos para ejecutar su asesinato, la única persona viva allí además de ella era el guardia de la entrada que no escucharía a nadie gritar desde el piso quinto, así que no tenía porque tomarse las cosas con prisa, Seconda carecía de cualquier habilidad de pelea estando sola, era la clásica mujer intrigante y estratégica que dependía de otros para realizar el trabajo sucio.

La dejó correr un poco más con cierta diversión, para que saboreara la libertad y el alivio antes de verse capturada, una pequeña venganza por los meses de tiranía y malos tratos que tuvo que soportar en su papel como la sumisa secretaria pueblerina Erminia.

Los pensamientos de la rata llegaron hacia ella:

" El ascensor ¡por fin! ¡vamos sube! Una vez que esté dentro no podrá tocarme y la detendrán en el primer piso ¡vamos, vamos!"

Anya suspiró, decepcionante... ¿en serio creía que un guardia con garrote sería capaz de detener a una mujer que apuñaló a dos hombres con el doble de su peso con pinceles? Lestait debería agradecerle el librarlos de una líder con tan pocas habilidades de supervivencia.

Corrió hacia el objetivo a una velocidad que tanto para ella como sus padres sería moderada, pero calificaría como sobrehumana entre la población normal, el resultado de ser entrenada durante más de diez años por un espía de primera y una sicaria.

Seconda estaba levantando un pie para entrar al ascensor cuando una pequeña mano la agarró por la blusa aventándola contra la pared:

—¡No me mates! ¡te daré dinero! ¡te haré mi socia!

La patética mujer temblaba y lloraba, su maquillaje siempre impecable le manchaba las mejillas.

—No planeo matarte—Anya se agachó mirándola a los ojos—te llevaré conmigo para ser interrogada, estoy segura que tienes muchos secretos más que compartir ¿verdad?

—¡Lo sabes todo! ¡trabajaste conmigo por meses, no tengo nada más que decir! Así que déjame ir…

—Oh, bueno entonces no me sirves—movió la mano hacia ella dejando la punta filada del pincel a un milímetro de su ojo—ah, ¡era broma!

Los párpados de Seconda cayeron y su cuerpo se desplomó en el piso con un golpe seco.

Anya se enderezó caminando hacia el baño para retirar su bolso y luego cargar a la mujer caída en la espalda sin esfuerzo. Esperó el ascensor pensando en el episodio de Bondman: Next Generation siendo gravado en su cuarto (o más bien lo que fue el cuarto de Erminia).

Al llegar al primer piso le sonrió al guardia:

—¡Misión cumplida! Aunque el baño de damas del quinto piso necesita una limpieza.

El hombre asintió llevándose una mano a la gorra:

—Bien, me encargaré—sacó un trapeador y una cubeta de la cabina—al menos podrías haber llevado los cuerpos al incinerador.

—Ah, lo siento hehehe.

—Lo que sea, el auto debería estar por llegar.

Anya salió del edificio en el preciso momento en que un pequeño automóvil discreto se detenía en frente, arrojó el cuerpo de Seconda Corsetti en el asiento trasero junto al cuerpo del conductor original también inconsciente antes de subirse al asiento del copiloto y saludar al agente de WISE al volante.

—Supongo que el conductor era otro sicario de segunda—ni siquiera podrían compararse con su madre.

—Supones bien, para ser una mujer supuestamente inteligente no le gusta gastar en un buen servicio.

El coche arrancó por las calles casi desiertas a esa hora. A la mañana siguiente todo Lestait sería sacudido por la noticia sobre su admirada congresista huyendo del país con una importante cantidad de dinero perteneciente al estado, hecho que sería descubierto gracias a declaraciones de convenientes testigos y las pistas cuidadosamente falsificadas.

La inteligencia secreta del país se encargaría que no buscaran demasiado a la mujer, aunque no estaban aliados con WISE, llevaban tiempo sospechando de ella, pero debido a su poder en los altos mandos de la fuerza oficial no podían tocarla: se alegrarían de su desaparición deshonrosa y se conformarían con emitir una orden de arresto en caso de que volviera al país.

De su joven secretaría Ermina Capuzzi nadie se acordó, algunos conocidos dirían que era una joven demasiado callada y tímida como para hacer amigos y que posiblemente decidió que la vida en la ciudad era demasiado dura y regresó a su pueblo en las montañas. Pueblo donde efectivamente habría una tumba abandonada con su nombre para los curiosos…solo que esta pertenecía a una mujer ya muerta hace algún tiempo a la edad de 99 años, aunque por fortuna y extraordinaria conveniencia era una tumba sin fechas, solo un nombre.

Así fue como Erminia Capuzzi desapareció sin dejar rastro al igual que otros papeles desempeñados por la joven agente de WISE quien respondía a un nombre clave bastante espectacular a su parecer personal: Bond Girl.

Continuará...

Iré actualizando de a poco, cada semana en ningún día en particular, los capítulos serán cortos como este.

Espero les haya parecido divertido.