NOTAS: Y les llego con una nueva historia (esta vez corta) para celebrar las fechas que vienen. Por supuesto, con algo más de Luffyfem para aportar al fandom :D
Algo curioso, esta historia simplemente salió de mi imaginación con un revoltijo de ideas que me parece, deben leer. Además, era hora de que Sabo sufriera las consecuencias de pasar el amor de hermanos y traicionar el código xD
En cuanto a esta historia, pues no está terminada, pero serán pocos capítulos y tengo listo el segundo y el tercero lo he comenzado, así que despreocúpense. También quise aportar algo a mi otra pareja culposa SaboLu, que, si del AceLu hay poquísimas, del SaboLu son casi nada :3
Finalmente, antes de comenzar a leer, debo decir un pequeño aviso. En caso de que llegaran a leer esta o alguna otra de mis historias en otro lado, es muy seguramente un plagio. Yo siempre uso el seudónimo "RozenDark" y únicamente público en Amor Yaoi, Wattpad, y AO3.
Esto lo digo, debido a los recientes fallos de Wattpad y que esta misma plataforma tiene una página espejo donde lucran con las historias. Por lo que cualquier cosa, les estaré agradecida si me lo hacen saber. De cualquier manera, en caso de algún otro cambio, les daré el aviso correspondiente :3
En fin, los personajes de One Piece son propiedad de Eiichiro Oda. Las imágenes utilizadas a lo largo del fic son hechas por su servidora.
Y sin más que decir, les invito a leer (^3-)/
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Mientras corrían a gran velocidad, los dos niños mayores no podían dejar de pensar en todo lo que habían perdido en tan sólo un breve instante.
La niña pequeña en la espalda de uno de ellos, era completamente ignorante a todo lo que estaba pasando con el mundo que era su hogar. Aunque los dos niños mayores no podían evitar sentir preocupación, debido a que la niña estaba inconsciente, debido a un golpe recibido en aquel ataque sorpresa.
"¿Crees que el viejo pueda contenerlos por más tiempo?"
'El viejo' como le llamaban al abuelo de la niña, era uno de los principales guardias de la familia real. Siendo catalogado como un héroe para el reino junto al padre del niño mayor, debía mantener a raya a esos invasores que solamente querían causar daño al reino.
"No lo sé…" Respondió el niño de cabello rubio. "Eran demasiados invasores…"
La respuesta llegó tan desanimada, que el niño mayor temió que su mejor amigo estuviera completamente desolado.
No era estúpido al menos cuando necesitaba no serlo así que sabía que su amigo se sentiría culpable, debido a la pesada carga que tenía al ser el príncipe del reino y el verdadero heredero al trono. Pero no era culpa de su amigo lo que sucedía…
Su molesto padre a quien el rey Outlook había desheredado abuelo de su amigo había llegado con el principal causante que tanto daño había causado, sin importarle un poco la gente inocente.
Sabo, quien sería el próximo rey, no tuvo más opción que huir junto a él y su hermana que se encontraba inconsciente en su espalda. Todo para evitar que toda la familia real cayera…
"¿Sabes que nada de esto es tu culpa? ¿Verdad?" Como pudo, miró a su amigo y hermano de juramento. "Fue tu padre quien causó todo esto al aliarse con ese maldito de Joker y como vimos, recibió lo que merecía…"
El niño rubio no supo qué responder. Por lo general, era él quien animaba a su amigo Ace, pero en esta ocasión, los papeles se habían invertido.
Aun así, su mirada preocupada que veía con insistencia a la inconsciente niña en la espalda de Ace, decía todo lo contrario…
Sabo sí que pensaba en que todo eso era por completo su culpa…
"Parece que llegamos al lugar acordado".
Con las palabras de Ace, ambos niños se detuvieron. Sabo se aseguró de quitar su chaqueta y estirarla en el suelo, para que Ace pudiera dejar a la niña allí.
Ace por supuesto, lo hizo. Asegurándose de que la niña estuviera lo más cómoda posible.
"¿Crees que Luffy está bien?" Preguntó con preocupación Ace.
Sabo usó el pañuelo que usaba en su cuello, para limpiar la frente sangrante de la única niña, aunque le preocupaba también las marcas en su cuello y manos, la más preocupante era la herida de su cabeza. "Parece que la herida no es grave, pero me preocupa que aún no despierte…"
Ninguno dijo algo más por unos momentos. Aunque ambos esperaban que los adultos lograrán sacar a ese maldito de Joker para que las cosas regresen a la normalidad.
"Hay que confiar que el viejo logrará mandarlos a volar con esos molestos puños que duelen", animó Ace con una sonrisa. "Además, mi pap…"
"¿Ace?" Sabo se extrañó al escuchar que su amigo no logró terminar su frase. Y por alguna razón, sintió que poco a poco olvidaba algo demasiado importante.
"¿Qué estaba a punto de decir?" Se preguntó Ace con el ceño fruncido.
"Es como si hubiéramos olvidado algo muy importante…"
Ninguno podía decir con certeza lo que habían olvidado. Aunque decidieron dejarlo de lado, y esperar a que el abuelo de la niña llegará con bien, para poder abrir el extraño portal del que tanto le habían contado a Sabo.
"Parece ser que el pequeño príncipe y sus dos amigos estaban escondidos en el bosque como lindos cachorritos…"
Tanto Ace como Sabo se pusieron en guardia al escuchar esa horrible voz. Ambos vieron justo frente a ellos, al fiel seguidor de Joker y su principal adulador, justo a su lado estaba esa rara señora que parecía una niña pequeña.
"Trébol y Sugar, si no me equivoco", Sabo le hizo una señal a Ace para que tomara devuelta a la inconsciente Luffy.
El hombre se rió con diversión al ver las intenciones de ambos niños. "No pueden irse así nada más, en especial el príncipe y esa niña".
Ace y Sabo encendieron fuego en sus manos, ninguno dispuesto a ceder ante las exigencias de aquel par. Por suerte, Garp llegó para detener a Trébol de una vez por todas.
"¡Abre el portal de una vez!"
Sabo asintió nerviosamente, mientras corría a hacer lo que el viejo Garp le había ordenado. Tan rápido como pudo y tal y como su abuelo le había enseñado, abrió el portal que sería la salvación de ellos.
Por desgracia, Garp estaba lo suficientemente ocupado lidiando con el persistente Trébol, y la pequeña compañera de este se había situado justo detrás de Ace y Luffy.
"¡Cuidado!"
Y fue repentino, pero Sabo sintió que su cuerpo cambiaba de un momento a otro y la sonrisa en el rostro de Sugar no le daba buena espina.
"¿Qué acaba de pasar?"
Sabo vio el rostro extrañado de Ace y la mirada adormilada de Luffy que aparentemente lo veía. Así que nervioso se vio las manos, llevándose la sorpresa de que eran de madera…
"¿Qué se supone que haces mocoso?"
Sabo pudo ver como Ace y Luffy eran cargados por Garp y lanzados directamente al portal. Quiso correr hacía el hombre, pero Garp pareció enojado al ver que lo había intentado, casi como si no lo reconociera…
"Dile a tu jefe que jamás permitiré que le ponga una mano encima a mis nietos".
Y justo después, el puño de Garp se volvió completamente negro y dio de lleno en el suelo.
Sabo no pudo hacer absolutamente nada al sentir que el efecto del golpe lo mandaba lo suficientemente lejos del lugar…
Sabo se quedó completamente solo con ese nuevo problema…
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"Un Curioso Cascanueces"
Luffy estaba aburrida. Demasiado aburrida en esa gran casa que solamente la habitaban tres personas y solamente se encontraba ella.
Miró por la ventana con todo el aburrimiento e inmediatamente un puchero disconforme apareció en su rostro. Estaba nevando y ella no podía salir a jugar en la nieve, porque sería completamente aburrido hacerlo ella sola.
Su hermano mayor no llegaría temprano, debido al trabajo. Rápidamente maldijo al estúpido jefe de su hermano, por darle horas extra solamente a su hermano…
Y su abuelo no llegaría tampoco, aunque si lo pensaba, en el caso de su abuelo era un tanto peor, debido a que no llegaría, hasta dentro de cinco días…
Mientras tanto, ella se quedaría sola en casa, hasta que Ace fuera liberado de su molesto y aburrido trabajo, lo cual, no sería pronto, así que estaría sola por las próximas cinco horas. Y ella definitivamente odiaba estar sola…
"Tonto abuelo…"
Su abuelo le había mandado un mensaje, que por supuesto, ella respondió de manera explícita sobre cómo le había ido en su día a día. Pero tal y como siempre lo hacía su abuelo, le sugirió más bien parecía una exigencia que saliera a disfrutar su juventud como una persona normal.
Luffy se sentía de todo, menos, alguien normal. No podía hacer amigos con facilidad, aun cuando ella era demasiado animada, alegre y atrayente, sentía que no encajaba del todo con la gente.
Ya lo había hablado con su abuelo y también con su hermano mayor, pero por alguna razón, ambos seguían diciendo lo mismo, pero sin llegar a responder a sus dudas, las cuales, parecían demasiado infinitas con el raro comportamiento que su abuelo y hermano llegaban a tener cada vez que ella decidía tocar el tema…
Con el cansancio que por supuesto, no tenía, se puso de pie y a paso calmado fue directamente a la cocina. Se le ocurrió que tal vez, podría disfrutar de un plato de cereal con leche, mientras veía alguna película, hasta que su atención comenzará a viajar como siempre lo hacía.
Una vez dejó el plato que usaría en el mesón del comedor, se dispuso a ir por el cereal y la leche, hasta que claro, el timbre resonó por toda la casa. Y repentinamente, recordó que Makino le había prometido llegar de visita con unas cuantas cosas que seguramente le interesarían.
Se apresuró a ir directamente a la puerta con una enorme sonrisa…
"Lucy-chan, es bueno ver que estás en casa y no afuera con este frío".
Luffy asintió sonriente, mientras dejaba pasar a la amable mujer. "Pero tú estás afuera, así que no tiene mucho sentido lo que dijiste", comentó ella con diversión, mientras veía con interés la caja. "¿Qué traes esta vez, Makino?"
Makino sonrió divertida, mientras dejaba la caja frente a la chimenea. "A Lucy-chan siempre le encanta todo lo que le traigo y me encanta ver que el overol y la blusa que te regale, te encantan como para traerlos puestos, pero hace mucho frío como para andar con ese tipo de ropa".
Makino era una vecina a la que Luffy quería demasiado. Desde que tiene memoria, ella había sido muy amable con Ace y ella, incluso les regalaba ropa y comida, aunque por alguna extraña razón, ni Ace y mucho menos su abuelo, aceptaban algún juguete como regalo.
Esa era otra de las tantas dudas que su familia le dejaba, pero decidió no prestar tanta atención a ese detalle, considerando que no le atraía mucho la idea de jugar con juguetes.
"Bueno, escuche que estarías sola por unas cuantas horas, así que pase a hacerte una visita y dejarte unos regalitos que tenía pensado dejar cuando estuvieran todos en casa…"
Luffy asintió no muy a gusto de escuchar que era demasiado seguro que Ace le hubiera hablado a Makino para que la acompañara, en lo que él llegaba. Y si había algo que a ella no le gustaba, era tener que molestar a los demás, cuando era demasiado obvio que tenían cosas que hacer en su casa.
"Tonto Ace", murmuró de brazos cruzados. "No debió hablarte, si estabas ocupada, Makino"; ella después de todo, sabía que Makino vivía con sus dos abuelos y que los cuidaba y trabajaba por ellos.
Makino simplemente negó con una sonrisa, mientras sacaba un curioso prendedor de moño rojo. "Mis abuelos me pidieron que viniera a entregarte estos regalos e incluso un poco de la comida que hice para hoy", se aseguró de restarle importancia al asunto. "La abuela, incluso, me dijo que este moño le quedaría adorable a tu sombrero de paja".
Luffy asintió con calma, mientras un tanto indecisa le entregaba su sombrero. No recordaba mucho de cuando llegó a vivir a esa pequeña ciudad, ni tampoco lo que hacía antes de hacerlo, pero sí que recordaba que ese sombrero de paja era un tesoro muy preciado para ella.
No a cualquier persona le permitía tocarlo y Makino definitivamente era de las pocas personas que tenían ese privilegio, en especial cuando la mujer siempre era tan amable de arreglarlo cada que tontamente le hacía un pequeño daño.
En esta ocasión, no fue diferente, Makino incluso se aseguró de cambiar la cinta que le permitía dejar colgando su sombrero en su espalda y arregló uno que otro trozo suelto de paja. Por último, colocó a un lado el prendedor y aunque no le gustaba poner adornos a su sombrero, lo haría por Makino y sus abuelos que habían sido lo suficientemente amables para darle el regalo.
"Combina muy bien, Lucy-chan".
Luffy asintió. "Se ve muy bien…" tenía que admitir que así era. "¿Qué más trajiste?" Preguntó.
"Oh, traje unas cuantas prendas para Ace-kun y para ti", con calma, comenzó a sacar cada una de las prendas que había traído con ella, hasta que no quedó nada en la caja.
"¿Qué es eso?"
Makino miró extrañada lo que Luffy señalaba. Se sorprendió de ver un muñeco de madera que curiosamente tenía vestimentas de la nobleza antigua.
"No lo había visto" murmuró confundida. "Seguramente mi abuela lo metió para que te haga compañía, pero a Garp-san y a Ace-kun no le gustan los juguetes".
Por alguna razón, Luffy sintió una extraña conexión con el muñeco. Se sintió como si estuviera olvidando algo de gran importancia, así que de alguna manera le preocupó cuando vio que Makino tenía las intenciones de llevarse al muñeco.
"¿Podría quedármelo?" Preguntó. "La abuela me lo envió y sería descortés rechazar el regalo, ¿No?"
Makino la miró preocupada. "No creo que sea lo ideal, Lucy-chan", no quería negarle nada a la chica, pero bien sabía que tanto el abuelo como el hermano de Lucy, no querían tener juguetes cerca.
"¡Yo hablaré con ellos!" Respondió rápidamente.
Makino la miró por unos segundos, solamente para soltar un largo suspiro cansado. Sabía que no podría ganarle a ese par de ojos llenos de determinación, así que se reprochó por haberlo intentado.
"De acuerdo, Lucy-chan, pero si Garp-san y Ace-kun te dicen que no lo quieren, tendrás que llamarme para que venga por él. Sería una lástima que lo tiraran a la basura", le advirtió, mientras se lo entregaba.
Luffy asintió sonriente, mientras recibía el muñeco en sus manos. "¡Lo prometo!"
Y después de haber convencido a Makino de dejar el muñeco, Luffy se aseguró de sentarlo en el sillón donde ella había estado sentada, mirando por la ventana, mientras ella ayudaba a Makino a volver a doblar la ropa para ponerla nuevamente en la caja.
Por alguna razón, Luffy sentía que el aburrimiento se había ido muy lejos con la llegada de su nuevo amigo…
Solamente esperaba que Ace no perdiera el control por ver a un adorable muñeco en la casa…
~..~
Ace sabía que era tarde; demasiado tarde de hecho. Seguramente Luffy ya estaría dormida o al menos eso es lo que le gustaría, pero conocía a su hermana pequeña demasiado bien y lo más seguro era que lo estuviera esperando en la sala con la televisión encendida y con una expresión llena de aburrimiento.
Luffy odiaba estar sola y para desgracia de ella, tanto su abuelo como él la dejaban demasiado sola últimamente…
"Ya llegué…"
Una vez entró a la casa, se aseguró de cerrar la puerta con seguro y quitarse la chamarra húmeda. Sinceramente, odiaba el frío ahora, en especial porque tener frío le recordaba su vida anterior en su mundo, pero ya nada podía hacer para recuperarlo. Al menos no haría nada, si eso llega a poner a Luffy en riesgo.
Dejó de lado sus pensamientos de una vida pasada, cuando no vio a su hermana llegar a recibirlo. Así que preocupado, se apresuró a llegar a la sala y efectivamente, Luffy estaba en el sillón con la televisión encendida, pero a diferencia de lo usual, ella estaba completamente dormida con una sonrisa.
La vista le parecería adorable, pero Ace frunció el ceño al ver que su hermana abrazaba justo un muñeco de madera. Y por alguna razón, la vestimenta y ese sombrero de copa se le hacían algo familiares…
"Luffy… ¿De dónde sacaste ese muñeco?"
Ace hizo el intento de quitarle ese muñeco y guardarlo con recelo en algún lugar donde su hermana no lo viera. Estaba completamente seguro de que Makino se lo había regalado, así que lo regresaría en la mañana, pero Luffy despertó y se aferró a ese molesto muñeco.
"Makino me lo dio… ¡Es mío!"
Ace soltó un largo suspiró lleno de agotamiento. "Sabes bien lo que el viejo y yo pensamos sobre los juguetes", respondió con dureza, esperando hacer que Luffy entrará en razón. "No pienso tirarlo a la basura, pero tampoco puedes tenerlo, así que lo guardaré y mañana en la mañana se lo regresaré a Makino".
Luffy negó con el ceño fruncido. "¿Por qué no puedo quedármelo? La abuela de Makino lo mandó para mí".
"Luffy no pienso discutir contigo, así que dame ese muñeco en este instante".
Ace por un momento espero que su hermana entendiera y le diera el muñeco, pero en su lugar, Luffy negó, mientras abrazaba de manera recelosa ese muñeco. Bien, Ace intentó de buena gana hacer las cosas como buen hermano mayor, pero estaba lo suficientemente agotado y estresado con el trabajo, era madrugada y Luffy no quería cooperar como se debe.
Así que utilizo por un momento haki del conquistador para intimidar a su hermana lo suficiente como para lograr tomar un brazo de ese estúpido muñeco. Sabía bien que Garp se enojaría si supiera lo que había hecho, pero Luffy no diría nada considerando que no tenía idea alguna de lo que había sucedido.
Por supuesto, el haki del conquistador no podía durar mucho tiempo con Luffy, porque sin que ella lo supiera, también lo tenía. Aun así, decidió jalar el muñeco hacia él, pero para su sorpresa, Luffy reaccionó demasiado rápido y comenzó a jalarlo, para evitar que se lo quitará.
"¡Déjalo ya!" Exigió con enojo. "¡Es mío, tonto Ace!"
Ace jalo con más fuerza. "¡No lo es, mocosa necia!" Respondió furioso. "Se lo devolveré a Makino y no habrá nada que hagas para convencerme de lo contrario".
Ace estaba prometiendo un buen castigo a esa necia hermana suya, pero parecía que poco o nada le importaría a Luffy. Frunció aún más el ceño al mirar ese muñeco, después de todo, era culpa suya que Luffy y él estuvieran peleando tan infantilmente.
Y con todo el rencor que Ace había estado sintiendo desde la llegada a ese mundo, dio un último jalón, lo suficientemente para que ambos hermanos cayeran completamente alejados el uno del otro.
Ace vio cuál había sido la razón. El muñeco se había roto y él tenía el brazo en su mano, mientras que Luffy lo miraba con horror y preocupación…
"¡Lo rompiste!"
Ace por un breve instante sintió que había cometido un gravísimo error, pero rápidamente descartó ese sentimiento, solamente para mirar con severidad a su hermana. De ninguna manera iba a ceder ante los caprichos de Luffy y menos cuando se trataba de algo que traía demasiados recuerdos y no de los buenos…
"Dame el resto del muñeco, yo mismo le explicaré a Makino sobre lo sucedido".
Por un breve instante, Ace llegó a pensar que Luffy le daría el muñeco, pero en su lugar, su hermana lo empujó para recuperar el brazo y salió corriendo directamente a su habitación.
Él se quedó por unos buenos instantes en el suelo, hasta que reaccionó y salió corriendo para impedir que su hermana siguiera con esas necedades.
"Luffy, más te vale que abras esta puerta y me entregues ese maldito muñeco", advirtió con enojo.
"¡No lo haré!" Respondió Luffy igual de enojada. "El abuelo y tu ocultan algo, solo hay que ver cómo te comportas con este muñeco…"
"¡Luffy no entiendes nada!"
"¡Claro que no lo hago!" Respondió. "Ace… Ninguno de los dos me dice nada de lo que necesito… ¿Qué es lo que el abuelo y tú me ocultan?"
Ace no supo qué decir al respecto. Era bastante obvio que Luffy se daría cuenta de algo no andaba del todo bien con su pequeña familia…
"Luffy, yo…" Por un momento, sintió que debía sincerarse con ella, pero Ace recordó que no era un secreto que debía decir él solo. "Hablaré con el abuelo acerca de esto y me aseguraré de que ambos te contemos lo que está pasando".
Para Ace era demasiado difícil tener que hablar sobre lo ocurrido hace ya diez años. En ese entonces, Luffy tenía siete años y con la herida en su cabeza, ella no recordaba absolutamente nada de su vida pasada.
Aunque Ace sabía que no solamente era por esa razón, después de todo, tanto Garp como él, sentían que habían olvidado cosas de su mundo. Seguramente era algo con respecto a los juguetes que habían comenzado a aparecer durante el asedio de Doflamingo y sus seguidores al reino…
"¿Y podré conservar el muñeco?" Preguntó en voz baja, mientras pensaba seriamente si abría la puerta o no.
Ace sin embargo, soltó un largo suspiro al saberse perdedor de aquella discusión. "Puedes conservarlo", contestó con tono rendido. "Aunque deberás abrir la puerta y dejar que te ayude a repararlo. Seguramente estas usando cinta adhesiva en estos momentos y que ya has dejado al muñeco como una momia".
Hubo un largo silencio dentro de la habitación de su hermana, pero sabía bien que Luffy terminaría por hacerle caso y sucedió momentos después.
"N… No, claro que lo he reparado muy bien…"
La respuesta nerviosa y entonada de manera temblorosa, le dijo a Ace que Luffy seguramente veía hacia un lado, mientras silbaba de manera distraída. Él conocía perfectamente a su hermanita, así que sabía que Luffy no era buena para reparar cosas y mucho menos mintiendo.
"¿De verdad?" Cuestionó con burla e inmediatamente pudo escuchar que Luffy abría la puerta.
"No puedo pegarle su brazo", murmuró Luffy con un mohín. "¿Puedes arreglarlo?"
Ace no pudo evitar reír al ver el pobre muñeco. Como suponía, su hermana pequeña era pésima en arreglar objetos rotos y en mentir. Decidió que dejaría pasar el asunto del muñeco, después de todo, había ayudado a su hermana a no sentirse sola.
"Arreglemos al pobre miserable", respondió, mientras quitaba con cuidado la cinta.
Luffy sonrió enormemente. "¡Gracias Ace!"
Y por un momento, Ace pensó que tener ese muñeco, no era tan mala idea. Después de todo, no había forma de que Doflamingo llegará a ese mundo…
Al menos no, sin alguien que compartiera sangre con la familia real…
~..~
Esa noche, ambos terminaron por quedarse profundamente dormidos, justo en la sala. Una vez que Ace logró reparar exitosamente el muñeco y costurar como se debe la manga de su camisa, ambos se sentaron a ver televisión.
Por supuesto, como el buen hermano mayor que era, no permitió que Luffy comiera cereal a esas horas no quería una hermana acelerada por tanto azúcar, así que se aseguró de hacer algo lo suficientemente ligero para comer de noche, pero que llenará lo suficiente los estómagos de dos 'D'. Así que una vez tuvieron el estómago lleno, ambos vieron la televisión por un buen rato, hasta que cayeron dormidos.
Luffy fue quien se levantó adormilada para ir a tomar un poco de agua. Soltó un bostezo cansado, mientras caminaba con pereza, hasta que se dio cuenta de algo…
"¿Pero qué…?"
Se frotó los ojos para despedir el sueño, porque era bastante obvio que estaba soñando, pero al volver a mirar justo al lado de la chimenea, vio lo mismo: Su nuevo muñeco tratando de defenderse de otros juguetes.
Rápidamente y en silencio se acercó a Ace, por alguna razón, sentía que debía llamarlo…
"¿Qué te sucede Lu?" Con pereza preguntó, mientras frotaba sus ojos.
"¿Ves lo mismo que yo?" Preguntó en murmullo, mientras señalaba hacía la chimenea.
Ace repentinamente miró hacía el lugar donde su hermana señalaba, solamente para levantarse completamente alarmado, mientras se aseguraba de tomar a Luffy y colocarla detrás de él…
"Luffy, llama al abuelo".
"¿Tú también los ves?" Preguntó nerviosa.
Ace asintió, mientras retrocedía, siempre viendo hacía todos lados. "¡Llama al abuelo ya!"
Luffy asintió, nerviosa, mientras recogía su celular del sillón. "Abuelo…"
Ace no le dio tiempo para que hablara y le arrebató el teléfono. "Viejo… Doflamingo nos encontró".
'¿Qué? ¡Es imposible que lo haya hecho!'
"Sus juguetes están aquí y…"
'¡Ace! ¡Lucy!'
Pero Garp no obtuvo respuesta de ninguno de sus nietos. Debía regresar a casa y asegurarse de que nada malo les hubiera pasado. No le importaba ese trabajo ahora…
"¿Qué acaba de pasar Ace?"
Ace sabía bien lo que había pasado. Ellos no eran de ese mundo y aparentemente la chimenea había servido como el portal para que esos juguetes entraran a ese mundo…
Y ahora, ese portal se estaba llevando todo lo que no era parte de ese mundo. En este caso, ambos habían terminado por encogerse y quedar en medio de esa pelea…
"No se queden parados, ¡comiencen a correr!"
Ace y Luffy miraron con asombro el muñeco que Makino había llevado. Por alguna razón, los defendía de los demás juguetes, pero para Ace aquello era imposible.
"¿No eres parte de la servidumbre de Doflamingo?" Preguntó con odio.
"Para nada. Se podría decir que soy un conocido de ambos".
Ace pareció pensarlo, aunque no había demasiado tiempo y considerando que el portal no iba a detenerse, lo ideal sería regresar a su verdadero mundo y ver la manera de volver a donde se encontraban.
"Podemos confiar en él, Ace".
Y aunque Ace dudaba, sabía que Luffy era mejor que él en esos temas. Si ella decía que podían confiar, debían hacerlo…
Ambos siguieron al muñeco hacía el portal con los demás juguetes pisándoles los talones…
Y unos momentos después, la chimenea se apagó, dejando aquella casa completamente solitaria…
Continuará…
~°ɞ°~ღ~°ɞ°~
NOTAS: Y eso ha sido todo por este capítulo. Si les está gustando la idea sobre el fic, les agradecería que me lo hicieran saber con sus lindos comentarios :3
Como dije, en el caso de esta historia, pues la iré actualizando poco a poco hasta llegar el 25 de diciembre, por lo tanto, solo este capítulo será publicado el día jueves y a partir de la semana siguiente serán los domingos de actualización…
Será como un regalo de mí, para el fandom y de paso, las personas que gusten de la pareja :3
Próximo capítulo: "Un Curioso Problemita", donde Lucy no dudará meterse en problemas, si con eso logra rescatar a Ace…
En fin, nos leemos pronto…
Chau chau (^3-)/
