Hola les pido una disculpa por la demora pero este mes tenía que actualizar dos de mis historias la primera es entre el amor y el odio mi primer Dramione . la segunda es De Mortifago a vampiro un Crossover Con Crepusculo pero realmente soy muy feliz por la aceptación que esta historia está teniendo me alegra leer sus Reviews créame me motivan a seguir escribiendo , quiero también decirles que para hacer esta historia no solo me estoy basando en las temporadas de la serie charmed si no también en la novena temporada que es un comics donde se mencionan que en realidad el ser Magico más poderoso de todos los tiempos en el hijo de Phoebe y cole David que se encontraba atrapado en una dimensión paralela lo aclaro porque me han comentado que Wyatt es el ser mágico mas fuerte en efecto en las temporadas se manejo de esa manera pero en la novena temporada lo desmienten ya que David aparece en este caso el ser mágico más poderoso será Hermione que es hija de Phoebe y Cole aclarando esa duda les dejo el capitulo 3
Capítulo 3 el nuevo profesor
En el comedor, Dumbledore le había pedido a cada uno de los prefectos que escoltaran a los alumnos a sus respectivas torres, disculpándose con los padres de familia. La cena había terminado; el director se puso de pie, invitando a las Halliwell a su oficina. Necesitaban hablar sobre la medida de protección que tendría Hermione a partir de ahora; pues al ser quien era, los demonios no tardarían en encontrarla, y debían protegerla hasta que ella estuviera lista para afrontar su destino. Phoebe, no podía dejar de pensar en su hija, de seguro estaba confundida. Su primera intención fue ir tras ella para explicarle como fueron realmente las cosas, pero Sam le había dicho que no era el momento, que conociendo a Hermione, necesitaba estar sola para pensar mejor las cosas. Piper, al notar el estado de ánimo de su hermana, la tomó de la mano, apretándola un poco, dándole a entender que todo estaría bien.
— No te preocupes, estoy segura que Hermione entenderá que no fue tu culpa. Además, se ve que es una chica inteligente — Piper, intentaba darle ánimos mientras sonreía.
— Eso espero, he estado lejos de ella por dieciocho años; quiero recuperar el tiempo que perdimos — Comentó Phoebe, pasando la mano por su cabello — ¿Verdad qué es hermosa? — le preguntó a su hermana, la cual asintió riendo.
— No solo es hermosa, también tiene carácter. Sabes, me recordó a Prue — ambas sonrieron Prue, siempre fue la más fuerte, la líder, la que siempre cuidaba de ellas .
Luego de aquélla pequeña plática, ambas se mantuvieron en silencio hasta llegar a la oficina del Albus Dumbledore, el cual se hizo a un lado para darles paso. Tras ellas, iban Severus y Minerva, quienes eran las personas de confianza del Mago .
— Tomen asiento, por favor — habló Dumbledore, sonriéndoles — Ahora bien, he escuchado de Las Hechiceras. Poderosas brujas. Son descendientes de Melinda Warren, una poderosa Bruja. ¿No es así? — las tres hermanas, asistieron asombradas de que un hombre tan importante, como lo era Albus Dumbledore, supiera de ellas.
— Así es, Melinda es nuestra abuela. Nos sorprende que un hombre como usted, sepa quiénes somos —Respondió con respeto Paige, ella admiraba a Dumbledore. Había escuchado de sus poderes y de lo buen director que era.
— Creo que todas las brujas y magos que se respeten, conocen a las poderosas "Hermanas Halliwell", sus hazañas contra los demonios son legendarias. Es sorprendente como detuvieron a ese demonio que controlaba el tiempo; además que en uno de los libros que tengo en mi oficina, hay información sobre Melinda, la Bruja que dominaba tres dones: la telequinesis, la capacidad de congelar y el don de la premonición.
Piper se sonrojó, estaba acostumbrada a que los estudiantes de la escuela de Magia, de la cual Paige era la directora; hablaran sobre sus logros, pero que lo hiciera uno de los magos máspoderosos de todos los tiempos, la hacía sentir apenada — No es la gran cosa, parte de los demonios poderosos, los logramos derrotar gracias a mi hermana Prue, que en paz descanse.
Dumbledore, al notar que el estado de ánimo de la mujer había cambiado, Cambio el tema, ya que para ellas era muy doloroso hablar sobre Prue, y no quería incomodarla — Bueno, es mejor tratar el asunto de la señorita Granger. El colegio tiene un hechizo protector, le será muy difícil a esos demonios poder entrar. Por ahora, ella está a salvo.
Sam, asistió aliviado, por ahora Hermione estaría a salvo; si es que era verdad lo que aquel hombre con barba decía. Por el momento, no había nada de qué preocuparse. Tendrían tiempo para preparar a la castaña para la batalla final — Eso me tranquiliza, pero ahora lo más importante es que Hermione, aprenda como usar sus poderes de la mejor manera posible. Es lo único que podemos hacer por ella en este instante.
Severus, quien se mantenía en silencio, dio un paso al frente. No era un secreto para nadie que Granger, nunca fue de su total agrado. Siempre la había considerado una sabelotodo insufrible, pero ella, junto a Weasley, había ayudado a Harry Potter a vencer a Voldemort. Además, era una de sus mejores alumnas aunque odiara admitirlo — Para nadie es un secreto que la señorita Granger, jamás fue una de mis alumnas favoritas, es más, la considero una sabelotodo insufrible; pero mi lealtad está contigo Dumbledore. Cuentas conmigo para todo. Me ofrezco a enseñarle sobre las artes oscuras, además de pociones muy útiles que serán de gran ayuda a la hora de la batalla.
— Bueno, si Severus va a enseñarle a la señorita Granger sobre las artes oscuras y pociones, yo me ofrezco a enseñarle algunos hechizos de utilidad, que puede usar durante la batalla. Hermione es una de mis alumnas favoritas, y si en algo puedo ayudar para protegerla, lo haré con todo gusto y creo que hablo por todos los profesores y alumnos. Muchos de nosotros estamos vivos gracias a ella.
Phoebe estaba sorprendida, pero al mismo tiempo feliz. Su pequeña, era una chica muy querida por todos, ya que aquellas personas no dudaban en dar su vida por ella. Miró de reojo a Cole, quién mantenía la cabeza gacha y los ojos cerrados. Cuando ellos se enteraron del embarazo, eran la pareja más feliz del planeta; habían preparado el cuarto del bebé, comprado juguetes tanto para niño como para niña,habían escogido el nombre, si era niño se llamaría: David y si era niña, en honor a su hermana y madre fallecidas, se llamaría: Prudence Patricia, pero todo era una mentira. Él ya era la fuente de todo el mal, y lo único que veía en su hijo, era un heredero. Lo odiaba por arruinar su vida, lo odiaba porque sabía que muy en el fondo, aún lo amaba. Lo odiaba por no poder olvidarlo… Estaba sumida en sus propios pensamientos, cuándo sintió la mano de su esposo, que intentaba darle su apoyo. Ella era feliz con Coop, juntos habían formado una Familia unida. Tenían dos hijas, las cuales eran su adoración. El cupido siempre la había apoyado en todo, pero siempre había faltado esa chispa que solo había conocido con Cole. Después de todo, el amor que tenía con su esposo,había sido destinado a ella, con él todo había sido fácil, más de lo que ella hubiera querido.
— Todo estará bien Phoebe, estoy seguro de que ella entenderá que tu no tuviste la culpa de lo que sucedió — Coop intentaba darle ánimos, mientras rodeaba sus hombros con sus brazos. Entretanto, la mediana de las Halliwell asentía no muy convencida.
— Eso espero, por lo que pude notar, Hermione tiene el mismo carácter que Prue; pero si de algo estoy segura, es que quiero tener a mi hija conmigo. No pienso permitir que la Tríada o la fuente, la dañen — Comentó la bruja, mientras suspiraba cuando escuchó a Cole hablar.
— Conozco a la Tríada, sé que no se quedaran de brazos cruzados sabiendo que hay alguien con el suficiente poder para destruirlos — El demonio colocó la mano en su barbilla de forma pensativa — Si recuerdo bien, entre ellos esta Goldak, quién tiene la facilidad de traer a cualquier demonio a la vida nuevamente — Al escuchar las palabras de Cole, todos se quedaron en silencio, tanto Sam, Nick y Leo se voltearon a ver con cierta preocupación. Si lo que decía Cole era verdad, las cosas se complicarían todavía más.
— Eso quiere decir que ese tal Goldark puede regresar a los demonios que hemos vencido e incluso a él mismo. Si es así,¿por qué La Tríada no lo ha usado en nuestra contra? ¿Por qué ahora? — Preguntó Piper mirando a Cole, mientras mantenía el ceño fruñido — ¿Por qué no revivir a los suyos antes? ¿Por qué esperar hasta este momento?
— Lo único que he escuchado de demonios que llegaron al limbo, es que hay un lugar en el inframundo donde los demonios pequeños son entrenados por adultos más experimentados. Tal vez ellos no creían que fuera necesario regresarlos a la vida, después de todo, ellos fallaron al intentar matarlas — El demonio miró de reojo a las hermanas, mientras caminaba para sentarse cruzando las piernas — Como sea, conozco a Goldark, es un tipo patético, demasiado arrogante. Además de que no es capaz de volverse así mismo a la vida.
Todos escuchaban con atención a lo que Cole decía. Si era verdad, lo único que tenían que hacer era destruir a Goldark, para evitar , que siguiera regresando a la vida a todos los demonios que ellas habían derrotado. Cuando regresaran a la Mansión Halliwell, buscarían en el libro de la sombras, todo lo relacionado con él. Ahora lo importante, era saber en dónde esconderían a Hermione, hasta que ella estuviera lista para poder enfrentar a la fuente. Por ahora, la escuela era segura, pero no sería así siempre. Conocían a los demonios y algunos podían burlar la seguridad, y no podían arriesgar la vida de la chica.
— Por ahora, lo mejor será que Hermione se vaya con nosotros a la mansión Halliwell. Ella estará mil veces más segura en nuestra casa que en el colegio. Haremos un hechizo protector, además que también la protegeremos de ese demonio que está sentado a un lado de Sam — Comentó Phoebe, con resentimiento. Quería mantener alejada a Hermione de Cole. Sabía que lo único que él le traería a su hija, sería sufrimiento, como le habíaprovocado a ella.
Cole, quien se mantenía sentado, arrugó su frente disgustado — No puedes prohibirme que estécerca de mi hija. Durante mucho tiempo intenté demostrarte que había cambiado, que ya no era el mismo… Si, cometí errores y pague por ello, pero también hice cosas buenas. Muchas veces les salvé el trasero. A ti y a tus hermanas, ¿o ya lo olvidaste? — El demonio había quedado a pocos metros de distancia de la bruja, entendió que , hiciera lo que hiciera; siempre sería tratado como la peor de las escorias por ellas.
La bruja soltó una risa irónica, era verdad que él las había salvado, pero también era cierto que mucho de ese peligro era ocasionado por él —¡Claro! ¡Debemos estar agradecidas con el jodido demonio que intentó matarnos en más de una ocasión, y no conforme con eso, me volvió la reina del mal!¡Eres un maldito hipócrita! ¡Y no te quiero cerca de mi hija! ¡No te quiero cerca de mí! ¿Lo entendiste? — Nadie se atrevía a decir nada, aquella reunión se había convertido en una pelea, para ver quien se quedaba con la castaña.
Piper, harta de aquella situación, decidió intervenir. Conociendo a la testaruda de su hermana, no tardaría mucho tiempo en darle un derechazo a su ex - cuñado y ése no era el momento para eso. Lo principal era saber que harían cuando los demonios atacaran. — ¡¿Se quieren callar los dos?! ¡O les juro por mis hijos que los congelaré! — Exclamó fastidiada, para después voltear a ver a su hermana — Phoebe, él tiene razón. Hermione es su hija, y tiene todo el derecho de estar con ella. Además, lo necesitamos. Solo él puede enseñarle a mi sobrina como usar sus poderes. Lo quieras aceptar o no, Cole es muy poderoso y necesitamos de su poder. Sabes muy bien que algunos demonios son muy poderosos, y si ese tal Goldark se le ocurre la grandiosa idea de traer a la vida a Shax necesitaremos toda la ayuda posible — Phoebe se quedó en silencio, ya que Piper teníarazón. Shax era uno de los demonios más poderosos, el único capaz de destruir el poder de tres, al haber matado a Prue, quien era la más poderosa de ellas — ahora bien, tú — dijo, volteando a ver a el demonio — No puedes pretender que ella confíe o crea en ti después de lo mucho que la heriste. No fueron una o dos ocasiones, fueron varias,así que no pretendas que todas confiemos en ti Cole, ya que la confianza se gana, no se exige. Tienes derecho a estar con tu hija, eres el padre y Phoebe lo tiene que entender. Ahora bien, como dije, eres el único que puede enseñarle a controlar sus poderes y darles un buen uso —manifestó con tranquilidad, mientras el demonio asentía con la cabeza.
Dumbledore, quien hasta el momento se había mantenido en silencio, se puso de pie, pues aquella discusión no les estaba llevando a ningún lugar. Al contrario, estaban perdiendo tiempo valioso, que bien podríanaprovechar para hablar sobre como protegerían a Hermione.
— Nos estamos desviando del tema importante, el cual es ver por la seguridad de la señorita Granger. Ustedes como sus padres, deben estar junto a ella para ser su fortaleza cuando llegue el momento en que ella se enfrente a la fuente del todo el mal; pero eso solo lo lograran si dejan sus diferencias a un lado y trabajan juntos. No lo hagan por ustedes, sino por Hermione — comentóDumbledore, con la calma que siempre lo había caracterizado.
Cole y Phoebe, se miraban de reojo. Aunque la bruja odiara admitirlo, aquel hombre tenía toda la razón, si no dejaban sus problemas a un lado,jamáspodría ayudar a su hija en su misión.
Phoebe, luego de pensarlo unos minutos, suspiró, asistiendo con la cabeza — Está bien, pero quiero dejar en claro que no lo hago por él,sino por mi hija, por ella…Haría lo que fuera para protegerla, incluso trabajar al lado de ese demonio que está parado a un lado de Piper —Dirigió su mirada a Cole — En cuanto a ti, nuestro trato será simplemente sobre Hermione, no intentes nada raro,¿me escuchaste?
Cole cruzó los brazos,mirándola de arriba ía llegado a la conclusión, de que no importaba lo que él hiciera, para ella siempre sería un sucio asesino — Despreocúpate, no pienso desperdiciar mi nueva vida acosando a una mujer casada — el demonio exclamó con altanería,desviando su mirada a un lado.
Sam sonrió levemente, Hermione había sacado muchas características de ambos; era terca y tenía carácter, como Phobe,jamás se dejaba de nadie, pero al mismo tiempo era segura de símisma y orgullosa como su padre.
— Saben una cosa — preguntó Sam, mirando a ambos, quienes lo miraban sin entender —Hermione tiene algunos rasgos de ambos, tiene el carácter de Phobe y el porte de Balthazar —tanto demonio, como bruja, se voltearon a ver entre ellos, pues las palabras del ángel los habíatomado por sorpresa.
Paige, quien ya se estaba cansando de aquella situación, comentó — No estoy de acuerdo en que Balthazor esté involucrado, creo que ya olvidaron que es un sucio demonio, que ha intentado matarnos más de una vez. Nosotras podemos cuidar de la hija de Phoebe, lo hicimos con Wyatt, así que les propongo regresar a ese demonio a donde se merece — La bruja mitad Ángel, iba a continuar hablando, pero al ver la mirada de reproche de Piper, guardó silencio.
Piper, se sentía indignada, ¿es qué acaso su hermana había olvidado las veces que Cole, les había salvado la vida? Un claro ejemplo, fue cuando apareció Shax, el demonio que había matado a Prue. Cuando la fuente mandó a matarla, Cole la protegió. Se sentía muy decepcionada de ella — ¡Paige, basta de una buena vez! Creo que has olvidado que Cole, te ha salvado la vida en varias ocasiones.¿O debo recordártelo?¿Quieres dejar el rencor atrás? Madura, tienes una familia. Por ellos, creo que deberíamos poner de nuestra parte, ya que no solo Hermione está en peligro, sino también nuestras familias — todos se quedaron asombrados por la manera en que Piper defendía a Cole.
El demonio no podía creer que Piper, lo defendiera de aquella manera, no pudo evitar sonreír de lado. De las Hermanas, la que mejor le caía era Piper, ella siempre le dio el beneficio de la duda, con Prue, fue un poco más difícil, pues ella siempre había desconfiado de sus intenciones, pero él le demostró que en verdad estaba enamorado de su hermana y que estaba dispuesto a dar su vida por ella. Fue así como poco a poco comenzó a aceptarlo, estaba sumida en sus pensamientos cuando escucho la voz de Sam.
— Bueno, ya dejemos ese tema para después, lo importante en este momento es que los poderes de Hermione, comiencen a despertar. Podemos usar el libro de las sombras, y utilizar el mismo hechizo que uso Phoebe, para tener de nuevo sus poderes, también hay que buscar personas que estén dispuestos a luchar contra los demonios, que de seguro nos atacaran — todos escuchaban con atención al ángel, quien hablaba con seriedad. Él le tenía mucho cariño a Hermione, y haría todo lo que estuviera en sus manos para protegerla.
— Como le había comentado al joven Nicholas, en Hogwarts la señorita Hermione cuenta con nuestra ayuda, estamos agradecido con ella, ya que sin su valiosa ayuda, el mundo estaría sumido en la oscuridad — expresó Dumbledore, sonriendo amablemente.
Severus y Minerva, quienes se mantenían en silencio, asistieron cuando el director los volteo a ver. Para la jefa de casa de los leones, Hermione era alguien muy importante, le tenía cariño a la chica, ya que le recordaba a ella a su edad.
Para nadie era un secreto que para Snape, Hermione no era santo de su devoción, pero debía admitir que en parte, gracias a ella, Potter había podido derrotar al señor oscuro, y haría todo lo que estuviera en sus manos para ayudar a esa sabelotodo insufrible.
Hermione, ajena a lo que pasaba en la oficina de Dumbledore, se encontraba sentada en la orilla del lago con las manos cubriendo su rostro; no podía creer lo que hace unos momentos había pasado en el comedor, su vida dio un cambio de 180 grados, de ser Hermione Granger, Hija de Muggles, ahora era Hermione Turner, mitad bruja, mitad demonio.
Al principio, quería creer que era alguna clase de broma, pero muy en el fondo sabía que Sam y Nicholas jamás bromearían sobre sus padres. Se sentía realmente confundida,¿cómo podría tratar a aquellas personas que para ella eran unos extraños? Estaba tan concentrada con sus pensamientos, que no había notado a cierto rubio platinado, que estaba aconchado en el árbol.
Draco Malfoy, mantenía los brazos cruzados mirando al lago, con aquella sonrisa altanera que lo caracterizaba — Vaya Granger, y yo que pensaba que estarías feliz de saber que no eras una sangre sucia, pero te encuentro en este estado tan patético. Nada propio de ti — comentó, inclinándose un poco para tomar una piedra y tirarla al rio.
Hermione, quien no había notado la presencia del rubio, al escuchar sus palabras levanto la vista, no se encontraba de ánimos para soportar los cometarios maliciosos de aquella serpiente — Por favor, ahora no estoy de humor para soportar tus estúpidos y venenosos comentarios, así que si no tienes nada más inteligente que decirme, podrías largarte — La chica volvió a esconder su rostro entre sus manos, había ido al lago porque sabía que nadie la molestaría en aquel lugar.
— ¿Porque tendría que hacerte caso, Granger? Después de todo, me es enteramente gratificante verte de esta manera — al verse ignorando por la castaña, bajó los brazos para caminar a donde ella estaba, al quedar a pocos metros, bajó la mirada al suelo para poder ver a la leona —Realmente eres patética, Granger.¿En dóndeestá ese valor Gryffindor, del cual ustedes los leones alardean? Levanta la cara Granger, y enfrenta tu destino, deja de comportarte como una chica patética — Draco, había tomado a la chica de los brazos para ayudarla a levantarse.
Hermione, abrió los ojos por la sorpresa, por las palabras del rubio. Su voz, se escuchaba seria, enojada, ella jamás se esperó aquella reacción de la serpiente, pues desde los once años,él había dejado en claro su odio por ella. No pudo evitar molestarse por las palabras del chico.¿Quién se creía?¿Quién era él para opinar de un tema que no era de su incumbencia?
— No es tu problema Malfoy, ¿crees que es fácil? Dime, ¿qué sentirías si de la noche a la mañana te enteraras que no eres quien se supone que eres? ¿Que tu vida es una mentira, y para rematarla, demonios que no sabías que existían, te persiguen para quitarte tu cuerpo? Dime,¿tienes una remota idea de cómo me estoy sintiendo? — la castaña lo empujó, separándolo de ella. Estaba bastante cabreada ¿Con qué derecho la juzgaba? ¿Nadie podía entender cómo se estaba sintiendo?
El platinado se le quedo mirando unos segundos con los brazos cruzados, luego de pensarlo, un poco contento dijo — Bueno Granger, me sentiría feliz de no ser un Sangre Sucia; no estoy diciendo que ser un mestizo sea algo por lo cual sentirse orgulloso, pero es mucho mejor a ser un Muggle — Contestó ladeando el cuello, sonriendo de lado mientras veía a la chica roja, a causa del enojo. Por alguna extraña razón le gustaba verla enojada. Odiaba admitirlo, pero la castaña no estaba mal. Tenía un buen cuerpo, unas perfectas y torneadas piernas y su rostro no tenía una sola imperfección, pero lo que la hacía realmente fascinante, era su manera de ser.
Hermione se había puesto de pie, no pensaba quedarse a estar escuchando las burlas de aquella serpiente rastrera — Vete al diablo Malfoy, no me quedaré a seguir escuchando como te burlas de mí.¡Qué pena que tu vida sea tan patética, que necesites molestar a otro!¡Adiós!
La castaña se dio la vuelta para caminar a la entrada del castillo, cuando Draco la tomó del brazo evitando que se fuera. La chica estaba confundida. Malfoy jamás la había sujetado de aquella manera — Escucha Granger, no fue mi intención insultarte. Sé que muchas veces suelo ser cruel contigo, pero si de algo estoy completamente seguro, es que tú puedes con esa misión.¡Vamos! Sin ti el mundo mágico estaría en la oscuridad; ya que sin tu ayuda, Potter y la comadreja estarían muertos desde hace mucho. Sé que puedes con esa misión, después de todo eres la bruja más inteligente de nuestra generación y probablemente de todo el siglo.
Hermione abrió los ojos a causa de la sorpresa. ¿En qué clase de mundo paralelo habían caído para que Draco Malfoy,descendiente de los sagrado veintiocho y su enemigo jurado número uno, le estuviera diciendo todas esas cosas? No podía salir de su asombro. Ella jamás espero que aquel rubio orgulloso y clasista, le dijera aquello, pero algo dentro de ella le hizo confiar en él.
— No entiendes, no me siento capaz de lograrlo.¿Cómo podré luchar con personas como los que me describió Sam? Además, ¿cómo se supone que trataré a mis supuestos padres? ¡Vamos! ¡No los voy a llamar papá y mamá, cuando nunca han estado conmigo! Además, la única razón por la que me buscaron, es para que fuera yo la que destruyera a la fuente. Me he informado bien quienes son las Halliwell, y sé que han luchado contra demonios, brujas y ángeles negros; también leí que una de ellas murió para salvar a un inocente.
Draco rodó los ojos fastidiado. ¿Acaso Granger, no podía dejar de ser una sabelotodo hasta en estos momentos? — ¡Escucha Granger; por una vez en tu jodida vida, deja de ser una maldita sabelotodo! ¡Escuchaste lo que te dijeron ellos! ¡No sabían de ti! Ahora bien, no tienes que presionar la situación. El trato se irá dando con el tiempo… No tienes que tratarlos como tus padres si no quieres, pero creo que eres lo suficiente inteligente para saber que ellos no tuvieron la culpa de nada.
Hermione, se quedó unos minutos pensando en lo que el hurón le había dicho. Odiaba admitirlo pero Malfoy tenía razón. Sus padres no sabían de su existencia, pero eso no quitaba que se sintiera incómoda al tratarlos; después de todo, por lo que había notado: su madre era una mujer cariñosa. Se preguntaba como era su padre. Lo poco que pudo observar, era un hombre bastante guapo; se notaba que él era más joven que ella, le daría tiempo al tiempo. Notó la mano de Malfoy moverse de un lado a otro para llamar su atención.
Saliendo del trance en el que estaba — Tal vez, tengas razón en que ellos no tienen la culpa de no haber estado conmigo. Además, que fui muy feliz con mis padres adoptivos. Ellos me hicieron sentir como su hija, me dieron el amor y cariño, que todo niño necesita para poder ser feliz. Tengo buenos recuerdos de ellos.
Malfoy, quien se encontraba aconchado a un árbol, no pudo evitar sonreír A pesar de todo, Granger era todo menos una cobarde. Sabía que ella podría cumplir la profecía; en cierta manera, siempre había admirado a aquella leona, que no se dejaba intimidar por nadie. Siempre luchaba por lo que ella creía correcto. Draco, quien se encontraba sumido en sus pensamientos, movió la cabeza a un lado, pues la leona llevaba unos segundos intentando llamar su atención.
— ¿Qué es lo que quieres Granger? Deberías medir un poco tu fuerza o comportarte como una dama. ¿Qué es eso de golpear a las personas? No es muy delicado de tu parte — comentó el chico, tallándose un poco el brazo, pues la chica para llamar su atención, lo había golpeado – ¡Sí que golpeas fuerte! Esto dejara una gran marca.
La castaña frunció el entrecejo por las palabras del platinado — Es tu culpa, por no escuchar cuando te hablo,serpiente idiota— la leona había cruzado los brazos, encarando al joven, quien sonreía de medio lado burlándose de Hermione.
— ¡Sin insultos! Quieres Granger? Dime, ¿Qué querías decirme? — Draco, se le quedó mirando a los ojos. Debía admitir que la castaña tenía unos lindos ojos, realmente la chica era muy idiota era la comadreja para terminar con ella… Para irse con la chica pesada que siempre lo andaba besando, aquella chica no le llegaba a la altura a Granger.
— El respeto se gana Malfoy, no se exige. Lo que quiero decirte es… — Dudó — ¿Por qué me ayudas? Se supone que me odias, deberías estar feliz con verme sufrir; sin embargo me has ayudado; a tu manera, pero lo has hecho — Hermione, notó como la serpiente se había trenzado con su pregunta. Pero ella de verdad quería saber la razón por la cual alguien como Draco Malfoy, la había aconsejado.
Durante unos minutos se formó un silencio incómodo. Draco no sabía cuál había sido la razón por la cual había salido detrás de la chica, ni tampoco la razón para ayudarla. Se suponía que la odiaba o eso pensaba, hasta que la vio llorar de aquella manera. Tal vez muy en el fondo, la castaña no le era del todo indiferente, pero no podía decirle eso — Verás Granger, me es desagradable verte llorar o sentirte miserable. No es que me importe, pero me desagradan las personas que intentan causar lastima; tal vez en los de tu casa, es una actitud normal, pero a otros, nos resulta asqueroso. Es por eso que te ayudé, no confundas las cosas.
Por una extraña razón, las palabras del chico le habían dolido, pero era de esperarse. A pesar de todo lo que había pasado, para Malfoy ella siempre sería una sangre sucia. Se sentía una tonta por haber pensado otra cosa, suspiró un poco, no le daría el gusto a esa serpiente de darse cuenta que sus palabras le habían afectado.¡No señor! Ella era Hermione Granger, ante todo era una Gryffindor.
— Me da gusto saber que nada ha cambiado… ¡Que yo te sigo desagradando, tanto como tú a mí! Simplemente, tenía curiosidad de saber por qué habías ayudado a una sangre sucia — Habló Hermione, sin mirarlo a los ojos. No quería que él se diera cuenta de que sus palabras le habían dolido. Draco Malfoy, siempre había tenido ese tipo de poder sobre ella.
El platinado, al escuchar la palabraSangre Sucia,dejó caer sus brazos; mirándola enojado. A pesar de que él siempre la había llamado de ese modo vil, en estos momentos, esa palabra le sonaba desagradable — No repitas esa palabra nunca más Granger.¿Te queda claro? — La serpiente la tomó de los brazos para que lo mirara — ¡Tú ya no eres una sangre sucia! ¡Eres la bruja más brillante de nuestra generación!¡Una heroína de guerra! ¡Así que, nunca en tu jodida vida, vuelvas a llamarte de esa manera!¡¿Entiendes?!
Después de escuchar las palabras de Draco, Hermione no volvió a comentar nada. No quería arruinar el momento de tranquilidad a lado de Malfoy; ya tendría otro momento para pensar en la nueva actitud de aquella serpiente. Por ahora, no era el momento. Ninguno de los dos quería romper aquella paz que se había formado entre ellos.
En la sala de Gryffindor, Harry caminaba de un lado a otro. Estaba preocupado por la castaña, Hermione era como una hermana para él. La chica le había dado su apoyo en los momentos más difíciles de su vida; gracias a su gran conocimiento, él había logrado derrotar a Voldemort. Se sentía impotente, al no poder ayudarla en estos tan difíciles.
— ¿Podrías calmarte, Harry? ¡Me estas poniendo nerviosa! — Exclamó Ginny, levantándose del sofá; ya que ver a su novio caminando de un lado al otro, comenzaba a cansarla — ¡Al igual que ustedes, también estoy preocupada por Hermione!¡Pero por ahora, no podemos hacer nada!¡Tenemos que esperar a que aparezca!
Ron, quien se mantenía con la mirada en el piso, se puso de pie para salir de su sala común. Se sentía un inútil, al no poder ayudar a su amiga. A pesar de que las cosas no hubieranfuncionado con ella, seguían siendo buenos amigos. Pasó su mano por su cabello, frustrado.
— Necesito estar solo. ¡Este lugar me está volviendo loco! Por favor, me avisan cuando venga Hermione – Sin darle tiempo a sus amigos de contestar, salió de su sala comú estar solo, para poder pensar mejor en cómo ayudar a su amiga. A pesar de que su relación no funcionara,él quería a la castaña como a una hermana.
Ginny y Harry, no comentaron nada sobre la actitud del pelirrojo, pues ellos sabían del gran cariño que él y Hermione se tenían. Harry se disculpó con su novia por la manera en que le había hablado. Ella tenía razón, su amiga era la bruja más inteligente. Sabía que cumpliría con su destino, y él estaría para ayudarla en todo.
Ambos se quedaron sentados en el sofá, abrazados, cada uno sumido en sus pensamientos.
Inframundo
— Maldita sea, esos estúpidos ángeles blancos trajeron a la vida a Balthazar — uno de los demonios maldecía — Estoy seguro que ése idiota, nos va a complicar las cosas — comentó mirando a la Tríada.
— Para que esos ángeles decidieran traer a la vida a Balthazor, es porque saben que estamos tras la elegida — Comentó con malicia la vidente, mientras habría su libro — No deben preocuparse, cuando tengamos a la doble bendita, hasta ése traidor será como una insignificante cucaracha.
Uno de los demonios, quien se mantenía en silencio, dio un paso al frente con la mirada en el piso — Quiero ofrecerme para ir tras la elegida. Según mis fuentes, han sentido energía mágica muy poderosa en Londres, así como el aura que desprenden los guías blancos, en la escuela de magia y Hechicería: Hogwarts. Estoy seguro, que la doble bendita se encuentra ahí.
La Tríada, se miraron entre sí. Ellos sabían de Hogwarts; era la escuela de hechicería más importante de todo el mundo. Sabían que eran pocos lo que lograban entrar, así como habían escuchado, que el Director de aquella escuela, era un mago muy poderoso. Tenían que ser precavidos para no ponerse en evidencia. En estos momentos no era conveniente arriesgar a sus demonios en una batalla.
— ¿Cuántos demonios necesitas para la misión, Rex? — Preguntó un miembro de La tríada — Espero que no fracases. No estamos en condiciones para perder a un subordinado. ¡Lleva a los más inútiles!
— No se preocupe mi señor, no pienso fallar. Con suerte no solo le traeré a la doble vendita, sino a Balthazor — El demonio rió de medio lado, no era para nadie un secreto, la gran rivalidad entre Rex y Balthazor; ésa misma rivalidad, la tríada pensaba usarla para sus planes.
— Señor, si me permite hablar — la vidente dio un paso al frente, con la mirada en el suelo — Creo que tengo al demonio perfecto para acompañar a Rex en esta misión; Zelmus, él puede detectar con facilidad a la doble bendita, ademásde que es muy poderoso — Comentó sonriendo mientras levantaba la mirada — Estoy segura de que no fracasaran, además… Tiene unas cuentas pendientes con Balthazar.
— No es una mala idea. Con Zelmus y Rex, será más que suficiente para traer a la hija de Balthazor.¡Muy bien! ¡Rex, tú y Zelmus, vayan ahora mismo a buscar a la doble bendita, y denle un pequeño regalo de nuestra parte a Balthazor! — Uno de los demonios pertenecientes a la Tríada, ordenó con una sonrisa, a lo que Rex obedeció; inclinando la cabeza, desapareciendo para cumplir con su misión.
Los miembros de la Tríada, mantenían una sonrisa en sus rostros. Dentro de poco tiempo, su Amo estaría de nuevo con Vida, y no solo eso; por fin destruirían a las Hermanas Halliwell, junto con Balthazor. No podían olvidar que aquel demonio, no solo los había traicionado, también había sido el culpable de la muerte de los antiguos miembros de La Tríada.
— He estado pensando… — comentó El Líder de la triada, con la mano en su barbilla — Sería más placentero, ver como la misma hija de Balthazor, es quién lo vuelve a mandar al limbo. Sería una tortura tanto física como emocional.
La vidente se mantenía al margen de aquella plática, todo estaba saliendo tal cual lo planeó. Dentro de poco, su amo estaría de nuevo entre ellos, y por fin podría vengarse de las hechiceras. Hizo una pequeña reverencia para salir del salón principal, tenía que preparar el hechizo para poder pasar el alma de la fuente al cuerpo de la doble bendita.
Zelmus, se encontraba torturando a uno de los pequeños demonios que tenía a su cargo, cuando sintió una mano en su hombro. Frunció el ceño, odiaba que lo interrumpieran cuando se divertía. Tronó los dedos, apareciendo así, a uno de sus sirvientes.
— Me llamó mi señor — comentó un demonio de baja categoría con la mirada en el piso —¿En qué puedo servirle, mi señor?
— Desaparece a este mocoso de mi vista — comentó con desprecio, mirando al niño que estaba en el piso inconsciente — Dale algo de comer, no quiero que mi juguete muera; aunque no perderíamos nada, es un inútil como su padre — Una sonrisa maligna apareció en su rostro.
El sirviente asintió, tomando al pequeño entre sus brazos, para luego desaparecer. Se preguntaba, porqué alguien como Rex, estaba junto a su amo. Para nadie era un secreto que ambos se odiaban.
— ¡Vaya, veo que te diviertes torturando a mocosos inútiles! ¡Bueno, ¿qué se puede esperar de alguien como tú?, eres patético! — se burló Rex, provocando que Zelmus se pusiera de pie, furioso.
Zelmus, apareció una bola de fuego en sus manos. Estaba listo para lanzársela a Rex — ¡Repite eso en mi cara, grandísimo idiota! — Ambos se miraban desafiantes — ¡No eres más que un maldito lame botas! — escupió el demonio furioso.
Rex, al escuchar las palabras de su rival, enfureció, imitando su acción. Ambos se retaban con la mirada, hasta que recordó cuál era su prioridad en esos momentos — Me encantaría matarte, pero la Tríada te considera de utilidad — ¡Nos mandaron a buscar a la hija de Balthazar, la doble bendita!
Zelmus, relajo los brazos al escuchar lo que Rex le decía. Había escuchado sobre el hijo del idiota de Balthazar, pero se suponía que había muerto hace muchos años — La hija de ése traidor…¿No se supone que su hijo murió hace dieciocho años? — preguntó, mirando al otro demonio.
— Todos creíamos eso, pero hace poco, nos enteramos que uno de esos ángeles blancos, la mantuvo escondida durante años; según la profecía, esa niña es el ser mágico más poderoso, muy por encima del Bendito: el hijo de la bruja y el anciano. Según lo que la vidente nos contó, el cuerpo de ésa mocosa, es el indicado para que nuestro amo regrese a la vida — relataba Rex, mirando al contrario — Es por eso que nos dieron la misión de traer a la doble bendita. Con ésa niña, incluso las hechiceras serán como cucarachas.
— Siempre he odiado a los ángeles blancos — Escupió con desprecio el demonio — Muy bien, te acompañaré, pero no creas que he olvidado tu comentario. Cuando regresemos, arreglaremos nuestras cuentas — ambos demonios, desaparecieron para ir a cumplir con la misión que les habían encomendado
Hogwarts
Luego de ponerse de acuerdo en la mejor manera de proteger a la elegida, tanto Cole como Phoebe, habían entendido que por ahora, aquel colegio era el lugar más seguro para su hija. Ambos padres querían hablar con ella, pero sabían que ella necesitaba tiempo para poder asimilar las cosas de la mejor manera.
— Nosotros nos vamos. Debemos hablar con nuestros hijos, y explicarles cómo está la situación —comentó, Paige poniéndose de pie para marcharse; pues había dejado a sus hijos con su marido, y conociéndolos, en estos momentos debían estar interrogándolo.
— Me gustaría poder hablar con Hermione, tengo tantas cosas que decirle… – Exclamó Phoebe, tomada de la mano del cupido.
Cole estaba celoso. Apesar de todos los años que pasó en el limbo, aun amaba a Phoebe, y le dolía verla con otro; pero sabía que entre ellos no podría haber nada. Ella lo odiaba, lo único que los mantenía unidos, era el proteger a su hija.
— Como le había comentado, profesor Dumbledore; soy el guía blanco de Hermione, y mi deber es estar aquí, por si ella me necesita — comentó con calma Sam, mientras pasaba la mano por su cabello — ¿Nick, podrías encargarte de mis protegidos? — preguntó el ángel a su compañero, a lo cual, él asintió.
Piper y Leo, al darse cuenta de la manera en la que Cole miraba a Phoebe, sintieron lastima del demonio. Después de todo, Cole no era tan malo, y en muchas ocasiones, él las había salvado. Piper, siempre había pensado que Cole, era tan sólo, alguien confundido que desde niño no tuvo a nadie que le demostrara cariño; había sido torturado por demonios, para matar su parte humana, cosa que pensaron que habían logrado; hasta que conoció a Phoebe y se enamoró.
Piper caminó donde estaba su excuñado y puso la mano en su hombro — Lo mejor será que olvides a Phoebe — le dijo con cierta preocupación que dejó sorprendido al demonio — Debes dejar ese amor de lado. Mi hermana tiene una familia, tal vez más adelante encuentres a otra persona; después de todo no eres tan despreciable — habló en broma la bruja, a lo cual el hombre rió.
Leo caminó a donde estaba su esposa y la tomó de la mano, para luego mirar al demonio. Entre él y Cole, siempre hubo un trato cordial — Cole, a partir de ahora,¿qué es lo que harás? ¿Piensas quedarte en Londres o volverás a San Francisco? — preguntó el anciano con curiosidad.
Luego de pensarlo unos minutos, comentó — Me quedaré en Londres, después de todo, no tengo nada por lo cual regresar a San Francisco. En cambio, aquí está mi hija. Podré estar cerca de personas que trabajan dentro del Gobierno de Londres, buscaré trabajo como Fiscal. Además, tengo una pequeña fortuna que mi padre dejó a nombre de Cole Benjamin Turner; actualmente debe ser mucho dinero, así que no me preocupa del todo.
Dumbledore, quien había escuchado lo que Cole había dicho, sonrió levemente. Él siempre había pensado que las personas merecían una segunda oportunidad, y él ayudaría a ése pobre hombre atormentado. Podía darse cuenta, de que no era una mala persona.
— Si le interesa, puedo hablar con el ministro de magia, para que le de trabajo en el Departamento de Leyes Mágicas.¿Qué le parece? Así podrá estar cerca de la señorita Hermione — Severus y Minerva, abrieron los ojos a causa de la sorpresa, pero se mantuvieron en silencio —Así como le ofrezco, el puesto de Profesor Contra las Artes Oscuras,¿qué dice? — Cole se había quedado sin palabras. Aquel hombre lo estaba ayudando para poder estar cerca de su hija, y no solo eso, también le estaba dando trabajo.
Todos se quedaron con la boca abierta por la propuesta que el director le había hecho a Balthazar, no solo le estaba dando trabajo en el ministerio, sino también dentro de Hogwarts, como profesor. Peach fue la primera en hablar. No estaba de acuerdo con lo que Dumbledore le había ofrecido a aquel despreciable demonio. ¿Cómo podía exponer de esa manera a sus alumnos?
— ¿Cómo puede proponerle algo como esto a ese despreciable demonio?¿Acaso esta consiente de que es un peligro para todos los estudiantes? ¡Ése demonio que tiene enfrente, no es más que un vulgar asesino! — exclamó la bruja furiosa, pues a ella no le agradaba Cole.
— ¡¿Paige, te quieres calmar de una vez?! — la regañó Piper. Ella era consciente de que en el pasado, Cole había hecho cosas malas, pero también era consciente de que las ayudó e inclusive en muchas ocasiones les salvó la vida — ¡Si el director de este colegio, quiere darle trabajo, es su decisión! Después de todo, él es la autoridad. ¡Además, olvidas que Cole también te salvó en muchas ocasiones la vida! ¿Hoya olvidaste cuando Shax, intentó matarte? — le echó en cara Piper. Debía hacer entrar en razón a su hermana para que dejara aquel odio atrás
— Piper tiene razón. Si el profesor Dumbledore, quiere darle trabajo a Cole aquí, es su decisión. A nadie nos incumbe — habló con calma Phoebe, dejando a sus hermanas y a su marido, con la boca abierta a causa de la sorpresa; pues desde un principio, la que estuvo en contra de que Cole volviera a la vida, había sido ella.
— ¿Phoebe, estás de acuerdo con todo esto? — Preguntó con incredulidad Paige, ignorando a Piper — ¿De verdad estás de acuerdo con que ése sucio demonio esté cerca de Hermione?
— No puedo hacer nada. Él es su padre y tiene todo el derecho de estar cerca de ella. Además, con él cerca para cuidarla, ella estará segura. No olvides que es uno de los demonios más poderosos. Decidimos llevar la cosas por la paz, por el bien de Hermione — Piper no pudo evitar sonreír, por la madurez de su hermana. Estaba segura de que Phoebe entraría en razón.
— ¡Como quieran!¡Pero cuando ése demonio demuestre quien es en realidad, les dirése los dije! — la mitad bruja y mitad ángel, orbitó enojada, dejando a sus hermanas en Hogwarts. Estaba segura de que Cole, en cualquier momento mostraría su verdadera cara.
— Bueno,¿qué dices? ¿Aceptas el trabajo como el Profesor Contra las Artes Oscuras? — Preguntó el director a Balthazar — Hoy mismo me comunicaré con el Ministerio de Magia.
Cole aceptó el trabajo que se le había ofrecido. Por primera vez en mucho tiempo, estaba feliz. Podría estar cerca de su hija, se sentía agradecido con el profesor Dumbledore, por no juzgarlo y darle una segunda oportunidad. Estaba seguro de que se llevaría bien con los alumnos a los que les daría clases.
Hola casi 3 meses de no actualizar la historia no crean que lo he olvidado lo que pasa es que no estado de ánimos luego de que uno de los idols que me gustaba murió me dejo sin ganas de seguir escribiendo pero una persona me comento que la escritura es una buena terapia para poder superar cuando una personas nos deja. buena otra de las razones por la cual no había terminado el capitulo es porque mi mente quedo en blanco para seguir escribiendo pero por ratitos llegaban
