NOTAS: Como dije, este mes, con esta historia, las actualizaciones se harán como lo prometí, así que aquí les traigo el tercer capítulo de esta corta historia :D
Finalmente, antes de comenzar a leer, debo decir un pequeño aviso. En caso de que llegaran a leer esta o alguna otra de mis historias en otro lado, es muy seguramente un plagio. Yo siempre uso el seudónimo "RozenDark" y únicamente público en Amor Yaoi, Wattpad, y AO3.
Esto lo digo, debido a los recientes fallos de Wattpad y que esta misma plataforma tiene una página espejo donde lucran con las historias. Por lo que cualquier cosa, les estaré agradecida si me lo hacen saber. De cualquier manera, en caso de algún otro cambio, les daré el aviso correspondiente :3
En fin, los personajes de One Piece son propiedad de Eiichiro Oda. Las imágenes utilizadas a lo largo del fic son hechas por su servidora.
Y sin más que decir, les invito a leer (^3-)/
~°ɞ°~ღ~°ɞ°~
Los tres niños habian estado divirtiéndose, mientras jugaban en el jardín del palacio y de paso, fastidiaban un poco a la vieja Dadan. Ese era su día a día en el palacio o al menos cuando no estaban estudiando o cuando Sabo no estaba atareado con las tareas extra por ser el príncipe de aquel pacifico reino.
Eran días tranquilos que los tres hubieran deseado que jamás terminarán, pero las cosas no podían ser de esa manera por siempre. De eso se dio cuenta Sabo, en cuanto vio a sus progenitores llegar como si fueran dueños de aquel palacio o tuvieran algún derecho por encima de él…
"Solo nos vamos por un tiempo y ya estás manchando nuestro nombre, juntándote con esos sucios plebeyos",
Sabo frunció el ceño con enojo, pero no había tenido el valor para enfrentarse a sus padres. Aún estaba el miedo y los recuerdos nada gratos que habían dejado marcados en su ser.
Por supuesto, su hermano estaba dispuesto a apoyarlo y defenderse de la filosa lengua del falso Outlook.
"Según tengo entendido, usted también es un plebeyo, desde que el rey William lo desheredo. De hecho, es usted quien debería tratar con respeto lo que haga el príncipe y legítimo heredero al trono", respondió Ace con una mirada llena de arrogancia.
Sabo no había esperado esa respuesta viniendo de Ace. Claro que no es como si hubiera dicho mentiras y lo más gracioso, es que ese hombre, tenía una expresión llena de rabia al haber perdido cara ante un niño que, justo ahora, era más importante de lo que eran ese hombre y su esposa.
"Y Sabo puede estar con quien quiera, porque es libre de usted y su horrenda esposa".
Sabo sonrió, mientras daba un asentimiento y una mirada a Luffy. "Tienes razón Luffy. Gracias por defenderme".
El desheredado Outlook III dio una mirada furiosa al mocoso del sombrero de paja y al mocoso de las pecas. "¿Cómo se atreven a hablarme de esta manera? ¡Ustedes no tienen idea de con quién hablan!"
Sabo miró con desdén al hombre, mientras con porte elegante se situaba frente a Ace y Luffy. "Eres alguien que no es bienvenido en este lugar", dijo con seriedad. "El rey William Outlook dejó en claro que usted no es bienvenido y no solo en el palacio. Usted fue desterrado del reino".
Outlook III simplemente negó con una sonrisa que no transmitía alegría. Por el contrario, aquella sonrisa no le daba buena espina a ninguno de los tres infantes.
"¡No te acerques más!"
El desterrado Outlook III vio con asombro como ese ingrato hijo suyo y aquel mocoso desaliñado encendían fuego en sus puños. Sabía que su padre tenía habilidades mágicas, pero jamás pensó que Sabo también tuviera esas cualidades, cuando a él simplemente no le había llegado esa oportunidad y con eso maldijo una vez más a ese ingrato hijo suyo. Lo peor para el hombre, es que Sabo parecía compartir habilidades con ese maldito plebeyo que aborrecía todavía más.
"No debería estar tardando tanto, señor Outlook".
Ace y Sabo sintieron temor con sólo escuchar la voz del recién llegado. Sin embargo, ninguno de los dos dejó su posición protectora frente a Luffy. Aun así, ninguno esperó lo siguiente…
El grito de Luffy los hizo voltear hacia ella, solamente para ver como un puño hecho del material del suelo, le daba en la cabeza y la mandaba lejos de ellos…
"¡LUFFY!"
Preocupados, ambos trataron de ir hacía ella, pero lo que había golpeado a Luffy, tomó la forma de un extraño hombre de gran tamaño, justo frente a ellos.
"¡Maldito!" Espetó Ace con furia.
Outlook III rió fascinado con lo que había pasado. "Qué bueno que aplastaron a una de esas cucarachas", agregó con diversión.
Sabo lo miro con odio. "¡Ella no es una cucaracha!" Gritó con furia.
"Así que es una niña…"
Outlook III miró con asco a la niña que apenas se mantenía despierta. "No lo parece…" Dijo con desdén. "Señor Donquixote, lo mejor será que la elimine, junto a esos ingratos".
Donquixote Doflamingo dio una mirada llena de prepotencia al hombre al que había utilizado para llegar a ese castillo. Y luego, sin mediar alguna palabra, utilizo su habilidad, mientras sonreía con maldad…
Sin que alguno de los dos niños pudiera hacer algo, vieron como Luffy se ponía de pie con ambas manos temblorosas tratando de liberarse de algo que ellos no habían notado y con la cabeza colgando hacía un lado con la frente sangrante y una mirada atontada, pero al mismo tiempo, temerosa.
"¡DEJA IR A LUFFY!" Exigió Ace con furia. Sin llegar a moverse y arriesgar más a su hermana menor.
Doflamingo sonrió con maldad, mientras usaba sus hilos para apretar el frágil cuello de la niña. "Supongo que podré dejar a esta pequeña vivir, si alguno de ustedes me responde con la verdad", Doflamingo disfrutó ver el terror de ambos niños cuando el cuello de la niña comenzó a sangrar. "¿De casualidad esta pequeña niña es una 'D'?"
Ace titubeó al responder. "¿Y que si lo fuera?"
Doflamingo frunció el ceño, mientras negaba. "Temo que no has notado la posición en la que te encuentras", con malicia, apretó aún más los hilos en el cuello y las manos de la adolorida niña, que la hicieron soltar un quejido de dolor. "¿Es o no es una 'D'?" Preguntó nuevamente, esperando recibir una respuesta positiva.
Sabo vio con temor a Luffy. "¡LO ES!" Gritó en respuesta. "Por favor, no le hagas más daño…" Suplicó con preocupación.
Doflamingo sonrió satisfecho con la respuesta. "Al fin encontré a la mujer 'D'..."
Outlook III negó con desaprobación, mientras daba una mirada de repulsión a la mocosa. "Eso no es importante señor Donquixote. Lo importante en este momento es que usted prometió ayudarme a recuperar mi trono".
Doflamingo comenzó a reír. "Sobre eso… Me Mentí".
Ace y Sabo vieron con horror como la cabeza del presumido Outlook III caía, junto con el cuerpo inerte de la progenitora de Sabo. Ninguno podría mentir al respecto, pero ambos estaban completamente aterrados de aquel hombre que poco a poco se les acercaba con esa sonrisa maliciosa…
"Será mejor que los elimine de una vez".
Ninguno de los dos niños se dejaría tocar por el hombre aquel sin dar pelea. Pero cuando menos lo esperaron, el padre de Ace, junto con el viejo Garp llegaron para protegerlos. Ni siquiera pudieron ver el momento en el que habían logrado liberar a Luffy de las ataduras de Doflamingo, pero si acercarse y verificar su estado.
Tampoco habían notado el momento en el que el rey William había llegado y se había situado justo frente a su nieto. Pero ambos niños notaron las heridas en su cuerpo y rostro y la mirada cansada en los ojos azules del viejo rey.
"Sabo… Debes ir al bosque, justo en el templo que hace un tiempo te enseñe", con desesperación, tomó de los hombros a su nieto, esperando que entendiera su decisión repentina. Se alarmo aún más en cuanto escucho una explosión que venía de la entrada del castillo.
Sabo negó preocupado al ver a su abuelo frente a él. "No puedo dejarte solo abuelo", murmuró con temor. "¡No pienso dejarte!"
El rey negó preocupado, mientras veía con cariño a su nieto. "Debes hacerlo, por el bien del reino… Sabo, ustedes tres son la única esperanza…"
Sabo no quería dejar a su abuelo, pero al ver a Ace cargar a Luffy en su espalda, decidió que lo mejor era hacer caso a la petición de su abuelo…
Sabo dio una reverencia y comenzó a correr junto a Ace hacia aquel viejo templo. Más tarde se preocuparía de pelear como se debe y ayudar a su abuelo a afrontar ese terrible dilema, pero lo primero, era poner a Luffy a salvo…
•
•
•
"Un Curioso Dilema"
Luffy se había detenido cuando sintió que se había alejado lo suficiente de Sabo. Y eso había pasado en cuanto sintió que sus piernas temblaban de tanto correr y su respiración se volvió agitada, debido al cansancio.
Se permitió descansar en un árbol, justo en una zona hueca que la ocultaba casi a la perfección. Sin embargo, ella no estaba en lo más mínimo calmada, ni siquiera porque no había algún molesto juguete al acecho.
"¿Cómo estará Sabo…?"
Dio una mirada preocupada hacía el cielo, solamente para fruncir el ceño con disgusto al distinguir esos malditos hilos que la separaban del mundo exterior.
Se sentía atrapada y peor aún, estaba completamente sola en ese lugar…
'¡Sigue adelante!'
Luffy miró a todos lados en busca del aparente dueño de aquella voz que la alentaba. Pero no encontró a nadie por los alrededores. Aun así, se puso de pie, mientras se daba palmadas fuertes en sus mejillas y veía decidida el camino que Sabo antes le había señalado.
Debía confiar en la palabra de Sabo, porque él le había dicho que regresaría con ella y así ambos rescatarían a Ace.
Y aunque Sabo hubiera sido atrapado lo que se negaba rotundamente a creer ella se aseguraría de salvar a ambos…
"¿Que vamos a hacer ahora…?"
Justo cuando se había decidido a seguir adelante, tuvo que esconderse al escuchar un par de voces. Por supuesto, estaba dispuesta a dar pelea a esos horribles juguetes y pasar por donde Sabo le había indicado.
Claro que detuvo sus intenciones de pelear en cuanto vio a tres curiosas personas, de las cuales, reconoció a uno de ellos…
"¡Eres Usopp!" Gritó con emoción Luffy, mientras salía de su escondite.
"¡NO NOS MATEN!" Gritaron las tres personas con temor, pensando que habían sido atrapados por los juguetes de Doflamingo.
Luffy solamente negó, mientras comenzaba a reír. "No pienso matarlos, solamente me escondí por las mismas razones que ustedes gritaron", comentó despreocupadamente.
"No es uno de esos juguetes vivientes… Es una chica loca", mencionó con enojo la chica de cabello naranja, mientras veía con ansias asesinas a la persona que les había dado un susto de muerte.
"Y parece que te conoce, Usopp" agregó el pequeño reno de nariz azul y un sombrero rosa.
El chico de nariz larga asintió con pose presumida y una sonrisa arrogante. "Claro que me conoce Chopper, después de todo, la salve hace mucho tiempo de unos gigantescos lobos grises…" Fanfarroneó Usopp, mientras se señalaba así mismo.
Chopper vio a su amigo con estrellas en su mirada. "¡Eso suena genial!"
Luffy negó entre risas divertidas. "Justo como Yasopp me contaba, eres un mentiroso de primera…" Comentó. "Eso jamás pasó".
"¡¿Era mentira?!"
"Pues sí, es la primera vez que lo veo. Lo reconocí por las descripciones de su padre…" Respondió Luffy de brazos cruzados.
Usopp miró con interés a la chica. "¿Conoces a mi padre?" Preguntó emocionado. "No lo he visto desde que Doflamingo llegó al reino y se fue con un reconocido grupo de aventureros para encontrar una manera de detenerlo… Justo me arme de valor suficiente para encontrarme con él al extremo del reino, pero Doflamingo utilizó sus habilidades para encerrarnos a las pocas personas que aun deambulamos por el reino…"
"Yo lo conocí en el camino y decidí acompañarlo y de paso, apoyar a los heridos… Soy un médico como mi padre", mencionó Chopper con gesto preocupado, para después mirar a la chica de cabello naranja. "En cuanto a Nami…"
La chica de cabello naranja sacó una vieja foto que estaba entre su ropa. "Yo no recuerdo muy bien la razón por la que estaba en este punto, pero asumo que era por alguien importante, considerando que todo aquel que pasa por el camino de Doflamingo, se convierte en juguete… Además, traía conmigo una foto de dos personas que no recuerdo, pero que seguramente me conocen y yo conocía muy bien…"
"Así que también están en problemas…" Mencionó Luffy con preocupación. "Yo llegué hace poco al reino y por alguna extraña razón, Doflamingo me busca. Mi hermano mayor fue capturado…" Apretó los puños con fuerza al recordar su abrupta separación con Ace. "Había alguien más conmigo, pero Sabo tuvo que alejarse con un grupo de juguetes que nos habían encontrado y me pidió llegar al pueblo que está más adelante…"
"Ese pueblo…"
Luffy miró con preocupación a Nami. "¿Ya no existe?"
"Existe, pero…" Nami miró preocupada a la chica y luego a sus compañeros. "La gente del lugar se ha resignado y sólo está esperando a que Doflamingo mande a su ejército para capturarlos y volverlos juguetes…"
"Habíamos hecho una parada en el lugar, pero nosotros no queremos volvernos juguetes", agregó Usopp con temor.
"Así que decidimos arriesgarnos afuera, que quedarnos a esperar un final sin hacer algo al respecto…"
Luffy asintió con una mirada llena de reproche dirigida al camino. Ciertamente le molesto que la gente fuera lo suficientemente cobarde para esperar un final tan patético sin al menos, luchar.
Y lo peor, que lo hacían cuando Sabo estaba dando todo de sí para lograr salvar a la gente del reino.
"¡Me van a escuchar!"
Los tres dieron una mirada llena de pánico a la loca chica del sombrero de paja en cuanto esta dio ese grito y comenzó a caminar a paso apresurado hacia el pueblo…
"¿Acaso estás loca?" Cuestionó Nami. "Esa gente ya ha tomado su decisión… Solamente lograrás que se enojen".
Luffy asintió sin dejar de caminar. "No me importa si se enojan", respondió seriamente. "Pero me niego a su estúpida negación de dar pelea".
"¡¿COMO QUE TE NIEGAS A SU NEGACIÓN?!" Exclamaron los tres con histeria.
"Vaya, hasta que encuentran a alguien dispuesto a hacer algo".
"Esa voz…" Nami miró hacia un árbol justo encima de ella, solamente para fruncir el ceño con furia y señalar al idiota que se les había perdido. "Zoro… Eres el menos indicado para hablar justo ahora".
"¿Dijiste Zoro?" Luffy paró su caminar solamente para ver a su antiguo amigo. "¡ZORO!"
Nami, Usopp y Chopper se sorprendieron al ver que la chica estiraba sus brazos para abrazar a un muy sorprendido Zoro que terminó cayendo del árbol. Sin embargo, los tres temerosos del peculiar grupo, se asombraron de que el espadachín y su principal protector no hubiera sacado sus katanas para dejar en claro una lejanía.
"¿Qué haces aquí?" Preguntó. "Lo último que supe de ti, fue que habías sido mandada a otro mundo por precaución… No sé si ya lo sabes, pero Doflamingo busca a la única mujer 'D' y esa se supone que eres tú, hasta donde se…"
"Ya lo sé… Mingo capturó a Ace y no estoy segura si ya logró encontrar a Sabo…" Murmuró en respuesta. "Por eso mismo tengo que convencer a la gente de ese pueblo para que pelee… Porque Sabo todos estos años ha luchado solo, aun cuando está convertido en juguete…"
"¿Quién es ese tal Sabo?" Preguntó Zoro con seriedad.
"Lo más importante es saber cómo se conocen ustedes dos", mencionó Nami.
"A Zoro lo conocí cuando cumplí los seis años… Estaba perdido y lo ayudé a encontrar el camino", respondió Luffy entre risas. "Aunque igual me perdí y al final, mi abuelo nos encontró y llevamos a Zoro de vuelta a su dojo".
"Cuando cumplió los siete, su abuelo la llevó al palacio… El hombre era uno de los guardias principales y buen amigo del rey William" agregó Zoro. "Sin embargo, había escuchado que justo después de que Doflamingo invadiera el palacio, ella y su familia, habían sido mandados a otro mundo… Por alguna razón Doflamingo la quería a ella por su apellido…"
Usopp señaló temeroso a la chica del sombrero de paja. "¿Entonces ella es la mujer 'D' que ese lunático ha estado buscando?" Cuestionó con pánico.
Luffy asintió con aburrimiento." Mi nombre es Monkey D. Lucy, pero prefiero que simplemente me llamen Luffy", mencionó sonriente.
Nami, Usopp y Chopper comenzaron a decir incoherencias, mientras señalaban con miradas aterrada a la despreocupada chica 'D', mientras tanto, Zoro esperaba con expresión sería, la respuesta a su primera pregunta.
"Sabo es… El nieto del rey William Outlook y el verdadero sucesor al trono que Mingo se robó…"
Los tres que habían estado gritando y señalando se detuvieron para dar una mirada llena de asombro a Luffy. Incluso Zoro sintió que había dejado de respirar con esa respuesta…
No era extraño, considerando que ninguno recordaba al príncipe, por la obvia razón de que había sido convertido en juguete, claro que, por alguna rara razón, Luffy lo recordaba, junto con los recuerdos que había olvidado hace mucho…
"Sabo se unió al ejército revolucionario para hacer algo por su reino… Y ha luchado en solitario todos estos años para poder salvar a la gente que ahora tan cobardemente se rindió… ¡No puedo permitirlo!"
"Así que por eso te molestaste…" Murmuró Nami.
"Y nosotros que habíamos pensado que el linaje del rey había perecido", comentó Usopp en murmullo.
"Y si no hay más gente que quiera apoyarte, nosotros conocemos gente que seguramente estará de acuerdo con tu retorcida causa".
Luffy miró con intriga a Zoro, quien sin decir algo más, se puso de pie y comenzó a silbar.
Para ella era extraño, pero para los demás era la señal de que debían reunirse y poco a poco así fue como sucedió…
Una mujer de cabello negro, un extraño esqueleto viviente, un ciborg que la emocionó mucho, un extraño chico que no paraba de bailar con corazones en los ojos y un hombre pez que no dejaba de verla con insistencia.
Un peculiar grupo, que, por alguna razón, ahora se sentía completo…
"¿Cuál es el plan?"
Luffy sonrió enormemente, mientras acomodaba su viejo sombrero de paja con una mirada decidida…
Primero, hablaría con toda la gente del pueblo y no desistirá, hasta lograr convencerlos para que peleen y no simplemente se rindan patéticamente…
~..~
Si no fuera un juguete justo ahora, Sabo estaba por completo seguro de que estaría completamente agotado. Sin embargo, el cansancio físico que era absolutamente uno fantasma, no era nada en comparación con su cansancio espiritual.
Estaba demasiado preocupado por Luffy, pero no podía permitirse ir en su búsqueda con todos esos molestos juguetes que no había logrado perder…
"Y lo peor es que ese maldito le hizo algo a Ace…"
Sabo no era un tonto. Sabía a la perfección que esos juguetes habían hecho la mención de ese dato, solamente para apresurarse o que incluso se precipitarán y fueran directamente a la boca del lobo.
Y claro, eso es lo que precisamente le preocupaba, sobre todo porque Luffy haría exactamente eso si es que llegaba a escuchar sobre la situación de Ace…
"Debo apresurarme e ir por Luffy…"
Pero Sabo tenía en cuenta que era más fácil decirlo que hacerlo. Solamente esperaba que ella no se metiera en tantos problemas…
Después de todo, ni siquiera Luffy podía meterse en demasiados problemas…
¿O sí…?
~..~
Luffy no era precisamente alguien que pudiera soportar estar en silencio. Así que apenas pisó el territorio del pueblo y vio a los lugareños completamente deprimentes y temerosos, pero con miradas llenas de aceptación por algo que no había pasado siquiera…
"¡¿CÓMO PUEDEN SER TAN COBARDES?!"
Y vaya que había tenido distintas reacciones, pero el golpe y el grito lleno de reproche que Nami le había dado, solamente la hicieron mirarla con cierto temor, pero sin tener las intenciones de rendirse con las personas.
"¿No puedes ser un poco más discreta o amable?" Cuestionó Nami con pesar. "Estas personas tienen miedo…"
Luffy simplemente le restó importancia al gesto. "Sé que tienen miedo, pero yo también lo tengo… Mi hermano mayor está a merced del estúpido de Mingo y Sabo está perdido y siendo perseguido por los juguetes malvados, así que no… ¡Yo voy a seguir insistiendo hasta tener una respuesta positiva!" Dio una mirada severa a todas las personas que la veían como si fuera una completa loca.
"¿No tienes idea de lo que hemos sufrido?"
"Eso es verdad… Además, Doflamingo tarde o temprano llegará y nos convertirá en juguetes, ¿Qué sentido tiene pelear si de todas maneras sabemos nuestro futuro cercano…?"
"Solamente eres una extraña que no sabe de lo que habla…"
El peculiar grupo se preocupó por el repentino silencio de la chica del sombrero de paja. Incluso estaban pensando seriamente en dar la vuelta y regresar al bosque…
Sin embargo, Luffy los sorprendió con el fuerte golpe que dio en la pared cercana, que terminó por caer en pedazos. Todos en el lugar silenciaron sus quejas, solamente para ver con sorpresa a la chica que ahora los veía con furia.
"Sabo Outlook a quien nadie recuerda era el nieto del rey William Outlook… Estuvo todos estos años trabajando con el ejército revolucionario, tratando de salvar a todos en el reino… Y ustedes simplemente denigran todo ese esfuerzo y años llenos de dolor…"
"¿El nieto del rey verdadero…?"
"¡SÍ!" Gritó furiosa. "Sabo decidió quedarse y luchar… Aún ahora lo sigue haciendo, pero a ustedes simplemente les interesa rendirse, en lugar de tomar parte en la lucha que por tantos años ese tonto ha estado luchando solo como si eso fuera lo que debería estar haciendo y no pienso seguir tolerando… Con ustedes o sin ustedes, pienso pelear y vencer al imbécil de Mingo… Porque justo ahora, todos ustedes son simples juguetes, aun cuando ni siquiera han sido convertidos…"
Y sin decir algo más, ella comenzó a caminar de regreso al bosque. Zoro y el resto del grupo dieron una última mirada a las personas del pueblo, solamente para comenzar a seguir a esa chica tan peculiar, que, por alguna razón, sentían que, con ella a su lado, tenían esa batalla ganada…
"Solo pregúntense… ¿Qué más pueden perder…?" Lanzó la pregunta Zoro, con un gesto aburrido.
Las personas no dieron alguna respuesta. Sin embargo, las miradas se las llevaba por completo la peculiar chica del sombrero de paja.
¿Era tan malo pelear por su libertad…?
Porque Monkey D. Lucy estaba dispuesta a demostrar que, si de libertad se hablaba, ella sería la persona más libre en todo el mundo…
~..~
Doflamingo sonreía, mientras alistaba a sus soldados para un posible enfrentamiento. Había escuchado las noticias sobre la separación de la chica y el molesto príncipe, lo que significaba, que las cosas estaban por tornarse un tanto agitadas…
"Doffy parece feliz con las noticias", comentó Trébol con diversión.
Doflamingo asintió sonriente, mientras alzaba su copa al aire. "La chica está por venir por su cuenta y con posibles nuevos juguetes", respondió divertido. "Por cierto, ¿A la chica le gustará jugar a buscar el objeto?"
Trébol rió con maldad. "Probablemente no le guste tanto si sabe que es lo que tiene que buscar, mientras trata de evitar que la atrapen…"
Y con esa respuesta, Doflamingo dio un largo sorbo a su bebida. Satisfecho de saber que pronto, la profecía estaría más inclinada de su lado…
Muy pronto, tendría más que un simple reino y todo sería gracias a Monkey D. Lucy…
Continuará…
~°ɞ°~ღ~°ɞ°~
NOTAS: Y eso ha sido todo por este capítulo. Si les está gustando la idea sobre el fic, les agradecería que me lo hicieran saber con sus lindos comentarios :3
Próximo capítulo: "Un Curioso Enfrentamiento", donde Luffy y su peculiar grupo de aliados llegan al castillo…
En fin, nos leemos pronto…
Chau chau (^3-)/
