Nico ya no estaba acostumbrado a rodearse de tanta gente. El vampirismo tendía a ser solitario. Sentía que iba a ahogarse. Tenía poco de haberse reincorporado al mundo de los hechizos. A veces era abrumador.
Además, la música estaba tan alta que lastimaba sus oídos.
Salió del salón de baile con dirección al jardín. Allí, la única iluminación eran guirnaldas de luces enredadas en los árboles. Aquí, el ruido era menor.
Suspiró, solo necesitaba descansar un poco y luego volvería adentro. Fumaría un cigarro y listo.
Estaba dando la primera calada cuando sintió una mano posarse sobre su hombro.
—Pensé que ya habías dejado de fumar. Otra vez.
Nicodemus se giró. Allí estaba su novia. No, ahora era su esposa. Lo miraba con preocupación y una suavidad extraña en su rostro.
—Lo siento, Fi. Me aturdió un poco el ambiente.
—Podias haberle pedido al DJ que bajará un poco el volumen. Es tu fiesta también, después de todo.
—No quería interrumpirte, tú y los demás de verdad están disfrutando el baile. Solo necesitaba un descanso.
Fiona levantó una ceja. Le quitó el cigarro y lo probó antes de continúar.
—No puedo culparte. Las bodas son agobiantes. Supongo que hoy te mereces fumar un poco, pero solo por hoy.
—Te prometo que seguiré tratando.
De verdad que lo hacía. Fiona se aterraba cuando lo veía cerca de fuentes de fuego. Temía perderlo otra vez. Más aun ahora que estaban construyendo una nueva vida juntos.
—Lo sé. Y estoy orgullosa de ti por ello.
Sabía que ella jamás me mentiría. Ahora que están solos volvió a mirarla con detalle. Usaba una chaqueta de cuero blanco, que contrastaba con su vaporoso vestido. En lugar de tacones, usaba sus clásicas botas Doc Martens.
Se veía magnífica. Se acercó para rodear su cintura y atraerla hacia si mismo.
—¿Te dije lo amenazante que luces hoy?
Ella rió y fumó un poco más antes de regresarle el cigarro.
—Es extraño verte usando blanco, pero te queda bien.—contestó, mirando hacía un lado y con un, apenas perceptible, sonrojo.
Habían decidido usar chaquetas de cuero blanco a juego para la boda. Sorprendentemente, había sido idea de Baz.
—No te acostumbres, es un dolor de cabeza quitar las manchas de sangre de las telas claras.
Fiona no le contestó, pero volvió a pedirle el cigarro. Ambos se quedaron allí, a solas, compartiendo el tabaco. Escaparse un rato de su propia boda para fumar era algo bastante digno de ellos.
—¿Sabes Fiona? Extraño a Ebb.—soltó Nico de la nada.
Era extraño no tener a su amada gemela en un día tan importante. Mencionarla le hacía sentir que ella estaba un poco presente.
—También la extraño.
No dijeron nada más, ¿Que podían decir? El cigarro ya se había consumido. Dedicaron una última mirada a la luna antes de regresar al salón.
¡Hola!
Miren, desde que se insinuó que Fiona y Nicodemus tuvieron algo, me enamoré de la pareja. Me hizo feliz ver qué en AWTWB estaban pensando en casarse.
Los atuendos para su boda son referencia a Metal Family (vean esa serie, plis)
Muchas gracias por leer~
Ciao!
Pd: Ya eliminaron a México del mundial :(
