19.

.

.

.

Jesús le dijo: levántate y anda. Y Lázaro anduvo.

El problema fue que Lázaro andaba, físicamente sí, pero su alma, su espíritu, ese no volvió.

Lázaro era el cascarón nada más, entre este mundo y el otro, atrapado en un vórtice infinito dónde lo único era su existencia a medias y su no vivir pero sí su andar.

Lázaro se levantó y anduvo, cientos de años, miles... esa fue la primera enfermedad heredada...

.

.

.

Día 19 – Enfermedad hereditaria.