29.

.

.

.

Ella se había vuelto adicta a las cirugías, y afortunadamente se había encontrado a su contraparte en él. Ambos se reconocieron como pares, como iguales, en la sala de espera del mismo cirujano plástico.

Ambos acabaron por ser ambas partes del todo. Una especie de freak show en lo privado.

—¿Cómo se ve? —Le preguntó ella a él.

—Maravilloso... —le contestó él, devolviéndole la mirada, con ojos de amor, a través del espejo.

Ella se había terminado por sacar por sí misma, con un bisturí, los implantes de senos, dejándose la carne colgando, sangrante, desgarrada, y sí, ella también pensaba que se veía mejor así.

.

.

.

Día 29 – Freak show.