Disclaimer: los personajes de Twilight son propiedad de Stephenie Meyer. La autora de esta historia es Fyrebyrd, yo solo traduzco con su permiso.
Disclaimer: The following story is not mine, it belongs to Fyrebyrd. I'm only translating with her permission.
Capítulo 10
Estoy calentita y cómoda, acurrucada en la profundidad de mis mantas, con unos largos brazos de nadador sosteniéndome fuerte por detrás. Mis ojos se abren, un completo silencio en mis oídos. Me devano los sesos, buscando qué me despertó, pero lo que sea que es simplemente se me escapa. Me hago hacia atrás, moviendo mi trasero contra la erección de Edward, y vuelvo a cerrar los ojos.
—¿Acaso esto no es adorable?
La voz es grosera y sarcástica... y demasiado familiar.
Mis ojos se abren de nuevo, y me siento rápidamente, aferrando mi edredón contra mi pecho desnudo.
—¡¿Qué mierda, Jake?! ¡Sal de aquí!
Su rostro tiene una expresión de desdén, y se cruza de brazos.
—¿Qué mierda es esto, Bells?
—Exactamente lo que parece —grito, apuntando con un dedo hacia la puerta abierta de mi cuarto—. Ahora, vete.
—Oblígame —dice con desprecio, mirando con furia al bulto que se mueve bajo las mantas a mi lado.
—¿Bella? —Edward levanta la cabeza, siguiendo mi mirada—. ¿Qué mierda?
—Está bien, cariño —digo, sin saber cómo va a reaccionar Edward—. Él se está yendo.
—No creo que haga, Edward —dice Jake, parándose firme—. ¿Tú te irías si encontraras a un imbécil en la cama con tu novia?
—No soy tu novia.
—Bella es mi novia. —Edward y yo hablamos al mismo tiempo, girando para sonreírnos.
—¡Eso te gustaría! —Jake da dos pasos hacia adelante, haciendo que Edward se tense a mi lado.
Probablemente se encontraría cara a cara con él si no fuera porque los dos estamos completamente desnudos bajo esta manta.
—¡Jake! —Mi voz es alta y tiene una pizca de pánico. Claro, puede que sea gracioso más tarde, pero lo último que quiero que pase es que Edward tenga que patear su trasero estando desnudo—. ¡Sal de aquí!
—Deberías escucharla. —Edward se está enfureciendo a mi lado, y no es apropiado de mi parte que eso me excite.
Exprimo mi cerebro, buscando una manera de acabar con esto, y mis ojos encuentran mi teléfono. Lo tomo y selecciono un nombre.
—¿Bella?
—Alice —grito en un susurro, los dos hombres intercambiando gritos de fondo—. Ayúdame. Jake está aquí, y también Edward.
—¿Qué? —Suena soñolienta porque, miro al reloj, son solo pasadas las dos de la mañana—. ¿En el departamento?
—Te necesito en mi cuarto ahora.
—En camino.
—¿Por cuánto tiempo has estado deseando a mi chica, de todos modos? —pregunta Jake, riéndose—. El pobrecito nadador no puede conseguir a su propia chica.
—¡Cállate! —Estoy lista para saltar de la cama desnuda y sacarlo del apartamento yo misma.
—Con gusto me estoy haciendo cargo de lo que tú nunca pudiste —dice Edward, todo su cuerpo tenso a mi lado.
—Me imagino —escupe Jake, enviándome una sonrisa maligna—. ¿Te ha chupado la polla ya? Ella traga como una...
Varias cosas suceden al mismo tiempo.
Edward toma la manta para quitársela mientras da una zancada, y solo se detiene cuando otro tipo aparece con Alice y se mete frente a Jake, sacándolo del cuarto.
Miro a mi compañera de piso.
—¿Qué demonios?
—Jasper —contesta Alice.
—¿Jasper? —pregunta Edward.
—¿Quién es Jasper? —Frunzo el ceño mientras el rubio empuja a Jake fuera de mi puerta.
Alice la cierra detrás de ellos y se cruza de brazos.
—¿Qué diablos está pasando, Bella?
Me quito la manta y me levanto.
—No hay tiempo para explicar ahora mismo.
—Mierda —sisea Alice, tapando su boca con una mano para cubrir su risa—. ¿Los dos estaban desnudos?
Apunto hacia la puerta.
—¡Fuera!
Ni bien se va, Edward se para y toma sus calzoncillos, y entonces sus jeans. Marcha hacia mi puerta y la azota detrás suyo antes que pueda detenerlo.
Mierda.
Me coloco un par de bragas limpias y la camiseta más larga que puedo encontrar y corro tras él. Lo encuentro cara a cara con Jake frente a la entrada, y me hace parar en seco. Probablemente debería detenerlos, ¿pero qué de malo tendría si Edward consigue dar unos puñetazos primero?
—¡Bella! —Alice grita, señalándome a los dos hombres furiosos.
—Está bien. —Marcho hacia allí y me inserto entre ellos—. ¡Paren! —grito, extendiendo mis brazos para separarlos. Los ojos de Edward se suavizan cuando me ven, y le doy una sonrisa rápida antes de voltear hacia Jake, clavando un dedo en su pecho—. Escúchame, imbécil. Soy la chica más estúpida del mundo por estar contigo todo el tiempo que estuve, pero ya fuimos. No me llames, no vengas, finge que no existo. Las cerraduras serán cambiadas mañana.
—Bells. —Está desanimado ahora, rogando, y ni siquiera puedo sentir lástima.
No siento absolutamente nada.
—Jamás seré Bells de nuevo —digo con un suspiro, abriendo la puerta—. Ahora, vete.
Su mirada se mueve entre Edward y yo, y se endurece.
—Esto no acabó, nadador.
—Como la mierda que no —dice Edward, cruzándose de brazos.
Jake se va pisando fuerte y cierro la puerta de un golpe tras él.
Edward abre sus brazos y me hundo en ellos.
—Lo siento mucho, cariño.
Me abraza fuerte.
—Jamás asumas la culpa por ese idiota.
Me río, girando en su abrazo.
—Ahora, ¿quién diablos es Jasper?
Resulta ser que él es un estudiante de primer año en el equipo de natación y el nuevo novio de Alice.
¿Quién lo hubiera sabido?
Paso a comentar que la autora ha publicado la inspiración para algunos de los tatuajes de Edward y las he subido al grupo ;)
Qué tengan lindo día
