Disclaimer: los personajes de Twilight son propiedad de Stephenie Meyer. La autora de esta historia es Fyrebyrd, yo solo traduzco con su permiso.
Disclaimer: The following story is not mine, it belongs to Fyrebyrd. I'm only translating with her permission.
Capítulo 14
Mi corazón late a un millón de veces por minuto mientras estudio la situación en la que me encuentro y qué sucede frente a mis ojos. Mi hermana está sonriendo tan grande que temo que su rostro se quiebre por la sola presión. Jake se encuentra arrodillado, interpretando el rol de novio proponiendo casamiento a la perfección, incluyendo la mirada cariñosa en sus ojos, y me hace querer darle un puñetazo a su estúpido rostro. Y mi chico nadador no se encuentra por ninguna parte cuando lo necesito más que nunca.
Abro la boca, aún insegura de lo que pueda salir, cuando mi teléfono vibra en mi mano. Lo levanto y leo el mensaje.
Haz lo que sea necesario. Por Rose. Llámame cuando puedas. Buscaré una habitación para esta noche. ~E
¿Lo que sea necesario?
Las lágrimas arden en mis ojos, y mis latidos bajan la velocidad hasta llegar a un decepcionante paso lento. Él quiere que siga con esta farsa, y lo comprendo. Está pensando en mi hermana, quién nunca ha lucido tan feliz. El inconveniente es que yo tengo que fingir estar enamorada de Jake.
—Oh, mírala, Jake —dice Rose, y ella está prácticamente temblando de la emoción—. Está llorando.
Tomo una decisión rápida y doy un paso hacia adelante. Trato de sonreír lo mejor que puedo para el maldito estúpido.
—Oh, Jake —digo, esperando que suene real—. ¿Cómo lograste tramar esta sorpresa?
Él sonríe, y quiero asesinarlo.
—Tú me conoces, Bells. Cuando me decido y hago el esfuerzo, puedo tener mucha imaginación.
—Sí que puedes —digo mayormente para mí misma.
—Entonces, ¿qué dices? —pregunta, levantando el anillo más alto—. ¿Estarás a mi lado en la dicha y en la adversidad, Bellas?
Las lágrimas caen ahora, y por todas las razones equivocadas, mientras asiento, incapaz de decir las palabras. Afortunadamente para mí, cualquier aceptación es todo lo que Jake espera y se pone de pie, metiendo el anillo en mi dedo. Siento como si pesara veinte kilos, pero cuando Rose se acerca y nos abraza, hace que sea más fácil de aceptar.
—Esto es tan emocionante —dice mientras tomo mi valija. Cuando veo que la de Edward se encuentra a su lado, siento como si he sido golpeada en el vientre—. Espero que puedan venir al pueblo esta noche a ver las atracciones. Los niños han estado rogando por ello, pero quería esperar que estuvieran aquí.
Tomo el mango y camino hacia el lado de mi hermana, ignorando al adulante imbécil tanto como sea posible.
—Suena divertido —le digo, enlazando mi brazo con el suyo—. ¿Cómo están mis sobrinos?
—Emocionados de ver a tu tía Bella —contesta Rose, riéndose por la nariz—. Aunque todo es por los regalos, así que no te sientas presumida.
—Qué bueno que traje algunos. —Tengo un momento de pánico cuando recuerdo añadir un par de regalos en el bolso de Edward. Entonces recuerdo que él también trajo regalos—. ¿Qué hay de ti, Jakey? ¿Has añadido ya tus obsequios a su árbol?
—Pensé que sería más divertido si nosotros los elegimos juntos —dice después de un instante, y pongo los ojos en blanco cuando Rose no puede ver—. ¿Recuerdas? Lo hablamos hace unos días.
—Oh, debo haberlo olvidado. —Toda esta conversación me hace dar náuseas, así que me concentro en el único lado positivo de todo—. Y bien, ¿cómo estás, Rose? —Me inclino hacia ella y hablo bajito, esperando excluir al idiota de la conversación.
—Bien —dice, y puedo ver por su tono que está escogiendo sus palabras—. Pero, si está bien, me gustaría guardar eso para más tarde. ¿Quizás en la noche de Navidad podamos acostarnos en mi cama como lo hacíamos cuando éramos niñas y hablar?
La culpa se retuerce en mi estómago.
—¿Prometes contarme todo?
—Sí —responde, deteniéndose en el bordillo mientras Jake llama a un taxi—. Solo quiero una festividad hermosa, feliz y con la familia antes de regresar a la realidad.
Quiero sollozar, pero eso entraría en conflicto con los deseos de mi hermana.
—Puedo hacer eso.
Extiende su mano.
—¿Lo prometes?
Una lágrima rueda por mi mejilla mientras uno mi meñique con el suyo.
—Lo prometo.
Lo que sea que estén sintiendo, también lo siento jajaja.
Por cierto, en el grupo encuentran el tatuaje de Edward ;)
