La paz llenaba el ambiente, solo sabia que a su lado todo iría bien. Recostado en su pecho podía escuchar sus latidos esperando a que jamás se detuvieran, sin saber la razón de aquel pensamiento, giro su cabeza hacia la del otro y le dio un casto, pero tierno beso, él sabía que lo amaba.

El otro lo miro confundido, ¿por qué de la nada parecía que iba a llorar?, una palabra salió de su boca —Tino… ¿Estás bien?— el anterior nombrado le respondió un sí con la cabeza mientras una sonrisa de plena felicidad se asomaba, pero de sus ojos escapaba una pequeña lágrima, cristalina como un diamante, el más grande seco, con su dedo pulgar la lágrima del menor.

La confesión de su eterno amor salió a la luz después de lo sucedido, Tino tartamudeo, pero pudo decirle —Berwald, nos hemos estado besando y otras cosas en el último tiempo, pero yo no sé si me amas de la misma forma en que lo hago, te amo más que a nadie en este mundo, solo quiero mantenerte a mi lado cada segundo restante de mi vida, hace 14 años que te conozco y desde siempre quise decírtelo, pero con tu fría mirada y ni una sola palabra de tu boca nunca supe si en verdad me quieres— en este punto las lágrimas solían a borbotones, no se podían controlar, salían como si fuera necesario para seguir viviendo y sus ojos parecían una pecera de lo aguados que estaban, tuvo que hacer una pausa debido al llanto, no podía respirar muy bien, se le había hecho un nudo en la garganta, pero pudo proseguir como pudo —P-perdón que me tengas que ver así, pero es que guardar todo esto 15 años es muy difícil, me gustas desde que te vi en primer grado de la primaria, en segundo gracias a un amigo tuve el valor de acercarme a ti y poder entablar una amistad que al día de hoy se mantiene. Te amo en todo sentido de la palabra Berwald, pero… ¿Tú sientes… lo mismo?— se quedó sin aire después de haberle soltado toda su verdad. Berwald estaba estupefacto, no podía creerlo, ¿él también lo amaba?, o sea… ¿Su amor al parecer era correspondido?, sin una sola palabra Berwald agarro del cuello a Tino y le dio el beso más hermoso y lleno de sentimiento que él había podido presenciar, él también lo amaba en todo sentido de la palabra, también lo amaba hace 15 años, nunca tuvo amigos que lo animaran a acercarse al otro, si los hubiera tenido probablemente se habrían burlado por el amar otro hombre.

El beso tuvo que finalizar, Berwald fue directo —te amo con todo mi corazón Tino, mucho más de lo que puedes imaginarte— Tino le dio un abrazo después de esas dulces palabras.

Los dos se separaron y miraron a los ojos mientras sonreían, en simultáneo dijeron

—Te amo—.


Espero te haya gustado el One shot

Es la primera historia que publico, asi que estoy nerviosa, si podes comentarme y dejandome saber si te gusto me alegraria mucho.

¡Muchisimas gracias por leerme!