Disclaimer: los personajes de Twilight son propiedad de Stephenie Meyer. La autora de esta historia es Fyrebyrd, yo solo traduzco con su permiso.


Disclaimer: The following story is not mine, it belongs to Fyrebyrd. I'm only translating with her permission.


Capítulo 25

—¡Esto es increíble! —grita Ethan mientras arranca el papel de su coche a control remoto de parte de Edward—. ¡Mira, mami, trepa las paredes!

Él está de pie y corriendo hacia Rose para mostrarle su nuevo juguete. Los niños se levantaron al amanecer, atacando inmediatamente sus cosas de Santa, pero dejamos los regalos personales para después de nuestro desayuno tradicional de waffles con chips de chocolate preparados por el abuelo Swan. Él ha estado haciéndolo desde que puedo recordarlo.

Edward me da un empujoncito con una pequeña caja cuadrada que tiene un lazo rojo brillante.

—Espero que te guste.

Estoy nerviosa mientras jalo del lazo y levanto la tapa, pero mi corazón aletea cuando ve lo que hay dentro. Es un brazalete de plata con un solo dije. Mis ojos arden, y una burbuja de emoción crece en mi pecho.

—Mi nadador —digo, levantando la preciosa joya de la caja—. Pónmelo, por favor.

Él toma el delicado brazalete y lo envuelve alrededor de mi muñeca.

—Voy a llenar esto con recuerdos.

—Eres el más dulce. —Acaricio su mejilla, admirando el brazalete en mi muñeca al hacerlo—. Es hermoso.

—No es lo único.

Mis mejillas se sonrojan, pero Emmett interrumpe nuestro momento.

—¿Qué está pasando con la nueva pareja comprometida allí?

Levanto la muñeca.

—Mi anillo de compromiso.

Rose jadea, prácticamente dejando caer a Ethan de su regazo para venir a investigar.

—¿Qué es ese dije? —Lo acerca a ella para poder descifrar qué es—. Oh, es perfecto. Un nadador.

—Él es mi chico nadador —digo, dándole una sonrisa sugestiva a Edward—. Y mucho más.

—Nada de cosas sentimentales —interrumpe papá, acercándose para observar el obsequio él mismo—. Eso es lindo. —Aferra el hombro de Edward y lo mira a los ojos—. No te voy a amenazar o intentar intimidarte porque puedo ver que eres confiable, pero sería un mal padre si no te dijera que espero que siempre trates a mi hija con el respeto que se merece. —Se inclina para abrazarlo, y sonrío ante la sorpresa de Edward—. Ustedes dos tendrán una feliz y larga vida.

—Papi —me quejo, moviéndome para unirme al abrazo—. Dijiste nada de cosas sentimentales.

—Estoy contenta de que te vayas a casar, tía Bella —dice Emily, jalando de la camisa de mi papá—. Pero quiero abrir más obsequios.

Me río, secándome los ojos—diablos.

—Veamos que recibiste, pequeña.

La seguimos de vuelta hasta el árbol y ella procede a repartir los regalos, acumulando otros dos para ella y para Ethan. Tanto papá como Rose están sorprendidos de que haya regalos no solo de mí parte sino de Edward también.

—Esto es inesperado —dice Rose, levantando la mirada hacia mi chico.

—No debería serlo —dice él, encogiéndose de hombros—. Fueron lo suficientemente amables para hospedarme por Navidad, así que eso merece un obsequio. —Lleva la mirada hacia Emmett—. Lo siento, amigo. Supuse que estarías bien viendo a tu familia abrirlos.

—Totalmente —contesta Emmett, caminando para chocar puños con Edward—. La familia es todo, hombre.

—Exactamente. —Los ojos de Edward están fijos en los míos cuando dice esto, y no puedo esperar a ser su familia, conocer su familia, compartir mi familia con él.

—¿Quién te dijo que me gustan estas? —Emily está parada frente a Edward, su mano en su cadera mientras sostiene una muñeca LOL.

—Nadie. —Él pellizca su nariz, sonriendo—. Tengo una hermanita. Tiene varios años más que tú, pero les ha gustado esas por un tiempo, así que pensé que podría ayudarte a comenzar tu colección.

Ella levanta su barbilla.

—Ya tengo una, pero no esta.

Edward se agacha para hablar con ella sobre la muñeca.

—Eres una chica muy afortunada.

Chica afortunada.

Eso soy.

Y tengo la intención de recordarlo a menudo.

Veintiún días atrás, pillé al perdedor de mi novio siendo infiel, y terminé esa relación de inmediato.

Diecinueve días atrás, estaba desesperada, preocupada por cómo sería capaz de enfrentar a mi hermana moribunda sin nadie para cuidar de mí.

Dieciocho días atrás, publiqué un anuncio y conocí a un posible novio falso para mi farsa. Y resulta que él es el hombre más perfecto del mundo y no hizo falta fingir.

Hubo unos baches e incidentes en el camino, pero aquí estamos, celebrando la Navidad con mi familia.

Y en tan solo seis días, nos comprometeremos al otro frente a nuestras familias y amigos.

Ciertamente soy una chica afortunada.


Aunque mañana también hay capítulo, les deseo una feliz Navidad :)