-Demonios Den, te estás poniendo viejo – Solté tras una risa mientras veía al perro color negro en frente de mí dándome la pelota que le había lanzado hacía ya un rato, él me ladró en respuesta y por como lo hizo, no creo que estuviese feliz conmigo – Oh vamos, si no quieres que te llame anciano, entonces debes ser más rápido.

Y volví a lanzar la pelota con un poco más de fuerza, asegurándome de hacerlo con mi mano derecha, de todas formas, ese brazo aún necesitaba todo el ejercicio necesario para estar a la par con el otro. Cuando Den se empezó a alejar, no pude evitar quedarme mirando mi brazo derecho, y es que aún me costaba creer que estuviese ahí en lugar del automail, aunque no era mas que un recordatorio de que, así como él estaba ahí, solo a unos metros de distancia en nuestra habitación, Alphonse dormía plácidamente y su cuerpo cada día recuperaba un poco de sus fuerzas.

Habíamos cumplido nuestra misión y era una de las mejores sensaciones que había experimentado.

Den volvió luego de unos minutos, y me entregó la pelota de nuevo – Bien, esta vez fuiste un poco más rápido ¡pero sé que puedes hacerlo mejor!

Lancé la pelota de nuevo, tratando de ponerle más fuerza al lanzamiento y me quedé viendo como el objeto se perdía en el jardín iluminado por la luz de luna que hacía aquella noche, sin embargo, para mi indignación, Den no salió corriendo tras la pelota, sino que decidió que ya era suficiente, por lo que luego de dar un par de vueltas sobre sí mismo, se recostó en el suelo justo frente a las escaleras de la entrada donde yo estaba sentado.

-Tienes que estar jodidamente bromeando – Le dije al perro mientras este cerraba sus ojos plácidamente – ¡Den tienes un automail probablemente en mejores condiciones que el mío y decides tomar una siesta!

No es que hubiese puesto mucho esfuerzo en aquellos lanzamientos ¡pero al menos estaba resultando divertido! Y aunque me resigné a seguir aquella "charla" con Den debido a que el muy traidor ya se había quedado dormido, tuve que cambiar mis planes instantáneamente cuando una risa burlona y una voz llegaron a mis oídos desde mis espaldas.

-Su automail está en mejores condiciones porque no se empeña en meterse en asuntos peligrosos siempre que puede – Dijo la dueña de la voz mientras se sentaba a mi lado en las escaleras – A diferencia de alguien que conozco.

La habitual sonrisa de Winry iluminó su rostro tanto como la luna lo hizo con la noche y este simple hecho hizo que el típico cosquilleo en mi estómago se hiciera presente como había sido costumbre últimamente.

Su aparición no había sido una sorpresa del todo, considerando que desde que volvimos a Resembool, yo había adoptado la costumbre de salir por las noches a tomar aire y a jugar con Den un rato. Una de esas noches Winry había escuchado ruido desde su habitación y lo que yo esperaba que fuese un regaño por el bullicio, terminó siendo una amena conversación hasta altas horas de la noche, situación que se repitió casi cada noche a partir de aquella, y haciéndome preguntar si habría un tema que no hayamos abordado ya. Ni siquiera era algo que ambos planeáramos, simplemente yo salía a jugar con Den luego de la cena y precisamente una hora después cuando la abuela y Al se retiraban a sus habitaciones, Winry salía y el tiempo prácticamente se detenía para ambos.

-Eso es injusto para mi – Le respondí en un falso tono de ofensa – Estaba salvando mundo ¿lo recuerdas?

Winry bufó – Solo Amestris, no exageres.

Abrí la boca incrédulo, aunque sabía que solo buscaba provocarme, y es que esto tenía todo el potencial para convertirse en una pequeña discusión, sin embargo, me llamó la atención que ella se abrazara a sí misma como si tratara de darse calor.

-De haber sabido que estaba tan fresco aquí afuera habría traído un sweater – Soltó viéndose un poco avergonzada.

Bufé – Está empezando a cambiar el clima y sigues usando tus ropas de verano, loca del automail.

-Solo por esta vez tienes razón – Dijo ella rodando los ojos mientras que se ponía de pie – Iré a buscar un sweater en mi habitación.

Sin embargo, dentro de mí se encendió una alerta, ya que yo no quería que se fuera, aunque alegara que volvería. No teníamos mucho tiempo a solas durante el día y no quería que por alguna razón al volver a su habitación se quedara ahí. Yo tenía una misión que cumplir esta noche, y no podía retrasarlo más, por lo que no iba a dejarla irse.

-Espera – Ella se detuvo en seco y empecé a quitarme el sweater color blanco bajo su mirada confundida – Tómalo.

-No, Ed – Respondió haciéndome fruncir el entrecejo – Debes tener frío también.

-No es nada – Contesté mientras volvía a tenderle la prenda – No seas testaruda y póntelo de una vez o vas a resfriarte.

Winry pareció debatirse por un momento, sin embargo, acabó tomando el sweater entre sus manos y tras volverse a sentar en las escaleras, se vistió con la prenda que le quedaba notoriamente un poco grande.

-Gracias, Ed – Musitó desviando la mirada hacía sus pies mientras pasaba un mechón de su cabello rubio por detrás de su oreja agujerada, sin ningún adorno en ella.

Yo tampoco fui capaz de mirarla demasiado tiempo, aunque a decir la verdad, la imagen de Winry vistiendo una de mis prendas me resultaba extrañamente atractiva, y me sonrojé furiosamente solo de haber pensado en esto. No era la primera vez que cavilaba sobre ella de esa manera, y, de hecho, era un pensamiento que se había vuelto recurrente desde hacía un tiempo para acá, así como también el cosquilleo en mi estómago cuando ella aparecía frente a mí o cuando simplemente se cruzaba en mi mente por más tiempo del que un amigo podría ocupar pensando en su amiga.

Winry causaba muchas sensaciones en mí desde hacía tiempo, y aunque me obligué a reprimir estos sentimientos mientras la batalla con Padre y los homúnculos abarcaba todo mi panorama; esos días ya habían quedado atrás y el volver a Resembool y ver a Winry a diario, había hecho que todas aquellas sensaciones se reavivaran e intensificaran con el pasar de los días, y para este punto no podía relacionarla solo como una amiga, no con todas las cosas que me hacía sentir.

-Espero que no estés presionando a Den – Dijo Winry de repente volviendo a levantar la mirada – Te advierto que sigue mordiendo cuando lo hacen enojar.

Bufé – El que me muerda no le colaborará en su causa… Además, Den disfruta de ayudarme a ejercitar mi brazo derecho.

-Seguro que si lo hace – Respondió Winry dándome un guiño de ojo rápido y pasando la vista sobre mi brazo – ¿Aún se siente débil?

-No tanto, al menos ya puedo levantar más peso con ese brazo – Dije tratando de esconder el sonrojo que había causado aquel gesto de su parte.

Honestamente yo tenía algo importante que hacer esta noche, y es probablemente algo que debí haber hecho desde la primera noche que volví a Resembool, sin embargo, los momentos a solas con Winry se daban sobre todo a estas horas, y entre una conversación y otra, yo siempre olvidaba que tenía algo importante que sacar a colación, aunque esta noche sería diferente.

¿Pero cómo demonios sacar esa conversación sin que se sintiera fuera de lugar?

-Estaba pensando sobre hacerle un par de cambios al automail de tu pierna – Dijo Winry de repente metiendo sus manos en los bolsillos de mi sweater para calentar sus manos.

- ¿Por qué? ¡te aseguro que no ha sufrido ningún daño desde la última revisión!

Winry soltó una risa que encontré agradable – No es por nada malo, tonto… Es solo que ahora que no tienes el automail en tu brazo, puedo dedicar un poco de tiempo a mejorar el de tu pierna.

Vi como sus mejillas se sonrojaban levemente y como evitaba mirarme al decir esto, cosa que resultaba sumamente extraño en ella, ya que no se avergonzaba con facilidad… ¿Por qué demonios esto parecía estar apenándola tanto? ¡Tenía años siendo la mecánica de mi automail!

Estuve a punto de preguntarle si todo andaba bien, sin embargo, ella siguió hablando, y llegué incluso a pensar que se quedaría sin aire – Ya sabes, ahora que no tengo prisa podría trabajar en hacerla menos pesada, sin la necesidad de que pierda resistencia como cuando estuvimos en Briggs.

Apenas ella mencionó aquel lugar tuve un inusual impulso de abrazarla sin ningún motivo, un pensamiento que, por supuesto reservé para mi mismo, y es que acababa de darme la mejor forma de sacar aquel tema que había postergado por tanto tiempo.

-Sabes, hablando de Briggs – Dije mientras introducía mi mano en el bolsillo de mi pantalón y sacaba aquellos pequeños accesorios que ya prácticamente se habían vuelto parte de mis pertenencias. Al extenderlos vi como ella abría los ojos con impresión – Me pediste que los guardara hace meses.

Winry acercó una de sus manos hacia la mía y pasó la yema de sus dedos por encima de los aretes, y aunque su atención estuviese puesta sobre los accesorios, sus dedos rozaron una parte de la piel en mis manos y este simple toque hizo que mi cuerpo se tensara al instante… tenía que mantener el control o terminaría recitando la jodida tabla periódica en mi cabeza de nuevo para evitar una situación embarazosa.

-Sí lo hice – Respondió finalmente mientras tomaba uno de los aretes y me sonreía ampliamente, haciendo que mi corazón se acelerara – No puedo creer que aún los tengas.

-Sé que se supone que debí dártelos al reencontrarnos tras lo de Briggs, pero, ya sabes… esa vez fue… – Sentí mi cara sonrojarse furiosamente al recordar como fue precisamente nuestro reencuentro después de meses de habernos visto por última vez en el Norte del país.

-Fue todo muy rápido – Dijo ella tras una risa nerviosa mientras desviaba la mirada, claramente sabía a lo que me estaba refiriendo.

Y es que honestamente no creo que ninguno de los dos estuviese emocionado por recordar en voz alta que nuestro reencuentro después de lo de Briggs fue precisamente aquí en Resembool, para ser más específicos, fue en su habitación, donde ella ignoraba por completo mi presencia y donde empezó a desvestirse frente a mí.

No habíamos mencionado aquel incidente nunca, por lo que esta contaba como la primera vez que siquiera hacíamos referencia a ello, pero por lo visto, ambos estábamos de acuerdo en no querer revivir la vergüenza que nos causó a ambos, especialmente a mí, considerando que yo era quien estaba invadiendo su habitación… ¡aunque en mi defensa tengo que decir que las probabilidades de que ella apareciera de la nada y empezara a desnudarse mientras yo comía mi sándwich, eran de una en un millón!

Sin embargo, Winry siempre desafiaba las matemáticas, la química, la física, la alquimia y básicamente cualquier jodida ciencia.

-Apenas y te vi un par de horas ese día – Respondió ella empezando a ponerse uno a uno los aretes de vuelta en sus orejas – Prácticamente solo tuvimos tiempo para hacerle mantenimiento a tu automail y… – Sin embargo, no la dejé terminar aquella oración, porque sabía a donde íbamos a dirigirla.

-Y que me pidieras que salvara el mundo, aunque hubiese posibilidades de que el plan no funcionara – Recordé dándole una sonrisa de medio lado – Creo que nunca me habías hablado así.

Vi como sus mejillas se tornaron rosadas – No debí hablarte de esa forma.

-Si debiste y agradezco que lo hayas hecho – Dije buscando su mirada de nuevo – De otra forma, no habría podido devolverte los aretes.

Ella me miró desconcertada y luego de aquello soltó una risa que aligeró la pequeña tensión que se había formado entre nosotros – Solo iba a aceptar los aretes de vuelta si eras tú quien me los entregaba… Aunque honestamente, pensé que los habías perdido.

-Resulta raro que no los haya perdido en medio de tantas cosas – Confesé pasando la mano por detrás de mi nuca – Pero supongo que me dieron suerte… Es como si hubieses estado ahí conmigo.

¿Cómo fue que esas palabras salieron de mi boca?

Volví a sonrojarme ante esta confesión involuntaria que acababa de hacer, y aunque quise apartar la vista, mi interés por ver la reacción de Winry era mayor, y es que ella tampoco pudo esconder su sonrojo.

-Es bueno saber que así fue – Ella soltó esto casi en un susurro y pude percatarme que luego de dudar un poco, volvió a dirigirse hacía a mí – Ed, yo…

Esto ya lo había presenciado antes, la primera vez había sido en estas mismas escaleras, precisamente la noche antes del Día Prometido. Pese a que habíamos peleado y a que me había resignado a irme sin despedirme de ella, Winry había aparecido para decirme adiós, sin embargo, esa noche me dio la sensación de que ella quería decirme algo importante, algo que en el momento preferí no saber porque existía la posibilidad de que yo no volviera y no me permitiría ir al campo de batalla dejando atrás más promesas que no sabía si podría cumplir.

Sin embargo, durante aquellas charlas nocturnas que habíamos habituado desde mi regreso a Resembool, me di cuenta como en varias ocasiones en que ambos nos quedábamos en silencio, Winry empezaba diciendo mi nombre, como si quisiera decirme algo, pero siempre se arrepentía y buscaba cambiar el tema. Me comía la curiosidad cada vez que el argumento quedaba incompleto, pero por alguna razón, no me atrevía a insistir.

Winry se quedó en silencio mientras desviaba su mirada hacía sus pies, curiosamente mi vista se había dirigido hacía su oreja, la cual ya no estaba solo agujereada, de nuevo sus llamativo aretes adornaban esa parte de su cuerpo y aquello me hizo sonreír involuntariamente.

-Los agujeros de tu oreja no se cerraron, por suerte – Solté tras un rato de tenso silencio entre nosotros, aunque lo que realmente quería decir es que se veía tan hermosa como recordaba… y me pregunté desde cuando yo pensaba en ella de esa forma.

¿Por qué hoy el ambiente se sentía diferente? Las malditas cosquillas en mi estómago empezaban a hacerse notar cada vez más y yo no paraba de tener este tipo de pensamientos sobre ella que solo me hacían sentirme más raro y nervioso… era como si hoy fuese la noche perfecta para hacer aquello que había estado dando vueltas en mi cabeza desde el momento en que volví a Resembool, pero las dudas seguían presentes.

Esperaba que Winry me respondiera mi tonto comentario sobre los agujeros en su oreja, sin embargo, ella se mantenía mirándome con las mejillas sonrojadas y con una expresión de indecisión – Ed yo…

Winry parecía buscar algún incentivo para terminar aquella oración o al menos un empujón, y honestamente, ya yo no soportaba la incertidumbre. Ni siquiera sé como tuve la voluntad de hacer aquello, solo sentí mi corazón acelerarse mucho a medida que tomé su mentón con suavidad percatándome como ella se sobresaltaba y sin esperar un minuto más, junté mis labios con los suyos.

Estaba dando mi jodido primer beso y ni siquiera lo había meditado… ¡¿Qué demonios tenía que hacer?!

Mantenía mis ojos cerrados y moví mis labios sobre los suyos sintiendo mi corazón acelerarse como nunca, no tenía la menor idea de lo que tenía que hacer y sabía que ella debía estar en shock, y tengo que admitir que estaba esperando (y prácticamente suplicando a este punto) el aporreo de su llave inglesa contra mi cabeza, necesitaba que ella hiciera algo que me demostrara que esto no era una alucinación, sin embargo, lejos de mis expectativas, sentí como luego de unos segundos Winry me estaba besando de vuelta mientras tomaba mi cara entre sus manos, y puedo jurar que las sensaciones que me estaba transmitiendo aquel beso eran indescriptibles… justo ahí finalmente, pude entender lo que mi cabeza había ignorado por mucho tiempo, porque sabía que, si me lo admitía durante la guerra, no habría sido capaz de irme esa noche de Resembool.

Estaba enamorado de ella.

Yo tenía cero experiencias en este tipo de contacto y aunque no tenía idea de cuál era el nivel de destreza de Winry en el área (el cual rogaba que fuese cero), podía suponer que no estábamos muy alejados, ya que torpemente nos costó encontrar el acomodo, y tras unos choques de dientes y labios, ambos logramos devolverme el beso al otro con el mismo ritmo, pero para nada nos habíamos atrevido a abrir los ojos. Mi corazón se aceleraba con cada roce y tenía la necesidad de abrazarla contra mi cuerpo, pero no quería complicar más aquella tarea adicionando mis manos a la situación, por lo que me mantuve rígido mientras mis labios ansiaban por no separarse de los de ella.

No tengo idea de cuánto tiempo pasó mientras nos besábamos, solo sé que ambos necesitábamos tomar aire, por lo que cortamos el beso, sin embargo, Winry mantuvo su frente apoyada a la mía al mismo tiempo que tomaba mi mano y la entrelazaba con la suya… esto se estaba convirtiendo en un cúmulo de nuevas sensaciones que estaba disfrutando más de lo que podía admitir.

-…te quiero – Dijo Winry completando aquella frase que había dejado a medias tantas veces, y tengo que admitir que valió la pena esperar hasta este momento para escucharlo.

Yo apestaba cuando se trataba de expresar mis sentimientos, pero en serio quería corresponderle y que ella se sintiera de la misma forma que yo, por lo que acentué el agarre de nuestras manos y no aparté la mirada – También te quiero.

Winry sonrió ampliamente mientras separaba nuestras frentes. Me pareció curioso como ninguno dijo nada, ella simplemente se acercó a mí y yo en respuesta rodeé su cintura con mi brazo, era como si nuestros cuerpos estuviesen hechos a la medida y siempre hubiesen estado esperando por el momento en que tuvieran que encajar.

- ¿Eso fue lo que ibas a decirme la noche antes del Día Prometido? – Pregunté mientras veía como recostaba su cabeza en mi pecho, tan peligrosamente cerca de mi corazón que creo que por como palpitaba desbocado, ella podría escucharlo.

-Sí – Admitió levantando la vista sonrojada – ¿Sabías que iba a decirte esto y por eso me interrumpiste con la excusa del pie de manzana?

-Sabía que ibas a decirme algo que iba a ponerme en duda sobre si irme o no – Respondí mirándola mientras la apretaba contra mí, sentir el calor de su cuerpo era algo nuevo que me estaba agradando – Pero sabía que, si no me lo decías esa noche, entonces me obligaba a tener que volver a como diera lugar porque quería saberlo.

Winry se rio ante esto – Pero para nada pudiste haberte imaginado que te diría eso.

-Pues no – Admití sonrojándome – Supongo que todo llegó a su momento.

-Iba a decírtelo antes de que te fueras esa noche – Dijo Winry levantándose para mirarme, sus ojos azules brillaban más que nunca – En mi habitación, antes de que peleáramos.

-Precisamente por eso tuve que irme de tu cuarto esa noche – Contesté suspirando pesadamente – Las cosas ya se estaban poniendo muy emocionales entre nosotros y aunque no me dijeras lo que sentías, yo empecé a dudar sobre si ir o no… El verte ese día me desestabilizó un poco.

Sentí mi cara sonrojarse al admitirlo, y vi como Winry no estaba mucho mejor, sin embargo, al tocar este tema, recordé aquella otra cosa que no me había atrevido a mostrarle ni a ella ni a la abuela, por no querer preocuparlas, pero era el momento de ser honesto al menos con Winry, porque toda la situación con ella había dado un giro drástico.

-Tengo que decirte algo importante – Dije tomándola de la mano.

-Suenas como si fuese grave – Dedujo de inmediato cambiando su semblante, sus mejillas ya no estaban sonrojadas.

-De antemano debes prometerme que no vas a alterarte y que esto no cambia nada – La miré seriamente sintiéndome temblar un poco – Es algo que simplemente pasó y ya no hay marcha atrás.

-Solo dilo, Ed – Exigió tragando grueso.

Suspiré pesadamente mientras me soltaba del agarre de su mano para su confusión, la cual se hizo mayor cuando dirigí mi mano hacia el borde izquierdo de mi camiseta y la alcé un poco, dejando ver el inicio de la cicatriz que me había quedado como recordatorio de aquel día en el costado de mi cuerpo.

Winry ahogó un grito – ¡Ed!

-Cuando me enfrenté a Kimblee en Briggs hubo una gran explosión donde resulté herido con una viga que me atravesó justo ahí – Traté de no dejar los detalles por fuera porque sabía que ella me los preguntaría al final, sin embargo, tampoco quería describirle el intenso dolor que sufrí por esto, ni lo dura que fue la recuperación – Darius y Heinkel me ayudaron a sacar la viga para poder curarme a mi mismo con alquimia, o de otro modo me habría desangrado.

-Ed – Dijo ella en un hilo de voz, puedo jurar que estaba aguantándose las ganas de llorar y esto me hizo sentir como la mierda, porque todavía ni siquiera había llegado a la peor parte.

-Winry – Esta vez me atreví a tomarla de las manos de nuevo, luego de bajar mi camiseta, y la miré a los ojos, no existía una forma de suavizar lo que estaba por decirle, por lo que simplemente me lancé a ello – Aplicar la alquimia para curar heridas graves equivale a acortar tu vida unos años.

Winry abrió los ojos con sorpresa y de inmediato vi como el brillo de estos desapareció, sabía que pedirle que no llorara por esto era inútil y me maldije por no poder cumplir mi promesa de hacerla derramar lágrimas solo de felicidad, por lo que apenas un sollozo se coló, la abracé contra mi pecho, dejando que simplemente lo procesara… de todas formas, ya estaba hecho.

Sabía que esta conversación tendría que llegar en algún momento con ella, y por más que en ese momento en Briggs prácticamente me impuse a que no podía hacerla llorar por algo tan estúpido como una viga atravesando mi cuerpo, el hecho de contarle era algo que no había previsto en ese entonces.

Por un momento pensé ingenuamente que sería como cuando le dije a Alphonse, sin embargo, no se comparaba en lo más mínimo, considerando que mi hermano menor entendió de inmediato las consecuencias que tenía lo que había hecho, pero con Winry era diferente, ya que tenía que explicárselo y ver como se rompía ante esto, causando que yo también me rompiera un poco al no poder hacer nada para evitarle la angustia que esto le ocasionaría.

-No es como si fuera a morir mañana, Win – Susurré mientras acariciaba su cabello, tenía que tranquilizarla de alguna forma – Me gusta pensar que voy a vivir tanto como para lo que acorté sean solo un par de años de vejez… No es como si la alquimia me hubiese dejado completamente bien, pasé varias semanas en el hospital.

Winry levantó la cara de mi pecho y limpié las lágrimas restantes de su rostro, quería hacerla sonreír de nuevo – Lamento haberte hecho llorar.

-No, Ed – Dijo ella acercando su frente a la mía de nuevo – Gracias por contarme, significa mucho para mí que lo hayas hecho.

-Te conté porque eres importante para mí y me parecía justo que lo supieras – Respondí acariciando sus mejillas con mis dedos – Pero no quiero que pienses en eso ¿está bien? Voy a estar en tu vida mucho tiempo y podrás probar en mí todos los modelos de automail que quieras.

-Después dices que la loca del automail soy yo – Winry sonrió ante esto y eso me alivió, y lo hizo aun más cuando ella volvió a dirigirse a mí, repitiendo aquello que ansiaba volver a escuchar – Te quiero, Ed.

-Y yo a ti, Win – Respondí sintiendo mi corazón acelerarse, creo que podía empezar a acostumbrarme a escuchar esto de sus labios.

Nos miramos por unos momentos, y al verla ahí entre mis brazos me hizo experimentar una sensación de calidez en mi pecho que jamás había sentido, me daba la impresión de que todo estaba en orden. Pasé mis dedos detrás de su oreja, peinándole unos mechones de cabello rubio, y sin previo aviso, esta vez fue el turno de Winry de acortar la distancia entre ambos, aunque de no haber sido ella, seguramente yo lo habría hecho en breve, y es que, aunque fuese nuevo en el asunto de los besos, creo que podría llegar a acostumbrarme.

Yo no era una persona sentimental, pero por alguna razón con Winry este tipo de gestos y palabras salían de forma natural, y honestamente las sensaciones que experimentaba gracias a ello eran indescriptibles. Winry me había correspondido a mis sentimientos y era algo que todavía no procesaba por completo, sin embargo, estaba emocionado por saber más de esto, conocía a Winry desde siempre, había visto todas sus facetas, a excepción de su faceta enamorada… y por supuesto, desconocía que existía una faceta de Winry Rockbell enamorada de Edward Elric.

Y vaya que descubrirla sería la siguiente gran aventura.

FIN

N/A: ¡Hola a todos por aquí! Espero que estén excelente. Esta es mi segunda vez escribiendo para el fandom de FMA y tengo que admitirles que este one-shot se me ocurrió anoche de la mismísima nada y de inmediato me puse a escribirlo, resultando más largo de lo que esperaba xd.

Me gusta meterme en la piel de los personajes y por eso en esta ocasión decidí relatar esto desde el punto de vista de Ed y vaya que me divertí ponerme en sus zapatos, especialmente con todo el asunto de que fácilmente me lo imagino asi de nervioso con el asunto de las chicas. Además, siempre quedé con la esperanza de ver como seria el momento en que Winry recuperara sus aretes, y pues he aquí el resultado de mi imaginación jajaja.

Espero que les haya gustado y les agradezco mucho si se quedaron a leer hasta el final. Sigo siendo muy nueva en el fandom y por eso traigo pequeñas historias de a poquito cuando se me ocurren y tengo tiempo. Vi que "Sorprendidos" gustó, por lo que apenas se me ocurrió esta idea no dudé en traerla de inmediato, y espero de corazón que la hayan disfrutado.

Sus comentarios son super valiosos y bien recibidos ya que me gusta conocer gente de los distintos fandoms.

De nuevo, gracias por leer y nos vemos en la próxima.

Un abrazo enorme.

ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction y Wattpad; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.