no sé, no shippeaba esta pareja la primera vez que vi naruto pero bue, salió esto porque andaba teniendo pensamientos indecentes cuando no debía, idk

El chico de pelo naranja invadió su espacio

Buscando refugiarse en su regazo

La noche respiraba y aplacaba el eterno vacío

Manifestando el insomnio de los cuatro trazos

El vio la montaña azul que salía de la sábana

Le preguntó si su presencia le molestaba

Ella le dijo que aquello no le importaba

Se refugió a su lado, buscando la claridad de su cara

La chica dudó, pues no quería volverse vana

Dos huérfanos eran

Usurpados de su paz

No querían que los vieran

Ni que los sacaran de su faz

Ella pensaba en su reciente unión de labios

Él, en el calor de su bello cuerpo

Tenía el deseo de unirse en sus trazos

Terminó cediendo al impulso del abrazo

Le abrumó el agarre de su compañero

Era capaz de percibir sus intenciones

No sabía que pensar del viento pasajero

Y no quería que la aplacaran sus acciones

Enfrento la mirada del asidero

Preguntó cuáles eran sus afecciones

Él fue cauteloso

Se preocupó por su bienestar

Ella no quiso ser decorosa

Y cedió al sentir sus labios posar

Tras reafirmarle que era hermosa

Y deseando junto a ella volar

Unieron sus labios con gentileza

Le pidió que no se dejara consumir

El acepto su proeza

Buscando acompañarla hasta el fin

Procedió a tocarla sin aspereza

Sintiendo la calidez de su pecho

Cediendo a su pureza

Deseando que lograra traspasar el techo

Se aferró a su carne

Anhelando por sus partes

Ella cedió sus genes

Abriendo a sus papeles

Para ser pintados por sus tintes

El reafirmó su agarre

Cerca del órgano que la animaba

Ella se extasió ante su aferre

Disfrutó como sus deseos amainaba

Lamió su pecho sin mucho amarre

Y su instinto de a poco templaba

Gimió

Él pensó en el hecho de tenerla

La mordió

Ella quiso que viniera a hundirla

La besó

Ambos desearon morirse en mutua digna

Bajó su expresión hasta sus bosques

Seguido de sus manos que acariciaban sus artes

Metió su cabeza para sentir los lares

Húmedos, cerca de sus frágiles dientes

La lamió con tranquilidad, deseando que se temple

Reprimió sus gritos, para no molestar a los del frente

Ella clamaba por el amor de la naranja

Buscando que su arándano penetrara su garganta.

Partió la fruta en los extremos de la alforja

Él se llevó sus jugos al precipicio del catre

Preguntó si su semilla podía salir al despoje

Ella accedió a la muerte de su porte

Se sentó y se abrió

Él se cubrió y la abrigó

Y en sus mares entró

Con fuerza la agazapó

Y con vehemencia la amó

Ella su ritmo siguió

Mientras su cuerpo accionó

Su cascara se desarmó

Y aquello que su unión formó

Juró que la paz alcanzó

Y un arcoíris su vista miró

El la besó

Una vez terminó

Con gentileza la acarició

Y ella le sonrió

Junto al papel se acostó

A su cuerpo se aferró

Y su psiquis en sueño sucumbió

viva el sexo