Atreus y Thrud regresaron con los demás. Tyr ya había partido hacia el reino de los enanos y Kratos y Freya se estaban preparando para su viaje al reino de los muertos.
"¿Está preparada para lo que se avecina?" Le preguntó Kratos, a su hijo, observando cómo Thrud se aseguraba de que sus cabras estuviesen listas.
"Tener un objetivo en mente la ayuda a no pensar en todo lo demás, además ella es fuerte, podrá con esto" Aseguró Atreus "Por cierto, lamento que aún no hayamos tenido la oportunidad de ponernos al día de todo"
"Te has fortalecido en estos dos años" Observó Kratos "¿Lograste tu propósito?"
Atreus asintió y procedió a contarles cómo había dado con los Jotuns y la decisión que estos habían tomado al saber que Odin estaba muerto.
"Bueno, considerando la actual situación, me alegro de saber que ninguno de ellos regresará a Jotunheim hasta dentro de unos meses" Comentó Mimir "No sería una bienvenida muy cálida, precisamente"
"¿Creéis que esto también puede haber pasado en Jotunheim?" Preguntó Atreus, alarmado, pensando en Fenrir y Angrboda.
"No parece probable. Para el resto de reinos, Jotunheim es una tierra vacía. No tendría sentido atacar donde no hay nadie" Le tranquilizó Kratos, adivinando las preocupaciones de su hijo "Pero podemos ir a asegurarnos, en cuanto hayamos terminado en Helheim"
"Si, eso sería…"
"¡Kratos! ¡Atreus!" Freya, quien había estado hablando con Hildisvíni, fue corriendo hacia ellos "Tenemos otro problema. Estamos recibiendo reportes de otro ataque en Vanaheim, en el Desembarco del Peregrino"
"Entonces el objetivo no era solo atacar a los aesir ¿se trata de un ejército muy numeroso?"
"No, eso es lo más raro. Por lo que nos han contado, es solo un guerrero, pero es enorme, viste una armadura completa que le cubre de los pies a la cabeza, tiene una fuerza que prácticamente rivaliza con la de un Dios y parece expulsar algún tipo de veneno de su cuerpo"
"Los muertos de Helheim no tienen esas habilidades, esto es otra cosa" Dijo Mimir, preocupado.
"¿Ocurre algo, Mimir?" Preguntó Kratos, notando el cambio en su voz.
"No es nada, hermano, es sólo qué… Lo que ha dicho Freya me resulta familiar, pero… No quiero adelantarme, necesito verlo con mis propios ojos para estar seguro"
(Notas de autor; Como algunos ya habréis adivinado, se trata de los bersekers. En GoW Ragnarok son una serie de misiones secundarias, similares a lo que fueron las Valquirias en el juego de 2018, pero para esta historia he decidido hacer que hasta ahora no se habían encontrado con ellos)
Thrud se acercó, al darse cuenta de que todos parecían alterados.
"¿Qué sucede?" Atreus le resumió lo que Freya les acababa de contar, provocando que Thrud frunciera el ceño "¿Entonces primero vamos a cargarnos a ese muerto, o lo que sea, y luego nos vamos a Helheim?"
"No, es arriesgado. Por lo que sabemos, esto podría ser algún tipo de trampa" Señaló Kratos "No puede ser casualidad que este nuevo ser haya aparecido justo ahora"
"¿Entonces qué hacemos?"
El antiguo Dios de la Guerra se tomó un instante para pensarlo.
"Yo y Freya podemos ocuparnos de esto, vosotros dos ir a Helheim y obtener todas las respuestas que podáis de ese pájaro"
Freya lo miró incrédula "¿Dividirnos? ¿Estás seguro de que eso es una buena idea?"
"Tal vez no, pero el tiempo juega en nuestra contra, y nuestras opciones son limitadas" Kratos miró a Atreus "Y estoy seguro de que podrán resolver cualquier problema que se les presente, sin nuestra ayuda"
Atreus asintió, agradeciendo la confianza de su padre.
"Está bien" Cedió Freya "Será mejor que nos pongamos todos en marcha"
Sin embargo, antes de que pudiese alejarse demasiado, Kratos agarró a Thud del codo.
"Sé perfectamente lo que la necesidad de vengarse le puede hacer a alguien. Cómo nubla tu mente, cómo logra convencerte de que nada ni nadie importa, siempre que logres tu objetivo. Quiero confiar en ti, pero necesito que me digas, que le cubrirás las espaldas a mi hijo en todo momento. Necesito oírte decirlo"
Thrud lo miró, primero sorprendida, y luego ofendida y enfadada por sus palabras, pero vio la forma en que Loki la estaba mirando y se dio cuenta de que no era ni el momento ni el lugar para ponerse a discutir con Kratos.
"Conozco bien mis prioridades. No dejaré de lado a los vivos para vengar a los muertos" Aseguró con la voz mortalmente fría.
Kratos le aguantó la mirada durante unos segundos, antes de asentir y alejarse junto a Freya, para ir a enfrentar a ese extraño ser del que les habían hablado.
"Lo siento por eso" Se disculpó Atreus, mientras él y Thrud subían al carro.
Thrud ni siquiera lo miró, se limitó a espolear las cabras para que se pusieran en marcha "Es tu padre y está preocupado por dejarte a solas conmigo. Lo entiendo. Ya te he dicho que no seré una buena compañía, Loki. No durante un tiempo, al menos"
Atreus decidió permanecer en silencio, por miedo a fastidiar aún más las cosas si decía algo indebido.
Las cabras emprendieron el vuelo, tirando del carro con ellas y poco después, el mortal viento helado de Helheim les golpeó en el rostro.
"Será mejor que hagamos esto rápido. Nunca he venido a Helheim con ellas, y no estoy segura de cuanto tiempo podran soportar este frío"
"Por suerte no nos costará mucho encontrar a quien estamos buscando" Atreus hizo un gesto con la cabeza hacia el pajaro gigante de Helheim, quien estaba parado impasible a lo lejos, observando todo su reino "Mejor aterriza un poco antes y vamos hasta él a pie, no sea que le demos una impresión equivocada y nos considere enemigos"
Thrud ordenó a las cabras que descendieran hacia un rincón apartado donde no parecía haber muertos a la vista, y siguieron el resto del camino andando.
"Esto me trae recuerdos ¿A ti no? ¿La primera vez que luchamos juntos?" Dijo Atreus, intentando iniciar una conversación, pero Thrud no dijo nada "Lo siento, no estás de humor para charlas"
Thrud se detuvo, suspirando "Mira, sé que estás intentando que piense en cualquier otra cosa salvo en mi madre, pero no creo que eso vaya a funcionar ¿de acuerdo?" Pese a eso, esbozó una pequeña sonrisa "Y, sí, recuerdo bien ese día. A ser posible, intenta no liberar ninguna criatura maligna ancestral, esta vez"
Atreus le devolvió la sonrisa "No prometo nada"
Siguieron el resto del camino en silencio. Por suerte apenas se encontraron con ningún muerto que les causará problemas, y, los pocos con los que se cruzaron, se ocuparon de ellos rápidamente sin mayor dificultad.
Subieron hasta lo alto de una montaña, para estar más o menos a la misma altura que Hraesvelgr. El pájaro gigante reparó en ellos, pero no hizo ningún intento de atacarlos, ni reconoció su presencia, más allá de mirar brevemente en su dirección.
"Está bien, vamos allá. Mejor deja que yo sea quien hable ¿de acuerdo?"
Thrud lo miró cómo si fuese idiota "Yo no hablo la lengua de los gigantes. No podría decirle nada aunque quisiera"
"... Cierto"
Thrud observó cómo Atreus tomaba una profunda respiración y luego hablaba con el pájaro gigante, usando un vocabulario que para ella sonaba únicamente cómo palabras inteligibles.
Hraesvelgr respondió algo en el mismo dialecto, provocando que Atreus frunciera el ceño y le hiciera otra pregunta. Sin embargo, en esta ocasión pareció que sus palabras no le gustaron nada al pájaro gigante ya que empezó a batir las alas con agresividad, enviando potentes corrientes de aire en todas direcciones.
"¿¡Se puede saber qué demonios le has dicho!?" Gritó Thrud, para hacerse oír a través del estruendo del viento.
"Me ha asegurado que ningún muerto que haya entrado en Helheim, durante los últimos dos años, ha salido hacia cualquiera de los otros reinos, y menos aún un ejército de ellos. Le he preguntado si estaba seguro de eso y, al parecer, le ha ofendido que dude de que esté haciendo bien su trabajo" Explicó Atreus.
"Bueno, pues dile algo para que se calme, o le meteré un rayo entre ceja y ceja"
"Realmente, no creo que esta sea una pelea en la que queramos meternos, Thrud" Señaló Atreus, antes de volver a hablar con Hraesvelgr.
Le aseguró que no dudaba de su trabajo, pero era innegable que un ejército de muertos habían atacado, por lo menos, Vanaheim, que ellos supiesen. Si no habían salido de Helheim ¿de donde provenían?
Hraesvelgr pareció calmarse un poco con sus palabras y le dijo que aquello que sucediese fuera de su reino no era responsabilidad suya.
Atreus le dijo que sólo querían descubrir lo que había pasado, nada más, y le preguntó si, cómo gobernante de Helheim, se le ocurría alguna explicación.
Hraesvelgr pareció pensarlo por un momento, antes de decir que, desde hacía más de un año, el número de muertos que llegaban a Helheim era bastante inferior al habitual. Existía la posibilidad de que alguien se estuviera apoderando de esas almas, antes de que pudiesen llegar al reino de los muertos.
Atreus le preguntó quién podría tener el poder para hacer algo así, a lo que Hraesvelgr le respondió con una única palabra.
Helhest.
Atreus no reconoció esa palabra, ni entendió lo que podía significar, pero Hraesvelgr se negó a dar más explicaciones.
"¿Qué ha pasado? ¿Qué te ha dicho?" Preguntó Thurd, al ver que dejaban de hablar.
"Dice que el número de muertos que llegan a Helheim ha descendido en el último año y que es posible que alguien se esté apoderando de esas almas para usarlas cómo su propio ejército privado. También ha mencionado algo o a alguien llamado Helset. ¿Alguna idea de lo que eso significa?
Thrud palideció notablemente "¿Helset? ¿Estás seguro que ha dicho eso?"
"Si ¿Sabes lo que es?"
"Mis padres me contaron historias al respecto, pero se trata de algo muy antiguo de antes incluso de que mi padre naciera. Helset era una criatura de Helheim, un caballo esquelético de tres patas cubierto de fuego. Un ser de pura maldad, que lo arrasaba todo a su paso, y traía las almas de sus víctimas a Helheim. Supuestamente mi abuelo lo mató porque lo consideró un peligro para todos los reinos"
"Conociendo a Odin, es posible que no lo matase, sino que lo encerrase en algún sitio, pensando que, tal vez, en el futuro, podría serle de utilidad" Pensó Atreus en voz alta.
"Y ahora alguien lo está usando para reunir un ejército de muertos" Terminó Thrud "Tiene sentido, pero seguimos sin saber de quién se trata"
"Por lo menos sabemos más que antes de venir aquí"
"Tal vez. Solo es una teoría, a fin de cuentas" Thrud se sentía frustrada por no tener aún un objetivo al que hacer pagar por la muerte de su madre "Deberíamos volver a Vanaheim, está claro que aquí no descubriremos nada más"
Atreus asintió, y emprendieron el camino de vuelta hacia donde habían dejado el carro, sin embargo, cuando llegaron allí tuvo una idea.
"Espera, antes de regresar a Vanaheim, deberíamos pasar primero por Jotunheim"
"¿Jotunheim? ¿Por qué?"
"Los Jotuns tenían profecías sobre mí, dibujaron murales en los que se mostraban los acontecimientos más importantes de mi vida, y el papel que yo desempeñaría durante el Ragnarok" Explicó Atreus.
"De acuerdo, eso suena fascinante, pero no veo qué relevancia puede tener ahora…"
"Bueno, es una posibilidad remota, pero tal vez esos murales no terminaban tras el Ragnarok. Lo que sea que esté ocurriendo ahora mismo, diría que es lo bastante importante cómo para que los Jotuns también dejarán constancia de ello ¿no crees?"
"Tal vez…" Thrud no parecía del todo convencida "Pero ¿Qué pasa con tu padre? Pensé que querrías ir a ayudarle de inmediato"
"A ver, un poco preocupado si que estoy, pero mi padre ha matado a Dioses. Un fantasma con algunos poderes mágicos no debería ser rival para él. Y menos aún con Freya ayudandole"
"¿Y de verdad crees que encontraremos algo útil en Jotunheim?"
"Es una posibilidad. En algo tienes razón, no hemos aprendido tanto, viniendo aquí, cómo esperábamos. Sí hay ni que sea solo una pequeña posibilidad de descubrir algo más, deberíamos intentarlo"
Thrud pensó en ello. No confiaba en las profecías, ni le gustaba depender de ellas, pero estaba dispuesta a hacer cualquier cosa con tal de encontrar al asesino de su madre.
"Está bien. Nunca he estado en Jotunheim, así que necesitaré que me guíes, en cuanto lleguemos ¿Tienes algún lugar específico en mente, donde empezar a buscar?"
"Tengo una amiga en Jotunheim, se llama Angrboda, ella también tiene el don de las visiones. Deberíamos ir a hablar con ella primero. Quien sabe, tal vez ha tenido alguna visión sobre todo esto, que pueda ayudarnos"
Subieron al carro, y partieron rumbo a Jotunheim.
Al llegar al reino de los gigantes, Atreus guió a Thrud hasta la zona donde vivía Angrboda.
No parecía estar allí en esos momentos, pero fueron recibidos por Fenrir, quien prácticamente se lanzó encima de ellos, al reconocer a Atreus, provocando que las cabras se volvieran histéricas.
"Está bien, chico, yo también te he echado de menos" Sonrió Atreus, mientras le acariciaba el hocico "Oye ¿Has crecido o son cosas mías?"
Mientras tanto, Thrud intentaba calmar a sus cabras y observaba la escena con algo de recelo. A fin de cuentas, la última vez que había visto a ese lobo, seguía siendo Garm.
Atreus escuchó unos pasos acercándose y al girar la cabeza, vio a Angrboda, regresando del bosque, cargando una pila de leña en sus brazos.
Al verle, primero se paró sorprendida, tras lo cual su rostro se iluminó de felicidad y… ¿Alivio?
Dejando caer la leña al suelo, corrió a abrazarlo "¡Has vuelto! ¿Estás bien? Estaba muy preocupada por ti"
Atreus le devolvió el abrazo, pero sus palabras le habían dejado confundido ¿Preocupada? ¿Por qué?
"Si, estoy bien. Bueno, más o menos. En realidad tenemos un problema, y esperábamos que tú pudieras ayudarnos"
"¿Esperabais?" Angrboda se fijó por primera vez en Thrud, y su reacción fue instantánea.
Su rostro reflejó puro terror, y retrocedió varios pasos, tirando de Atreus con ella, cómo si estuviera frente a una especie de monstruo.
Atreus, al igual que Thrud, se sorprendió ante eso, pero no tardó en deducir el motivo al ver a Mjolnir colgando de la cintura de Thrud.
"Angrboda, no tienes nada que temer. Thrud es la hija de Thor, pero no es cómo su padre. Sé muy bien que ese martillo ha matado a miles de los nuestros, pero ella es mi amiga. No va a hacerte daño"
Thrud se relajó un poco al escuchar eso. Se había molestado ante la forma en que esa Jotun había reaccionado al verla pero, considerando lo que su padre le había hecho a su pueblo, y viendo que ella blandía la misma arma, tampoco era de extrañar.
"Lamento el dolor que mi padre pueda haberte causado, pero no estamos aquí por eso. Creemos que alguien está intentando vengar la muerte de mi abuelo. Por el momento Vanaheim ya ha sido atacado dos veces. Loki dice que puedes ver el futuro ¿Sabes algo que pueda sernos de ayuda?"
Angrboda pasó sus ojos de Atreus a Thrud. Parecía confundida, cómo si hubiese algo que no encajase en su mente, y seguía mirando a Thrud con desconfianza y miedo. Estaba claro que las palabras de Atreus no la habían calmado en absoluto.
"Hay algo que debo enseñarte de inmediato" Dijo, mirando a Atreus "Pero será mejor si te lo enseño solo a ti"
"Thrud es totalmente de confianza" Volvió a asegurarle Atreus, sin entender por qué Angrboda estaba actuando de ese modo. Nunca la había visto así y eso le preocupaba profundamente.
"Da igual, Loki, si solo te lo quiere enseñar a ti, ve tú con ella. Siempre que nos sirva para descubrir algo nuevo, me da igual" Aseguró Thrud, aunque lo cierto era que estaba empezando a molestarse de verdad.
Atreus miró a Thrud cómo disculpándose y siguió a Angrboda, quien parecía tener mucha prisa por alejarse lo máximo posible de la pelirroja.
"Oye, creo que estás siendo un poco injusta con Thrud" Dijo Atreus, mientras la seguía por el bosque "Odin y Thor cometieron muchos crímenes contra nuestro pueblo, pero ella no debería pagar por…"
"No se trata de quien fuese su familia, se trata de ella" Angrboda se giró hacia él, mirándolo con desesperación "Necesito que me prometas que te mantendrás lo más alejado posible de ella"
"Vale, ahora estás empezando a preocuparme. ¿Por qué estás tan en contra de Thrud? Ya te he dicho que es mi amiga, y ahora mismo lo está pasando mal, no voy abandonarla"
"Tienes que hacerlo. Antes de que sea demasiado tarde" Insistió Angrboda haciendo un gesto hacia una roca que había delante de ellos "Sí que he tenido una visión, está misma mañana. Justo había acabado de pintarla y, me disponía a ir a avisar a tu padre, cuando nos hemos encontrado"
Atreus observó la roca que le estaba señalando Angrboda y vio que había una imagen pintada, pero se negó a aceptar lo que sus ojos estaban viendo.
En la imagen se podía ver a sí mismo, tumbado en el suelo, ensangrentado, presumiblemente muerto. Y, para enfrente suyo, con Mjolnir manchado de sangre, golpeándolo, estaba Thrud.
Angrboda se colocó a su lado, mirándolo con pesar "No sé cómo ni por qué, pero, si no hacemos algo para evitarlo, ella te va a matar"
