Vanaheim
Pasaron volando por encima del Desembarco del Peregrino pero no encontraron signos de Kratos o Freya por ningún lado, aunque si que había múltiples señales de que por ahí había tenido lugar una feroz pelea.
"Probablemente ya han acabado con ese ser, y han regresado con el resto de los Vanir" Dijo Atreus, aunque con un leve rastro de duda en su voz "Deberíamos ir allí nosotros también. Quizá estén esperando nuestro regreso, para informarles de lo que hemos descubierto"
"¿Piensas hablarles de nuestro pequeño viaje a Jotunheim?" Preguntó Thrud, mientras cambiaba de rumbo.
Atreus vaciló, antes de responder "No quiero darle motivos a nadie para desconfiar de ti... Pero la decisión es tuya. Si quieres contárselo adelante, yo te apoyo"
"No creo que tengamos muchas alternativas, la verdad. Estoy segura de que al menos Freya se dará cuenta de que hemos hecho un pacto de sangre, y querrá saber el motivo"
Atreus observó a Thrud de reojo, intentando adivinar lo que estaba pensando, pero resultó casi imposible, ya que su rostro era una mascara inexpresiva, carente de emociones. Le preocupaba el hecho de que parecía haber optado por encerrarse en sí misma, para soportar los últimos acontecimientos, aunque sabía que intentar presionarla no serviría de nada.
Al regresar con los Vanir, se dieron cuenta de que había mucha actividad y parecían estar preparándose para entrar en combate. Atreus buscó con la mirada, pero siguió sin encontrar a su padre o a Freya, aunque si que vio a Hildisvíni dando ordenes a diestro y siniestro.
Este alzó la vista al verles descender en el carro, y fue hacia ellos
"Suerte que ya habéis vuelto. La situación ha empeorado notablemente, en la última hora"
Atreus se alarmó al oír eso "¿Mi padre...?"
"Tranquilo chico, tu padre está bien. Al menos lo estaba cuando él, la cabeza, y Freya, partieron hacia Alfeheim"
"¿Alfeheim?" Repitió Thrud, confundida "¿Para que han ido allí?"
"Esa cosa que atacó el Desembarco del Peregrino, al parecer era el espíritu de un guerrero sanguinario que vivió tiempo atrás, y hay al menos otros once igual que él. Mimir los llamó Berserkers, me dio la impresión de que tuvo algún tipo de historia con ellos, pero se negó a revelar demasiado. Justo después de que tu padre y Freya matasen al Berserker que atacaba Vanaheim, empezamos a recibir informes de que otras criaturas similares estaban atacando el resto de reinos. Tyr debería ser capa de ocuparse de los que aparezcan en el reino de los enanos, y Kratos y Freya partieron de inmediato hacia Alfeheim, pero Midgard está desprotegida, por eso estaba reuniendo un pequeño regimiento"
Atreus y Thrud compartieron una mirada, sabiendo que ambos estaban pensando lo mismo; Alguien había invocado esos berserkers para debilitar y dividir a los reinos, pero seguramente no eran más que una distracción. El verdadero ataque aún estaba por llegar.
Aun y así, no podían quedarse quieto, mientras los mortales sufrían.
"¿Sabeis exactamente cuantos Berserkers hay en Midgard? Thrud y yo podemos ir a ocuparnos, al menos de uno de ellos, ahora mismo"
(Nota de autor: Sé que en el juego, las almas de los Bersekers quedan atrapadas en la espada que encuentra Kratos, pero aquí vamos a fingir que simplemente pueden matarlos y ya está)
"Los rumores que nos llegan son confusos y contradictorios, pero parece casi seguro que hay al menos uno de ellos cerca del Lago de los 9"
"Pues nosotros iremos allí ahora mismo ¿Te parece bien, Thrud?... ¿Thrud?"
Thrud parecía estar sumida en sus pensamientos, pero reaccionó cuando Atreus la llamó "Si, claro. No podemos dejar a los midgardianos desprotegidos. Tan solo dame un minuto, Loki, hay algo que debo hacer antes"
Atreus miró confundido cómo se dirigía a un edificio y se metía dentro.
"¿Que hay ahí?"
"El cuerpo de su madre" Explicó Hildisvíni, con pesar.
Oh.
Atreus se sintió cómo un autentico idiota por no haber pensado en eso antes. Tras vacilar un momento, también fue hacia allí, pero esperó fuera, ya que estaba seguro de que Thrud querría estar a solas.
Thrud se acercó a la mesa donde habían acostado a su madre. Alguien se había tomado la molestia de limpiarle la sangre, y envolverla con una sabana, de modo que parecía cómo si simplemente estuviese durmiendo.
Las lágrimas empezaron a picar en sus ojos.
Si tan solo hubiese sido más rápida. Si hubiese estado con ella, para protegerla. No había dejado de pensar en eso, desde hacía horas. En que, tal vez, si hubiese hecho las cosas diferentes, su madre seguiría viva.
"Lo siento" Susurró, mientras se inclinaba para darle un beso en la frente "Te he fallado. Os he fallado a todos. Te juro que no descansaré hasta hacer pagar a quien te ha hecho esto. Aunque sea lo último que haga en esta vida"
Acarició una última vez la mejilla de su madre, y se alejó, centrando su mente en la batalla que seguramente estaba apunto de librar.
No fue ninguna sorpresa encontrar a Atreus esperándola fuera, aunque él la miró de una forma un tanto extraña. Sin embargo lo que sí que la dejó pasmada fue que, antes de que pudiese decirle nada, se acercó a ella y la rodeó con sus brazos, abrazándola.
Por un instante no supo cómo reaccionar, y estuvo tentada de empujarlo para alejarlo de ella, pero se dio cuenta de que solo estaba intentando mostrarle su apoyo y confortarla. Finalmente le devolvió el abrazo, e incluso se permitió unos segundos para disfrutar de la cálida sensación que eso le provocaba, antes de regresar en si misma y alejarse.
"Deberíamos partir ahora, ya hemos perdido demasiado tiempo"
Atreus asintió y la siguió en silencio, sin querer tentar más a la suerte. Bastantes gracias podía dar ya, de que Thrud no le hubiese hundido Mjolnir en la cabeza, por haberla abrazado de ese modo, sin avisar (¿tal vez el pacto de sangre tenía algo que ver con eso?) pero al verla salir con la mirada perdida y esforzándose por mantener la compostura, no había podido contenerse.
"Loki" Le llamó Thrud, cuando ambos subieron al carro, provocando que girase el rostro hacia ella "Gracias"
"Estoy aquí para ti" Se limitó a decir Atreus, sonriendo.
Thrud sabía que lo decía de corazón y quería hacerle saber cuanto significaba eso para ella, pero no encontraba las palabras adecuadas.
Hacer ese pacto de sangre con él había sido una decisión precipitada, surgida de la desesperación que le había provocado la posibilidad de que esa visión pudiera cumplirse. No podía imaginar ninguna razón o motivo por el cual iba a querer matarlo, pero si que sabía que estaba dispuesta a hacer cualquier cosa con tal de evitarlo, y realizar ese antiguo ritual le había parecido la mejor opción, en ese momento.
Especialmente porque no confiaba lo bastante en si misma cómo para estar absolutamente segura de que eso nunca iba a pasar.
Y lo peor era que estaba convencida de que, si de algún modo el pacto de sangre no funcionaba, Loki no iba a luchar contra ella. No se arriesgaría a herirla, incluso si eso le costaba su propia vida. Esa era al mismo tiempo si mayor fortaleza y su mayor debilidad. Loki, sencillamente, era una buena persona.
Y, en el fondo, ella no lo era.
Llegaron al Lago de los 9, aunque no encontraron nada inusual, a simple vista. Tras bajar del carro, Thrud se acercó a las cabras y les susurró algo al oído, mientras las acariciaba. Se alejó de ellas y, entonces, se elevaron, desapareciendo en el cielo.
"No quiero arriesgarme a que salgan heridas durante la batalla" Explicó Thrud ante la mirada interrogativa de Atreus "Les he dicho que se vayan, y ya las llamaré cuando las necesitemos"
No tuvieron que alejarse mucho antes de encontrar los primeros signos de destrucción y muerte. El olor a humo y quemado estaba presente en el ambiente, mucho antes de que los restos del carro apareciesen frente a ellos. Los cuerpos de los caballos que tiraban del carro, y la persona que lo llevaba, también estaban allí, aunque era difícil decir si esa ultima había sido un hombre, o una mujer, en vida, debido al estado en el que se encontraba.
"¿Un espíritu con poderes de fuego?" Preguntó Atreus, mientras observaba los restos quemados del carro, y el estado del cuerpo.
"No lo creo" Thrud pasó una mano sobre la madera, donde se podía ver una marca que ella conocía perfectamente "El fuego parece haberse originado desde aquí, y he visto marcas cómo estas miles de veces en mi vida. Cada vez que yo, mi padre o uno de mis hermanos usábamos nuestro poder"
Un berserker que podía lanzar relámpagos, entonces. Dentro de lo malo, eso inclinaba la balanza a su favor ya que, no importaba cuán fuerte fuese ese espíritu, no había forma de que pudiese superar a una Diosa que tenía sus mismos poderes.
"Deberíamos seguir moviéndonos" Dijo Thrud "Esta zona está bastante deshabitada, pero si ha seguido en esta dirección, no tardará mucho en encontrar alguna villa, y no sabemos que tan rapido puede moverse ese ser. Tal vez ya esté atacando a alguien"
Atreus asintió "Deberías usar a Mjolnir para recorrer el cielo, mientras yo me convertiré en lobo y rastrearé el bosque. Seguro que así damos con él antes"
Thrud no estaba del todo conforme "No creo que sea buena idea dividirnos ahora. ¿Y si nos alejamos demasiado el uno del otro? No podremos avisarnos en caso de necesitar ayuda"
"Tengo la sospecha de que si uno de nosotros empieza a luchar contra el berserker, hará bastante ruido cómo para avisar al otro. Además..." Atreus buscó la mejor forma de explicarlo "... Desde que hemos hecho el pacto de sangre puedo... sentirte" Thrud lo miró sin entender "¿A ti no te pasa lo mismo conmigo?"
"No... Yo..." Thrud cerró los ojos, intentando centrarse en él, pero no percibió nada fuera de lo habitual y eso la asustó.
¿Acaso habían hecho algo mal? ¿No habían realizado correctamente el ritual? No, Loki sí que sentía esa conexión entre ellos, de modo que en todo caso, la que no lo había realizado correctamente sería solo ella.
"Golpeame"
Atreus pensó que había oído mal "¿Disculpa?"
"En ningún momento hemos comprobado si el pacto de sangre funcionaba. Intenta golpearme, a ver que ocurre"
Atreus no entendía a que venía eso ahora, pero podía sentir que era importante para ella, de modo que lanzó un puño contra su rostro. No lo hizo con demasiada fuerza (y, de todas formas, sabía que, físicamente hablando, Thrud era mucho mas fuerte que él) pero tampoco importó porque, antes de que su golpe pudiese impactarla, se sintió enfermo, cómo si su cuerpo, su alma, cada fibra de su ser, rechazase la acción que estaba llevando a cabo, y cayó de rodillas, sintiendo un dolor desgarrador en su pecho.
Thrud se arrodilló a si lado, alarmada, ya que no habia esperado una reacción tan violenta "¡Loki! ¿Estás bien?"
"Si, eso creo" Por suerte, el dolor ya estaba empezando a desaparecer, y Thrud lo ayudó a levantarse "Creo que podemos afirmar que el ritual funciona. Y, de forma bastante efectiva, debo añadir..." Se vio interrupido cuando Thrud le cruzó el rostro con una bofetada "¡Oye! ¿Se puede saber a que demonios ha venido e...?"
Las palabras murieron en sus labios al ver cómo Thrud retrocedía varios pasos, con el rostro totalmente pálido.
Entonces se dio cuenta; Thrud acababa de golpearlo.
"Solo ha funcionado contigo" Susurró Thrud, horrorizada.
Esto no podía estar pasando. Ni siquiera debería ser posible. Un pacto de sangre era una promesa sagrada hecha entre dos personas. O funcionaba o no funcionaba, pero nunca había oído de ningún caso en que funcionase con solo uno de los implicados.
En realidad no importaría si hubiese sucedido al revés, pero el único motivo por el cuál habían hecho ese pacto era para asegurarse de que la profecía en la que ella lo mataba no pudiera cumplirse, pero en cambio ahora ella era totalmente libre de atacarle cuando quisiera, y Loki sería incapaz de defenderse.
Lo había condenado a muerte.
Atreus pudo sentir la desesperación y el horror creciendo en la mente y el corazón de Thrud, adueñándose de ella. Él mismo no entendía que habrían podido hacer mal, para que el pacto de sangre solo tuviese efecto en él, y era fácil adivinar lo que Thrud debía de estar pensando al respecto.
Él no creía que Thrud fuese a matarlo (si importar lo que cualquier visión pudiese decir), sólo había aceptado hacer el pacto de sangre para que ella se quedase tranquila, pero ahora, viendo cómo había salido, estaba claro que había conseguido justo lo contrario.
"Thrud, mirame" Hablo con voz gentil, aunque intentando sonar firme "Lo que sea que haya salido mal, estoy seguro de que Freya podrá ayudarnos, pero ahora mismo aún debemos ocuparnos de ese berseker. Primero lo matamos, nos aseguramos de que la gente esté a salvo, y entonces podemos ir a Alfaheim, en busca de Freya y mi padre"
Sus palabras parecieron hacer reaccionar a Thrud "Tienes razón. Pero, ahora que sabemos que el pacto de sangre no ha funcionado, conmigo, no podré sentir si necesitas ayuda, y preferiría no depender sólo de que la pelea será lo bastante ruidosa cómo para darme cuenta de que te están atacando"
"Dispararé una flecha cargada de energía, al cielo, para indicar que necesito ayuda. Deberías poder verla sin importar que tan lejos estés"
Thrud seguía sin estar del todo conforme con ese plan, y el descubrimiento que acababan de hacer solo había logrado aumentar aún más sus nervios, pero era consciente de que separándose cómo Loki había sugerido, cubrirían terreno mucho más rápido y encontrarían a ese ser antes de que matase más gente. Además, Loki era un gran guerrero, sin duda era más que capaz de apañárselas por su cuenta, durante un rato.
"Está bien. Ten cuidado"
"Tú también"
Thrud cargó a Mjolnir de energía y se elevó hacia el cielo, convocando fuertes ráfagas de viento a su alrededor, para aumentar su velocidad. A los pocos minutos vislumbró un pequeño pueblo, pero estaba claro que el berseker no había pasado por allí. Todas las casas seguían intactas, y no veía ningún otro indició de que allí hubiese tenido lugar una batalla.
Una de dos, o el berseker había ido en otra dirección, o había decidido perdonarles la vida a esos pueblerinos y, por algún motivo, dudaba muy seriamente que fuese la segunda opción...
Repentinamente, algo cambió en el ambiente. Los vientos que la rodeaban empezaron a cambiar de potencia y dirección sin que ella hiciese nada. Agarró a Mjolnir con fuerza, intentando estabilizarse, pero los vientos eran cada vez más violentos, y se vio obligada a descender, consciente de que alguien estaba provocando esto y casi con total seguridad se trataba de una trampa.
Logró aterrizar relativamente bien en una zona de terreno llano, casi esperando ser atacada en cuanto sus pies tocaron el suelo, pero no sucedió nada. Manteniendo la guardia alta miró a su alrededor, sin percibir ninguna amenaza, aunque con esa oscuridad era difícil...
Un momento ¿Oscuridad? Un minuto atrás el sol estaba brillando en el cielo, y aún debería faltar más de dos horas para que empezase a anochecer.
Levantó la vista y comprobó que el sol seguía allí pero una especie de manto de oscuridad cubría toda la zona en la que ella se encontraba, bloqueando la luz casi por completo.
"Relajate, puedo notar cómo todo tu cuerpo se está tensando. No hay razón para estar nerviosa" Habló una voz grave, detrás de ella.
Thrud se giro de inmediato, apuntando con Mjolnir a un hombre que un segundo antes no estaba allí. Pese a que la oscuridad seguía rodeándola por completo, a él si que podía verlo con total claridad, con lo cual no tuvo problemas en reconocerlo.
"La verdad, nunca he entendido por que la mayoría de mortales, e incluso dioses, se ponen tan nerviosos cuando se ven privados de la capacidad de ver" Hodr, el Dios del Invierno y la Oscuridad observó a su sobrina, con sus ojos ciegos "Para mí, eso nunca ha supuesto ningún problema"
Algún comentario de vez en cuando estaría bien, sino solo puedo asumir que a nadie le está gustando esta historia.
