Atreus dejó de correr y recuperó su forma humana en cuanto un escalofrío recorrió su espalda.
Thrud.
Algo iba mal con ella, podía sentirlo. No estaba en peligro, ni siquiera parecía estar luchando, pero podía sentir su sorpresa, confusión e... ¿ira?
Un leve silbido en el aire le hizo reaccionar, y se agachó a tiempo de evitar que una espada le decapitase. Sin embargo no pudo hacer nada para evitar el fuerte golpe que recibió en el pecho, lanzándolo varios metros hacia atrás, atravesando un par de arboles en el proceso, partiendolos por la mitad.
Antes de que pudiese completamente recuperarse del impacto, unas llamaradas de fuego fueron hacia él, obligándolo a convocar un escudo mágico para protegerse. Cuando las llamas cesaron, Atreus captó una sombra moviéndose y se movió para esquivar a su adversario, el cual había saltado para atacar desde arriba, y golpeó con el puño justo donde él había estado, creando una onda de choque que lo arrasó todo a su paso.
Atreus rodó por el suelo, y volvió a levantarse, logrando al fin ver correctamente a su atacante.
Llámame loco, pero diría que he encontrado al Berserker
"Se supone que estás muerto" Thrud miró a su tío con incredulidad "Moriste durante el Ragnarok"
"¿Es así? ¿Acaso alguien me vio morir, o encontraron mi cadáver?"
Thrud no dijo nada, porque sabía que estaba en lo cierto. Entre el caos de la batalla y la posterior destrucción que causó Ragnarok, había sido imposible encontrar todos los cuerpos de aquellos que se dieron por muertos.
Y ahí estaba su tío. Un Aesir que siempre había mostrado una lealtad absoluta a Odin, reapareciendo justo ahora, con todo lo que estaba sucediendo...
Apretó con fuerza el mango de Mjolnir, intentando controlar la furia que ardía en su interior.
"¿Donde has estado estos últimos dos años? ¿Que es lo que quieres, tío?"
"Respecto a lo que quiero... ya llegaremos a eso más adelante. En cuanto a donde he estado, podría decirse que por todas partes, preparándome, esperando al momento oportuno" Hodr ladeó la cabeza "No pareces muy feliz de verme con vida, sobrina"
"Cómo si tú pudieses saberlo" No pudo evitar burlarse Thrud.
Hodr hizo un sonido de desaprobación "Hay muchas otras formas de ver aparte de usando los ojos, sobrina mía ¿Acaso has olvidado todo lo que te enseñé cuando eras niña? ¿O el hecho de que Heimdall nunca fue capaz de vencerme en combate?"
Thrud recordó la única vez que había visto a su tío luchar. Aunque llamar a eso una pelea no sería del todo exacto.
Masacre lo definiría mejor.
Un dios ciego que no podía ver nada contra otro dios que lo podía ver todo, incluso la forma en que su oponente planeaba atacarle. El resultado parecía obvio en principio ¿no? Nada más lejos de la realidad. Heimdall había sido incapaz de poner un solo dedo encima de Hodr. Al contrario, había recibido tal paliza que incluso con los poderes regenerativos propios de un dios, le había llevado más de un día entero recuperarse por completo.
Su tío era peligroso, eso lo sabía perfectamente, pero ella también lo era, y tenía a Mjolnir de su lado. No pensaba echarse atrás.
Finalmente hizo la pregunta que había estado dando vueltas en su mente desde que vio a su tio.
"¿Has matado tú a mi madre?"
Hodr se tomó un segundo antes de responder "Si me preguntas si yo le aseste el golpe de gracia, la respuesta es no. Pero admito que he jugado un papel en su muerte"
Eso era todo lo que Thrud necesitaba oír.
Con un grito de rabia, arrojó a Mjolnir contra Hord, el cual lo esquivó y desenvainó su espada.
La oscuridad alrededor de ellos pareció hacerse incluso más densa, obstruyendo la visión de Thrud, y un viento helado los envolvió por completo.
Thrud convocó una tormenta sobre sus cabezas, y los rayos empezaron a caer de forma indiscriminada a su alrededor, permitiéndole vislumbrar la silueta de su tío durante unos breves instantes.
Thrud atacó sin piedad, poniendo toda su fuerza y su rabia en cada golpe de su martillo. Su tío lograba bloquear o esquivar todos sus ataques, pero era obvio que no se lo estaba tomando a broma, y le estaba haciendo sudar para lograrlo.
Pero ella no quería hacerle sudar. Quería hacerle sangrar.
La lucha entre ellos lo arrasó todo a su alrededor. Lo que antes había sido un bosque exuberante y repleto de vida, ahora era un páramo de tierra estéril que se extendía varios metros a la redonda. Thrud estaba empezando a impacientarse. No estaba perdiendo, pero tampoco ganando. En realidad la lucha parecía haber llegado a un punto muerto. O sería así si su tío realmente lo estuviese dando todo, pero estaba casi segura de que ese no era el caso. Hodr se estaba tomando la pelea en serio pero, a diferencia de ella, no estaba usando todo su poder, en el momento en que decidiese luchar con todo lo que tenía, las cosas se le podrían complicar bastante.
Sus armas chocaron una vez más, creando una ráfaga que los derribó a ambos. Thrud se levantó de inmediato pero, para su sorpresa, su tío clavó la espada en el suelo y adoptó una postura relajada.
"Es suficiente" Declaró Hodr, con una voz tranquila.
Todos los instintos de Thrud le gritaban que aprovechase ahora que estaba con la guardia abierta, para acabar con él, pero se contuvo. Tenía que ser una trampa ¿verdad? No era posible que Hodr fuese a dejarse matar con tanta facilidad.
"No ha estado mal, sobrina. Te has vuelto mucho más fuerte, en estos últimos dos años" La felicitó Hodr "Seré sincero, no estaba seguro de si estarías preparada, pero al parecer me equivocaba. Aún te queda un largo camino por recorrer, pero estás en la senda correcta. Ahora lo único que debes procurar es no repetir los errores del pasado"
"¿¡De que demonios estás hablando!?" Gritó Thrud.
Hodr hizo un gesto, y la oscuridad alrededor de ambos desapareció por completo "Hace dos años, tú tus padres tomasteis la decisión equivocada. Le disteis la espalda al Padre Supremo y os aliasteis con los enemigos de Asgar. Tus padres ya han pagado por eso, pero a ti te ofrezco una oportunidad de redimirte"
"¿Crees que me uniré a ti?" Por un instante la incredulidad de Thrud superó incluso su ira "¿Para hacer el qué, exactamente? ¿Matar inocentes? ¿Sumir todos los reinos en el caos? ¿Qué es exactamente lo que esperas lograr con todo esto, tío?"
"Venganza"
"Bueno, al menos eso es algo que tenemos en común" Los ojos de Thrud brillaron y su cuerpo se vio envuelto por rayos "Vas a pagar por la muerte de mi madre, aunque sea lo último que haga en esta vida"
"Te has vuelto fuerte, Thrud" Repitió Hord "Pero no tan fuerte. No creo que seas capaz de matarme. Y, aunque lo fueses, no te quedaría tiempo para ir a ayudar a tu amigo"
Eso cogió a Thrud desprevenida "¿Qué?"
"¿No te has dado cuenta de que ese Jotun aún no ha aparecido para ayudarte? Llevamos ya un buen rato luchando. A estas alturas él ya debería haberlo sentido, gracias a ese pacto de sangre que hicisteis"
"¿Cómo sabes tú eso?"
"¿Acaso importa? La cuestión es que él no está aquí, porque se encuentra librando su propia batalla. Supongo que no habrás olvidado el motivo por el cual habéis venido a Midgard"
Thrud entrecerró los ojos. Esto tenía que tratarse de alguna clase de estratagema pero ¿con que propósito? ¿Acaso quería que se retirase de la pelea porque realmente podía matarlo?
"Loki es más que capaz de encargarse de uno de tus espíritus sin mi ayuda" Dijo finalmente, aunque no estaba segura de si intentaba convencerlo a él, o a si misma.
"Yo no soy quien comanda los Berserkers" Replicó Hord "Y, con cualquiera de los otros, tal vez tendrías razón, pero tu amigo no se está enfrentando a cualquier berserker, sino a Hrolf Kraki, el Rey de los Bersekers, quién es tan poderoso cómo los otros 11 juntos. Sinceramente, me sorprende que aún siga con vida, aunque no creo que dure mucho más, parece estar llegando ya al limite de sus fuerzas"
Thrud abrió los ojos desmesuradamente, mientras una feroz batalla tenía lugar en su interior.
Hodr tenía que estar mintiendo. Ese berserker no podía ser tan poderoso cómo él afirmaba. Y no había forma de que pudiese saber que Loki estaba apunto de ser derrotado. Tenía que ser todo un engaño para que ella se retirase, tenía que ser eso...
Pero ¿Y si no lo era? ¿Estaba realmente dispuesta a correr ese riesgo?
Conozco bien mis prioridades. No dejaré de lado a los vivos para vengar a los muertos
Sus propia palabras resonaron en su mente y, antes de darse cuenta, ya se estaba elevando nuevamente hacia el cielo, buscando alguna señal que le indicase donde podía estar Loki.
La venganza podía esperar. No iba a permitir que otra persona importante para ella muriese.
Hodr mantuvo la vista alzada, 'observando' cómo su sobrina se alejaba, en medio de una feroz tormenta.
"Asumo que esto no ha ido exactamente cómo a ti te habría gustado" Comentó, casualmente, mientras volvía a guardar su espada.
De la oscuridad surgieron dos figuras. Una era un hombre de casi tres metros de alto, armado con una espada y un hacha.(
Vidar, Dios de la Venganza y el Silencio)
La otra figura era también un hombre, pero iba cubierto con una capa de tapaba su rostro. Montaba un caballo esquelético de tres patas, y llevaba la lanza de Odin en su mano derecha.
"Era poco probable que aceptase unirse a nosotros tan fácilmente, pero merecía la pena intentarlo por las buenas" Replicó la figura encapuchada "La otra opción seguramente nos llevará bastante más tiempo. Tiene una mente fuerte, incluso con el dolor que le hemos causado matando a su madre, no me será fácil romperla y volver a unir las piezas, cómo nosotros queremos"
"¿De verdad la necesitamos?" Preguntó Hord "Es fuerte, pero he podido matarla varias veces durante nuestra pelea. No veo cómo puede llegar a ser una pieza tan indispensable para nuestros planes"
"Piensa en ella cómo en una apuesta de futuro. Apenas ha empezado a rascar todo su potencial. Con el tiempo, puede llegar a ser mucho más poderosa de lo que su padre nunca fue. La querremos de nuestro lado, cuando ese día llegue"
"¿Y si el Rey de los Berserkers la mata?"
"Entonces significara que me había equivocado, y no era lo bastante fuerte para sernos útil. Vidar. Ve y observa la lucha. Si logran vencer a Hrolf, mata al chico y trae a Thrud ante mí"
El Dios del Silencio asintió y se fue sin decir palabra.
"¿Que pasa con el mata-dioses? Si matamos a su hijo, no descansará hasta dar con los responsables" Señaló Hord.
La figura sonrió, debajo de la capa "Cuento con ello"
Una pequeña aclaración. Vidar es un dios que aparece muy poco en las leyendas y mitos nórdicos (aunque eso también puede deberse a que la mayoría de esos mitos se transmitían de forma oral, lo cual ha provocado que muchos de ellos se hayan perdido en el tiempo) excepto por su participación en el Ragnarok, donde es el encargado de vengar la muerte de Odin, matando al lobo gigante Fenrir. Sin embargo, otro detalle curioso salvo él es que, en sus pocas apariciones, nunca habla. Entre eso y que era el "Dios del Silencio" hay un cierto debate sobre si no podía hablar, no quería hablar, hizo un voto de silencio, o simplemente hablaba poco. Para esta historia he decidido hacer que no hable en absoluto, ya que me parece la interpretación más correcta de su personaje.
Eso es todo, Feliz Navidad y prospero 2023 a todo el mundo.
