Atreus gruñó de dolor cuando una ráfaga de relámpagos impactó contra su cuerpo, dejándolo momentáneamente inmovilizado.

Había adoptado su forma de oso gigante, para soportar mejor los ataques del berserker pero incluso así el castigo que estaba recibiendo era más que considerable. Su pelaje estaba manchado de sangre debido a las múltiples heridas que ese ser le había infligido por todo el cuerpo, y cada vez le resultaba más complicado mantener esa forma.

El berserker volvió a atacarle, con una especie de fuego verde, pero Atreus ignoró el dolor que eso le provocaba y cargó de frente, embistiéndolo con todas sus fuerzas, para luego seguir atacándolo con sus garras, golpeándolo con todas las fuerzas que le quedaban.

Pero no fue suficiente.

El berserker logró sacárselo de encima y clavó su espada en una de sus patas delanteras. Atreus rugió adolorido y fue incapaz de esquivar el siguiente ataque del berserker, el cuál lo mandó volando hacia atrás con tanta fuerza que fue incapaz de seguir manteniendo su transformación, y volvió a su forma humana.

Lo único positivo de eso era que, gracias a la magia de los Jotuns, la mayor parte de las heridas que había recibido siendo un oso habían desaparecido, pero aún y así seguía sintiendo un dolor atroz en todo el cuerpo.

En el tiempo que tardó en ponerse en pie, ya tenía al berserker delante, listo para partirle por la mitad con su espada. Rápidamente convocó un escudo mágico para protegerse, pero el golpe de su adversario fue tan fuerte que logró destruir su escudo y nuevamente lo mandó a volar, hasta que su espalda chocó contra un árbol.

Maldiciendo entre dientes, se puso de rodillas, pero entonces un relámpago cruzó el cielo, y Thrud aterrizó entre ellos, lanzando a Mjolnir contra el berserker, impactándolo de lleno.

Mientras el berserjer se recuperaba de ese ataque, Thrud corrió hacia él y lo ayudó a ponerse de pie.

"Loki ¿Estás bien?" Le preguntó, con una preocupación más que palpable.

"Mi orgullo está mas herido que mi cuerpo" Intentó bromear Atreus. Entonces se dio cuenta de que ella también estaba herida "¿Que te ha pasado a ti?"

"Es una larga historia. La versión corta es que mi tío Hodr no murió durante el Ragnarok, y acabamos de tener un agradable reencuentro familiar" Explicó Thrud, sarcásticamente.

"¿Hodr, el Dios Ciego? Espera ¿Él es quien está detrás de todo lo que ha estado sucediendo?"

"Más o menos, aunque me ha dado a entender que está trabajando con alguien más. No me preguntes quien, ha sido muy ambiguo al respecto"

"¿Lo has matado?"

"No, yo..." Thrud no estaba segura de cómo decirle que había abandonado la lucha para venir a ayudarle, pero no hizo falta porque entonces el rey de los berserkers volvió a aparecer frente a ellos "...Probablemente deberíamos ocuparnos primero de este tipo, y dejar las explicaciones para luego"

"Bien visto"

Atreus lanzó una tanda de flechas contra el berserker, mientras Thrud saltaba, para coger impulso, y golpeaba a Mjolnir contra el suelo, haciéndolo temblar todo a su alrededor.

"Ten cuidado, es mucho más poderoso de lo que pensábamos" Le advirtió Atreus.

"Lo sé. Mi tío ha tenido la amabilidad de advertirmelo" Replicó Thrud, con sarcasmo, mientras bloqueaba el ataque del berserker.

Atreus corrió a su lado y empezó a golpearlo con su arco, a la vez que invocaba una manada de lobos astrales.

Entre ambos, combinaron sus ataques, sin darle ni un segundo de tregua al berserker, sin embargo, no importaba cuanto lo golpeasen, este seguía levantándose. En un momento dado, Thrud recibió un golpe en la cabeza que la tiró al suelo durante un breve instante, dejándola medio atontada. Volvió a ponerse en pie tan rápido cómo pudo, a tiempo de ver cómo la espada del berserker destruía el escudo mágico de Atreus, y le hacía un corte en el abdomen.

"¡LOKI!"

Cegada por el miedo y la furia, se lanzó a por el berserker, sin ni siquiera molestarse en recoger a Mjolnir, dispuesta a despedazarlo con sus propias manos. Lo derribó con una fuerza arrolladora, y ambos estuvieron rodando por el suelo durante unos segundos, hasta que ella quedó arriba y empezó a golpearle el rostro con sus puños. Ni siquiera estaba segura de si el sonido de huesos rompiéndose era su cráneo o sus propias manos, pero no podía importarle menos. Había perdido por completo el control. Con cada nuevo golpe, la tierra bajo ella temblaba. Con cada nuevo golpe, un relámpago cruzaba el cielo...

"¡Thrud, basta, está muerto!" Gritó alguien, mientras un par de brazos intentaban sujetarla.

Thrud se volvió, dispuesta a hacerle pagar a quien quiera que osase intentar detenerla, pero se detuvo al darse cuenta de que esa persona era Atreus.

"Loki..." Susurró aturdida. En su frenesí, se había olvidado por completo de que estaba herido, y probablemente necesitaría su ayuda.

Observando su abdomen, comprobó que efectivamente estaba sangrando, pero el corte no parecía ser demasiado profundo, y su vida no corría peligro, aunque eso no logró mitigar su culpa.

"Vamos" Atreus le ofreció una mano para ayudarla a levantarse, aunque entonces hizo un gesto de dolor y se tambaleó.

Rápidamente Thrud se levantó, ayudándole a estabilizarse. No fue hasta entonces que se dio cuenta de en que estado había dejado al berserker; Prácticamente había convertido todo su cráneo en polvo.

"Recuerdame que nunca me ponga en tu lado malo" Bromeó Atreus, siguiendo su mirada. Pese a ello, podía notarse que estaba preocupado por ella.

Thrud no podía culparle. Nunca había perdido el control de esa forma. Probablemente toda la rabia y frustración que llevaba acumuladas habían tenido algo que ver, pero no podía negar cuál había sido el verdadero detonante...

De repente, un escalofrío recorrió su espalda.

No estaban sólos. Alguien les estaba observando.

Pensó que podía ser Hodr, pero algo le decía que no se trataba de él, aunque quien quiera que fuese, no albergaba buenas intenciones.

"Yo también lo noto" Susurró Atreus, apenas moviendo sus labios.

Thrud asintió de forma casi imperceptible "¿Puedes luchar?"

"Si... Aunque puede que no tan bien como hace diez minutos" Admitió Atreus a regañadientes.

Thrud se dio cuenta de que aún no había dejado de sangrar, y llamó a Mjolnir a sus manos.

"Esto te va a doler" Le advirtió, mientras colocaba el martillo encima de su herida y soltaba pequeñas descargar para cauterizarla.

Atreus apretó los dientes, aunque no hizo ningún ruido de protesta. Su ojos no paraban de buscar a su alrededor, intentando localizar esa presencia que él y Thrud habían sentido.

"De acuerdo, esto ya esta" Dijo Thrud, mirándolo a los ojos, preguntándole con la mirada si podía aguantar.

Atreus asintió. El dolor era considerable, pero había pasado por cosas peores. Podría soportarlo.

"¿Ves algo?"

"Nada. Creo que antes solo ha dejado notar su presencia para que sepamos que está aquí" Thrud fruncio el ceño "Esto no me gusta. No creo que sea Hodr, pero..."

En ese instante todo el aire abandonó sus pulmones y cayó de rodillas, sintiendo un dolor intenso en su estomago, donde acababan de golpearla.

Alguien estaba de pie, justo delante de ella pero antes de que pudiese levantar la vista para ver de quien se trataba, un puño de estrelló contra su rostro. Su vista se nubló, y su boca se llenó de sangre.

Atreus reaccionó de inmediato, intentando atacar a ese hombre, pero él simplemente lo lanzó con una fuera descomunal contra un árbol, partiendo el tronco por la mitad con el impacto.

Thrud aprovechó ese momento para ponerse de pie y llamar a Mjolnir a sus manos. Al fin pudo observar a su atacante, y no tardó en darse cuenta de que era otro de sus tíos, Vidar, el Dios de la Venganza, pese a que no lo había visto más d veces en toda su vida, y nunca había intercambiado una sola palabra con él. Claro que eso también podía deberse al hecho de que, según le habían contado sus padres, Vidar nunca hablaba.

Al menos ya sabemos con quien está aliado HodrPensó Thrud, mientras lanzaba a Mjolnir contra Vidar.

Este desenvainó su espada y la usó para desviar la trayectoria del martillo, luego cogió una hacha con su otra mano y se lanzó a por ella.

Thrud llamó a Mjolnir de vuelta a su mano, a tiempo de interceptar el primer ataque de su tío, y tuvo que agacharse para evitar que la decapitase con el hacha.

Enseguida supo que estaba en problemas.

Vidar tenía fama de ser el único Aesir capaz de igualar a su padre en fuerza bruta, algo que ahora mismo podía comprobar personalmente. Además ella acababa de enfrentarse a Hord y al Rey de los Berserkers, y no había salido indemne de ninguna de esas dos peleas. No estaba en condiciones de aguantar una lucha larga contra un adversario que la superaba en experiencia y poder puro.

Por suerte en ese momento una bandada de cuervos astrales se lanzaron hacia Vidar, provocando que este se alejase de ella y Atreus le disparó varias flechas sonicas. Thrud aprovechó ese momento para lanzarle un relámpago que lo impactó de lleno y lo mandó a volar fácilmente una decena de metros hacia atrás.

"¿Está muerto?" Preguntó Atreus, acercándose a ella.

"Ni de broma" Justo cuando Thrud dijo eso, Vidar empezó a levantarse.

"¿Sabes quien es?"

"Vidar"

Atreus la miró con preocupación. Las historias que su madre le había contado pintaban a Vidar cómo alguien casi tan aterrador cómo Thor.

Cargó otra flecha en su arco "Tú sabes más de él que yo ¿Podemos vencerle?"

"... Tal vez" Thrud no parecía tan segura cómo quería aparentar "Pero Hodr sigue por aquí, en alguna parte, y se él se une..."

"Entonces estamos jodidos" Terminó Atreus por ella.

"Básicamente" Admitió Thrud, de mala gana. Agarró a Mjolnir con fuerza "Hodr me ha dicho que él no fue quien mató a mi madre. Eso significa que debió ser Vidar"

"Espera" La detuvo Atreus, viendo que estaba lista para lanzarse nuevamente a la pelea "Tyr dijo que, casi con total seguridad, a tu madre la habían matado con la lanza de Odin. Yo no veo que Vidar la esté usando. ¿Hodr la tenía, cuando te enfrentaste a él?"

"No..." Thrud entendió lo que eso significaba "Entonces puede haber alguien más implicado, aparte de ellos dos"

En realidad, eso tenía sentido. Por lo que podía recordar, ninguno de sus dos tíos tenía los conocimientos mágicos necesarios para hacer algo cómo invocar a los berserkers.

Mientras tanto Vidar se había puesto de pie y se estaba acercando a ellos caminando lentamente, cómo si no tuviese ningún tipo de prisa.

"Thrud, entiendo que quieras vengarte, de verdad, pero no sabemos contra cuanta gente estamos luchando aquí, y sólo con Vidar ya lo tendríamos bastante mal. No lograremos nada muriendo aquí y ahora" Dijo Atreus.

Thrud odiaba admitirlo, pero tenía razón. La venganza podía esperar.

"Preparate para lanzarle todo lo que tienes" Habló en voz baja, y se llevó dos dedos a la boca para silbar, llamando a sus cabras.

Vidar pareció entender lo que estaba pasando porque empezó a correr hacia ellos, pero Thrud le lanzó otro relámpago. Estaba vez logró bloquearlo con sus armas pero, mientras Thrud seguía descargando todo su poder contra él, Atreus invocó a todos los animales astrales que pudo y los lanzó contra el Dios de la Venganza.

Sin molestarse en comprobar hasta que punto su ataque combinado había sido efectivo, Thrud lanzó a Mjolnir hasta el cielo y abrazó a Atreus, de modo que ambos se elevaron hasta el cielo, justo cuando apareció el carro tirado por las cabras, aterrizando justo encima.

"Está bien. Volvamos a Vanaheim y..." Thrud abrió desmesuradamente los ojos y cogió las riendas del carro, obligando a las cabras a hacer un giro brusco, justo a tiempo de evitar que lo que parecía ser un rayo de energía del Bifrost les golpease de lleno.

Una figura encapuchada estaba a unos pocos metros detrás de ellos. Montaba encima de Helhest, el caballo de tres patas de Helheim, y empuñaba a Gungnir en su mano derecha.

La figura levantó la lanza, y disparó otro rayo contra ellos. Atreus creó un escudo mágico para protegerlos, pero apenas fue capaz de soportar el ataque.

"¡Deberíamos irnos ahora!" Apremió a Thrud, viendo cómo su perseguidor les estaba alcanzando.

"Lo intento. No es tan fácil hacer esto mientras nos están atacando" Gritó Thrud, de vuelta. Levantó su martillo, convocando una tormenta, con la esperanza de que eso lograría al menos ralentizar a su atacante, pero este siguió recortando la distancia entre ellos.

Al ver que se disponía a lanzarles otro rayo, Thrud soltó las riendas del carro y lanzó su propio relámpago contra él. Los dos rayos chocaron a medio camino, provocando una fuerte honda expansiva.

Atreus cogió las riendas, intentando estabilizar el carro y evitar que las cabras perdiesen el control.

"¡Si no nos lo sacamos de encima nunca lograremos cruzar a otro reino!" Gritó para hacerse oír por encima del viento y la lluvia.

Thrud sabía que tenía razón, pero no se le ocurría que más podía hacer. Excepto...

Una idea cruzó su mente. Supo que Loki nunca se lo perdonaría, pero le daba igual.

Lo único que le importaba era que él saliese de allí con vida.

Atreus se dio cuenta de que Thrud lo estaba mirando de una forma extraña, y tuvo un mal presentimiento.

"¿Que...?"

Fue incapaz de decir nada más porque de repente ella estaba presionando sus labios contra los suyos, besándolo.

El acto fue tan repentino y fuera de lugar con todo lo que estaba pasando que no supo cómo reaccionar, y por eso mismo tampoco fue capaz de evitar que el puño de Thrud se estrellase contra su cabeza, dejándolo inconsciente.

"Lo siento" Susurró Thrud, mientras le frotaba la mejilla con la mano.

Por favor, mantenerlo a salvo Pensó, sabiendo que sus cabras entenderían el mensaje. Luego se lanzó a por su perseguidor.

Su acción pareció cogerle completamente desprevenido, ya que no logró desviarse a tiempo, y lo derribó del caballo. Mientras ambos caían, pudo ver por el rabillo del ojo cómo el carro desaparecía en un haz de luz, y se relajó sabiendo que por lo menos había logrado su objetivo, y Loki estaba a salvo en otro reino.

Al acercarse al suelo, golpeó a su adversario con fuerza, provocando que se estrellase violentamente, mientras que ella logró aterrizar bien sin ningún problema.

Cuando el polvo se disipó, comprobó no obstante que apenas le había hecho nada, si bien había perdido su capa, de modo que al fin pudo verle el rostro.

...

No tenía ni idea de quien era ese hombre.

Obviamente se trataba de un Dios, pero nunca antes lo había visto, aunque había algo en él que le recordaba vagamente a su abuelo.

El hombre se sacudió el polvo con calma "Debo admitirlo, esa ha sido una jugada inesperada, aunque bastante estúpida por tu parte"

Los ojos de Thrud se posaron en la lanza "¿Mataste tú a mi madre?"

"Si. Lo hice" Todo el cuerpo de Thrud se tensó. Lo que realmente la puso furiosa no fue simplemente que ese hombre hubiese admitido ser el asesino de su madre, sino la forma en que lo dijo. Cómo si se tratase de algo trivial e insignificante "Puedo ver en tus ojos que planeas matarme por ello. Eso está bien, puedo entenderlo. Pero antes, respóndeme a algo ¿sabes quien soy?"

"¿Debería?" Escupió Thrud con despreció.

El hombre sonrió de forma engreída, lo cual solo logró ponerla aún mas furiosa "Probablemente no. Eres muy joven, incluso se te podría considerar joven para los estándares de los mortales, y han pasado siglos desde que mi hermano Odin nos traicionó a mi, y a nuestro otro hermano, Ve, y prohibió que en Asgard se volviesen a pronunciar nuestros nombres"

Los ojos se Thrud se abrieron con sorpresa ¿Odin había tenido hermanos? Nunca nadie le había dicho nada al respecto, ni siquiera tras el Ragnarok.

"Veo que realmente no sabías nada al respecto. No puedo decir que me sorprenda. Odin se aseguró de que cualquier prueba de que yo y Ve habíamos existido fuese destruida, y les dijo a todos que nos había matado, aunque realmente sólo mató a Ve. A mí me encerró, sabiendo que podía le ser de utilidad en el futuro... En cierto sentido, al menos. Oh, disculpa, me doy cuenta de que aún no me he presentado adecuadamente. Mi nombre es Vili" Su sonrisa adoptó un aire paternal "Realmente no hay necesidad de que peleemos, Thrud, a fin de cuentas, somos familia"

"La única familia que me quedaba era mi madre. Y tú la has matado" Dijo Thrud, empezando a superar la sorpresa que había sentido al conocer la identidad de ese hombre. Realmente no importaba que fuese el hermano de Odin. Iba a matarlo de todas formas, o moriría en el intento.

"Me temo que tu madre no tenía cabida en mis planes, más allá de ser una mera distracción. Tú por otra parte..." Alzó una mano hacia ella "Aún no tienes ni idea de lo poderosa que puedes llegar a ser. De un modo u otro te ayudaré a alcanzar todo ese potencial, incluso si primero debo dejarte al borde de la muerte para lograrlo, aunque preferiría no tener que llegar a eso. Por eso te ofrezco que te unas a nosotros, por tu propia elección. Ven conmigo ahora y juntos podremos reclamar el lugar que les corresponde a los Aesir"

En vez de responder, Thrud lanzó a Mjolnir contra él. Vili lo estaba esperando y usó a Gungnir para bloquear la envestida del martillo. Thrud lo llamó de nuevo a sus manos pero entonces se vio envuelta por una oscuridad absoluta.

Hodr.

Se mantuvo alerta, agudizando su oídos, pero no fue el Dios de la Oscuridad quien la atacó, sino Vidar.

Bloqueó el ataque de su hacha con Mjolnir y le dio un puñetazo en el rostro pero entonces recibió un corte en el brazo.

Vili siguió atacándola con Gungnir y pronto Vidar se unió a él. Thrud apenas podía hacer nada más de defenderse, claramente superaba por el ataque de ambos dioses.

Entonces Hodr apareció detrás de ella y la golpeó en la espalda, haciéndola caer de rodillas. Antes de que pudiese levantarse, le clavó un cuchillo en el hombro del brazo con el que sujetaba a Mjolnir, provocando que dejase caer el martillo al suelo y recibió un rodillazo en el rostro, cortesía de Vidar, que la derribó por completo.

La oscuridad finalmente se disipó y Hodr la levantó, colocándola de rodillas, y presionó un cuchillo contra su cuello, mientras Vidar fue detrás de ella, sujetando sus brazos detrás de su espalda con una mano y presionando la otra contra la herida de su hombro, causándole un intenso dolor.

Vili se acercó a ella y colocó dos dedos bajo su barbilla, levantando su rostro.

"Quiero que sepas que no era necesario llegar a esto, y no obtendré ningún placer con lo que va a pasar a continuación"

Thrud sacudió el rostro e intentó morderle la mano, pero entonces Hodr la golpeó en la cabeza, dejándola inconsciente.