"¡Atreus!"

Atreus se despertó bruscamente al sentir uno fuertes brazos sacudiéndole. Lo primero que vio fue a su padre, mirándolo con preocupación.

"Ugh" Se llevó una mano a la cabeza, intentando recordar por que le dolía tanto "¿Donde estoy? ¿Que ha pasado?"

"Estamos en Vanaheim" Dijo Freya, apareciendo al lado de su padre "En cuanto a lo que ha pasado, esperabamos que tú pudieras decirnoslo"

"Si, al principio hemos pensado que las cabras habian vuelto solas, hasta que te hemos encontrado a ti inconsciente en el carro" Añadió Mimir.

¿Las cabras? Oh cierto, estaban paradas a unos pocos metros de ellos, aunque se las veía bastante nerviosas…

Espera un momento ¿Donde estaba Thrud?

Ellos habian estado juntos. Alguien les estaba atacando y entonces ella… ¿Lo había besado? ¿Eso había pasado de verdad? Después lo único que recordaba era recibir un fuerte golpe y perder la conciencia…

Sus ojos se abrieron con horror al darse cuenta de lo que había pasado.

"¡Tenemos que regresar a Midgard!" Exclamó, mientras intentaba ponerse en pie, pero su padre no le dejó.

"Calmate" Ordenó Kratos, con la voz inflexible "Antes de hacer nada, cuentanos que ha ocurrido"

"No hay tiempo, Thrud está en peligro. Puede que incluso…"

Las palabras se le atragantaron. No quería ni siquiera considerarlo, pero era posible que ya estuviese muerta. ¿Cuanto tiempo había estado inconsciente?

No, espera, su pacto de sangre… Thrud seguía viva, podía sentirlo.

"Sé quien está detrás de estos ataques. En Midgard, Thrud y yo nos encontramos con Hodr y Vidar, y una tercera persona a quien no pudimos verle el rostro" Explicó, a toda prisa "Y ahora mismo Thrud se está enfrentando a los tres ella sola. Tenemos que ir a aydarla"

"Espera ¿Hodr y Vidar sobrevivieron al Ragnarok?" Precinto Mimir, sorprendido "¿Y nos enteramos ahora?"

Freya parecía igual de sorprendida que él. Kratos, por su parte, no reaccionó en absoluto. Aunque eso también podía deberse a que no sabía casi nada de los dos dioses que Atreus había mencionado.

"No tengo ni idea de cómo sobrevivieron, o quien les acompaña, pero ya hemos perdido demasiado tiempo" Atreus se dirigió hacia el carro y en esta ocasión, su padre no solo no intentó detenerle, sino que subió con él, y Freya les siguió casi al instante.

Atreus cogió las riendas. No compartía, ni de lejos, la conexión que Thrud parecía tener con las cabras, pero esperaba que aún y así le obedeciesen.

Detrás suyo, Kratos estaba interrogando a Freya y Mimir sobre los poderes y armas que poseían Vidar y Hodr, y sus estilos de lucha, pero Atreus apenas les prestaba atención.

Recordaba claramente a Thrud diciendole que las cabras no podrían viajar a otro reino mientras les estuvieran atacando. Eso significaba que se habia enfrentado sola a su atacante, para que él pudiese escapar. Y le había noqueado porque sabía que nunca habría aceptado dejarla atrás.

¿Por que? ¿Por que tenías que hacer eso, Thrud? Pensó, sintiendo la culpa y el remordimiento corriendo dentro suyo, cómo un veneno.

Y ese beso…

No sabía que pensar al respecto. Y el hecho de que hubiese sido la primera vez que una chica lo besaba tampoco ayudaba demasiado, precisamente.

Thrud sólo lo había besado para distraerlo y que no se diese cuenta de que planeaba noquearlo… ¿Cierto? Tenia que tratarse de eso. No había ninguna otra razón ella iba a querer besarlo… ¿No?

Nunca en su vida se había sentido tan confundido. Intentó convencerse de que podría salir de dudas en cuanto le pregutnase a Thrud, pero algo en su interior le decía que era demasiado tarde, y ella ya no estaría ahí cuando llegasen.

Cruzaron a Midgard, y dirigió las cabras hacia la zona en la que estaban cuando habían sido atacados. Durante el trayecto les explicó a su padre y a Freya, lo que él y Thrud habían aprendido en Helheim, y que su misterioso atacante blandía a Gungnir.

"Eso probablemente significa que esa persona es quien está al mando" Dedujo Mimir "Pero me pregunto quien será. Incluso si algún otro Aesir, que creíamos muerto, sobrevivió al Ragnarok, sabemos con seguridad que Thor y Odin si murieron, y ellos dos eran los unicos Aesir más poderosos que Vidar y Hodr. La verdad, me cuesta mucho imaginarme a cualquiera de esos dos siguiendo las ordenes de alguien más debil que ellos, especialmente Vidar"

"De nada sirve hacer suposiciones. Descubriremos de quien se trata cuando nos encontremos con él" Declaro Kratos.

"O con ella" Añadio Freya, a lo que Kratos se limitó a gruñir.

Llegaron a lo que Atreus creía que era la zona correcta, pero no vieron nada. Hasta que Freya señaló lo que parecía ser un crater formado por un objeto cayendo con fuerza desde el cielo.

O un Dios.

Aterrizó el carro ahí cerca y, tras una rapida inspección, no tardaron en encontrar más señales de que ahí había tenido lugar una pelea.

Tambien encontraron sangre.

Atreus sintio cómo la cicatriz en su mano le empezaba a escocer y lo supo con seguridad; Esa sangre era de Thrud.

Kratos pareció llegar a la misma conclusión que él "No hay cadaver. Se la deben haber llevado con vida"

"Tal vez no querían dejar el cuerpo donde cualquiera pudiese encontrarlo" Señaló Freya, intentando no sonar demasiado brusca.

Atreus cerró los ojos. No. Thrud estaba viva. Tenía que estarlo.

"No quiero parecer insensible pero, al margen de si Thrud está viva o no, ahora nuestros enemigos tienen tanto a Gungnir como a Mjolnir. Eso no es nada bueno para nostros" Señaló Mimir.

"Nos enfrentamos a lo mismo en el Ragnarok, y vencimos" Le recordó Freya.

"Si, pero entonces sabíamos exactamente contra qué luchabamos. Ahora vamos practicamente oscuros. ¿Debo recordaros, Alteza, todo el caos y la destrucción que ha ocurrido en el último día?"

Atreus dejó de escucharles en algun punto.

Solo podía quedarse mirando la sangre de Thrud, sintiendo que le había fallado. Que la había abandonado con ella más lo necesitaba. Y el hecho de que, aparentamente, ella hubiese decidido sacrificarse para protegerlo solo lo empeoraba todo.

"Freya" La voz potente de Kratos logró sacarlo de sus pensamientos "Deberiamos registrar los alrededores por si acaso. Llevate a Mimir contigo. Atreus y yo iremos juntos"

Freya lo miró confundida, por un segundo, pero enseguida comprendio que queria estar a solas con Atreus, de modo que cogió la cabeza de Mimir, y se alejó.

Kratos se mantuvo un rato más en silencio, antes de volver a hablar.

"Nada de esto ha sido culpa tuya. Lo sabes ¿verdad?"

Atreus ni siquiera lo miró "Ha sido Thrud quien me ha dejado insconciente. Ella… Lo ha hecho para evitar que la detuviese. Se ha sacrificado. Por mí"

Kratos no dijo nada. Ya había imaginado algo parecido, aunque no por eso no estaba sorprendido. Aún y así, podia notar que había algo más que perturbaba a su hijo.

"Ella hizo su elección. Eso es algo que ni tú ni nadie puede quitarle. Sé que es tu amiga, y no puedes soportar la idea de que tal vez haya muerto por protegerte, pero…"

"No está muerta" Le interrumpió Atreus "Todavía no, al menos"

Kratos fruncio el ceño. Lo que había en la voz de su hijo no era esperanza, era certeza. Estaba seguro de que la chica seguía con vida.

"¿Cómo estás tan seguro de eso?"

Atreus le mostró la cicatriz en la palma de su mano "Porque Thrud y yo hemos hecho un pacto de sangre. Lo habría sentido si ella hubiese muerto"

Tras todo lo que había hecho y visto en su vida, había muy pocas cosas que aún pudieran sorprender a Kratos. Esta era una de ellas.

"¿Por que hicisteis eso?" No sabía mucho de magia y rituales, pero incluso él sabía en que consistía un pacto de sangre.

Atreus le contó todo sobre la visión de Angrboda y la forma en que Thrud reaccionó a eso.

"Cuando Thrud vio el dibujo, ella… Se alteró bastante. Me dijo que no iba a permitir que eso llegase a ocurrir. Por eso insistió en que hiciesemos el pacto de sangre. Pero algo salió mal, ya que solo funcionó conmigo. Pero la cuestión es que sé con seguridad que está viva"

Kratos meditó en silencio lo que acababa de escuchar. Nunca había confiado en las profecias, pero no por ello iba a descartar de inmediato una que vaticinaba la muerte de su hijo.

A veces las acciones que emprendemos para evitar un destino son precisamente las que nos conducen hasta él.

Atreus parecía no haberse dado cuenta, pero ahora la profecía de Angrboda estaba más cerca de cumplirse que nunca. Debido al pacto de sangre, Atreus sería incapaz de defenderse si Thrud intentaba matarlo. Y, debido a que ella habia decidido sacrificarse para protegerle, todo parecía indicar que la habían capturado. Era imposible saber con que fines, exactamente ¿Tal vez pretendían que se uniese a ellos?

A Kratos no le gustaba nada el rumbo que estaban tomando los acontecimientos. Si sus sospechas eran coorrectas, sabía que había una alta probabilidad de que se viese obligado a matar a Thrud, antes de que ella matase a su hijo.

Y también sabía que, si hacía eso, Atreus nunca se lo perdonaría.


Thrud fue recuperando gradualmente la consciencia y abrió los ojos para ver... Nada.

Confundida intentó levantarse, pero se encontró incapaz de mover un solo músculo de su cuerpo.

La cabeza le daba vueltas y tenía que realizar un esfuerzo titánico para centrarse en el más pequeño detalle, pero poco a poco empezó a recordar los últimos acontecimientos, antes de perder la consciencia.

Encontrarse con Hodr, matar al Rey Berserker, luchar contra Vidar... Besar a Loki, y sacrificarse a si misma, para salvarlo. Ahora lo recordaba todo. Incluido al supuesto hermano de Odin, Vili.

El asesino de su madre.

La bruma en su mente se fue despejando y nuevamente intentó ponerse en pie, sólo para descubrir que tenía los brazos atados detrás de su espalda, y sus tobillos también estaban unidos.

Lo que más la sorprendió, no obstante fue notar el tacto de sus ataduras. Cabría esperar que hubiesen usado algo muy resistente, para inmovilizarla, cómo cadenas forjadas con acero asgardiano, pero por lo que podía notar, parecía ser algún tipo de cinta suave, liviana y fina, casi como si fuese seda.

No pudo evitar ofenderse un poco por eso ¿De verdad la subestimaban tanto?

Sin embargo, toda su confianza se desinfló al darse cuenta de que era incapaz de romper la tela, sin importar cuanta fuerza usase.

No tenía sentido, debería haber sido capaz de hacer pedazos esa cinta sin ni siquiera usar nada de fuerza en absoluto y en cambio ahí estaba, forcejeando con todas sus fuerzas y sin lograr el más mínimo resultado. No importaba cuanto se retorciese, la cinta seguía fuertemente envuelta alrededor de sus tobillos, rodillas, muñecas, codos y brazos, inmovilizándola por completo.

"Puedes seguir todo el tiempo que quieras, no lograrás nada" La voz de Vili resonó en las sombras.

Thrud dejó de luchar contra sus ataduras e intento localizar de donde provenía la voz, pero todo a su alrededor seguía estando antinaturalmente oscuro. No fue hasta que escuchó unos pasos deteniéndose justo frente a ella, que se dio cuenta de que le habían vendado los ojos.

Un par de manos la agarraron de los hombros, poniéndola de rodillas, sin que pudiese hacer nada para evitarlo.

"No te sientas mal" Siguió diciendo Vili "Esa cinta con la que estás atada se llama Gleipnir. Fue uno de los primeros trabajos que Odin le encargó a los enanos; Una cadenas tan resistentes, que ningún dios, gigante o criatura de los 9 reinos pudiese romperlas. Para crearlas, los enanos usaron seis ingredientes tan únicos y escasos que, de hecho, desde entonces ya no existen, porque todos fueron usados para crear a Gleipnir. Sobra decir que, en cuanto vimos su aspecto, pensamos que nos estaban intentando engañar pero, cómo tu misma puedes comprobar, ese no fue el caso"

Nota de autor; En la mitología nordica, Gleipnir es usada para inovilizar a Fenrir, hasta la llegada del Ragnarok. Los seis ingredientes que los enanos usaron para crearla son, el sonido de las pisadas de un gato, la barba de una mujer, las raices de una montaña, los tendones de un oso, el aliento de un pez y la saliva de un pajaro

Thrud levantó el rostro hacia él "¿Que quieres de mí?"

"No quiero nada de ti, Thrud. Te quiero a ti. Quiero tu poder, tu fuerza y, lo más importante, tu lealtad"

Thrud se río, burlándose de él "Estás incluso más loco de lo que estaba mi abuelo. Y eso es decir bastante"

"Me doy cuenta de que no guardas a Odin en muy alta estima, pero creeme, yo le odié mucho más que tú, y por razones más justificadas que las tuyas"

"¡Él mató a mi padre!" Gritó Thrud, tensandose contra sus ataduras "Del mismo modo que tú mataste a mi madre. Y aún tienes el descaro de esperar que luche por ti..."

"No espero que lo hagas, Thrud, estoy seguro de que lo harás"

"Yo. Nunca. Mataré. En. Tu. Nombre" Siseó Thrud, poniendo énfasis en cada palabra "Puedes hacer lo que quieras conmigo, mantenerme encerrada, torturarme cada día, cada hora, cada segundo, intentar controlarme con magia. Nada funcionará. Seguiré resistiéndome a ti. Y cuando al fin logre liberarme, puedes olvidarte de Mjolnir. Te mataré usando únicamente mis manos"

Hubo un largo silencio tras eso, tan largo que Thrud llegó a pensar que Vili se había ido sin que ella se diese cuenta, hasta que al fin volvió a hablar.

"Dime una cosa, Thrud ¿Por que crees que mi hermano te perdonó la vida, durante el Ragnarok?"

La pregunta cogió a Thrud con la guardia baja "¿Qué?"

"Tras ver cómo Odin mataba a tu padre, intentaste atacarlo, pero él usó a Mjolnir para sacarte del campo de batalla. Sin embargo no te mató, pese a que podría haberte aniquilado sin ningún esfuerzo ¿A que crees que se debe eso?"

"No sé a donde quieres llegar con esto, pero..."

"Te diré por qué no te mató; Mi hermano planeaba que ocupases el sitio de tu padre, tras vencer al Ragnarok. Y estaba seguro de que lograría ponerte de su lado, pese a haber matado a tu padre, del mismo modo que yo estoy seguro de que lograré ponerte de mi lado, pese a haber matado a tu madre" Thrud notó cómo le agarraba la cabeza con ambas manos. Intentó apartarlo, pero fue inútil "Puedes luchar tanto cómo quieras, me decepcionaría que no lo hicieses, y estoy seguro de que lograrás resistirte por un tiempo, pero eventualmente acabarás cediendo y te unirás a mí... A fin de cuentas quieres vengar la muerte de tu familia ¿no es así?"

Pese a seguir con los ojos vendados, Thrud empezó a distinguir una tenue luz y pronto, las imágenes empezaron a circular frente a ella.

Vio a Kratos matando a Magni, a Loki matando a Modi, a Kratos y a su padre enfrascados en una brutal pelea a muerte, Kratos y Loki desatando el Ragnarok sobre Asgard, su hogar... A Loki matando a su madre, a sangre fría.

Volvió a sacudir la cabeza con fuerza, tanto para alejar las manos de Vili, cómo esas imágenes.

"¿Ese es tu gran plan?" Preguntó con sorna "¿Crees que solo porque utilices magia barata, para hacerme ver eso, me pondré de tu lado?"

"Eso es solo una parte del proceso. Si no me equivoco, tu amigo Loki tiene predilección por usar el arco y las flechas ¿cierto?"

Antes de que Thrud pudiese responder, sintió una flecha clavándose en su brazo derecho. Acto seguido otra se clavó en su abdomen, en ambos hombros, en sus muslos y en su pecho.

Apretó los dientes con fuerza, pero se negó a mostrar cualquier otro signo de dolor.

"Vas a tener que hacerlo mucho mejor que eso"

"No te preocupes. Lo haremos"