Svartalfheim

Atreus se acercó a las cabras, sintiendo que de repente se habían alterado bastante, y las acarició en la cabeza, cosa que ellas permitieron, ya que en las últimas semanas se habían acostumbrado bastante a él.

"Hey, está bien, no pasa nada. Nos iremos pronto" Les aseguró, antes de sonreír con tristeza "Sé que la echáis de menos. Yo también lo hago. Me gustaría poder prometeros que la volveremos a ver pronto, pero..."

"Atreus" Kratos llamó a su hijo, acercándose a él.

"¿Y bien?"

"Nadie ha vuelto a ver a Sindri desde el funeral de Brok. Por lo visto se aisló del resto del mundo, aunque algunos creen que está viviendo en las montañas al norte de Alberich Hollow" Explicó Kratos.

Atreus sintió una familiar punzada de culpa en pensar en los dos hermanos enanos y en cómo terminaron las cosas entre ellos, por su culpa.

"La muerte de Brok no fue culpa tuya, Atreus" Dijo Kratos, adivinando sus pensamientos.

"La última vez que hablé con él, Sindri no parecía pensar lo mismo"

"Su dolor y su perdida eran recientes"

Atreus quería pensar que su padre tenía razón, y Sindri ya no le culpaba por la muerte de Brok pero si de verdad se había aislado del resto del mundo durante más de dos años, dudaba mucho que ese fuese el caso.

"¿Cuando fue la última vez que vosotros hablasteis con él?"

"El funeral de Brok" Intervino Mimir "Después de eso intentamos dar con él un par de veces, pero enseguida resultó obvio que él no quería que le encontrásemos, y decidimos respetar sus deseos. Aunque ahora temo que eso fue un error. Si lo que nos han dicho es cierto, parece haber estado lidiando con el dolor de su perdida de la peor forma posible"

Kratos meditó en silencio. Habían decidido intentar encontrar a Sindri porque en su actual situación las habilidades del enano podrían ser de gran ayuda (y necesitaban toda la ayuda que pudiesen conseguir) pero ahora dudaba que Sindri estuviera dispuesto a ayudarles. Mimir tenía razón, no deberían haber dejado que lidiase solo con su dolor, durante tanto tiempo.

"Razón de más para dar con él ¿No creéis?" Insistió Atreus "Ya le hemos dejado solo durante demasiado tiempo"

"Puede que no quiera saber nada de nosotros" Señaló Mimir.

"Incluso si ese fuese el caso, estoy seguro de que aún se preocupa por su gente. Svartalfheim ha sufrido tantos ataques cómo el resto de reinos, si le decimos que puede ayudar a detener esto, no se negará"

No estaba seguro de si de verdad creía eso o solo quería creerlo, pero por lo menos tenían que intentarlo.

"Ya estamos aquí, de modo que, por lo menos, deberíamos revisar la zona que nos han dicho y comprobar si de verdad está viviendo allí, o algo indique que lo haya estado" Decidió Kratos "Pero no pongas muchas esperanzas en ello, chico"

Atreus asintió, y subieron al carro.

Tardaron pocos minutos en llegar a Alberich Hollow. Atreus bajó del carro, seguido de su padre, y se disponían a buscar por la zona algún indicio de que Sindri pudiese estar ahí, pero, antes de que pudiesen avanzar más de unos pasos, unas nubes de tormenta se formaron en el cielo.

Padre e hijo se detuvieron al instante y se colocaron espalda contra espalda, vigilando sus flancos, conscientes de que eso no era un fenómeno natural.

"Mantente alerta" Le advirtió Kratos "No estamos solos"

Atreus apenas escuchó las palabras de su padre. Sabía que Hodr podía crear ráfagas de viento helado, o incluso una ventisca (era el dios del Invierno, a fin de cuentas) pero no una tormenta cómo la que se había formado de repente. Y, con Thor muerto, la otra única persona capaz de hacer eso era...

Algo descendió del cielo a gran velocidad cayendo justo encima de ellos.

Kratos reaccionó a tiempo, agarrando a su hijo y saltando lejos. El impacto levantó una gran nube de polvo y resquebrajó toda la tierra alrededor.

Viendo una figura moviéndose en medio del polvo, que ya se iba disipando, Atreus cargó una flecha en su arco, pero se detuvo al distinguir una larga cabellera pelirroja.

"¿Thrud?"

Atreus la miró sin entender lo que estaba pasando, y fue incapaz de reaccionar cuando Thrud lanzó a Mjolnir directo hacia él.

Kratos apartó a su hijo de un empujón, encajando él el golpe del martillo en su lugar. Volvió a levantarse de inmediato, pero entonces Mimir gritó una advertencia.

"¡Cuidado, hermano!"

Kratos se dio la vuelta, a tiempo de bloquear la espada de Vidar con su escudo y cogió el hacha, enfrascándose en una brutal contienda con el Dios de la Venganza.

Atreus vio a su padre enfrentándose a Vidar y quiso ir a ayudarle, pero Thrud se interpuso y lo golpeó, mandándolo nuevamente al suelo. Entonces llamó a Mjolnir de nuevo a su mano y se dispuso a aplastarle la cabeza pero Atreus rodó por el suelo, logrando esquivarlo en el ultimo segundo.

"Thrud, detente ¿Que estás haciendo?" Ella no parecía estar escuchándolo. Tenía los ojos inyectados en sangre y el rostro distorsionado por la furia "¿Que te han hecho?"

Thrud gritó de rabia y volvió a atacarle. Atreus intentó invocar un escudo para defenderse, pero no pudo.

El pacto de sangre. Le impedía realizar cualquier acción contra Thrud, aunque fuese solo para defenderse a si mismo.

Mjolnir impactó brutalmente contra su torso derribándolo y dejándolo incapaz de respirar correctamente.

Se retorció en el suelo, tosiendo sangre e intentando recuperar el aliento, hasta que Thrud presionó un pie contra su pecho, inmovilizándolo.

"Vas a pagar por todo lo que has hecho" Dijo Thrud, con una voz cargada de odio.

Sin embargo cuando se disponía a aplastarle la cabeza con su martillo, vaciló. Parecía cómo si su cuerpo se negase a terminar la acción, por mucho que fuese lo que ella más deseaba.

"Thrud, por favor" Intentó hablar Atreus, pese a que el pie de Thrud seguía presionado contra su pecho, dejándolo casi sin aire "No quiero ni imaginar lo que te habrán hecho, pero tienes que luchar contra ello. No somos enemigos. Soy..." Vaciló por un instante "... Soy tu amigo"

"Mi amigo" Repitió Thrud, casi escupiendo la palabra "Por tu culpa Asgard fue destruido. Mi familia está muerta. Lo he perdido todo. Desde que te conocí no me has traído más que dolor y desgracia ¿Que clase de amigo eres?"

Antes de que Atreus pudiese responder, Thrud lo agarró del cuello y lo estampó contra una roca.

"¿Por que no te estás defendiendo? ¡Pelea conmigo, cobarde!"

"N-No puedo. Hicimos un juramento ¿recuerdas?" Dijo Atreus, mostrándole la cicatriz de su mano "Pero... Incluso si no fuese así... No pelearía contigo. Yo nunca te haría daño, Thrud"

Thrud se lo quedó mirando confundida, intentando recordar de qué estaba hablando. Observando su mano, se dio cuenta de que tenía una cicatriz muy parecida a la de él.

Un intenso dolor estalló repentinamente en su cabeza, y retrocedió varios pasos, alejándose de Atreus.

"¡No te acerques a mí!" Gritó Thrud, alterada, en cuanto Atreus intentó ir hacia ella.

Matalo. Matalo ahora

Esas palabras se repetían una y otra vez en su cabeza, taladrando su cráneo.

Kratos apareció de repente al lado de Thrud, golpeándola con su escudo.

"¡Padre, no le hagas daño!"

Kratos se detuvo, ante la petición de su hijo, cosa que Thrud aprovechó para recuperarse. Cualquier rastro de duda parecía haber abandonado su mente, sustituida por la férrea convicción de matarlos a ambos.

Entonces llegó Vidar, cosa que obligó a Kratos a sacar sus Espadas del Caos. Puesto que no podía (ni quería) luchar contra Thrud, Atreus centró sus esfuerzos en el Dios de la Venganza, lanzándole flechas y ataques rúnicos sin parar.

Por su parte Kratos hacía lo posible por luchar contra Thrud sin herirla demasiado. No sabía que método estaban usando, para controlarla, pero tal vez Freya podría revertirlo. Aunque tampoco podía contenerse demasiado. La chica era joven, pero fuerte y luchaba con una furia primitiva que él conocía demasiado bien. Era peligroso bajar la guardia contra un adversario así.

Por el rabillo del ojo vio como Vidar derribaba a su hijo y casi lo decapitaba, aunque Atreus logró esquivarlo a tiempo.

"¡Atreus!"

Ese instante de distracción le dio a Thrud la oportunidad de lanzar un relámpago contra él, el cual lo impactó de lleno, derribándolo de rodillas.

Thrud agarró a Mjolnir con ambas manos, poniendo todo su poder en ese relámpago, lo cuál fue suficiente para contener momentáneamente a Kratos, pero se dio cuenta de que no podría seguir así indefinidamente. Necesitaba que Vidar acabase pronto con Loki y la ayudase, o...

Sus ojos se desviaron momentáneamente hacia ellos y vio que Vidar había vuelto a derribar a Loki al suelo y lo estaba estrangulando con una mano, mientras que en la otra tenia su hacha levantada, listo para clavársela en el cráneo.

Kratos estaba intentando ponerse de pie, pero aún era incapaz de hacerlo, y no había nadie más cerca, aparte de ellos cuatro, de modo que nadie iba a detener a Vidar.

Loki iba a morir.

Le habría gustado poder hacerlo ella misma pero podía conformarse solo con verle morir. A fin de cuentas, eso era lo que deseaba, más que nada en el mundo.

Sin embargo, extrañamente, ese pensamiento no le produjo alegría o satisfacción, sino una tristeza y un dolor tan intensos que la sacudieron por completo.

Su cuerpo pareció actuar por voluntad propia cuando dejó de atacar a Kratos y lanzó a Mjolnir contra Vidar, sacándolo de encima de Loki, antes de que pudiese matarlo.

Hacer eso le provocó un dolor de cabeza mil veces peor que el que había sufrido antes y cayó de rodillas agarrándose la cabeza con ambas manos, sin entender que le estaba pasando, o por qué acababa de salvar a Loki.

Atreus jadeó aliviado cuando la mano de Vidar dejó de apretar su garganta y se levantó pensando que había sido cosa de su padre, pero no había sido él, sino Thrud, la cual estaba de rodillas en el suelo, claramente sufriendo un intenso dolor.

Olvidándose de todo lo demás, intentó ir hacia ella, queriendo nada más que ayudarla pero entonces hubo un intenso resplandor. Cubriéndose los ojos, le pareció distinguir a un hombre mayor lleno de cicatrices, con armadura, un largo pelo blanco y sujetando a Gunguir en su mano derecha, agarrando a Thrud, y golpeándola, dejándola inconsciente.

Cuando la luz cesó, ambos habían desaparecido.

Vili dejó caer el cuerpo inconsciente de Thrud al suelo y se giró hacia Vidar, el cuál tenía una mirada molesta en su rostro, por razones obvias.

"Su mente es mucho más fuerte de lo que había previsto" Admitió de mala gana, ya que no le gustaba admitir que había cometido un error "Seguiré trabajando en ello, cuando Hodr haya vuelto. Es mejor que la vuelvas a llevar a su celda, probablemente, cuando se despierte, no se muestre tan dispuesta a estar de nuestro lado"

Sin decir nada, Vidar cargó a Thrud sobre sus hombros y la llevó al mismo sitio donde se habían pasado semanas torturándola.

Vili lo observó, maldiciendo en silencio. Había estado demasiado cerca. De no haber intervenido cuando lo había hecho, la chica seguramente habría podido librarse del control que tenía sobre ella.

Había cometido un error, ahora se daba cuenta. Debería haber seguido trabajando en doblegar más su mente, asegurándose de que su odió por sus enemigos fuese absoluto e inquebrantable, antes de usarla en batalla. Con todo lo que había en juego, no podía permitirse errores cómo esos y ahora acababan de perder un importante factor sorpresa.

Pero aún tenían la ventaja. Pronto el ejército que estaba reuniendo sería lo bastante grande para atacar abiertamente al resto de reinos.

Vengaré tu muerte hermano. Y ocuparé el legítimo lugar que tú me arrebataste, cómo gobernante de los 9 Reinos

Las desgracias nunca venían de una en una.

Al mismo tiempo que él y su padre se enfrentaban a Vidar y Thrud, Hodr había atacado duramente la capital del reino de los enanos, liderando un gran ejército de no muertos. Para cuando Freya y los refuerzos Vanir habían llegado, ya casi no quedaba nada que salvar.

Y ahora Tyr acababa de anunciar que había encontrado un el cadáver de Sindri. O lo que quedaba de él, al menos.

Todo parecía indicar que llevaba algo más de un día muerto, aunque era difícil decirlo con certeza, puesto que el cuerpo estaba carbonizado y tenía el cráneo hecho pedazos.

Atreus no quería pensar en ello, pero parecía obvio que Thrud lo había matado.

No sabía cómo sentirse. Sindri había sido su amigo, pero las cosas entre ellos habían acabado muy mal, y nunca habían podido arreglarlo.

Y ya nunca iban a poder.

Y Thrud... Ella le había salvado la vida. Pese a todo, había evitado que Vidar lo matase. Pero había vuelto a perderla. No había podido evitar que ese hombre se la llevase.

Había descrito su apariencia a Freya, Mimir y Tyr, pero ninguno de ellos parecía saber de quien se trataba, pese a que parecía tratarse del hombre que manejaba los hilos tras Hodr y Vidar. Por lo menos, el hecho de que empuñaba la lanza de Odin, parecía indicar eso.

Kratos y Freya estaban discutiendo cual debía ser su siguiente paso, pero llevaban ya varias semanas con lo mismo, y siempre parecían volver a lo mismo.

"Ya hemos pasado por esto, Kratos" Dijo Freya ligeramente exasperada "Hasta que no sepamos dónde se ocultan, lo único que podemos hacer es defendernos"

"Su ejército es cada vez más numeroso" Replicó Kratos "Es imposible que puedan mantener ocultas tantas tropas sin que nadie se dé cuenta. Incluso si están en Muspelheim o Niflheim, ya deberíamos haber encontrado algún indicio de ellos"

"Hemos buscado por todo los 8 Reinos y no tenemos nada, lo sabes de sobras"

"No hemos pensado en mirar en el sitio más obvio de todos" Dijo Atreus, atrayendo la atención de todo el mundo "¿Alguien ha intentado volver a Asgard, tras el Ragnarok?"

Debo admitir que odio cómo me ha quedado este capitulo, de principio a fin, especialmente considerando cuanto me ha costado escribirlo. Espero que a vosotros os haya gustado, de todas formas, pero lo que es a mí, me ha dejado muy mal sabor de boca.