Wild and Blue
Reggie
Junio, 1993.
Alex camina por toda mi habitación, de un lado a otro como si estuviera a punto de salir a un concurso. Me está mareando y poniéndome nervioso. La realidad es que en este momento de mi vida me siento diferente, el baile fue hace un par de meses y desde entonces todo se ha ido poniendo extraño.
Mi mejor amiga se veía como una reina y me hizo sentir cosquillas en la punta de los dedos cuando estábamos bailando y al tenerla cerca pudiendo ver sus pecas… yo solo… sentí que caminaba sobre gelatina y así ha sido desde entonces. Y precisamente esto es lo que le acabo de explicar a los tres chicos que están en mi habitación.
—¿Tú y Elisa se besaron? ¿Al fin se besaron? —Parlotea el rubio desde hace media hora. No dicho nada diferente.
—No sé que quieres decir con "al fin" y no, no nos besamos. Dije que estuvimos a punto.
—¿Por qué rayos no? ¿Cuándo fue esto?
—Dios Alex, ¿cuántas veces vas a preguntarlo?—No soy el único que piensa lo mismo. —Ha dicho como ochocientas veces que fue en el baile y que se detuvo porque un tonto les ofreció ponche.
Alex mira a Bobby con sorpresa y parece herido. Sobre todo porque él fue quien nos ofreció la bebida. Luke golpea al castaño para que no le hable así. Alex es una persona sensible.
—¿Por qué no lo mencionaste hace meses? Hasta parece un chiste. Y no te hagas el ingenuo.
Ni siquiera sé qué significa eso de ingenio. ¿Cómo puede decirme eso?
—No me hago nada Alex, solo se los cuento porque no entiendo que está pasando.
—Ni tú puedes ser tan ciego Reggie. Ella te gusta. —Declara Bobby con obviedad.
Luke asiente, a mí me preocupa que entre ellos todavía exista algo. De hecho, me preocupa que entre ella y Bobby también. No sé si estoy siendo muy paranoico, pero hablo por que veo como la tratan.
—Ella no me gusta, somos amigos. Mejores amigos. —Todos viran los ojos. —¿No hay nada entre ustedes? —Miro directamente a los dos chicos de cabello oscuro.
Bobby escupe sus papas. Luke aprieta la cara y niega con fuerza.
—¿Es un chiste? Elisa y yo tuvimos una cita y fue suficiente para saber que nunca existiría un nosotros. Tu lo sabes, tu fuiste testigo de ello. ¿Recuerdas?
—Lo recuerdo Bob, pero la manera como le hablas…
—Siempre le digo que apesta a pies. La quiero mucho, es mi amiga. La única que tengo Reggie. —Levanta los hombros y me mira directo a los ojos. —Ella y yo jamás pasará. Solo somos amigos.
Le agradezco su honestidad, Bobby sigue comiendo papas despreocupado, después de lo que ha dicho de ellos. En verdad la relación que mas veo probable es la de ella y Luke, sobretodo por su padre que ama a ese chico. Dirijo mi mirada a Luke que se ha puesto rojo como un tomate.
—¿Elisa y yo? Un concepto realmente desagradable. No saldría con ella nunca, bueno, no de nuevo. Es desagradable solo pensarlo.
Alex se ríe de la cara que ponemos todos.
—Reggie, lo importante no es eso. ¿No acabas de decir que no te gusta?
No entiendo porque tiene que ser tan molesto. No deja que Luke me responda, tal vez no me gusta Elisa, pero quiero saberlo, porque somos amigos. Solo por eso. ¿Cierto?
—Eso dije, la conversación solo surgió.
—En caso de que te quede duda Reg, ella no me gusta. Nunca volverá a existir un nosotros.
—Bien. —No tengo agallas para decir más.
—Entonces ¿tu y Elisa?
—No Bobby, seguro solo fue el ambiente.
—¿Y que ha sido todo lo demás? —Alex dice muchas cosas molestas. Al menos hoy lo ha hecho.
—¿Qué cosas?
—Las que vemos en el ensayo. Lo que ustedes hacen no es cosa solo de mejores amigos. Dejen de mentirse entre ustedes.
—No creo que Reggie le mienta a Elisa, Bobby. Creo que él en verdad no sabe lo que siente por ella y por eso está actuando de esa manera con todos.
Ellos hablan de mí por un largo rato como si yo no estuviera presente. Tal vez no lo estoy porque comienzo a pensar en ella y lo mucho que deseo estar a su lado. Ojalá estuviera aquí con nosotros. Miento. Quiero que ella esté aquí en mi habitación, pero que ellos no lo estén. ¿Soy un terrible amigo por pensar eso?
—¿Por qué no está aquí? Llamémosla.
No sé quien lo ha dicho, pero que bien que lo hizo.
Elisa aparece en su ventana a los pocos segundos de que Luke gritara su nombre por mi ventana, Creo que es por esto que su papá dice que debe conseguir al menos una amiga. Nos mira y entiende las extrañas señas que le da Alex.
Varios minutos después ella entra a mi habitación, supongo que fue mi mamá que la ha dejado pasar. Soy al primero que sonríe y saluda. Nuestras miradas se quedan chocadas haciendo que olvide a los chicos que están aquí y como juré que no me gustaba. Tal vez sí lo hace, tal vez no.
—¿Por qué están todos aquí? ¿Me estaban excluyendo? —Dice una vez que saluda a todos.
—Reggie quería evitarte. —Dice Bobby muy serio.
Ella resopla con su pequeña nariz y se ríe. Nunca tomaría esas palabras en serio, todos lo sabemos.
—Hablábamos de chicas. —Elisa cuestiona las palabras de Alex con una ceja como si supiera algo que nosotros no, eso es nuevo. —Bueno hablábamos de ti.
Alex nunca tiene filtro cuando se trata de contarle algo a ella.
—¿No pueden sacarme de su cabeza? —Me mira cuando dice esto con una mirada que no le conocía y que me hace volar. —¿A qué debo el honor?
—Eres Elisa Montgomery, esa es razón suficiente para que vivas en nuestra cabeza todo el día.
Ella se ríe de mi respuesta. Y se avienta sobre mi colchón a un lado del rubio donde tienen una conversación en susurros de la que nunca nos enteráremos, como cada que se ven. Se da cuenta de que la observo y me guiña un ojo. Me pregunta con la mirada si todo esta bien y le doy una sonrisa tranquilizadora que corresponde. Sé que hablaremos más tarde y estando con ella, es obvio que está todo bien.
Si ella me gusta no es el punto, es todo aquello que existe entre nosotros y no con los demás. Siempre va a existir algo mágico entre nosotros, siempre va a ser ella a la que elija, sin importar la situación o el momento. Siempre vamos a ser Elisa y Reggie.
