Lo primero que vio Atreus al abrir los ojos fue a su padre, arrodillado a su lado.

"¿Estás bien?" Le preguntó Kratos, mientras lo ayudaba a levantarse.

"Ugh, eso creo. ¿Cuanto tiempo he estado inconsciente?"

"No más de un par de minutos" Freya lo miró con preocupación "Lo siento, no esperaba que tuvieras una reacción tan violenta, pero al menos parece que ha dado resultado"

Era cierto. Atreus se miró la mano y comprobó que el corte que se había hecho para realizar el pacto de sangre había desaparecido. Además, ya no podía sentir a Thrud...

¡Thrud!

Abrió los ojos con horror al recordar lo que había visto, antes de desmayarse. La estaban torturando de nuevo. No había sido un sueño ni una alucinación. Eso estaba ocurriendo ahora mismo, en ese preciso instante, estaba seguro de ello.

"¿Que sucede?" Le preguntó su padre, notando el cambio en su expresión.

"Antes de desmayarme, vi a Thrud" Explicó Atreus, apretando los puños con fuerza al recordarlo "La tenían encerrada, y la estaban torturando"

Freya y Kratos compartieron una mirada "Tal vez solo haya sido una alucinación..."

"No, era real. Sé que lo era" Insistió Atreus.

"Aunque sea así, no hay nada que podamos hacer por ella, ahora mismo" Dijo Kratos, intentando no sonar demasiado brusco ya que era consciente de cómo se sentía su hijo respecto a Thrud "Mimir está pensando en una forma de comprobar si tu teoría sobre Asgard es cierta. Si tienes razón, y están allí, entonces podremos ir a rescatarla, pero, mientras tanto, sólo podemos esperar"

Atreus sintió la frustración creciendo dentro de él. Esperar. Eso era lo que llevaban haciendo desde hacía semanas. Y mientras tanto Thrud seguía sufriendo. Estaba harto de esperar... Pero no tenía sentido iniciar una discusión con su padre.

"Está bien. Voy a dar una vuelta para despejarme. Avisadme si nos vamos, o hay noticias de otro ataque"

Por suerte su padre pareció respetar su deseo de querer estar solo y no intentó ir con él.

Sabía que todos tenían razón al querer ser precavidos pero odiaba la idea de que tal vez sabían donde estaba Thrud, pero seguían sin hacer nada. Y a saber durante cuanto tiempo seguirían así. Puede que Mimir fuese el hombre más listo del mundo, pero dudaba que incluso a él se le ocurriese una forma de...

Atreus se detuvo en seco cuando una idea cruzó su mente.

El mayor peligro de simplemente intentar abrir un portal a Asard era que el reino de verdad hubiese sido destruido, en cuyo caso se quedarían flotando en un vacío absoluto, incapaces de abrir otro portal de vuelta, a menos qué...

Sin darse tiempo a si mismo de considerar la estupidez que estaba apunto de cometer, Atreus arrancó a correr hasta encontrarse frente a las cabras de Thrud.

Las cabras podían volar y viajar entre reinos. En teoría, con ellas debería ser capaz de regresar incluso si Asgard ya no existía... En teoría.

Pensó en ir a contarle su idea a su padre y los demás, pero entonces seguramente se pasarían un buen rato debatiendo si debían intentarlo o no. Y mientras tanto...

Pensó en Thrud. Pensó en cómo ella se había sacrificado para que él pudiese escapar. En el infierno que probablemente habría pasado debido a eso. El infierno que en estos momentos debía estar pasando. Pensó en los confusos sentimientos que se aglomeraban en su interior cada vez que recordaba cómo ella lo había besado...

Subió al carro y espoleó a las cabras para que empezasen a moverse.

"Vamos a Asgard" Dijo, sonando mucho mas confiado de lo que realmente se sentía.

Durante unos segundos que se le hicieron eternos las cabras se elevaron y una intensa luz les rodeó. En ese momento se le ocurrió la posibilidad que si no había nada a donde iban, entonces seguramente tampoco habría aire, y morirían ahogados (Nota de autor; Al ser mitad Dios y mitad Jotun Atreus tal vez pueda sobrevivir sin respirar, pero las cabras definitivamente no podrían)

Sin embargo sus preocupaciones demostraron ser infundadas porque cuando la luz se desvaneció pudo comprobar, no sin cierto asombro, que había estado en lo cierto; Asgard seguía allí.

En parte, al menos. Por lo que podía ver, y lo que recordaba del terreno, la ciudad de Odin ya no estaba, pero el reino cómo tal seguía existiendo.

Increíble Pensó, sin salir de su asombro.

No pasó mucho antes de que pudiese comprobar que su otra teoría también era acertada; Allí era donde se ocultaban Vidar, Hodr, y ese tercer hombre que les acompañaba.

Resultaba fácil deducir eso, considerando el gigantesco ejercito de muertos que estaba sobrevolando en estos momentos. Por suerte estaban a bastante altura cómo para que nadie pareciese fijarse en ellos, pero mejor no tentar a la suerte.

De repente, las cabras hicieron un giro brusco sin que él se lo indicase e ignoraron todos sus intentos para corregir nuevamente el rumbo. Lo llevaron hasta una zona más boscosa, donde se podía distinguir la entrada de una cueva ¿Sería allí donde mantenían encerrada a Thrud?

"Voy a bajar a echar un vistazo. Vosotras procurad que no os vea nadie y estad atentas por si necesitamos irnos a toda prisa" Les dijo a las cabras, antes de saltar del carro.

Aterrizó con (relativa) suavidad en la copa de un árbol cercano a la entrada de la cueva y se dispuso a acabar de descender cuando un movimiento le hizo detenerse y ocultarse más entre las ramas.

Alguien estaba saliendo de la cueva.

Era Vidar. Atreus sintió la ira acumulándose en su interior al ver que la mayor parte de su cuerpo estaba cubierto de sangre, y sabiendo perfectamente a quien debía pertenecer, pero se contuvo para no hacer ninguna estupidez porque sabía que él solo no tenía posibilidades contra el Dios de la Venganza.

Observó cómo Vidar se adentraba en el bosque, pasando muy cerca de donde él se ocultaba (por suerte sabía cómo evitar que otros detectasen su presencia) hasta que se detuvo, sacó todas sus armas (las cuales también estaban cubiertas de sangre) y empezó a limpiarlas.

Viendo su oportunidad, Atreus bajó del árbol y fue hacia la cueva. No estaba seguro de cuanto tiempo tardaría Vidar en volver, o si Hodr o el otro hombre seguían allí dentro con Thrud, pero no podía seguir esperando.

La cueva descendía tan profundo que llegó a pensar que acabaría en el propio Hel pero finalmente se encontró frente a una puerta con múltiples runas talladas.

Tiene que ser aquí Pensó, al tiempo que abría la puerta...

Thrud estaba sumida en un estado de semi-consciencia, recuperándose del castigo al que acababa de someterla Vidar, cuándo oyó la puerta de su celda abriéndose nuevamente.

¿Tan pronto ya iban a volver a torturarla? Su cuerpo apenas había tenido tiempo de empezar a curarse, si Vidar volvía a emplearse tan a fondo cómo antes, sin duda la mataría. No es que a ella le importase demasiado, pero estaba bastante segura de que Vili la quería con vida...

Se llevó una buena sorpresa al notar un par de manos acunando su rostro con gran ternura. Ese no era Vidar, ni Vili o Hord ¿Quien...?

"Thrud" Habló una voz que ella creyó reconocer "No te preocupes, te sacaré de aquí. Voy a llevarte a casa, tú aguanta ¿de acuerdo?"

¿A casa? ¿Que casa? Ella no tenia familia ni hogar, no pertenecía a ningún sitio. Se sintió más confundida que nunca mientras notaba el mismo par de manos desatando suavemente la venda que cubría sus ojos.

Una oleada de alivio recorrió el cuerpo de Atreus cuando retiró la venda y comprobó que los ojos de Thrud seguían en su sitio y no habían sufrido ningún daño. Por unos segundos el temor de que se repitiese la misma escena que en su pesadilla lo había paralizado por completo, pero afortunadamente no había sido así.

Sin embargo ese alivio se esfumó rápido cuando los ojos de Thrud se posaron en él y, tras una breve sorpresa, reflejaron una ira y un odio absolutos.

"¡TÚ!" Rugió Thrud con tal intensidad que incluso ella misma se sorprendió.

La rabia pareció servirle de motivación para ignorar el dolor atroz que sentía por todo el cuerpo, ya que intentó lanzarse sobre Atreus con la intención de matarlo, sin importarle que sus brazos y piernas siguiesen atados.

Atreus quedó tan sorprendido que en un principio no pudo reaccionar y Thrud logró derribarlo pero enseguida logró darle la vuelta a la situación. En circunstancias normales nunca habría podido vencer a Thrud en fuerza física pero considerando que ella tenía las manos atadas detrás de la espalda y que su cuerpo aún se estaba recuperando de la tortura que acababa de recibir, no le fue muy difícil dominarla y llevarla de nuevo contra el suelo.

"Thrud, por favor, calmate" Atreus se sentó a horcajadas encima de Thrud intentando que dejase de forcejear.

"¡Sueltame!" Gritó Thrud, mientras se sacudía violentamente debajo suyo "¡Te matare! ¡Te haré pedazos con mis propias manos...!"

"Shhhh" Atreus le cubrió la boca con una mano y miró la puerta de la celda con nerviosismo, temiendo que los gritos de Thrud hubiesen alertado a alguien "Por favor, tienes que quedarte en silencio. No voy a hacerte daño. He venido a salvarte, pero si sigues gritando así nos atraparán a los dos"

La única respuesta de Thrud a eso fue intentar morderle la mano.

Era inútil, parecía que ella ni siquiera le reconocía, tan solo le profesaba la misma furia asesina que había mostrado en Svartalfheim.

Finalmente Thrud logró morderle la mano y Atreus la retiró rápidamente, consciente de que sería capaz de arrancarle un trozo de carne si se lo permitía. Se dio cuenta de que iba a gritar de nuevo, y que debía hacer algo para silenciarla...

... De modo que la besó.

En retrospectiva no sabría decir que tipo de locura se apoderó de él, para pensar que eso era una buena idea. Siendo justos, ni siquiera estaba pensando en absoluto al hacerlo. Un segundo seguía forcejeando con Thrud, intentando que se quedase quieta y al siguiente tenía sus labios presionados contra los suyos.

Al darse cuenta de lo que estaba haciendo, rápidamente se alejó, con la certeza de que Thrud estaría tan furiosa que probablemente lograría matarlo aunque siguiese atada pero extrañamente, ella había dejado de gritar y de retorcerse. Tenía una expresión confundida en su rostro y parpadeaba cómo si acabase de salir de un sueño.

"¿Loki?" Preguntó Thrud, cómo si no estuviese segura de que él estaba realmente allí "¿Eres tú de verdad o Vili sigue jugando con mi mente?"

"No, soy yo, estoy... Espera ¿Quien es Vili?"

En vez de responder, Thrud se revolvió ligeramente "¿Te importaría levantarte? Ya me duele todo demasiado cómo para que además estés aquí encima"

"Oh, cierto, lo siento" Atreus se apartó rápidamente y se sintió culpable al comprobar que, durante su forcejeo, varias de las heridas de Thrud se habían reabierto y volvían a sangrar "¿Estás... Estás bien? Hace un minuto estaba gritando que ibas a despedazarme vivo con tus propias manos?"

Thrud lo miró confundida "No recuerdo nada de eso"

Atreus no pudo evitar sentir una mezcla de alivio y decepción ya que al parecer tampoco recordaba que acababa de besarla

Sacudiendo la cabeza, la ayudó a sentarse e intentó liberarla de sus ataduras pero, al igual que en su sueño parecían ser irrompibles.

"¿Que demonios es esta cosa?"

"No lo sé, pero no creo que vayas a poder cortarla con ese cuchillo o esas flechas... ¿Que estás haciendo aquí, Loki?"

"He... venido a rescatarte" Respondió Atreus, cómo si fuese obvio.

"¿Por que? Quiero matarte ¿recuerdas? Incluso ahora, cada vez que te miro no siento nada más que odio"

Atreus se desanimó al escuchar eso. Había tenido la esperanza de que, de algún modo, Thrud volviese a ser la de siempre.

"Ya te lo dije, somos amigos. Me preocupo por ti. ¿No lo recuerdas?"

Thrud frunció el ceño, parecía que le costaba un gran esfuerzo pensar con claridad "He tenido algunos destellos, cómo recuerdos que había olvidado tener... Creo que por eso ellos... Cada vez que Vidar me hacía daño, mi mente se llenaba de imágenes en las que tú eras quien me causaba dolor... ¿Por eso te odio? ¿Ya me habían hecho esto antes?"

Thrud se alteró más a medida que pronunciaba cada palabra ¿Todo lo que creía saber era mentira? ¿Sólo engaños que Vili había implantado en su mente para manipularla y ganarse su lealtad?

Atreus desistió en su intento de liberarla y se colocó frente a ella "Hey, no pasa nada. Podemos ayudarte. Estoy seguro de que Freya será capaz de revertir lo que te han hecho. Volverás a ser la de siempre, te lo prometo"

Y Thrud le creyó.

Pese a que su mente seguía gritando que él era su enemigo, algo en lo más profundo de su ser le decía que podía confiar en Loki con su vida.

Sus ojos se abrieron con horror al observar algo detrás de él.

"¡LOKI CUIDADO!"

Atreus se dio la vuelta, pero no fue lo bastante rápido para evitar que el puño de Vidar le golpease en el rostro con tanta fuerza que lo mandó volando al otro extremo de la celda.

Thrud no podía hacer más que mirar impotente, sin ser capaz de ayudar a Loki de ningún modo, menos aún cuando Vidar conectó una patada contra su pecho con tanta fuerza que pareció romperle varias costillas y terminó tumbada en el suelo jadeando e intentando respirar correctamente.

"¡Dejala en paz!" Atreus se enfureció al ver a Vidar golpeando a Thrud de ese modo y le disparó una flecha, pero él la agarró al vuelo, antes de que pudiese impactar.

Luego, para sorpresa y conmoción de Atreus, sacó a Mjolnir de debajo de su capa.

No debería sorprenderse de que Vidar fuese lo bastante poderoso para empuñar el martillo, pero eso significaba que podía darse por muerto. En un espacio tan cerrado, sin forma de huir y frente a la que seguramente era el arma más poderosa de los 9 reinos... Si, estaba bien jodido.

Thrud sintió un escalofrío recorriendo su espalda y se dio cuenta de que Vidar estaba usando el martillo de su padre.

Su martillo.

Apretó los puños con fuerza y sus dedos empezaron a soltar destellos eléctricos al mismo tiempo que sus ojos adquirían un tono más azulado. Cuando Vidar se preparaba para atacar a Atreus, Thrud rodó sobre si misma y llamó al martillo a sus manos.

Mjolnir pareció dudar durante un breve instante pero finalmente salió de las manos de Vidar y fue hacia su legitima dueña.

En cuanto sus manos se cerraron alrededor del martillo, el cuerpo de Thrud se vio envuelto en electricidad y, tensandose con todas sus fuerzas, fue capaz de romper Gleipnir y liberarse.

Vidar apenas tuvo tiempo de mirarla sorprendido, antes de que ella lo golpease con Mjolnir y luego le lanzase un rayo, dejándolo momentáneamente incapacitado.

Sin embargo, eso fue todo cuanto Thrud pudo hacer antes de colapsar.

Su cuerpo aún estaba sufriendo las secuelas de la tortura a la que la habían sometido y eso unido al desproporcionado desgaste de energía que acababa de realizar, fue demasiado para ella.

Por suerte Atreus logró sujetarla, antes de que cayese al suelo.

"¿Estás bien? ¿Puedes andar?" Le preguntó preocupado.

"No lo sé" Admitió Thrud con la voz débil.

"Está bien, tan solo agarrate a mí. Te sacaré de aquí"

Atreus se transformó en lobo y dejó que Thrud subiese encima suyo para poder llevarla. Vidar estaba inconsciente, pero podía recuperarse en cualquier momento, de modo que no perdió tiempo en irse de allí, llevando a Thrud a cuestas.

Recapitulando. No estaba muerto. Había comprobado que parte de Asgard seguía existiendo y que allí era donde se ocultaba su enemigo. Había logrado salvar a Thrud (al final más bien ella lo había salvado a él, pero eso era un tecnicismo) y, con un poco de suerte, lograrían volver a casa de una pieza. Podía considerarse que esto había sido un éxito rotundo.

Ahora sólo cabía esperar que su padre no lo matase, antes de que tuviese tiempo de explicarle todo esto.