Bye bye love

Reggie

—Tal vez Elisa tiene razón sobre estos hot-dogs. —Alex habla con dudas, pero bien que se está metiendo la comida a la boca. —Saben un poco amargos ¿no?

—No sé hermano, creo que comenzaré a ser vegetariano. —Bobby mira con asco la comida que se lleva a la boca. —Además le prometimos que no comeríamos esto.

—Tú lo prometiste Bobby, nosotros no fuimos tan tontos. —Luke habla y puedo ver todo lo que está masticando. Me esfuerzo para entender lo que dice. —Ésta es la comida de los dioses además es barata y deliciosa ¿qué más podrías pedir?

Estamos a un día del gran día, pero decidimos tomar un descanso de los ensayos. Bobby siendo medio fiel a su palabras nos acompañó a comer en lugar de quedarse a perfeccionar sus transiciones en la guitarra y creo que Elisa debió pedirle eso hace mucho tiempo. Aunque sí está comiendo lo que prometió que no haría.

Es agradable pasar tiempo con ellos así, es como un descanso de los problemas de casa y como dijo Elisa antes; ellos son mi familia. Hemos comido en esta calle desde que iniciamos la banda y cambiar la tradición no es algo que nos parezca correcto. Incluso puedo imaginarnos mañana antes del show comiendo esto y el día después de eso.

—¡Oh no! —Luke traga todo de un bocado y se levanta como resorte. —Reggie levántate, le prometí a Elisa que estaríamos en su casa para que ella llamara después de su entrevista y debió terminar hace media hora.

Luke no ha terminado de hablar, pero en cuanto menciona eso me levanto tan rápido como me es posible y me acerco a él para jalarlo de igual manera.

—Yo iré también, quiero hablar con ella… extraño su voz. —Alex habla con sentimentalismo y los tres restantes solo giramos los ojos.

—Me gustaría ir, pero quedé con una chica. —Bobby gruñe un poco. —Pásenle mis saludos a Elisa. Y díganle que más tarde voy a llamarla.

Bobby nunca dejará de ser Bobby. Los demás salimos corriendo hacia la casa de mi novia esperando que no esté muy molesta por llegar tarde. Ojalá pudiera volar y estar con ella, o hablarle con el pensamiento.

Llegamos a la casa de Eli en cuestión de minutos. Su mamá estaba al teléfono con ella, pero en cuanto nos vio en la puerta le hizo a Alex señas para tomar el teléfono. Todos estamos ansiosos por saber que había pasado, pero el rubio se mete al baño mientras habla sin darnos oportunidad de nada.

Elisa

—Ma' ¿los chicos ya están ahí? Que impuntuales son… —Grazno con coraje en el teléfono, recargada en la cabecera de la cama del hotel y golpeando mi cabeza contra ella.

—Que desesperada eres, aun no llegan. —Dice mi mamá por cuarta vez, ya cansada.

—No soy desesperada, solo quiero hablar con Alex urgentemente.

—Pensé que primero hablarías con Reggie.

—No. —Digo tajante. —Mami, hagas lo que hagas, no me pases primero a Reg, no sabría como decirle por teléfono. —Suspiro cansada. —Por favor, asegúrate de comunicarme primero al rubio mamá. Es importante.

Me pone muy ansiosa que los chicos no lleguen a la hora que habíamos quedado. Luke es el peor para los recados y de seguro lo ha olvidado. Mi estómago se siente apretujado y no estoy segura, pero así debió sentirse Regs cuando arregló su amplificador bajo la lluvia.

Escucho las voces lejanas de mis amigos y mis nervios crecen. Mi mamá dice cosas que no entiendo y hay más discusiones de fondo. Me impaciento hasta que alguien toma el teléfono, no dice nada pero escucho su respiración.

—Mercer ¿eres tú? —hablo en un tono casi confidencial, con muchas dudas y el corazón al borde.

—Uy ¿qué tan serio es todo que me hablas así? —Es Alex, definitivo esa es su voz. No me siento más aliviada, de hecho, mi corazón palpita con más fuerza. Creo que me he quedado callada mucho tiempo, Al habla una vez más, con el tono más bajo y preocupado. —¿Pasa algo malo?

—Buenooooo, mira quiero que te alejes de los chicos lo más que puedas. —Espero un poco esperando a que Alex siga mis instrucciones. —¿Ya? ¿Dónde rayos te metiste Alexander?

—Ay qué pesada te pones, estoy en el baño. —Puedo imaginarlo haciendo esa cara inconforme. —Ya dime que es lo qué pasa, Luke y Reggie están impacientes creo que peor que tú. Y tu mamá fue muy misteriosa al respecto.

—Alex… dile a Reggie que lo siento.

—¿Por qué lo sen… —las palabras de Alex se van apagando mientras entiende lo que digo y suelta un grito ahogado. —¡Ah no reina! Yo no quiero ver como su extraño corazón se destroza, olvídalo. No hay forma de que yo lo haga, dile Bobby. Espera Bobby no esta aquí, dile a Luke. No, él sería muy directo. Dile a tu mamá.

—Alex frena tu crisis, era un broma. —Me río y es extraño como un poco de mi estrés se libera. —Un chistecito. —Un suave okey sale de su boca y casi puedo escuchar como rueda los ojos. —Mira de verdad me encanta aquí y no quiero volver…

—Llevas ahí un día. —Dice triste. —No digas esas cosas porque me hace sentir que nunca fuiste feliz aquí.

—Sí soy feliz ahí, solo que estoy entusiasmada Al. —Suspiro. Realmente muy entusiasmada, de no ser por su concierto, no querría volver.

—Okey. Pero entonces ¿por qué quieres hablar conmigo? —Pregunta aún con cautela.

—Porque te extraño… —Alex murmura algo imperceptible para mí. —Y porque… Alex… lo conseguí. —Suelto tan bajo, no sé si me escuchó. —Quieren que me quede de una vez, que inicie los ocho meses a partir de lunes.

—¡Es genial! Eli de verdad es genial y me da gusto por ti. Me siento orgulloso de llamarte mi amiga, pero no tiene sentido que solo me lo digas a menos que…espera ¿eso significa que no vendrás mañana?

Ignoro la felicitación del rubio y me centro en lo que quiero que haga por mí.

—Claro que iré, no me lo perdería por nada. Es solo que le diré a todos que aun no me dicen nada y quiero mantenerlo en secreto, pero también quería decirle a alguien porque no imaginas la alegría que desbordo.

—Entiendo y yo ahora estoy igual. —Sus palabras sí suenan reales, pero también suena triste.

Estoy a punto de llorar y escucho a Alex suspirar con pesadez. Mi papá en el fondo me da una mirada triste, creo que entiende lo difícil que es para mí.

—Sé que no es justo que te pida mentirle a tus amigos, pero no quiero arruinar su momento especial Alex. —Ya estoy llorando. —Los amo demasiado y no me siento lista para dejarlos ir. Y no podría soportar si se enojan, o se decepcionan,

—Odio todo esto, de verdad. —Ha aceptado, eso es lo que me dicen sus palabras. —Solo promete que sí les dirás.

—No quiero decirle a Reggie. No me siento capaz.

—Elisa, si tú te vas sin decir nada… vas a arruinar la amistad entre todos.

—Lo sé.

Alex me pide que no sea cobarde, es lo que más me duele que me pida porque es lo único de lo que no me siento capaz. Sin embargo, sé que tiene razón. Es lo correcto, el problema es que hacer lo correcto en muchas ocasiones es más difícil que hacer lo incorrecto. Aun así, tengo todo el camino para agarrar valor.

Reggie

Alex sale del baño media hora después y pone el teléfono en su lugar. Me molesta que no me haya pasado a Elisa, miro a Luke y él también está molesto. Alex nos sonríe y dice que Elisa llamará más tarde, que había tenido un problema de comunicación y no seré la persona más inteligente del mundo, pero eso me suena a mentira.

Como si extrañarla fuera lo único que sé hacer me dirijo con pesadez al jardín de su casa. Me siguen los otros dos chicos y es un poco gracioso que su mamá no se sienta incómoda con nuestra presencia sin su hija en casa, incluso nos trae bocadillos mientras dejamos que el tiempo corra.

Debe ser que la señora Gabriella extraña tanto a su hija como nosotros. Supongo que es lo mismo con su esposo. Son una familia muy unida y la única que yo conozco que en realidad actúa como los modelos ejemplares. Sus peleas se soluciona rápido y no hay nada que no tengan la confianza de hablar. Por eso me gusta estar por aquí.

El jardín no es tan divertido sin ella.

—Alex… ella si vendrá ¿cierto? —Luke pregunta con inseguridad. No se me había pasado por la cabeza eso hasta que Luke lo menciona y me pone paranoico.

—Claro que sí, ella lo prometió.

—¿Por qué no quiso hablar con nosotros? —Pregunto. En realidad quise preguntar ¿por qué no quiso hablar conmigo?

—Ya lo dije varias veces, la comunicación se cortó. —Alex miente tan mal, pero decido creérmelo. —Oigan anímense, mañana la veremos de nuevo —Me señala. —Tú podrás besarte con ella y Luke podrá hacerle la vida imposible como siempre.

Ese condenado rubio mentiroso me tranquiliza y a la vez me pone alerta por lo que suceda mañana. Pasamos un rato improvisando y escribiendo más canciones en el cuaderno de Luke hasta que la luna se asoma en el jardín.

Elisa

Meto a toda prisa las maletas al carro y presiono a papá para que deje su café a medias y suba al auto en seguida. No quiero llegar tarde, quiero ver a Reginald cuanto antes y me muero por ver a Sunset Curve en acción.

El viaje con papá es tan divertido que no se siente el tiempo pasando y desearía poder estar así toda la vida, nada más me falta ver a ciertas personas para ser completamente feliz.

Cuando veo el letrero que nos indica que estamos llegando a casa me siento más viva que nunca. Estos son nuestros días de gloria, lo siento en el aire. No puedo contener mi emoción porque llegamos a tiempo, el concierto de mis amigos será en dos horas y si le pido a papá que me lleve de inmediato, así, sin cambiarme. Me da igual. Solo porque podré estar un rato con ellos. Me remuevo ansiosa en el asiento y grito sobresaltando a mi papá que me sonríe con complicidad.

Entonces es lo último que veo, mi papá intenta estirar su mano contra mí, pero algo lo lanza y de no ser por el cinturón de seguridad habría salido volando contra el vidrio, estamos dando muchas vueltas o tal vez es mi cabeza. No entiendo qué pasa, escucho varios sonidos de auto en el fondo.

Una ambulancia.

Mi cabeza me pesa y duele, quiero girar para buscar a papá, pero mi cuerpo no me responde. Comienzo a sentirme desesperada, quiero levantarme cuanto antes pero no lo logro. Le suplico a mi cuerpo que mueva las manos, los pies o cualquier cosa, que me de una señal de que estoy viva, pero no es así. Creo que estoy en el limbo, medio viva, medio muerta. Todo es negro.

Veo mi cuerpo, veo el de mi papá, veo paramédicos y varias personas merodeando el lugar. Cuando veo sangre y el coche destrozado entiendo que hemos tenido un accidente. Me acerco a mi cuerpo inmóvil, según los paramédicos no estoy muerta, pero entonces no entiendo porque me veo y lo más importante porque mi cuerpo está ahí tirado.

El espacio donde creo que está mi corazón me pica y al mismo tiempo en la ambulancia mi cuerpo entra en algo que llaman estado de shock.

Voy a morir ahí en esa horrible camilla de la ambulancia y lo primero que pienso es Reggie ¿podré despedirme de él? Pienso tan fuerte en él que siento como soy aventada contra algo duro. Al mismo tiempo que Now or never me inunda los oídos.

La voz de Luke suena distorsionada, tengo que concentrarme para finalmente centrarme en el espacio en el que estoy. Alex está tocando la batería y ahí vienen su líneas, admiro como canta y de inmediato Reggie le sigue, ahí es cuando lloro.

Quiero que me vean, quiero acercarme y acarícialos por última vez, quiero besar a Regs una vez más, pero por la manera en la que aparecí aquí no parece que eso pueda suceder. La frustración y desesperación llega a mí. Hago una rabieta ahí en el escenario y siento un jalón. Es una sensación extraña. Me detengo esperando que el jalón me lleve a algún lado. No es así, solo me siento más… muerta.

La canción termina y soy testigo de toda su escena. La chica que limpia mesas, la camiseta talla "hermosa" que me hace rodar los ojos. Veo el mal humor de los tres cuando Reggie dice eso y también me rio cuando se corrige diciendo "¿y que esperaban? Mi novia las hizo?" Quiero golpearlos al ver su terquedad de ir por hot-dogs. Me molesta. Demasiado. Disfruto un poco de ver a Bobby en un patético intento de coqueteo y a pesar de que no me puede ver, le levanto el pulgar aprobando su estilo.

Una vez que están sentados puedo notar que algo está mal. Me acerco a Reggie, no estoy segura de poder tocarlo, pero lo intento una vez más y cuando llego a su pecho creo que él puede sentirme.

Susurra mi nombre y pone su mano donde está la mía, mi energía se está agotando y no quiero dejarlo, me recuesto en su pecho unos minutos, sintiendo como se agota y su respiración se hace mucho más lenta. Algo me dice que también debo ir a ver a mamá. Me detengo con el sonido de la ambulancia.

Supongo que puedo esperar unos minutos más. Suben a Alex, después a Reg y al final Luke. Ahí dentro todo es un caos, son dos paramédicos, pero parecen nuevos. La ambulancia no se mueve rápido y los chicos están cada vez más sudados.

Los veo flotar sobre la ambulancia.

Ellos no me notan y eso me está enloqueciendo. Les pido que regresen, intento empujarlos y resoplo al notar que van sin un rumbo, solo están dejando que su espíritu corra libre. Son unos idiotas. Me dispongo a seguirlos.

Entonces algo me da de lleno en el pecho, una corriente me descarga en el corazón, me niego a irme sin despedirme de mamá. Hago más fuerza, lo cual resulta contraproducente, no voy con mamá, por más que lo intente no lo logro. El choque sucede una vez más y esta vez me dejo llevar. Me siento cansada de luchar.

Me disculpo con mamá mentalmente por no poder decirle adiós y regreso a la ambulancia que contiene mi cuerpo. Observo como los paramédicos me intentan reanimar, pero nada de eso funciona. Declaran la hora de mi muerte y junto con eso toda mi conciencia desaparece. Sin pode decirle adiós a nadie. Mi estrella se apaga y solo queda oscuridad.

Floto en una habitación oscura donde solo tengo la oportunidad de pedir una última cosa: Artemisa concédeme mi último deseo. Intercede por mi con Hades y déjenme reunirme con ellos en la vida después de la muerte.