Hola a todos! He aquí traigo un pequeño one-shot. Espero que les guste y pueden pasar a mi perfil para ver mis demás trabajos y leer los trabajos que he hecho ya de forma profesional. Por favor, apoyen a esta escritora que ruega por más ventas. Y ya sin más qué decir… COMENZAMOS!
…
Comisión.
Capítulo único.
Kagami no estaba segura de muchas cosas. Sobre cómo funciona la amistad, sobre qué es lo que piensa su madre de ella, sobre su futuro, incluso sobre qué rayos estaba pensando Félix. Pero de algo estaba segura, tenía que estar lista para todo, incluso si debía ganar un pequeño dinero extra a escondidas de su madre ante cualquier contratiempo que pudiese presentarse. Y había encontrado una gran fuente de ingresos...
-¿Lo tienes?- le preguntó Adrien a sus espaldas y ella alzó su cabeza con una pequeña sonrisa.
-Hola a ti también, Adrien.
-Lo siento, hola Kagami, ¿qué tal tu día?
-Deja de lado la cordialidad. Ya quedó fuera de lugar.- le dijo en un tono tranquilo mientras le pasaba el sobre que tenía a un lado.- Aquí tienes.
Adrien tomó el sobre con el corazón en un puño y lo abrió con mucho cuidado mirando los papeles que estaban dentro.
-Esto es… no me lo puedo creer.- llevó su mano a su boca y Kagami se levantó de la banca.
-¿Y qué opinas?
-Son… ¡Son fantásticos!- exclamó conmovido ante los dibujos de Marinette que Kagami había hecho al carbón y a color. Sonriendo, leyendo y trabajando en su próximo diseño.- Te estás volviendo muy buena en esto, Kagami.
-Lo sé, lo sé.- extendió su mano hacia él.
-Oh, claro.- sacó su billetera y le pagó lo correspondido.
-Gracias por apoyar y seguir pidiendo comisiones. Me ayudas mucho a mejorar en mi técnica de dibujo.
-N-No hay de qué, me alegra mucho ayudarte en ello y… por favor, que esto quede entre nosotros.- suplicó a lo bajo no queriendo parecer un acosador. Kagami apenas y entrecerró los ojos, todavía sonriendo.
-Sabes muy bien que mis labios están cerrados.- ni siquiera tuvo que contar el dinero, lo guardó en el bolsillo de su chaqueta y después tomó su libreta de dibujo. Adrien era fácil de complacer, por el momento era su único cliente pero pagaba muy bien por su trabajo. Y para qué negarlo, adoraba dibujar a su mejor amiga en todas las formas posibles. Pensó que ya iba siendo tiempo de invitarla a comer y así hacer un dibujo de ella con las mejillas llenas como un hámster mientras comía una hamburguesa, eso sería demasiado adorable.
Después de despedirse, Kagami pensó en lo extrañas que eran las relaciones pero que cada una venía con ciertas recompensas. Cuando subió a su limosina abrió la libreta y cerró los ojos, imaginándose en algún momento haciendo una comisión para sus dos amigos, ya fuera en una cita, en un baile o… quién sabe, sabía muy bien que Adrien se veía muy bien de traje negro y Marinette de blanco. Bueno, debía seguir practicando y prepararse cuando llegase aquella comisión.
…
-¿En serio? ¿A qué hora llegamos a esto?- preguntó Plagg al ver la pared con dibujos de Marinette.
-Son comisiones para ayudar a Kagami a ser mejor, te lo juro.
-Ajá. Díselo a mi camembert.- rio a lo bajo ante la mortificación de su portador que seguiría pidiendo y pagando por más comisiones de la portadora de su Sucrette.
….
Y… espero que les haya gustado! Gracias a todos por leer! Dejen review, nada de tomatazos, acepto bebidas calientes de temporada y sin más qué decir… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!
