Antes que nada, gracias por darle una oportunidad a esta historia. En cierta forma es un remake de una que hice hace tiempo pero que no me terminó de cuadrar y ya no está en línea (aunque aclaró que si bien tiene la misma premisa la trama es muy distinta). Simplemente quería sacarme esta espinita de escribir una historia fantasía con los Loud enfocada en misterio, aventura, personajes curiosos, referencias, habilidades raras y sus interacciones. Eso sí, aclaró que si bien tengo toda la trama general en mi cabeza ya lista, por ahora esta historia se quedará en un "piloto" a dos partes para ver que tanta resección tiene. Además, aclaró que esta historia está ligeramente conectada con "La Doncella de Hielo" (que pronto voy a actualizar) pero no hace falta leerla en absoluto. Ahora sí, comenzamos...
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Cada paso en los escalones era un tormento, con el sol de mediodía inclemente y cada músculo de sus cuerpos se los reclamaba a gritos. A Lincoln lo que más le fastidiaba era el calor, aunque en segunda posición estaban las quejas/bromas de su hermana unos pasos detrás.
—Hermanito, más que dar un paso a la cima siento que doy uno a la tumba. Jajaja…— Dijo Luan para minimizar el tormento que tenía a su manera.
—Luan… ¿Que esperabas de un camino llamado "Los Diez Mil Escalones"?
—Bueno, no será la "escalera al cielo" pero creo que fueron muy literales con el nombre.
Un grito les llamó la atención desde arriba. —MUEVAN SUS TRASEROS! JURO QUE SI LLEGAN ARRIBA DESPUÉS DE QUE SE PONGA EL SOL SE SUBIRÁN AL TREN DEL DOLOR CON LA CONDUCTORA LYNN!— Dijo la adolescente deportista que se encontraba a unos 200 metros de altura en el siguiente nivel del sendero de escalones, dado que el recorrido rodea una montaña con un sendero en forma de espiral conformado por escalones de piedra, siendo la única forma de llegar a la sima, pues tenía muros lisos, demasiado pulidos como para ser escalados y dando una fuerte impresión de que el lugar fue construido de forma artificial, o al menos una parte de este.
—Tengo que darle crédito a Lynn, nos saca buena ventaja a pesar de llevar mucho "peso muerto" jajaja...— dijo Luan a su hermano dado que Lynn llevaba a sus espaldas a una chica de tes pálida de cabello negro he inconsciente, que era incluso mas alta que la deportista. Y aún así, Lynn subía por los escalones trotando con exuberante vigor y rapidez.
—Luan… sabes que no me gustan los chistes de ese tipo respecto a Maggie.— Respondió el peliblanco pasándose la mano por la frente para limpiarse el sudor. —Que calor tan insufrible.
— Es una broma hermanito, como dice el dicho: "ríete o vete al diablo". Pero ya en serio tenemos que hacer algo o Lynn nos pateara el trasero cuando lleguemos a la cima si la hacemos esperar demasiado. Pero yo ya no aguanto ni con mi alma, y mis piernas ya están por volverse fideos. — Para remarcar su punto, Luan tomó la base de una de sus piernas y la sacudió haciendo que esta literalmente ondulara como si fuera de goma para remarcar su comentario a modo de chiste.
Lincoln por su parte tenía que darle un punto a su hermana, pues tenían que ingeniar algo o llegarían a la cima para después del atardecer a este paso. —¿Y tienes algo en mente Luan?
Es entonces que la comediante le sonríe de forma pícara en respuesta. —Esperaba que lo preguntaras.— Y la adolescente dio un salto extendiendo sus brazos arriba mientras su cuerpo increíblemente se estira en dirección a Lincoln, dibujando un arco en el aire, y tomando al chico ligeramente por sorpresa. El cuerpo de la comediante comenzó a contorsionarse, doblarse y deformarse siguiendo un patrón con los colores de su ropa, como si todo su cuerpo y vestuario estuviera hecho de un material elástico y emitiendo unos sonidos similares al del caucho retorciéndose. Y con eso, Luan se acomodo sobre la espalda de su hermano menor. Una ves allí sus piernas se envolvieron alrededor de los hombros y axilas del chico como si fueran tirantes de una mochila y el resto del cuerpo tomando la forma de un plato o disco sobre su cabeza como una especie de techo o sombrilla que generaba una buena sombra al chico , siendo este de color blanco por el patrón de la camisa de Luan la parte de arriba, pero de un amarillo a cuadros en la parte de abajo del disco, con su cara aplanada por debajo a un extremo de la parte inferior del disco donde podría ver a su hermano directamente. Mientras que la característica flor de la camisa colgó debajo de la cara de Luan en la parte delantera de la "sombrilla" y apuntó a la frente de Lincoln, y al mismo tiempo las flores de sus zapatos apuntaron desde sus hombros a las mejillas y cuello del muchacho. Todas las flores tomaron formas de hélices y comenzaron a girar para darle una refrescante brisa tomando el rol de ventiladores. Luan le devolvió un guiño a su hermano. —De esta forma yo no camino y a cambio te hago algo de sombra.
Lincoln se rió un poco por la ocurrencia y creatividad de su hermana. Aún no se acostumbraba a ella y su rara pero graciosa habilidad que le permitía cambiar de forma con ciertos límites y hasta hacerse un poco más ligera o pesada, siendo que ahora mismo no sentía que pesara más de 15 kilos. — Je… ¿No te podrás convertir también en un vaso de limonada?
Luan rodó sus ojos con una sonrisa.
Dicho esto Lincoln comenzó a apurar el paso, si bien no podría alcanzar a Lynn, ya que eso es prácticamente imposible, al menos ahora con ayuda de Luan para lidiar con el sol, podría apurarse un poco y no la dejaría esperando tanto al poder mantener un trote constante.
Unas horas más tarde, luego de muchos escalones y una infinidad de chistes malos, un algo cansado pero fresco Lincoln había llegado finalmente a la cima. —No quiero ver otro escalón en lo que me queda de vida.
—Bueno, siempre te puedes cambiar el nombre a "Sinvereste Escalón" JAJAJA… ¿entiendes?
Ignorado a su hermana en su cabeza, literalmente, Lincoln da un vistazo a la cima. Allí pudo ver un terreno plano sin vegetación o vida visible, únicamente con un suelo árido de tierra tostada por el sol y varias estructuras de piedra antiguas semidestruidas que alguna vez conformaron algún tipo de estructura por los diseños de las mismas. Había camino de piedra semienterrado que continuaba después del sendero de escalones. Y es que la montaña en sí tenía cierta fama de ser construida por un rey loco hace más de mil años a modo de tumba, o al menos eso le había contado en el Clan.
Lynn estaba a varios metros, con los brazos cruzados y su espalda apoyada a una de esas estructuras del lado que le daba sombra, tenía una cara de aburrimiento como si llevara mucho esperando a sus hermanos. A un lado de esta hay una funda para dormir acomodada a la sombra, posiblemente colocada por la Loud de camisa roja. Sobre la cama improvisada descansa la chica que Lynn llevaba en sus espaldas. La cara de esta última estaba extremadamente roja, la cual normalmente es pálida, respiraba a grandes tragos de aire evidenciado por el pecho que subía y bajaba en intervalos algo rápidos, y tenía una mirada de mareo en sus ojos y la lengua fuera, dando a entender que esta había quedado inconsciente de un golpe de calor.
—Al fin llegaron, un poco más y terminó echando raíces.— Dijo la deportista mientras rompía la postura de sus brazos cruzados y señalaba con su dedo pulgar a la chica agonizante. —Tu noviecita tiene una terrible condición física, apestoso. Incluso peor que tú.
El chico se aproximo para ver a la chica de pelo negro ocultado su preocupación y puso la mano en su frente a ver que tan caliente estaba, mientras Luan bajaba de él y tomaba su forma normal.— Primero, Maggie no es mi novia y segundo, ella no se lleva bien con el calor.
Lynn sonrió. —Claaaaaro... Como sea. Mejor hubiéramos venido de noche para evitar el sol.
—La jefa me advirtió que sería peligroso subir Los Diez Mil Escalones de noche. Recuerda que en este mundo no hay lunas y las noches son muy oscuras. Incluso con linterna no se recomienda subir Los Diez Mil Escalones de noche.
—Como sea, igual no tengo problema en cargarla, pero si lo fue esperarlos tantas horas. Pudieron subir mas rápido, no se, con Luan estirándose a la cima o algo así?
—No puedo estirarme tanto, lo intenté, ni siquiera podía alcanzar el nivel superior— Respondió Luan mientras estiraba uno de sus brazos un poco, alrededor de 5 metros, para ejemplificar lo dicho. —Necesito hacer más "ejercicios de estiramiento" JAJAJA...! COFF, COFF...!—
Al decir eso Luan comenzó a toser varias veces, sumado al hecho de que sus labios lucían resecos evidenciando que estaba deshidratada pese a no perder su humor característico.
Al notarlo, Lynn mostro preocupación en su mirada y luego llevo su mano al cuello de su propia camisa para bajarlo un poco, revelando sobre su piel, una gema ovalada de color rojo intenso, un poco mas grande que una moneda grande y pulida denotado un brillo llamativo, paresia incrustada en su cuerpo ya que apenas sobresalía de la piel justo en la soná central de su pecho justo después de donde comienzan las costillas. Puso su otra mano sobre la piedra, y esta comenzó a emitir un destello cegador del mismo color de la gema. Cabe aclarar que esto no inmuto a ninguno de los presentes dado que era algo con lo que estaban relativamente familiarizados. En medio de ese destello Lynn metió su mano, y una parte de su brazo, al punto de que daba la impresión de que había metido medio brazo dentro de su tórax, era como si se hubiera abierto una especie de portal, siendo la gema en su pecho la entrada del mismo, y luego de unos momentos haciendo unos gestos con su cara como si "buscara algo con el tacto" finalmente retiró su mano haciendo que el brillo rojizo cesara, ahora en mano traía una cantimplora envuelta en cuero de gran tamaño a la que fácilmente le caben unos 2 litros de líquido, la cual le ofreció a Luan para beber.
La comediante por su parte la tomó con su mano previamente estirada y la destapó para darle un largo trago de agua algo desesperada y bastante complacida.
—Con cuidado Luan, es malo tomar demasiada agua de golpe luego de una deshidratación. Hazlo poco a poco.— Aconsejo la deportista a su hermana mayor mostrando que es la experta en lo que se refiere a actividades físicas.
Lincoln por su parte, ya se había cerciorado de que Maggie estuviera bien, probablemente despertará pronto si la dejaba descansar a la sombra. Había mirado de reojo cuando Lynn prácticamente materializó esa cantimplora desde su gema. —Parece que no tienes problemas en sacar el artículo que quieres a pesar de que llevas suficientes cosas como para llenar la bodega d camiones en tu gema.
—Es bastante útil, y me ayuda para entrenar, espero poder conservarla cuando volvamos a casa.— Tras decir eso Lynn se desperezó estirando un poco apoyando su espalda contra una estructura de piedra cercana, pero al hacerlo esta se resquebrajó haciendo que la deportista cayera de espaldas de un susto mientras quedaba enterrada en un montón de escombros y tierra. Además de que se escuchó un golpe fuerte en el suelo cuando ella impactó de trasero, denotando lo pesada que estaba la chica.
Luan se atragantó ante lo ocurrido y hasta se le salió agua por la nariz. Tosió un poco para luego carcajearse de su hermana menor. —Jajajaja… Sabía que le caías pesada a mucha gente Lynn, pero tampoco exageres!
—Muy graciosa, muy graciosa...— Dijo Lynn poniéndose de pie malhumorada mientras se limpiaba el polvo y las piedras de la ropa y el pelo.
Lincoln miró preocupado a su hermana, y pudo observar que cuando Lynn se ponía de pie sus piernas se hundieron un poco en el suelo ante la acción de levantar el cuerpo, reafirmando el hecho de que la chica efectivamente pesaba demasiado, puede que pesara unos 800 o 900 kilos. —Lynn creo que se te fue la mano con eso de querer llevar tantas provisiones y el equipo de acampada dentro de tu gema. Sé que eres la más fuerte pero todos tenemos nuestra propia gema, y recuerda que cuando guardas algo allí el peso del objeto se suma al tullo y se distribuye por tu cuerpo.
Lynn la miro algo hastiada. —No soy estúpida Lincoln, recuerda lo que dijo el viejo: "no podremos guardar un objeto en la gema si dentro de esta se supera el límite de peso que podemos cargar". O sea, que mientras pueda meterlo en la gema es que puedo cargar todo eso.— Para enfatizar lo dicho, Lynn hizo un ademán con su brazo remarcando sus bíceps con una sonrisa altanera.
Lincoln rodó los ojos al ver lo testaruda que era su hermana y sabiendo que esto les podría traer problemas.
Mientras la cola de caballo de Luan literalmente se transformaba en un signo de pregunta sobre su cabeza. —Yo la verdad sigo sin entender cómo funcionan estas gemas. O sea a donde van los objetos?
— Según lo que dijo el viejo, las gemas crean una "dimensión de bolsillo". Si bien no podemos llevar más cosas de las que podemos cargar es mucho más sencillo de transportar las cosas con ellas además de que, solo el dueño puede sacar las cosas de las gemas haciendo que estén bastante seguras. Hay ciertas limitaciones, como que no podemos meter...
Lynn interrumpió la cháchara de su hermano cuando se ponía en modo "explicaciones nerd". —De todas formas sabemos que yo soy la que más peso puede cargar y por mucho, aún todos ustedes juntos no podrían llevar ni un gramo del peso que llevo yo.
Lincoln se palmeó la cara. —Primero Lynn, decir que no podríamos cargar "ni un gramo" del peso no tiene sentido, pero entiendo lo que querías decir. Y segundo, sabemos que eres por lo menos 30 veces más fuerte que todos nosotros juntos, pero no tienes que presumirlo cada 10 segundos.
Cuando tienes algo genial tienes derecho a presumir. Solo estas celoso por que tu tienes el poder más inútil.
— Mejor centrémonos en la misión ¿Quieres?— Lincoln bajó un poco su camisa revelando su gema en el mismo lugar y mismo diseño donde estaba la de Lynn, solo que de un color naranja, donde metió su mano provocando un destello del color de la gema, y sacó un pergamino blanco enrollado, tenía un sello con forma de espada dorada, el cual procedió a desenrollar y a leer. —Bien según las instrucciones y detalles que nos dieron, luego de llegar a la cima de Los Diez Mil Escalones debíamos buscar la entrada a la tumba del rey arruinado. Según la información todos los que han venido ninguno ha regresado, lo cual es normal de una misión de este grado, lo que especula que el lugar debe ser una zona llena de peligros letales y desconocidos, así que chicas, por favor, procedamos con cautela . Primero habría que buscar la entrada para...
—Creo que ya la encontré apestoso, di un vistazo a los alrededores cuando llegué hace rato. Solo síganme.— Habló Lynn con la intención de convertir "Interrumpir a tu hermano cuando se pone a dar explicaciones" un nuevo deporte. Y comenzó a caminar en frente de él haciendo un ademán con la mano para que la siguieran.
—Hey! Y qué pasa con la emo durmiente?— Dijo Luan pasándole la cantimplora a Lincoln para que también saciara su sed.
—Solo vamos a que vean algo, no está a más de 30 o 40 pasos de aquí, es importante.
Luan miró a Lincoln y se encogió de hombros para luego seguir a Lynn. Por su parte el chico tomó unos tragos de agua y dejó la cantimplora cerca de Maggie, pues acertadamente supuso que tendría sed cuando despertara. Aprovecho para acomodar un poco sus cabellos y luchó contra la tentación de darle un beso en la frente a riesgo de que sus hermanas lo molestaran el resto del día por ello. Se conformó con acariciar un poco su mejilla, y al final, se fue rápidamente tras sus hermanas mayores.
Lynn se dirigió a una enorme roca que parecía salir del suelo de unos 6 metros de alto y 8 metros de diámetro, siendo de las más grandes del lugar. Pasa de lado frente a esta y señaló con su mano en el lado oculto de donde venían los tres para que sus hermanos fijaran su atención en eso que quería mostrarles detrás de la roca.
Cuando Lincoln y Luan llegaron al sitio no pudieron más que abrir sus ojos y tragar saliva. Ante ellos estaba una enorme puerta del otro lado de la roca, era del doble de tamaño de una normal, lucia solida, de un color negro, posiblemente obsidiana dado lo brillante que era y un agujero en el centro que parecía ser un cerrojo. A los lados de la puerta había dos estatuas humanoides enormes de 4 metros de alto cada uno, aunque estaban en una posición de reverencia con una rodilla en el suelo. Sin embargo y más importante es que toda la soná cerca de la puerta estaba llena de huesos, ropas rasgadas, armas y armaduras trituradas bien dispersos y el suelo tenía un tono carmesí especialmente donde estaban los restos, a lo cual, no había que tener mucha imaginación para adivinar lo que le dio ese color. Eran por lo menos 20 restos humanoides diferentes con distintos tamaños y formas.
—Hablando de dar una primera impresión de muerte jajajajaja...— Dijo Luan con una risa nerviosa.
—No soy alguien que se asusta fácilmente... pero cuando vi esto, sentí que era mejor esperar a que ustedes llegaran antes de hacer cualquier cosa.— Dijo la deportista intentando disimular a sus hermanos el hecho de que este escenario la dejó bastante alterada cuando llegó.
—Mmm...— Lincoln con la mano en la barbilla comenzó a escudriñar la zona con la mirada. Si bien estaba muy impresionado y asustado, el misterio de lo que ocurrió allí creaba una curiosidad que le motivaba poderosamente. —Al parecer dimos con todos los extraviados que intentaron hacer la misión de la tumba del Rey arruinado. Aquí definitivamente hay gato encerrado.
—Más bien diría que fue una GATAStrofe ¿entiendes?.
Lynn gruño por lo bajo. —Luan, algo masacró a todos estos tipos en una mega lucha o algo así, y tu solo andas diciendo chistes estúpidos.
—Aunque más que una batalla esto fue una masacre.— Respondió Lincoln, viendo que hay un misterio en el lugar y sacando al "David Steele" que lleva dentro y que alimenta su vena detectivesca. —Además todos tienen huesos rotos y armas y armaduras dobladas o destrozadas, pero no veo señal alguna de heridas provocadas por cortes. Lo que me hace suponer que a todos los liquidaron a puñetazos.
—¿Por qué estás tan seguro de que fue a puñetazos? Pudieron usar armas como martillos, bō o mazas.— Preguntó Lynn siendo la experta en combate cuerpo a cuerpo y entiende que es complicado para una persona normal hacer semejante daño con las manos desnudas.
Lincoln suspiro preocupado antes de responderle. —Por que puedo ver marcas de dedos enormes en algunas armaduras, escudos y en las armas. Lo que sea que hizo esto, lo hizo con sus manos.
Mientras sus hermanas confirmaban lo que dijo Lincoln con la mirada, lo cual era cierto. El muchacho notó algo inquietante. Los puños de las estatuas junto a la puerta, tenían un leve tinte carmesí en sus puños, como el que había en el suelo. Lo que le dio una aterradora hipótesis de lo que ocurrió allí. Lincoln estaba por decirle a sus hermanas que mejor se alejaran a planificar bien las cosas antes de proseguir. Pero el destino parece que conspiraba para que fuera interrumpido constantemente ese día, aunque esta vez no fue por parte de su hermana mayor más cercana.
—Impresionante, tienes un muy buen ojo chico.— Respondió la voz siniestra, profunda y elegante de un hombre adulto, lo cual hizo saltar en su sitio al trío de hermanos. Al buscar con la mirada pudieron ver a unos metros, una cabeza decapitada de un hombre de cabello gris, de orejas puntiagudas y con varias heridas, especialmente en el cuello que daba indicios de haber sido separada de su cuerpo por la fuerza y que quedó clavada de la base en la punta de una espada oxidada que quedó semienterrada de la base. Esta los miraba con unos afilados ojos amarillos y una sonrisa burlona.
Lynn se escondió detrás de su hermana mayor. —Por favor, dígame que no soy la única que escucho a esa cabeza hablar.
—Baya… al parecer, a alguien lo dejaron bien plantado en su sitio JAJAJAJA... —Dijo Luan un poco nerviosa, por la idea de bromear con una cabeza decapitada parlante.
—Más respeto niña, estás ante Fain, un nombre muy conocido en el bajo mundo. Si bien he sufrido una derrota casi total, igual merezco algo de respeto, además, si juegas bien tus cartas incluso puedo decirte cómo entrar en la tumba del rey arruinado. Tengo la habilidad para abrir esa puerta si me ayudan a recuperar mi cuerpo.
—¿Que eres y como estas vivo?— Preguntó Lynn con una mueca mientras miraba a su alrededor en caso de que otra de las cabezas o calaveras también estuvieran vivas.
—Mi caso es especial niños, si tienes talento para conseguir las cosas que quieres puedes obtener ciertos "beneficios", pero sería una larga historia y que no viene al caso. Ahora bien, volvamos a nuestro asunto, si me ayudan puedo devolverles el favor, siempre y cuando me obedezcan al pie de la letra, y créanme, no quieren hacerme enfadar.
Lincoln podía notar en los rasgos faciales del tipo, siendo una especie de elfo pálido de mirada siniestra, que no estaba siendo del todo honesto, y de todas formas tenía el presentimiento de que no podrían confiar en este peculiar sujeto. Y es que siendo un maestro del convencimiento, Lincoln tiene cierta práctica en detectar a los charlatanes. Estaba por tomar las riendas de la conversación.
Pero Luan, dado su personalidad, no perdería la oportunidad de molestar a ese gruñón sobre todo cuando les exigió respeto. —Ya amigo, no te pongas tan serio, no hay que tomarse las cosas tan a "pecho", relájate, no hay que "perder la cabeza''.
El sujeto parpadea un par de veces para gesticular una expresión que claramente dice "¿Es en serio?". Lo cual fue el detonante para darle carta blanca a Luan para seguir molestándolo.
—Perdona amigo, es que cuando se trata de hacer chistes sin parar soy un poco "cabezota ''.
El tipo gruñó un poco mientras ponía sus ojos en blanco.
—Pero sabes en serio nos vendría bien tu ayuda, no sabemos qué pasó en este lugar y eso nos tiene perdidos, o sea, se puede decir que estamos como "pollos sin cabeza".
El tipo le dedicó una mirada con el más profundo desprecio a la comediante.
—¿Estas bien colega? Tienes cara de que te duele la cabeza.
—Ya basta niña…— Dijo con unas palabras llenas de veneno, irritación y suplica dirigidas a Luan.
—Perdona, no pretendía ofenderte por tu condición… ¿Que tal si nos damos un apretón de manos para dejar los rencores?— Luan extiende su brazo cerca de la cabeza en claro gesto de burla esperando un apretón de manos que sería imposible de devolver.
En respuesta el tipo ya lucía desesperado y frustrado, comienza a mirar al cielo, al suelo o lo que sea como intentando pretender que Luan no está allí.
—Ya, ya, lo reconozco, sé que te estoy ofendiendo. Perdoname por eso. Pero tienes que comprender, este lugar es muy tétrico y literalmente estoy hablando con una cabeza viviente. Y es que suelo hacer chistes cuando estoy nerviosa para calmarme. Si tanto te molesta puedes meterte los dedos en los oídos para… oh baya…— Aunque Luan fingía que ese último comentario hiriente no fue hecho a propósito, el cinismo en sus palabras dejaron bastante claro que seguía con sus burlas.
Al final la cabeza, ya casi a punto de llorar, solo cerró sus ojos y pareció fallecer o fingir que estaba muerto.
Luan no pudo más que sonreír. Le encantaba molestar a tipos amargados. —Y yo que creía que el señor cocos era un "cabeza dura", bueno, supongo que mejor lo dejamos "clavado" en su sitio y seguimos con lo nuestro.
—Luan, ten piedad de una vez, creo que lo mataste… no puedo creerlo, en serio lo mataste con chistes malos. Definitivamente es algo de lo que podrás presumir en el departamento de asesinos del clan. —Dijo Lincoln con una gota de sudor bajando por su nuca.
Luan se encogió de hombros. —Digamos que "matar de risa" tiene un nuevo significado.
Lynn por su parte le dio un sonoro manotazo algo brusco a Luan el cual le estiró su cuello medio metro de distancia y sus ojos casi se salen de su cabeza. — Luan! El tipo decía que iba a ayudarnos a entrar a la puerta y tu vas y lo matas de forma horrible!
Lincoln sonrió de forma nerviosa y trató de calmar la ira de su hermana. —Descuida Lynn, ese sujeto no me daba buena espina, no creo que nos esperara nada bueno si le hacíamos caso.
Luan se sobo la nuca dolorida con un sonido de queja. Miró en dirección a la puerta y pudo ver el agujero de cerradura de llave en el centro de esta, sonrió de forma maquiavélica y volteó su cabeza en dirección a Lynn. —Descuida hermana.— Luan estiró su brazo en dirección a la puerta lo que alarmó a Lincoln, al chocar su mano en la puerta, está creó un sonido similar al de un chapoteo viscoso ya que su mano se deshizo como si fuera semilíquida y entró por el agujero. Luego se escuchó un "clamp" fuerte desde adentro de la puerta dando a entender que algo se había desatrancado. —Yo ya tengo la llave justo aquí.— Dijo Luan retrayendo su brazo y mostrándole su mano a Lynn, donde uno de sus dedos tenía forma de llave, más específicamente el dedo medio que era el único que tenía extendido de su puño en frente a su hermana.
—No debiste hacer eso.— Interrumpió Lincoln muy nervioso comiéndose las uñas, ya que recordó que no había alertado a sus hermanas de sus sospechas de las estatuas junto a la puerta.
—Perdona, no quería ser grosera.— Respondió la comediante deshaciendo el gesto de su mano.
—No Luan, me refería a que no debiste tocar la puerta, tengo un mal presentimiento desde que vi esas estatuas.
Las chicas centraron su atención viendo como la puerta comenzaba a descender al suelo revelando un camino con unos escalones descendentes, mientras al mismo tiempo las estatuas al costado de la entrada comenzaban a moverse como si el tocar la puerta las hubiera activado. Cada una era un coloso de enormes extremidades con un diseño humanoide pero bastante rústico y geométrico, como robots, destacando por sus enormes manos, largos brazos y una expresión neutral en sus rostros con un diamante blanco en sus frentes que comenzó a brillar de forma intensa con una luz similar a un pequeño sol. Una vez totalmente erguidas, las estatuas debían medir más de 5 metros de altura y tomaron una pose agresiva con sus enormes manos abiertas en dirección a los jóvenes Loud.
Los ojos de Luan literalmente se agrandaron como platos, y su cola de caballo tomó la forma de un signo de admiración. —Hablando de asustarte tanto que podrías defecar ladrillos...
Casi al instante que dijo esto, Lynn apenas pudo reaccionar a tiempo para tomar a su hermano y apartarse de allí cuando una mano de los gigantes aplastó el lugar donde estaban. Luan que era la que estaba levemente más cerca de la puerta, quedó literalmente echa una tortilla en el suelo de una forma caricaturesca y visiblemente aturdida.
—¿QUE DEMONIOS SON ESAS COSAS?— Dijo Lynn poniéndose delante de su hermano para protegerlo preocupada al ver que esas cosas se movían muy rápido para su tamaño. Si bien estaba aterrada su instinto de hermana mayor protectora era mayor.
—Posiblemente los guardianes.— Dijo Lincoln atrás de su hermana desde el suelo causado por el empujón de Lynn, y finalmente confirmando sus sospechas de que fue lo que exterminó a los demás que intentaron entrar a la tumba del Rey arruinado.
Uno de los colosos comenzó a lanzar manotazos y puñetazos a Lynn que respondió con sus bien entrenados reflejos para evitar los golpes o desviarlos pero nunca recibirlos directamente, mientras tomaba distancia cada tanto con su experiencia en artes marciales. Si bien no temía a la idea intercambiar golpes con la criatura pese a la titánica diferencia de tamaño, su prioridad fue alejar al gigante de su hermano, dado que era un hecho que un golpe de esa cosa le rompería todos los huesos a Lincoln como mínimo, a diferencia de ella que gracias a su fuerza puede resistir los golpes o Luan que tiene un cuerpo con propiedades especiales. La deportista es cinta negra de varias disciplinas de artes marciales pese a su corta edad, incluso antes de llegar a ese mundo, por lo que está extremadamente capacitada en defensa personal. Pero tenía un problema, estaba sobrecargada, su cuerpo se movía más lento de lo que su mente pedía, y podía sentir que sus piernas estaban resintiendo el movimiento, sobre todo al girar o saltar, por lo que tenía que moverse con mucho cuidado o se podría lesionar. Y a consecuencia de esto, el gigante finalmente la atrapó en un agarre con su mano izquierda que cubría el cuerpo de Lynn desde la cintura hasta la barbilla.
—LYNN!— Grito Lincoln antes de que comenzara a rodar por el suelo tratando de evitar los manotazos del otro gigante que intentaba aplastarlo como había hecho con Luan.
Mientras, el coloso de roca que atrapó a la castaña, la levantó a lo más alto y comenzó a estrujarla con el fin de triturar allí mismo con su mano.
Lynn puso una cara de angustia apretando los dientes y ojos visiblemente en agonía. Hasta que repentinamente relajo su expresión como si solo estuviera fingiendo y puso una sonrisa burlona. —Lamento decepcionarte grandulón, pero soy más fuerte de lo que aparento.— Y finalizó lo dicho moviendo uno de sus pies que estaba libre para darle un rodillazo a la muñeca izquierda del gigante de roca, tan poderosa que el estruendo resonó por todo el lugar y despertó a cierta persona a lo lejos. La muñeca y mano del gigante explotó en pedazos que se volvieron polvo y piedrecillas, lo que hizo al gigante retroceder un par de pasos anonadado.
Ahora libre, Lynn cae de nuevo al suelo y desvió su atención a su hermano.—¡Linky! ¿Estas bi...?— Su pregunta murió al final, y es que si bien la castaña no lo admitiría en voz alta, vio hacer algo a su hermano que le dejó impresionada. Lincoln estaba evitando todos los golpes del coloso pese a que el titán era más rápido y tenía mucho más alcance que el chico dado lo enorme que era. El motivo era que cada vez que el hombre de roca se preparaba para dar un golpe, Lincoln ya estaba moviendo su cuerpo para evitarlo, como si desde el momento en que el ataque era lanzado, el chico ya sabía toda la trayectoria de forma instantánea. Y es que literalmente Lincoln esquivaba los golpes por milímetros, tanto que varios de estos golpes revolvían su cabello por la corriente de aire que generaban. Y aunque Lincoln estaba nervioso, daba la impresión de que solo lo esquivaba con el mínimo de distancia necesaria para no hacer movimientos inútiles que lo cansarán más.
—Sin problemas Lynn, creo, lo mantendré ocupado hasta que se me ocurra algo.— Respondió el chico con relativa calma pese a que se estaba jugando la vida en cada segundo.
La distracción de la chica le jugó encontrá, ya que cuando miro al frente donde dejó a su oponente manco, pudo ver un puño que venía directo a su cabeza con la intención de reventarla como si fuera un huevo. Lynn por puro reflejo de último segundo giro sus piernas para atrás y a un costado en un movimiento desesperado apoyándose completamente sobre su tobillo izquierdo. Efectivamente esquivó el golpe pero el movimiento tan brusco y mal planeado desencadenó un "crack" que la hizo caer al suelo de un intenso dolor. Había girado demasiado rápido sobre su tobillo y todo el peso que tenía lo sobrecargaron a tal punto que se rompió el hueso. Un error cometido por distraerse que le podría costar caro.
Su oponente ni lento ni perezoso preparó un nuevo golpe con la mano derecha abierta, dibujando un arco en el aire directo al costado izquierdo de Lynn. Golpe que solo podría compararse a que te arrolle un tráiler a 90 kilómetros por hora.
—Esto si que va a doler.— Dijo la castaña para sí misma sin poderse poner de pie, mientras levantaba su brazo izquierdo en pose de bloqueo o mientras apoyaba su mano derecha en el antebrazo de la misma como soporte adicional para resistir el golpe, y apretó los dientes para el impacto.
Sin embargo, un poco antes de recibir el golpe algo más hizo contacto con su brazo, algo más, "gomoso". Se trataba de Luan que se había reincorporado, si bien el golpe que había recibido antes la dejó bastante mal y temporalmente aturdida, no permitiría que un abusón de granito le haga daño a alguno de sus hermanos menores. Se lanzó estirando su cuerpo a toda velocidad para ayudar a su hermana menor inmediata. Los brazos de Luan se envolvieron en la muñeca de Lynn y sus piernas alrededor de su codo. Ambos cambiaron de tamaño para adaptarse al brazo de Lynn como si fueran sogas o tirantes aferrándose con fuerza, mientras todo el resto del cuerpo de Luan se transformó en una especie de escudo largo que cubría todo el costado de Lynn con el fin de ser un "amortiguador" para el golpe justo a tiempo.
El estruendoso manotazo las mandó a las dos casi 8 metros dejando una estela de arrastre en el suelo mientras Lynn usaba su pierna sana y su mano libre para frenar contra el suelo creando un par de zanjas al remover la tierra y las rocas. Probablemente si Lynn no tuviera todo ese peso extra dentro de su gema, el golpe las habría mandado a volar fuera de la montaña evidenciando que el gigante era tan fuerte como ella.
Lynn abrió sus ojos y lo primero que vio fue la cara de su hermana en la parte de arriba del "escudo" en que se había transformado, siendo este de color blanco en su mayoría por el diseño de la camisa de su hermana que se había acoplado a la forma, al menos del lado que Lynn podía ver. Cabe aclarar que Luan tenía los dientes apretados y los ojos bien abiertos como si aguantara el dolor pero al mismo tiempo tenía la cara pintada de rojo como si pasara una vergüenza.
Antes de que Lynn preguntará si algo malo le paso a su hermana comediante, Luan lanzo un grito en queja mirando por detrás. —HEY! AL MENOS INVÍTAME A SALIR PRIMERO!
Lynn quedó desconcertada, por lo que giró su brazo para ver la parte de atrás del "escudo" viendo que este tenía el diseño de la falda de Luan en toda la parte que recibió el impacto. Eso hizo que soltara la risotada al entender que, en términos simples, Luan había distribuido todo el tamaño de su cuerpo para agrandar su cadera que conformaría la parte delantera del escudo, donde obviamente recibió el manotazo del gigante. Dicho de otra forma, Luan recibió la madre de todas las nalgadas.
—¡NO TE BURLES LYNN! ¡NO PODRÉ SENTARME POR SEMANAS!
Incluso el coloso se llevó su única mano a la nuca como si intentara demostrar algo de pena por lo ocurrido. Pero luego parece recapacitar, sacudió su cabeza y se prepara una vez más para atacar a las hermanas.
—Esto es malo.— Dijo Lynn. —No puedo moverme bien con un solo pie.—
—Odio sumarme al escuadrón pesimista, pero admito que esos golpes me dejaron el cuerpo más rígido que un lagarto enyesado, apenas puedo moverme.— Dijo Luan haciendo un esfuerzo por intentar cambiar de forma aunque con dificultad notándose mucho dolor en su expresión, pues aunque fuera bastante resistente a los impactos contundentes gracias a que su cuerpo es extremadamente moldeable, siempre resiente parte del daño que recibe.
Mientras el coloso se acercaba a las chicas de forma intimidante para rematarlas, una nueva voz llamó su atención.
—Hey testarudo! ¿Es que tu madre no te enseño como tratar a las mujeres?
El coloso de roca, así como el par de castañas miraron a un lado.
Allí se encontraba una chica pelinegra que había pasado desapercibida hasta ahora, con su característica expresión de amargada recién levantada que parece decir "me cago en todo" escrita en la cara. Miró con unos ojos entrecerrados al monstruo de roca como si fuera un montón de estiércol. —¿Por qué no solo te tiras por el barranco y nos dejas tranquilos? Pedazo de tope para puerta sobrealimentado.
No se sabe muy bien si el coloso de roca se tomó a mal la provocación de Maggie, o simplemente al ser una nueva intrusa la consideró su nuevo objetivo. Sea como sea, este comenzó a cargar contra ella como un tanque antropoide dando grandes zancadas, y a llegar cerca de esta, lo cual no le tomó más de medio segundo, se lanzó de un salto lleno de intenciones violentas con el brazo extendido para darle un golpe tan potente, que en comparación, el golpe que recibieron Luan y Lynn seria una caricia de bebé.
La reacción de Maggie no fue la típica que tendrías cuando ves a un tipo de casi 6 metros que se lanza sobre ti con la intención de separar el alma de tu cuerpo de la forma más rápida posible. La emo simplemente levantó la cantimplora de agua que traía en mano, la destapó, y comenzó a beber con los ojos cerrados, ignorando completamente la montaña de dolor que se le venía encima.
Segundos más tarde, la criatura estaba rodando por el suelo detrás de Maggie pues para su sorpresa este había atravesado a la chica como si fuera un fantasma, y esa sorpresa sumado al excesivo impulso que tomó cuando se abalanzó, lo llevó a rodar por el suelo sin control hasta irse por el barranco que estaba a unos metros detrás de la pelinegra. Lo último que se vio del coloso, fue a este intentando sujetarse del borde de forma desesperada sin éxito por la falta de una mano. Se pudieron escuchar una serie de estruendos cada vez que el coloso se estrellaba en alguno de los niveles inferiores del camino que recorrieron el grupo ese día. En varios de esos golpes se escuchó claramente como el coloso se rompía en pedazos haciendo que Luan y Lynn pusieran gestos de dolor al imaginar como el tipo literalmente se partía su existencia. Era un hecho que no lo volverían a ver. Al menos no en una pieza.
—Supongo que es verdad eso de que a más grandes, más dura es la caída.— Remato Luan cuando los estruendos terminaron.
Maggie terminó su trago de agua y tapó el envase para dar un suspiro de alivio indiferente a lo que había causado. —Que asco de día.
—Escucha "Magdgy", mejor ve a ayudar a al apestoso que esta el solo con una de esas cosas.— Dijo Lynn a la chica emo mientras señalaba a un punto más alejado donde Lincoln seguía combatiendo al otro monstruo de roca.
Maggie abrió los ojos un poco mientras tiraba la cantimplora a un lado para correr a ayudar al mencionado.
Lincoln había comenzado a sudar, y a respirar un poco agitado, si bien procuraba moverse solo lo necesario para evitar los golpes y manotazos de su enemigo era un hecho que no podría hacerlo para siempre, sobre todo por que el tipo paresia desesperarse al no poder darle ni un golpe por lo que se movía de forma más rabiosa y violenta. Sin embargo, el chico ya estaba esquivando los ataques de forma más "automática" porque se habían vuelto predecibles, al menos para él, y a cambio su concentración estaba en algo más.
El coloso de roca levantó ambos brazos sobre su cabeza con los puños cerrados como dos enormes martillos y los bajó violentamente contra Lincoln.
En ese movimiento Lincoln pudo ver como la gema sobre la frente de su enemigo brillo de forma intensa por unos segundos confirmando sus sospechas y media sonrisa se dibujó en su cara.
Lincoln se movió y giró su cuerpo para estar de medio lado, haciendo que su cuerpo pasara la parte media de ambos puños, los cuales impactaron contra el suelo lo que levantó polvo y piedras además de sacudir toda la montaña. Incluso Lincoln tuvo que apretar un poco los dientes por el dolor del estruendo que sintió en sus piernas desde el suelo a pesar de que no alcanzó a darle directamente.
Los corazones de las chicas presentes se saltaron un latido, dado que desde esa posición, veían al coloso de perfil y parece que Lincoln había quedado debajo de su puño cuando en realidad estaba en medio de los dos.
Por su parte, Lincoln está tan concentrado que casi podía ver todo en cámara lenta, incluyendo una piedra partida que saltó del suelo directo a un lado de su cara la cual sujeto con su mano al verla de reojo. Y usando toda la fuerza que tenía, la arrojó contra la frente del coloso que estaba relativamente cerca al estar inclinado por el doble golpe que dio al suelo. Más específicamente, la piedra golpea el cristal blanco en su cabeza de forma tan directa y precisa, que este se fracturó como si fuera vidrio, lo que ocasionó que este lanzara algunas chispas y dejara de brillar.
El Monstruo se dejó de mover al instante, y seguidamente se desmoronó en pedazos, dado que todas las piedras que conformaban cada parte de su cuerpo no estaban realmente conectadas. Era como si se hubiera "apagado" y colapsara todo como un castillo de naipes.
Maggie dejó de correr poco a poco, respirando agitada por la carrera que dio, sin lograr ocultar lo impresionada que estaba con la quijada abierta, cuando después de ver al gigante colapsando pudo ver al peliblanco sobresalir a un lado del montón de rocas limpiándose las manos como si nada.
Lincoln por su parte le devolvió una mirada pretenciosa en una pose arrogante con sus brazos en jarra y una sonrisa. Luego alzó un poco la voz para que su hermana mayor inmediata lo escuchara. —Dime Lynn ¿Quien es el que tiene un poder inútil?
Lynn puso una cara de fastidio mientras Luan poco a poco recuperaba su forma normal con dificultad y mostrando una sonrisa dolorida. —Entendí la referencia a "David contra Goliat" jajajaja...
—Pues...gracias a mi el otro se fue de paseo al fondo del vallé y no me ves de arrogante.— Dijo Maggie cruzándose de brazos, aunque no tenía un tono particularmente recriminatorio en su voz, y se le escuchaba más bien aliviada por ver que Lincoln está ileso. —Por cierto, ¿Que eran esas cosas y de donde salieron?
—Creo que eran los guardianes de la entrada a la tumba del Rey arruinado. Luan los activó por accidente luego de discutir con Lynn.— Respondió Lincoln a la pelinegra revisando sus piernas para ver si no se había lastimado dado que le dolían un poco, pero confirmando que estaba ileso. Luego miró a Maggie recordando que la última vez que la vio, esta se encontraba inconsciente de un golpe de calor. —¿Estas bien Maggie?
Maggie le respondió con su sarcasmo característico. —Descuida, sobreviviré. Por cierto, creo que algo le pasó a tus hermanas antes de que les quitara al tarado de piedra de encima.
Lynn solo gruño por lo bajo mientras, intentado salvar su dignidad, intentó ponerse de pie con ayuda de Luan, dado que no podía usar una pierna, pero cuando intentó apoyar su brazo alrededor de la espalda y hombros de su hermana mayor para levantarse, la comediante recordó y resintió el peso que su hermana menor cargaba, haciendo que Luan cayera al suelo aplastada y retorcida como un muñeco de goma, con la deportista encima, sacándole el aire y haciendo que sus ojos se salgan de sus cuencas. —Lynn me caes bien, pero prefiero respirar.
Mientras Lynn se quitaba de encima de su hermana resignándose a quedarse sentada en el suelo, Lincoln y Maggie se acercaron a paso veloz dado que no les había quedado claro que le pasaba a Lynn, y fue cuando el chico vio el pie de la deportista en una posición anormal, y como ella hacía un esfuerzo en vano por ocultar el dolor que sentía, probablemente por orgullo. Luan no se quedaba atrás, ya que luego de salir de debajo de Lynn, se podía notar que la comediante movía su cuerpo de forma rígida y se quejaba constantemente de dolores como un anciano con artritis. Además de que su trasero parece inusualmente hinchado por alguna razón que el chico no entendía.
—Oye Dientón, deberíamos revisar el pie de la marimacho, eso no se ve nada bien. Y la bufona no creo que llegue muy lejos.— Dijo Maggie volteándose a ver a Lincoln, mientras ella bajaba un poco el cuello de su camisa revelando una gema de un negro brillante, de donde igual forma Maggie metió la mano y saco un botiquín de primeros auxilios.
Luan puso su mejor sonrisa para tranquilizar a Lincoln y Maggie, pese a que sus párpados cansados y ojos vidriosos transmiten de forma clara que no la estaba pasando nada bien. —Yo estoy bien tortolitos, ayuden a Lynn primero.
Lincoln se inclinó cerca de su hermana mayor inmediata. —Lynn necesito que saques todas las cosas del campamento por favor. Luego de montar todo, te daremos la medicina para tratar tu pie, y descansaremos hasta mañana.— Se volvió a ver a su otra hermana mayor. —Luan intenta no moverte mucho. Te daremos un analgésico y luego, por favor, descansa. Hoy seré yo el que se encargue de la cena — Luego se volvió a ver a la pelinegra poniéndose de pie. —Maggie, ayudame primero entablillar la pierna de Lynn y dales a ambas el analgésico. Iré a darle un vistazo a la zona para ver si no hay más peligros y volveré para ayudar a montar el campamento.
En situaciones normales Lynn, impulsada por su orgullo, se habría quejado de retrasar la misión otro día más. Pero también no podía negar su estado y lo inútil que era en ese momento. No era la primera vez que se rompía un hueso, después de todo es una deportista extrema, tiene una colección de huesos que se han fracturado mayor al número de años de vida. Pero no significa que ya se hubiera acostumbrado al dolor de los mil demonios que esto supone. Por lo que sin protestar, forzó su mejor sonrisa y se dispuso a sacar las cosas de su gema, que no eran pocas por lo que pidió espacio. Siendo que Maggie se puso a un lado de esta mientras preparaba el entablillado y Luan se quedó de pie detrás de las dos, a esta última le apetecía sentarse pero su adolorido trasero protestaría en respuesta. Entonces Lynn dio 3 golpecitos con su dedo índice en su gema, el comando para sacar todas las cosas que tenía en la gema, aunque dada la cantidad, duraría varios minutos.
Mientras cajas, cofres, muebles, estructuras y hasta una tienda de campaña del tamaño de una casa pequeña y demás parafernalias eran materializadas desde la gema de Lynn, Maggie preparó el entablillado y unas pastillas para el dolor para las dos hermanas de Lincoln tal y como este se lo pidió.
Mientras tanto el muchacho se separó para estudiar la soná de forma fugaz antes de centrar su atención en el campamento que tocaba montar antes de que se ocultara el sol, sobre todo para prevenir algún peligro. Miro por última vez al coloso que derrotó hace unos momentos, sería peligroso que se levantara y los atacara cuando tienen heridos, pero desde que le rompió el cristal de la frente este se había vuelto un montón de piedras. Se acercó a su cabeza, el cristal fracturado le llamó la atención nuevamente. "Tal vez deba quitarle esa cosa de su cabeza solo para asegurarme". Tras ese pensamiento puso su mano en este, estaba caliente aunque no para quemarle la mano, el problema es que estaba más pegado de lo que pensó, tuvo que sujetarlo con las dos manos y poner sus dos pies en la frente para tirar con todo el cuerpo, con algo de esfuerzo la piedra finalmente cedió y se calló de espaldas. Al mirarla de cerca noto que era del tamaño de una pelota pequeña y semitransparente. Tal vez valiera algo, así que la llevó a la gema de su pecho, emitiendo un destello naranja para seguidamente hacer que el cristal fuera "jalado" dentro como un aspiradora, lo que confirmó que ahora estaba guardado.
Volvió a ver el lugar donde estaban los restos de cuerpos cerca de la puerta que Luan abrió y se acercó allí un poco nervioso. Se encontró nuevamente con la cabeza parlante que ahora lucía inerte tras el castigo psicológico proporcionado por su hermana comediante. "Tal vez debería llevarla con el gremio, creo que incluso en este mundo no es normal encontrar una cabeza decapitada parlante." Luego de pensar eso, con mucho cuidado y asco, tomó la cabeza por los lados rezando que esta no recuperara la conciencia y le gritara por ponerle las manos cerca de la cara. Trató de meterla a su gema, pero para su sorpresa, no funcionó, lo cual le extraño por que desde que le incrustaron esa gema en el clan, nunca había fallado en meter objetos en ella, independientemente del tamaño como se vio en el caso de Lynn. Se puso a repasar mentalmente las restricciones que tienen las gemas de transporte cuando se las dieron en el clan, y entendió por qué falló, una de las reglas era que la gema no puede almacenar seres vivos con algunas excepciones como ciertas plantas u hongos. Lo que confirmaba que la cabeza seguía con vida a pesar de sufrir una especie de "muerte cerebral" por las bromas de Luan. Pensó entonces que lo mejor sería guardarla en algún cofre para transportarla, cuando volviera al campamento buscaría uno.
Mientras tanto miro la soná donde estaban los demás restos de cientos de individuos a ver si veía algo raro. Ahora no le quedaba ninguna duda que todos ellos fueron aniquilados por los dos colosos que derrotaron hace unos momentos. Al ver que no había más nada fuera de lo normal, decidió mirar de cerca los restos por si encontraba algo que pudiera serles útil. Casi todo estaba deteriorado o dañado, salvo por algunas prendas de cuero y telas que lucían de buena calidad aunque algo sucias, cosa que pudo reconocer por los comentarios que siempre le decía Leni sobre la calidad de las telas cuando le servía de modelo. Cuando terminó de apartar todo lo que podría llevarse y que no era muy pesado, siendo cerca de 8 o 10 kilos de telas de buena calidad y cuero, cálculo tal vez poder vender todo eso por algunas monedas de plata en algún pueblo cercano. Después de todo, cuando vives en una familia tan grande aprendes una o dos cosas sobre cómo aprovechar cada oportunidad para hacer dinero.
También podría llevar armas y armaduras de segunda mano, pero eso sería demasiado peso extra y comparado con el beneficio económico no compensa mucho. Sobre todo por tratarse de espadas rotas, martillos doblados y escudos destronados. Pero una de ellas llamó su atención. Adherido a un brazo esquelético había una ballesta de mano que no lucía nada mal aunque estaba algo polvorienta. La sacó del brazo esquelético y la levantó a la altura de su cara. Debió ser un arma de alta calidad porque pese al tiempo que tenía lucía en perfecto estado. Probablemente necesitará un mantenimiento pero la mirada inusualmente perspicaz del chico le decía que era funcional. Le sacudió el polvo y la tierra y encontró algunos grabados que decían "MT". Probablemente la firma del fabricante. Ademas su diseño de color negro con bordes dorados la hacia ver bastante elegante, probablemente siendo un arma personalizada. Tenía una base con un gran brazalete con interior de tela y cuero que se montaba en el brazo y se ajustaría con dos correas de amarre. Por lo que procedió a probárselo en su brazo derecho y lo ajustó. Era algo pesada considerando su tamaño pero manejable. La elegante ballesta descansaba sobre su brazo y puño cargada. Alrededor del brazalete había una hilera rodante de cobre que sostenía una serie de virotes sumamente afilados con punta de acero. Tomó una distancia considerable y apuntó a través de una mirilla del arma, directo a la cabeza del coloso inerte, específicamente a uno de sus ojos, y con su mano izquierda presionó un botón blanco a un lado del arma para ver si disparaba. El retroceso le sorprendió y lo desequilibró. Pero el disparo llegó sin problemas al objetivo tal y como calculó, se clavó con precisión y potencia sin igual directo en el ojo de la cabeza de piedra. Era obvio que no iba a recuperar ese virote viendo que se incrustó casi totalmente dentro de la piedra, pero el cargador alrededor del brazalete tenía 9 proyectiles más. Ya había estudiado el funcionamiento del mismo con la mirada, lo que le dio una leve teoría de cómo funcionaba el sistema de recarga. Así que tiró de una palanquilla en la parte central del arma con algo de esfuerzo, lo que hizo que el arma moviera varios mecanismos e hizo girar el anillo de cobre que tenía los virotes para colocar en posición un nuevo proyectil en la zona de disparo y al mismo tiempo volvió a tensar la cuerda dibujando una sonrisa infantil en su rostro. Quedó maravillado por lo práctica que era, y mentiría si dijera que no se sentía como un niño con un juguete nuevo en navidad, solo que uno mucho más peligroso y que obviamente un niño no debería usar, pero dada su situación era más que bienvenido.
En su gremio tenían armas a la venta pero eran sencillas y no muy de su estilo y las mejores se escapaban totalmente de su presupuesto. De hecho recuerda que el único que compró un arma fue Maggie, un cuchillo de plata encantado mas que nada por que le gusto el diseño. Lynn intentó probar un martillo de acero pero lo destruyó cuando la probó con un muñeco de entrenamiento, y de paso el muñeco también quedó destruido por lo que fue dinero desperdiciado. Y es que prácticamente no hay arma básica que pueda aguantar la fuerza de Lynn, además que sus golpes con las manos desnudas hacen más daño que casi todos los golpes de soldados veteranos con armas elite. Por otro lado, Luan dijo que no encontró ninguna arma lo suficientemente "divertida" para ella así que pasó de comprar alguna. De hecho el propio Lincoln reconoce que no visualiza un arma que pueda hacer juego con las habilidades de Luan.
Como sea, el punto es que ahora Lincoln estaba cómodo con su nuevo "juguete" que seguramente le ayudaría con sus labores, pero sobre todo, proteger a sus amigos y hermanas. La llevó a su gema de alma y tras un destello naranja esta se deslizó dentro de su gema como si hubiera sido jalada por una aspiradora, confirmando que la había guardado sin problemas.
Ya zanjado ese asunto de exploración y saqueo, fue a ayudar a montar el campamento, también para buscar el cofre con el que se llevaría la cabeza aparentemente viva, una caja para guardar las telas y cueros de segunda mano, y luego ayudaría a montar todo para preparar la cena.
Unas horas más tarde...
—Tienes que estar jodiéndome.— Dijo una adolescente castaña a una pequeña niña rubia que miraba un celular en la mano. Ambas caminaba en la noche dado que el sol se puso hace una horas, un farol de mano era su única fuente de luz pero en lugar de una flama, este tenía en su interior un hongo azul fosforescente que brillaba con una luz tenue similar a una antorcha.
—¿Como es posible que simplemente le perdieras el rastro a Fain con esa tontería de que su "mente se apago"?— Continuo la chica castaña con su cátedra de quejas. —No puede estar muerto, sabes bien que ese tipo es inmortal.—
La más pequeña se encogió de hombros sin dejar de mirar su dispositivo.
—Espero que siga en la tumba del Rey Arruinado, porque si se escapa no tendremos forma de rastrearlo. Sabes bien que puedo hacer esta misión yo sola, solo te traje para que me ayudaras a rastrear al objetivo y ahora eres totalmente inuti...
La pequeña niña rubia interrumpió las quejas de su compañera levantando su mano para pedirle que se detuviera. Luego señaló al frente como si advirtiera algo.
La castaña agudizó su mirada lo mejor que pudo y vio una fogata a la dirección en que se dirigían. Sin duda, un campamento. —¿Cuantos son?
En respuesta la niña levantó cuatro dedos.
—¿Un campamento de cuatro personas en la cima de la tumba del rey arruinado? Podría ser Fain, pero es raro por que su banda no es tan pequeña.— La chica castaña procede a meter la mano dentro de su farol para tocar el hongo brillante, lo que hizo que este se apagará. Luego lo llevó a una gema verde en su pecho donde lo guardó. —Bien, toca comenzar una nueva partida y parece que seremos nosotros los que comenzaremos con el desarrollo de las piezas en el tablero. Sé que es tonto pedirte esto, pero no digas ni una palabra y acerquémonos con cautela.— Dijo con una sonrisa en la oscuridad y volteo a ver a su compañera. —Si las cosas se ponen feas, ponte detrás de mí.—
La más pequeña asintió con la cabeza y apagó la pantalla de su celular por ahora. Tomó la mano de la otra chica y las dos avanzaron con cautela.
Luego de unos minutos de aproximación. Las chicas notaron que el campamento era bastante grande para tratarse de cuatro personas. Pero lo que les llamó la atención fue una pareja de adolescentes sentadas en unos bancos frente a una fogata que salía de una cocina de leña, la cual, tenía una olla grande encima de la que salía un olor a sopa de pescado que sin duda debía saber bastante bien. Los adolescentes era una chica de cabello negro largo y un chico de cabello blanco que las recien llegadas conocían muy bien, o eso creían.
La pequeña rubia jadeó un poco de sorpresa al reconocer al chico.
—Odio romper tu burbuja Lorita. Si, es probable que ese es Lincoln, pero te aseguro que no es nuestro Lincoln. Y puede que sea el rey enemigo de esta partida.— Dijo la castaña a la pequeña con algo de severidad.
En respuesta la rubia dio un suspiro largo y triste.
Detrás de la pareja de adolescentes había una enorme tienda de campaña, ademas de varias cajas, barriles y cofres por los alrededores. Sin duda los otros dos que faltaban debían estar dentro, tal vez durmiendo.
La castaña al estudiar la situación volvió a dirigirse a su compañera. —Tenemos la ventaja de ser las fichas blancas de esta partida. Bien hermana, necesito que te centres. Solo veo a dos de cuatro, por lo que asumo que los otros están en la tienda. Lo que significa que están en una posición desfavorable donde puedo ponerlos en jaque si hacemos esto bien, solo en caso de que sean hostiles. Pero quiero que me des información de ellos. Es obvio que ellos tampoco son de este mundo por lo que deben tener habilidades especiales, y quiero saber de lo que son capaces si las cosas se complican. Sobre todo de esa tetona emo de cabello negro, es la primera vez que la veo. Y si la suerte nos sonríe, puede que ellos sepan a donde esta Fain, o que le pasó.
La pequeña suspiro y procedió a hacer caso a la petición de su aparente hermana mayor, sacando de vuelta su celular, lo encendió y se puso a presionar botones rápidamente.
Mientras la castaña sigue espiando a la pareja aprovechando que siguen ocultas en la oscuridad de la noche.
Volviendo de vuelta con el grupo original. Lincoln y Maggie estaban haciendo de guardia. Sin embargo tenía rato de estar charlando y por el aspecto en la cara de los jóvenes, parecería que la conversación había escalado a cierto rumbo.
—Bu-bueno… Dientón, eso es algo muy importante para mi, pero no me molestaría tanto... si es contigo.— Dijo Maggie mientras se inclinaba cerca del chico en su silla.
Lincoln comenzó a sentir calor, a pesar de que la fogata ya había descendido. Hacia el esfuerzo por empujar las palabras que se había atorado en su garganta y volvió la mirada a un lado con una risa tonta. Pero en ese momento, logró captar algo de reojo y la mirada del chico se endureció de golpe, y como un rayo llevó su mano derecha a su gema, donde luego del destello sacó un peculiar artefacto montado a su brazo. La ballesta que encontró esa tarde. Apuntó a un lugar en concreto en medio de la oscuridad.
—Salgan de allí y vengan muy lentamente, prometo no lastimarlas chicas, si no veo que hagan algo raro.
Maggie no veía nada. Lo cual era normal, la oscuridad de la noche era muy densa, pero si algo sabía era que la vista de Lincoln era muy buena, incluso pudiendo ver en la penumbra. Por lo que Maggie sin dudarlo metió la mano en su gema del pecho sacando una daga de combate blanca con mango oscuro. —¿Cuantos son?
Lincoln le respondió a su amiga sin dejar de mirar y apuntar. —Dos, un par de niñas pero no las conozco de ninguna parte.
—Hey! hey! no me insultes enano! Para tu información tengo 13 años!
Las chicas castaña y rubia se acercaron a la pareja viéndose descubiertas. La primera caminaba en una posición relajada con una expresión neutra y sus manos en puño en la espalda, evidenciando que tenía mucha confianza al tener la guardia completamente baja pese a que el chico le apuntaba con un arma letal. La más pequeña caminaba a sus espaldas pegada a la cintura de su compañera. Las dos quedando a la vista de Lincoln y Maggie gracias a la luz del fuego, por lo que finalmente podemos ver bien el aspecto de las dos.
La más bajita aparentaba unos 8 años, una chica de cabellos rubios y lacios hasta la altura de los hombros que caen de forma paralela en toda su cabeza excepto al frente donde usa un broche en forma de osito marrón que sostiene la mitad de su cabello delantero izquierdo hacia afuera. Esto hace que solo la mitad delantera de su rostro sea visible dado que su cabello cubre la mitad de su cara, también los lados de su cabeza y su nuca. Su expresión es totalmente inmutable e inexpresiva, destacando algo de sombra azul en su ojo visible medio—abierto. Usaba un pequeño gorro de lana negro, una camisa sin mangas celeste y sobre esta una camisa manga corta abierta por el frente de color negra con unos bordes blancos al final de las mangas. Tenía dos pulseras de perlas negras en las muñecas. Usaba pantalones de tela color café oscuro con bordes blancos al final. Zapatillas celestes con medias blancas. La chica a primera impresión parecía un cruce entre una hípster y una emo en su forma de ser y estilo de ropa, tenía su celular celeste en mano con el que no paraba de escribir de forma compulsiva.
La otra chica lucía un poco mayor aunque no tanto para haber dicho que tenía 13 años, o simplemente era una adolescente de baja estatura como Lynn. Mantenía su expresión de soberbia despreocupada. Era propietaria de un cabello castaño revuelto sin peinar cuyo largo llegaba hasta la mitad del cuello. Llevaba grandes lentes dándole un aspecto intelectual. Usa camisa sin mangas de color rojo, sobre esta un chaleco manga larga acampanadas de color verde oscuro abierto por la parte de delante. Usaba un pantalón café sencillo hasta la mitad de las espinillas, para terminar con un par de tenis blanco con negro y medias rojas.
—Diría que me sorprende encontrarte pero ya eres como el cuarto Lincoln que veo desde que llegamos a este mundo.— Dijo la castaña y de forma inconsciente puso una sonrisa retorcida mostrando sus dientes mientras se ajustaba las gafas con el dedo medio de su mano izquierda.
Esa sonrisa, que transmite malicia, inocencia y picardía, esa que intentaba ocultar de forma fallida las travesuras de los pensamientos de una chica. Esa sonrisa, que para Lincoln era un sello característico de una niña muy apreciada para él y que no veía desde que llegaron a ese mundo.
—¿Lisa?
