Una mañana fría y despejada es la única testigo de la interacción pequeña de dos peculiares personajes.

Mob hace su viaje como cada mañana hacia su escuela secundaria, caminando a un ritmo constante y seguro. Su cara no delata ningún pensamiento o emoción, sin embargo, Mob se siente algo sediento, esta mañana no tomó demasiada agua, por lo tanto se desvió un poco de su camino, hacia una máquina expendedora de bebidas.

Estando frente a ella, Mob le da una mirada rápida a las diferentes opciones disponibles, agua, bebidas energéticas de distintos sabores, algunos cafés y té, Contempla un rato a la máquina, se ve reflejado en ella, su cara, normalmente estoica, tiene un ligero ceño fruncido. Mira su reflejo por unos segundos más y luego se vuelve a enfocar en las bebidas.

No tiene ganas particulares de nada, lo mejor será solo tomar el agua y saciar su sed; pero el pensamiento de té lo hace parar antes de estar cien por ciento seguro. Sería una pena solo tomar agua, después de todo se tomó el tiempo de llegar a la máquina, seguro si solo toma el agua se arrepentiría más tarde de ello.

Aún indeciso, no se da cuenta que alguien se le acerca lentamente por el lado derecho. La persona ve a Mob de manera tranquila, esperando su turno pacientemente.

Mob aún no se puede decidir entre el agua o el té.

El hombre espera pacientemente, revisando casualmente sus alrededores con una mano en su bolsillo y la otra sosteniendo su maletín.

Mob sigue indeciso.

Un par de minutos pasan, el hombre sigue esperando.

Mob aún no se decide.

Pasa otro minuto más, el hombre abre su boca para hablar-

Mob elige el té, se tienta el bolsillo donde se encuentra su cartera, no la encuentra; apurado empieza a hurgarse los demás bolsillos sin poder encontrar su cartera.

Después de revisarse varias veces Mob se da por vencido, echa su cabeza hacia abajo y se prepara para marcharse.

Ha…

Un suspiro lo detiene, mira hacia atrás suyo, por fin se da cuenta que había otra persona con él.

Un hombre alto; de cabello blanco, brillando de manera antinatural; Una tez morena, con piel casi perfecta; una chamarra de cuero, color negro; pantalones casuales, también negros y una bufanda roja.

El hombre lo ve por unos segundos, por unos instantes Mob cree que el hombre le va a reprochar el quedarse tanto tiempo parado frente a la máquina, sin embargo, el hombre lo sorprende extendiendo su mano, ofreciéndole un par de monedas.

Mob está perplejo, no se esperó esto del hombre, aun así, toma el dinero ofrecido con algo de renuencia, se voltea a ver la máquina de nuevo, con la intención de elegir el té, sin embargo, se lo piensa de nuevo, quizás el misterioso hombre querría su cambio de vuelta, en cuyo caso, comprar el agua sería lo correcto, el chico vuelve a dudar.

"¿Qué pasa? ¿No vas a comprar nada?" El hombre inclina un poco su cabeza, curioso por la pausa repentina del joven.

"No, no es eso… es solo que no me decido" El joven con corte peculiar voltea a ver al hombre. "Creo que solo tomare agua"

"...Ya veo" El hombre alza una ceja, dudando de las palabras del chico.

Mob vuelve a ver la máquina, mira de reojo el té con un poco de anhelo, aun así, voltea su mirada hacia el agua y la escoge.

Recoge rápidamente su bebida y el cambio, voltea para con el hombre, le entrega el cambio y se inclina en señal de gracias, luego se da media vuelta y resume su camino a la escuela.

El hombre está un poco aturdido, todas las acciones del chico fueron muy rápidas, casi sin pensarlo llama al joven.

"Oye chico" Mob se congela "¿Estás bien?"

El psíquico voltea de manera preocupada "¿A qué se refiere?"

"No, es solo que me dejaste aturdido con tu rapidez" El hombre lanza una sonrisa incómoda sin saber que más decir.

"Ya veo" Mob piensa por unos segundos "Es solo que tengo prisas para llegar a la escuela"

Sin más que decir el chico vuelve a darse la vuelta y trata de resumir su caminata, sin embargo el hombre lo detiene.

"¿Estás seguro de que no quieres el té?" El hombre señala a la máquina expendedora.

El psíquico nuevamente se para en seco, voltea a ver al moreno con una cara sorprendida, abre su boca para hablar pero es interrumpido.

"Perdón no quería asustarte, es solo te vi mirar de reojo el té" El extraño se rasca el pelo, un poco incómodo sin saber si notar aquello era realmente raro o no.

El chico regresa apenado, el hombre le extiende un par de monedas más, la máquina expendedora es alimentada una vez más, ahora hay té en la mano de Mob.

"Yo-" El moreno levantó una mano, le da una señal de que espere y se queda viendo fijamente a la expendedora. Después de unos segundos se decide por té también, introduce un par de monedas y elige la bebida, la toma de forma tranquila y sin mucho esfuerzo la abre, toma un pequeño trago, lo saborea y después traga, voltea a ver a su acompañante.

"No tienes nada que agradecer, tan solo quise ayudarte" El hombre ofrece una sonrisa.

"De cualquier forma gracias, gastaste más de lo que deberías a ver hecho por mi indecisión" El joven está preocupado "Gracias"

"No hay de que" El hombre levanta una ceja "Si me lo permites ¿Porque decidiste ir por agua si ya tenías en mente el té?"

"A… es solo que… últimamente he estado indeciso" El chico reveló sin mucho problema, la presencia de aquel hombre le parecía reconfortante.

"¿Oh? ¿Algún proyecto, tal vez no sabes a dónde vas a ir al terminar la escuela?" El extraño recargo su maletín en su hombro.

"No, es… es una chica, no puedo decidir en confesarme, normalmente eso es normal, pero está vez puede que sea la última" El psíquico se sonrojo un poco al recordar a aquella chica.

"¿Qué pasa, se va de tu escuela o algo así?" El moreno tomó otro trago de su té.

"Si" El estudiante se tornó cabizbajo.

"Ah… eso lo explica entonces" El extraño volvió a sonreír "La verdad es que yo pasé por algo similar, hace ya mucho tiempo" Tomó otro trago más de su bebida "Aunque técnicamente no me rechazaron, jamás la volví a ver"

Mob no pudo evitar pensar en un posible rechazo "Ya veo… ¿No se arrepiente de ello?"

"¡Ja!" El hombre se veía feliz "Tengo muchos arrepentimientos, he hecho muchas cosas malas, pero ella no fue una de esas cosas, incluso hoy en día persigo la estrella fugaz que vimos durante nuestra última noche juntos" Miro al cielo con nostalgia "La verdad ya no recuerdo mucho de aquel tiempo, pero si recuerdo la promesa que nos hicimos"

"¿Qué promesa?" El psíquico no pudo evitar inquirir.

"Que nos reuniremos de nuevo siempre y cuando yo la busque por la eternidad y ella me espere por la eternidad" El extraño dió una mirada nostálgica al cielo.

"...Ya veo" Mob realmente no lo comprendía, pero no estaba a punto de decírselo al extraño.

"En cualquier caso, siento que deberías decírselo" El hombre lo vio seriamente "Tengo el presentimiento que te arrepentirás si no lo hicieras"

El joven no volvió a hablar, solo contempló de manera callada las palabras del hombre, llegando a su propia conclusión.

"De cualquier manera, ya te quité mucho tiempo" El moreno extendió su mano hacia el psíquico "¿Fue un gusto conocerte…?"

"Ah! Soy Shigeo Kageyama mucho gusto" El chico recibió el saludo.

"Shirou Emiya" El hombre… Shirou sonrió una vez más "Suerte con tu confesión" Sin más, el ya no tan extraño hombre se marchó.

Shigeo contempló la espalda de ese hombre un poco más y, después de unos segundos, resumió su camino a la escuela

La máquina expendedora estaba muy feliz de recibir tanto dinero ese día.