Todos los personajes utilizados en esta historia son propiedad de Rumiko Takahashi y son usados en esta narración con fines de entretenimiento sin ninguna intención de lucro.

Algunos días han pasado desde el engaño del que Sango fue víctima y que costó la vida de su hermano, la tristeza ha reinado en el grupo pero la última batalla en el castillo de Naraku ha traído un poco de sosiego tanto al destruido corazón de la cazadora como al equipo en general, los ataques del demonio que portaba piel de mandril han sedido brevemente, todos saben que planea alguna nueva trampa para apoderarse de sus fragmentos así como deshacerse de ellos pero necesitan tomar este pequeño tiempo para recobrar ánimo y energías.

- ¡Inuyasha, realmente estoy muy cansada!, ¿podamos descansar un poco antes de continuar la búsqueda de más fragmentos? - pregunto la exterminadora con nostalgia - ¡creo que será lo mejor¡, permaneceremos en la aldea de Kaede un par de días - contestó el de las orejas de canido, - ¡yo también pienso que sería lo más prudente!, es necesario reorganizarnos para estar preparados para las próximas tretas de nuestros enemigos, ¿no es así?, ¡linda Sango! - añadió Miroku tocando indebidamente a la chica que de un golpe lo detuvo abruptamente - ¡quiere comportarse, excelencia! - reclamo la chica afectada mientras el zorrito mágico regañaba al monje - ¡eso te pasa por mañoso! - Kagome reía divertida por la extraña escena mientras aprovechaba para interrogar al mitad demonio, - ya que estaremos un par de días aquí, ¿crees que pueda regresar a mi casa pasado mañana? - cuestionó la chica - ¡pero Kagome, estamos a la mitad de nuestra búsqueda, además sin tus poderes espirituales no podremos ver los fragmentos! - recalco el de cabellera platino mientras la joven del futuro agachó la cabeza con pesar.

- ¿porqué desea volver a casa en estos momento, señorita Kagome? - preguntó el maldito con el hoyo negro, - pasado mañana es mi cumpleaños y me gustaría celebrar ese día con mi familia - explico la joven del arco, - ¡Inuyasha, deja a Kagome ir a su casa, esa es una fecha importante para ella, no seas ogro! - replicó Shippo con furia - ¿como celebran los cumpleaños en tu época? - pregunto curiosa Sango dirigiéndose a su amiga - ¡eso depende del lugar pero en general salen a festejar con algunos amigos o si es algo familiar suelen comer pastel! - narro entusiasta la chica, - por lo que entiendo en su época es común festejar un cumpleaños, ¿no es verdad?, en este período sólo las personas ricas puede hacer eso, le gente común no tiene medios para algo así - contó el sacerdote con seriedad mientras Kagome escuchaba aquello con tristeza - ¡ja, a quien puede importarle eso de celebrar un cumpleaños, tenemos otras cosas de que preocupemos pero ya que es tan especial para ti, ve, solo recuerda no tardar, ¡tenemos que planear nuestros próximos pasos! - exclamó el mitad demonio y enseguida fue abrazado con cariño por su amada.

- mi papá me regalo un pescado que cazo para mi cumpleaños, fue algo lindo que recuerdo con cariño porque fue poco antes de que muriera - evocó el zorrito con lágrimas en los ojos, - hace cuatro meses mi familia se reunió para agradecer a los dioses por que Kuhaku llegó a los 11 años - todos miraron a la exterminadora con profunda tristeza, pero ella explicó que recordar aquello le daba fuerzas para seguir en su lucha, lo que devolvió un poco la simpatía a la extraña platica que Miroku continuó al contar que el monje que lo crió solía regalarle dulces el día que recordaban su nacimiento. A diferencia de Kagome que tenía variados y felices recuerdos de su cumpleaños, los demás apenas tenían remembranzas relacionadas a esa fecha y todas eran tristes, eso le hizo preguntar algo al chico perro que permaneció callado durante la conversación.

- Inuyasha, ¿que día es tu cumpleaños? Interrogó curiosa la de poderes espirituales, - ¡ja, a quien le interesa eso, ustedes sigan platicando boberias, yo voy a ver que habrá para la cena! - el Hanyo se marchó visiblemente molesto por la pregunta mientras en su mirar podía verse un rastro de dolor, cabizbajo se alejo del grupo para internarse en el bosque, todos notaron la extraña actitud del joven y decidieron darle su espacio, continuaron platicando de vanalidades pero le sugirieron a Kagome ir tras él muchacho pues solo ella tiene el poder de darle consuelo, sin dudarlo la mujer corrió tras la pista del perro demonio esperando saber que lo acongoja.

Cuando por fin alcanzó al chico noto que este yacia recargado sobre el árbol del tiempo en el que alguna vez quedó cautivo, su semblante lucia apagado y desencajado - ¿que te ocurre, Inuyasha?, si mi pregunta de hace rato te incómodo solo olvidala, es mas, ¡no iré a mi casa, tienes razón, es de mayor importancia planear lo que haremos de ahora en adelante! - agregó la de uniforme escolar esperando que la actitud del híbrido cambiará.

- Dentro de tres dias - el chico perro soltó la frase con nostalgia, - ¡no entiendo!, ¿qué pasará en tres días? - preguntó Kagome, - de los pocos recuerdos que tengo con mi madre uno de los que más aprecio es cuando ella me regaló una pelota por mi cumpleaños, después me tomo entre sus brazos y tarareo una hermosa melodia, al poco tiempo ella falleció - la joven quedó helada ante tal narración - ¡lo siento, no lo sabía, no debí preguntarte al respecto, solo te hice recordar cosas dolorosas! - espetó la chica con enorme vergüenza, - ¡no tienes porqué disculparte, no fue tu culpa, es solo que me hubiera gustado poder pasar con ella muchos aniversarios como el que ocurrirá dentro de tres días, no es que odie estas cosas, es solo que nunca he tenido con quien compartirlo, pero tu no te preocupes, ve con tu familia, yo te estaré esperando¡ - Kagome no podía creerlo, el cumpleaños de Inuyasha es un día después del suyo, no cabe duda que su encuentro no fue una casualidad.

- El otro recuerdo que guardo referente a ese tema es con Kikyo, el único cumpleaños que pase a su lado me obsequio un pequeño recipiente con ungüento medicinal para curar las heridas con las que terminaba al ayudarla a acabar con varios demonio - era inevitable no relacionar algo con la sacerdotisa, la chica de uniforme verde de inmediato suspiro derrotada pero luego recordó su decisión. Inuyasha aún sigue preocupado por Kikyo, su resurrección ha sido un golpe bajo para su corazón pero también para el de Kagome que sin darse cuenta se ha enamorado locamente del mitad demonio, no puede negar que siente celos de la mujer de la que hoy es reencarnación pero en el fondo a asimilado algunas cosas, a pasar de que son tan diferentes en muchos aspectos ambas comparten un fuerte amor por el mismo chico y ya sea el alma del pasado o la del futuro, ese vínculo siempre permanecerá porque su destino es encontrarse eternamente, prueba de eso fue enterarse de las fechas canónicas en sus cumpleaños, la joven de negros cabellos sabe que el chico perro nunca podrá olvidar a la hermosa sacerdotisa pero también está segura de que ella y el hanyo también poseen un lazo especial e inquebrantable, después de todo los tres comparten un historia en común unida por la perla de shikon, por eso escogió permanecer junto a su amado sin importar si este da la vida por su antigua novia, pues se siente feliz acompañándolo a él y a sus nuevos amigos.

- Inuyasha, ¿alguna vez has comido pastel de cumpleaños? - interrogó la arquera, - no que recuerde, he comido deliciosas cosas en tu casa y también las que traes a este tiempo pero no recuerdo nada llamado pastel - corrigió el de blanca cabellera, dándole una brillante idea a la mujer, sin explicar más, Kagome abrazo al mitad demonio para hacerle saber que no está solo, al final lo convenció de regresar con los demás para ir a descansar mientras un plan ya se ha formulado en su cabeza.

A la mañana siguiente todos se levantaron para revisar sus armas y reparar cualquier desman, eso los mantuvo ocupados y la noche cayó abruptamente, al clarear el nuevo día Kagome se dispuso a regresar temprano a su casa para disfrutar las comodidades de su hogar así como para ver a sus amistades, antes de marcharse Inuyasha la acompañó para despedirla y antes de partir le entregó un pequeño amuleto junto con una flor - usalo para protegerte, desde que tengo memoria siempre lo he tenido con migo, ahora deseo que sirva para cuidarte a ti, ambas cosas son tu regalo de cumpleaños, no creas que lo olvide, diviértete y no tardes mucho o iré por ti¡ - el de ropas rojas entrego los objetos a la jovencita que emocionada y conmovida abrazo al tímido muchacho que la acompaña, - ¡muchas gracias, prometo usarlo siempre! - llorosa la arquera demostró su sentir por aquella acción, - ¡ya apurate, Kagome, de lo contrario no disfrutarás tu fiesta! - el perro demonio señalo y se alejo de la joven para permitirle marcharse, esta se despidió agitando su mano y partió al futuro.

En su época todo luce tranquilo, el sol brilla radiante y la familia Higurashi ya espera a la adolescente con ansias para celebrar su aniversario, la chiquilla aprovecho para ir a la escuela al menos un día, después regresó a casa acompañada de sus amigas y del singular Hojo que se presentaban para acompañar a la azabache en su celebración, todo fue diversión y platica emotiva, Kagome se sentía extremadamente feliz, necesitaba ese desestres para olvidar un poco todo lo amargo que vivió hacen poco, no se arrepiente de haber venido no sólo porque pudo pasar un día sensacional, sino también porque eso le permitirá llevar todo lo que necesita al pasado.

Para Kagome pasar la noche en su cama fue lo más reconfortante de su visita a casa, al despertar se levantó llena de alegría y antes de regresar a la época feudal se fue a comprar algunas cosas que llevara con ella, al conseguirlas atravesó el pozo a toda prisa para ir lo antes posible a lado de sus amigos, sin embargo al llegar al mismo sitio quiñentos años atrás su emoción desapareció, desde su lugar podía ver el fuego que ardía cerca de la aldea y los gritos que le acompañaban, sin dudarlo dejó todo lo que traía con sigo y salió disparada para auxiliar a su equipo que ya lucha para devolver la paz.

La chica del hiraikotsu fue la primera en aparecer - Sango, ¿qué está ocurriendo? - pregunta a la cazadora que montada en Kirara hace frente a varios monstruos, Kagome lanza algunas fechas consiguiendo ayudarla, - ¡al fin has vuelto, una horda de demonios atacó la aldea, Shippo y yo nos quedamos aquí para proteger a la gente mientras Inuyasha y Miroku han ido tras el jefe del ataque, es un enemigo que controla el agua, ellos necesitan tu ayuda pero ten mucho cuidado¡ - recomendó la exterminadora a su amiga que ya va en busca de los varones del grupo.

- Inuyasha, ¿están bien? - preocupada pregunta la joven - Kagome, ¡no te acerques, este monstruo es muy fuerte! - la de uniforme verde presencia como el mitad demonio y el monje encaran al demonio que con el agua es capaz de crear escudos que le protegen de los ataque de la Tessaiga y del hoyo negro a la vez que utiliza el líquido para crear potentes ataques que meten en aprietos a los jóvenes, sin dejar de ver la pelea y sirviéndose de sus poderes espirituales la viajera del tiempo vislumbra el brillo de un pedazo de la perla que se encuentra incrustado en la frente del enemigo, sabedora de que sus flechas no podrán pasar la barrera de agua diseña un plan basado en lo que ha observado.

- Monje Miroku, ¡por favor utilice el hoyo negro para absorber toda el agua del lago¡ - aunque extrañado por la petición de la fémina el hombre accede a la solicitud - Inuyasha, ¡ahora tu lanza tu ataque al monstruo pero la dirección debe ser del suelo hacia el cielo! - explicó la de cabello negro - ¿como que al cielo, que planeas? cuestionó irritado el mitad can, - ¡solo hazlo, confía en mi! - sin entender muy bien el plan de la chica el Hanyo lanza su ofensiva, la intención de la chica es que el agua siempre se mantenga abajo por efecto del hoyo negro y que el viento se disperse hacia arriba para crear un espacio en el que la flecha pueda cruzar sin ser detenida por la barrera de formada por ambos elementos, para conseguirlo Kagome se acerca corriendo a la orilla del lago y lanza una flecha sagrada que da justo en el blanco purificando a la criatura, pero antes de regresar a su forma original un chorro de miasma brota bañando todo a su alrededor, al notarlo el de orejas de perro grita desesperado porque sabe que Kagome recibirá todo ese veneno pero no tiene el tiempo suficiente para salvarla, asustado espera lo peor pero cuando todo parece perdido Kirara aparece logrando quitar a la chica justo antes de recibir la toxina, finalmente Sango utiliza una de sus herramientas y dispersa el veneno del lugar.

Al regresar todo a la tranquilidad una pequeña criatura acuática emerge del agua para agradecer a los valientes por salvarle del poder oscuro de la perla, les narra como un enjambre de avispas lo atacaron para colocarle el fragmento en su frente mientras señala el pedazo que Kagome resguarda en sus manos ya con otra tonalidad, todos saben que el ataque fue orquestado por Naraku y que no tendrán mucho tiempo de descanso antes de volverlo a enfrentarlo.

Enojado Inuyasha reclama a la arquera por ponerse en gran riesgo pero ella solo sonríe aliviada agradeciendo a Sango y Kirara por salvarla, con más calma todos regresan a casa de Kaede para intentar ayudar a los aldeanos y para curar las heridas provocadas por la batalla, momento que la adolescente utiliza para desaparecer por unos instantes, - ¿han visto a Kagome? - interroga el híbrido con preocupación, - ¡hace un momento estaba aquí! - añade Shippo, pero antes de que el de orejas de perro salga a buscarla, la voz de la joven calma los ímpetu y su silueta cruza la puerta - ¡aquí estoy, no se preocupen! - responde la chica - ¿porque nos espantada de esta forma?, ¡no salgas a esta hora, es peligroso! - contradice enojado el mitad demonio, - ¡perdónenme, no fue mi intensión, tenía que ir por esto! - añade la chica mostrando tres cajas - ¡espero que aún sirva! - expeta con tristeza mientras coloca una de las cajas en la mesa y la destapa dejando ver una figura colorida - ¿que es eso? - pregunta el zorrito, - es un pastel, ¡lo traje para celebrar el cumpleaños de Inuyasha! - todos reaccionan con asombro y alegría ante lo expuesto.

De la caja pequeña Kagome saca curiosas figuras que reparte a los presentes y les indica como usarlo - este es un gorrito de cumpleaños, ¡armenlos de esta forma y coloquenselo en la cabeza! - todos obedecen e imitan la indicación de la chica, incluso el refunfuñon joven de blanca cabellera, el inusual adorno le resultó sumamente divertido y acepya usarlo, después la azabache toma tres velas y las coloca en el pastel, las enciende y le pide a Inuyasha soplar las velas - ¡pero antes de apagarla no olvides pedir un deseo, no nos lo digas o no se cumplirá! - sorprendido el de orejas de perro accede gustoso, sabe muy bien lo que va a pedir, acto seguido sopla las velas, Kagome corta y reparte el bizcocho a cada uno de los presentes pasando desde Shippo hasta la anciana Kaede, todos lucen maravillados por el sabor del suculento postre.

- ¿porque has puesto tres velas, tiene algún significado? - cuestiona la exterminadora, - hace poco Inuyasha me contó que solo dos veces a celebrado un cumpleaños, el primero fue con su madre y el segundo con Kikyo, así que esta sería la tercera vez que lo hace, por eso son tres velas, quería que fuera algo especial para él! - todos escuchan embelesados la respuesta de la joven y sin más que decir continúan comiendo pastel, cuando todos lucen distraídos Kagome toma la última caja y sale sigilosamente de la casa pero el Hanyo se da cuenta y la sigue velosmente - ¿porqué sales de esta forma, es muy peligroso? - regaña el perro demonio - ¡lo sé, pero quería entregarte esto¡ - la chica extiende la caja al de ropas escarlata quien la abre para ver su contenido, adentro hay dos bolsas de papás que el chico adora y un guardapelos con una foto de todos en su interior, - este objeto fue un regalo de mi padre antes de morir, me ha acompañado y cuidado siempre, ahora quiero que tu lo conserves y que te proteja tanto como a mi¡ - la arquera añade mientras los ojos del mitad demonio se tornan cristalinos y abraza con fuerza a la mujer - ¡este es el mejor cumpleaños de mi vida, gracias por permanecer a mi lado! - explaya el joven mientras algunos pensamientos inundan su cabeza, recuerda que su madre y Kikyo murieron poco después de celebrar esta fecha, pero siente total seguridad de que el ritual de pedir un deseo antes de soplar las velas es poderoso y cumplirá su petición, su único anhelo es que Kagome no muera y pueda estar con ella para siempre, el abrazo se alarga y la escena culmina con un susurro que la arquea deja escapar - feliz cumpleaños -.

FIN

Este es el primer Oneshot que escribo y espero sea de su agrado, su creacion obedece a la dinámica #porque_cinco_fiestas_son_mejor_que_una para celebrar los cumpleaños de Inuyasha y Kagome, los espero en la siguiente historia para festejar los cumpleaños de Ranma, Akane y su aniversario como pareja, no olviden que estamos de fiesta.

Cómo siempre ya saben que leo sus comentarios y sugerencias, no olviden seguir mi página en facebook Sasil Yagami donde comparto muchas cosas. Nos vemos en el próximo fic, los quiero.