Willow observó la puerta desaparecer sin poder hacer nada.

En un momento había estado allí, y al otro no había más que tierra y árboles.

Oyó el grito de Amity detrás de ella, mientras corría hacia el desaparecido portal.

Ella misma quería gritar pero las palabras no salían de su boca.

¿Así es como iba a ser?

Hacía apenas unas horas por fin había escuchado a Hunter decir lo que sentía por ella, había podido sentir la calidez de sus labios y su rostro sonrojado. ¿Eso era lo único que podría tener de él?

Su mejor amiga y el chico que amaba estaban perdidos de vuelta, y con la magia debilitada gracias al Coleccionista, ¿de verdad lograrían traerlos de vuelta?

Camino como en trance hacia Amity, y la trajo hacia ella en un abrazo, dejando salir sus propias lágrimas.

Su amiga de la infancia se desmoronó en sus brazos, ambas llorando de frustración.

Pronto estuvieron rodeadas de sus demás amigos, todos compartiendo el sentimiento de desasosiego.

Habían ganado, pero se sentía como una Victoria vacía sin Luz y Hunter a su lado.

—Los vamos a traer de vuelta—

Dijo entre sollozos, sin soltar a Amity.

La chica asintió, separándose un poco para mirarla directamente.

—Lo haremos, cueste lo que cueste.

~~

Camila condujo a los chicos a la casa.

Necesitó de Hunter y de Vee, para poder llevar a luz.

La chica había corrido a recibirlos con alegría, pero al ver la angustia en el rostro de los demás, aquella expresión de inmediato se apagó. Le debían una explicación adecuada, pero ya habría tiempo más tarde.

Lo primordial ahora era atender sus heridas.

Luz se dejó caer en el sofá de forma pesada, mirando hacia el frente sin observar realmente. Hunter la imitó, sentándose a su lado, abrazando sus rodillas en una forma de protegerse a sí mismo.

—No podemos rendirnos.

Declaró por fin la chica después de lo que pareció una eternidad.

—Ya encontramos una forma una vez, debe haber otra manera ¿Cierto?

Hunter la miró de reojo, aun se sentía intranquilo, pesimista. Pero Luz lo estaba intentando, quería darle esperanza a ambos.

Asintió levemente, tratando de formar una pequeña sonrisa determinada.

—Si. Encontraremos como.

~~

3 años después

Luz cerró el casillero de un portazo. Odiaba las clases, odiaba la escuela. Lo único que hacía era quitarle tiempo.

Pero su madre insistia en que debia terminar su educacion, y aunque lo entendia, para Luz el colegio no era mas que una tortura.

Seguía siendo la extraña del instituto, la chica que prefería pasar las tardes en la biblioteca que salir con los demás a divertirse.

¿Pero cómo iban a entender? había tanto en juego, y a pesar del tiempo que había pasado seguía sin conseguir nada sólido. Estaba en un callejón sin salida.

Aunque, no todo era tan malo. Había conseguido un par de amigos que genuinamente la entienden. A pesar de no saber realmente toda la historia de las islas hirvientes, se comprendían casi de la manera que lo hacía con Willow y Gus.

Pensar en ellos le provocaba una sensación de vacío en el estómago. Y ni hablar sobre Amity, aquel era un dolor aún más grande.

—Tierra a luz ¿en las nubes otra vez? —

La voz de Will, la hizo volver a la realidad. Aquel era uno de sus actuales amigos, uno que no la juzgaba por su comportamiento extraño para los demás.

Le dedico una leve sonrisa. Tomando su mochila y acomodandola en su hombro, comenzando a caminar a la salida.

—Algo así… — comentó restándole importancia.

—¿vas a casa caminando?

—Mamá pasará por mi.

Declaró, notando como una pequeña multitud de chicas se había amontonado en la entrada. Las odiosas populares entre ellas.

Suspiro cansada, tendría que atravesarlas para salir, y sería un fastidio.

—¿Qué tanto miran? —

Se quejó, poniendo sus manos en su cintura, claramente frustrada.

Will dio un pequeño salto intentando ver a través de la multitud.

—Bueno, hay un chico guapísimo afuera, parece que espera a alguien.

—¿Y lo sabes con una vista rápida?

—Es que es imposible no verlo.

Rodó los ojos, pero la curiosidad comenzaba a ganarle.

Empezó a abrirse paso entre las personas, hasta que llegó frente a todas las demás, con Will siguiéndola cerca.

El dichoso chico guapo estaba recargado en un auto que conocía muy bien, y Luz casi grita de incredulidad al verlo.

Se suponía que su madre pasaría por ella, no él.

Hunter la buscaba con la mirada claramente incómodo con el exceso de atención.

No es que no entendiera porque llamaba tanto la atención, era agradable a la vista, alto y además daba ese aire de chico malo, sobre todo por la forma en que había comenzado a vestir de un tiempo para acá.

El estilo roquero le quedaba bien.

Aquella horrorosa chica rubia se acercó a él, en un obvio intento de entablar una conversación. Bien, esa era su señal para salvarlo.

—Ah, ese solamente es mi hermano—

Dijo encogiéndose de hombros, mientras Will le miraba estupefacto.

—¡¿Ese es tu hermano?!

—Te había dicho que tenía 2 hermanos ¿no? —

Que ella recordará le había mencionado algo sobre Hunter y Vee.

—Si, pero no lo esperaba así.

Ignoro los demás comentarios, encaminadose hacia Hunter para salvarlo de la situación incómoda.

Comenzaba a estar a rango de la conversación, en la que claramente estaban intentando ligar con él.

—Perdona. Tengo novia.

Declaró con firmeza el chico, provocando una sensación de desasosiego en Luz.

Tres años habían pasado… pero él seguía respondiendo así.

Ella misma seguía siendo totalmente fiel a Amity, aunque se pudiera considerar una tontería.

La mirada de Hunter se cruzó con la de ella, y pudo notar el alivio en su rostro.

—¡Hey! ¿Lista?

La rubia hizo una cara de asco y antes de que pudiera decir algo más Luz la miró con más lástima que algún otro sentimiento.

—Es mi hermano, pero si, tiene novia—

Camino hacia el lado del copiloto, esperando que él subiera también y arrancará el auto de una vez por todas.

Hunter no iba al mismo colegio que ella. Cómo Vee, Camila había optado por enseñarles en casa, ahorrandose así explicaciones respecto a su origen.

No era de extrañar que nadie de su escuela lo hubiera visto con anterioridad.

—Lo siento. Mamá me pidió el favor de último momento, debí avisarte.

Luz le dedicó una pequeña sonrisa.

Tenía poco que Hunter había comenzado a llamar a Camila "Mamá" y seguía siendo algo increíblemente adorable.

De cierta manera la vida del chico había mejorado en demasía, se alegraba por él, pero seguía recordando el costo que habían tenido que pagar por ello.

—Está bien ¿otra emergencia en la clínica? Es bueno que tengas licencia.

Hunter le dedicó una mirada orgullosa.

Era en extremo buen conductor, siempre respetando las reglas viales.

Su imagen de chico rudo se caía con facilidad cuando lo conocías.

Eso le recordó que ya no eran unos niños. Él había alcanzado los 19 años, y ella está a nada de dejar los 17.

Volvió a abrumarse por el paso del tiempo. ¿Cómo es que en 3 años no habían conseguido ni una pista?

—Deja de culparte—

El chico pareció leerle la mente. Mantenía la vista al frente, pero era consciente de su estado de ánimo.

—Hacemos lo que podemos, pero sin la sangre de Titán es… complicado.

Un silencio pesado cayó sobre ellos, el cual se mantuvo el resto del camino.

Llegaron a casa después de unos minutos. Luz tomó sus cosas y salió disparada a su habitación, saludando a Vee solo con un gesto rápido.

Hunter suspiro, intercambiando una mirada de angustia con la que ahora consideraba su hermana menor.

—¿Alguna novedad? —

—No. Desde nuestro último intento no ha habido avances y no queremos incendiar de nuevo la cabaña.

Sonaba divertido pero era mucho más frustrante para ambos.

Vee decidió que sería mejor cambiar de tema.

Con luz en ese estado, sólo era cuestión de tiempo para que Hunter entrará en modo melancólico.

—¿No tienes ensayo con la banda?

Los ojos de su hermano se iluminaron un poco, asintiendo entusiasmado.

El mundo humano también le había traído un par de amigos, y un talento que nunca pensó tener. El canto.

Incluso escribía un par de canciones. Aunque la letra era demasiado personal, dedicada sin remedio a cierta chica de lentes.

Había sido su manera de lidiar con esos sentimientos. A través de la música.

¿Estaba mal que tuviera aquella forma de desahogarse?

Después de dos años de fracasos para abrir el portal, Hunter necesitaba una forma de canalizar su frustración.

Solo deseaba que Luz también encontrará alguna.

Tomó sus cosas y se despidió de Vee. Mirando hacia el cuarto de Luz con preocupación.

Condujo hasta la casa de uno de sus amigos, Jake les permitía ensayar en su casa, pudiendo hacer todo el ruido necesario sin molestar a los vecinos.

Por un par de horas, su mente se dedicó a dejar salir sus emociones mediante su voz. Cantando sobre sus anhelos desesperados.

Quién diría que su voz "irritante" gustaría tanto como para hacerlo vocalista.

Toma esa Kikimora.

Respiro hondo cuánto terminó la última pieza, oyendo el murmullo de entusiasmo del resto de la banda.

—Eso fue increíble, la presentación será todo un éxito.

—No me extrañaría que todas las chicas estén sobre nosotros.

—A lo mejor así Hunter se consigue una novia Real.

Su sonrisa se congeló, dejando paso a un gesto de desconcierto.

—Tengo una novia Real—

Declaró con firmeza. Sus compañeros lo miraron con clara incredulidad.

—Viejo, llevamos dos años en esto, y no la hemos visto ni una sola vez.

—Ya les dijes es…

—"Complicado"

Repitieron todos al unísono. ¿Tantas veces había repetido ese discurso ya?

Se llevó una mano al pecho, buscando el confort de Flapjack dentro de él.

—Olvídenlo.

Tomó sus cosas y salió del lugar indignado, hecho una furia. No les debía explicación alguna, ni siquiera pruebas.

Pero aún así dolía.

Dolía la incertidumbre de no saber si volvería a verla. ¿Llegaría Willow a escuchar su música algún día?

Entro al auto dando un portazo. Y se quedó allí, inmóvil.

Podía sentir las lágrimas formándose en sus ojos.

Qué más daba, las dejó correr mientras la imagen de la chica aparecía en su mente una y otra vez.

No importaba cuántos años pasaran, Hunter nunca podría olvidarse de Willow.