Es corto pero será el inicio de este fic con una idea que quiero desarrollar y usar todo lo que venga a mi mente.
¡Disfruten!
— Mi cabeza duele...—
— Nico-chan, deja de moverte.—
— M-maki... ¿¡POR QUÉ ESTÁS DESNUDA ENCIMA DE MI?!—
— ¡No grites!... Espera.. ¡¿QUÉ DEMONIOS PASÓ?!.—
Dentro de una habitación había una luz tenue que se adentraba por una de las ventanas que contaba aquél espacio pequeño. Una delgada mujer de estatura baja se hallaba recostada en una cama suave de grandes sabanas, al abrir y pestañear un par de veces para aclarar su vista. Se encontró con una imagen que ni ella misma se podía creer, estaba su compañera de grupo encima de ella y sin una sola ropa puesta. La tenía abrazada de la cintura y su rostro descansaba entre su cuello y pecho. Terminó por caer en cuenta y gritar de la vergüenza.
— ¿D-donde estamos...?.— La más bajita cubrió su cuerpo con una de las sábanas, mientras que la pelirroja hacía lo mismo y con toda la prisa del mundo.
— Aquí la pregunta es... ¿Qué demonios hicimos?...— La chica de ojos rasgados se sentó en la esquina de la cama, tratando de recordar que había sucedido y por que su cabeza se sentía insoportable. Se dió a sí misma caricias suaves para relajarse.
— Un momento... Nos falta una... ¿¡EN DÓNDE QUEDÓ ELI?!.— Preguntó con preocupación la pelinegra que no entendía nada.
La puerta de la entrada se abrió de par en par, pero con una rudeza que captó la atención de las mujeres que voltearon con miedo. Y ahí estaba su faltante. Una rubia con su cabello desaliñado, marcas de chupetones en su cuello y unos ojos color cielo cansados, que tampoco entendía nada. Las tres chicas se miraron por un par de minutos, hasta que una suave voz femenina se escuchó detrás de ella.
— Elicchi~... Regresa a la cama...—
— ¡N-Nozomi! ¡E-espera!.— La rubia sintió dos brazos rodearle de la cintura y atraerla a su cuerpo, llevándosela de vuelta a una parte del pasillo.
Maki y Nico no dijeron nada al quedarse en absoluto silencio. Se limitaron a mirar la entrada y escuchar pequeños gemidos que ni sí quiera sabían sí eran de su amiga o la mujer que le había raptado. Ambas se sonrojaron por tales actos y se propusieron a buscar sus ropas para arreglarse.
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— Un momento... Más despacio... ¿Cómo que fuimos vendidas y por qué rayos somos de tu propiedad?.— La primera en iniciar sus preguntas fue la pelinegra. Después del incidente vergonzoso que las dos chicas tuvieron que presenciar. La mujer misteriosa aceptó hablar con ellas.
El famoso e inigualable trío "BiBi" se dieron cuenta de que habían pasado la noche en una mansión, pero antes de eso su motivo de la visita fue por una fiesta que la dueña organizó. Conversaban en la sala, la pelirroja estaba cruzada de brazos con el ceño fruncido y mirando de manera desinteresada, la rubia de ojos azules se cubria el rostro por lo sonrojada que se ponía cada que la interesante persona le coqueteaba o guiñaba el ojo.
— Se los diré de una manera ... Gentil y fácil...— Se cruzó de piernas y recargó su espalda en su cómodo sofá lujoso.
— Habla ahora. La espera solo me provoca más jaqueca.— La de orbes violetas se quejó por la poca paciencia.
— Ustedes pertenecían a una compañía doble cara que estaba apunto de desaparecer y usarlas para vender más mercancía. Lo sé por que tengo contactos y soy unas de las influencias más poderosas en todo Japón. Su manager y líder accedió a venderlas cuando le ofrecí una jugosa cantidad.— La jóven mujer de coletas y cabello pelimorada sacó de su carpeta el contrato que decía claramente que esas mismas chicas eran de su propiedad y sí se le desobediencia, podían ser castigadas con la muerte.
El trío tomó aquél pedazo de papel. Leyendo miles de veces cada palabra para encontrar una razón de las cosas. Parecía que tenían que armar algún tipo de rompecabezas por que nada les podía entrar en la cabeza.
— Ahora ustedes 3 son mis perras.— Su dulce voz pasó a una llena de pesadez y frialdad.
BiBi sintió un miedo recorrer toda su espina dorsal, elevaron su mirada. ¿Cómo podía sonreír y hablar de esa manera al mismo tiempo?. No podían creerlo y no quitaban sus ojos de ella.
— Hahahaha... Ara~ No me miren así. Es una broma juju... — Colocó su palma derecha cerca de su boca para reír con elegancia.— En realidad la única que me interesa es Elicchi. Me vuelve loca.— Apuntó a cierta rubia que al escuchar aquello su rostro subió de color.
— ¿Y-yo?... — Eli se apuntó a sí misma a la vez que atragantaba.
— ¿Y qué hay de nosotras? ¿Qué piensas hacernos?.— La pelirroja no quería quedarse a observar como la mujer se adueñaba de ellas sin más.
— ¿Uh? También puedo jugar contigo.. Maki-chan~...— Le guiñó el ojo con un tono pícaro, causando un rubor intenso en la mencionada.
— ¡Estamos hablando en serio!.— Nico se molestó por el obvio coqueteo y no hizo nada por ocultarlo.
— Está bien~... — La hermosa mujer de cuerpo dotado se puso de pie. Cruzó sus brazos tratando pensar en las palabras más precisas que le vinieran a la mente.— Todas las I-dols están en peligro de tráfico y prostitución. A ustedes no les faltaba mucho para formar parte de esa red. Y mí objetivo es acabar con ello... Y ustedes ya que son de mi propiedad y son mías...— Se detuvo unos segundos.— Van a ayudarme y obedecerme como su ama.
— ¿Quién eres y quién te crees para decir eso?.—
— Tranquila Niccochi~... Soy Nirvana.. La mujer dueña de una mafia entera.— La 3 presentes miraron con miedo a la "ama". ¿Cómo podía ser Gangster Nirvana una chica tan hermosa? ¿Qué no los Gangster's era temidos y?... ¿Feos? Por que esa mujer era toda una diosa y el vestido color vino mora no le ayudaba lucir como alguien peligroso.
— Tú... — Nico apuntó con incredulidad y miedo.— ¿Eres nirvana...?.
— ¿Cómo puede ser posible eso?.— La pelirroja abrió sus ojos tanto que no podía cerrarlos por la impresión.
— Esto no puede estar pasando...— Eli dejó caer su cabeza mirando el suelo con desánimo.
— ¿Por qué las caras largas? Les acabo de salvar de un infierno. ¿Y así me lo agradecen?.— Al sentirse despreciada, la mujer mayor se molestó y se acercó al trío que reaccionaron al segundo.
— G-gracias.. — Maki fue obligada a hablar primero, pues la dueña de la mansión se acercó directo a ella con una regla muy amenazante.
— ¡Gracias y aléjate de ella!.— Dijo Nico.
— Estás muy a la defensiva... ¿Acaso te gusta Maki-chan?.— Le pareció divertido el reaccionar de la más bajita, así que se acercó más a Maki para abrazarla y depositar un beso en la comisura de sus labios. Antes de sí quiera acercarse, se detuvo y le dió la cara a Nico sacándole la lengua.— Supongo que eres su Omega. Es entendible con una alfa tan hermosa como Nishikino.
Se alejó de la menor y con movimientos ágiles cortó distancia con la pelinegra, repitió el mismo movimiento, pero se dió cuenta de una marca que tenía en su esbelto cuello.
— Wow... Escuché mucha acción en su habitación en la noche. No puedo creer que la linda gatita te mordió.—
Dicho esto a Nico se le subieron los colores a al rostro. Cayendo al suelo de la vergüenza, inmediatamente Maki corrió por ella para sostenerla con la misma pena. Eli mantuvo mirada en el suelo.
— ¿Cómo es que sabes su nombre?.— La pelirroja cargaba en sus brazos a una Nico que dejaba ir su último aliento de la vergüenza.
— Ella es la que me contrataba para sus shows privados... Jamás imaginé que terminaría siendo suya...— Contestó Eli en Shock.
— Entonces...Ya te tenía en la mira..— Susurró con escaso ruido la de orbes violetas. Nozomi volvió a tomar asiento frente a ellas. Aunque el dúo Tsundere estaba en el suelo.
— ¿Por qué simplemente no hablas con la policía y revelas la realidad de las cosas?.— La rusa se limitó a hacer contacto con los ojos verdes que tenían un brillo singular.
— ¿Y ponerme en la mira de todas las mafias y redes que ocurren aquí?. Antes de sí quiera decir algo, mi cabeza estaría en un río.— Respondió sin pensarlo dos veces. Dió una bocanada de aire para continuar.— Por ello debo fingir que formo parte de ello para no terminar así.
— Ya no tengo idea de lo que voy a decir... Ese estúpido manager...—
— Tranquila, Maki. Nos dejamos llevar por la popularidad... Y esas copas.— Su amiga rubia intento calmarla.
— ¿Y ahora que haremos? ¿Somos tus estúpidas rehenes?.—
— Uh.. ¿Acaso no te dijeron que te mantuvieras tranquila?. Te recuerdo que soy tu dueña.— La pelimorada levantó una de sus piernas para cruzarla, revelando uno de sus muslos rosados. Ahí cargaba un estuche con su respectiva arma, la sacó con lentitud para intimidarlas.
— ¿No tenemos libertad de ninguna manera?.— Maki no tenía opción más que resolver sus dudas. Notó como la mujer bajita que yacía recostada en sus brazos comenzaba a despertar.
— Sólo sigan mis órdenes. Necesito acabar con estás redes y tráficos de Idols, soy proveniente de una mafia conocida y poderosa. Pero debo ser mucho más que eso para terminarlo.— Nozomi le dió un pequeño besos a la parte superior de su pistola G18, guardandola debajo de su vestido tipo Cheongsam corto. A ojos de Eli lucía tan sexy que no podía ocultar su intensa mirada en ella.
— ¿Ya despertamos de esa aterradora pesadilla?.— La bajita de coletas se levantó poniendo su distancia con Maki. Pero su expresión de felicidad y emoción acabó cuando giró su cabeza. La mujer Nirvana le dió una sonrisa maliciosa.— ¡Estamos secuestradas!.—
— ¿Cuándo dije que ustedes estaban secuestradas?.— Enarcó una ceja.
— ¿N-no lo estamos?.— Todo BiBi se sorprendió.
— Son mías. Puedo hacer con ustedes lo que yo quiera y trabajan para mí, pero tienen derecho a su libertad. Sólo que ya saben de que bando están y el objetivo por el que me pertenecen.— Aclaró sin molestia.
— ¿Cómo sabrás que no te vamos a traicionar?..— Preguntó Maki.
— Mis cartas me dicen que no será así y que debo confiar en ustedes.— Sonrió con gentileza mostrando sus sofisticadas cartas de Tarot.— Y tengo miles de hombres a mí mando, piensen quien tiene más probabilidad de caer primero.
— Ok, era demasiado bello para creer lo de las cartas..— Nico se puso de pie sacudiendo sus ropas.
— Ustedes trabajan para mí y yo les pagaré mucho más de lo que ganaban. También serán mucho más famosas.— La mayor se puso a la altura de Nico y elevó su mano para estrecharla. Las dos faltantes de BiBi se acercaron a la más bajita con temor.
— ¿Qué nos hace creer que es realidad eso de que hay idols secuestradas?.—
— Me esperaba esa pregunta de tí, Niccochi.— Bajó su mano resignada.— ¿No se han preguntado en dónde está la mitad de Idols que debutaron hace años?.
Las tres chicas se quedaron en silencio, haciendo una cara llena de impresión. Tenía razón 'Nirvana'. La mayoría de chicas idols se retiraban a los 2 años de carrera por lo exhaustiva que era. Excusándose con "Mucho trabajo" "Necesito un descanso". BiBi tenía alrededor de 1 año en el ojo público y aunque sólo eran 3, sus espectáculos llegaban muy lejos.
— E-eso.. Quiere decir... — Balbuceó Eli con un semblante helado.
— Honoka... — Susurró Maki lo suficientemente fuerte para que las demás la escucharan.
— ¿Honoka fue secuestrada por esas redes?.— Nico terminó por completar esa pregunta con miedo.
— Honoka... ¡Oh sí! La he visto junto a Kira-san. Siempre la trae con una correa cada que nos reunimos junto a los demás líderes de las mafias.— Nozomi las miró con interés por sus reacciones.
— ¿Correa?.— La rusa se extrañó por la explicación tan extraña.
— Sip. Cada mafioso lleva a sus perras con las correas para demostrar poder.— Sonrió con perversión la mayor.
— Por dios.. ¡¿USAREMOS ESAS MIERDAS?!.— La bajita le gritó con sus mejillas sonrojadas.
— Claro. Cada que vaya al club nocturno "sweetydemon". Debo llevarlas con sus respectivas correas, cadenas... Collares.— Explicó divertida.
— ¡Me niego! ¡Yo no caería tan bajo!.— La pelirroja se expresó con total negatividad.
— Dile eso a mi arma y las chicas inocentes que pueden ser parte de una red de prostitución.— Nozomi apuntó con agilidad a la cara de Maki. A unos escasos centímetros de su rostro.
— Hagámoslo por Honoka.. Después de todo, ella nos motivó a estar en donde estamos..— La de ojos azules bajó el arma de la mafioso con desánimo.
— Cierto..— Susurró Maki después de haber vivido una amenaza en su propia cara.
— Lo haremos por Honoka y las pobres Idols que están en peligro.— Nico elevó su mano para estrecharla. Nozomi al verlo, inmediatamente aceptó gustosa.
— El trato está hecho... Queridas BiBi.— Sacudió con lentitud el agarré de mano y pasó a una sonrisa sombría.
El trío atragantó sin saber qué es lo que pasaría con ellas en su futuro, ni sabían que harían o tendrían que ver, pero el sólo echo de saber la explicación del por qué la mayoría de chicas que debutaban desaparecían, les fué suficiente. Jamás imaginaron trabajar y ser propiedad de una mafiosa que lucía más como una chica universitaria y cotizada.
¿Qué escondían esos ojos verdes esmeraldas?
Haru~•
Inst: @Haruekisdk
