Oneshot: Malditos Shorts

Disclaimer: los personajes no me pertenecen la historia si.

-No saldré.- dice Elsa mientras hala el pantalón corto verde del uniforme, para ver si le cubría un poco mas. El cual para su desgracia ya le quedaba pequeño.

Se le marcaba todo con esos shorts. Y cuando decía todo, era todo.

-No es para tanto. Hay chicas que utilizan unos que enseñan muchísimo mas.- escucha a su amiga Ariel decir mientras acomoda su ropa en el casillero.

-Míralo del lado bueno.- Rapunzel comienza a hablar mientras se le acerca con un cepillo en mano -Ir al gimnasio ya esta dando frutos.

-Si, pero se me ve todo.-la platina menciona mientras hunde su cara en sus manos. -No saldré de aquí.

Elsa no contaba con que necesitaba comprar un uniforme nuevo para la clase de gimnasia. Siempre ha sido una persona delgada y llevaba usando el mismo uniforme desde que entro a la escuela. Estos últimos meses ha notado cambios en su cuerpo, debido a que se encontraba comiendo mas cantidades de comida y estaba yendo todos los días al gimnasio con Rapunzel desde que corto con Jack. No eran aumentos drásticos, pero si había un cambio en el area de las caderas y sus glúteos.

-Después de clase compramos otro. ¿Si? Te van a reprobar.- dice Rapunzel mientras le arreglaba la coleta de caballo a Elsa.

-Si algún chico se atreve a tocarte o decir algo. Yo me encargo.- escucha a decir a Merida la cual se encontraba amarrándose los cordones.

Era un hecho que la chica no era la mas atlética, y no tenia coordinación a la hora de practicar deportes. Es por eso que su nota dependía de la asistencia a clase, y no de sus destrezas. Por lo tanto nunca faltaba a la clase, y la lograba pasar apenas.

-Esta bien. Pero después de clase pasaremos por uno nuevo.- menciona suspirando y todas salen de los casilleros camino a la cancha.

Al salir nota varias miradas puestas sobre ella, en especial masculinas. Pero una vez Merida empezó a lanzar miradas asesinas mientras iba al lado de Elsa, todos apartaron sus miradas.

-Bien clase, hoy se dividirán en 2 equipos, equipo azul y equipo rojo. Jugaremos un juego de quemados. Equipo rojo a la izquierda y equipo azul a la derecha. Sepárense, 12 en un lado y 12 en otro.- Dice el profesor Phil y toca su silbato.

Todos comienzan a dividirse.

Elsa siente como su amiga la agarra de la mano y la hala con ella hasta el equipo en donde se encontraba Eugene, el equipo azul. Su mirada se encuentra con la de cierto pelirrojo, el cual en ese momento volteo a mirarla también una vez se acerco al grupo.

Una vez todos se distribuyeron, el juego comenzó.

"Mátenme ya" pensó la platinada una vez escucha el silbato del profesor y muchas pelotas empiezan a volar por los aires.

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Una sonrisa tonta se plantó en el rostro de Hans mientras la observaba. Revolotaeaba por toda la cancha sin nada de gracia, esquivando todas y cada una de las pelotas que se cruzaban en su camino. Ni idea de como lo esta logrando, ya que la chica estaba correteando desesperadamente con una cara de terror en el rostro. Seguía aun invicta, claro pero sin arrojar ni una pelota.

Le causaba gracia la torpeza de la chica. Pero no era lo único que el observaba, había otra razón. La cual casi lo hace perder, por distraerse mirando a la platinada.

Elsa estaba usando unos shorts de gimnasia, los cuales eran cortos, ajustados y no tenía idea de cómo se las arreglo para entrar en ellos.

"Malditos shorts."

Desde verano, se encontraba observando mas de costumbre a Elsa. Su rompimiento con Jack Frost fue para bien. La chica se estaba arreglando mas y actualizo su guardarropa para el inicio de clase, usando ahora prendas mas a la moda. Esta a pesar de aun conservar su timidez se veía un poco mas segura, y estaba empezando a soltarse un poco mas.

Este verano compartió con ella en varias ocasiones, debido a que su mejor amigo se hizo novio de la mejor amiga de ella, Rapunzel. Lo cual para su beneficio, pudo verla numerosas veces en su bikini cuando iban a la playa. Jamas podrá sacarse de la mente ese pequeño bikini color celeste, y como resaltaba el trasero de la chica.

No era secreto para Eugene y sus otros amigos, a Hans siempre le ha atraído Elsa desde que alcanzó la pubertad . Pero nunca se ha atrevido a invitar a salir a la chica, ya que esta lo detesta.

Y vaya que le ha dado razones para odiarlo.

Desde niños uno de sus pasatiempos favorito era hacerla enojar, lo hacia solo por pura diversión. Pero mientras fueron creciendo, a este le parecía adorable la manera en que esta fruncía su nariz y sus mejillas tomaban un leve color rojo. Así que siguió molestándola como de costumbre, solo que un poco mas y con bromas un poco pesadas incluidas.

Sacudiendo sus pensamientos no aptos para menores, continúa el juego y golpea un chico con la pelota. Antes de que se vea en la necesidad de una ducha con agua fría.

El juego continua, y ya cada vez son mas los que se encontraban sentados en las gradas y menos en la cancha.

Con horror Elsa ve que solo quedaba Gaston en el otro equipo, cuando una pelota golpea al penúltimo jugador del equipo rojo.

El cual la miraba con una sonrisa malvada en el rostro.

-Esto sera rápido princesa.- escucha decir al chico mientras agarra una pelota.

Elsa cierra los ojos y espera ser golpeada con la pelota. Pero a la escuchar el ruido de otra pelota golpeando a otro lado, abre los ojos.

-¡Maldita sea, Hans!- ve a Gaston protestar como niño pequeño mientras acaricia su nariz. Y todos en su alrededor comienzan a reír.

-¡Gana el equipo azul!- anuncia el profesor Phil y empiezan a celebrar.

Elsa entonces mira a su lado, notando al chico que se encontraba a su lado, todo sudado y respirando con dificultad al igual que ella. Estaba tan aterrada, que no se había dado cuenta que solo quedaba el también en el equipo.

Este agacha la mirada hacia ella una vez la siente mirándolo, y le sonríe. Este acto le causo una ola repentina de nerviosismo a la platinada.

"Que diablos." Pensó para si misma.

-Todos a las duchas.

Elsa toma rumbo a las duchas de chicas, antes de que el chico pudiera abrir la boca. Alcanzando a su mejor amiga camino a los casilleros. La mirada de este seguía puesta en la chica mientras la veía alejarse.

"¿Ese trasero siempre ha estado ahi?" Piensa mientras posa su miranda en el.

-Iremos todos a casa de Naveen, luego de la práctica de hoy. ¿Te apuntas?- Hans oye a Eugene decirle sacándolo de sus pensamientos.

-Si, porque no.

Eugene al notarlo distraído desliza la mirada hacia donde se encontraba la del pelirrojo.

-¿Elsa te puso cachondo?- pregunta mirándolo con pura diversión en el rostro.

-No.- dice este rápido y empieza a caminar. Su mejor amigo siguiéndolo mientras reía.

-Oh, vamos te conozco. Ademas, te pille mirándole el trasero. Y no es la primera vez.

-Claro que no, estupido.

Eugene no dice mas nada y dirige su mirada a su teléfono. De repente empieza a sonar Earn It de The Weeknd. Ganándose un empujón del pelirrojo y este comienza a reír, mientras seguían caminando.

-Cause girl you're perfect. You're always worth it.- el castaño comienza a cantar mientras hace gestos como si estuviera azotando a alguien.

-¿Quieres que te haga tragar tu celular?- le dice amenazante el pelirrojo.

-Oye era chiste. Tranquilo - dice al fin pausando la canción mientras aun reía. Y ambos entraron a los casilleros.

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Hola, espero que se encuentren bien y que les guste este oneshot.

Besos, AJ.