Capítulo XIV: La unión y la fuerza (Parte I)
Deambulantes sonámbulos, perdidos en un sueño eterno, uno del cual jamás despertarían, movían, arrastraban y gruñían mientras que sus pálidos pies, algunos descarnados, exponiendo el hueso, el músculo dañado, el color pútrido y la sangre coagulada que caía, viscosa contra el pavimento, el cual temblaba ante su paso, llenaba un horizonte perdido para las hordas de muertos vivientes que avanzaban hacia todos los rincones de la Isla Stauton hasta alcanzar su objetivo. Uno de los zombies que se hallaba a la "cabeza", como si fuera su líder, el que los acaudillaba y movilizaba para "conquistaran" los territorios perdidos, era uno que, en su otra vida, había sido un empleado de una estación de servicio.
De tez morena y algo calvo, portando el uniforme del que alguna vez ejerció su profesión. Un hombre que, en su otra vida, fue alguien tranquilo y que cumplía con su palabra, al igual que con su empleo, el buen trato hacia los clientes, aunque muchas veces tuvo que medirse con algún que otro que deseaba interponerse o decirle de que estaba errado, llevando a que terminaran a los golpes. Alguien que había tenido una vida pacífica junto a su familia hasta que la "Peste" que asoló al Mundo, por parte de Albert Wesker, le sacó todo lo que tenía y ahora solo tenía un único objetivo: Repetir lo que hacía cuando él estaba vivo, rondar por un Mundo que ya no lo reconocería.
Muchos que habían muerto y luego volvieron a la vida, tal vez con los últimos "focos" de consciencia humana, se miraron al espejo y quedaron horrorizados, lanzados gemidos y chillidos de lamentación, dolor y furia al ver cómo habían terminado. Ya no eran los mismos. Ya no tenían voz, pensamiento ni tampoco razón. Eran "brutos", seres que perjudicaban a los otros. Tal vez, en alguna ocasión, hayan pedido ayuda. ¿Acaso la gente pensaba en ello?. Los zombies que fueran hasta allí, quizás, estaban rogando para que les dieran un auxilio pero terminaban ganándose un golpe o una lluvia de balas.
Ahora, dirigidos por ese empleado de una estación de servicio, "Big Daddy", como lo conocían sus amigos, era quien había tomado las riendas y los estaba comandando para cumplir con su misión de una buena vez.
Una vez que Claude, Johnny y Rodney hubieran terminado con la descarga de provisiones en los territorios de la "Yakuza de Liberty" y sus Aliados, éstos emprendieron la marcha para la Isla de Portland, mientras que un helicóptero de uso civil rondaba por las zonas. En él viajaban "CJ", Mike Toreno y otros más,
haciendo un escaneo de los lugares a los cuales las "Partidas", las primeras que habían salido desde la "Costa de Vale", estaban llevando a cabo sus labores humanitarias, así como también asegurar ciertos "Puntos Estratégicos" con el fin de reconquistar las islas caídas en manos de las hordas de muertos vivientes.
- Estamos sobrevolando la Central Eléctrica. Parece que el combate ha terminado.- Observaba Toreno desde su asiento, teniendo la puerta abierta un poco para ver lo que ocurría allí abajo.
- Hey, Mike.- Le hizo una seña "CJ", quien estaba en el asiento del co-piloto, apuntando para el Sector Sur de aquella posición sumamente valiosa. El Agente de cabello castaño tomó sus binoculares y siguió la dirección que el moreno le mostró, viendo que, hacia abajo, en las calles, se podían ver las primeras columnas de humo, cuyos colores iban desde el gris hasta el negro, producto de las hogueras que estaban siendo encendidas para incinerar los cuerpos de los zombies y posiblemente, también, de aquellos que hubieran muerto tanto en los combates como los que quedaron tiempo atrás allí, "inmortalizados" en las calles.- Me informan de que están limpiando los alrededores. Parece ser que hallaron a un importante grupo de trabajadores, empresarios y a sus familias junto a un puñado de policías y militares que se resguardaron allí, en la Central Eléctrica y van a poner manos a la obra para establecer una conexión segura entre las tres islas.-
- Perfecto.- Le dio Mike el visto bueno.- En las calles estoy viendo de que están quemando los cuerpos de los zombies. Hay que evitar cualquier inconveniente higiénico y/o sanitario si es que queremos ganarles en la reconquista.- Apuntó el castaño.- Piloto, de una vuelta por la zona.-
- Enseguida, Señor Toreno.- Respondió éste y de ahí cumplió con la orden.
La aeronave sobrevoló la posición y de ahí enfiló para Torrington, donde la "Yakuza" estaba manteniendo las posiciones, sin embargo, cuando viraron para el Centro Financiero, algo cautivó la atención de Emmet y "Truth".
- ¿Qué es eso?.- Preguntó el hombre de tez morena y gorra roja.- ¡"CJ", mira, allí! ¡En donde están los rascacielos y la Plaza!.- Advirtió éste y para su sorpresa, notaron una inmensa "mancha", una marea viviente que avanzaba a paso lento y torpes pero bien organizados.
Los rostros de los presentes palidecieron cuando descubrieron la verdadera "Naturaleza" de aquello que tanto miedo inspiraba.
- Esto tiene que ser una broma.- Observó Mike con asombro.- ¡Esa horda es infinita! ¡Deben venir de otras partes del Estado de Nueva York, incluso desde más allá!.- Advirtió con asombro.
- No me extrañaría en lo absoluto.- Sostuvo "Truth".- Van para el Sureste, hacia la Isla de Portland.- Señaló el viejo Hippie.
- Lo que nos faltaba.- Sostuvo "CJ" y de ahí tomó su radio.- ¡Toni, Víctor, ¿me reciben?!.- Les llamó el moreno desde el helicóptero.-
En la Mansión de la Familia Leone, el dominicano había conseguido pegar el ojo, dormir un poco pero cuando escuchó la voz de "CJ" desde la otra línea, éste, por instinto militar, se levantó de la cama y corrió para atender el llamado.
- "¡Oigan, ¿hay alguien?! ¡Respondan, tenemos una crisis en este momento!".- Gritaba el moreno y de ahí fue cuando Víctor se colocó los auriculares para responder.
- Aquí Víctor Vance, ¿qué pasa, "CJ"?.- Preguntó éste.-
- "Menos mal que hay alguien, ¿en dónde están los otros?".- Preguntó el "Rey de San Andreas".
- Espera, ¿qué...?.- Cuando Víctor lanzó una nueva pregunta, teniendo el sueño todavía encima suyo, un resplandor lo tomó por sorpresa.
"CJ" y los suyos también lo vieron desde el helicóptero.
Una bengala había sido disparada al aire. El responsable fue un militar que se había convertido en zombie, empleando la poca inteligencia que tenía. El destello y la línea que dejaba el objeto que caía a modo de paracaídas era un espectáculo asombroso y que llegaba hacia el "Puente Callahan". Víctor y los demás no perdieron tiempo, por lo que partieron para allá, tomando las armas y unos coches con el fin de llegar hasta allí.
Arribaron justo a tiempo, cuando veían al grupo del Comandante Ginovaeff terminar de cargar las últimas cajas con suministros y hasta algunas carpas médicas que habían sobrevivido al fuego, el pillaje y la muerte durante el caos desatado por los zombies.
- Piloto, ¿cuánto nos queda de combustible?.- Preguntó Mike a éste.
- Aún tenemos lo suficiente como para realizar un vuelo desde aquí hasta Portland. Mantendrá este "Pájaro" en el aire hasta que sea la orden de retirarnos.- Respondió el piloto y de ahí veían que "CJ" iba cargando su rifle de asalto M-16 junto a sus colegas.
- Hace años que no disparo un arma. Pero igual, estoy más que dispuesto a darles una merecida patada en el culo a esos podridos junto al responsable de todo este embrollo.- Sostuvo con tranquilidad y lanzando una risilla al aire.
- Odio utilizar la violencia, pero esos zombies destruyeron mis campos de cultivo para marihuana. Ahora es tiempo de que ellos respondan ante Gaia, volviendo por donde vinieron.- Añadió "Truth" con una rifle Remington en su poder.
- Hagamos mierda a esos podridos, enseñemos de que los "Grove Street Families" no somos unos maricones, sino que peleamos hasta las últimas consecuencias.- Juró "Big Bear" y con Emmet a su lado prepararon sus AK-47, abriéndose la puerta y de ahí Toreno contaba con un cargamento de explosivos listos para ser arrojados a modo de bombardeo.
- Je, esto será como pelear en Nicaragua contra los Comunistas.- Río el Agente, mientras que el armamento ya estaba listo para ser empleado en la lucha.-
- ¡Muy bien, amigos! ¡Rock and Roll!.- Llamó el moreno a las armas.
- ¿Qué habrá sido eso?.- Se preguntó Johnny.
- Una bengala del tipo militar. Iguales a las que usaron durante la "Guerra de Malvinas".- Respondió Claude.- Usada por ambos bandos en pugna, Argentina e Inglaterra, sobre todo por Tropas de Élite como los "PARAS" o "Cuerpo de Paracaidistas" y los "Comandos".- Dio a conocer esos detalles.- Sea lo que sea o quien lo haya disparado, no es buena señal.- Advirtió el castaño.-
- Estoy con él, deberíamos acelerar. De prisa.- Pidió Rodney y el motociclista hizo caso, pisando a fondo el acelerador tras haber entregado una parte de los suministros a la "Yakuza" y sus Aliados, mientras que enfilaban para Portland.
"Big Daddy", aquel zombie que antiguamente fue un empleado de una estación de servicio, convertido en el Líder de los muertos vivientes, daba la "señal" a sus huestes de atacar. Avanzaban como una horda compacta y que ocupaba toda la zona que iba desde la Isla Stauton, atravesando las zonas de Bedford Point que llevaban se unían a Newport y el Parque de Belleville, poniendo rumbo hacia el "Puente Callahan".
El Ejército de la Muerte avanzaba y con ellos venían otras criaturas que parecían ser sacadas de las mentes más retorcidas que nadie hubiera visto jamás: Lickers, Cerberus e incluso otras aberraciones imposibles de describir como arañas gigantes que trepaban por los costados del Puente hacia su destino.
- ¡Allí!.- Señaló Mike y lanzó una primera carga de bombas contra las líneas enemigas.- ¡Coman plomo, hijos de puta!.- Exclamó y cuando el bombardeo dio en el blanco, una serie de explosiones arrasaron a los zombies, reduciéndolos a montones de carne humana quemada y huesos chamuscados. El piloto del helicóptero notó a las arañas que avanzaban por los lados de la estructura, tomando una posición de tiro para los que tenían armas de fuego.
"Big Bear", Emmet y "The Truth" dispararon junto a "CJ" contra aquellos monstruos. Las balas perforaban sus cuerpos y se desplomaban contra el suelo, liberando un líquido verde y repugnante que debía ser sangre. El viejo Hippie atacó a varios zombies que venían por el flanco derecho, llamando la atención de "Big Daddy", el cual lanzó un gruñido, apuntando para donde estaban los enemigos.
- Ya te tengo, infeliz. Fuiste tú quien me arruinó mis campos.- Le enfocó el viejo con una mira telescópica pero al momento de tirar, un zombie se "interpuso" frente a su Líder, recibiendo el disparo por él, cayendo con un impacto de bala en la cabeza. El rostro de aquel líder de tez morena se contorsionó, expresando una mueca de asombro y dolor mientras que el que le salvó su vida se agarraba a sus hombros y caía, lentamente, contra el piso, llevando a que "Big Daddy" lanzara un gruñido de dolor por esa muerte.- ¡¿Lo vieron?! ¡Miren cómo está expresándose! ¡Aún conservan su parte humana, aunque en un 1%!.- Señaló "Truth" con asombro.
- Conservan sus emociones. Sorprendente.- Quedó Mike sin palabras, mientras que el helicóptero daba un giro alrededor del "Puente Callahan" y continuaban atacando.
A su vez, llegando desde el Oeste, Johnny, Claude y Rodney pudieron notar que la horda había ocupado casi toda la mitad del camino, por lo que descendieron empezaron a atacar el flanco trasero, disparando con sus armas, causando bajas a éstos y llevando a que "Big Daddy" tuviera que "exhortar" a sus Camaradas de la tumba para que respondieran al fuego mientras que el "Núcleo Central" de zombies continuaba avanzando hasta llegar a las vallas de Seguridad pero se toparían con una sorpresa.
Desde el lado derecho de la valla, Toni, Víctor, Huang, Luís, Niko y los demás estaban posicionados junto al Comandante Ginovaeff, con sus armas listas para abrir fuego. Podían oír a los zombies y sus gruñidos, murmullos lastimeros y perdidos que iban hacia donde estaban. En las Torres de Vigilancia, dos Soldados estaban apuntando con sus armas hasta que sonaron las armas y tanto militares como Mercenarios y civiles armados fueron para recibir a los infectados. Uno de ellos corrió a lo largo de la verja, disparando con su Pistola 48 MM y matando a cuatro que se desplomaron contra el suelo, mientras que el Capo Consiglieri y el chino los veían a éstos que atacaban la entrada.
- A la cabeza, ¡apunten a la cabeza!.- Ordenó el ítalo-americano, mientras que disparaba con su M-16 contra las criaturas junto a Huang Lee.
Un intenso enfrentamiento se había desatado cuando los muertos vivientes redoblaron su ofensiva contra la valla de seguridad. "Big Daddy" en persona había llegado y atacaba con su fuerza, "alentando" a sus Camaradas para que no se rindieran y ya podía oírse el chirrido del metal que se iba saliendo de su sitio. Niko cargó su AK-47 y avanzó hasta posicionarse a pocos metros de donde estaban los enemigos, disparando una ráfaga tras otra de balas que perforaban carne y huesos. Los caídos eran reemplazados por otros, sin importarles el fuego balístico que les llovía encima.
Johnny junto a Claude y Rodney habían atraído la atención de la retaguardia, por lo que el motociclista y el británico montaron al "Yankee", encendiendo al mismo y de ahí hacía sonar la bocina para atraer a los que estaban en la parte Central. El "Matón de Liberty City" se subió a su "Banshee" y de ahí fue acelerando, llevándose puesto a una buena cantidad de adversarios, además de disparar contra ellos con su Subfusil Uzi, descargando su metralla contra ellos, sin darles oportunidad a nada.
A pesar de sus esfuerzos por contenerlos, "Big Daddy" no pensaba en abandonar la lucha. Se quedaría hasta el final, incluso si debía caer con los suyos, así que fue reuniendo a los demás que integraban al "Núcleo", desatando su furia contra la valla una vez más pero, de golpe, el resultado terminó por sorprenderlo. El sonido de unas hélices y el avance de un camión lo tomó por sorpresa, llevando a que se volteara y viera cómo el segundo medio de transporte iba arrastrando y lanzando por los aires a sus colegas no-muertos. Desde la ventana del asiento del co-piloto, veía a un joven británico de cabello negro abrir fuego con un M-16 y no dejaba a ninguno de pie.
Las cabezas eran el punto ideal para acabar con ellos, al hacerlo, saltaba la masa encefálica y restos de óseos también se sumaban a la caída inducida por la metralla. A su vez, Claude había conseguido abrir una importante brecha contra los adversarios, mientras que les tiraba granadas y bombas molotov, las cuales consumían la carne de los enemigos.
- Parece que lo estamos logrando, aún así...¡sin descanso, amigos!.- Les animó "CJ", quien volvió a disparar con su arma y con ello venían las bombas.
"Big Daddy" veía que su plan se estaba yendo a pique, igual que un barco al ser torpedeado por un submarino. Los restos de su "Ejército de la Muerte" se vieron diezmados casi por completo, muchos de los suyos continuaban arremetiendo contra la valla de Seguridad pero no lo conseguían, a pesar de que estaban a punto de obtener un gran triunfo. Si aquello fuera como las "Guerras Púnicas" entre la República de Roma y Cartago, ellos eran como las huestes que Anibal Barca había comandado desde Hispania hasta Italia, consiguiendo poner sitio a la "Ciudad de Tíber" pero que debió retroceder por diversos problemas que le llegaron justo en el mejor momento de su vida.
Veía aquel inmenso aparato metálico, un "pájaro" que cegaba las vidas de sus Camaradas. El suelo estaba cubierto de incontables Aliados suyos que perecieron por la metralla, al igual que las "hogueras" en las que muchos se habían convertido por las cargas explosivas y bombas incendiarias que les había tirado aquel chico castaño. "Maldijo", para sus adentros, aquel desastre. Tan cerca estaba de triunfar, de obtener lo que deseaba y, al final, se veía en serios problemas.
El "Banshee" estuvo a punto de matarlo, nuevamente, igual que el francotirador del helicóptero se salvó al momento en el que uno de que sus esbirros se sacrificó por él. Ahora, lo que le quedaba a aquel zombie no era otra opción que la de retroceder. Si aún tuviera esos sentimientos, podría sentir furia, odio y decepción, incluso contra sí mismo pero no tenía más cartas por jugar en esa "partida". Se estaba quedando cercado y, tarde o temprano, lo matarían, así que se giró, rápidamente, hacia donde estaban los otros y lanzó un gruñido, llevando a que se detuvieran.
Movió la cabeza hacia el Oeste. Los primeros se quedaron "sorprendidos". ¿Acaso su líder estaba abandonando la batalla?. Nadie se movía, dejaron de oírse disparos, el helicóptero se posó cerca de su posición pero nadie hizo nada, contuvieron hasta la respiración y fue entonces que una chica zombie, vestida con su uniforme de Porrista, le siguió el paso al de tez morena y de ahí fueron los otros, en fila y compactos como la horda que eran.
- Se están retirando.- Quedó Toni impresionado.- ¡Jajajajaja, se retiran! ¡Ganamos!.- Festejó pero, inmediatamente, detuvo sus festejos, así que volvió a adquirir su gesto serio.- Aún así, mantengan la vigilancia, no sabemos qué clase de otros desgraciados pueden venir a jodernos. Ésta victoria ha sido para nosotros.
- Pero, ¿qué pasará con ellos?. Siguen siendo nuestros enemigos.- Indagó Huang Lee.- Bueno, desde siempre nos hemos enfrentado, por distintos motivos, en guerras sumamente estúpidas, sea por religión o por los recursos que un país tiene, sin embargo, en esta ocasión, combatimos todos juntos, sin importar de dónde viniéramos o qué hacíamos. Ese es el motivo de nuestra victoria.- Comprendió el chino.- La unión y la fuerza. Esas dos nos han llevado a lo que deseábamos pero, aún así, como usted dijo, Cipriani, no debemos bajar la guardia en ningún momento.- Comprendió y de ahí hizo una seña hacia los suyos para volvieran a sus puestos, todavía tenían que ganar la "Guerra Mundial Z" para que la Humanidad pudiera tener un Futuro.
[Bueno, el capítulo que viene es el Epílogo de esta "mini-serie", así que a prepararse. Recuerden que, después de este fic, tienen "Heroes of The End of The World" y "La Guerra de las Dos Rosas" acá, en Fanfiction, por lo que espero que les guste.
Mando saludos y agradecimientos para todos ustedes, amigos. Cuídense y que tengan un buen Domingo de mi parte.].
