En lo más profundo de mi corazón, sé bien que mañana va a ser un día de real importancia, más que otras cosas similares que me han pasado.

La academia Widengurn es de las más remotas de las que se tienen en el país de Suntrilara, se tiene registros de ella desde el siglo XVIII, su historia es descrita como "Algo inspirador" Pero eso en las épocas en la donde su construcción ya había terminado. Puesto a que pocos siglos después se había descubierto la verdadera historia; la academia había sido construida por esclavos, claro, ellos jamás dicen esto de una forma normal, para según ellos "No arruinar la imagen ostentosa que habían creado desde hace cientos de años" incluso si es algo que ya se sabe.

Pero si nos metemos más a detalle del funcionamiento de tal academia, es así; esta reúne a los estudiantes con la edad de 16 años que son talentosos de todo el mundo en cierta profesión específica, a ellos se les asigna el título de "Prodigio" Por ejemplo, El Jardinero Prodigio, El Bombero prodigio, El Tutor prodigio, etcétera.

Asimismo, los instruyen para que puedan sacar el mayor potencial del talento que cada uno posee. Y yo, tengo la fortuna de poseer un talento prodigio, en mi caso, soy Richard Anderson, el Mayordomo Prodigio.

Desde que era pequeño, fui educado con modales de limpieza bastante rígidos, tuve que limpiar muy en profundo cada rincón de mi casa, pero no bastaba con que solo se vean limpios, era necesario que estuviera cien por ciento desinfectados, no fue fácil llegar hasta el puesto que estoy ahora, pero el esfuerzo que he invertido, los años de exigencia que he vivido, me han hecho llegar hasta aquí.

Aunque limpiar no era lo único que hacía, cocinaba, platillos que, de igual forma, eran demasiado exigentes, pintaba, entre otros.

Es un poco desesperante tener que esperar para un día importante, en especial cuando eso depende del futuro de la vida, lo que me recuerda un poco a que ellos tienen la famosa frase de: "El porvenir pertenece a quienes creen en la belleza de sus fantasías", es la filosofía que la academia tiene.

En lo que pasaba del día, me dedico a hacer alguna que otra tarea en la casa, antes de mi marcha, regué las flores, limpié el baño, la cocina, la sala, y toda la casa en general. El día pasa muy lento, me siento desesperado, y no sé qué más hacer.

―¿Por qué el día pasa tan lento? ―Le dije a mi madre― Es tan, abrumador.

―Por favor Richard, sé más paciente, puedes hacer demasiadas cosas, como preparar tu apariencia para mañana, hacer la comida… ―Responde ella de forma algo descontenta― ¿Sabes?, eres el primer miembro de la familia que irá a estudiar en la academia Widengurn, lo cual es un logro fenomenal.

―Entiendo, pero de igual forma, no se puede evitar estar nervioso ante un día como este. ―Respondí.

Mi madre camina hacia la ventana de la cocina, y ve el jardín que tenemos afuera.

―Richard, sabes bien que pronto va a ser seguramente, el día más significativo de tu existencia, tienes que actuar con la postura más seria que puedas, pues como es una academia sumamente prestigiosa, tus compañeros también tendrían que actuar así. ―Dijo seria, mientras parece crinar su cabello corto.

―Entiendo, perdón. ―Dije de una forma dócil, mi madre logra de alguna forma hacer que yo le haga caso, ¿no es algo malo, verdad?

―Agradezco que comprendas. ―Responde de una manera neutral, como casi siempre lo hace―. ―Ahora, si no tienes nada que hacer hasta mañana, ve a podar el césped, y recuerda, ese césped no puede ser más de 3 centímetros de largo. ―Ordena mi madre.

―Está bien. ―Respondo, sin queja alguna, de todos modos, nunca me atrevería a desobedecer a mi madre.

Voy al jardín, mido el césped, y claro, tienen 4 centímetros de altura, lo cual yo no puedo permitir, así que prendo la podadora, y me pongo a trabajar. Y mientras podo, veo el cielo, está nublado, algo que es muy normal en Hertfordshire, o básicamente en todo Reino Unido.

Pasa una hora, por fin he terminado de podar, hora de… Bueno, no lo sé, todavía falta demasiado, podría solo perder mi tiempo, bien, es lo que haré.

En el resto del día hice cosas que siempre hacía, limpiar, limpiar, limpiar… Y cocinar. ¿Será demasiada variedad?

Ya en la noche, me pongo la ropa de dormir, voy a la cama, me tiro en ella, y me quedo pensando, así hasta que por fin duermo.

—?, por favor… No ocasiones la gue-… —Dice una voz masculina

—Silencio, yo no estoy pidiendo tu opinión personal, no puedo dejar que los de Nadezhda se salgan con la suya, incluso si eso significa tener que derramar sangre. —dice una voz de una señora mayor— Solo moviliza las tropas en la frontera de las dos Nadezhdas, todo lo demás que pase será su culpa. —Continúa la misma voz.

—{Este es el fin…} —susurró la voz masculina.

De repente, despierto. Ya es de día, ¿qué fue eso? Supongo, que fue un sueño… Me despierto, sintiendo algo de ansiedad, pero… Olvido eso, cuando recuerdo, ¡que hoy es el gran día!

Rápidamente, me levanto de la cama. Me pongo una camisa blanca, junto a una chaqueta negra, un pantalón del mismo color, y zapatos blancos.

Comería algo en este momento, sin embargo, siento que no es momento de perder el tiempo en eso.

—¡Richard! El avión pronto llegará, no te atrevas a llegar tarde a algo tan importante. —Dice mi madre desde lejos, bastante apurada.

—¡Voy! —Exclamo.

Llego a la entrada, donde está ella.

—Espero que hagas bien, recuerda que tienes una gran responsabilidad, si haces una cosa mal, no quiero pensar en que vamos a decir de ti, Richard. —dijo ella con autoridad.

—Sí, entiendo… —Digo algo nervioso.

Sinceramente, me esperaba una despedida con mi madre más, emocional, ella me abraza, me dice que tenga buena suerte… Pero, supongo que esto es algo más serio que sentimental.

Termino de preparar mis maletas, las cuales contenían; objetos de limpieza. Creo que para apoyarme más en el talento prodigio que tengo.

Luego de eso, llega mi conductor mientras está en su carro, él me hace una seña para que entre al carro. Y es lo que hago, mi siguiente parada será al aeropuerto.

Ya dentro, y con el carro en movimiento, veo el paisaje de Hertfordshire, lo cual será lo último que haré, al menos por estos años.

—Oh Richard, es algo triste que sea la última que te lleve en alguna otra locación, porque, pues como ya sabes, el siguiente año me voy a retirar luego de trabajar aquí 40 años… Y tú estarás más de un año, ¿no es así? —Dice mi conductor.

—Sí, sigo algo impresionado que hayas aguantado 4 décadas en este trabajo.

—No es nada, supongo.

Pasaron algunos minutos, y finalmente llegamos a nuestra parada, el aeropuerto, donde uso el boleto que la escuela me había dado para poder acceder a los aviones.

Y entro en uno de ellos, el cual tiene el logo de la academia, me siento, y espero… Este vuelto va a durar demasiadas horas. Lo que hago, es ver algunos videos en una pantalla que tiene el asiento, entre otras cosas, eventualmente me terminé durmiendo.

Pasaron varias horas, y, por fin llego a mi destino. Agricia, Suntrilara, justo cuando empezaba el día. Era mi primera vez estando en otro continente además de Europa; Lurrarén. Un continente del cual no se habla mucho, este es bastante independiente, los países de Lurrarén se ayudan mutuamente, no necesitaban la ayuda de otros países potencias alrededor de los demás continentes para ser desarrollados.

Como sea, mi destino era; La academia Widengurn. Rápidamente, llamo a un taxi para que me dirija hacia esa escuela, este llega en 5 minutos, y con toda la amabilidad del mundo me llevan hacia esa academia. Estoy aquí por fin, fuera de la academia… Es tan hermosa, ¡he esperado toda mi vida para estar aquí! Toda mi vida… Toda… Toda…

Pero, al intentar entrar, siento un sentimiento de mareo, se sentía… Nauseabundo, poco a poco mi vista se vuelve negra, no puede seguir caminando, pero tengo que hacerlo en este momento… Lo estoy intentando, pero yo…

Al final, mi vista se volvió totalmente negra, y caí en el suelo.