Yuri se despertó al día siguiente debido a un ruido de voces que no podía escuchar con claridad.

Desorientado, pasó varios segundos tratando de entender los murmullos hasta que de repente escuchó una puerta ser abierta y un segundo después vio entrar a alguien a la habitación. Tenso, Yuri se sentó de un salto debido al sobresalto.

—¿Su señoría?

—Wild Tiger —pronunció Yuri, reconociéndolo tardíamente. El héroe estaba a pocos pasos del umbral, luciendo como un civil ya que ni siquiera tenía su ridícula máscara puesta.

—Buenos días. —Wild Tiger sonrió—. Creo que trabajó hasta tarde y olvidó poner una alarma. Um... ¿o no tiene que trabajar temprano?

Yuri cerró los ojos y cubrió su rostro con su mano, tratando de hacer que esas palabras cobraran sentido, cosa que solo ocurrió un buen rato después, una vez finalmente recordó dónde estaba, por qué estaba ahí y la razón de la presencia del héroe.

Al hacerlo, Yuri sintió un escalofrío, mas se obligó a permanecer inmóvil y no pensar en el que estaba todavía en la cama, completamente vulnerable y sin ninguna idea de cómo lucía. Wild Tiger no había parecido sorprendido, ni curioso, ni receloso, por lo que actuar precipitadamente ahora solo levantaría sospechas.

—¿Qué hora es?

—Pasadas las siete —replicó Wild Tiger. Yuri contuvo la respiración y un segundo después se levantó, dándole la espalda al héroe—. ¿Sí lo olvidó, verdad? Poner una alarma —comentó Wild Tiger.

—Sí —admitió Yuri, examinando el lugar sin saber qué hacer. Necesitaba privacidad antes de lidiar con un héroe—. Estaré listo en un momento.

¿Wild Tiger entendería la indirecta...?

—Le diré a Bunny que aliste el auto. Ya verá que no llegará tan tarde.

Tras decir eso, Wild Tiger abandonó el lugar y cerró la puerta tras él, cosa que le permitió a Yuri suspirar con alivio y comenzar a prepararse.

Para su mayor alivio, su maquillaje seguía intacto, por lo que no tuvo más que darse un retoque rápido antes vestirse y peinarse y ponerse su traje extra y cuando salió de la habitación, directo al baño, ya se sentía parcialmente capaz de encarar a los dos héroes que lamentablemente continuaban en las cercanías.

Por suerte no tuvo que hacerlo sino minutos después, ya que Brooks realmente había abandonado el lugar y Wild Tiger estaba en la sala, aparentemente demasiado ocupado bebiendo café para molestar a Yuri.

En cuanto Yuri entró a la sala, ya perfectamente listo para dirigirse a la Torre de la Justicia, sin embargo, Wild Tiger se enfocó por completo en él.

—¿Café? —preguntó, poniéndose de pie y ofreciéndole una taza de poliestireno que había estado segundos antes en la mesa— Sé que prefiere el té, o al menos lo creo, pero fue lo que conseguimos... También tengo cruasanes, si quiere.

El que todo indicara que Brooks y Wild Tiger llevasen mucho tiempo despiertos y que uno de ellos incluso había salido a comprar algo para desayunar era una mala señal.

¿Cómo había podido dormir tan profundamente como para no notar nada de eso a pesar de saber que había dos héroes cerca? Debería haberse despertado mucho antes que ellos o incluso haber pasado la noche en vela...

—¿Su señoría?

Sobresaltado, Yuri volvió a fijarse en Wild Tiger, quien seguía a poca distancia de él con su brazo estirado, ofreciéndole una taza de café.

Consciente de que había cometido un error al distraerse así y queriendo aparentar normalidad, Yuri aceptó la taza y un segundo después preguntó:

—¿Tiene azúcar?

Wild Tiger sonrió y metió una mano a uno de sus bolsillos, del cual sacó varios pequeños paquetes de azúcar.

—Supuse que querría —dijo, sus labios curvándose en una sonrisa divertida.

Era demasiado temprano para lidiar con Wild Tiger, decidió Yuri, ignorando el gesto y tomando las bolsas de azúcar, cuyo contenido vertió todo en su taza tras quitarle la tapa.

Eso no bastaba realmente para hacer que la bebida fuera de su agrado, mas era mejor que nada y tras varios sorbos Yuri pudo agradecer, al menos, que la cafeína estaba haciendo efecto y pasados unos minutos, cuando Brooks llamó a Wild Tiger a avisarle que todo estaba en orden y podían partir, Yuri ya se sentía realmente despierto.

—¿Seguro que no quiere? —preguntó Wild Tiger en el camino al ascensor, ofreciéndole la bolsa de cruasanes pese a que Yuri ya los había rechazado poco antes—. ¿Debí haber traído algo dulce?

Que en cuestión de un solo día Wild Tiger ya supiese algo de él y además lo estuviese mencionando tan casualmente era irritante.

—No. Puedo comer algo en la oficina.

—Hmm... Pero no me cuesta nada conseguir algo para tres —insistió Wild Tiger encogiénse de hombros—. Si quiere algo en particular mañana puede decirme, intentaré recordarlo.

La llegada del ascensor solo trajo una pausa a la conversación, en la que Yuri tuvo tiempo para elegir cómo responder semejantes necedades mientras Wild Tiger se adelantaba y examinaba el elevador. No era como si quisiese que Wild Tiger hiciera algo por él, ni mucho menos Wild Tiger tenía la obligación de hacerlo, y que el héroe lo mencionase como si no fuera gran cosa era un sinsentido.

Pero todo se originaba del problema principal.

—Cree que esto continuará mañana —dijo una vez se cerraron las puertas, dejándolos a solas. No lo pronunció como una pregunta, aunque quizás debería hacerlo, mas Wild Tiger había sonado tan convencido de ello que a Yuri no se le antojaba necesario.

—Bueno, sí. —Wild Tiger se fijó en el panel que indicaba el piso en el que estaban—. No es como si sepamos cuándo van a atacar.

—Nadie lo hará. Así suele ser con la mayoría de amenazas.

—La mayoría —recalcó Wild Tiger, mirándolo de nuevo—, no todas. Y esta...

—Será como la mayoría —aseguró Yuri, sintiendo que había dicho lo mismo de varias formas demasiadas veces en un muy corto tiempo.

Wild Tiger hizo una mueca como si pensase lo mismo y no quisiese seguir con el tema.

—Lo detendremos —dijo, como si estuviese corrigiendo a Yuri—. Ya verá.

La confianza sin base de Wild Tiger no mejoraba nada, pero sus palabras le hicieron recordar lo que había planeado la noche anterior. Tal vez este era un buen momento para sacar el tema y conseguir la innecesaria colaboración de Wild Tiger para evitar sospechas.

—Tal vez puedan hacerlo antes si están dispuestos a hacer algo más que esperar.

—¿Tiene algo en mente? —cuestionó Wild Tiger, obviamente interesado.

—Sí.

—Cuente conmigo —accedió sin siquiera preguntar de qué se trataba, sonriente.

Llegar al primer piso los interrumpió de nuevo y Wild Tiger se adelantó solo lo suficiente para cerciorarse de que no había ningún peligro antes de indicarle con un gesto que todo estaba bien.

El innecesario teatro hizo que Yuri frunciese el ceño y caminase a paso rápido a la recepción, donde dejó su llave y aseguró que llamaría antes de las tres a confirmar si también alquilaría la suite por una noche más, tras lo cual se apresuró a la salida.

Justo en la entrada estaba Brooks, sentado detrás del volante del auto de Yuri y aunque él tuvo que apretar sus dientes para no ordenarle que se apartara, poco después aceptó consigo mismo que el que conducieran por él no era tan malo, en especial a esa hora. Yuri nunca había sido madrugador, al fin de cuentas, y no era inusual que eso lo obligara a tomar un taxi u otro medio de trasporte en las mañanas, aun si al final del día se arrepentía de su decisión, odiando depender de alguien más para volver a casa.

El recorrido además resultó menos irritante de lo esperado, ya que Brooks no buscó charlar y Wild Tiger se ocupó terminando los cruasanes, siendo inesperadamente cuidadoso de no dejar su asiento lleno de boronas mientras lo hacía.

Eso y el tener claro lo que haría al llegar impidieron que se tensara demasiado durante el viaje, aun cuando el tener que esperar en el auto mientras Brooks se adelantaba a cerciorarse de que todo en su oficina estuviese bien sí lo llenó de impaciencia.

Y para colmo de males Wild Tiger, de nuevo, eligió ese momento para hablar.

—Estaba pensando en qué podríamos hacer, pero no es como si tengamos pistas, ¿cierto?

—De momento no. —Aunque si la idea de Yuri resultaba podrían tener a un sospechoso muy pronto.

—Así que su idea es para conseguir una pista —murmuró Wild Tiger, rascando su barba distraídamente—. Mientras no me diga algo como que está pensando en hacer de carnada, creo que es una buena idea.

—Todavía no sabe qué tengo en mente —señaló Yuri antes de poder detenerse, curioso de que todo indicara que Wild Tiger tenía cierta confianza en él.

—No, pero me cuesta creer que usted pensaría en una idea estúpida. —Wild Tiger le sonrió—. O en algo que podría no funcionar.

Decir que esperaba que tuviese razón era algo que le daba demasiado crédito al héroe o incluso una indicación de que valoraba su opinión, cosa que no hacía, por lo que Yuri se limitó a apretar sus labios en lugar de contestar.

—Y no estoy intentando elogiarlo —añadió Wild Tiger pasados unos segundos, perdiendo su sonrisa.

Eso tal vez sí merecía una respuesta. Tales palabras demostraban que Wild Tiger recordaba la conversación que habían tenido la noche anterior y que planeaba mantener su palabra y no buscar conseguir algún tipo de favor (que nunca podría conseguir).

Conteniendo un suspiro, Yuri asintió.

—Lo sé.

—Oh. Bien, bien. —Dejando escapar una risa corta, Wild Tiger llevó una mano a su cuello en un gesto nervioso—. Nunca me había puesto a pensar cómo podría parecer un comentario así... Pero supongo que no importa mientras usted no me malinterprete.

Sí importaba en más de un sentido, mas Yuri no se sentía con ánimos de explicar por qué y además Brooks regresó, interrumpiendo la conversación.

—Todo está en orden —informó Brooks, indicándoles con un gesto que lo siguieran al ascensor—. Ni siquiera hay una nueva nota amenazante.

Por supuesto que no la había. Era incluso posible que no fuese a recibir ninguna otra más, cosa que con el tiempo probaría que todo esto era una estupidez.

No que Yuri tuviese la paciencia necesaria para esperar hasta ese entonces.

En cuanto Yuri llegó a su oficina, recibiendo más de una mirada extrañada sin duda porque él solía ser el primero en llegar, Yuri completó el borrador que había hecho la noche anterior y tras imprimirlo y firmarlo, se lo entregó a uno de los pasantes con órdenes claras de a quién debía entregarlo.

Él dedicó el resto de la mañana a trabajar, primero en su oficina para prepararse para los juicios de la mañana y luego en los juzgados. Durante todo ese tiempo no tuvo interrupciones ni nada inusual ocurrió y al regresar, esta vez sin tener que detenerse ya que aparentemente Brooks se había comunicado con algún encargado de la seguridad de la torre, quien le aseguró que no había habido ninguna actividad sospechosa durante el tiempo en el que no habían estado allí, encontró en su oficina una caja pequeña sobre su escritorio.

—Tenemos que revisar eso primero —dijo Brooks al verla, deteniéndose en la entrada y frunciendo el ceño.

—Pedí que me enviaran esto —corrigió Yuri, ignorando la precaución que aparentemente Brooks quería que tuviera y esquivándolo para entrar a la oficina.

—Oh, así que esta es su idea —comentó Wild Tiger, ganándose una mirada curiosa de Brooks.

—Aunque así haya sido —intervino Brooks de nuevo, adelantándose para llegar al escritorio antes que Yuri—. Alguien podría haber aprovechado eso. Lo revisaremos primero.

Si tanto insistía, Yuri no se iba a oponer.

—Sí. —Y tras un momento añadió—: Esa es la idea.

Eso captó la atención de Wild Tiger, quien fue el que abrió la caja sin ningún cuidado antes de que Brooks pudiese detenerlo.

—¿Grabaciones?

—De las cámaras de seguridad —confirmó Yuri, quitándose su toga y colgándola en un gancho en una esquina, parcialmente oculto tras un gabinete.

—Pensé que la policía ya las había revisado —dijo Brooks, mirando sobre el hombro de Wild Tiger y aparentemente decidiendo que se había preocupado de más.

—Solo en parte —corrigió Yuri, tomando asiento en su escritorio—. Es posible que haya algo sospechoso que no notaron en un comienzo.

—Supongo que tiene sentido —pronunció Wild Tiger con una mueca que hizo que Yuri creyese que iba a protestar o buscar una excusa para retirar su palabra, pero en vez de eso miró su alrededor y se fijó en la pantalla empotrada en una pared lateral—. ¿Los veremos ahí?

—¿Nosotros? —buscó confirmar Brooks.

—Claro. Si vemos algo extraño aquí y luego volvemos a ver a la misma persona...

Eso era más que lo que Yuri había considerado y estaba incluso dispuesto a darle crédito por ello a Wild Tiger, aun si éste aparentemente no tenía idea de cómo manejar ninguno de los aparatos necesarios y necesito ayuda de Brooks.

Gracias a eso, sin embargo, ambos estuvieron ocupados por lo que quedaba de mañana y gran parte de la tarde y Yuri mismo pudo ver partes de la grabación sin levantar sospecha, aun cuando nada captó su atención.

La única interrupción ocurrió al medio día, cuando Wild Tiger declaró que almorzar no era opcional y fue por sí mismo a la cafetería de la torre para conseguir algo para todos mientras Brooks siguió examinando las grabaciones. El que Wild Tiger trajera algo adicional para Yuri (un postre, una torta) fue algo que no pasó desapercibido para él, pero que prefirió no mencionar, queriendo evitar alentar al héroe a repetir el gesto.

En un situación normal, Yuri habría aceptado que había sido un día rutinario a pesar de la presencia de los dos héroes, mas el que el paso de las horas probase que sus innecesarios guardaespaldas continuarían cerca le impidió apreciar eso.

¿Cuánto más estarían ahí?

La segunda liga ni siquiera había necesitado refuerzos, por lo que no había estado un solo momento a solas en su oficina y pensar que eso podría prolongarse fue suficiente para que su cicatriz pulsase dolorosamente.

Por ahora, Yuri se encargó de lidiar con lo que podía de inmediato y llamó al hotel a reservar la misma habitación por una noche más y poco después llamó a la lavandería en la que había dejado varios de sus trajes y camisas de vestir blancas para pedir que los entregasen en su oficina, cosa que hicieron al final del día.

Él también pidió, por medio de un correo electrónico debido a la falta de privacidad, un reporte de las enfermeras, el cual no tuvo nada inusual, y confirmó que ellas seguirían cuidando a su madre por tiempo indefinido.

Y con eso hecho se resignó a pasar una noche más en compañía indeseada, imaginando que no sería muy diferente a lo que había sido la noche anterior, en la que lo único que ocurriría sería una conversación iniciada por Wild Tiger.

Predeciblemente así fue y mucho antes de llegar al hotel.

En el instante en el que Yuri dio por terminado su trabajo y alistó todo para irse, guardando en su maletín varios de los discos con las grabaciones de las cámaras de seguridad y llevando consigo uno de los trajes, Brooks se dirigió al parqueadero para asegurarse de que todo estaba bien y solo unos pocos segundos después de que Brooks salió, Wild Tiger cuestionó:

—¿Y qué tiene en mente para esta noche?

—¿Disculpe? —El interrogante de Wild Tiger no tenía sentido.

—Para comer —aclaró—. Ayer elegí, así que...

—¿Esperó a que su compañero no estuviera para hacer esa pregunta? —interrumpió Yuri, no tanto para confirmar lo que ya sabía, sino para dejarle saber al otro que había notado lo que había estado haciendo desde esa mañana.

—¿Lo notó? —Wild Tiger rió un poco—. Bueno, le prometí que no lo interrumpiría mientras trabajaba y Bunny insistió que fuese más serio. No que no lo haya sido. Creo que en realidad piensa que lo estoy molestando, pero ambos sabemos que no busco nada extraño, así que no veo problema aunque Bunny quiera que actuemos como estatuas. No que importe ahora que está descansando, ¿cierto?

¿Así que Wild Tiger buscaría una charla cada vez que los obstáculos del trabajo y de Brooks no se estuviesen interponiendo?

Yuri suspiró.

—Pienso trabajar esta noche —señaló y en un impulso añadió—: Y pediré servicio a la habitación.

—¿Por eso lleva algunas grabaciones? —preguntó Wild Tiger para sobresalto de Yuri. Él había tratado de ser sutil, aprovechando el que los héroes habían estado enfocados en la pantalla para guardar algunos de los muchos que todavía no habían revisado—. Podemos seguir en el hotel, aunque...

La tensión tensión, sin embargo, fue remplazada con interés ante esas palabras.

Tenía muy claro que no debía subestimar a Wild Tiger y había acabado de recibir una confirmación de eso. Si además Wild Tiger lo iba a sorprender con una pista que acabaría con todo esto, Yuri estaba dispuesto a incluso tolerar una conversación por más tiempo del necesario.

—¿Encontró algo?

—No estoy seguro. —Wild Tiger llevó una mano a su mentón, tocando su barba con un dedo—. Puede que sí, pero puede que no tenga nada que ver.

—En otras palabras, nada —resopló Yuri, disgustado consigo mismo por haber esperado lo contrario.

Él debía saber mejor que nadie que no tenía sentido esperar algo de un héroe, ni siquiera de uno como Wild Tiger.

—No es tan simple —se defendió Wild Tiger sin mostrarse realmente ofendido—. Si lo fuera, no habrían tenido que llamarnos.

Eso no merecía una respuesta y por eso mismo Yuri no dijo nada hasta que recibieron un mensaje de Brooks, quien esta vez los esperó junto al auto de Yuri luciendo como si planease conducir de nuevo.

¿Valía la pena discutir para impedirlo?

Yuri decidió que no, mas se arrepintió cuando apena abandonaron el parqueadero, Wild Tiger dijo: —Primero, vamos a ese lugar del que nos habló Dragon Kid. Creo que también se puede pedir para llevar.

—¿Qué?

—Tenemos que hacerlo de todas formas —explicó Wild Tiger antes de que Yuri pudiese salir de su sorpresa y dejarle claro a Brooks que irían directamente al hotel— y así evitamos seguir la rutina.

—Algo que se ha hecho dos veces no es una rutina —remarcó Yuri, sintiendo el comienzo de un dolor de cabeza.

—Pero es el comienzo de una.

Tal lógica no era del todo errónea y por eso mismo Yuri fue incapaz de replicar de inmediato.

Brooks se aclaró su garganta.

—Podemos tomar otra ruta —dijo y aprovechando un semáforo en rojo dirigió su mirada hacia Wild Tiger antes de añadir— y pedir un domicilio.

Wild Tiger hizo una mueca descontenta que Yuri pudo ver gracias al espejo retrovisor y pronunció algo por lo bajo que Yuri no pudo escuchar, relegado como estaba en el asiento trasero.

Aceptar la sugerencia de Brooks sin duda le permitiría llegar antes a su hotel y bien podría encerrarse en la habitación y dejar a los héroes en la sala por el resto de la noche. Pero si hacía eso, al día siguiente Wild Tiger seguramente insistiría de nuevo en visitar tal restaurante, al menos si continuaban con esta farsa, por lo que no podría evitarlo después de todo.

Además, decir que sí equivaldría a recibir ayuda de Brooks y él no quería hacer tal cosa.

—Mañana haremos eso —dijo Yuri, notando que los héroes intercambiaron una mirada y que Wild Tiger estaba sonriendo y moviendo sus labios en algo que, creía, era un silencioso "te lo dije"—. Hoy podemos ir primero por algo de comer, mientras sea rápido.

—Claro que sí —replicó Wild Tiger y se giró tanto como se lo permitía el cinturón de seguridad para hablarle a Yuri del restaurante recomendado en cuestión.

El que Wild Tiger insistiese en que entraran todos al restaurante fue un pormenor que Yuri preferiría haber evitado, mas que no era gran cosa ya que al menos no les tomó demasiado abandonar el lugar con sus pedidos y pronto pudieron regresar al auto.

Antes de poder abrir la puerta, sin embargo, ocurrieron varias cosas.

La primera fue el que notó que encima del traje todavía cubierto por la bolsa plástica con el logo de la lavandería había algo.

La segunda fue que no alcanzó a precisar qué era, ya que de repente el mundo se volvió borroso debido a la repentina forma en la que fue alejado de su auto.

Y la tercera fue un ruido ensordecedor.

Entender lo ocurrido era fácil, mas Yuri tardó varios segundos en hacerlo, quizás porque el zumbido en sus oídos lo aturdió y el además tener su rostro presionado contra algo debido a una mano en su cabeza le impidió ver y con ello aumentó la sensación de desorientación.

Yuri exhaló con lentitud, y aunque alzó sus manos y las llevó al pecho de Wild Tiger, se contuvo de empujarlo lejos de él.

Porque era Wild Tiger. Él todavía estaba sosteniéndolo por su cintura y usando su propio cuerpo, todavía brillando, para protegerlo de lo que sin duda había sido una explosión.

Con el paso de los segundos el zumbido disminuyó lo suficiente para que pudiese percibir varias alarmas y voces y Wild Tiger finalmente lo soltó y dio un paso hacia atrás, mirando de un lado a otro.

Tambaleante, Yuri solo pudo fijarse en Wild Tiger, quien pasado un momento se dio cuenta de ello y al hacerlo puso sus manos en los hombros de Yuri y le sonrió con sus labios apretados, obviamente tenso.

—Parece que sí había de qué preocuparse.

El comentario era tan frívolo que Yuri casi quería despreciarlo, mas que fuese lo primero que lograba escuchar con verdadera claridad era lo suficientemente desconcertante para mantenerlo paralizado e incluso contestar.

—Sí.

—¿Estás bien? —Wild Tiger lucía y sonaba extrañamente preocupado.

—Sí. —Yuri cerró sus ojos por un segundo, tratando de centrarse y pensar.

Era difícil hacerlo sintiéndose aturdido, estando desconcertado por el calor proveniente de las manos de Wild Tiger y el difuso caos a su alrededor; mas poco a poco pudo hilar los hechos y procesar lo que había ocurrido: durante los pocos minutos en los que habían estado en el restaurante, alguien había puesto una bomba en su auto. Dentro de su auto.

—El culpable debe estar cerca —pronunció Yuri, mirando a su alrededor con el ceño fruncido.

Wild Tiger lo soltó nuevamente y suspiró.

—O lo estaba y ya escapó —dijo poco contento y Yuri no pudo contradecirlo. Con tantas personas, muchas de ellas alejándose con nerviosismo, el culpable podría huir sin levantar sospechas; e incluso si se había quedado a observar, eran varios los que estaba haciendo justo eso y hasta usando sus teléfonos para grabar a los héroes, por lo que tampoco resaltaría—. Logramos evitar lo peor —continuó Wild Tiger—. Por suerte no fue una bomba de largo alcance y Bunny se encargó de alejar a los demás.

Tal como dijo Wild Tiger, Brooks estaba recibiendo un efusivo gracias de tres personas a las que sin duda había sacado de la zona de la explosión y aunque los vidrios del mismísimo restaurante en el que habían estado habían terminado rotos, el que nadie hubiese estado sentado en las mesas junto a las ventanas había impedido que alguien resultara herido, pero eso había sido gracias a una mezcla de suerte y de los reflejos de Wild Tiger y Brooks.

Quien lo estaba amenazado realmente era alguien que merecía ser el blanco de Lunatic.

La certeza llevó a Yuri a fijarse muy bien en cada persona cercana, buscando cualquier señal de culpabilidad, mas el que nada llamase su atención no lo sorprendió.

Un cobarde que incluso usaba ese tipo de artilugios no se quedaría cerca.

—¿Crees que podamos ver los vídeos de seguridad de esta zona? —preguntó Wild Tiger, sacándolo de sus pensamientos— Um, imagino que la policía lo hará, pero...

—Redactaré la orden de inmediato —dijo Yuri, sacando su teléfono para hacer justo esto—. Si volvemos a mi oficina podemos enviarla y asegurarnos de que las entreguen a primera hora.

—Oh, bien —balbuceó Wild Tiger mientras Yuri comenzó a tipear el borrador de la nueva petición, mas Wild Tiger no esperó en silencio a que lo hiciera—. Um...

—¿Algo más? —preguntó Yuri con impaciencia. No era tan cómodo hacer esto en su teléfono como lo sería en su computador y tenía, además, que encargarse de la orden judicial para que ninguno de los establecimientos pudiesen negarse a entregar sus grabaciones; tener que también lidiar con un héroe que no sabía callarse no lo ayudaba.

—Cuando dije zona, no digo solo esta cuadra —pronunció Wild Tiger rápidamente—. Unas dos o tres o cuatro cuadras a la redonda...

Lo que Wild Tiger estaba implicando era muy obvio.

—Cree que fue un NEXT que no estaba cerca.

Yuri alzó su mirada justo a tiempo para ver a Wild Tiger encogerse de hombros.

—Es la única explicación. Aunque no lo creas, Bunny y yo estuvimos pendientes y no vimos a nadie acercarse a tu auto.

Eso tenía sentido.

Antes de la explosión, Yuri había notado algo inusual en el interior de su auto, no en el exterior. Los vidrios habían estado intactas, las puertas habían estado cerradas y él se había cerciorado de que todo quedase con llave antes de ingresar al restaurante.

—Esta es una zona comercial, así que tendrá mucho para revisar —señaló Yuri, aceptando en su mente que no solo Wild Tiger tenía razón, sino que estaba siendo particularmente perceptivo. Eso era bueno si los llevaba a descubrir al culpable pronto, pero también peligroso...

—Por suerte también está Bunny —rió Wild Tiger, mirando hacia el lugar donde Brooks estaba ahora hablando con dos patrulleros, sin duda los primeros policías en llegar a la escena.

Fuese como fuera que revisaran los vídeos, lo que importaba eran los resultados y para eso tenían que conseguir las grabaciones en primer lugar. Aun así, antes de terminar el borrador de la orden tenía que encargarse de algo más.

—¿Wild Tiger...? —dijo y aguardó a que el héroe lo mirara a los ojos antes de continuar—. Le agradecería que no me hable con tanta familiaridad. No es apropiado.

—¿Oh, se dio cuenta? —Wild Tiger hizo una mueca descontenta y un segundo después alzó sus dos manos, mostrando sus palmas—. En mi defensa, creo que sobrevivir una explosión justifica dejar tanta cortesía.

—Hizo un buen trabajo —concedió Yuri, sintiéndose cansado de tener que lidiar con un Wild Tiger que podría tomarse cada vez más confianzas—. Pero eso y esto son cosas diferentes.

Wild Tiger bajó sus manos y resopló como si estuviese conteniendo una risa.

Quizás él habría dicho algo más si no fuese porque Brooks se acercó a ellos avisándoles que ya vendrían más policías a tomar el testimonio de los presentes de lo sucedido. Dicho y hecho, Yuri pasó varios minutos dando su versión a un policía que parecía desear estar en cualquier otro lado y tras eso, Yuri tomó un taxi junto a los dos héroes que habían permanecido a su lado para volver a su oficina.

Encargarse del papeleo necesario no le tomó mucho y tras firmarlo y enviarlo, Yuri volvió a partir en compañía de los héroes, esta vez en el auto de Wild Tiger, directamente a su hotel.

No hubo ningún incidente en el camino ni en el lugar mismo, mas Brooks sugirió cambiar de habitación y Yuri accedió, sin ningún interés de discutir sobre lo innecesario que era ahora que tenía las de perder.

Sin duda el atentado ya había llegado a las pantallas de la ciudad, pues los empleados del hotel accedieron sin rechistar y los llevaron otra habitación más amplia (con una antesala y dos habitaciones) en otro piso del hotel, prometiéndoles que no habría ningún cargo adicional.

Más alertas que nunca, Brooks se encargó de revisar la habitación primero y Wild Tiger estuvo junto a Yuri todo el tiempo, mirando de un lado a otro, hasta que pudieron entrar y una vez lo hicieron, suspiró.

—Pudimos traerlo sano y salvo —comentó Wild Tiger con una sonrisa cansada, dejándose caer en una silla cercana—. Aunque lamento lo de su auto... um...

—No será considerado responsable por su destrucción —interrumpió Yuri, sospechando que dicho temor era lo que había causado tal comentario.

—Oh, bien... —El alivio de Wild Tiger era palpable, aun cuando él trató de ocultarlo un segundo después—. Pero el seguro responderá, ¿cierto?

—Sí.

—Y...

Brooks se aclaró su garganta antes de que Wild Tiger pudiese terminar lo que fuese que planeaba decir, cosa que Yuri agradeció al tiempo que se adentró en la habitación principal. Ahora que quien había estado tras las amenazas había actuado, tenía mucho que hacer, comenzando con una lista de sospechosos.

Previamente, la investigación se había enfocado en encontrar a la persona tras las notas y por ello habían revisado tanto a las personas que trabajaban en las oficinas postales desde las que habían sido enviadas las que habían llegado por correo, como a las personas que habían visitado la Torre de la Justicia los días en los que las otras notas habían aparecido en su oficina.

Pero quizás era hora de hacerlo de otra forma y primero considerar quién podría quererlo muerto.

La lista era extensa, ya que toda su experiencia laboral lo convertía en el blanco de resentimientos que podían ser duraderos y que fácilmente podían terminar en actos violentos, pues dichas personas mismas ya habían demostrado de qué eran capaces.

Aun así, Wild Tiger posiblemente tenía razón al creer que se trataba de un NEXT y seguir esa lógica acortaba la lista de sospechosos, y los posibles poderes de tal persona la acortarían más.

Si era capaz de dejar objetos en lugares cerrados sin ser visto, bien podía tener poderes que le permitiese teletransportarse o teletransportar objetos, o tener la capacidad de modificar su cuerpo para ingresar por espacios minúsculos o de pasar desapercibido de alguna manera, y aunque ninguna de esas posibilidades lo hacía recordar a alguien en cuyo caso había estado involucrado, era posible que estuviese olvidando algo...

—¿Le parece bien?

Caer en cuenta de que Brooks le estaba hablando lo tomó por sorpresa y Yuri volvió a fijarse en ambos héroes al tiempo que preguntó:

—¿Disculpe?

—No cerrar su puerta —dijo Wild Tiger en un tono paciente que indicaba que estaba repitiendo algo—. Para asegurarnos de que esté bien.

Yuri quiso decir de inmediato que no, mas el recuerdo de la bomba en el interior de su auto lo obligó a detenerse y considerar primero un argumento contra la necesidad de renunciar a su privacidad más de lo necesario.

—¿Nos siguieron? —Fue lo que decidió decir finalmente. Comenzaría demostrando que no había un peligro real y luego se negaría.

—¿Creo que no? —dijo Wild Tiger.

—No —replicó Brooks con más firmeza al mismo tiempo, fulminando a su compañero con la mirada debido a su poca convincente respuesta.

—En ese caso es poco probable que sepa donde estamos —señaló Yuri dejando su maletín a un lado, el cual había sobrevivido la explosión gracias a que Yuri lo había tenido con él todo el tiempo—. Siendo así, no podrá hacer nada.

—Pero ya sabemos que sí está dispuesto a aprovechar cualquier oportunidad —rebatió Brooks, mostrándose por primera vez interesado en involucrarse tanto como Wild Tiger—. Tenemos que estar listos así no creamos que el peligro sea mucho.

—Solo queremos mantenerlo a salvo —añadió Wild Tiger con una sonrisa.

Esta era una batalla perdida. Yuri podía notarlo y aunque quería luchar en vez de darse por vencido, apretó sus labios por un segundo y se obligó a asentir.

—Como gusten.

De cualquier forma, se recordó Yuri, esto no sería por mucho más. Ahora que quien lo había estado amenazado había actuado de una forma tan llamativa y espontánea, existía una mayor posibilidad de encontrarlo y pronto.

Aun así, esperar a que el culpable cometiese un error que lo delatase o a que los héroes que tenía como sombra o la policía lo descubrieran era algo que Yuri no planeaba hacer.

Por mucho que pensar en personas con algún resentimiento en su contra hacía que la lista de sospechosos fuese extensa, podía reducirla tomando en cuenta el que se trataba de un NEXT y si bien en Sternbild no existía un registro obligatorio de personas con poderes y una descripción de éstos, la academia de los héroes sí guardaba información de sus estudiantes e, igualmente, los convictos tenían toda su información registrada, incluyendo sus poderes si tenían uno.

Y por suerte, Yuri tenía acceso remoto a ese tipo de información y su teléfono no había corrido la misma suerte que su auto.

Olvidándose temporalmente del primer parámetro, Yuri se dedicó a invertir su método de búsqueda, investigando si tenían poderes que podrían permitirles dejar algo sin ser notados, si además tenían algún tipo de experiencia con explosivos y si había pasado por su corte, pero no encontró nada.

Yuri incluso verificó si se sabía de alguien que pudiese convertir objetos en bombas de tiempo, aun cuando era poco probable que ese fuese el caso ya que él creía haber visto un objeto desconocido en su auto antes de la explosión, mas eso tampoco le trajo ninguna respuesta.

Cuando Yuri aceptó que estaba en un callejón sin salida ya era tarde y Yuri apenas pudo masajear su entrecejo y recostarse contra el espaldar de su cama por una noche, sintiéndose más cansado de lo que quería aceptar y frustrado ante la falta de un avance.

Si todo seguía así, aguardar a que otros hicieran su trabajo o a que el culpable se mostrara (probablemente en un momento en el que él no podría actuar con libertad), sería la única opción...

Un par de golpes en la puerta (abierta) sacó a Yuri de sus pensamientos y lo llevó a fijarse en el umbral, donde Wild Tiger se encontraba recostado contra el marco, cargando una bandeja y luciendo claramente incómodo.

—Espero no interrumpir... —dijo Wild Tiger sin sonar realmente casual—. Imagino que no tiene hambre después de todo lo que pasó y perdimos lo que compramos, pero debería comer algo.

Y ese "algo" aparentemente era té y galletas dulces.

Yuri alzó una ceja.

—Podría pedir servicio a la habitación si quisiera —señaló con menos sequedad de la que pretendía. Wild Tiger claramente lo notó, ya que tomó sus palabras como una señal para adentrarse al lugar, sentarse en el borde de la cama y ofrecerle la bandeja.

—Claro, pero sospecho que se le olvidó por estar trabajando... —comentó Wild Tiger, mirando sin ninguna sutileza hacia la pantalla del teléfono de Yuri—. ¿Encontró algo? ¿Alguna pista?

Apretando sus labios, Yuri apartó la mirada por un momento, tratando de tragarse la molestia de no haber logrado nada.

—Me temo que no —replicó en el tono más neutro que pudo—. Tendremos que esperar a que nos entreguen los vídeos mañana.

Con un suspiro exagerado, Wild Tiger asintió.

—Una noche de descanso y seguiremos mañana —dijo con firmeza—. No se preocupe por nada por hoy y descanse... luego de comer algo.

Era tan evidente que Wild Tiger no pretendía rendirse que Yuri estiró la mano para tomar la taza y una vez la acercó a sus labios, Yuri notó de qué era.

—¿Manzanilla? —¿Acaso Wild Tiger creía que él necesitaba algo que lo calmara? Ja.

—Pensé que sería mejor para que duerma bien. —Wild Tiger se encogió de hombros y un segundo después, sonrió—. Y mire, no encontré miel, pero me dicen que la mermelada también es una buena opción y también tengo azúcar...

Efectivamente, en la bandeja también había un pequeño tarro de mermelada de fresa y una azucarera, cosa que quizás en circunstancias diferentes Yuri podría haber considerado como una señal de lo observador que Wild Tiger podía llegar a ser, excepto por un detalle: ¿té de manzanilla con mermelada?

No parecía como una buena combinación, mas Yuri la intentó bajo la mirada claramente curiosa de Wild Tiger y a pesar de esperar lo peor, tuvo que admitir que era aceptable, al igual que el que, después de todo, sí necesitaba comer algo.

Tal cosa, de hecho, lo hizo acabar las galletas azucaradas y el té en un santiamén y sin siquiera decirle primero a Wild Tiger que se fuera, cosa que de por sí el héroe no hizo.

De hecho, Wild Tiger permaneció sentado en el borde de la cama, observándolo con un asomo de sonrisa que hizo que Yuri, cuando lo notó, lo fulminase con su mirada.

—¿Hay algo más que quiera decir?

—Nah, nada —dijo Wild Tiger con un deje de risa—. Solo estaba pensando que debería haber conseguido más galletas.

Por supuesto, pensó Yuri con una ironía que intentó tragarse mientras le entregó a Wild Tiger la bandeja, apretando sus labios para no hacer ningún comentario.

Wild Tiger la aceptó con una mano, mas en lugar de captar lo que eso significaba, él permaneció inmóvil y su expresión se tornó pensativo.

—¿Sabe? —dijo con una seriedad tal que marcaba una gran diferencia con su actitud previa—. Está bien confiar en otros y delegar un poco. No tiene que intentar hacerlo todo.

Si eso fuera cierto, la vida de Yuri sería muy diferente. No que Wild Tiger necesitara saber eso; Yuri no le debía ningún tipo de explicaciones, especialmente no cuando en parte eran obvios e involucraban la ineptitud de muchos.

—Imagino que piensa encontrar al culpable mañana —replicó Yuri, refiriéndose solamente a las implicaciones del héroe. No que él esperase que lo lograse, no cuando él mismo todavía no tenía un sospechoso real.

—Por algo pedí las grabaciones —pronunció Wild Tiger con una nueva sonrisa cargada de una confianza infundada—. Así que hoy no se preocupe y duerma bien.

Y sin más advertencia previa, Wild Tiger estiró una mano hacia Yuri.

Paralizarse ante un gesto así era algo que Yuri no había hecho en años. Quizás era bueno, pues una reacción reflejo podría ser peor para todos los involucrados, pero a la vez no lo era, ya que la sombra de una mano sobre su cabeza y el contacto que le siguió, el cual no fue más que una leve presión que bien podía ser considerada una caricia en su cabello, lo estremeció.

—Bueno, descanse —añadió Wild Tiger, apartando su mano casi de inmediato y partiendo como si no hubiese hecho absolutamente nada.

Yuri no tenía idea de cuánto tardó en reaccionar, incapaz de hacer más que ver a Wild Tiger abandonar el lugar sin siquiera mirar hacia atrás y luego mirar el umbral ahora vacío, escuchando vagamente susurros de los dos héroes. Y al final, una vez el silencio reinó, Yuri se inclinó sobre sí mismo, llevando una mano hacia su rostro y presionando la marca oculta en él, temblando sin ningún control y apretando sus dientes para no pronunciar ningún sonido.

Maldito héroe. ¿Con qué derecho se atrevía a... a...?

Eso fue lo único que Yuri pudo pensar incluso mientras cerró sus ojos e intentó olvidar la sensación de la mano de Wild Tiger sin mucho éxito.


Yuri apenas pudo seguir la rutina esa noche, preparándose en el baño para irse dormir, retocando su maquillaje para evitar que su mañana comenzase con un incidente y luego decidiendo dejar su traje a un lado y acomodarse bajo las cobijas con solo su camisa, suponiendo que esa era su mejor opción luego de la destrucción de lo que planeaba ponerse al día siguiente.

Tras eso, dar vueltas en la cama fue lo único que Yuri sintió que hizo y ni siquiera se dio cuenta cuándo logró caer dormido, mas sí se despertó con un sobresalto antes de que siquiera amaneciera.

Eso le dio la oportunidad de tener unas horas sin tener a ningún héroe como su sombra, las cuales aprovechó tomando un largo baño caliente que no lo relajó realmente y revisar toda la información que había revisado la noche anterior en busca de una nueva perspectiva que lo enviase en la dirección correcta, cosa que no ocurrió.

Y para colmo de males, apenas abandonó la habitación se encontró cara a cara con Wild Tiger.

Solo verlo hizo que Yuri desease dar media vuelta y fingir dormir un poco más, pero el héroe lo vio de inmediato y lo saludó desde su sitio en el sofá sacudiendo la mano en la que no estaba sosteniendo una taza de porcelana cuyo olor indicaba que estaba llena de café.

—Hoy se despertó temprano —comentó Wild Tiger con un asomo de una sonrisa, moviéndose para dejar su taza sobre la mesa. En esta había otras dos tazas y lo que parecía ser un termo.

—Podría decir lo mismo —replicó Yuri sin atreverse a acercarse más. Si Wild Tiger pensó que extraño eso era extraño, no dijo nada, concentrándose en servir más café en otra de las tazas y luego levantándose para tomar la misma azucarera de la noche anterior, la cual continuaba en la misma bandeja, la cual había sido dejada en una mesa auxiliar.

—Sí, bueno, Bunny estuvo de turno hasta hace un rato, ahora estoy yo... él está dormido, por cierto. Si tiene afán podría despertarlo o dejarle una nota para que nos alcance o...

¿Y estar a solas más tiempo del necesario con Wild Tiger?

—No es necesario. —Sin ninguna excusa para rechazar el café recién servido, Yuri se acercó a recibir la taza y tomó asiento en una de las dos poltronas de la antesala, queriendo mantener la mayor distancia posible entre el héroe y él.

Pero distancia o no, Yuri pudo sentir todo el tiempo la atención de Wild Tiger, aun cuando él no hizo nada más que ponerle suficiente azúcar a su café y beberlo a sorbos lentos. Al final, Yuri decidió que ya había tenido suficiente y dirigió su vista hacia Wild Tiger, enfrentando de inmediato su mirada.

—¿Hay algo que quiera decir?

—¿Hmm? —Wild Tiger parpadeó, aparentemente sorprendido—. Solo estaba pensando que nunca lo había visto así.

Las palabras de Wild Tiger tensaron a Yuri y lo hicieron dudar por un momento, obligándolo a recordar todo lo que había hecho antes de abandonar la habitación. Él se había tomado el tiempo usual para asegurarse de que su cicatriz no quedase visible y aunque hacerlo en un baño cuyo espejo estaba empañado no era fácil, Yuri no creía haber cometido un error, pero...

—¿A qué se refiere? —cuestionó, intentando fingir una indiferencia que no sentía. Era muy pronto para temer y poner en evidencia que estaba ocultando algo cuando, quizás, ese no era el motivo del comentario del héroe.

—Bueno... —Wild Tiger sonrió un poco, luciendo inexplicablemente nervioso—. Siempre está impecable, pero su camisa...

Un vistazo (innecesario) a su camisa aclaró el misterio que debería ser obvio y Yuri se relajó un ápice ante la revelación. Así que era eso.

Por supuesto que usarla para dormir había traído consecuencias y aunque una vez se pusiese la chaqueta de su traje parte de eso sería menos notorio, no daba la mejor impresión. Bien podría llamar a la recepción y pedirles que se encargaran de plancharla (e incluso lavarla), pero no tenía sentido hacerlo sin saber cuánto tiempo les tomaría, en especial cuando en su oficina tenía gran parte de lo que la lavandería le había entregado la tarde anterior.

—Me cambiaré en mi oficina. —Era lo más práctico en más de un sentido, dadas las circunstancias, e incluso alguien como Wild Tiger debería entenderlo, por lo que no era necesario dar más explicaciones. Yuri prosiguió bebiendo su café, dando la conversación por terminada, mas Wild Tiger parecía tener otras ideas.

—Sí, claro, pero... —Wild Tiger se removió un poco en su asiento, pasando una mano por su nuca en un gesto inquieto—. ¿Sabe que no tenía que dormir con ella puesta? Trajimos a esta habitación lo que dejamos en la otra...

¿Qué?

Comprender a qué se refería Wild Tiger le tomó a Yuri una vergonzosa cantidad de tiempo, mas finalmente lo hizo: él estaba hablado de las prendas que había conseguido para él la noche anterior.

—Estaban sobre la cama —añadió Wild Tiger, ahora dedicándole una sonrisa comprensiva que no Yuri no quería recibir—. No que lo culpe. Después de todo lo que pasó ayer, tiene sentido.

Yuri apretó sus labios y fijó su vista en lo que todavía quedaba en su pocillo. No planeaba admitir que había olvidado la existencia de tales prendas, ni mucho menos que ni siquiera las había visto.

¿Y cómo había fallado en notar algo que debería ser obvio? Si no era capaz de notar algo que tenía frente a él, mucho menos iba a conseguir solucionar su problema actual y deshacerse de los héroes hechos guardaespaldas.

Contenerse de masajear su entrecejo (o de presionar una mano contra su rostro) requirió un esfuerzo y Yuri apenas logró ocultar su turbación terminando de un solo trago su café.

Si Wild Tiger sospecho de algo, él no dijo nada más, aun cuando sí le volvió a sonreír cuando Yuri lo encaró nuevamente.

—Guardaré el secreto —prometió Wild Tiger por alguna razón, luciendo ahora divertido—. Entiendo que todos tenemos malos días.

—No necesito su compasión —rebatió Yuri antes de poder refrenarse al tiempo que dejó su taza ya vacía sobre la mesa y se puso de pie—. Agradecería que se prepararan para salir en media hora.

—Claro —dijo Wild Tiger, su expresión algo sorprendida pero luego tornándose pensativa—. ¿Cree que recibiremos los vídeos temprano? Entre más pronto identifiquemos al culpable, mejor.

Eso era algo en lo que podían estar de acuerdo, por lo que a pesar de querer alejarse del héroe, Yuri asintió y no se movió hacia su habitación de inmediato.

—Pediré que me mantengan informado y envíen las copias de los vídeos lo antes posible. —Y si lo hacían y hoy mismo lograban terminar con esto...

La esperanza de Yuri se vio menguada apenas llegó a su oficina y descubrió que no solo no había recibido ningún vídeo, sino que además el reporte de la investigación de la explosión del día anterior todavía era inexistente.

"Todavía estamos recopilando la evidencia" fue la única respuesta que recibió al indagar al respecto junto a una promesa de que lo mantendrían al tanto que él comenzaba a creer que no cumplirían y tenía una gran sospecha de la razón: el atentado del día anterior había sido llamativo y ahora, como todos los incidentes similares ocurridos en Sternbild, había más de uno interesado en resolver el caso y llevarse la gloria.

Y la policía, siempre interesada en salir de la sombra de los héroes y llevarse el crédito por hacer más que apoyarlos, no tenía ningún interés de colaborar con los héroes que estaban haciendo de guardaespaldas para él.

Típico.

—Lo mantendremos a salvo mientras tanto —prometió Wild Tiger, siendo testigo de esas llamadas y aparentemente adivinando por la expresión de Yuri el tipo de respuesta que había recibido al otro lado de la línea—. Y tenemos tiempo. Apenas comenzó el día.

Lo que él héroe no parecía entender era que no debía subestimar el paso del tiempo, mas Yuri decidió dejar que él mismo lo descubriera al no señalarle nada y pidiéndole, en cambio, que saliera un momento mientras se cambiaba.

Wild Tiger así lo hizo y volvió minutos después junto a su compañero, quien originalmente se había quedado atrás revisando el garaje y las zonas aledañas a la oficina de Yuri.

Y tras eso el día fue eterno.

Yuri no recordaba cuándo había sido la última vez que había recibido más llamadas innecesarias de personas que apenas conocía, pero que habían decidido expresar su supuesto alivio de que él hubiese salido ileso tras el atentado. El alcalde mismo fue una de esas personas y él incluso remarcó lo contento que estaba de que los héroes hubiesen estado ahí para salvarlo.

¿Y de qué, exactamente, cuando las ideas mismas de aquellos héroes le habían dado al culpable la oportunidad de atacar y su constante presencia le impedía encargarse él mismo de hacer más que protegerse?

Obligarse a tragarse esa clara verdad solo hizo que el ánimo de Yuri empeorara y el que al medio día finalmente recibiese un informe de la policía sobre el que habían recopilado todos los vídeos de seguridad de la zona, mas no los vídeos mismos, fue el golpe final.

¿Qué tenía que hacer para que algo saliera bien?

Esta vez, Yuri no se contuvo de masajear su entrecejo, cosa que resultó ser un error ya que de inmediato Wild Tiger habló:

—Necesita un descanso.

Brooks le dio un codazo poco sutil a su compañero y se aclaró la garganta, mas Wild Tiger no se amedrentó y sí le sonrió a Yuri una vez Yuri puso su atención en él.

—Tengo mucho que hacer —señaló Yuri con sequedad, fijando su vista en su escritorio. Aunque había tenido la suerte de no tener ningún juicio para ese día, sí tenía muchas otras obligaciones que atender y las muchas interrupciones y la necesidad de contactar a la policía sobre el incumplimiento de un deber tan simple como entregar una copia de unos vídeos le habían impedido hacer mucho.

—Claro. —Wild Tiger se encogió de hombros—. Pero sabe que para hacer algo puede ser mejor tomarse un respiro primero.

—¿Y qué sugiere, exactamente? —¿Acaso el héroe iba a sugerir que salieran, no porque pensase usar a Yuri como carnada para atraer al culpable y terminar con esto, sino porque creía erróneamente que un cambio de ambiente era necesario?

Para su sorpresa, eso no fue lo que Wild Tiger dijo.

—Le gusta el té, ¿cierto? Así que, té. Yo me puedo encargar. Y... bueno, ¿algo para almorzar? Aquí o en la cafetería en el piso de arriba...

Eso sonaba casi sensato; no que Yuri planease aceptarlo.

—Usted siempre parece mencionar comidas —comentó Yuri en un tono más casual del que pretendía usar.

Wild Tiger río.

—Sí, bueno, es necesario y es perfecto para hacer una pausa.

No había nada que Yuri pudiese objetar al respecto, por lo que tras considerarlo por unos segundos, asintió con su cabeza.

—Aceptaré el té —replicó, señalando el lugar donde todo lo necesario para preparar dicha bebida se encontraba—. Pero planeo continuar con mi trabajo.

—Oh, bueno... —Pese a su tono titubeante, Wild Tiger abandonó su asiento de un salto y casi corrió a la esquina indicada, donde llenó la tetera y dejó calentando el agua mientras examinó todo lo que había en las cercanías, incluso alzando una de las tazas para verla más de cerca. Todo eso mantuvo a Yuri tenso por una razón que no pudo procesar, mas lo peor que ocurrió fue que su atención estuvo dividida y no logró ningún avance significativo durante el tiempo que tomó hasta que tuvo una taza de té humeante frente a él.

Un té que, además, resultó perfectamente aceptable y al que no tuvo que ponerle miel adicional para cambiar su sabor.

Tras eso, Yuri se libró de mayores interrupciones gracias a Brooks yendo a buscar algo de comer, una llamada por una emergencia (para la que él aprobó de inmediato la intervención de la primera liga y que mantuvo a Wild Tiger y a Brooks concentrados en la televisión en vez de en él) y al final de la tarde un envío especial: los vídeos que había pedido.

—¡Al fin! —exclamó Wild Tiger, luciendo tan impaciente como Yuri mismo se había sentido—. Si les tomó tanto reunir todos, podrían haber traído al menos los que tuvieran antes.

—Puedo pensar en muchas razones por las que no hicieron eso —replicó Brooks con un bufido—. Incluyendo el que primero querían revisarlas ellos mismos.

—¿Y no encontraron nada? —Wild Tiger sonaba decepcionado.

—Nada por lo que puedan llevarse el crédito.

Aunque Wild Tiger suspiró con desaliento y Brooks no parecía creer que ellos descubrirían algo diferente al nada que la policía había reportado, ambos terminaron la tarde viendo los vídeos y dejando a Yuri en paz, aun si no tuvo ningún momento a solas.

La tranquilidad fue bienvenida, sin embargo, al igual que la segunda taza de té que Wild Tiger decidió servirle sin decir palabra durante una pausa inusualmente silenciosa que Wild Tiger hizo en su revisión de los vídeos.

Al final de la noche, Yuri podía decir que su día había sido relativamente productivo desde un punto de vista laboral, mas la molestia de que los héroes siguiesen ahí y no luciesen listos para volver a las calles y dejarlo continuar con su vida causó que Yuri no se sintiese particularmente a gusto.

—¿Encontraron algo?

—Nada sospechoso —replicó Brooks mientras Wild Tiger hizo un sonido con su garganta que bien podía ser considerado pensativo, pero que quizás no era más que una forma de evitar admitir que había perdido el tiempo y no estaba más cerca de atrapar al culpable que antes.

Típico.

Esta vez, el regreso al hotel tras eso no tuvo ninguna otra explosión y allí mismo, Wild Tiger no parloteó como de costumbre, quizás desanimado por su falta de resultados.

Ese debería ser un buen cambio respecto a las otras noches, mas Yuri se encontró a sí mismo tenso y alerta, aguardando lleno de incertidumbre a que algo, lo que fuese, ocurriera e interrumpiese ese anormal silencio que no parecía predecir nada bueno.

Aun así, la noche transcurrió sin ningún tipo de incidente mayor que el que Wild Tiger actuara como si creyese que tuviese la obligación de decirle un superfluo "buenas noches" que Yuri coreó sin mayor interés.


Los dos días siguientes no trajeron ningún cambio a la situación y sí incrementaron una impaciencia que dejó de ser solo de Yuri. Ambos héroes intentaron ocultarlo, Wild Tiger con palabras y sonrisas innecesarias y Brooks pretendiendo ser la encarnación de la profesionalidad, mas el que Wild Tiger cada vez pasase más tiempo paseando su mirada por toda parte y el que Brooks no pudiese ocultar sus gestos lo hacían obvio.

Por suerte, finalmente la rutina se vio rota gracias a una emergencia y el que Joubert, sonando exasperada, prácticamente exigiera que la segunda liga, Wild Tiger y Brooks incluidos, apoyaran a la primera permitió que Yuri perdiese sus sombras por un par de horas que no fueron suficientes para nada.

No para cumplir con su deber, no para deshacerse de su problema actual, no para hacer desaparecer la tensión que lo había acompañado desde que la presencia de los héroes se había convertido en una constante las veinticuatro horas del día.

Esto tenía que acabar.

Y la forma más rápida de encargarse de ello era obvia.

Yuri aguardó a que la transmisión en vivo confirmase que Brooks y Wild Tiger (quien en un comienzo había puesto peros y mencionado que uno de ellos debería quedarse) continuaban en el lugar de los hechos antes de abandonar su oficina a paso rápido, agradeciendo por una vez que HERO TV distrajese a todos al punto de que nadie intentó detenerlo en su camino.

Salir de la Torre de la Justicia fue igual de fácil y ya afuera, se encaminó por calles poco transitadas, tomando callejones que incluso en pleno día estaban llenos de sombras y escondites perfectos para improvisar una emboscada.

Estaba poniendo una diana en su espalda. El culpable aprovecharía la oportunidad que le estaba regalando, ¿no?

Aparentemente no.

Tras más de una hora, Yuri tuvo que aceptar que el culpable o se había dado por vencido o justo hoy no había estado esperando la oportunidad para atacarlo, ya que nada ocurrió. Yuri ni siquiera podía decir que había encontrado a un sospechoso, pues ni siquiera descubrió a alguien siguiéndolo y tampoco se cruzó con alguien más de una vez, ni nadie pareció ponerle más atención de lo normal, ni mucho menos fingir ignorarlo, haciendo de su salida toda una pérdida de tiempo salvo por un detalle: con eso quedaba confirmado que el culpable tras las amenazas y la bomba (asumiendo que se trataba de una sola persona) no estaba dedicando su vida a esperar por una oportunidad.

Y eso significaba que tener a Wild Tiger y a Brooks como sus sombras era innecesario y ya nadie podría negarlo.

Pero por supuesto Wild Tiger decidió contradecirlo.

Al llegar a la Torre de la Justicia, Yuri se encontró con ambos héroes, todavía vistiendo sus trajes y hablando con apremio con el personal de seguridad del lugar. Apenas notaron su regreso, más de uno expresó su supuesto alivio y órdenes de detener la búsqueda (en la cual la policía ya parecía haberse involucrado) fueron transmitidas por comunicadores. Brooks le indicó que lo siguiera a un lugar seguro, mas Wild Tiger se limitó a avanzar hacia Yuri y alzar su visera para ver a Yuri a los ojos.

—Podría haber muerto —dijo con una seriedad innecesaria que hizo que Yuri frunciera el ceño.

—Ustedes están sobreestimando el peligro —corrigió Yuri—. Esta claro que no se trata de una amenaza constante que amerite que ustedes estén presentes todo el día.

—¿Y sé arriesgó para probar eso? —Wild Tiger frunció el ceño—. Mire, sé que no está contento con esto, pero debería cuidar más su vida en vez de actuar como si no le importara perderla.

Claro, Wild Tiger no sabía nada, no tenía idea de que Yuri era tan capaz de protegerse a sí mismo como de castigar al culpable y asegurarse de que no llegara a lastimar a nadie más... pero tampoco podía decírselo. Había cosas que era mejor mantener en secreto, aun si no revelaban toda la verdad.

—Le puedo asegurar que no tengo ninguna intención de morir. —Yuri hizo una pausa, eligiendo cuidadosamente sus siguientes palabras—. Lo que sí quiero es que todos dejemos de perder el tiempo y que...

—¿Protegerlo es perder el tiempo? —interrumpió Wild Tiger, la impaciencia tildando su voz—. ¿No entiende que...?

El que Brooks se aclarara la garganta impidió que Wild Tiger terminase tal frase y que Yuri recordase dónde estaba: en público, casi en la calle y con una audiencia que parecía estar prestando atención a la discusión.

Conteniendo un suspiro, Yuri apretó sus labios y permitió que Brooks lo escoltara a un lugar más seguro y que Wild Tiger, luciendo descontento como si todavía tuviese mucho que decir, lo siguiera en un silencio tenso, que indicaba que eso no se quedaría así.

Y así fue.

Wild Tiger aguardó a que estuvieran en el hotel esa noche y a que Brooks desapareciera por una u otra razón para volver a hablar, mas contrario a lo que Yuri esperaba, en vez de volver exactamente al mismo hilo de discusión, se fue por la tangente, mas solo en apariencia.

—¿Sabe? Es fácil pensar que algo importa más que otra cosa cuando no es así.

—¿Disculpe? —replicó Yuri de reflejo, confundido.

—Sí, es como si... —Wild Tiger gesticuló con sus manos, cosa que no aclaró nada—. Ya sabe, como cuando uno se concentra tanto en algo que olvida todo lo demás o se acuerda, pero le resta importancia.

Comenzando a reconocer que esta no era una conversación que quería tener, Yuri apretó sus labios en lugar de contestar y Wild Tiger, quizás no dándose cuenta de ello, continuó hablando.

—No que diga que eso sea malo, de hecho a veces es necesario, pero ver a su alrededor de vez en cuando y recordar el resto también es bueno.

—Creo que podría hacer buen uso de su propio consejo —dijo Yuri en contra de su sentido común—, ver a su alrededor y pensar antes de actuar podría salvarlo de muchas demandas.

El que Wild Tiger soltara una carcajada en lugar de amedrentarse era una mala señal, tal como el que Wild Tiger le sonriera.

—Siempre es más fácil ver lo ajeno que lo propio —continuó Wild Tiger—. Eso prueba que tengo razón, ¿no?

¿Qué tipo de lógica era esa?

—No.

El que Wild Tiger no había esperado escuchar algo así era obvio, ya que comenzó a decir algo y terminó balbuceando sin sentido, haciendo toda una exhibición de su falta de elocuencia. Segundos después, sin embargo, Wild Tiger se interrumpió a sí mismo con un suspiro exagerado de frustración.

—Bien, como quiera, pero no espere que lo dejemos hacer alguna tontería como la de hoy.

—Terminar con esto no es ninguna tontería. —¿Y Wild Tiger no debería pensar en números y considerar a todos los que podría ayudar en la ciudad en vez de seguirlo como una sombra durante todo el día?

—Sí lo es si usted es el que termina herido o peor.

La seriedad de Wild Tiger era desconcertante y Yuri casi agradeció el que Brooks reapareciera y con eso llegase el final del tema. Yuri se encaminó a su habitación, mas antes de poder desaparecer y tener tanta privacidad como podía en sus circunstancias actuales, Wild Tiger habló de nuevo.

—Lo digo en serio, Yuri.

Y Yuri no pudo contestar.

El escuchar a Wild Tiger llamarlo por su nombre le produjo una conmoción tal que le robó incluso el aliento y dejó su corazón (y su cicatriz) palpitando (dolorosamente). El alcanzar a oír a Brooks reprendiendo a Wild Tiger era irrelevante y, de hecho, Yuri ni siquiera intentó captar algo de la discusión a susurros que tuvieron el par de héroes.

"Yuri".

¿Quién se creía Wild Tiger para llamarlo así?

Sintiéndose al borde de perder el control, Yuri se refugió en la ducha por un largo rato en el que ni siquiera intentó detener las llamas que brillaban sobre sus ojos.