Hola! Aquí Saori-nee con una nueva historia enfocada en la bella pareja de Takako y Runa y su hermana Rena. Cabe mencionar que esta historia se desarrolla cuatro años después de que Takako y Runa se hicieran novias en el primer juego protagonizado por ellas (SonoHana 7) y por lo tanto, Runa ya es una adolescente que se encuentra estudiando su primer año en la Preparatoria Saint Michael's.
Creo que eso es todo lo que hay que saber de antemano, y sin más que decir ¡Comencemos! :D
El Bebé de Rena
Ciudad – Día
Es una tarde normal en las calles de la ciudad, durante la cual, me encuentro manejando con mi querida ex alumna y ahora novia Runa, en camino al departamento de su hermana, Rena, después de que esta nos dijera que tiene grandes noticias para nosotras.
Aunque jamás querría admitirlo, la veo un tanto alterada, un poco nerviosa tras haber recibido esa llamada de su hermana, después de tanto tiempo sin comunicarse y preguntándose ¿Qué es lo que querrá ahora? ¿Por qué dejó de comunicarse con nosotras por tanto tiempo? y lo más importante ¿Cuál será la gran noticia que nos tiene?
O quizás, esos son solo mis pensamientos reflejados en mi querida Runa.
Mi Runa.
Flashback – Diez meses atrás
Han pasado diez meses desde la última vez que vimos a Rena en persona y desde entonces, no hemos tenido ningún contacto con ella más que alguna llamada ocasional que ella nos hace.
No es que no queramos hablar con ella, todo lo contrario, pero cada vez que intentamos llamarle, su teléfono nos manda directo a buzón diciendo que tiene poca señal donde se encuentra.
Me pregunto si nos estará evitando por haber faltado a la graduación de Runa de la secundaria cuatro meses atrás.
Aún recuerdo la última noche que la vimos. Estábamos las tres juntas platicando en el departamento sobre la graduación de Runa dentro de seis meses, cuando nos comentó.
– ¡Ah! Por cierto, a partir de la siguiente semana me iré a vivir unos meses al extranjero.
– ¡¿Eh?!
– La compañía para la que trabajo abrirá una nueva sucursal por allá, y me envían como parte del equipo para supervisar que todo salga bien.
– Y ¿Por cuánto tiempo te irás?
– Aún no lo sé, pero lo más seguro es que sean unos cuatro o cinco meses.
Runa no dijo nada en su momento, pero se veía un poco decepcionada.
Ya cuando nos levantamos y terminamos de cenar, acompañé a Rena a la entrada y le pregunté.
– Rena-chan ¿Y estarás de vuelta para la graduación de Runa?
– ¡Por supuesto! no me la perdería por nada.
Claro que al final no fue así y cuatro meses después de su graduación, aún no hemos sabido nada de ella.
Aunque claro que sí envió su regalo desde el extranjero, y no podía ser nada más vergonzoso. Un enorme juguete sexual de dos lados con una nota que decía:
"Lamento no haber podido asistir a tu graduación, Runa-chan, pero espero este juguetito las ayude a ti y Takako-chan a llenar cualquier 'vacío' que dejara mi ausencia ¡Úsenlo mucho! Besos, Onee-chan".
Gracias a Dios no lo abrió enfrente de sus padres, o habría sido el final para nosotras.
De vuelta al presente
De esta manera llegamos a la noche anterior, diez meses después de que Rena se fuera al extranjero.
Para entonces, ya pensábamos que quizás no volveríamos a saber de Rena por algún tiempo, hasta que esa misma noche mientras nos bañábamos, sonó el teléfono y cuando Runa salió a contestarlo.
– ¿Bueno?... ¡¿Onee-chan?!
Recibimos la tan esperada de Rena, diciéndonos que estaba de vuelta en la ciudad y tenía grandes noticas para nosotras.
Finalmente, llegamos al complejo de departamento donde vive Rena y dejamos el auto en el estacionamiento subterráneo.
Al salir, caminamos juntas hacia el ascensor que nos llevará directo hacia el departamento de Rena.
Aún en este momento, Runa no se ve del todo calmada.
– Después de tantos meses sin comunicarse, me pregunto qué traerá mi hermana entre manos.
– No creo que traiga algo entre manos, seguro que tuvo sus razones para mantenerse incomunicada, y ahora solo desea volver a estar con nosotras.
No se ve muy convencida.
– Dijo que tiene noticias ¿no? Conozco a mi hermana, sé que nos está ocultando algo.
– Vamos Runa, lo que sea que nos quiera decir nos lo dirá, no creo que nos esté ocultando nada.
Pero justo en el momento que el elevador llega a la puerta del departamento, Rena nos abre emocionada y al verle la panza, nos damos cuenta que…
– ¡Takako, Runa! ¡Qué gusto me da volver a verlas!
– ¿Rena… senpai?
Está embarazada.
Rena nos abraza emocionadas, mientras que Runa y yo estamos petrificadas por la repentina noticia.
Pero aún en su sorpresa, Runa consigue reunir el suficiente aire para decirme.
– Te lo dije.
Departamento de Rena
Tras recuperarnos de la sorpresa, Rena nos invita a pasar a su departamento.
– Vamos, pasen por favor, estoy tan contenta de verlas.
Ignora por completo el hecho de que esta embarazada, unos cinco meses por lo menos.
– ¡Mírate, Runita! – dirigiéndose a su hermana – ya estamos casi de la misma altura, aunque a tus pechos aún les falta un poco desarrollarse.
– Mientras que a los tuyos les falta poco para desbordar leche.
– Te queda muy bien el uniforme de la preparatoria.
– Gracias, a ti también te queda muy bien la talla extra grande.
– ¡Runa! – la regaño, pero Rena solo ríe.
– Ya extrañaba esa parte de ti, Runita.
– No me llames Runita.
– Vamos ¿A qué se debe esa cara tan larga? ¿Es que no estás contenta de volver a ver a tu Nee-sama?
Runa no le responde.
– Adelante, siéntanse como en su casa y descansen un rato en lo que yo voy a la cocina a poner algo de té.
– ¡De ninguna manera! – le grito algo alterada – Quiero decir… más bien, por favor – me inclino algo avergonzada – déjanos preparar el té mientras que tú descansas. No deberías moverte demasiado, estando…
– Ay vamos Takako, déjame consentirlas un poco después de tanto tiempo sin verlas. Ahora siéntense y yo volveré en unos minutos. No tardo.
Rena entra a la cocina, dejándonos en su sala a solas .
Al principio intento tomarlo con calma, pero en el momento que me siento en el sillón.
– ¡Ah, esto no puede ser! – grito avergonzada de nosotras – ¿Cómo pudimos ser tan descuidadas y no haber hecho un mayor esfuerzo para comunicarnos con ella? De haberlo sabido antes, pudimos haber hecho mucho más para ayudarla estos últimos meses, incluso pudimos habernos mudado aquí para ayudarla y estar con ella. Ninguna mujer debería estar sola durante su embarazo ¿Será que Rena planea ser una mamá soltera, o…?
– No fue nuestra culpa.
– ¿Uh?
– Nee-sama siempre ha sido la clase de persona que se guarda las grandes noticias para si misma, no hay manera de que pudiéramos haberlo sabido hasta que ella lo quisiera.
– Runa.
A pesar de lo preocupada que estoy por su hermana, Runa no muestra ninguna reacción en lo absoluto. Al contrario, se ha mantenido muy seria desde que llegamos.
– ¿No estás preocupada por tu hermana?
– Ella siempre ha sido perfectamente capaz de cuidarse sola, además no dudo que haya tenido ayuda de sus sirvientas en este tiempo.
– Pero Runa, una sirvienta no es lo mismo que estar con familia.
– Exacto – Runa me ve seria – Sin duda no esperaba que Nee-sama estuviera embarazada, aunque ahora que la veo, tampoco me sorprende demasiado. Con lo activa que es sexualmente y la cantidad de personas con las que se ha acostado, más bien me sorprende que haya tardado tanto en quedar encinta.
– Runa – "¿Cómo puede ser tan insensible con un tema tan delicado para su hermana?"
– No estoy siendo insensible – como si me hubiera leído la mente – solamente conozco a mi hermana lo suficiente para saber que lo tiene todo bajo control. Y también sé que esta no nos esta diciendo todo.
– ¿Eh? ¿De qué estas…?
No alcanza a responderme, ya que en ese momento, Rena regresa de la cocina con una tetera y tres tazas para nosotras.
– Ya esta el té listo, ahora solo necesito un… ¡momento!
– ¡Rena!
Por su embarazo, Rena tambalea con la bandeja en que trae las cosas, y justo cuando se le va a caer, llego en su auxilio ayudándola y así evitando una tragedia.
– Fiu, muchas gracias Takako.
– Rena, insisto en que no deberías…
– Vamos, vamos, sirvamos juntas el té.
Rena pone la bandeja sobre la mesa de centro y empieza a servirlo.
– ¿Cuántas cucharadas de azúcar desean para su té?
– Dos, por favor.
Rena las sirve y entrega su té a Runa, pero cuando lo prueba…
– ¡Pwuah! Esto que trajiste es sal.
– ¡Cielo santo! Pero que pena…
– Rena-senpai, no te preocupes.
– Debes de estar en esa etapa del embarazo en la que el cerebro se te vuelve papilla.
– ¡Eso no es cierto! – Rena casi llorando.
Se lo ha tomado muy emocional. Aunque odio admitirlo, creo que Runa tiene razón en esto. Pero igual, no puedo dejar que sea tan grosera con su hermana.
– Runa, ve a comprar algo de azúcar a la tienda de al lado.
– Como sea.
Runa se levanta sin muchas ganas y con el celular en mano, se dirige al ascensor tal como lo haría una adolescente.
Una vez nos hemos quedamos Rena y yo a solas.
– Lamento mucho la actitud de Runa, de verdad no entiendo que le pasa últimamente.
– Descuida, no pasa nada – limpiando sus lagrimas – solo tienes que tener paciencia con ella, así son todas las jóvenes a esa edad. Deberías agradecer que al menos ella no es ni la mitad de odiosa como lo era con yo a esa edad con mi familia.
– Rena.
La ayudo a sentarse en el sillón y una vez ahí, me siento con ella.
Nos quedamos un rato en silencio, disfrutando de la simple compañía de la otra, hasta que finalmente le pregunto.
– ¿Cuánto tiempo…?
– Cumplí cinco meses la semana pasada, la doctora que viene a revisarme dice que esta en perfecta salud y ya puedo empezar a sentir su movimiento allá dentro ¿Quieres sentir?
– ¿Puedo?
Rena solo sonríe y levanta su camisa revelando su panza embarazada. Es increíble que hayamos pasado tanto tiempo sin vernos.
Poso mi mano sobre su panza y en ese momento.
– Creo que sentí una patada.
– Debe ser el bebé diciéndole 'hola' a su tía Takako.
– ¿Tía… Takako?
Jamás pensé que llegaría tan pronto el día en que me convertiría en tía. Conociendo a Rena, siempre asumí que no lo sería hasta que mi hermano mayor se casara y tuviera un hijo, pero ahora con Rena…
Sin poder evitarlo, siento las primeras lagrimas caer por mis mejillas y entonces, no puedo evitar llorar.
– Vamos, Takako, no llores. Si te pones a llorar, entonces yo también...
Rena también empieza a llorar e intento controlarme.
– Lo sé, lo lamento, es solo que... – controlando mis lagrimas y limpiándolas de mi rostro – estoy tan feliz por ti, Rena.
– Takako.
Nos abrazamos y sonreímos, derramando un par de lagrimas sobre el hombro de la otra.
Nos separamos antes de Runa vuelva y nos vea en esta posición.
– ¿Ya sabes si es un niño o niña?
– Aún no, prefiero no saberlo hasta que nazca.
– Rena-chan, no pensé que fueras una mujer tradicional.
– No lo soy, solamente me emociona la idea de no saberlo hasta tenerla en mis brazos.
No sé si se dio cuenta de lo que dijo, pero en el fondo, sé que desea una niña.
Nos volvemos a quedar en silencio unos segundos.
Todavía hay muchísimas preguntas que deseo hacerle, pero entre todas ellas, hay una que deseo hacerle más que todas juntas.
Rena se da cuenta y me dice.
– Adelante, puedes preguntármelo, no lo voy a tomar a mal.
– ¿En serio? – Me da una sonrisa de confianza.
Tomo aire y le pregunto.
– En ese caso, Rena-chan ¿estás bien con todo esto?
– ¿Uh?
– Me refiero a que si… ¿Estás bien con tener al bebé? Por favor, en verdad espero que no me lo tomes a mal, pero… jamás pensé que fueras la clase de mujer que quisiera tener… bueno – no sé cómo decirlo.
Cualquier otra mujer quizás se habría ofendido con mi pregunta (especialmente en esa etapa del embarazo), pero Rena en su lugar, con una gran sonrisa me toma de las manos y me dice.
– Muchas gracias por ser tan sincera y preocuparte por mí, Takako. Por algo eres mi amiga más cercana.
– Rena…
Rena sonríe y comienza a relatarme su historia.
– Debo admitir que… al principio a mi también me tomó por sorpresa. Jamás pensé que me llegaría a encontrar en esta posición, ya que… jamás estuvo en mis planes casarme y formar una familia. Pero desde que este bebé llegó a mi vida…
Toma su panza en sus manos y sonríe.
– Desde que vi la prueba de embarazo positiva, supe que quería tener a este bebé más que ninguna otra cosa en este mundo.
– Rena.
– Jamás había deseado algo tanto como esto, desde el momento que me enteré, mi mente se llenó de sueños y fantasías en las cuales tengo a mi bebé en mis brazos, le canto y la cuido con mi propia vida. Claro que también he tenido y sigo teniendo sentimientos de miedo, inseguridad e incluso terror. Pero cuando pienso en lo que estoy a punto de vivir, la vida que estoy por compartir… jamás había sido tan feliz como lo soy ahora.
Sus palabras me conmueven al punto en que tengo que controlarme para no volver a llorar.
– No dudo que tu hijo o hija será bastante afortunado de tener a una madre tan increíble como tú, Rena.
– Gracias Takako, aunque claro que cuando llegue el momento… necesitaré algo de ayuda de ustedes, si es que pueden…
– ¡Por supuesto!
– ¡Takako!
– ¡Por favor, permítenos ayudarte! ¡Haremos todo lo posible para acompañarte y cuidaremos de ti y el bebé por todo el tiempo que sea necesario! Ninguna madre debería pasar por un embarazo ella sola y si hay algo, cualquier cosa que Runa y yo podamos hacer por ti, entonces nosotras…
– Ya, ya, tranquila Takako, todavía no les he pedido nada.
– Lo sé, pero es solo que… ya nos hemos perdido cinco meses de tu embarazo y no hemos hecho nada todavía, nosotras queremos…
– Lo sé Takako, y lo agradezco mucho. Pero de verdad, no tienes que preocuparte por mí – me dice con una sonrisa – Además... debo confesarte que ésta, no es la única razón por la que las llamé el día de hoy.
– ¿Eh? – "Entonces ¿Runa tenía razón?"
Se ve que le cuesta decir las palabras , pero cuando finalmente esta lista para decirlas...
– Verás, yo…
– ¡Onee-chan, Sensei! ¡Ya volví!
Runa entra al departamento desde el ascensor, con una bolsa llena de chocolates y el azúcar en mano.
– Ten, te servirá para el embarazo – le entrega un chocolate.
– Gracias, Runa.
Runa se sienta y vuelve a su celular mientras abre un chocolate para ella. Rena también abre el suyo y lo prueba.
– ¡Delicioso!
Sonrío al ver a Runa siendo amable con su hermana.
Claro que esto no dura nada, ya que al poco tiempo la mira y le pregunta.
– Y bien ¿Ya conseguiste localizar al padre?
– ¿¡EH?!
– Es por eso que nos llamaste ¿no? No recuerdas dónde vive, tampoco tienes su contacto y quieres que te ayudemos a encontrarlo ¿no es así?
– Runa – la regaño con la mirada, pero eso no la detiene.
– Déjame adivinar, asististe a una fiesta con tus amigas, conociste a un chico o chica que te atrajo, bebieron varios tragos de más y se fueron a continuar la fiesta a algún otro lugar donde pudieran tener "un poco más de privacidad" ¿no es así?
– Runa…
– Se acostaron, tuvieron su noche de pasión y a la mañana siguiente, te fuiste de ahí sin siquiera avisarle, pensando que habías tenido otra noche más de éxito con un o una desconocida. Pero esta vez no fue así ¿cierto? A la semana siguiente empezaste a notar que tu periodo no bajaba como normalmente y al hacerte la prueba de embarazo, te diste cuenta de la verdad y ahora, cinco meses después, finamente estas dispuesta a buscar al padre o madre para decirle la verdad ¿Me equivoco?
Rena no dice nada, algo molesta.
Se que yo también debería estar molesta por la manera en que Runa le esta hablando, pero por otra parte, la conozco lo suficiente para saber que a pesar de su tono, no esta buscando regañarla, sino al contrario, ayudarla con la verdad.
Y además… conociendo a Rena, la historia de Runa bien podría ser verdad.
No es ninguna sorpresa que Rena ha pasado varias noches así como la relato Runa, con incontables chicas y chicos. Y si en una de esas, Rena hubiera salido embarazada…
Esperamos atentas la respuesta de Rena, pero al no haber alguna.
– No me digas que… ¿Siquiera recuerdas con quién te acostaste?
– ¡Pero claro que sé quién es el padre y sé perfectamente donde encontrarlo! – muy molesta.
– Perfecto ¿Y ya le contaste?
– Eso…
Cambia su coraje por vergüenza.
No le ha contado.
– Rena-senpai – más tranquila que Runa, la tomo de las manos y le hablo con más amabilidad – si ya sabías quien es el padre e incluso donde encontrarlo ¿Por qué no se lo has contado? Acaso ¿Él es un mal tipo?
Rena niega con la cabeza.
– Al contrario, él… es muy amable.
Un momento. Ese suspiro y la sonrojes con que lo dice...
"Acaso será que Rena… ¡¿Está Enamorada?!"
– Entonces ¿Por qué no se lo has dicho?
– Takako.
Si esta enamorada de él, embarazada de él además y aún así no se lo ha dicho, debo de ser firme con ella.
– Rena-chan, No está bien que te andes guardándote esos secretos para ti sola, ni mucho menos al padre. Por más orgullosa que seas o si deseas criar a tu hija tú sola, el padre debería saberlo y entonces quizás, él podría apoyarlas y ver que ustedes… ¿Rena?
Me detengo al ver la cara de Rena. Se siente dolida, como si le hubiera abierto una vieja herida y por primera vez en mi vida, veo caer una lagrima de su ojo que no es de felicidad o risa.
Es una lagrima de tristeza.
– Rena…
"Será más bien que Rena, sí se le confesó a este chico antes de su embarazo pero este… ¿la rechazó?"
La tristeza, impotencia e ira se acumulan en mi interior por Rena y le pregunto muy firme y seria.
– ¿Tienes su número?
– ¿Takako?
– ¿Tienes el número del padre? Lo llamaré ahora mismo para que le digas de lo suyo y si el muy tarado aún así no se hace responsable, entonces yo lo voy a…
– No, Takako, él no… eso no será necesario.
– ¿Uh?
¡DING DONG!
Nuestra conversación se ve interrumpida, cuando suena el timbre de la entrada a los departamentos, seguido del intercomunicador.
– ¡Ah! ese debe de ser Él.
– ¡¿EEEEEEEEEEEEEHHHHHHHH?!
Rena se levanta como si fuera lo más normal del mundo y se dirige al intercomunicador.
– Sí, adelante, por favor.
La entrada se abre y desde la cámara, vemos al chico dirigirse al ascensor.
– ¡¿Rena, Enloqueciste?! ¡¿Invitaste al padre aquí?!
– ¡Pero claro! ¿No estabas diciendo hace un momento qué debería hacerlo?
– ¡Sí, por supuesto, pero esas son las clases de noticias que se dan en privado! ¡¿En serio le vas a dar la noticia aquí?!
– Por supuesto, descuida Takako, después de todo, todas aquí somos familia.
Se dirige a la entrada del ascensor para recibirlo, pero en ese momento, se da la vuelta y viéndonos nos dice.
– Además… digamos que esta noticia, también las involucra a ambas.
– ¿Uh?
¿A que se referirá con eso? Hasta Runa se encuentra confundida.
Los segundos pasan, pero se sienten como horas.
Finalmente, la puerta del ascensor se abre y cuando lo hace, revela a…
– Buenas tardes, Rena-chan.
– ¡¿EEEEEEEEEEEEEHHHHHHHHHHHHH?!
¡OMG! ¿Quién es el misterioso padre de la bebé de Rena? Descúbranlo en la Parte II :D
