Evitar a Wild Tiger era una prioridad y también un imposible, cosa que le quedó muy clara a Yuri los dos siguientes días.

El que Wild Tiger pareciese decidido a no dejarlo solo a no ser que solo una puerta se encargase de separarlos no ayudaba, aun si Yuri había logrado rehuir peores conversaciones refugiándose en su trabajo. No que eso lo salvase de comentarios que hacían eco en su mente, de gestos que se grababan en su memoria y de miradas que hacían su cuerpo arder.

"No se te olvide comer, Yuri." "Deberías tomar un descanso, Yuri." "Duerme bien, Yuri. "

Y Yuri tenía la culpa por no corregirlo, por no recordarle los límites profesionales que Wild Tiger también tenía que mantener y de los que el héroe estaba perfectamente consciente, quizás porque Brooks se los había recordado; por algo Wild Tiger nunca decía algo así cuando su compañero estaba cerca.

Cuando Brooks estaba presente, Wild Tiger se limitaba a observar y con una insistencia que a Yuri le había costado creer, aun si cada vez que alzaba su vista se encontraba con que los ojos de Wild Tiger se encontraban fijos en él y el héroe ni siquiera se preocupaba en disimular tal cosa.

Pero lo peor eran sus acciones.

Quizás en otras circunstancias, Yuri podría haber apreciado el que alguien se ocupase de servirle una taza de té, pero viniendo de Wild Tiger no podía hacerlo y no por el riesgo de que alguna pieza de porcelana terminase haciéndose añicos. Recibir tanta atención del héroe era irritante y peligroso y el que Yuri había visto a Wild Tiger refrenarse justo a tiempo antes de tocarlo de manera casual se lo recordaban bien.

Esos amagues de surcar la distancia bastaban para hacerle sentir escalofríos, aun si las manos de Wild Tiger nunca llegaban a tocar uno de sus hombros cada vez que parecía a punto de hacerlo, pues le recordaban lo cerca que estaba incluso más que cuando estaban de pie, lado a lado, en un ascensor que solía sentirse asfixiante sin importar cuántas otras personas más se encontrasen en el mismo espacio.

¿Y cuándo iba a acabar eso?

Ni la policía ni los héroes parecían capaces de responder eso y, para su mayor frustración, él tampoco.

La falta de nuevos incidentes significaba no tener nuevas pistas y nada ocurrido anteriormente había arrojado algún indicio sobre la identidad de quien estaba tras las amenazas y la bomba... si es que siquiera se trataba de la misma persona.

Esa posibilidad demostraba nuevamente que algún tipo de riesgo era una constante en su cargo y si hasta ahora había sobrevivido sin tener dos héroes como guardaespaldas constantes, no había razón para necesitarlos ahora.

Y aun así, ahí seguía Wild Tiger junto a su compañero, inmiscuyéndose, impidiéndole impartir justicia, conmocionando su vida de una manera que no debía ser posible.

Yuri no soportaba eso más y el que esa rutina se viese interrumpida por una molesta reunión social fue algo que Yuri incluso agradeció, pues pasar la noche apretando manos y fingiendo cortesía era mejor que estar encerrado en un espacio pequeño solo con un par de héroes.

Aun así, era casi posible ignorar a Wild Tiger, quien permaneció cerca luciendo incómodo durante el comienzo de la velada. Brooks se adaptó más a la situación, actuando como un invitado más y dándole gusto a sus fans presentes con sonrisas y fotos y autógrafos a los que Brooks no se negó en ningún momento.

—Bunny es bueno en multitasking —le susurró Wild Tiger en algún punto—. No creas que olvidó por qué estamos aquí y si algo sucede, podemos contar con él.

—Si usted lo dice —replicó Yuri, dándole vueltas al contenido de su copa. Champaña, dulce hasta casi ser empalagosa, cosa que la hacía aceptable pese a la compañía.

—Lo conozco, por eso lo digo —añadió Wild Tiger, aparentemente incapaz de reconocer que Yuri no tenía ningún interés en esta conversación—. Pero creo que no le disgustan estas fiestas. No siempre, por lo menos.

Estaba claro que Wild Tiger planeaba continuar parloteando así que Yuri no le contestase, cosa que convenció a Yuri de que quizás sería mejor interrumpirlo y dejarle claro que él no tenía ninguna intención de perder el tiempo escuchándolo.

¿O eso haría que Wild Tiger insistiera aun más?

Yuri dejó de prestarle atención a Wild Tiger mientras consideró qué hacer, mas se vio obligado a regresar a la situación cuando Wild Tiger, mirándolo a los ojos, dijo:

—¿Y a ti?

¿Todavía estaban hablando de este tipo de fiestas, a las que los héroes también solían ser invitados con frecuencia?

—¿Considera correcto preguntar sobre alguien sin decir nada de usted mismo? —Eso era mejor que contestar asumiendo algo erróneamente o que admitir el haber dejado de escucharlo por unos segundos.

—Bueno, si quieres saber —replicó Wild Tiger con una sonrisa cargada de bochorno—, a mi no me agradan mucho. Así vaya bien o mal siempre es... —Wild Tiger hizo un gesto con una de sus manos, señalando todo el lugar—. No siento que esto sea algo que un héroe debería tener que hacer. Es mejor que el papeleo, claro, y a veces la comida es decente. Y siempre es gratis. Pero todo eso de hablar con patrocinadores siempre es incómodo.

O quizás no. Esto era peor, porque él no quería saber más de Wild Tiger de lo que ya sabía, en especial tratándose de algo en lo que Yuri estaba de acuerdo.

Estas fiestas no eran más que una farsa que exponía los muchos conflictos de interés que existían en HERO TV y que lo hacían perder el tiempo.

Él podría estar aprovechando sus noches impartiendo justicia y sin duda Wild Tiger también creía que podía estar haciendo algo mejor...

Y notar esas similitudes no traería nada bueno.

Yuri bebió la mitad de la champaña en su copa de un solo trago.

—Tengo entendido que la asistencia a las fiestas son opcionales.

—Claro, no están en el contrato —respondió Wild Tiger con una mueca, aparentemente no notando la evasiva—. Pero Lloyds insiste y Bunny insiste y Ben insistía... —Wild Tiger rió de repente y sacudió su cabeza—. Supongo que ya debería estar acostumbrado.

—Debería —repitió Yuri sin realmente hablar en serio, pues no consideraba que este aspecto social del trabajo de los héroes fuese necesario, y tal vez fue obvio, pues Wild Tiger soltó una carcajada.

—Siento que usted es mejor fingiendo estar acostumbrado sin estarlo —comentó Wild Tiger en voz baja, sonando divertido—. ¿Estoy equivocado?

No, no lo estaba y eso mismo hacía que este giro de la conversación fuese preocupante.

Yuri terminó su bebida rápidamente y le entregó la copa vacía a uno de los meseros, rechazando el ofrecimiento de otra.

—Profesionalismo es un requisito mínimo para cualquier trabajo. —Yuri miró a su alrededor, buscando rostros conocidos así no quisiese realmente socializar—. Si me disculpa, tengo mucho que hacer.

Habar por largos ratos con diferentes personas era algo que prefería evitar cuando tenía que asistir a este tipo de eventos, pero eludir a Wild Tiger era más fácil cuando otro juez estaba contando una anécdota de un caso, cuando un fiscal estaba alabando de manera larga y tendida las ventajas de las grabaciones de HERO TV o cuando una empresaria buscando dejar una buena imagen le daba elogios exagerados sobre cómo manejó un caso.

Todo eso era aburrido y era evidente que Wild Tiger pensaba lo mismo, al punto de distraerse y descuidarse y darle la oportunidad a Yuri de escabullirse.

Yuri la aprovechó sin pensarlo dos veces, porque aunque no tenía un plan o algo concreto para realizar estando a solas, sí necesitaba un respiro. El que probablemente terminaría en Wild Tiger hablando sandeces sobre su obligación de cuidarse a sí mismo era lo de menos, al menos por ahora, y Yuri se dirigió a la azotea usando la escalera en vez de molestarse en esperar el ascensor y arriesgarse a que Wild Tiger lo encontrase allí y lo siguiese como lo había estado haciendo.

Al llegar a la azotea y sentir la primera ráfaga de viento y cerrar la puerta tras él, Yuri suspiró.

La ausencia de voces (la ausencia de Wild Tiger) era un alivio, aun si partir por el aire, planeando a toda velocidad para alejarse de esta farsa o hacer algo que crease una diferencia en la ciudad no era una opción.

Caminar hasta el borde y recostarse contra la baranda fue algo que Yuri hizo sin pensar, relajándose por primera vez en días.

Y ese fue su error.

No podía culpar al sonido del viento y al más lejano ruido del tráfico por no escuchar los pasos de alguien acercándose, no podía justificar su descuido de no fijarse en sus alrededores usando su necesidad de descansar de los héroes y tampoco podía excusarse con el hecho de que era perfectamente capaz de cuidarse solo y eso lo llevó a una encrucijada.

—¿Yuri Petrov?

La tensión se apoderó de Yuri y solo la práctica en mantener las apariencias lo llevó a no activar sus poderes de reflejo, ni dar media vuelta en sus talones con urgencia.

En vez de eso, Yuri apenas giró su cabeza un poco, buscando a la persona que le había hablado, una mujer cuya voz no reconocía, y al verla se obligó a mantenerse inmóvil pese a que la descubrió con un arma de fuego que estaba usando para apuntarle.

¿Así que esta era la culpable o acaso era alguien más que lo resentía?

Era joven, poco llamativa con su cabello oscuro y corto y su abrigo oscuro y abultado que quizás había elegido para ocultar el arma que estaba empuñando. El que la mano con la que la estaba sosteniendo no se viese muy firme era una clara señal de que esta mujer no estaba acostumbrada a una vida de crimen y violencia, mas había una primera vez para todo y alguien que en primer lugar decidía apuntar una pistola contra alguien era una persona dispuesta a cometer el peor de los pecados.

Yuri entrecerró los ojos y se mantuvo inmóvil.

—¿Sí?

La mujer tembló visiblemente.

—Es tu culpa que mi hermano esté muerto —escupió ella sin dejar caer su brazo, mas sin tensar su índice en el gatillo—. De no ser por ti, él...

Eso podía significar muchas cosas: que dicho hermano era un criminal que había fallecido en prisión durante su condena, o que un criminal que había cumplido su sentencia solo para volver a una vida de crimen y que el hermano de esta mujer había sido su nueva víctima, o que alguien había salido impune gracias al mal trabajo de la fiscalía y a los límites legales a los que Yuri se veía atado como juez y que esta mujer sentía que no la justicia le había fallado, o que el muerto era un criminal al que había castigado personalmente...

Aunque esa posibilidad era la menos probable, ya que requería que alguien hubiese descubierto quién estaba tras la máscara de Lunatic y, de ser así, ella podría haber conseguido su venganza de una forma mucho más simple. Pero quizás simplemente quería hacerlo con sus propias manos y si ese era el caso, esta era una situación que debía tratar con cuidado.

Si ella sabía algo y había planeado esto, bien podía tener algún tipo de plan de emergencia que podía hundir a Yuri si ella no lograba obtener su venganza como quería y si bien era posible que no fuese el caso y la estuviese sobre-estimando, Yuri no pensaba permitir que esta situación se descontrolara.

—¿Su hermano? —cuestionó Yuri. Con solo obtener un nombre podría comenzar a atar cabos y encontrar aspi la mejor forma de lidiar con esto.

—La última víctima del cuchillero de Bronze Stage.

—Oh.

Yuri recordaba el caso, incluyendo el hecho de que aquel hombre había pasado por su corte y que la falta de evidencia presentada por la fiscalía lo había llevado a terminar con una sentencia mínima, por cargos menores, en lugar de recibir el castigo que merecía hasta que Lunatic se había encargado de ello.

Pero antes una nueva víctima había sufrido las consecuencias: Daniel Acrey.

Que esta mujer buscase castigar al representante del sistema que le había fallado era algo que Yuri podía entender, aun si, a la vez, notaba la ironía en el que ella esuviera atacando también justo a quien había corregido lo que la ineptitud de la fiscalía había causado.

—¿¡Eso es todo lo que vas a decir!? —lo acusó ella con tal firmeza y rabia que evidenciaba lo dispuesta que estaba a jalar el gatillo.

Ella era tal como muchos otros pecadores, capaz de robar una vida si así lo quería, aun si lo justificaba como una venganza cuyo verdadero blanco ya había quedado hecho cenizas.

Ella quería acabar con el mundo en el que ya no estaba su hermano, no buscar justicia.

—¿El culpable es quien aprieta el gatillo o quien no actúa para prevenirlo? —Yuri sostuvo la mirada de ella y dio un paso adelante—. ¿Qué será usted una vez haga lo mismo que el cuchillero de Bronze Stage le hizo a su hermano?

—¡No es lo mismo! —escupió ella, manteniéndose firme. Así que ella no retrocedería, no permitiría que la falta de miedo de Yuri la pusiese nerviosa y la llevase a perder el control al punto de disparar sin apuntar y darle con ello a Yuri la oportunidad de arrebatarle el arma.

Ese podía ser un problema, porque aun si Yuri tenía una manera de esquivar un disparo directo y los reflejos necesarios para ello, eso equivaldría a revelar sus poderes.

¿Y qué pasaría después?

Castigarla por lo que era capaz de hacer era una opción, mas no encajaba del todo en su justicia y el lugar y el momento podría dejarlo en evidencia incluso si en la azotea no habían cámaras. Tenía que buscar otra opción.

—No —concedió Yuri, examinándola con atención—, pero el resultado lo es.

—No me importa. —Ella apretó sus dientes por un momento— Es lo correcto. Lunatic lo sabe.

Lunatic era un lunático cuyas acciones deberían hacer que todo Sternbild reflexionase sobre su propia cordura, no alguien sediento de venganza y deseoso de dejar un rastro de cenizas tras él.

—¿Esto no la convertiría en un blanco de Lunatic? —Yuri dio un paso más hacia ella—. ¿Está dispuesta a pagar de la misma forma?

Y si no bajaba el arma, si no se entregaba y renunciaba a su egoísta venganza, eso sería el castigo que merecería. Aunque Lunatic no podría impartirlo.

—No me importa.

Así que esta era su respuesta final.

Yuri cerró los ojos un momento y suspiró antes de volver a enfocarse en la mujer, abrir la boca y...

—Baje el arma. —Y ahí estaba Wild Tiger, inoportuno como siempre y complicando las cosas innecesariamente.

Sin Wild Tiger ahí, habría sido diferente.

Quizás desarmarla y obligarla a huir y luego pasarle su nombre y una descripción de su rostro a la policía para que ellos se encargaran. O detenerla permitirle oír la voz de Tánatos, tal como ella ansiaba. O incluso terminar con todo ahora, para que solo uno de ellos abandonara el lugar con el peso de sus pecados…

—¡No!

Sin embargo, con el héroe presente sus opciones eran mucho más limitadas, ya que Wild Tiger tenía todas las intenciones de encargarse de todo, aun si quizás no tenía ninguna idea de cómo hacerlo.

—Mire, no voy a pretender que sé por qué está haciendo esto, pero...

—Claro que no lo sabe —escupió ella con desprecio, moviendo su arma para apuntarle a ratos a Yuri y a ratos a Wild Tiger—. Yo fui la que perdí a mi hermano y todo porque ustedes no son capaces de nada. Solo hacen un espectáculo y hablan...

La verdad en esas palabras era innegable.

¿Cuántas veces Yuri no había mirado con desprecio las grabaciones de un programa que le da prioridad al entretenimiento de la audiencia? ¿Cuántas veces no se le había revuelto el estómago al verse limitado y tener que ver a alguien como el cuchillero de Bronze Stage salir campante?

Por eso era que Lunatic existía, mas eso no cambiaba el que esta mujer estaba intentando cometer el mismo pecado que Lunatic condenaba. Ella no tenía ningún derecho a juzgar o a encargarse de una ejecución por motivos puramente personales.

—Hacemos lo que podemos —intervino Wild Tiger con firmeza—. No somos perfectos, no podemos salvar a todos —continuó Wild Tiger, su voz quebrándose por un corto momento—, pero intentamos hacer lo correcto y matar a alguien nunca lo es.

—¡Sí lo es! —Las manos de la mujer estaban temblando y su dedo índice se estaba tensando sobre el gatillo—. Mi hermano estaría vivo si cualquiera de ustedes hubiese hecho algo.

Quizás, pero pensar en "y si..." era algo fútil y Yuri lo sabía mejor que nadie. Por eso era mejor actuar, encargarse de corregir el mal y asegurarse de que no hubiera una próxima víctima.

—¿Y a su hermano le gustaría que se convirtiera en una asesina y terminara en la cárcel? —Wild Tiger sacudió su cabeza—. Entrégueme el arma y...

—No antes de matarlo. —La mujer entrecerró los ojos y volvió a concentrarse en Yuri—. Él es el culpable.

Tal vez lo era por no actuar con más prontitud, pues aunque no había hecho la vista gorda ante los crímenes del cuchillero de Bronze Stage, sí había tardado en hacerlo y no era la primera vez que eso ocurría.

¿Si hubiese actuado antes, algo habría cambiado y recibiría agradecimientos en vez de disgusto y mamá no pasaría tanto tiempo maldiciéndolo y hablando con un fantasma en lugar de vivir en el presente? ¿Papá no solo aparecería como una sombra que incluso ahora parecía estar detrás de esa mujer, juzgándolo por lo que había hecho mientras ella lo juzgaba por lo que no?

Yuri cerró los ojos e inhaló con lentitud, esforzándose por controlar sus pensamientos cada vez menos enfocados en la situación actual.

Con Wild Tiger ahí no podía permitirse la distracción de un espectro.

Además, todavía tenía mucho que hacer. Él no podía morir hoy.

—Señora Acrey —dijo Yuri, dando un paso más hacia adelante. Era hora de controlar la situación—. Lamento su pérdida y el que la justicia de la ciudad le haya fallado...

—¡Déje la palabrería! —gritó ella y disparó.

Por unos segundos, Yuri no pudo reaccionar.

Tan de cerca, el sonido era ensordecedor y capaz de impedirle procesar del todo lo sucedido, al menos hasta que la ausencia de dolor y el que ahora Wild Tiger estaba frente a él, brillando, le explicaron todo.

Yuri se encontró a sí mismo como un simple espectador, viendo a Wild Tiger doblar el arma con solo apretar su puño alrededor de esta y sin duda creyendo que eso acabaría con todo. No que pudiese culparlo, ya que Yuri mismo pensó eso por un instante, mas luego vio a la mujer brillar también y poner una mano sobre su abultado abrigo.

Cierto. Habían sospechado que la persona tras las amenazas era un NEXT y ella lo estaba probando, haciendo una demostración de sus poderes que llevó a que Yuri terminara de rodillas en el suelo debido al repentino peso a su alrededor.

Aunque lo que siguió ocurrió en cuestión de segundos, Yuri sintió que el tiempo transcurrió en cámara lenta.

Él bajó la mirada y notó el mismo abultado abrigo que la mujer había estado vistiendo, lo abrió y descubrió que bajo éste había explosivos, alzó su vista y vio el detonador en la mano de la mujer y a Wild Tiger corriendo no hacia ella, sino hacia él.

Su instinto le gritaba que lo esquivara, mas era imposible cuando Wild Tiger estaba usando sus poderes y él no había esperado que el héroe se dirigiese hacia él.

Y eso resultó ser algo bueno ya que Wild Tiger, ilógico e inesperado como siempre, prácticamente arrancó los explosivos y los lanzó al aire con toda la rapidez que sus poderes le permitían.

La explosión que siguió aturdió a Yuri lo suficiente para no resistir el verse aprisionado por el héroe, quien lo cubrió tan bien como pudo con su propio cuerpo. Eso era estúpido, algo que bien podría haber sido el preludio de una tragedia, pero aunque Yuri estuvo casi seguro de que el suelo bajó él tembló con la explosión, esta ocurrió a suficiente distancia en el aire para no causar ningún daño a la estructura y no terminaron varios pisos abajo, hundiéndose con el concreto.

Yuri quizás cerró los ojos en algún momento, pues tardó una cantidad de tiempo que no podía precisar en ver que Wild Tiger continuaba sobre él y ya no estaba brillando.

Con un escalofrío recorriendo su espalda, Yuri intentó llamarlo, notando que el pitido en sus oídos le impedía escuchar su propia voz. ¿Y era igual para el héroe, quien no estaba respondiendo, o...?

Sin más opción, Yuri alzó una mano y conteniendo su respiración, intentó sacudir al héroe. Este reaccionó, por suerte, aun cuando no se apartó de inmediato, para mala suerte.

Lo que Wild Tiger hizo fue apoyarse en un solo brazo, seguir sobre Yuri y sonreírle antes de mover su boca.

—... bien.

—¿Qué?

Sus oídos se estaban recuperando, sin duda, pues Yuri fue incluso capaz de escuchar su propia voz esta vez. La sonrisa de Wild Tiger se amplió.

—Me alegra que estés bien, Yuri.

Que simples seis palabras lo impactaran más que la explosión era un sinsentido, pues no deberían paralizarlo al punto de no empujar a Wild Tiger lejos de él (como debería hacerlo), de no advertirle que no lo tratara con tanta familiaridad (que Wild Tiger no debería tomarse) y de sí dejar a su corazón latiendo con más fuerza de la que podía justificar tras la que bien podía considerar como una experiencia cercana a la muerte.

Wild Tiger tomó la iniciativa, finalmente enderezándose con cierta torpeza y ofreciéndole una mano para ayudarlo a pararse. Tal cosa era innecesaria; pese a eso, Yuri se encontró a sí mismo aceptándola y permitiendo que Wild Tiger se encargarse de ponerlo en pie y lo mantuviese así pese a que Yuri no pudo mantener su equilibrio por sí solo, su mundo dando vueltas pese a que el movimiento ni siquiera había sido brusco.

—Espero no haberte causado una contusión —pronunció Wild Tiger, luciendo incómodo y manteniendo un agarre firme y cálido en un brazo Yuri—. No pude pensar en otra forma de protegerte y no había más tiempo.

Si ese era el caso, justificaría mucho, incluso el que Yuri se apoyara en Wild Tiger y tardase en recordar algo importante.

—Ella...

—Ella no va huir —interrumpió Wild Tiger e hizo un gesto hacia un lado, donde la mujer había terminado de rodillas, con su cabeza gacha y sus puños cerrados—. No puede. Ella se fue caminando las demás veces. Creo que sus poderes solo le permiten mover cosas, no personas y esa bomba era su as bajo la manga. O bajo el abrigo, supongo.

Y aquella mujer no había preparado una vía de escape, como si desde un comienzo hubiese estado dispuesta a pagar por el crimen que iba a cometer.

La puerta que llevaba a la azotea se abrió y Brooks y varios uniformados entraron apresuradamente, solo para descubrir que todo había terminado. Wild Tiger se los hizo saber en un recuento poco elocuente que hizo que Brooks luciese impaciente y que arrestaran tardíamente a la mujer de manera oficial, mas ella no opuso ninguna resistencia, confirmando así que Wild Tiger había estado en lo cierto.

Yuri se obligó a respirar pausadamente mientras Wild Tiger, quien no lo había soltado, lo guió hacia la salida hablando de una ambulancia y un chequeo médico y otras cosas innecesarias.

Fue solo el descuido de Wild Tiger que llevó a que se cruzaran con los hombres que había apresado a la mujer y fue un simple impulso lo que lo llevó a conceder en un susurro:

—Tal vez se habría hecho justicia si hubiese logrado impartir un castigo.

Era lo único que podía darle a aquella mujer luego de que Yuri le había fallado a su propia justicia al tardar en actuar, postergando el castigo de una amenaza que, sabía, estaba en las calles.

Ella soltó una baja carcajada amarga, mas no dijo nada.

Y al mismo tiempo el agarre de Wild Tiger en su brazo se hizo más fuerte, casi abrasador.


Confirmar el temor de Wild Tiger sobre una contusión fue un alivio para Yuri y le dio la excusa perfecta para no pensar en nada, limitándose a seguir las instrucciones de los paramédicos y dar una breve declaración de lo sucedido.

Los hechos eran simples y no necesitaban ningún tipo de análisis ni de precaución, aun si el paramédico y Wild Tiger insistieron que lo dejaran descansar cuanto antes y lo interrogaran después.

La razón por la que Wild Tiger continuaba allí pese a que el peligro ya había pasado y, con ello, su trabajo había llegado a su fin, fue algo que el héroe no mencionó y sobre lo que Yuri decidió no hacer ninguna pregunta por el momento, no queriendo prolongar sus interacciones con el héroe innecesariamente.

Era más fácil reposar en la camilla de la ambulancia mientras decidían si era necesario llevarlo al hospital o no y aceptar el paracetamol que le indicaron que se tomara.

El ruido de voces, sirenas y autos había disminuido notoriamente cuando, finalmente, un hombre decidió hacerle un chequeo más y realizar una serie de preguntas sobre su estado que lo llevaron a concluir que la lesión era leve.

—Podría venir al hospital —indicó— o ir a casa y descansar. Mientras no aparezcan nuevas síntomas y los actuales desaparezcan, diría que en un par de días podría volver a trabajar. Venga mañana temprano a una nueva revisión y nos encargaremos del papeleo para su incapacidad.

—Entiendo —aceptó Yuri. Eso sonaba mejor que estar bajo observación por un tiempo indefindo...

—Es mejor que esté acompañado durante las primeras horas y por alguien que pueda llevarlo a emergencias si es necesario.

Eso, en cambio, no lo hacía.

Yuri se limitó a asentir, decidido a hacer caso omiso de eso, mas su plan se vio arruinado por el todavía presente héroe, quien no parecía haberse alejado un solo paso de la ambulancia durante todo el tiempo que Yuri había pasado dormitando en ella.

—Yo me encargaré de eso —anunció con una sonrisa nerviosa—. Oficialmente no nos han dicho que ya terminamos y técnicamente es mi culpa...

—No es necesario.

—Diría que lo es —intervino el paramédico con una risa—. ¿Y quién mejor que un héroe?

Por supuesto que otro ciego fan de los héroes diría eso.

Incapaz de protestar en ese instante, Yuri le indicó a Wild Tiger que volvieran al hotel, cosa de la que se encargó solo Wild Tiger tras hablar por un momento con Brooks, quien sí parecía notar que ya no tenía ninguna obligación de ser el guardaespaldas de Yuri.

Wild Tiger, en cambio, incluso jugó a ser enfermero, ayudándolo (innecesariamente) a caminar del auto al ascensor una vez llegaron al hotel.

—Es suficiente —afirmó Yuri una vez estuvo sentado al borde de la cama y Wild Tiger hizo un amague de asistirlo también a acomodarse sobre ésta.

—No creas que no vi que dormiste en el camino. —Wild Tiger frunció el ceño—. ¿Y no dijeron que alguien debería despertarte cada dos o tres horas?

Sí, esa era otra de las muchas instrucciones que había recibido y una para la que no requería a Wild Tiger cerca.

—Mi teléfono podría encargarse de eso

Wild Tiger curvó sus labios en algo que no podía ser llamada una sonrisa y sacudió su cabeza.

—Solo descansa y no te preocupes por nada.


Yuri, contrario a lo que deseaba, sí cayó en un ciclo de dormir y ser despertado por Wild Tiger una y otra vez sin que él pudiese hacer nada para evitarlo.

Su cuerpo, claramente, requería reposo y por eso no lograba siquiera molestarse como debería cada vez que el héroe pronunciaba su nombre y ponía una mano en uno de sus hombros para sacudirlo suavemente. Ese ciclo se rompió en algún momento de lo que parecía ser la noche, juzgando por la oscuridad, pues Yuri se despertó por sí solo, ligeramente desorientado y con cierto dolor de cabeza, mas sin nada forzándolo a dormir de nuevo contra su voluntad.

El que todo estuviese tranquilo y ningún irritante héroe hiciese su aparición le permitió a Yuri quedarse allí, inmóvil, y disfrutando una calma que no había tenido en días y que finalmente le dio la oportunidad de procesar todo lo ocurrido, tanto lo que había notado como lo que no.

¿Él se había preparado para dormir por su cuenta o Wild Tiger se había encargado de deshacerse de su corbata, su chaqueta y sus zapatos o acaso eso o parte de eso había sido obra del paramédico mucho antes de que abandonaran el lugar de los hechos?

Era preocupante no poder acordarse de eso ni de muchos otros detalles de las últimas horas, mas lo que recordaba (Wild Tiger, Wild Tiger, Wild Tiger) lo era más.

Al final, sin embargo, Yuri decidió tratar todo como un poco afortunado incidente que ya había quedado en el pasado, pues todo había llegado a su fin. La presencia del héroe estaba a punto de dejar de ser un constante en su día a día y solo lo tendría que ver cuando la justicia hiciese que los caminos de ambos se cruzaran.

Pero ese futuro aún no había llegado.

Yuri lo descubrió apenas abandonó la habitación y se encontró con Wild Tiger, quien estaba sentado en la antesala con una expresión inusualmente seria que no desapareció cuando vio a Yuri, aun cuando intentó sonreírle y agitó su mano en un gesto de saludo.

—¿Seguro que deberías estar levantado? —cuestionó—. Técnicamente ya pasó el periodo de más cuidado, pero...

—¿Por cuánto tiempo dormí? —interrumpió Yuri, prefiriendo no responder. No era como si supiese o le importase si alguien creía que requería de más descanso, pues había dejado de sucumbir ante el resultado de una lesión que podría haber evitado y ahora podía hacer más que dormitar.

—Casi todo un día. —Wild Tiger se encogió de hombros—. Le dije a Bunny que podía dejarme el resto y de hecho el alcalde dijo que ya podíamos volver a nuestros deberes usuales. Confirmamos que ella fue la de las amenazas. Bueno, ella lo confesó y ya fue arrestada, así que nuestro trabajo está hecho.

Y por lo visto Brooks había hecho lo sensato y aceptado que su trabajo como la sombra de Yuri había terminado, mas Wild Tiger no.

—Pero usted se quedó —señaló Yuri al tiempo que apoyó una mano en el espaldar del asiento más cercano, tratando de lucir casual. No tenía ningún deseo de mostrarse débil, ni mucho menos actuar como si quisiese prolongar esta conversación más de lo necesario, por lo que sentarse, aun cuando lo necesitaba, no era una opción y recostarse contra algo de manera obvia tampoco lo era.

Pero Wild Tiger quizás lo notó, ya que frunció el ceño.

—Alguien tenía que hacerlo.

Esas palabras tenían un peso que Yuri no estaba preparado para analizar o soportar, por lo que apretó sus labios por unos segundos, buscando cómo acabar con esa conversación y alejar a Wild Tiger.

—Le agradezco por sus servicios —pronunció tras varios segundos, resguardándose en pura formalidad—. Imagino que necesita descansar, así que...

—Estás equivocado, ¿sabes?

Confundido, Yuri se fijó en Wild Tiger, detallando los círculos oscuros bajo sus ojos y el que su irritante barba había perdido su forma usual. Estaba claro que el héroe sí requería un descanso después de pasar horas en esa tarea autoimpuesta e innecesaria y de la Yuri pretendía liberarlo, aun si lo era por razones que tenían menos que ver con Wild Tiger y más consigo mismo.

Aun así, era claro que el resultado traería un beneficio mutuo que Wild Tiger debería recibir con los brazos abiertos en vez de protestar como lo estaba haciendo.

—Puedo asegurarle que me encuentro mejor. —Y todo peligro ya había pasado, teniendo en cuenta el arresto de quien había estado tras las amenazas y el que finalmente estaba siendo capaz de mantenerse despierto.

—Eso no es lo que... —Wild Tiger pasó una mano por su propio cabello, luciendo inquieto e irritado. ¿Por qué? El agotamiento y la culpa podían ser la razón, mas Yuri decidió no asumir y sí esperar a que Wild Tiger añadiera algo más, cosa para la que tuvo que esperar varios segundos—. He estado pensando cómo decir esto y quería esperar hasta que estuvieras bien...

—Lo estoy —interrumpió Yuri, impaciente—. Puede ir al grano.

Wild Tiger resopló.

—No, apenas puedes estar de pie.

Así que Wild Tiger se había dado cuenta pese a los intentos de Yuri de ocultarlo.

—Yo...

—Lo entiendo. —Wild Tiger alzó sus manos en un gesto aplacante, impidiéndole que se justificara—. He estado en las mismas y también odio quedarme sin hacer nada o sentir que no puedo hacer nada y que me vean así, pero ese no es el punto.

—¿Cuál es, entonces?

La expresión de Wild Tiger se endureció.

—Te equivocas. Y ella se equivoca y Lunatic se equivoca.

—¿Qué?

¿Por qué, exactamente, era que Wild Tiger estaba mencionando a Lunatic? Quizás todavía necesitaba reposar más, aceptó Yuri en su interior (aun cuando no planeaba continuar haciéndolo con el héroe cerca), pues no lograba comprender el rumbo que la conversación estaba tomando.

—No sé si por eso es que no te importa correr peligro —continuó Wild Tiger en vez de explicar—, pero así tuvieras la culpa de algo, ese no es el tipo de castigo que nadie debería recibir.

La seriedad de Wild Tiger le daba un peso a sus palabras que su torpeza debería quitarles y Yuri apenas pudo mantener su agarre en el asiento para seguir en pie. Estaba claro que había cometido un grave desliz frente a Wild Tiger y no tenía idea de cómo arreglarlo, ni tuvo la oportunidad de detenerse a encontrar una manera de hacerlo, ya que Wild Tiger continuó:

—Morir no es la solución. Ni matar. Sabes de todos esos debates sobre la pena capital, ¿no? ¿Podrías sentenciar a alguien a morir solo porque alguien más decidió que lo que hizo hace que lo merezca?

La ironía del rumbo de la conversación estaba pasando desapercibida para Wild Tiger, quien resopló con impaciencia ante el silencio de Yuri.

—Y dejarse matar tampoco lo es. Si haces algo mal, corrígelo en vez de... rendirte. Tu familia no estaría contenta si regalas tu vida así.

Oh, por el contrario. Si estaba en un día en el que recordaba el presente, mamá sentiría que al fin se había hecho justicia y papá quizás podría descansar en paz.

Yuri no pudo evitar temblar por razones que poco tenían que ver con su falta de fuerzas. Él había luchado precisamente para arreglar todo lo que estaba mal en esta ciudad pese a la desaprobación de sus padres, los cual era tan poco relevante como los sentimientos egoístas de una mujer que no había querido aceptar la verdad y la opinión de un espectro que había perdido su justicia.

Wild Tiger no tenía ningún derecho de asumir que Yuri se estaba dando por vencido cuando desconocía de todos sus esfuerzos por castigar a quienes realmente lo merecían.

—Y no puedo prometerte que siempre estaré ahí para salvarte —continuó Wild Tiger con la convicción palpable en voz—, pero lo intentaré si insistes en arriesgarte así, Yuri.

Y esa fue la estocada final.

Yuri tuvo que cerrar sus ojos y concentrarse para no activar sus poderes y usarlos para demostrarle que no necesitaba que nadie lo salvara.

Ese sí sería el equivalente a rendirse, pues revelar tal verdad frente a Wild Tiger le impediría seguir impartiendo su justicia y por eso mismo no podía permitírselo.

No que el paso de los segundos bastasen para recuperar su calma y por eso, haciendo uso de todo su autocontrol, Yuri abrió los ojos y fulminó a Wild Tiger con su mirada antes de hablar.

—No creo que eso sea posible ahora que terminó su trabajo como guardaespaldas, así que le recomiendo no hacer promesas que no puede cumplir. —Al ver a Wild Tiger abrir su boca y ponerse de pie, como si fuese a protestar vehementemente, Yuri repitió—: Le agradezco por sus servicios. Tenga un buen día.

Dar media vuelta rápidamente lo llevó a tambalearse, mas Yuri recuperó su equilibrio poniendo una mano en la pared y huyó en dirección al baño, ignorando el "¡Yuri!" que escuchó tras él y cerrando la puerta de un portazo.

Él tuvo que recostarse contra ésta luego de eso para recuperar el aliento que no debería haber perdido luego de solo dar unos pasos, mas el no oír a Wild Tiger insistir en nada le permitió respirar con menos dificultad.

No obstante, las punzadas de dolor de su cabeza y su cicatriz no habían amainado y salir no era una opción cuando no tenía idea de qué encontraría al otro lado de la puerta, pues la falta de ruido no era prueba de que Wild Tiger ya no estaba ahí.

Pero tarde o temprano tendría que irse, no era más que cuestión de tiempo y él podía esperar. Y mientras tanto quizás podría hacer algo para disminuir el dolor, mas dicho plan no fue de ninguna ayuda ya que rebuscar en el gabinete del baño fue una pérdida de tiempo, pues no había en él ninguna caja de primeros auxilios.

¿Quizás tomar una ducha lo ayudaría?

Yuri no estaba muy seguro, pero ciertamente era mejor que permanecer sin hacer nada por tiempo indefinido.

El sonido del agua por sí solo acentuó el silencio proveniente de la habitación, dándole una engañosa sensación de privacidad que Yuri habría preferido que fuese una realidad.

Pese a sentirse en una trampa y todavía percibir la mirada de Wild Tiger, Yuri se desnudó con poco cuidado y entró a la ducha ya llena de vapor.

La presión del agua y su alta temperatura sin duda podrían haber sido placenteras sin el eco de su nombre siendo pronunciado por un héroe todavía resonando en su mente, algo que no sabía si atribuir a la contusión o a la persistencia Wild Tiger, quien no había desistido de tratarlo con una familiaridad poco adecuada y que estaba consiguiendo perturbarlo al punto de hacerlo perder sus estribos.

Y había sido obvio, en retrospectiva.

Pero en vez de retroceder, el héroe había acortado su distancia, había usado sus palabras y acciones para colarse entre sus resquebrajadas defensas y se había convertido en una sombra que lo perseguía incluso sin estar ahí.

Era peor que lidiar con el espectro de papá, pues Wild Tiger era una constante real y Yuri no podía culpar a las circunstancias por ello.

Si él hubiese impartido su justicia a tiempo, nada de esto hubiera pasado; si él se hubiese esforzado más en encontrar a la persona tras las amenazas, quizás podría haberse deshecho de Wild Tiger antes de que él héroe pudiese afectarlo; si él hubiese sido capaz de mantener las apariencias no estaría ahora huyendo de algo de lo que no podía escapar.

Porque la fuerza del agua cayendo sobre él no borraba lo que había sido tener la mano de Wild Tiger sobre su cabeza, el que él héroe no estuviese allí no le permitía olvidar lo que era sentirlo contra él y el golpeteo del agua contra las baldosas no era suficiente para dejar de escucharlo llamándolo.

"Yuri."

"Yuri."

"Yuri."

Era peor que oír a papá recriminándole por lo que había hecho, que el aguantar que mamá le recordase lo mucho que ella se arrepentía de haberlo tenido.

Yuri cerró los ojos y se apoyó contra la pared. Su cabeza le estaba dando vueltas y no tenía idea de si eso se debía al calor del agua, al todavía no haberse recuperado o a Wild Tiger, un héroe capaz de sonreírle y preocuparse por él y arriesgar su propia vida y alegrarse de conseguir con ello que Yuri siguiese vivo.

Era un verdadero necio que no sabía que correr peligro por él era tan innecesario como estúpido.

Recordarlo le arrancó una corta risa que apenas fue audible para él.

Wild Tiger no apreciaría la ironía si supiera la verdad y Yuri mismo tampoco lo hacía, cansado de que Wild Tiger pareciese haber incluso eclipsado al espectro del pasado y fuera ahora el que lo persiguiese incluso mientras Yuri no vestía la máscara de su justicia.

¿Y ahora tendría que vivir escuchándolo a él, rememorando su cercanía y temiendo que llegase a repetirse?

Subiendo una mano para presionarla contra su rostro, Yuri se concentró el inhalar lentamente y exhalar por su boca de igual manera.

Tenía que olvidar lo que era sentir las manos de Wild Tiger en él, fuese como un gesto casual del que sin duda el héroe no se acordaba o debido a la urgencia del momento, y a la costumbre de Wild Tiger de jugar a ser un escudo humano, y lo natural que se había vuelto que Wild Tiger pronunciara su nombre.

También tenía que ignorar sus propias reacciones, como las punzadas de dolor que le recordaban el pasado, los ilógicos escalofríos recorriendo su cuerpo pese a la temperatura del agua y otras reacciones corporales que solo podía atribuir a la tensión acumulada por días y no a Wild Tiger y a su presencia y...

"Yuri."

Oh, ¿a quién iba a engañar poniendo en duda la causa de su estado físico y mental actual?

La frustración hizo que sus ojos escocieran y la humillación de no poder dejar de pensar en Wild Tiger lo llevó a estremecerse incluso más, pero nada de eso impidió que dejara caer su mano y la llevara hacia su miembro endurecido, queriendo terminar con ello cuanto antes.

¿Y sería suficiente para borrar todo?

El acto mismo no lo era, porque su traidora mente lo llevó a pensar en las manos de Wild Tiger y a considerar por un fugaz momento (que Yuri preferiría hacer cenizas si fuese algo tangible) lo que sería si fuese Wild Tiger quien lo tocase.

Eso, de hecho, lo obligó a morder sus propios labios para acallar cualquier sonido o algo peor como lo sería un nombre.

Más claro no podía ser que debería detenerse en lugar de dejarse caer, mas Yuri apoyó su otra mano contra otra pared para mantenerse en pie mientras movió la otra con más prisa, buscando saciar esa necesidad que no debería sentir en primer lugar y ansiando poder perderse en las sensaciones físicas y dejar su mente en blanco.

Lo que consiguió fue lo contrario.

El orgasmo que lo golpeó ni siquiera le impidió creer escuchar de nuevo la voz del héroe pronunciando su nombre. Al menos no terminó cayendo al suelo y el agua borró toda la evidencia en cuestión de segundos, dejándolo ahí, jadeando de manera patética y con sus piernas temblando bajo él por motivos sin relación a la contusión.

Pasaron minutos antes de que Yuri pudiese recobrar sus fuerzas y enderezarse y más aun para que pudiese moverse de manera mecánica y lavar su cabello y su cuerpo, todo sin dejar de apoyarse contra la pared, e incluso después de eso pasó un rato más allí.

Una vez cerrase la llave, ¿qué haría? ¿Podría dejar en esa ducha la vergüenza de que Wild Tiger hubiese acabado incluso con su poca cordura? ¿Y qué lo esperaba al salir?

Eso último fue lo que le permitió despejar su mente, ya que le dio un riesgo en el que debía enfocarse si quería evitarlo.

En su carrera por escapar de Wild Tiger él no había pensado en la necesidad de tener su maquillaje con él y así volver a la habitación sin que su cicatriz estuviese visible.

¿Y eso era necesario? ¿Wild Tiger estaba al otro lado de esa puerta?

La posibilidad de que Wild Tiger lo viese era mucho peor que la de haber sido escuchado y paralizó a Yuri por unos segundos más, tras los cuales giró la llave y salió de la ducha mientras contenía el aliento, prestando atención en busca de cualquier ruido al otro lado que le indicara que una pesadilla lo esperaba allí.

Con el paso del tiempo, sin embargo, el silencio fue lo único obvio y Yuri se arriesgó a soltar el aire contenido y secar su cuerpo rápidamente, incapaz de quedarse con los brazos cruzados indefinidamente.

Abandonar el lugar no fue fácil a pesar de eso y Yuri lo hizo con su cabeza gacha y su cabello cubriendo su rostro, lo cual resultó ser innecesario ya que Wild Tiger no estaba frente a la puerta, aguardando por él, ni tampoco en ninguna esquina de la habitación.

¿Se había ido?

La puerta que llevaba a la antesala estaba abierta, como había sido costumbre por petición de los héroes, mas Yuri fue incapaz de atravesar el umbral para confirmar si realmente el héroe se había ido y en lugar de eso, se concentró en ocultar la cicatriz de su rostro bajo una pesada capa de maquillaje antes de vestirse y hacer algo por su cabello.

Ya estando presentable era posible salir y Yuri se obligó a hacerlo, negándose a darle vueltas a las posibilidades de que Wild Tiger continuase allí o no.

Daba igual, fin de cuentas, ya que Yuri bien podía abandonar el hotel de inmediato si así lo quería y Wild Tiger no tenía ninguna excusa para ir tras él, por lo que de ahora en adelante volvería a encontrarse con el héroe solo cuando su trabaja o su justicia hiciese que los caminos de ambos se cruzaran.

Pensar así no fue suficiente para la realidad de Wild Tiger tendido en la misma poltrona como si solamente se hubiese movido para deslizarse más en ella, quedando en una posición que ni siquiera lucía cómoda y que no podía ser excusada con haberse quedado dormido y terminado así, pues Wild Tiger giró su cabeza hacia él de inmediato, le sonrió un poco y agitó una mano para saludarlo.

—¿Te sientes mejor?

Lidiar con Wild Tiger era agotador y esta vez Yuri no solo lo admitió consigo mismo, ya que tomó asiento en la poltrona opuesta con un suspiro, haciéndolo obvio.

—No creí que siguiera aquí.

Wild Tiger se enderezó y se encogió de hombros.

—No podía irme. ¿Y si te desmayabas en el baño?

De manera automática, Yuri inclinó su cabeza y permitió que su cabello suelto oscureciera su rostro para escapar de la mirada de Wild Tiger. La sola posibilidad de que Wild Tiger lo viese era más aterradora que cualquier contusión o incluso el que Wild Tiger viese lo que había hecho y si supiese el porqué...

Sintiendo un escalofrío, Yuri se esforzó por pronunciar algo en un tono calmo.

—Estoy mejor.

Y si tan solo Wild Tiger le creyese y lo dejase en paz...

—Me alegra.

Pese a que su voz sonaba apagada, no había más que sinceridad en esas palabras, cosa que le robó a Yuri el aliento y al mismo tiempo lo llevó a arrepentirse de haberse sentado como si tuviese intenciones de hablar con Wild Tiger, aun si eso parecía una necesidad.

Porque tenía que hacerlo.

Era evidente, en retrospectiva, que las evasivas no hacían más que incitar a Wild Tiger y por eso el héroe insistía e insistía e insistía y Yuri ya no podía podía permitir más eso. Si no se deshacía de Wild Tiger ahora, no tenía idea de qué otros efectos podría tener Wild Tiger en él, en su vida y en su justicia y...

—Lo siento, por cierto.

Por una vez Wild Tiger no estaba observándolo, como si su propio bochorno se lo impidiera y Yuri se encontró lleno de incredulidad ante eso y lo que había creído escuchar.

—¿Disculpe?

Ladeando su cabeza, Wild Tiger volvió a encararlo con una sonrisa poco contenta.

—Estuve pensando qué podría haber hecho diferente para no causarte una contusión.

Así que era de eso de lo que hablaba y no se estaba disculpando por interponerse en su vida.

—¿No es un poco tarde para eso? —bufó Yuri antes de poder contenerse.

Wild Tiger soltó una carcajada aliviada.

—Sí, realmente te sientes mejor —dijo entre risas.

¿Qué se suponía que Wild Tiger estaba implicando eso? Esta vez Yuri se refrenó de preguntarlo, consciente de que darle cuerda a Wild Tiger llevaría a que sus problemas continuaran y aumentaran y precisamente eso era lo que debía evitar y quizás la única forma de hacerlo era enfrentarlo sin pretextos de por medio. Y para no llevarse sorpresas más tarde requería saber qué era lo que Wild Tiger estaba planeando.

Conteniendo un suspiro, Yuri se decidió a ir al grano.

—¿Y ahora?

Haciendo un sonido pensativo con su garganta, Wild Tiger llevó una mano a su mentón y se tomó unos segundos para pensarlo.

—Supongo que pasaremos la noche aquí. No que no extrañe dormir en mi cama, pero es tarde y ya mañana veremos.

—Mañana —intervino Yuri, poco a gusto con el rumbo de tales ideas y el que aparentemente Wild Tiger no planeaba irse pronto— usted volverá a su trabajo.

—Sí, pero antes puedo... —Wild Tiger hizo una mueca—. ¿Confirmar que llegues bien a casa?

—O podría cederle la habitación y pedir un taxi.

—Nah, en últimas la cama es grande... —Quizás la expresión de Yuri delató la conmoción que esa insinuación le provocó, pues Wild Tiger alzó ambas manos, mostrando sus palmas como si quisiera verse inofensivo—. Estaba bromeando. No voy a hacer que alguien herido pase una mala noche. Y hay otra cama aquí, ¿recuerdas?

Aunque su corazón parecía haber decidido emprender la carrera que Yuri no podía realizar para alejarse del héroe, Yuri se obligó a recuperar una expresión más calma.

—¿Por qué insiste en...? —¿Cómo podía definir lo que Wild Tiger estaba haciendo?

—¿Cuidarte? —completó Wild Tiger y suspiró de manera exagerada al tiempo que dejó caer sus manos sobre sus propias rodillas—. ¿Sinceramente? Todavía estoy molesto contigo.

¿Qué?

Coherencia era algo que no había en las acciones de Wild Tiger ni en sus palabras a no ser que asumiese que el héroe estaba intentando fastidiarlo de adrede. Si ese era el caso, no le quedaba más que aceptar que estaba teniendo éxito, pero ¿por qué...?

—Preferiría —dijo Wild Tiger en voz baja, sonando tan agotado como Yuri se sentía lidiando con él— que valoraras más tu vida. Y la de los demás.

Yuri tuvo que recordarse que Wild Tiger no sabía, que era imposible que lo hiciera y que, de lo contrario, no estarían simplemente hablando a solas. Aun así, los instintos de Wild Tiger eran aterradoramente acertados y en no más que unos cuantos días había conseguido tener una idea más clara de la justicia de Yuri que la que otras personas que trabajaban con él lo hacían.

Respirar pausadamente y no permitir que se notara lo mucho que lo perturbaba el que una de sus máscaras (una menos literal que la que Wild Tiger ya había destruido de un golpe en el pasado) hubiese quedado agrietada era una necesidad, tal como lo era el negar lo que Wild Tiger estaba diciendo.

El silencio otorgaba, al fin de cuentas, y confirmar ahora lo que Wild Tiger ya creía saber solo podía traerle más problemas en un futuro.

—Wild Tiger...

—No es como si sepa qué te hizo pensar así en primer lugar —interrumpió Wild Tiger con un creciente deje de frustración— y no te voy a repetir lo que ya dije. Solo...

—¿Solo...?

Él tenía que aprender a callarse frente a Wild Tiger y así dejar de echarle leña al fuego, cosa que estaba haciendo y era tan obvio que Wild Tiger incluso curvó sus labios en una pequeña sonrisa que no desapareció cuando siguió hablando.

—La próxima vez, piensa en mí.

—Eso es lo último que necesito.

La carcajada de Wild Tiger fue todo lo que Yuri requirió para notar que había hablado en voz alta. ¿Podía culpar a un efecto secundario de su contusión por eso o era Wild Tiger quien se llevaba el crédito por hacerle perder los estribos hasta ese punto?

Yuri lo fulminó con su mirada, consiguiendo con ello que Wild Tiger detuviese su risa, mas no que se amedrentara, pues el brillo de la risa no desapareció de su semblante pese a que ni sus ojos ni su voz cargaban la diversión que se podía esperar tras eso.

—Lo digo en serio.

Eso era evidente.

Wild Tiger había reído como un maniaco que había caído bajo el estrés, pero bajo eso él seguía firme, afianzado a sus convicciones y a su justicia, y sus palabras no eran una broma, ni algo dicho a la ligera.

Ese estúpido héroe arrastraría a Yuri a otro camino si él no se lo impedía manteniéndolo lejos y ya no estaba seguro de cómo podría lograrlo.

¿El que Wild Tiger dejase de ser su indeseado guardaespaldas sería suficiente o tendría que fingir seguirla la corriente para que Wild Tiger lo dejase en paz y se distrajera con algo más para que él pudiese huir de su presencia?

Ahora, por lo menos, Wild Tiger estaba mirándolo como si estuviera dispuesto a esperar todo el tiempo que fuese necesario con tal de recibir una respuesta y en frente de un tigre del que no se podía escapar, las opciones eran mínimas.

—¿La próxima vez que qué, exactamente? —resopló Yuri, consciente de que intentar recuperar a estas alturas una apariencia más cortés y lejana no serviría de mucho y de que tampoco tenía la energía para ello—. ¿La próxima vez que alguien me amenace?

—Es un buen comienzo. —Wild Tiger incluso movió su cabeza en asentimiento y de repente se puso de pie—. Bueno, por ahora voy por algo de comer. ¿Quieres algo?

Yuri prefirió ignorar su parloteo sobre las pocas opciones disponibles por la hora y el que no tenía ganas de ir lejos y otras estupideces que podrían ahorrarse si Wild Tiger simplemente se fuera, cosa que al fin hizo luego de despedirse al pasar a su lado y colocar brevemente una mano sobre la cabeza de Yuri.

—Ya vuelvo, Yuri.

No fue más que toque. No era una caricia, no era un golpe, no era una amenaza, no significaba nada.

Y a pesar de saberlo, Yuri inhaló forzosamente y contuvo su respiración

Era una suerte que Wild Tiger no se diese media vuelta y lo viese inclinarse un poco y sostener sus propios brazos mientras temblaba, apenas siendo capaz de contenerse de hacer algo que empeoraría todo como lo sería activar sus poderes.

Incluso una vez escuchó a Wild Tiger cerrar la puerta al salir, Yuri no se movió un ápice y no tenía excusa para ello, ya que la conmoción causada por aquel gesto no le impidió notar que esa era la oportunidad que buscaba y lo único que necesitaba ahora era salir, detener un taxi e ir a casa.

En vez de eso, pasados varios minutos Yuri se dejó caer contra el espaldar del asiento, cerró los ojos y se concentró en respirar pausadamente hasta que Wild Tiger regresó con comida, una sonrisa y un "espero que te guste la comida rápida, Yuri."


A pesar de su fuerza destructiva, capaz de sacudir sus cimientos y arrebatarle toda la calma, no hubo ningún incidente adicional esa noche, ni tampoco la mañana siguiente, cuando Wild Tiger finalmente se despidió y Yuri pudo volver a su vida, la cual por un par de días no tuvo más que un chequeo en el hospital, confirmar que mamá estaba bien y ansiar poder volver a su rutina.

Tal cosa solo fue posible cuatro días después, una vez la incapacidad que le habían obligado a aceptar llegó a su límite y él pudo regresar a la Torre de la Justicia, donde fue recibido con más palabras de falsa simpatía de las esperadas.

Y ya en su oficina escapó de tal hipocresía y pudo volver a concentrase en trabajar sin que ningún necio interrumpiera el silencio con charlas sin sentido u ofrecimientos de té, ni irrespetara su espacio acercándose con una mano extendida hacia él y atreviéndose a tocarlo.

Ese fue un cambio al que Yuri le dio la bienvenida pese a que ponerse al día luego de su ausencia le quitó todo su tiempo, pues, a diferencia de los últimos días, le dio la libertad de respirar con la calma que le daba saber que podría volver a seguir su justicia cuando fuera necesario.

Por varios días no lo fue, pues todo lo que pasó por su escritorio involucró casos más mundanos, merecedores de un castigo menor que bien podía impartir desde el estrado y una vez revisó todo lo que había pasado, también pudo ver en qué iba el caso contra Acrey.

Si bien él había dado su testimonio en dos ocasiones, una inmediatamente después del arresto de Acrey y otra más extensa poco antes de regresar a trabajar, no le habían dado detalles debido a su papel de víctima en el caso y él no había visto que se dijese mucho en la prensa.

Pero él tenía acceso a los archivos ya digitalizados y no desaprovechó eso.

Yuri descubrió que el fiscal había armado un caso tan sólido que la mujer se había declarado culpable de todos los cargos y por eso habían evitado un juicio largo y tedioso y una de las piezas claves en el proceso había sido Wild Tiger.

Ver el largo recuento del testimonio del héroe atado con las grabaciones (de la Torra de la Justicia los días que las notas de amenaza aparecieron y del ataque fuera del restaurante) fue sorprendente en un inicio, mas al examinarlo todo cobró sentido para Yuri.

Por supuesto que Wild Tiger, con su instinto animal, había sido el único en notar a una persona que no parecía estar haciendo nada extraño y que tampoco se había acercado lo suficiente al lugar y aun sin estar seguro de su culpa, había sospechado de ella.

El que además hubiese sido testigo de ella usando sus poderes había unido los hilos y con eso Acrey, quien no se había expresado mucho durante sus interrogatorios, había sido enfrentada con cargos de intento de homicidio premeditado que no había negado y el juez asignado al caso no había dudado en apoyar al fiscal para que todo terminara en una condena menor pero significativa y así le habían dado fin a todo el incidente.

Ese era un alivio, mas no tanto como el que Wild Tiger hubiese regresado a la segunda liga.

Ver el testimonio del héroe fue una clara confirmación de que Wild Tiger era un peligro, pues aun pareciendo un necio, su instinto y lo observador que podía ser pese a no parecerlo era reales.

Pensar en ello por días poco tenía que ver con la ilógica petición que Wild Tiger había hecho esa última noche que habían pasado en el hotel y recordarlo cuando a sus manos llegó un caso que captó su atención no fue más que él calculando sus riesgos.

Salir como Lunatic era una posibilidad nuevamente, al fin de cuentas, y él no pensaba dejar su justicia de lado.

Con eso en mente, Yuri imprimió una copia de la información relevante para examinarla en detalle.

El acusado sin duda merecía pagar su pecado de robar vidas con su propia vida, mas la evidencia estaba en su contra, por lo que era probable que terminase recibiendo una cadena perpetua y ya estaba bajo la custodia de la policía.

Él podía ser rápido y acabar con él antes de que llamasen a los héroes, mas si por alguna razón ellos llegaban a la escena antes de que él escapara, tendría que lidiar con ellos y si Wild Tiger, con sus ideas de una justicia mucho más ingenua, aparecía también para interponerse en su camino...

Pensar en Wild Tiger bastaba para robarle el aliento y bien podía llevarlo a cometer un error y acabar con este asesino que ya no estaba en las calles no lo valía la pena ese riesgo.

Yuri estaba en su oficina, a punto de guardar la copia de la información en su maletín e irse, cuando llegó a esa conclusión y en un impulso usó sus llamas por un solo segundo para destruir los documentos que no necesitaba después de todo.

Él no estaba pensando en Wild Tiger, no estaba dándole la razón, solamente se estaba dando a sí mismo más tiempo para recuperarse del impacto causado por la presencia de Wild Tiger.

Ya llegaría el día en el que tendría que volver a enfrentarlo por su justicia, pero hoy, por lo menos, no lo era.