Harry Potter y los secretos del abismo

Capítulo 4

Un enorme cueva, una cámara, de enorme tamaño con decoraciones serpenteadas.

De temperatura fría y un sentimiento de ser observado era todo lo que sentía.

Que hacía aquí.

me pregunte.

esto no parece un sueño y sin embargo, sé que lo es.

Sin embargo... el lugar no parecía tan antiguo a como lo vi yo en mi segundo año.

Algo muy extraño sucedía...

Y de pronto.

El sonido de constantes trazos, de varias pinceladas y suaves murmullos se empezaron a escuchar.

Parecía venir de algún lugar, quizás...

Sí, justo al lado de la estatua de Salazar Slytherin.

Entonces, como si fuera una coincidencia una pared rojiza y mediana apareció,

con inquietud la abrí y lo vi.

Un anciano de tez clara, con notable calvicie y de gran estatura.

Se detuvo, y empezó a voltearse lentamente.

Lo más llamativo fueron sus ojos, ojos negros como el vacío, como un abismo que devuelve la mirada,

y por un segundo la sangre se me heló.

hasta que al fin decidió hablar.

"Oh, esto es... interesante"

el sudor recorría mi piel

"¿Q-que es interesante?"

le respondí con vacilación.

Tú no deberías estar aquí, él dijo luego de breves momentos de observación

"no entiendo" cada vez más nervioso le respondí.

"Este lugar... solo puede ser visto por aquellos que la magia misma, la magia más pura de la sangre desee que estén. Aquellos, cuyo linaje es ligado a las serpientes mismas"

Luego de un momento siguió.

"Y tú, chico, no pareces pertenecer a él. Respóndeme, eres un descendiente mío?"

Y no supe que responder, pero sentí que si mentía algo malo iba a pasar.

"Yo... no lo sé, señor"

Me miro intensamente y luego un silbido, sonidos ininteligibles para cualquier otro, excepto, los hijos de las serpientes, aquellos que hablan parsel.

Y entendí a cada cosa.

Así que yo le hable también, pero se detuvo abruptamente.

"Eres de mis descendientes. Pero aún no estás preparado para ser digno de ello"

Hay una característica que es propia de nosotros los sangre pura. Los ojos, siempre son únicos en su brillo y tono, los míos como puedes ver, son más negros que nada, y los tuyos brillan como la esmeralda más preciosa."

Como te llamas. me dijo.

Harry señor, Harry Potter.

"Potter eh... es demasiado curioso como un Potter de todas las personas se volvió el heredero de las serpientes"

"Dime. Muchacho..."

"¿Deseas, ser mi heredero?"

No supe qué responder a eso. Y de pronto todo se volvió negro y me desperté sudando en mi cama.

Con un temblor inexplicable, me empecé a sentir mareado, pero de la nada se detuvo. Y simplemente me volví a dormí para olvidar esa rara experiencia.