ACLARACIÓN: Meto varias parejas pero la historia no gira a su alrededor. Esto va sobre los traumas que los padres dejan en los hijos y cómo a veces se pasan de generación en generación.
NOTA: Una historia que surgió en un sueño y de repente se hizo muy larga xD
LA CORTE DEL VERANO
CAP.1: El Mensajero
En el Castillo de la Bestia, hogar de los señores de Auradon, se prepara a los sucesores para tomar el siguiente mandato. En título, Benjamin y su esposa, Mal Igna, son los nuevos reyes, pero en la práctica, Adam y Bella siguen manejando los aspectos administrativos y políticos de Auradon. Por ello, los jóvenes gobernantes se sientan entre una pila de papeles, tratando de memorizar emblemas familiares, de las casas grandes y pequeñas, así como las relaciones de sangre entre cada una, tanto de los miembros de Auradon como de sus aliados comerciales.
MAL: ... pero es que a mi qué me importa que la princesa Rapunzel de Corona sea prima por parte materna de (levanta un papel y lee con fastidio) la Reina Elsa de Arendelle. Ni tan siquiera sé dónde queda eso.
BEN: Son vecinos cruzando el mar, hacia el norte, pasando DunBroch. Arendelle es un aliado importante que no forma parte de Auradon, pero Corona sí, por eso debemos mantener funcional nuestra relación con Corona y evitar malos entendidos, no queremos problemas con Arendelle.
MAL: A ti se te da bien esto.
BEN: Lo he estudiado desde que tengo memoria. Además conozco a casi todos los miembros importantes de las familias reales.
MAL: Bien por ti, que puedes ponerle un rostro a estos nombres sin sentido.
Ben sonríe gentilmente y saca su teléfono, buscando algo en él para luego enseñárselo a su esposa.
BEN: Mira, ésta es Elsa.
MAL: Ah, la Reina de las Nieves, haberlo dicho antes.
BEN: No, esa es su tía, su otra tía. Ya sabes, familias complicadas.
MAL: Da igual, se siente como estudiar para un examen.
BEN: Vamos Mal, es nuestro deber como reyes
MAL: Lo sé, lo sé… es sólo que a veces…
VOZ: Hola hola, queridos
Entrando por la puerta aparece el Hada Madrina, cargando una bandeja de té.
MAL: Tía, ¿no debería estar en la escuela?
BEN: ¿Tía?
MAL: Bueno, llamarla "Hada Madrina" es muy largo.
HADA MADRINA: Puedes llamarme Juliette, lo uso en este reino.
Ella comienza a servirles el té, tarareando.
Mal se permite disfrutar el aura que rodea al hada. Es hogareña y calmante, se manifiesta como la suave dulzura del pie de calabaza recién horneado. El sabor baila en su lengua y eso la hace reír.
La magia puede sentirse, olerse y probarse. Entre más poderoso sea el mago, más invasiva se vuelve en sus sentidos. Lo aprendió cuando salió de la isla.
HADA MADRINA: Y contestando a tu pregunta, le dejé la dirección de la escuela a Yen Sid. Por pedido de Adam, también seré su asesora hasta que se acostumbren al funcionamiento de Auradon. Ahora pueden hacer una pausa para tomar este té caliente.
Los jóvenes beben el té. Mal se recuesta en el sillón mirando el techo, pensativa
MAL: ¿Sabes? Siempre creí que los cuentos de hadas terminaban con la boda y lo que seguía era disfrutar del "Felices para siempre". Ah, no me malentiendas, soy feliz, es sólo que no se siente como un final… porque en realidad, las historias nunca terminan, ¿verdad?
HADA MADRINA: Así es querida.
BEN: Bueno, quizá los cuentos de hadas acaban en la boda porque una historia sobre los nuevos reyes leyendo papeles mientras toman el té sería muy aburrido.
Mal escupe su té y ríe.
MAL: Definitivamente, si es aburrido para mí, imagínate a quien se tope con la historia de "La Reina Mal Igna y el trabajo administrativo".
VOZ: Oh, estoy de acuerdo en eso.
La voz nueva los sobresalta.
En una de las esquinas de la habitación, flotando cerca del techo hay un hombre. Tiene el cabello blanco y las orejas puntiagudas.
Confeti y serpentinas, algodón de azúcar y aceite caliente. Mal casi puede ver el carnaval a su alrededor, no sólo sentirlo y olerlo. Eso la pone nerviosa al instante.
MAL: ¿Quién eres tú?
En recién llegado la mira con la sonrisa pícara de un niño travieso.
DESCONOCIDO: Escuché que ustedes dirigen este lugar, quizá puedan ayudarme a encontrar a alguien.
HADA MADRINA: ¿A-quién buscas?
DESCONOCIDO: Ah, Jariné, cuánto tiempo.
El Hada Madrina, de múltiples nombres, se mueve incómoda por la habitación. Ella también lo sabe, nota el carnaval.
BEN: Me encantaría ayudarle si me dice su nombre.
HOMBRE: Yo soy Robin el Bueno, un enviado de Ávalon y estoy buscando a alguien que se supone que debe estar aquí, pero ya no puedo rastrear su firma mágica. Es un lugar bastante interesante.
MAL: ¿Y para qué lo quieres o qué?
BEN: ¡Mal!
La pregunta de la joven reina es hecha con mucha brusquedad, haciendo que Robin alce una ceja y centre su atención ella, con más curiosidad que enojo.
ROBIN: Vaya, que celosos son de sus súbditos. Sólo voy a entregar un mensaje del Rey y me retiraré, sin problemas.
HADA MADRINA: No le crean, su nombre es Puck, es un embustero al servicio directo del Rey de las Hadas. Nunca son buenas noticias.
ROBIN/PUCK: Ah, Jariné, Jariné, tu amargura es poco Seelie. ¿O es acaso que la domesticación te ha convertido en uno de ellos?
El hombre señala con desdén a los jóvenes gobernantes.
Mal frunce el ceo, molesta ante el desaire.
PUCK: Eso te pasa por dejar que los humanos conozcan tu verdadero nombre.
MAL: ¿A quién buscas? Déjate de juegos o habrá consecuencias.
PUCK: Está bien, no culpen al mensajero.
El enviado camina por el techo moviendo sus manos con desinterés.
PUCK: No sé cómo se hace llamar ahora, pero es un Hada Oscura, ojos verdes, un carácter terrible, propio de las Unseelie de la Corte de la Tormenta. Ah! Y es mitad dragón.
MAL: Estás hablando de mamá.
En un parpadeo, el hombre ya no caminaba en el techo, sino que estaba a escasos centímetros del rostro de la chica. Como si repentinamente estallara un cañón de confeti en su cara, Mal retrocedió con un grito. Las luces de colores, el giro del carrusel y el azúcar derritiéndose en su boca la abrumaron.
BEN: ¡Oye!
El joven rey corrió para interponerse entre ambos.
PUCK: ¿Puedes repetir eso?
Les sonrió.
Después de crecer rodeada de sociópatas, Mal pudo reconocer la amenaza. Luchó para reponerse.
MAL: Dije que estás hablando de Maléfica.
PUCK: No, la llamaste "mamá".
Puck inhaló por la boca, atrayendo con una mano el aire, como si lo bebiera.
Mal sintió de nuevo la invasión. Se aferró a la espalda de Ben para resistir el impulso de salir corriendo.
PUCK: Aquí hay poder, pero está mezclado. A penas si puedo distinguir la magia de hadas.
HADA MADRINA: Eso es porque la chica fue entrenada en las artes oscuras por Maléfica para algún vil propósito. La rescatamos hace poco, pero la chica aún cree que está relacionada con el hada malvada.
MAL: ¿Qué? Eso no-
Ben aprieta su mano, pidiéndole silencio, parece tan consternado como ella.
Mal acepta de mala gana.
PUCK: Parece… conveniente.
El hombre palmea sus manos, dando una vuelta alegre sobre sí mismo.
PUCK: Bien, llévenme con el Hada Oscura para que pueda entregar el mensaje.
HADA MADRINA: Eso no va a ser posible, ella no está disponible.
PUCK: ¿Qué?
Enseñarle la situación era más fácil que tratar de explicarlo, así que todos se dirigieron hacia la sala de lectura de Mal, donde había instalado el hábitat del réptil violeta en que se había convertido Maléfica.
Usando las dos manos Mal despierta a su madre, ahora del tamaño de una iguana, sacándola con cuidado del terrario.
PUCK: Ugh. ¿Qué es eso? Rompan el hechizo.
MAL: No podemos.
HADA MADRINA: Está atrapada en esa forma hasta que encuentre el amor en su corazón. Es una paradoja, un encantamiento que sólo ella puede romper.
PUCK: Tiene que ser una broma.
El mensajero hace un puchero, golpeando el piso con ansiedad.
El olor del aceite quemado opaca al azúcar y los dulces en los sentidos de Mal. Su madre salta incómoda de sus manos para subirle por los hombros.
PUCK: A Oberon no le gustará. A la Reina Titania tampoco. La Audiencia tendrá que ser aquí.
BEN: ¿Disculpa?
PUCK: No existe hechizo que el Rey de las Hadas no pueda deshacer. Pero uno tan específico tiene que romperse donde fue lanzado. Muy bien.
El mensajero recobra la compostura y alisa su cabello antes de hablar con voz clara y formal.
PUCK: La Corte del Verano, conformada por los Aos Sí de Avalon, tendrá su Audiencia del Equinoccio en este reino mortal. Preparen el lugar apropiadamente.
Dicho eso, el hombre se desvaneció en una ligera nube de polvo tornasol.
HADA MADRINA: Esto no es bueno.
MAL: ¿Sabes lo que está pasando?
HADA MADRINA: Escuchen, no podemos tener a la Corte del Verano aquí. Si descubren lo que hicimos con la magia en la isla, si te descubren a ti, Mal, estamos acabados. Nos enjuiciarán, nos encontrarán culpables y ejecutarán en el mismo momento. Así es la justicia de las Hadas.
Ella habla rápido y sus manos tiemblan.
BEN: Qué dice, las hadas son buenas, usted es buena
HADA MADRINA: Queridos, sólo han conocido la excepción no la regla.
BEN: Pero conozco a Campanita y sus amigas
HADA MADRINA: Las Hadas de Nunca Jamás son punto y aparte. Es algo muy diferente a lo que existe en Avalon.
MAL: ¿Y yo qué peras pinto aquí?
HADA MADRINA: Eres un híbrido que sobrevivió. Oberon no es… muy tolerante con eso.
MAL: Genial. Más racismo casual. No debería ni sorprenderme.
HADA MADRINA: Necesitamos ayuda. Y para eso necesitamos deshacer el hechizo de Maléfica
BEN: Pero dijo que no se podía
HADA MADRINA: Lo bueno de conocer y manejar las reglas, queridos niños, es que sabes cómo evadirlas.
Continuará...
