Estafa de amor
Rumores
Los llaman así porque la mayoría de la gente no sabe quién los dijo. La gente no se acerca a averiguar siquiera si estos son verdad. Se esparcen como la pólvora. O en su defecto la gente que los inventa es alguien que no tiene nada mejor que hacer en su vida, más que dedicarse a hablar mal de la gente.
—Escuchaste, dicen que ella se entrega al subdirector y de ahí su beca, lastima bien dicen que la clase no hace a las personas, lo bueno es que ya se va de esta institución.
Yo soy esa chica de la que hablan, de la cuál dicen todos esos falsos rumores, mi nombre es Hinata Hyuga, tengo 19 años y estoy por graduarme de la preparatoria Konoha y todo esto empezó así..
Tres meses atrás...
Estábamos en el salón, la maestra Kurenai Yūhi era la maestra titular de nuestro grupo, pero ella está embarazada y entrando en la última etapa de su embarazo, desde hace un mes ella debería estar descansando, pero no había tenido la oportunidad de hacer valer su incapacidad, su esposo Asuma Sarutobi es el subdirector de nuestra honorable institución, el padre de este, Hiruzen Sarutobi nuestro director.
—Atención señoritas, como todas saben mi embarazo ya está muy avanzado y no puedo seguir laborando más, es hora de retirarme a descansar..
—No sensei..
—No nos deje sensei..
—Es necesario chicas, pero les aseguró que el maestro sustituto, es alguien muy calificado para el puesto. Estoy segura de que se llevarán muy bien con él..
—Sensei ¿Acaso no estará con nosotras en nuestra graduación? Falta tan poco tiempo para ello..
—Claro que sí, ha eso iba, trataré de volver en el último mes de su ciclo escolar, les pido que se comporten y no hagan tanto alboroto, ni causen problemas..
—¡Si sensei!
Y así con esa noticia empezábamos el día, entre una y otra materia, nuestro día avanzó. La sensei Kurenai aparte de mi mentora, es una gran amiga mía, ya que ella conocía a mi madre.
Al caer la noche, entre tareas y estudios, se llegó la hora de dormir. Al amanecer, un nuevo día se llega y hoy conoceremos al nuevo profesor.
Como todos los días, me bañe, arreglé y al terminar salí rumbo a la preparatoria. Al llegar salude a mis dos mejores amigas Ino Yamanaka y Tenten Mitsashi. A ellas las conocí cuando entré a la preparatoria y nos hicimos grandes amigas..
Después de unos minutos de platica vamos hacia el salón y al llegar a el, veíamos a Karin Uzumaki y Sakura Haruno, las chicas más frívolas que puede haber en el mundo y como es su costumbre hablaban y criticaban a nuestros compañeros, mientras ellas se creen las más perfectas del mundo.
Al dar exactamente las 8:00 am, el timbre sonaba, dando inicio a las clases, a los minutos veíamos llegar a Asuma-sensei al salón..
—Buenos días, señoritas, como les informamos ayer, hoy vengo a presentarles a su nuevo tutor escolar, para el cual les pido respeto y orden hacia él..
Y cuando decía un pase por favor, ahí lo veía entrar. Vestía con un traje azul marino, combinado con una camisa blanca, sus zapatos finamente limpios, usaba lentes, pero apresar de ellos, tiene unos lindos ojos de color negro, como la misma noche y eran hermosos..
—Buenos días señoritas..
Todas lo recibieron entre silbidos y gritándole tonterías y media..
—Orden por favor alumnas..
—Gracias Asuma-san mucho gusto, mi nombre es Uchiha Itachi, seré su tutor y maestro de ustedes, estos 4 meses restantes del ciclo escolar. Esperó respetó y apoyó de ustedes para poder llevarnos bien con cada una y en lo que les pueda ayudar, con gusto lo haré..
—Es un bizcocho..
—Es guapísimo..
—De que juguetería se escapó..
Eso y más murmullos se escuchaban, aunque era obvio que ellos las escuchaban..
—Alumnas orden por favor, ahora las dejo en buenas manos, mucha suerte y bienvenido profesor Uchiha..
—Gracias..
Yo lo veía embobada, era verdad lo que todas decían de él era cierto, es muy guapo apresar de demostrar una personalidad sería, aunado a que era lo más bonito que había visto en mi vida..
—Sakura ¿Cuánto apuestas que ese papito rico cae en una semana?
—Caro que no Karin, ese muñeco, cae en dos días..
Escuchaba la risa de ambas ¿Cómo podían decir eso? Es bien sabido que son unas fáciles, pero por estar escuchando de más y estar distraída, por accidente tiraba mis cuadernos y lápiz de mi asiento y al intentar recogerlas, él se acercaba a mí, poniéndome aún más nerviosa de lo que ya estaba y..
—Mientras comentaba como iba a ser las clases, calificaciones y demás, una alumna tenía un accidente, me acerque para ayudarla, tenía unos hermosos ojos, su piel era blanca, su largo cabello y unos labios muy tentadores. Sin duda era una chica linda. ¿Está bien señorita...?
¡Dios! De cerca era más guapo, su olor invadia mi olfato, era tan masculino. Hy-hyuga sensei, g-gracias, él me sonreía, me entregó lo que se me había caído y al levantarme..
—Me alegro, le parece si para ir conociendo sus nombres ¿Me presta su cuaderno y pluma señorita Hyuga?
C-claro sensei..
—Gracias señorita Hyuga, anotaré su nombre primero..
No podía dejar de verlo, a buena hora se me ocurría tartamudear, era lógico al estar nerviosa siempre reaccionaba así desde pequeña. Veía como cada una decía su nombre y él lo anotaba, pero él llegaba con..
—Pap.. digo sensei una pregunta, ¿Usted es casado o tiene novia?
—Ella sonreía coquetamente— creó que eso es lo que menos importa, ¿Señorita..?
—Uzumaki Karin sensei y disculpe que le diga esto, pero claro que es importante saberlo..
—Como ya les dije señoritas, lo primero que tiene que a ver entre nosotros es respeto, para así lograremos llevarnos muy bien..
—Lo observaba— así dicen todos y como quiera caen.
—Karin amiga, creó que esa respuesta que dio lo dice todo ¿Verdad sensei? Le mostraba una cara triste, eso es una lástima, de seguro está casado..
—Bueno basta ya con ese tema, ahora a sus lugares por favor, terminare con los nombres y empezar la clase..
Tras que ellas dieran su nombre, era la primera vez que notaba que todas escuchaban atentas la clase de literatura y como no, todas susurraban cosas acerca de su trasero, de su ancha espalda, su largo cabello, el cual estaba atado en una coleta, de sus labios carnosos, bueno eso lo note al verlo hablar, de su sensual voz y sus lindos ojos, que sin duda alguna es lo que más me gusto de él..
Y por estar pensando en todo eso, no escuche nada de la clase, aparte se me hizo tan rápida, al terminar, él tomo su maletín, nos hizo una reverencia y salía del salón. Solo podía ver como todas corrían hacia la ventana para verlo partir y así dar pasó a la siguiente clase, la cual era idiomas y la daba el sensei Kakashi Hatake.
Después de dos clases más, se llegó la hora del receso y como teníamos un proyecto de biología pendiente, el cual había que entregar en dos días. Ino, Tenten y yo íbamos hacia la biblioteca y mientras caminábamos hacia allá..
—¿Verdad qué nuestro nuevo sensei es guapísimo chicas?
—Guapo es poco, es un muñeco, pero lo mejor de todo es que puso en su lugar a las resbalosas de..
—La zanahoria y pelo de chicle y eso me agrado Ten, pero ¿Qué te pasa Hinata? No has dicho nada y eso que tú lo tuviste muy cerca de ti amiga..
¡¿Eh?! A mi nada, las estoy escuchando. No lo puedo negar, ya que lo que ellas dicen es verdad. Mejor comenzamos con el proyecto ¿Sí?
—Hay Hina-chan siempre tan reservada, pero estoy segura que a ti también te alborotó las hormonas..
Ella tenía razón, pero ¿Qué importaba lo que yo pensará? De un pensamiento pervertido no pasaría. Es mejor que nos concentramos en el trabajo y dejar de pensar esas cosas. Ellas reían y al entrar a la biblioteca, tras seguir escuchando más perversiones de ellas, empezábamos nuestro proyecto.
Días despues la sensei Ankó me había pedido llevarle la lista de asistencia a Itachi-sensei, su presencia había causado un gran revuelo, tanto que la mayoría de la institución hablaba de él, como decían él era suficiente motivo para asistir a clases.
Mientras caminaba hacia la sala de maestros, mis piernas temblaban como gelatina y mi corazón latía fuertemente como si se me fuera a salir del pecho, sentía como se acumulaba la sangre en mis mejillas, tenía nervios, era la verdad..
Y no era por qué fuera hacia ese lugar, no, ya que no era la primera vez que lo hacía, había ido a buscar algún profesor, a entregar la lista de asistencias como ahora, o por algún material que ocupará algún maestro para alguna clase, pero esta vez era diferente, ya que el sensei Uchiha, me hacía sentir cosas que no debía, al llegar a la puerta, toqué y al escuchar un pasé, entraba y al girarme..
It-itachi-sensei yo... veía cómo él se limpiaba su boca, estaba comiendo dangos mi postre favorito y mi debilidad, justo ahí me daba cuenta de que lo había interrumpido..
—¡Oh, señorita Hyuga! Disculpé, en el almuerzo estuve ocupado y no pude comer nada durante la mañana y..
No se preocupe sensei, más bien perdone mi imprudencia..
—¿Gusta uno Hinata?
¡Eh! Al escucharlo decir eso abría mis ojos de par en par, se oía tan bonito mi nombre saliendo de sus labios. N-no graci.. y justo ahí el traicionero de mi estomago gruñía, ignoraba ese sonido y su mirada, l-le traje ésto, se lo mandaron de..
—Gracias, pero en verdad si gusta uno puede tomarlo con confianza..
Gracias sensei pero no es correcto, yo me retiró con permi..
—Bueno otro día será, que pasé una bonita tarde..
Él sonreía y despues de agradecerle salía de ese lugar como dios me daba entender y con mi corazón más agitado que nunca, eso era mucha tentación junta y tal vez si debí aceptar uno, pero no era propio, aunque estaba segura de que me recriminará no hacerlo el resto de mi vida.
Los días siguientes, día tras día, al llegar al salón, él encontraba en su escritorio flores, chocolates, cartas de amor, he incluso le escribían propuestas indecentes en el pizarrón, pero él nunca hizo caso a nada de eso..
Se corría un rumor entre los pasillos de la preparatoria, que una alumna se le desnudo en la sala de maestros y él ni siquiera la reporto..
Y con esos chismes de pasillo y demás, un mes y medio transcurrió y justo ese día, me había vuelto a tocar verlo a solas, me pidieron llevarle unos exámenes de otro grupo y al llegar a la prefectura, toque..
Hoy no lo había visto en todo el día, ya que no nos había tocado clase con él, incluso pensé que no estaba en la institución y al saber que lo vería me alegré, volví a tocar pero no escuché nada, tal vez se había marchado, decidí entrar y al hacerlo, lo veía se veía tan guapo, hoy portaba un traje de color gris, la camisa no la veía muy bien el color ya que él dormía y a su lado había nuevamente dangos, acompañados de té verde..
Una vocecita en mi cabeza me pedía tomar uno, total él dormía y no se daría cuenta quién tomo uno, así que cedí a la tentación -me acerque a él- con pasos lentos, deje los exámenes en la mesa y al tomar uno, él se despertaba y al observarme ¡Él me había cachado, con las manos en la masa!
Yo por inercia, di pasos hacia atrás con el dulce en mis manos, o mejor dicho con la evidencia, pero al verme descubierta no me fije y chocaba con una silla, él se acercó a mí, su fragancia exquisita invadía mi olfato, pensé que me diría algo y sinceramente lo merecía, estaba en shock, era una ladrona y sólo pensaba en la pena que sentía por el hecho, estaba tan avergonzada que no escuchaba nada de lo que él me decía, solo veía sus labios moverse y encima de todo mi mente pervertida, imaginaba como sería besarlos..
Y por estar con la mente en otro lugar, no vi cuando él tomo una servilleta, hasta que me la extendía para limpiar mi ropa, ya que la había manchado y ni cuenta me había dado y justo ahí podía hablar, l-lo siento sensei, yo..
—Sonreía— no sé preocupe, son deliciosos, pruébelos, le gustarán se lo aseguró, además será nuestro secreto..
¡¡Dios!! Él me guiñaba un ojo, con ese gesto mi corazón latió más fuerte, pensé que ahora si se saldría de mi cuerpo. Como pude le agradecí y salí de ese lugar huyendo con el dango en mis manos siendo observada por él.
Había pasado una semana de ese hecho tan vergonzoso y daba gracias a dios que no lo hubiera visto a solas nuevamente, me daba mucha pena con él, saber que prácticamente le robe un dango o mejor dicho su comida, eso estaba mal.
Avanzaba hacia la biblioteca, pronto serían los exámenes finales y tenía que estudiar mucho, iba a entregar algunos libros que había ocupado días atrás para sacar unos apuntes que ocuparía para estudiar, iba tan concentrada viendo los escalones para no caer, al terminarlos y girar para ir al final del pasillo, no vi que alguien venía y al chocar caía sobre esa persona, solo sentía su respiración muy cerca de mí, ya que por inercia cerré los ojos, supongo no quería ver a quién había golpeado, pero un olor muy familiar me hacía abrirlos de golpe, era ni más ni menos que Itachi Uchiha..
Al verlo, también veía que mi uniforme se había subido de más por la caída, mi cara se sonrojaba a decir ya no, bajé mi ropa y cómo pude me levante apresurada, él se levantaba acercándose a mí, me ayudaba a levantar los libros y antes de entregármelos besaba mi mejilla..
Mi cara ardía de vergüenza a decir ya no y al verlo separarse y me entregará los libros, él se alejaba de mi sonriéndome..
No entendía por qué no me enojaba con él, por ese hecho tan cercano o en su defecto ¿Por qué no le reclame? Supongo era un pagó por el dango ¿No? Seguía mi camino cómo si no hubiera pasado nada.
Al día siguiente, al despertar aún sentía esa sensación cálida en mejilla, debido al beso que me dio y por estar soñando, se me hizo tarde.
Me di un baño rápido, me cambié, tome mis libros y salí corriendo rumbo al instituto, llegaría tarde y para rematar mi día, al salir de casa y avanzar unos pasos. la fuerte lluvia se hacía presenté ¿Acaso los dioses estaban en mi contra? Supongo que sí, tapaba mis libros y corría lo más rápido que pude, pero el agua caía más intensamente..
Decidí refugiarme a una caseta de parada de bus que estaba cerca de la preparatoria, ahí esperaría a que se calmara la lluvia o dejará de llover, de todas formas, ya era tarde.
Entre y mi uniforme estaba empapado, tenía frío, por suerte los libros no estaban mojados y eso lo agradecía, mientras buscaba algo entre mi bolsa con lo cual pudiera secarme y no encontrará nada, vaya suerte la mía, escuchaba unos pasos y al voltear..
—Hola Hinata..
Era él, se veía tan guapo y como siempre me recibía con su hermosa sonrisa, hoy no tenía sus lentes puestos, mi pecho subía y bajaba, los nervios me invadían, yo intentaba cubrirme por si mi ropa transparentaba algo que no debía de verse..
Él se acercaba hasta mí y al ver que no estaba empapado como yo ¿Cuánto tiempo tendría aquí? Pero al verlo sacar un pañuelo, la respuesta a esa preguntaba quedaba de lado, ya que él empezaba a medio secarme el cabello, el cual estaba empapado, pero un fuerte sonido se escuchaba, indicando un trueno, yo por inercia lo abrasaba, tenía miedo a las tormentas y ni siquiera pensé que lo mojaría, pero al sentir su cuerpo pegado al mío, el frío que sentía fue reemplazado por su cálido calor..
Él me abrazaba tomándome por la cintura y despues de sentirlo oler mi cuello, me pegó a su pecho, de pronto él tomaba mi barbilla, por algunos segundos veía esos ojos tan diferentes a los míos, mirándome fijamente, cerré los ojos y..
Sus labios eran suaves, dulces y carnosos como imaginaba. Se que no debía, que no podía hacer ésto, pero hace tiempo que tenía ganas de besarlo, él me pegaba a la pared, mientras sus manos vagaban por mi cuerpo, yo seguía con mis ojos cerrados, disfrutando el momento, sin importarme nada, solo éramos él y yo..
Lo abrazaba por su cuello mientras seguíamos fundidos en ese beso, cuándo mordía mi labio he invadía mi boca, saboreando con su lengua cada rincón de mí, ellas empezabamos una danza erótica, mi vagina empezaba humedecerse y cuándo él apretaba mi trasero, nos teníamos que separar por falta de aire, al hacerlo blanco y negro hacían contacto nuevamente, yo estaba muy sonrojada, pero al ver que él volvería a besarme otra vez..
Un ruido proveniente de la parte de atrás del lugar me hacía reaccionar, no podía seguir haciendo ésto, estaba mal, cómo pude me separaba de él, tenía que irme de ahí, sin importar que el cielo se siguiera cayendo por la fuerte lluvia, ya que si no lo hacía solo dios sabe que podía pasar.
Al avanzar hacia la puerta y tomar la chapa de esta para abrirla, Itachi me detenía al abrazarme por la espalda y..
—Hime no te vay..
Y antes de que él terminara de hablar, solo podia decirle ésto no puede ser y salía corriendo de ahí, no me importaba la lluvia o los truenos, tenía que alejarme de él. Corría hacia mi casa, ahí me refugearía, ese beso me hizo sentir miles de sensaciónes, tanto físicas como sentimentalmente, al llegar y entrar, veía mis libros sobre una mesa que está en el recibidor y como él salía detrás de una pared y..
—No tenías por que huir y dejarme solo Hinata Uchiha.
Meses después de a ver cumplido 17 años y al ser la hija mayor de Hiashi Hyuga, un importante empresario dedicado a la rama hotelera, tenía la obligación de manejar esa empresa al cumplir la mayoría de edad y al acercarme a esa edad, mi padre decidió que me llevaría día tras día a la oficina, necesitaba comenzar a familiarizarme en ella y aprender todo lo que pudiera..
Mi primo Neji Hyuga, siendo un año mayor que yo, era el principal prospecto para manejarla, pero al ser el hijo del hermano gemelo menor de mi padre, no podía hacerlo por más que estuviera preparado, ya que por leyes absurdas de la familia, quiénes podían manejar la empresa eran solo a los primogénitos del hermano mayor.
Una tonta ley de mi clan. Para mala suerte de mi tío nació segundos después de papá, pero siendo tan inteligente y audaz en los negocios como él y Neji había heredado eso, pero por una mala jugada de la vida o por derecho, todo le tocaba al hermano mayor.
Mi tío se casó primero y mi padre a los meses, de ahí cuándo mi madre se embarazo, Hiashi Hyuga esperaba con ansias un heredero hombre, para él un hijo varón lo era todo, ya que él sería el líder del clan y de las empresas Byakugan una de las más importantes de Japón..
Pero al dar mi madre a luz a una mujer, por derecho me gané el desprecio de mi padre, mi tío había tenido un varón y para él eso era algo que no podía aceptar, habían lastimado su orgullo..
Neji y yo crecimos juntos y creo era el único de mi familia que me quiera sinceramente y no por hipocresía. Neji fue un genio desde pequeño y yo..
Digamos que nací con el pie izquierdo y solo podía rogar a dios sobrevivir a un día de todos los desastres que ocasionaba, ya que todo siempre me salía mal por más empeño que pusiese.
Dos meses después de que fuera a Byakugan, tenía una junta importante, un viejo amigo de la infancia de papá volvía a Japón después de vivir mucho tiempo en Europa y ellos querían crear una sociedad y hoy los conocería..
Pero iba tarde, me había desvelado estudiando para un examen toda la noche, ya que era importante para mí y para rematar el celular se había descargado y la alarma no había sonado, me levante apurada, me bañe, cambie y salí para allá tan rápido como podía, tenía que llegar como diera lugar..
Tome un taxi, al subir le indique mi destino, al llegar, pagué y bajé, avanzando hacia la entrada, pero al llegar a está y con lo apurada que iba, tropecé y caía sobre alguien..
¿Acaso no podía hacer algo bien alguna vez en mi vida? Y al ver a esa persona, ya que estaban muy cerca l-lo si-siento yo... él chico con quién choque me ayudo a levantarme, me sonrió y al ver sus ojos brillantes me cautivaron..
—¿Estas bien?
Si estoy bi-bien gracias, discúlpame tengo que irme, no podía perder más el tiempo en coquetear, ya era muy tarde y así cómo así entré corriendo a ese imponente edificio, dejando aquel chico guapo tras de mí..
Corría hacía el asesor y al entrar presione el último botón, la junta ya de vería de a ver empezado desde hace un buen rato, no quería llevarme otro regaño más de mi padre, quería demostrarle que yo podía ganarme su confianza, pero todo me salía mal..
Al abrirse la puerta del elevador..
—Señorita Hyuga, buenos días, llega tarde..
Lo sé Shizune-san, buenos días, por cierto nos vemos más tarde -corría hacia la sala de juntas- dejando a la sectaria de papá con la palabra en la boca, al llegar toqué la puerta y al suspirar, escuchaba un pasé, al entrar, esperaba el fuerte grito de papá, pero este no llegaba, al primero en ver fue a Neji, quien movía la cabeza negando, ya que la característica principal de los Hyuga era la puntualidad y en eso digamos yo no era confiable..
Buenos días -hacía una reverencia- y al levantarme frente a mi había una pareja, él hombre se parecía a papá, cara dura, con un porte digno y junto a él estaba una señora muy linda de cabello largo y unos lindos ojos de color negros como los del chico, con el que tropecé y quién me brindaba una cálida sonrisa..
Pero al estar por responderle, la voz de papá me lo impedía..
—Al fin llegas, quiero presentarte a los señores Fugaku y Mikoto Uchiha, ella es mi hija Hinata Hyuga..
Mucho gusto señores Uchiha -hacía otra reverencia- agradecía a Kamisama que mi padre no me hubiera avergonzado, al menos no frente a ellos, les pido disculpen mi demora..
—Es muy linda Hiashi, se parece tanto a su madre, pero no te preocupes Hinata, no hay nada que disculpar, mi hijo aún no llega, se le ha de ver hecho tarde, creo que es cosa de jóvenes..
Ella sonreía restándole importancia a lo de la puntualidad, yo le correspondía y avance hacía mi lugar, seguida por la mirada de todos, al sentarme la puerta se abría, Shizune anunciaba que había llegado el hijo del matrimonio Uchiha y a los segundos veía entrar a..
La persona con la cual había chocado minutos atrás, sentía su mirada en mí, yo desviaba la mia avergonzada de verlo..
—Buenos días, disculpen el retrasó y al hacer una reverencia..
Así que él también venia para acá cuándo chocamos en la puerta de entrada..
—Qué bueno que llegaste, Hiashi te presento a mi muchacho, Itachi Uchiha..
Mi padre lo saludaba de mano y sonreía, escuchaba su nombre y lo veía sonreír, no sé por qué me gustaba verlo así, la junta dio inicio y entre platicas, papeleo y demás..
Se decidía que Itachi y yo, seríamos los encargados del nuevo proyecto que lanzaría ambas empresas al cooperar mutuamente en ello..
Ya que los Uchiha eran dueños de importantes cadenas de restaurantes y de ahí la propuesta de fusión y tras el apoyo de ambos presidentes..
Nosotros poco a poco nos fuimos conociendo haciéndonos buenos amigos y colegas, teníamos varias cosas en común, pero Itachi era alguien simplemente perfecto conocía el proyecto y lo manejaba como pez en el agua..
Y yo pues trataba de ser un buen apoyo. Seis meses habían pasado y al estar a cargó de la construcción de un gran hotel y restaurante.
El proyecto estaba casi listo. Cierto día Itachi llegó con un gran ramo de margaritas mis favoritas, me pido ser su novia, yo decidí aceptar sin saber todas las consecuencias que traería ese sí.
[...]
Mi nombre es Itachi Uchiha, tengo 23 años y soy el esposo de Hinata Hyuga de Uchiha...
Supongo se preguntarán ¿Cómo llegamos a esta locura? Y al verla perdida en sus pensamientos, tras sorprenderla..
Hace cinco meses llegaba al restaurante BBQ tenía una cita con el director de la conocida y distinguida preparatoria Konoha, Hiruzen Sarutobi al entrar y el hosstes me diera la bienvenida, le pedía a un mesero me guiará a la mesa que ocupaba mi acompañante y al llegar ahí y verlo..
—Itachi, muchacho, bienvenido ¿Cómo estas?
Muy bien Hiruzen-san ¿Y usted?
—Bien hijo, un poco más viejo, el tiempo no perdona, pero toma asiento y conversemos quieres..
Hacía lo que me pedía, no diga eso sigue igual como cuando era mi maestro..
—Sonreía por sus palabras— y tú sigues siendo mi mejor alumno..
Lo dudo, pero se lo agradezco..
—Supe que te casaste, felicitaciones..
Así es, gracias Hiruzen-san..
—No tienes por qué, supongo te preguntarás si te cité aquí para hablar de los viejos tiempos, digamos que debido a los bueno recuerdos y a nuestra vieja amistad, quisiera pedirte un favor..
Lo escuchó y si puedo hacerlo con mucho gusto lo ayudaré..
—Veras mi nuera esta por dar a luz a mi nieto, ella es maestra de la institución que estoy a cargo y debido a ello, ella necesita descansar, sé que tu sueño era ser un gran maestro, pero por ser el hijo mayor de la familia Uchiha, tenías que hacerte cargó de la empresa familiar, pero según se eso no se pudo y yo quiero aprovechar eso, quería saber si puedes cubrir a mi nuera cuatro meses hijo, por falta de tiempo, no sé a quién más recurrir y ahora todo se nos vino encima..
Todo lo que él decía era verdad, desde niño fui muy inteligente, tenía grandes sensei que me brindaban grandes enseñanzas y de ahí que mi sueño de ser maestro y pasar esas enseñanzas a niños con grandes cualidades como yo..
Pero por desgracia, al ser el hijo mayor de una gran familia de Japón, la cual se dedicaba al ramo de restaurantes, cuándo tenía 6 años, mi padre decidió que nos mudariamos a Europa, allá hice mis estudios, mi gradué en la carrera de finanzas y al hacerlo tomé una carrera de docente a escondidas de mi padre, pero a los meses de empezar mi padre decidía que era hora de volver a Japón y tuve que dejarla..
Pero no renunciaría a cumplir algún día mi sueño.
Mi padre decidía hacer negocios con la familia Hyuga y su cadena de hoteles llamada Byakugan. Eso era algo histórico, dos grandes familias unidas en un gran proyecto.
Regresamos a Japón y a los días de hacerlo, justo cuándo conocería a nuestros futuros socios, mi pequeño hermano menor Sasuke, me había pedido jugar con él y por estar entretenido en ello se me hizo tarde..
Cuándo por fin había llegado a la empresa de la cita, sabía que llevaba mucho tiempo de retrasó, después de a verme perdido, ya que Japón había cambiado desde mi niñez..
Llegaba a ese imponente edificio y chocar con una bella chica de ojos perla, característica principal de los Hyuga, ya que había investigado de ellos por internet, no contaba con que esa chica, siendo la mujer más bonita que había visto en mi vida, era la hija mayor y heredera de Hiashi Hyuga..
Al llegar a la sala de juntas y verla, me hacía creer que el destino nos había unido en ese choque y no solo eso, sino también nuestros padres, ya que ambos decidían dejarnos a cargo del nuevo proyecto llamado HU.
Al empezar a trabajar juntos nos hicimos cercanos debido al proyecto, ella es muy linda, inteligente, pero con dos pies izquierdos, cómo dice, ya que se vivía metiendo seguido en apuros, pero lo que me llamó más la atención de ella, aparte de su linda sonrisa, sus sonrojos al ponerse nerviosa y tartamudear..
Era su afán de nunca rendirse, de luchar para lograr sus objetivos, a pesar de ser una chica rica, nunca fue presumida como algunas que conocí, al contrario, le gustaba ayudar a los demás..
A los meses de conocerla y ser buenos amigos, estaba completamente enamorado de ella, así que decidí invitarla a salir y obviamente pedirle fuera mi novia, ella aceptó un tanto temerosa obviamente de lo que su padre dijera..
A ella cómo a mí, nos encantaban los dangos, una de las muchas cosas que teníamos en común.
Cuándo aceptó mi propuesta de noviazgo, decidimos esperar a que ella fuera mayor de edad, esconderíamos nuestro romance, aunque no estaba muy de acuerdo con eso, accedí..
Algunas veces le ayudaba con su tarea y de ahí fue que ella descubrió mi sueño, al hacerlo me apoyó sin juzgarme, incluso si algún día decidía hacerlo realidad, estaría a mi lado, eso hacía que me enamorará más de ella.
Si Hiashi Hyuga nos descubría, yo asimilaría las consecuencias, ya que muchas veces la vi llorar, por causa de su duro y estricto padre..
Cuándo eso pasaba, sentía mucha rabia, ya que sabía que él le gritaba frente al personal y si me detenía era por su mirada y el no causarle un problema mayor..
Pero era muy difícil no gritarle en la cara ¿Por qué la trataba así? Que era un ingenuo por no valorar a su hija, ya que ella era una mujer formidable y una excelente persona.
Al cumplir exactamente ocho meses de relación amorosa, Hinata llegaba a mi oficina llorando, su padre la había vuelto a regañar, yo solo podía abrazarla, hoy debía ser un día especial..
Quería que ella olvidará su tristeza, además su cumpleaños se acercaba y pronto todo ésto terminaría..
La invité al cine, ella aceptó gustosa, volvía a reír y se veía feliz, eso era lo que me agardaba de ella, a pesar de las circunstancias tristes, siempre tenía una sonrisa en sus labios.
Su cumpleaños número 18 llegó, la invite a comer para festejarlo, ella dejaría de ser mi novia, ya que se convertiría en mi mujer, en mi esposa, tenía tiempo pensándolo y era el momento justo para proponérselo..
Mi madre, era mi cómplice desde que empecé a salir con ella, me apoyó, incluso ese día me ayudó a preparar una ocasión especial para hacer mi petición..
Me presto una cabaña que su abuelo le había heredado y según por herencia me correspondería a mí, la limpiaron y arreglaron para la ocasión..
La llenamos de flores, velas e incienso de lavanda, el olor favorito de ella, incluso mi madre me ayudó con la comida y cuándo todo estaba listo..
Fui por ella, como habíamos quedado, la recogería en un parque, que estaba cerca de su casa, la hora pactada había pasado, supongo su familia también la estaba festejando, pero al verla llegar, ella traía sus ojos llorosos, supongo que el causante de eso era su padre, así que más que nunca estaba decidido, la sacaría de ese sufrimiento..
Al verme corrió hacia mí, nos abrazamos y al besarnos y al separarnos, ella me sonrió y al felicitarla ¿Estas bien mi hime?
—Si mi amor, ahora ya estoy bien..
¿Qué Pasó?
—Un mal día, ya sabes..
Pues olvídate de eso y sonríe para mi ¿Sí? Además, te tengo una sorpresa..
—¿Cuál?
Si te digo ya no lo será, vamos -llegábamos al auto- al subir y empezar a conducir durante el camino, ella reía y yo la veía gustoso, me contaba de su día..
Yo me encargaría de borrar todas sus tristezas. Al llegar finalmente a nuestro destino, la guiaba hacía la cabaña y al entrar ella veía todo encantada..
Me abrazaba, besaba y yo me sentía contento con verla feliz, su festejo comenzó, comimos, bailamos y al final de la velada le propuse matrimonio..
Ella dudo un poco, pero al final aceptó. Al siguiente día llegaba a su casa a pedir formalmente su mano, pero no contaba con que Hiashi la había mandado seguir y al llegar y hablar con él, me la negó, pero al ser ella mayor de edad, ya no podía mandar sobre ella..
Decidió venir conmigo dejando todo atrás, pero ese hecho hizo que Hiashi decidiera romper el negocio con mi padre y en un principio, él tampoco estuvo de acuerdo con nuestra relación, pero aún así y contra todo, ella y yo nos casaríamos..
Mi madre me apoyó, vivo con ella en esa cabaña hasta casarnos, sé que no sería una boda cómo se merecía, pero haríamos las cosas bien.
Y tres meses después, nosotros nos casamos. Yo empecé a trabajar con un viejo amigo llamado Sasori, él tenía un despacho de contabilidad, yo lo ayudaba y no me iba mal, podía darle lo necesario a Hinata..
Decidimos que ella seguiría estudiando, no le cortaría las alas como su padre, la impulsaría ha lograr sus sueños y cuándo ella terminará, yo me dedicaría a lograr mi sueño y hacerla muy feliz.
Cuando escuchaba que Sarutobi Hiruzen me pedía ese favor, no quería negarme, pero le conté lo que pasaba, yo estaba casado con una alumna de su institución..
Él lo pensó un momento, en la preparatoria no podía saber eso, así que llegamos al acuerdo, nosotros fingiríamos que no nos conocíamos, ella seria Hinata Hyuga y yo su maestro sustituto Itachi Uchiha..
Pero la tentación de verla ahí tan diferente a mí, ver a la chica que era mi esposa, ser una gran estudiante hacía que me gustará más..
Y el destino se empeñaba en unirnos, hasta que no pude soportarlo más y paso lo que paso.
[...]
Al verlo cerca de mí, Itachi habíamos acordado que actuaríamos como si no nos conociéramos, ¿Por qué haces ésto?
Sabes que toda esta situación es muy difícil para mí, hiciste que olvidará que tenía que mantenerme alejada de ti, tú eres mi sensei..
He hiciste que me enamorará una vez más de ti, del hombre que..
—¿Amas? Hime eso no es malo, más bien es un halago para mí, saber que mi mujer se enamoró dos veces de mí es lo mejor que me puede pasar, ¿No lo crees?
Él sonreía tan sexy, Itachi yo..
—No te preocupes amor -llegaba hasta ella- seguiremos siendo cómplices hasta tu graduación como quedamos, pero ahora quiero estar con mi esposa y tal vez ser un poco pervertido y fantasear con mi linda alumna al mismo tiempo..
Itachi..
—La acercaba a mi como en esa caseta y al acercarme a sus labios ¿No quieres?
¿Cómo negarme? Si lo amo y deseó con todo mi ser y al besarlo, hoy nos dejaríamos llevar por el deseó, la pasión y el amor que nos profesamos, después de todo, era el hombre de mis sueños, pero mañana volveríamos a fingir..
—La cargaba llevándola entre besos y caricias hacia nuestra habitación, le haría el amor todo el día, después de todo era mucha tortura no poder tocarla o besarla al verla todo el día.
Un nuevo día se llegaba y aunque aún seguía nublado, la lluvia nos había dado una tregua, pero al llegar a la preparatoria, alguien había corrió un rumor mío..
Se decía que yo me acostaba con Asuma-sensei por una beca que obtuve, después de que mi padre me corriera al saber mi relación con Itachi..
Otro rumor era que yo vendía mi cuerpo a cambió de dinero ¿A quién? ¿A itachi? Él es mi esposo, aunque ellas no lo sabian..
No sé quien o quienes habían esparcido esas mentiras de mi, tampoco sé por qué lo hicieron, pero al faltar poco tiempo para graduarme, debido a esos rumores y quejas, hicieron que Itachi renunciara, ya que si él no lo hacía, yo tendría que irme de la preparatoria...
Debido a los padres de algunas alumnas exigían eso, he Itachi prefiero sacrificarse él..
Yo me sentía mal por eso, los dos meses que faltaban, fue un martirio, ya que ni por qué él se fue, la bola de rumores a mi alrededor ceso..
Fue muy difícil y duro, pero Itachi me apoyaba cada día y a él era lo que necesitaba en mi vida..
Tuve que contarles a Ino y Tenten la verdad, ellas decían que me tenían envidia de la buena por ser la esposa de alguien tan guapo como él, ellas también me apoyaban y animaban a seguir adelante, a que no me rindiera, ni hiciera caso a esas mentiras sin fundamento.
Él tiempo pasó y con ello el que todo se aclarara. Yo finalmente me gradué a pesar de todo lo ocurrido, el director Hiruzen Sarutobi había aclarado en la ceremonia de graduación que Itachi y yo éramos marido y mujer, que todos los que me juzgaron habían actuado mal..
Los murmullos no sé habían hecho esperar y tras agradecerle y despedirme de mis amigas, festejaría mi logró con el hombre de mis sueños sin importarme lo que pensaran de mi..
Asuma y Kurenai tuvieron una linda hija y seguía tan felices. Itachi ahora es director de un kinder y entré lo que cabe, él también había logrado su sueño.
Los rumores, logramos saber quién los había esparcido y era nada más, ni nada menos que Karin Uzumaki..
Ella había sido quien había estado en esa caseta aquel día de lluvia, ella había causado el golpe que oímos, ya que al ver que Itachi y yo nos besamos, no lo soporto y decidió vengarse de mí, inventando cosas de mi persona..
Ella quería que me expulsaran y todo por celos, pero con lo que ella no contaba era que nosotros éramos marido y mujer..
Pero ahora eso ya no importaba, nosotros seguimos juntos, amándonos, siendo felices y..
en la espera de nuestro primer hijo o hija, Itachi y yo seremos padres en unos meses..
Ni yo me creía que estoy embarazada, pero ambos estábamos felices por esa noticia, además ni el, ni yo, seríamos como nuestros padres..
Los cuales al final terminaron aceptando nuestra unión, aunque a Itachi y a mí nunca nos afectó su opinión, por qué nuestro amor logro triunfar a pesar de todo..
Aunque ahora estamos bien con ellos por así decirlo, ni Itachi, ni yo volvimos a esas empresas que nos ahogaban..
Ahora les toca a nuestros hermanos menores ser los cabezas de ellas y clanes, mientras nosotros nos dedicamos a ser felices y amarnos.
He aqui un one-shot más Itahina
Esperó les guste, disculpen los errores ortográficos, nos vemos pronto.
