CAPITULO III

Premoniciones y desmayos

BELLA POV

No había sobrevivido al lunes y menos sobreviviría al martes… no con Alice Cullen y Rosalie Hale en mi clase de Inglés! Resignada me fui a la escuela sólo rogando por que, a lo mejor, algún ser divino y misericordioso allá arriba en el cielo se apiadara de mi y hoy ese par no vaya a clases!!

Las clases fueron normales y nuevamente usé el truco de llevar mis emparedados en la mochila para no entrar a la cafetería y fue un éxito… aunque no terminaba de comprender la razón por la que lo hacía hoy… de todas formas iba a verlas, no? O es que no quería ver a Edward Cullen? De pronto una sonora carcajada pero que sonaba muy melodiosa hizo que me volteara hacia la puerta de la cafetería y ahí estaba la imagen que estaba evitando: Rosalie Hale riendo, caminando de la mano de Edward, que sonreía plenamente. Ambos se besaron y cada uno se dirigió a su aula… suspiré y me puse de pie para hacer lo mismo…

Algo estaba mal conmigo, tal vez estaba superando mi propio masoquismo o algo así… era imposible que Edward Cullen, teniendo la novia que tiene, se fije en alguien… como yo…

Entré a la clase y me senté en el mismo asiento de la clase pasada… con suerte las Cullen no se sentarán detrás de mí de nuevo… Ahí entran ellas y… HORROR!!! Detrás de mí nuevamente!! Damn! Con la suerte que tengo debo agradecer a Dios que sigo viva.

- Muy bien, clase – dijo la Srta. Rogers – hoy haremos un trabajo para ver cómo van con grammar y vocabulary…

- Fácil – susurraron Rosalie y Alice

- Así que quiero que escriban una pequeña composición, sobre el tema de su preferencia – dijo la maestra con alegría y yo me dispuse a escribir…

Pero sobre qué? Sobre lo horrible que era Forks? Sobre lo lindo y soleado que es Phoenix? Sobre lo mucho que me atrae Edward Cullen? Bah… son solo tonterías…

- Bien chicos! – dijo la maestra a los 40 minutos – quienes quieren leer su composición?

Levanté la mano casi sin pensarlo… iba a demostrarle a ese par que no les tenía miedo y que era la mejor en lo mío.

- Muy bien, Hale, Cullen, Swann y Robinson… - dijo la profesora – Rosalie, pasa al frente por favor

No sé si lo hizo a propósito, pero Rosalie se quitó el sobretodo negro y pasó al frente como si estuviera desfilando en una pasarela: con botas negras altas, una minifalda negra y un top turquesa de un hombro. Mi autoestima quedó por los suelos sólo al verla.

- Bueno, mi composición ha sido inspirada por una amiga mía – dijo Rosalie con malicia… esto pintaba mal – "No sé a qué has venido ahora, causando gran expectativa y decepcionándome con tu llegada. Qué no comprendes que luchas en vano? Qué no comprendes que sus ojos jamás voltearán a verte? No sé a qué juegas… si ni siquiera sabes bien las reglas de tu propio juego, del juego que inventaste, para poder dar alas a tu fantasía, una fantasía que se rompe como un cristal al chocar con mi reflejo. ¡Mírate! ¡Mírame! Eres todo lo que jamás desearía ser. Soy todo lo que anhelas ser… quieres materializarte en mi, pero no podrás… soy más fuerte que tú y no te dejaré entrar en mis dominios… porque así eres, amor… pero no caeré en tu juego dos veces" – dijo resaltando varias palabras, dándome a entender que el mensaje era para mi… y me quedaba muy claro al ver la comparación entre ella y yo… eso, sin contar las miradas que me mandaba de reojo.

- Excelente composición, Señorita Hale – dijo la maestra – me emocionó mucho… habla como lo haría una mujer decepcionada del amor, pero si mal no recuerdo la clase anterior nos habló de su novio

- Oh sí! Edward y yo nos amamos mucho y lo haremos por siempre! – dijo Rosalie con una sonrisa adorable – este es un poema dedicado a una amiga mía que vive en Alaska y que sufrió una decepción. Ayer hablé con ella y la pobre estaba fatal, así que usé eso como inspiración…

- Excelente… Ahora… Alice Cullen – dijo la maestra

- Voy! – exclamó Alice mientras modelaba hacia adelante y Rosalie hacía lo mismo hacia su asiento.

- Mi composición es sobre la adicción a las drogas, un problema muy grave en la sociedad – dijo Alice sonriendo… bueno! Al menos no iba a atacarme – Sabes que está mal, pero sin embargo, lo intentas y pruebas… sabes que es una cuestión prohibida, pero por ego propio te lanzas a la aventura sin detenerte a pensar en las posibilidades. Pruebas una, dos, tres veces… y luego, es inútil resistir. Quieres acercarte y duele… quieres alejarte y duele… por qué entones destruir tu vida tan masoquistamente? Si sabes que tienes las de perder? Piénsalo. Antes de probar, mira las consecuencias que eso te traerá.

- Muy bien Alice, me encantó! – dijo la maestra, mientras yo pensaba en lo equivocada que estaba al pensar que lo peor había pasado con Rosalie… era claro que Alice se había dado cuenta de que su hermano era mi marca de droga personal…

- Gracias maestra – sonrió ella mientras se deslizaba suavemente hasta su pupitre.

- Isabella Swann… - dijo la maestra… era mi turno… con temor avancé hacia la parte de adelante… era muy diferente a como habían salido Rosalie y Alice… después de lo que habían hecho conmigo en sus exposiciones, yo sentía que estaba a punto de llorar

- Mi composición es acerca de mí y mis impresiones sobre Forks, en contraste con Phoenix – dije con temor, mientras empezaba – "Nunca pensé que diría esto, pero extraño el sol…"

- Pero si te falta bronceado! – dijo Alice y todos rieron… incluida la maestra!!! No le di importancia, me aguanté las lágrimas y continué… no iba a darles gusto

- "Forks es agradable, pero es un poco frío y trato de acostumbrarme al clima… aunque la falta de luz solar es como…"

- La noche? – preguntó Rosalie y todos empezaron a reír nuevamente

- Es como un contraejemplo de la calidez y el verdor de Phoenix… aún así me la paso muy bien aquí y creo que haré muchos amigos aquí…"

- Quiénes? – preguntó "inocentemente" Alice y la maestra la silenció… esto ya era demasiado…

- "Soy una persona de mente abierta…" – proseguí

- Ciérrala, se te puede caer el cerebro – dijo Rosalie con maldad y todos rieron… por qué a mi? No aguanté más y salí de la clase llorando…

"No quiero volver a esa clase nunca más! No quiero!" pensé mientras corría por los pasillos sin prestarle atención a nada… de pronto me choqué con alguien…

HORROR!

Edward Cullen!

La última persona con la que me quisiera encontrar en este momento!!!

- Perdón – murmuré rápidamente, mientras intentaba salir corriendo lo más rápido posible

- Hey, no hay problema – dijo con su melodiosa voz, que me hacía sentir una punzada en los oídos y el pecho – estás bien? Has estado llorando…

- No es nada – dije secándome las lágrimas rápidamente – es sólo que no me acostumbro a este lugar… y la clase de inglés no es la mejor del mundo – añadí sin pensarlo mientras oía la campana sonar

- Inglés? Mi hermana y mi novia están en esa clase – dijo él sonriendo y yo ya iba a empezar a hiperventilar – a lo mejor puedan ayudarte, ellas son muy lindas y buenas! – dijo mientras me abrazaba… - tranquila, sé que es difícil, pero confío en que las chicas te ayuden… hey mira! Ahí vienen!

- Volteé y vi con horror cómo las dos harpías venían hacia nosotros y la expresión en el rostro de Rosalie era de odio a muerte…

- Hola mi amor – dijo apartándome y besando a Edward… en mi cara – cómo estuvo tu día

- Bien, princesa – respondió él – chicas, ella es Bella Swann, mi compañera de laboratorio

- Sí… me la enseñaste ayer – dijo Rosalie con aburrimiento… - por cierto, Isabella, dejaste tu mochila en la clase y te la traje

- Gracias… - murmuré mientras veía mi vieja mochila hacer contraste con su elegante bolso Prada de esta temporada y me moría de la vergüenza… la había traído junto al bolso a propósito… para humillarme delante de Edward!! No, eso es imposible… ellas no podrían saber que me encontraría con él.

Cogí mi mochila, me despedí y fui corriendo al estacionamiento. Necesitaba ir a casa!

No me importaba que Charlie fuera a esperar la cena, no me sentía con ánimos de cocinar. ¿A quién quería engañar? No tenía ánimos para nada, sólo quería llorar, desahogarme y librarme de este sentimiento que me estaba ahogando. ¿Por qué eran tan crueles conmigo? ¿Si ellas sabían que tenían todo, por qué molestarme a mí? Sé que Rosalie es la novia de Edward, pero él jamás me hará caso teniendo a su lado a una mujer como ella. ¿Por qué hacerme la vida un infierno? Una pequeña vocecita respondió a mi pregunta

"Porque Edward siente algo por ti, si no Rosalie jamás se pondría así"

¿De dónde salió eso? Es ridículo, Edward jamás se fijaría en mí teniendo a Rosalie por novia, ella es más alta, más bonita, tiene mejor cuerpo, ella tiene dinero, es mejor que yo en todos los aspectos…hasta su acento es perfecto. Es una locura pensar que Edward podría interesarse en alguien tan aburrida como yo.

Sin pensar en nada más, cambié de dirección y me dirigí a la enfermería… recordé que no podía regresar a casa antes de tiempo sin una excusa convincente… y con mi actual estado seguro que la enfermera se compadecería de mí…

Mientras tanto, en otro lugar…

La vida no es tan complicada para todos, por lo menos no para el chico que está cortando leña para la chimenea, pronto vendrá el invierno y él y su familia tienen que estar listos para enfrentar la época fría. Además, le encanta pasar tiempo en el bosque es un lugar lleno de paz, oyendo el trineo de los pájaros, el correr del agua por el río. Le encantaba su vida, era sencilla y él era feliz. Acabando de cortar ese pedazo de leña, el chico se secó el sudor de la frente y sonrió satisfecho mientras recogía los pedazos de madera y se encaminaba a su casa.

La verdad, su casa era una pequeña cabaña un poco alejada del pueblo, era austera pero acogedora a él le encantaba vivir ahí. Dejó los leños apilados junto a la casa y entró. Dentro, se percibía el olor del desayuno, huevos fritos y tocino, el chico sonrió y entró a la cocina. Su madre, Christine, estaba preparando algo de jugo de naranja y café.

- Buenos días mamá – el chico entró saludando con una sonrisa enorme

- Buenos días, mi amor ¿todo bien? – él besó la mejilla de su madre

- Perfectamente ¿y papá? – se sentó en su lugar y abrió el periódico

- Ya sabes, tu padre y sus historias

El chico rió, su padre era un amante de la ciencia ficción y el misterio, se la pasaba encerrado en el estudio escribiendo historias acerca de alienígenas y naves espaciales. Cerró el periódico y le dio un trago al café que su madre le había puesto enfrente, claro que no pudo resistirse a darle una mordida a la dona que estaba en la canasta del pan.

El chico y su madre estaban desayunando cuando la puerta delantera se abrió. Ninguno de los dos se sobresaltó, nadie en el pueblo intentaría robarles nada aquí todos se conocían bien.

- ¡¡buenos días!! – se oyó una voz femenina y unos instantes después, una hermosa chica entró a la cocina

- Hola cariño – saludó la mujer mayor - ¿cómo dormiste?

- Muy bien gracias – la chica de cabello oscuro respondió – buenos días, mi amor – besó al chico de cabellos ensortijados

- Buenos días linda

Los tres se sentaron en la mesa tranquilamente.

- Alena, preciosa ¿cómo sigue tu abuela? – le preguntó Christine a la joven de ojos verdes

- Mejor, gracias, el doctor dice que ya puede salir de la cama – respondió Alena levantándose de la mesa - ¿te sirvo más café, Gabe?

- Por favor, mi amor – respondió él

- Gabriel, hijo ¿te importaría hablarle a tu padre antes de que se le enfríe su desayuno? – Christine le pidió a su hijo

- Para nada, ahora vuelvo – Gabriel respondió levantándose de la mesa

Gabriel se encaminó a la puerta no sin antes robarle un beso a su novia y recibir una hermosa sonrisa por parte de ella.

- Ay no sé que hacer con George, ése hombre lee demasiada ciencia ficción – Christine le comentó a Alena y la chica rió un poco – pero que te puedo decir, así lo amo, afortunadamente Gabe no es como él, trabajador y optimista, no puedes pedirle nada mejor a un hombre

- Lo sé, estoy muy feliz de estar a su lado – la chica suspiró enamoradamente.

Gabriel, por su parte, subió al estudio y su padre le dijo que en cinco minutos bajaba. Gabriel sacudió la cabeza riendo, sabiendo que esos cinco minutos se convertirían en media hora. Volvió abajo, pero antes de entrar de nuevo a la cocina, se quedó mirando por la ventana hacia el bosque, había algo que lo estaba llamando.

- ¿por qué tan pensativo? – los brazos de su novia rodearon su cintura y lo despertaron de aquel trance

- Por nada, no te preocupes – él sonrió y acercó sus labios a los de ella

- Te amo

- Y yo a ti linda – respondió él

Alena se recargó en su pecho y suspiró de dicha mientras los brazos de Gabriel la rodeaban y él apoyaba su mejilla en la cabeza de ella. Él tenía todo aquí, era feliz en el pueblo, le iba bien en su empleo, tenía a una hermosa novia, no necesitaba nada más, pero aunque intentaba convencerse a sí mismo de ello, una parte de su alma deseaba aventurarse al bosque y descubrir aquello que lo inquietaba.

EDWARD POV

¡Pobre chica! Sabía lo difícil que era sentirse un poco "a gusto" en un lugar nuevo, pero al parecer a Isabella le estaba costando aún más trabajo que a nosotros, y eso que nosotros somos "diferentes" a todos los demás chicos que iban a la escuela. Además había escuchado algunos de los pensamientos de varios chicos de aquí y muchos de ellos estaban dispuestos a abrirle las puertas a Bella con toda la amabilidad del mundo, como esa chica Angela.

Isabella de veras estaba pasando un momento muy difícil y me dolía mucho verla tan desvalida y tan triste. Instintivamente abracé a Rosalie, había visto la mirada tan afligida de Bella y yo jamás permitiría que mi princesa tuviera esa mirada tan llena de soledad y tristeza. Ella acarició mi espalda y su cabeza se apoyó en mi pecho mientras yo besaba su frente.

- Te amo princesa – le dije mirándola a los ojos

- Y yo te amo a ti, mi amor – Rosalie me sonrió y sus brazos rodearon mi cuello para atraerme de nuevo a sus labios para otro beso.

"Pobre Bella, esos comentarios que hicieron sobre ella fueron de lo más groseros" de repente oí a una chica pensar mientras caminaba por el pasillo "Ay genial, ahora Rosalie y Edward exhibiéndose en el pasillo, como si no fuera bastante ya…"

A mi pesar, sonreí y seguí besando a Rosalie.

"No puedo creer que la profesora sea tan estúpida como para no saber lo que estaba pasando en su clase" otra vez, alguien más de la clase de inglés. "Esas Cullen no tienen perdón, no con lo que le hicieron a Bella"

¡¿Qué?! Alice y Rose no podían haber hecho nada en contra de Bella, ellas eran buenas pers…vampiras. Pero mientras más chicos salían de la clase, más me convencían de que ellas estaban tras las lágrimas de Bella. Así que decidí hacer una pequeña prueba y las animé a ir un rato a conversar a la cafetería en lo que comenzaba la siguiente clase. Mandé un sms a Jasper avisándole que estaríamos por allá

Llegamos a nuestra mesa, Jasper ya nos esperaba así que Alice fue la primera en ir a sentarse. Acercó su silla a la de él y apoyó por completo su espalda en el cuerpo de él mientras que Jasper la abrazaba cariñosamente por la cintura. Rose y yo caminamos hacia ellos y yo venía abrazándola de la cintura. Al llegar a la mesa, le acomodé la silla y luego me senté a su lado. Era hora de ver si lo que decían era cierto…

- Oigan chicas, a Bella le ha costado mucho trabajo integrarse aquí, deberían ser buenas con ella – inicié.

- ¡¿Qué?! – exclamaron ambas al mismo tiempo

"¿Es qué acaso te volviste loco?! Ésa era Alice

"Cómo ser buenas con…con… ésa?" Y mi querida esposa.

En ese momento ambas rememoraron lo que le hicieron a Bella esa clase y me sentí muy mal por ella y muy enojado con ellas dos, no tenían por qué hacerle nada a Bella ella es una linda chica, sencilla y decente que no se mete con nadie. ¿Y quiénes deciden meterse con ella? Un par de vampiras que saben que tienen muchas cosas más que Bella. Ya estaban demasiado grandecitas como para humillar a una pobre niña que bien podría ser su nieta…o bisnieta.

- Chicas si no la quieren tratar bien, no lo hagan, pero lo que le hicieron en clase de Inglés fue muy cruel – les dije a ambas manteniendo mi enojo a raya, en parte gracias a Jasper

- Sólo fue una pequeña broma – replicó Rosalie

- Pues yo creo que sería lo mejor que fueran a disculparse con ella – sugerí

"¡¿Edward que rayos sucede contigo?! No vamos a ir a casa de esa… de esa… muchachita" Y qué dulce era mi hermanita

"Estás loco si crees que YO voy a ir a casa de esa pueblerina" Rosalie pensó con desprecio y yo suspiré para mis adentros.

- Rosalie no te expreses así de ella! – dije algo enojado mientras Alice y Jasper me miraban fijamente y los ojos de Rosalie se abrían como platos

- Edward… tú nunca… - balbuceó Rosalie… es cierto, nunca le había gritado así

- Bueno van a disculparse o no? – pregunté seriamente

- No tenemos por qué – respondió Alice desafiante

- Perfecto – dije poniéndome de pie – les doy tiempo para pensarlo…

- Un momento, Edward Cullen, a dónde crees que vas? – me dijo Rosalie enojada

- A clase – respondí fríamente mientras cogía mi mochila

- Ah no! Tú no te vas hasta que arreglemos este asunto – Rosalie estaba muy molesta y yo también… esto no es nada bueno

- No hay nada que arreglar, Rosalie – dije con toda la calma del mundo – ella no te ha hecho nada

- NADA?! – los ojos de Rosalie brillaban con furia – por SU culpa me dejaste abandonada, por SU culpa te largaste a Alaska, por SU culpa estamos discutiendo ahora… y sí… tal vez ya no haya nada que arreglar, Edward Cullen… soy yo la que se va

- Pero qué dem… - una visión de Alice llegó a mi mente gracias a mi don – y tú ni te atrevas a decirle algo! – grité a mi "hermana"

- IMPIDEMELO! – dijo Alice mientras saltaba sobre la mesa y corría para alcanzar a Rose – Rosalie, espera!

- Alice! – grité mientras la jalaba del brazo y un golpe en la cara hizo que la soltara casi de inmediato

- SUELTA A ALICE – Jasper estaba furioso – no te atrevas a tocarla… NUNCA!

- Yo simplemente traté de ignorar el golpe, cogí mi mochila y me largué a clase… a la media hora me llamaron a la enfermería… Para qué demonios me necesitaban en la enfermería? Esto era de locos! Ni siquiera estaba enfermo…

Llegué y entonces la vi… Bella estaba sentada en el sofá de la enfermería y tenía un papel en las manos, la enfermera parecía loca, entrando y saliendo del pequeño cuartito cerrado con una cortina…

- Ah, señor Cullen… qué bueno que llegó – dijo la enfermera, Bella sólo me miró un segundo y desvió la mirada hacia la ventana

- Carlisle? – la voz de Rosalie sonó detrás de las cortinas

- Rosalie? – pregunté incrédulo

- Edward… - susurró ella mientras salía – tú aquí?

- Me mandaron llamar – susurré mientras la enfermera metía a Rosalie de nuevo al cubículo o cuartito ese mientras le decía que debía descansar… sí claro… una vampiresa descansando…

Bella sí se veía mal… pálida, temblorosa… me acerqué un poco y pregunté:

- Necesitas que te lleve a casa?

- No gracias, mi amor – dijo Rosalie resaltando esas palabras y con mucha miel en la voz – Carlisle vendrá por mí, ya lo llamé

Cómo decirle en ese momento, sin sonar grosero, que la pregunta no iba dirigida a ella?

En ese momento entró Carlisle…

- Edward? – Carlisle me miró sorprendido

- Hola – fue lo único que atiné a decir

- Carlisle!!! – la melodiosa voz de Rosalie inundó la habitación – Carlisle llévame a casa!

- La srta. Hale sufrió un desmayo y al parecer se le ha bajado la presión – dijo la enfermera – y no encuentro su pulso…

- Ah, sí, es que el pulso de Rosalie es bastante débil… mi pobre niña – dijo Carlisle entrando al cubículo – Edward, ve a clase por favor…

- Pero Carlisle…

- Rosalie estará bien, la cuidaré… ahora ve a clase – el tono enérgico en el que me dio esa orden me impidió replicar

Yo simplemente salí, no sin antes darle un último vistazo a la habitación… a Bella Swann…

ROSALIE POV

INADMISIBLE! Edward la defendía a capa y espada a pesar de todo lo que esa había hecho en nuestro matrimonio!

- Tal vez ya no haya nada que arreglar, Edward Cullen… soy yo la que se va!

Diciendo esto cogí mis cosas y salí con rumbo desconocido…

- y tú ni te atrevas a decirle algo – oí que gritaba Edward, imagino que Alice pensaba decirle un par de cosas a la mosca muerta esa

- IMPIDEMELO! – dijo Alice mientras sentía que saltaba sobre la mesa y corría – Rosalie, espera!

- Alice! – gritó Edward y yo volteé y vi cómo mi esposo jalaba del brazo a Alice y casi al mismo tiempo un golpe en la cara, cortesía de Jasper, mi hermano favorito y único, hizo que la soltara casi de inmediato… qué bien! Se lo merecía

- Vámonos Rose! – dijo Alice mientras me jalaba y oía que Jasper le gritaba algo a Edward

Corrimos hasta la parte de atrás de la escuela y Alice me miró seria…

- He visto a Edward… con… con… esa! – me dijo seriamente… si no fuera vampiro, me hubiera desmayado! – la visión es borrosa, pero no hay que dejar que se concrete

- Qué sugieres? – pregunté

- Que muera… – fue su única respuesta y yo me horroricé

- Alice!!! Yo no voy a cazar a esa bicha! – dije indignada

- No, la matarán por nosotras – dijo ella guiñándome un ojo

- A qué te refieres? – el plan ya me estaba gustando

- La vi muerta… aplastada por una camioneta… pronto lloverá y un auto patinará en el estacionamiento y la hará puré – dijo ella con naturalidad – el punto es no dejar que Edward la salve o haga algo por el estilo

- Eso déjamelo a mi – dije con seguridad aunque no sabía qué hacer… sólo quería volver a casa y hablar con Esme y Carlisle…

- Por cierto, fingir un desmayo no sería mala idea – y me guiñó un ojo de nuevo, antes de salir corriendo a su clase…

- Fingir un desmayo? Para qué? Alice está loca, definitivamente…

De pronto ví a lo lejos que la tipa Swann iba a la enfermería… mmmm… adoro a mi pequeña Alice! Y adoro que siempre esté de mi lado!

Fingí caminar hacia mi clase y en medio del pasillo me tambaleé y me dejé caer con elegancia… varios chicos vieron lo ocurrido y Mike Newton me levantó para llevarme a la enfermería, mientras que los otros se quedaban estupefactos.

Estoy segura que todo salió como Alice lo había visto, porque escuché a la enfermera dudar de si le daba permiso para regresar a casa a la tipita esta, Isabella… de pronto Mike entró conmigo en brazos…

- Oh Dios mío! Qué ocurrió! – gritó la enfermera, ignorando totalmente a la gusana esa

- N-no lo sé – dijo Mike – caminaba muy bien por el pasillo y de pronto se desmayó…

- Pobre muchacha – susurró la enfermera – recuéstela sobre esta camilla, Sr. Newton y vaya a clase

La tipita esa bufó y preguntó: "Puede firmarme el permiso?" ja! Idiota!

- Srta. Swann, esta es una emergencia! – dijo la enfermera mientras corría por algo de alcohol y algodón…

- Diablos! – se quejó y se sentó dando bufidos…

La enfermera me puso el algodón con el alcohol en la nariz y me tomé mi tiempo para despertar…

- Ehhmmm… qué pasó? Ahhh… mi cabeza – dije haciendo gala de mis dotes histriónicas… me deberían dar el Oscar por eso!

- Srta. Hale, cómo se siente?

- Pues… yo… - dije con voz de ultratumba y pareciendo muy aturdida… - me… me duele la cabeza y…

- Recuéstese Srta. Hale… - dijo la enfermera mientras salía un rato y yo llamaba a Carlisle

- Rosalie, no sé de qué se trate todo esto, pero espero una explicación razonable en casa – me dijo Carlisle al otro lado del teléfono.

- Está bien… gracias – dije antes de colgar y vi que la enfermera se disponía a tomarme el pulso… oh, oh… esto se ve muy mal…

- No es necesario… Carlisle vendrá pronto, me llevará a casa y me revisará ahí – dije tratando de esbozar una sonrisa

- Oh no, srta. Hale, es necesario hacer esto – dijo mientras tomaba mi mano – está helada! Seguro se le bajó la presión! – dijo antes de salir

- Probablemente… - susurré con voz inaudible

- Ah, señor Cullen… qué bueno que llegó – dijo la enfermera… al fin! Ya podía irme! Salvada por la campana!

- Carlisle? – pregunté, algo sorprendida por la rapidez...

- Rosalie? – Me quedé en shock al oír la voz de Edward

- Edward… - susurré mientras salía del cuartito en el que estaba– tú aquí?

- Me mandaron llamar – susurró Edward severamente mientras la enfermera me metía de nuevo al cuartito ese mientras me decía que debía descansar… Argh! Cómo odio a esta tipa! Ahora estará afuera a solas con Edward… y la enfermera que trataba de tomarme el pulso… yo simplemente me movía algo fastidiada

- Necesitas que te lleve a casa? – preguntó Edward… y estoy segura de que se lo dijo a la humana… porque OBVIAMENTE sabe que yo NO LO NECESITO porque soy una vampiresa…

- No gracias, mi amor – respondí, resaltando esas dos palabras y tratando de que mi voz sonara lo más dulce posible – Carlisle vendrá por mí, ya lo llamé

- Edward? – AL FIN!!! Oí la voz de Carlisle al otro lado de la enfermería y me sentí más tranquila

- Hola – saludó Edward

- Carlisle!!! – lo llamé – Carlisle llévame a casa!

- La srta. Hale sufrió un desmayo y al parecer se le ha bajado la presión – dijo la enfermera – y no encuentro su pulso…

- Ah, sí, es que el pulso de Rosalie es bastante débil… mi pobre niña – dijo Carlisle entrando al cubículo y mirándome con reprobación y algo de complicidad – Edward, ve a clase por favor…

- Pero Carlisle… - ya iba a poner peros… y no por mi… sino por la lagartija esa

- Rosalie estará bien, la cuidaré… ahora ve a clase – Awww!!! Amo cuando Carlisle se pone enérgico con las órdenes… ahora lárgate a clase, Edward Cullen!

Carlisle me cargó hacia el Mercedes y me depositó suavemente en el asiento del copiloto, el cual reclinó para que "la enferma estuviera más cómoda"; luego subió al auto y empezó a conducir hacia la casa…

- Perdón… – dije – sólo necesitaba una excusa para volver antes a casa y sin Edward… y Alice me dio la idea

- Lo imaginé – respondió Carlisle – qué pasó ahora…

- Esa tipa… la nueva… - dije – me lo quiere quitar, Carlisle… y yo no voy a permitirlo!!! – dije con los ojos brillando de la rabia y la cólera… si hubiese podido llorar, lo hubiera hecho

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Nota Autora 1: Hola chicos! Bueno, espero que les guste este capi… sorry por la tardanza, pero ya saben cómo es la vida de injusta… ando algo emo-cional así que aquí corto mi mensaje U_U ah y dejen reviews

Nota Autora 2: Hola chicos!!! Espero que hayan disfrutado el capítulo y sorry por la tardanza pero ya saben…estamos de vuelta con un capi más largo…¿Quién creen ustedes que sea aquel misterioso chico? Jajaja se los dejamos para q piensen. Besos y mil gracias por los comentarios. Dayan