Capítulo IV

Accidente

Rosalie POV

Bueno, hoy estaba un poco más contenta, todo gracias a las excelentes noticias que Alice me había dado hacía unas horas. Pronto me desharía de Isabella Swan y todo volvería a la normalidad, ahora lo único que tenía que hacer era ser más precavida con mis pensamientos cuando Edward estuviera alrededor.

Ahora estoy en mi habitación tratando de controlar mis pensamientos para que cuando Edward llegara, los tuviera en orden y bajo control, sabía que Alice haría lo mismo y así evitaríamos que Edward salvara a la boba ésa. Y yo pondría todo lo que tenía para ayudarlo a distraerse, al fin y al cabo, Edward es un vampiro y yo una vampiresa.

Entré a mi vestidor y pensé ¿qué podría ponerme para dejar a Edward sin palabras? Mi celular sonó en ese momento.

El camisón blanco de seda arriba, para que Edward te vea como el ángel que eres y abajo, el juego de lencería azul fuerte que tanto le gusta para que vea tu lado sexy.

Alice era una genio.

Lo sé, no tienes ni que pensarlo

Entonces saqué las cosas del vestidor y las coloqué sobre la cama, aún faltaba mucho rato para que Edward regresara de la escuela así que en vez de cambiarme, me senté frente al espejo y comencé a cepillarme el cabello sin prisas y con toda la tranquilidad del mundo.

Oí el auto de Edward aproximarse y decidí que era hora de cambiarme, Alice tenía toda la razón al decirme que usara el camisón de seda blanco, era largo y se ajustaba por completo a mi figura y dejaba a la vista una buena parte de mis pechos, lo suficiente para que Edward dejara de pensar racionalmente.

Cuando el coche se detuvo en la entrada dirigí mis pensamientos a Edward.

- ¿Mi amor puedes subir a nuestra habitación? Hay algo que quiero decirte.

- Ahora subo – oí la respuesta de él desde la cochera.

Mientras esperaba a que subiera, decidí cerrar un poco las persianas, de manera que la luz que entrara a la habitación fuera tenue y seductora. Me senté junto a la ventana para que Edward solo viera mi perfil y viera mi piel brillando tenuemente.

Escuché sus suaves y pausados pasos viniendo hacia la puerta. Cuando la abrió, pude darme cuenta de que estaba sorprendido, yo voltee el rostro lentamente para darle más emoción al asunto y luego sonreí angelicalmente.

- ¿Rose…qué… - lo sabía, Edward comenzaba a tartamudear.

Me levanté lentamente y caminé hacia él con un andar lento y seductor, pero con mi expresión de inocencia.

- Quería darte una sorpresa – dije rodeando su cuello con mis brazos – estaba pensando en lo que dijiste y tienes razón, amor. Fuimos muy crueles con Bella, lo lamento mucho.

Apoyé mi cabeza en el pecho de Edward y sentí como sus manos acariciaban mi cintura, yo besé su cuello y él siguió subiendo por mi espalda acariciando mi cabello.

- Está bien princesa, me alegro que lo veas de ese modo – Edward me sonrió y yo aproveché para darle una cachetada con guante blanco.

- Sí, sé que tú me amas y que no debería de ser tan celosa y menos comportarme así con tu compañera de laboratorio – respondí desabotonando su camisa despreocupadamente – además tú no tienes la culpa de que su sangre te llame.

- Gracias por apoyarme en esta situación, mi amor. No ha sido nada fácil para mí, pero quiero que sepas que tú eres mi vida y mi esposa – Edward acarició mis mejillas – hemos compartido muchas cosas juntos Rose, te amo

- Y yo a ti, Edward

Fundí mis labios con los suyos en un beso apasionado pero a la vez dulce. Edward respondió del mismo modo y me acostó suavemente en la cama mientras comenzaba a subirme el camisón a la par que acariciaba mis piernas.

- Me encanta cuando te vistes así – susurró él besando mi oreja mientras seguía subiendo sus manos

- Lo sé, lo hago por ti – fui desabrochando su camisa – me gusta estar linda para ti.

- Tú siempre estás hermosa mi amor – él respondió bajando a mi cuello.

Edward subió mi camisón hasta mi cintura, así que tuvo el primer atisbo de lo que le esperaba aún. Pues la parte inferior de mi lencería tenía un encaje azul profundo que contrastaba con mi blanca piel. Edward besó la piel cercana a mi ombligo y siguió subiendo el camisón blanco.

- mmm… el azul es mi color favorito – Edward me dijo mientras me quitaba por completo el camisón de seda

- Eso también lo sé, puedo leer tu mente aún mejor de lo que tú puedes leer la mía – le dije coqueta

- Mi mente es fácil de leer, todo lo que hay en ella en este momento eres tú

No hizo falta decir nada más.

Rato después, Edward y yo estábamos acostados sin decirnos nada, él acariciaba mi cabello y besaba mi frente de vez en cuando y yo me sentía la mujer más feliz del mundo y la más amada.

- Jamás habrá nadie que te ame más que yo – Edward me dijo al oído y yo sonreí complacida.

- ¿nunca?

- No, mi amor, nunca – él afirmó

- ¿Podemos ir a Port Angeles? – le pedí hincándome en la cama, él me miró sorprendido – es que quiero irle a comprar algo a Bella, un regalo para llevárselo a su casa, así puedo disculparme con ella y vea que siento mucho lo que hice

- Eres tan dulce, mi amor – Edward me besó y se levantó – vamos, voy contigo.

Bella POV

Charlie estaba por llegar y la cena ya estaba casi lista. Había terminado de hacer mis tareas y sólo quedaba esperar… esperar a que Charlie terminara la cena, para poder lavar la vajilla, darme un baño reparador y domir o al menos tratar…

"Necesitas pensar en Edward Cullen" dijo con crueldad esa voz en mi cabeza… sí, crueldad… porque él está con Rosalie Hale y nunca podrá ser mío…

"Y entonces por qué se pone celosa Rosalie?" Era imposible, pero quería creer que había una oportunidad… una chiquita… si la tuviera, no la echaría a perder…

*knock* knock*

Seguro Charlie olvidó sus llaves… cómo puede olvidarlas? En fin! Me acerqué a la puerta y….

- Hola Bella… - estoy alucinando o el que está en mi puerta es Edward Cullen???

- Hola! – dijo una hermosa cara rubia que salía detrás de él… GENIAL! Como si no tuviera suficiente con ella en la escuela…

- Hola, qué tal? – saludé con amabilidad…

- Podemos pasar? – preguntó él con esa sonrisa encantadora y con un peculiar brillo en los ojos

- Sí claro… - maldición si hubiera limpiado un poco… si me hubieran dado tiempo de darme una ducha…

- Ambos se sentaron en el precario sofá, de las manos, sonrientes, perfectos, como sacados de la portada de una revista. Yo los miré con algo de desconfianza… qué querrían ellos conmigo?

- Te debo una disculpa Bella – dijo Rosalie con cara de arrepentimiento, no le creo nada – fuimos muy crueles contigo, pero tú sabes cómo nos ponemos las chicas con las nuevas y todo eso…

- Rosalie está muy apenada, Bella – dijo Edward sonriendo, mientras acariciaba las manos de Rosalie y la miraba con adoración – espero que puedas perdonarla… y a Alice también

- Bueno, no hay problema – dije casi sin importancia…

- Oh claro que sí! Estoy tan apenada… anda, toma esto como muestra de mi aprecio! – dijo Rosalie tendiéndome un paquete

- Rose insistió en comprarte un regalo – dijo Edward antes de besar las manos de su novia – ella es muy dulce, me dijo que te ayudará en la escuela…

- Sí, Bella… espero que podamos ser amigas! – sonrió Rosalie… con tanta sinceridad que no sabía si creerle

- Claro que sí, Rosalie… no te peocupes – dije

- Ay llámame Rose! – dijo ella dándome un abrazo – ábrelo! Seguro te gusta!

- Rose lo eligió para ti, así que definitivamente te gustará – dijo Edward sonriendo.

Un poco nerviosa abrí el paquete… era un cardigan precioso!

- wow… Rose… gracias! Está lindo… - dije

- es de diseñador… mira: DKNY! – dijo ella con los ojos que le brillaban – irás con él mañana a la escuela, verdad?

- Claro! – dije encantada

- Bueno, Bella, ya tenemos que irnos – dijo Edward mirando a Rosalie y me di cuenta de que estaba perdiendo el tiempo al fijarme en él – nos vemos mañana en la escuela

- Adiós Bells… cuídate – dijo Rosalie sonriendo

Ambos salieron y yo cerré la puerta y la verdad me sentí mucho mejor que en anteriores ocasiones… creo que me había equivocado con Rosalie.

No tuve mucho tiempo de perderme en mis divagaciones, porque Charlie entraba en ese momento.

- No sabía que eras amiga de los Cullen – me dijo mi padre muy satisfecho, "tampoco yo" pensé mientras dejaba el cardigan sobre el sillón e iba a servir la cena

- Sí, son muy amables – dije – Rosalie me trajo un regalo…

- Ah! Un regalo de bienvenida, qué dulce de su parte… Rosalie siempre me pareció una chica muy tierna – dijo Charlie

- Aham… - respondí como quién no quiere la cosa… muy tierna… sí claro… no se comportó muy tierna que digamos cuando me humilló en la clase de inglés – quieres ensalada?

- No gracias, así está bien

Acabando de cenar, lavé los platos y subí a acostarme mientras pensaba qué iba a hacer con el regalo de Rosalie. Sabía que si no lo usaba ella pensaría que lo había despreciado, el problema era que no tenía nada con qué usarlo.

En otro lugar…

- ¡¡Mi amor, si sigues así de inquieta vas a hacerle hoyos a la camioneta – Gabe rió al ver a su novia

- Lo lamento, es que estoy muy emocionada, amor – Alena respondió sonriendo.

Gabe rió de nuevo y volvió su mirada a la carretera, ya faltaba poco para llegar a su destino, al fin y al cabo, las distancias eran cortas en un pueblito tan pequeño como en el que ellos habitaban. En el asiento trasero, la madre de Gabe, Christine, miraba sonriente a su hijo y a su novia.

Finalmente llegaron a una pequeña casita blanca que estaba junto a la tienda deportiva del lugar. Gabe ayudó a su madre a bajar del auto y antes de llegar a la puerta, abrazó a su novia de la cintura. Alena tocó el timbre con un temblor de excitación recorriéndole todo el cuerpo.

- ¡Mi cuñada favorita! – un hombre moreno y de ojos cafés abrió la puerta para recibir a Alena en un fuerte abrazo

- Hola Allan ¿Cómo están?

- De maravilla, Cindy te está esperando allá arriba

- Alena no necesitó oír eso dos veces, se apresuró al interior de la casa mientras que Gabe y Christine saludaban a Allan y éste los invitaba a pasar. Cindy era la hermana mayor de Alena y Allan era su marido desde hacía seis años. Allan y Cindy eran los dueños de la tienda que estaba al lado de su casa.

Los tres subieron a la habitación donde ahora Cindy se encontraba en reposo. Cuando Gabe y su madre entraron, vieron a Alena sosteniendo entre sus brazos a un bebé, de apenas unas semanas de vida. Cindy había dado a luz y Alena no había podido ir a conocer a su sobrino hasta ahora.

- Míralo Gabe, ¿no es hermoso? – Alena le enseñó el bebé a su novio y éste le sonrió al pequeño

- Sí, muchas felicidades a los dos – Gabe felicitó a ambos padres, que miraban con orgullo a su bebé.

Allan llevó unas sillas a la habitación y todos se quedaron ahí sentados platicando, mientras que Alena caminaba por la habitación con su sobrino en brazos. Gabe la miraba con amor y ternura, en un momento de distracción, su madre se acercó para susurrarle unas cosas al oído a su hijo.

- Si quieres a la madre de tus hijos, ahí tienes a la mujer indicada – Alena le sonrió a Gabe y él no pudo más que corresponder con la mirada aborregada

- Lo sé – susurró en respuesta a lo que su madre le había dicho

Rosalie POV

Al fin había llegado el gran día!! Edward y yo habíamos pasado la noche haciendo el amor y cuando llegó la hora de alistarnos para la escuela nos bañamos juntos… yo sólo me concentraba en vivir el momento, aunque estaba segura de que Edward no estaba prestando atención a mis pensamientos.

Me puse la blusa color azul bebé que vuelve loco a Edward y una falda blanca no tan corta, botas altas de color blanco y me eché el Pure Poison de Dior que Alice me había regalado la navidad pasada.

- Estás preciosa… como siempre – me susurró Edward seductoramente en la oreja

- Y tú estás muy sexy – le dije al oído mientras acariciaba su pecho

- Creo que tenemos un asuntillo pendiente para cuando regresemos de la escuela – me dijo guiñándome el ojo

- Pero… podemos faltar – le dije coqueta y traviesamente mientras cogía su mano y la colocaba debajo de mi falda… sería genial que no fuéramos a la escuela hoy

- No puedo faltar princesa – me dijo con pena – además hoy Bella irá con el Cardigan que le compraste…

- EL CARDIGAN! Claro! Qué pensará si no voy – dije haciéndome a la despistada, pero en realidad me molestaba que Edward pensara en… esa!

Edward me ayudó a ponerme el sobretodo blanco que me compré hace un par de semanas, me abrió la puerta del auto y subió rápidamente. Me sonrió y empezó a conducir rumbo a la escuela…

El día estaba perfecto… lluvioso y húmedo, como sacado de un buen cuento de horror protagonizado por vampiros… y yo iba a ser el personaje principal el día de hoy… o dejaba de llamarme Rosalie Hale! Bueno… Rosalie Cullen! Porque Edward era MI esposo y esa humanita no me lo iba a quitar!

Llegamos a la escuela y yo me puse muy coqueta con mi novio, él parecía corresponder hasta que…

- mira, ya llegó Bella… - comentó Edward y yo quería golpearlo!

- Sí mi amor! – dije sonriendo mientras acariciaba su rostro… - ojalá quiera sentarse con nosotros en el almuerzo

La mosca muerta salió de su ridículo cacharro y tal como lo había imaginado, ese cardigan era demasiado elegante como para combinarlo con sus harapos así que no se lo puso!

- oh mi amor… creo que a Bella no le agradó mi regalo… y yo que me tomé la molestia de comprarle algo – me quejé "muy desilusionada"

- tranquila cariño, a lo mejor sentía frío y por eso prefirió algo más grueso – la defendió Edward

- pero ella me lo prometió… yo creo que no me ha perdonado – dije haciendo carita de puchero

- claro que lo hizo, corazón, ella es una buena persona – me dijo Edward; yo lo abracé y cuando escuché que otro auto entraba a la escuela lo besé

El chirrido de las llantas resbalando por el suelo no se hizo esperar, pero yo no solté a Edward…

- Rose… - trató de decir él, yo no dejaba de besarlo

- Permiso! – me dijo mientras me empujaba a un lado y corría… a toda velocidad… para salvar a la tipeja esa…

Había preferido salvar su vida a recibir uno de mis besos… me empujó cuando lo estaba besando…

No había que ser un genio para sacar la conclusión más lógica…

Él la prefería… La prefería aún habiendo compartido conmigo 50 años de su existencia.

***

Nota de la Autora 1: Hola! Pues sí, estamos actualizando de nuevo… sé que tomó bastante tiempo pero esperamos que les haya gustado mucho el capítulo. Dejen reviews porque los reviews son el salario de los fanwriters y no nos gusta trabajar gratis! Jejeje :P cuídense y aprovecho la oportunidad para saludar a Dayan Hale por su cumpleaños! FELICIDADES NENI!!! :)

Nota de la Autora 2: Chicos ojala hayan disfrutado el capi, y mil gracias por seguir leyendo, son lo maximo, nos leemos lo más pronto q podams, Besos, Dayan