MIL DISCULPAS POR EL RETRAZO, LA VERDAD ES QUE YA TENÍA ÉSTE SEGUNDO CAPITULO PREPARADO, PERO NO TENÍA TIEMPO PARA PUBLICARLO. LES AGRADEZCO TODOS LOS COMENTARIOS
Y comienza la carrera
- puedes dormir en el sofá, es grande, no creo que tengas problemas en acomodarte- dijo Sophie.
El sofá no era lo único grande que tenía, el apartamento tenía una decoración muy llamativa, con adornos estrafalarios, había una mascara de madera colgando encima del televisor, y una lámpara con miles de diminutos focos colgando del techo en la mitad de la sala, las paredes pintadas de un rojo oscuro le daban cierta aura romántica a la estancia, los muebles eran amarillos y al frente del sillón para dos, había una mesita transparente, la alfombra era oscura y terminaba en la cocina. La cual solo constaba de una estufa, un horno microondas, la nevera, tres estantes sobre el lavaplatos y una mesa para cuatros personas. En las paredes colgaban uno que otro retrato, en la mayoría aparecía Sophie con una persona diferente, la más llamativa era una que había en la mesita frente al sillón, donde una morena Sophie estaba sonriente en medio de un grupo de indígenas.
- la tomé en un viaje a Perú- dijo sonriente, tomó asiento en un extremo del sillón e invitó a Jane a su lado.
- me gusta lo que haz hecho con el lugar- dijo sentándose lo más alejado posible de su anfitriona.
- quería que tuviera algo de misterio, además la mayoría de los adornos son bastante exóticos, esa mascara de halla- dijo señalando la mascara de madera que minutos antes había llamado su atención- fue un regalo de un guerrero africano, las usan en varios rituales sagrados o por lo menos eso fue lo que les entendí-
- muy lindo-
A continuación le dijo algo en un idioma extranjero, Jane asintió como si entendiera lo que le acababa de decir y ella le sonrió.
- te enseñaría el resto de mi hogar, pero solo consta de lo que vez aquí, si vas por el pasillo- dijo refiriéndose a aquel que comenzaba en la cocina- te encontraras con mi cuarto, la otra puerta te llevara al baño, adivinar cual es cual depende de ti-
- eso quiere decir que si entro en la madrugada a tu habitación comprenderás que elegí mal –
- si entras de madrugada a mi habitación seré muy condescendiente contigo- le guiñó un ojo y se dirigió a la cocina- pero no hablemos de dormir que aun falta bastante para eso, comamos algo, te puedo hacer mi especialidad-
La especialidad de Sophie consistía en sándwich de jamón y no tardó mucho en estar listo, cuando ambos disfrutaban de la comida en la mesa, Jane se percató que la rubia no le quitaba los ojos de encima, estuvo a punto de preguntarle cual era el problema, pero ella se le adelantó.
- antes de ocupar oficialmente el puesto, tuve que leer el historial de todos los empleados del CBI y adivina cual me tomó más tiempo terminar?
Jane simuló pensarlo por unos minutos.
- Bart, el de narcóticos, he oído que tiene muchos problemas- dijo por fin ante la mirada incrédula de Sophie.
- no, el de Bart fue el segundo, el tuyo me despertó un enorme interés, todas las cosas que haz hecho, todas las vidas que haz salvado y los malos que haz atrapado, francamente creo que es increíble- los ojos brillantes solo podía significar admiración y fascinación , Patrick intentó no mirarlos directamente- estoy tan orgullosa de ti-
- no es gran cosa, seguro hay miles de personas que lo han hecho mejor que yo-
- pueden haber muchas, pero yo solo te conozco a ti y eso que he viajado bastante- dijo la psicóloga- esto no es para que te sientas mal, todo lo contrario, creo que ya es hora de que reconozcas que estás haciendo algo importante, eres una buena persona…-
- trabajo con muchas buenas personas- cortó Jane- ellos me hacen querer ser mejor, siempre-
- eso es bastante noble- dijo la mujer antes de darle un mordisco a su sándwich, hubo un breve silencio mientras tragaba- pero tienes que admitir que a pesar de trabajar en una institución tan limitada como el CBI haz logrado grandes cosas-
- nunca me ha parecido limitada- dijo Jane extrañado.
- lo se y eso es porque nunca haz trabajado en otro sitio como el FBI o la C.I.A. por ejemplo, ellos hacen grandes actos todos los días, salvan al país, pero no trato de desmeritar al CBI ni mucho menos, antes de tomar este puesto pasé brevemente por las oficinas del FBI y vaya que por allí mueven mucha información, el último mes que trabaje, un grupo especial evitó un atentado contra el presidente, fue impresionante, aunque se demoraron mucho en resolver el caso, gente como tú no les haría mal-
- me gusta el CBI- dijo tajante, Sophie comprendió que ya no debía tocar el tema, así que cambiaron de rumbo y hablaron sobre el caso de Jack Perry, al terminar la cena, Sophie le proporcionó sabanas y almohadas a su invitado y después de asegurarse que el colchón era lo bastante cómodo para el rubio se retiró a su habitación para dormir.
Jane no se cambió de ropa, simplemente durmió sin su chaleco, al principio fue difícil acomodarse en un sofá nuevo y ya para media noche había decidido que no era el sofá el del problema, sino él, que sin importar donde estuviera, cerrar los ojos le parecería siempre una tarea imposible.
A pesar que había tomado bastante refresco durante la cena evitó ir al baño en toda la noche.
…
Lisbon entró como un relámpago a la pequeña cocina del CBI y le dedicó una mirada severa a su consultor quien estaba sentado con una taza de té frente a él en la mesa.
- buenos días – le dijo – ¿ahora que hice?
- pensé en ti en toda la noche- dijo Lisbon.
- quien no te conozca malinterpretaría tus palabras- dijo pausadamente.
- es enserio Jane- dijo tomando asiento frente a él- me sentí mal por como te traté ayer, fui muy injusta…-
- Lisbon…-
- ¡no te atrevas a interrumpirme mientras intento disculparme!.- le advirtió- solo quería decirte que los 5.000 me los puedes pagar cuando puedas y- dudó un momento de lo que iba a decir-. se que me voy a arrepentir de esto, pero supongo que te puedes quedar en mi casa por unos días-
- gracias Lisbon, pero ya no es necesario, ya conseguí donde quedarme-
- ¿Quién es el pobre desgraciado? – Dijo intrigada- no creo que haya sido Cho, el no estaba de acuerdo en que quemaras tu casa, Rigsby no puede ser y Van Pelt trabajó mucho ensayando como decirte lo de la colmena de abejas para que no descubrieras la mentira-
- ¿Estaba mintiendo? Ya todos sabían - dijo, Jane estaba a punto de expresar su enojo cuando Sophie apareció en la cocina- Lisbon! ¿Te acuerdas de Sophie?- preguntó poniéndose de pie junto a la rubia.
Lisbon abrió sus ojos de par en par y quedó igual de petrificada que Patrick en la noche anterior, miró a Jane y luego a Sophie, y por ultimo les brindó una media sonrisa a ambos.
- Sophie… claro! Sophie Miller- dijo para si misma- Hola Sophie… entonces, te quedas con Sophie-dijo medio tartamudeando.
- si- dijo él- Sophie es la nueva psicóloga del CBI-
- genial- exclamó Lisbon- entonces espero no verte muy seguido- En la cara de la rubia se dibujó un signo de interrogación.
- Lisbon al igual que yo, odia los psicólogos- explicó Jane rápidamente.
- si- corroboró Lisbon- no es que no quiera verte, bueno ni siquiera te conozco, pero… quiero verte, lo normal- al terminar su frase decidió que era mejor mantener la boca cerrada.
- entonces yo tampoco espero verte – dijo Sophie, guiñándole un ojo. A este comentario le siguió un incomodo silencio, a Lisbon le pareció una eternidad.
- tengo curiosidad, ¿Cómo sobreviviste anoche con éste?- inquirió Lisbon señalando a Jane.
- no fue ningún problema, a pesar de que mi apartamento es pequeño nos amañamos bastante bien, además entre los dos hay una gran historia y eso facilita mucho las cosas-
Jane se balanceaba de un lado a otro, pero al escuchar la respuesta de Sophie y la reacción de Lisbon tuvo la necesidad de hacer algunas aclaraciones.
- no es una "gran" historia- dijo mirando a Lisbon, luego notó la mirada nerviosa de Sophie y agregó:- pero si fue una "larga" historia-
Terminado la frase, Lisbon decidió que ya era hora de marcharse, cuando la castaña desapareció de la cocina luego de despedirse, sintió un gran alivio.
Fue un día tranquilo en términos de asesinatos, así que Jane decidió hacerle caso a Sophie y la visitó a su oficina, ya había estado allí antes, una sola vez, porque odiaba los psicólogos, pero Sophie…. Ella era buena.
La decoración era prácticamente la misma, con excepción de un sillón alargado. "típico sillón de psicólogo" pensó Jane, con una sonrisa traviesa, se recostó en él, era bastante cómodo.
- eso es solo para pacientes- le advirtió Sophie desde su escritorio.
- ¿pacientes? – Preguntó aun sin levantarse- eres psicóloga no doctora Sophie-
- los psicólogos tenemos derecho a ser llamados doctores y a ser respetados de igual forma, tú menosprecias mucho esta profesión Jane, incluso diría que la subestimas-
- yo no la subestimo- negó enfáticamente- no cuando se trata de ti – se levantó del sillón, se acercó al escritorio y se apoyó en él- es una profesión en donde todos creen que pueden hacerlo bien, pero no todos los hacen bien-
- si se puede salvar algún paciente será suficiente- dijo Sophie.
- loco, llámalo por su nombre- pidió Jane- y no todos los psicólogos salvan locos-
- ¿a no?
- no, cobran la renta-
- ¿de que hablas?- preguntó confundida.
- los locos construyen castillos imaginarios, los esquizofrénicos viven en él castillo, el psicólogo cobra la renta-
- ese fue un chiste barato- dijo Sophie aunque estaba sonriendo de oreja a oreja.
….
Los siguientes días en el CBI fueron anormales. Cuando Hightower recibió la hoja de vida de Sophie Miller la contrató sin pensarlo, una profesional de su calibre no se podía desperdiciar de ninguna forma, la única mancha en su expediente era su trabajo en el FBI, no le gustaba que un ex federal se paseara por sus pasillos, lo consideraba alguna clase de espionaje, pero al conocerla personalmente, sabía que una mujer como ella no se prestaría para un trabajo tan sucio. Por eso le dio el puesto, lo único que no se esperaba era que su psicóloga congeniara tan bien con su consultor, ya la mayoría se había acostumbrado a la nueva pareja, pero ella todavía no lo entendía, llegaban juntos al trabajo, almorzaban juntos y se iban juntos por las noches, no quería descubrir un nuevo amorío dentro de sus filas, así que después de la tercera semana con Sophie en el CBI decidió tomar cartas en el asunto.
Media hora antes de la hora de salida, Hightower llamó a la puerta de la agente Lisbon, cuando entró, se la encontró anotando en un tablero justo al lado del caso en el que trabajaba su grupo había escrito: cerrado. La agente, cerró el marcador y le brindó toda su atención a la jefa.
- Lisbon, ¿te haz dado cuenta como han congeniado de bien Jane y la nueva psicóloga?- preguntó sin rodeo alguno, a Lisbon la tomó desprevenida, se debatía entre la verdad o fingir ignorancia, al final, optó por la verdad a medias.
- Jane me comentó algo sobre una historia con ella-
- ¿Qué clase de historia?- pregunto de inmediato.
"Sophie fue la psicóloga de Jane, mientras éste estuvo internado" pensó la castaña.
- no tengo ni la más mínima idea- dijo, no tenía intenciones de revelar un secreto que Jane le había confiado, ella respetaba a sus superiores, pero no iba a traicionar la confianza de su consultor.
- quiero que lo vigiles, no quiero nuevos romances y espero que esta vez no seas tan condescendiente en este tipo de temas- considerando que había dejado todo claro, la jefa emprendió camino hacía la puerta.
- jefa, no es por desautorizarla- dijo con mucho cuidado Lisbon- pero técnicamente si hay un romance entre ellos dos, no sería de la incumbencia del CBI, el manual habla sobre prohibir romances entre miembros de un mismo grupo, y Sophie no es miembro de mi grupo ni de ningún otro, por lo tanto no se quiebra absolutamente nada… claro solo es mi opinión – agregó apresuradamente.
- solo vigílalo- pidió Hightower irritada.
Salió de la oficina y recorrió todo el piso a grandes zancadas, al pasar al lado de la oficina de Miller observó a un Jane recostado en el sillón, no tenía intenciones de espiar, pero por error escuchó una frase de Sophie en la que mencionaba al FBI y sus peores temores parecieron confirmarse. Espía.
Intentó captar algo más de la conversación, pero la podían ver con facilidad a través de las persianas abiertas así que siguió su camino al ascensor.
Terminó siendo un día muy movido y fue durante la noche, después de cenar que recordó el tema de Sophie Miller y decidió llamar algunos contactos para buscar información, al terminar de averiguar tenía algo confirmado, el CBI buscaba a Patrick Jane para uno de sus casos.
Enojada y con las manos atadas estaba la jefa del CBI, si Patrick decidía irse con la "competencia" entonces ella no podría hacer nada para evitarlo, así que decidió jugar su última carta, una carta emocional. Al día siguiente invadió la oficina de Lisbon cuando tuvo un hueco en su agenda.
- tengo malas noticias-
- ¿Qué pasa?- preguntó alarmada.
- primero, quiero que pongas a hacer algo a tu equipo, cuando venía para acá vi al agente Kimball leyendo algo parecido a una novela romántica, el agente Rigsby no tenía nada mejor que hacer que practicar un truco de magia con su corbata, unas tijeras y papel periódico y la agente Greace estaba jugando en el Facebook!-
- cuando no teníamos ningún caso en particular nos centrábamos en repasar el caso de Red John, pero ahora tenemos mucho tiempo libre- se excusó.
- solo diles que disimulen cuando haya visita- pidió Hightower- ahora, lo segundo- se acercó a Lisbon y bajó la voz- Sophie Miller y Jane no tienen ningún romance, creo que ella intenta llevárselo al FBI –
- ¿perdón?- preguntó Lisbon, pensaba que había escuchado mal.
- tengo información de que el FBI quiere contratar a Jane-
- genial- dijo en un susurro, evitó añadir que ahora podría pagarle los 5.000 dólares que le debía.
- no es genial! – dijo Hightower – necesitamos a Jane, es nuestro chico maravilla
- no lo necesitamos- exclamó Lisbon algo disgustada, pero al notar la cara de pocos amigos de su jefa decidió que lo mejor era estar de su lado- pensándolo bien, creo que nos facilita muchas cosas-
- me alegra de que lo pensaras bien- le dijo Hightower con cierto tono autoritario- ahora, no puedo ofrecerle un aumento de sueldo, pero ustedes tienen cierta amistad, así que me gustaría que hablaras con él y lo convencieras de quedarse-
- no sabría como- confesó Lisbon.
- cuando estés frente a él te van a salir las palabras… ¿Qué estas esperando? ¡Ve por él!
…
Hightower prácticamente la sacó a empujones de su propia oficina. A medida que se acercaba a la oficina de Sophie, esperaba encontrar a Jane allí, era su refugio predilecto desde que ella había llegado. los primeros días saltaba de la dicha, estaba tan feliz de que Sophie lo mantuviera alejado de ella mientras terminaba con todo el trabajo atrasado, que llegó a pensar seriamente en darle un obsequio a la psicóloga, pero cuando la montaña de papeles desapareció se encontró aburrida en su oficina, al ver que pasaban los días y él no volvía a tumbarse en su sofá le creó cierta molestia, al finalizar la segunda semana decidió que lo extrañaba, pero no le pediría que regresara, era muy orgullosa para caer tan bajo frente a Patrick Jane.
Al llegar se dio cuenta de que la puerta estaba abierta, se asomó tímidamente y vio a Jane acostado en el sofá, no había rastro de Sophie por ningún lado.
- hola- dijo con voz débil entrando a la oficina.
Jane reaccionó como si lo hubieran descubierto haciendo algo infraganti, saltó del sillón y se puso en pie para mirar a Lisbon.
- hola- saludó.
- te estaba buscando- dijo divertida al ver su reacción.
- ¿si? ¿Para que? ¿Hay un nuevo caso?
- no, quería tocar cierto tema contigo-
- ¿cual?
- esto, precisamente- dijo señalando el sillón- ya no pasas tiempo con nosotros como antes, ahora estas todo el tiempo aquí, recostado en el sillón por lo que veo-
- si esto es por lo que acabas de ver, es la segunda vez que me acuesto en el sillón-
Lisbon no quería abordar el tema de frente, así que decidió bromear con él, antes de llegar al problema.
- no te creo Jane, seguro haz pasado todo el tiempo libre recostado en ese sillón, te extrañamos, el sillón que está debajo de Elvis te extraña y también te extraña mi sillón-
- ya entendí, tu sillón esta celoso-
- mi sillón no esta celoso- de repente sintió que la situación ya no era tan divertida- mi sillón no tiene nada que envidiarle a este sillón- dijo señalando el sillón de la oficina de Miller.
- claro que no-
- ¿entonces porque estás aquí? ¿Qué tiene este sillón que no tenga el mío?-
- tú sillón está perfecto- dijo nervioso- entiéndeme, no es el sillón soy yo el del problema-
- no Patrick no te entiendo!- fue su chillido al pronunciar su nombre lo que devolvió a ambos a la realidad.
- ¿en verdad estamos teniendo esta conversación?- preguntó Jane confundido.
La broma se había salido de control. Lisbon guardó silencio por unos segundos y respiró hondo tres veces.
- esta conversación nunca sucedió- acto seguido salió caminando lentamente de la oficina de Sophie, en la salida se encontró con la rubia, ella la saludó, pero Lisbon estaba tan confundida por el juego de palabras que había sostenido con Jane que apenas le hizo caso, su siguiente destino: la oficina de Hightower.
- ¿Qué ha pasado?- preguntó Sophie.
- ni yo mismo lo se- dijo Jane pensativo- fue como una discusión de pareja, pero con sillones como escudos-
- ¿sillones? -Jane asintió- ¿y pareja? Ustedes dos tienen una "relación" bastante particular-
- Lisbon y yo no tenemos ese tipo de "relación"-
- si tú lo dices-
- estoy hablando enserio-
- y yo te creo-
- no lo haces-
- si lo hago-
- deja de mentir, créeme, entre Lisbon y yo no hay nada-
- Patrick, quiero pensar que sientes algo romántico por la agente Lisbon, enamorarse es la mejor medicina para el alma, y no es por ofenderte pero tú necesitas un poquito-
-¿ no era la risa la mejor medicina para el alma?- preguntó temeroso de explorar esos temas
- digamos que ambas van de la mano-dijo divertida, se acercó a Jane y mientras lo hacía lanzaba más leña al fuego:- y creo que la agente Lisbon te podría ayudar-
- alguien necesitaría ayudarla primero antes de que yo la deje ayudarme a mí- ante la proximidad de Sophie Jane no se acobardo, se sentía envalentonado y dio un paso adelante acortando cualquier distancia entre ellos- tu serías mi mejor remedio-
- Patrick mi trabajo es el remedio de muchos-
- pero yo soy especial
- claro que si, tienes un complejo de superioridad como ningún otro paciente Patrick-
- ahora soy un paciente- dijo con ironía.
- perdón, no paciente, "loco"- dijo haciendo las comillas con los dedos.
- con respecto a ese punto, muchos dicen que lo estoy, y no les doy completamente la razón, pero algo de cierto tienen que tener, así que tendré que recostarme en el sillón y tomar una de esas "psicologías de sillón"-
- con una condición: quiero que recuerdes que la psicología es el único negocio donde el cliente no tiene la razón.
….
- me rindo, no pienso hablar más con Jane, acaba de pasar algo que se salió de mis manos- dijo Lisbon frente a su jefa.
- ¿Qué?
- algo que todavía no comprendo, pero no puede ser nada bueno, lo siento jefa, pero creo firmemente que no hay que interferir, si Jane quiere irse o no es su decisión, yo como su amiga me limitaré a apoyarlo-
- Lisbon, Lisbon, Lisbon- dijo Hightower levantándose de su silla y tomando de su escritorio una carpeta marrón- yo te voy a decir lo que acaba de pasar, Sophie tiene cierto control sobre Jane y tu tienes miedo de que su poder sobre él sea mayor que el tuyo-
- creo que no escuché bien, nadie tiene poder sobre Patrick Jane-
- ¿y tu te lo crees? Jane es un hombre- exclamó Hightower- míralo desde otro punto de vista, si te haces aun lado ¿que te garantiza que Sophie lo va hacer? Jane tomaría una decisión influenciado por Sophie y eso no es lo que queremos, si tu te mueves a favor del CBI pues entonces la balanza estaría equilibrada ¿no lo crees?
- ¿está intentando manipularme para que manipule a Jane?
- no, estoy intentando convencerte para que manipules a Jane-
- ¿no es lo mismo?
- hay una gran diferencia, Lisbon, yo se que te sientes insegura, porque Sophie es bastante inteligente-
- no lo estoy
- ¿sabes que es esto?- dijo blandiendo la carpeta, Lisbon se encogió de hombros- tu historial, fuiste la primera de tu clase, ganaste el campeonato regional de beisbol femenino en la secundaria, también te graduaste como la mejor de la academia de policía, atrapaste más de 150 criminales en la policía de San Francisco y fuiste nombrada sobre diez aspirantes a jefa de un grupo siendo la más joven en lograrlo en el CBI, si yo fuera Sophie Miller temblaría, sin contar el hecho de que eres tu la que lleva la pistola, no le temas a Miller-
- es que no le temo, no estoy segura de querer meterme en donde no me han llamado-
- entonces te lo dejo más fácil, o lo haces o te suspendo-
"que persuasiva" pensaba Lisbon mientras caminaba a gran velocidad en busca de Jane. No se tardó ni un minuto en llegar, la puerta seguía abierta así que hizo lo mismo que la última vez asomó la cabeza para ver quien estaba, nunca imaginó que se encontraría a Patrick Jane y a Sophie Miller enredados en un beso en medio de la oficina.
- golpe bajo- Susurró Lisbon paralizada y perdiendo momentáneamente la respiración.
