Me alegra que les haya gustado el capitulo anterior, la verdad es que tenía mis dudas con ese beso entre Sophie y Jane, pero es algo necesario para el fic, experimentar con los personajes.

El Sabor de la vida

Jane se separó lentamente, dio un paso hacía atrás y luego otro hasta que chocó contra el escritorio, Sophie estaba mirándolo confundida, Jane supuso que estaba aterrada por la palidez que debía de tener su rostro.

- Tienes… los labios manchados… de rojo- dijo ella después de unos segundos.

Jane se pasó una mano por los labios y durante unos segundos el tiempo se detuvo y el sentimiento de culpa se interpuso entre ambos.

-Patrick, ha sido culpa mía, lo siento-

- no ha sido culpa tuya-metió sus manos en los bolsillos de sus pantalones, parecía querer recuperar el control, pero su voz sonó atormentada cuando añadió:- no me forzaste a nada, pude haberte apartado, pero es evidente que decidí no hacerlo- su respiración agitada no tenía nada que ver con el beso que se habían dado, todo lo contrario parecía que estuviera en medio de una lucha interna- tengo que serte sincero, Sophie-

- eso espero-

- no se porque ha sucedido esto… pero Sophie yo… no he estado con ninguna mujer desde… Angela

- y no sabes si la atracción que experimentas por mí se debe solo a que necesitas una mujer- añadió ella.

- si-murmuró- es una posibilidad- De pronto se sintió incomodo al estar allí con ella- y hasta que lo averigüe es mejor estar… distanciados-


- gracias por dejarme dormir aquí Cho, prometo que te lo recompensare- Cho lo miró con su habitual cara de pocos amigos al otro lado de la mesa.

- no me agradezcas nada, antes de que pudiera negarme ya te habías acomodado en mi sillón- Jane llenó el plato por segunda vez con cereales y leche, mientras Cho se limitaba a tomar un jugo de naranja- ¿Cuándo te iras?

- cuando consiga un apartamento-

- ¿y eso cuando va hacer?

- cuando consiga dinero

- o sea nunca-

- ya veré como me las ingenio-dijo antes de tomar una cucharada del cereal, a pesar de la inexpresividad de su compañero no era difícil adivinar en que pensaba- gracias por no preguntarme acerca de Sophie-

- no me interesa-

- claro que te importa, pero no quieres quedar como chismoso, es eso o como mi amigo respetas mi intimidad y no quieres forzarme a hablar-

- es lo primero-

Ambos dejaron los platos en el lavaplatos y salieron del apartamento.

- aprecio que te preocupes por mi, y no pasa nada si quieres saber lo que sucedió entre Sophie y yo – dijo acompañándolo a tomar un taxi - por cierto, ¿puedo ir la oficina contigo? Estoy evitando gastar en gasolina, le debo 5.000 dólares a Lisbon-

Cho se detuvo a medio camino y se giró hacía Jane.

- eso depende, ¿vas hablar de Sophie durante todo el camino?-

- tal vez-

- entonces no-

Cho paró un taxi y entró sin decir nada más. Jane algo decepcionado sacó su celular y marcó el número de Wayne Rigsby.

- hola Rigsby, ¿ya estás en la oficina? – preguntó mientras veía como una camioneta negra se parqueaba muy cerca de allí- puedes pasar por mi, estoy en el departamento de Cho- dos hombres de traje negro salieron del coche y se dirigieron hacía él, uno era rubio y joven, el otro pelinegro y con gafas negras, parecían sacados de alguna película de policías- entre más rápido mejor-

- FBI cuelgue el teléfono- ordenó el pelinegro mostrando su placa.

- ¿ahora que hice?-


- así que eso era todo- susurró Jane entrando en la oficina de Sophie Miller sin ningún permiso irrumpiendo en medio de una sesión, Bart el de narcóticos estaba en el sillón llorando.

- ¿Patrick que es esto? ¡Estoy trabajando!- dijo ella alterada. Jane vio a Bart soplándose los mocos con un pañuelo.

- todo es culpa de tu madre- le dijo- ahora vete!-

- lo sabia! – gritó Bart mientras salía corriendo por la puerta.

- ¿por qué hiciste eso? Ese hombre tiene serios problemas-

- todo este tiempo te acercaste a mí solo para que firmara con el FBI-dijo con tono incrédulo- nunca pensé que precisamente tú me haría eso-

- Patrick, no es del todo cierto, al principio si pero yo no sabía lo que iba a pasar después-

- me equivoque contigo- dijo dolido- tú me salvaste… y yo nunca pensé que me utilizarías Sophie, eres igual a todos esos psicólogos-


- aquí estas- dijo Teresa Lisbon mientras entraba al ático del CBI, su consultor estava sentado con la mirada perdida- ¿por qué no te dignaste a presentarte a la escena del crimen?

- he estado ocupado-

- ¿en que?

- ¿Sabías que Sophie me utilizó? Quiere que me valla al FBI

- ¿ella te lo dijo?

- no, pero dos agentes del FBI si, me acorralaron esta mañana y me ofrecieron trabajo-

- ¿y tú que les dijiste?

- nada, estaba indignado por lo de Sophie, aun sigo decepcionado- Jane se levantó de la silla y se le acercó- quiero ahogar mis penas, ¿me acompañas?

- no creo que sea lo correcto Jane, somos compañeros de trabajo-

- por favor, es solo una noche- suplico él.

- eso lo hace peor-

- sino me acompañas tendré que pedírselo a Cho-Lisbon alzó las cejas.

- espera un minuto, cuando dices ahogar las penas ¿a qué te refieres?-


"¡oh Claro que si!, tenía ser de esta forma" pensó Lisbon con una enorme sonrisa, su mirada seguía a Jane quien no paraba de recorrer por toda la confitería como si se tratara de un niño pequeño en un parque de diversiones.

- Lisbon prueba los lacasitos, ¡están deliciosos!- dijo llamándola cerca de un estante donde estaban innumerables chocolates.

Hay unos que ahogan sus penas con alcohol, drogas y hasta sexo, pero no Patrick Jane, el tenía que ser diferente ¿cierto?, Lisbon se le acercó aun con la sonrisa dibujaba en su cara, Jane ya no tenía rastro de tristeza y le animó a que probara todos los dulces con los que se encontraron y fue prácticamente un milagro que no salieran de allí con indigestión.

- gracias por traerme a la casa de Cho y por los dulces- dijo alzando la bolsa repleta de caramelos.

- Jane con respecto a lo de Sophie- dijo hablando del tema que habían evitado en toda la noche- se que unos dulces no van a curar el dolor de un día para otro, que ella haya echo algo malo no le quita lo bueno que hizo en el pasado- dijo Lisbon- no intento disculparla, yo no la conozco, pero creo que todos nos merecemos un juicio antes de ser sentenciados-

- típica policía- dijo Jane entornando los ojos, sacó una paleta roja con forma de corazón y se la lanzó, ella la atrapó en el aire- para que nunca se te olvide que soy yo quien endulza tu vida- dijo antes de salir del coche.