Gracias por todos sus comentarios, aquí publico el capituo cuatro, me salió bastante largo.

Un caso muy particular

Cuando Sophie llegó a la oficina esa mañana en busca de Jane no lo encontró, tampoco estaban ni Cho ni Rigsby, solo la agente Van Pelt ocupaba su escritorio concentrada en la pantalla de su computador.

- ¿perdón?- llamó Sophie acercándosele a la pelirroja- ¿Dónde está Patrick?

- Entrevistando a los familiares de una victima, no creo que se demore- aseguró Greace volviendo a concentrarse en la pantalla, Sophie no pudo evitar fijarse en la pagina de internet que la agente estaba visitando. Una mujer vestida de gitana salía cargando una bola de cristal.

- ¿crees en las pitonisas?- preguntó la psicóloga. Las mejillas de Greace se enrojecieron de la vergüenza.

- si, algo- acepto la agente- de hecho es mi prima, ha sacado la página para hacerse publicidad-

- ¿tiene un negocio? – Preguntó con gesto burlón - ¡vaya! Ese campo es bastante lucrativo-

- la siento un poco escéptica, ¿no cree en los poderes que tienen este tipo de gente?-

- no creo que puedan leer el futuro- aseguró Sophie- lo que va a pasar mañana no está escrito en ningún libro que algún vidente pueda leer, cada uno es dueño de sus acciones y de su destino-

- yo si creo en todo eso, en el más allá, en los espíritus y en el destino- dijo fascinada la agente- es bueno ponerle un poco de misterio a la vida de vez en cuando-

Sophie negó con la cabeza.

- no tiene nada de misterio, lo único que hacen es hacerte hablar, hablar y hablar y luego te cobran un dineral por repetirte lo que tu les haz contado-

- Sophie todos sabemos lo que hacen los psicólogos, pero no es un poquito cínico que lo digas tu? - preguntó Jane entrando a la estancia junto con Lisbon quien no pudo evitar sonreír ante el comentario de su consultor.

- ya entendí, aun sigues enojado conmigo, para que te enteres, Tu tampoco eres la gran cosa, Bart casi ahoga a su mama con una almohada por lo que le dijiste ayer, ahora está internado en un sanatorio-Sophie respiró hondo para calmarse, tomó a Jane por la manga de su traje y lo alejó de Lisbon y de Van Pelt- olvidemos todo lo que ha pasado por un minuto, lo del beso y lo de Bart, quiero explicarte lo del FBI, creo que haz sacado conclusiones bastante rápido-

- no quiero saber más del tema Sophie- masculló Jane.

- Patrick- llamó la mujer- cuando sepas toda la verdad entenderás este enredo-

Ese mismo día en la noche, Lisbon le ordenó a Jane dejar su cómodo sillón e ir inmediatamente a su oficina, tenía el entrecejo fruncido lo que indicaba el mal humor que tenía.

- ¿Así que te vas del CBI?- inquirió sin esperar a que el consultor cerrara la puerta detrás de si- no puedo creer que te hayas dejado convencer, ayer estabas sufriendo en medio de caramelos y ahora caes redondito!-

- ¿Por qué estás tan enojada? Es solo por un caso en particular, no va hacer toda la vida- repuso Jane- míralo por el lado positivo, voy a poder pagarte los $5.000 -

- olvida los $5.000!- vociferó Lisbon- para mí vales más que eso- cerró los ojos para pensar en lo que acababa de decir- me refiero a tus servicios, para el CBI vales mucho, mucho más-

Jane le dedicó una sonrisa tierna.

- no los voy a dejar, es solo por un caso, en unos días regresare y todo va hacer como antes, no es el fin del mundo ni mucho menos-

Él ya había tomado la decisión y ella no podía hacer nada para hacerle cambiar de opinión.

- ¿lo prometes?-

- lo prometo-


Jane no volvió al día siguiente, ni tampoco el día después, pasaron dos semanas y sus rizos aun no se asomaban por la puerta, y que Sophie Miller tampoco apareciera no la hizo sentir mejor, el único consuelo que tenía era que el rubio aun seguía durmiendo en la casa de Cho y el agente de vez en cuando traía noticias de su ex consultor. Esa misma semana tomaron un caso a las afueras de Sacramento, una mujer había sido asesinada y necesitaban de los servicios del CBI.

- es el primer caso que tomamos sin Jane- dijo Van Pelt que no solo estaba emocionada porque su jefa la había sacado de la oficina, sino porque su prima la vidente pasaría unos días con ella en Sacramento.

Cuando llegaron a la escena del crimen los forenses ya estaban recogiendo sus cosas, el agente Cho ya se encontraba allí hablando con la policía local, el cadáver estaba bajo una sabana blanca.

- Cho, ¿Qué tenemos?- preguntó Lisbon al llegar junto a él.

-Melisa Hart, una mujer de unos 22 años, fue acuchillada en el pecho - dijo el hombre- al parecer había desaparecido hace unas semanas, sin embargo los forenses dicen que lleva tres días muerta-

- ¿hablaron con los familiares?-

- viven en new york, ella y toda su familia son de allá, el sheriff se comunicó con la mamá le dijeron que habían perdido el contacto con ella, vivía sola en un apartamento de los Ángeles-

- hablemos con sus vecinos, busquemos en su apartamento algo que nos sirva para encontrar un sospechoso o nos de una pista- le dijo Lisbon a Van Pelt.

- hay algo más- agregó Cho antes de que se marcharan.

- ¿Qué?

- estaba embarazada, al parecer le hicieron una cesaría, hace cuatro días-

- ¿un día antes de su muerte?- Cho asintió.

- ¿y el bebe?- preguntó Van Pelt horrorizada- no se lo habrán…

- existe la posibilidad de que los mismos asesinos se lo hayan quitado y luego la hayan asesinado- Hasta Cho parecía afectado por la situación- no es la primera vez que pasa, en Texas una mujer aproximadamente de la misma edad fue hallada hace tres meses con las mismas heridas, también estaba embarazada y había dado a luz un día antes de su muerte, el bebe tampoco apareció-

- oh dios mío! Que crueldad-se horrorizó Greace.

- espera un momento ¿me estás hablando de un asesino en serie que mata a mujeres embarazadas y se roba a sus hijos?- preguntó Lisbon. Cho asintió- vamos al apartamento de Melisa- le ordenó al hombre- Van Pelt se que te prometí más trabajo de campo, pero esto es grave, necesito que vayas a la oficina y averigües si hay más casos como este en otras ciudades, si los hay quiero que te pongas en contacto con los policías locales y pídeles el informe para comprobar que se trate de un asesino en serie, dile a Rigsby que te ayude-

Van Pelt asintió y regresó en la camioneta del CBI, mientras Cho y Lisbon se dirigieron al apartamento de la victima.

Melisa era una mujer bastante desordenada, vivía en un apartamento pequeño que consistía en una cama, un pequeño escaparate que obviamente no usaba porque toda la ropa la tenía acumulada en un rincón y un baño, no tenía cocina, pero la bolsas de McDonald's vacías por todo el piso delataban que sobrevivía con comida chatarra.

No había fotos de su familia, y en su teléfono no había llamadas perdidas y en su contestadora ningún mensaje.

- parece que nos hemos encontrado con una loba solitaria, ¿Quién se dio cuenta que había desaparecido?- preguntó Lisbon.

- la que le arrienda el apartamento- informó Cho- al parecer llevaba varios meses sin pagarle-

El agente alzó varias prendas de vestir y un sobre blanco salió de una de las chaquetas, contenía una carta y una invitación a una fiesta. Lisbon le quitó la carta a Cho y leyó en voz alta.

Querida Melisa:

Se que no he sido el mejor novio en estos últimos días, pero mi nuevo trabajo me quita todo el tiempo y ya no puedo verte tan seguido, a veces quiero renunciar, pero se que no debo si es que quiero hacerme cargo de ti y del bebe, deseo poder recomponer nuestra relación mas que nada por el niño que viene en camino y aunque crees que mi familia se opone he logrado convencerlos para que te quedes unos días después de dar a luz en nuestra finca a las afueras de Sacramento , eres una mujer fuerte, pero necesitaras ayuda y se que mi madre te la puede brindar.

Para que veas que esta guerra entre familias a llegado a su fin mi hermana Sharon te invita a su fiesta de compromiso, será dentro de unas semana en la finca, espero que no faltes.

Con amor, Marco de Rossi.

Buscaron otras cartas como esa en los bolsillos de sus pantalones y de sus chaquetas, pero no había nada relevante, solo unas cuantas monedas y unas servilletas.

Cuando regresaron al CBI, Van Pelt y Rigsby los estaban esperando con un informe completo del caso, y se reunieron en la oficina de la jefa.

- ya verificamos y hay siete casos similares en todos los Estados Unidos, las siete mujeres eran jóvenes, estaban embarazadas y tenían problemas con sus familiares, una en Washington, en New York, Denver, Texas, Miami , Boston y Dallas cuando hallaron sus cadáveres no encontraron a sus bebes y habían sido apuñaladas un días después de dar a luz- informó la pelirroja.

- también hay otra similitud, al parecer sus respectivas parejas no eran los padres de los bebes, y las conocían cuando tenían tres o cuatro meses de embarazo, las cautivaban con regalos y las llevaban a todo tipo de fiestas- dijo Rigsby.

- eso último suena a Marco- agregó Cho.

- ¿hubo algún sospechoso?- preguntó Lisbon.

- no- dijo Van Pelt- en todos los casos se consideró a la pareja como sospechoso, pero todos tenían coartadas al momento del asesinato.

- y la forma en que fueron acuchilladas, ¿es igual? La posición, la profundidad…?-

- en todos los casos varía-

- entonces no podemos hablar de un asesino en serie- dijo Lisbon- tal vez sean varias personas, pertenecientes a una secta o algo así-

- es horrible que haya gente que se reúna para discutir como robar bebes y matar a las madres- dijo Van Pelt- ¿Qué harán con las criaturas?

Lisbon se encogió de hombros, después de haber visto lo que hacían con las madres, a los pobres recién nacidos no podía esperarles nada bueno.

- ¿que tenemos del tal Marco?-

- nada alentador- dijo Van Pelt- es el hijo de un importante político de Italia, al parecer tiene inmunidad diplomática, la policía solo puede mirarlo desde lejos-

- ¿Por qué alguien tan importante se ha enredado con una mujer embarazada y de tan poca clase?- preguntó Lisbon- aquí hay gato encerrado, si demostramos que Marco ha asesinado a esta chica su inmunidad se ira por el escusado-

- ¿como lo vamos hacer si ni si quiera nos podemos acercar?- preguntó Rigsby.

- como dijo Van Pelt: mirándolo desde lejos, así que alquilen algún esmoquin, porque mañana tenemos una fiesta- dijo lanzando la invitación que habían conseguido en el apartamento de Melisa en su escritorio para que todos la vieran.


Lisbon paseaba la mirada de invitado en invitado, todos parecían felices y ricos. Verdaderamente ricos. Y es que con tan solo el valor del collar de perlas que tenía la mujer más próxima a ella serviría para sostener algún refugio de niños pobres.

Entre los elegantes invitados pudo distinguir a Van Pelt quien llevaba puesto un vestido rojo y cargaba un pequeño bolso, llamando la atención de más de uno, Cho había logrado infiltrarse como camarero y Rigsby merodeaba en el jardín disfrazado de jardinero, ella también estaba infiltrada, aunque su vestido azul y el bolsito que llevaba no costaba ni la mitad de los zapatos de aquella rubia que pasaba a su lado. Ya llevaban allí más de una hora y aun no podía encontrarse con el famoso Marco.

Se acercó a la mesa a tomar uno de los tantos bocadillos que había cuando sintió que alguien la estaba observando, no era Van Pelt quien trataba de zafarse de un gordo ricachón, tampoco Cho que servía gaseosa a los hijos de los invitados, se giró y lo vio afuera del balcón, Patrick Jane la observaba tan intensamente que Lisbon bebió de un solo trago todo el vino que tenía su copa para disimular los nervios, Jane era un invitado más, iba en esmoquin como todos y estaba bien peinado. Alguien le hablaba animadamente y el asentía de vez en cuando para demostrarle que lo estaba siguiendo.

De un momento a otro los que parecían ser la pareja por el cual se realizaba la fiesta decidieron hacer un brindis, fue entonces cuando perdió a Jane, salió al balcón, pero él ya no estaba allí. Volvió a entrar al salón en busca de Greace para pedirle que lo buscara junto a ella, cuando en ese preciso momento su celular sonó dentro del bolso, cuando lo sacó vio que se trataba de Jane.

- ¿Dónde estas?- preguntó al contestar.

- no muy lejos de ti- dijo Jane- no me esperaba encontrarte justamente en este lugar-

- estoy investigando un caso-

- ¿el de los bebes robados?

- si

- yo también-

- ¿estás aquí con el FBI?

- mas o menos- hubo un silencio por unos segundos- necesito tu ayuda-

- ¿en que?

- quiero entrar a la oficina de la familia, necesito desviar la atención y tú llegaste como caída del cielo para hacerlo-

- ¿Qué clase de desviación?

- solo relájate, espera la señal y sigue el juego-

- ¿Cuál juego? ¿Cuál señal? ¿Qué tengo que hacer? Jane? Que clase de señal!- el rubio ya había colgado, ella siguió hablándole al celular cuando de repente sintió que una mano se posaba sobre su hombro, ella se giró y observó a Sophie Miller.

- ¡te acuestas con mi marido perra!- gritó echándole todo el vino que tenía en su copa en la cara.

Esa debía de ser la señal.


- ¿Qué te pasa? Yo no me acuesto con nadie!- exclamó Lisbon mientras se pasaba la mano por la cara para que el vino no le cayera en los ojos.

La gente comenzaba a mirarlas con gran interés, Van Pelt fue la primera en acercarse y había metido su mano en el bolso donde llevaba el arma.

- ¿y me sigues mintiendo?- dijo la rubia alzando la voz se giró hacía un camarero que sostenía una bandeja con varias copas, agarró una y volvió para echársela nuevamente en la cara.

- deja de hacer eso!- gritó la agente que no había logrado esquivar del todo el segundo tiro de la psicóloga.

- ¡vamos! Admítelo, te revolcabas con Patrick l-

- ¡lo sabía!- saltó Van Pelt, pero luego se arrepintió bajo la mirada fulminante de su jefa.

- ¡alguien llame a seguridad por favor!- pidió Sharon: la anfitriona.

- ¡lo peor es que seguro lo haces por dinero!-

- eso si no lo sabía- dijo la pelirroja con la boca abierta.

- ¡deja de hacer eso Van Pelt!- pidió Lisbon que no sabía que hacer, Sophie mientras le hablaba le abría los ojos de par en par para que le siguiera el juego.

- ¡eres una zorra!-dijo sobreactuando.

Lisbon observó que su copa estaba vacía, se acercó al primer invitado que encontró y le arrebato su copa y le echó todo el vino a la rubia.

- para ponernos a mano- dijo la agente- esto no quiere decir que me haya acostado con tu marido-

- ¡como te atreves!- gritó la rubia lanzando su copa al suelo, la misma Sophie dio un salto hacía atrás cuando se partió en mil pedazos, mientras Lisbon ni se inmuto.

De repente tres hombres uniformados entraron al salón.

- sáquenlas de aquí!-

- perfecto- susurró Sophie, mientras dos de los tres gorilas la tomaban del brazo y las sacaban fuera de la casa.

Los hombres no las trataron con nada de delicadeza, cuando llegaron a la terraza las empujaron con fuerza eso sumándole a los tacones casi hicieron que la agente perdiera el equilibrio.

- hasta aquí las acompañamos, por su bien más le vale que salgan de la finca y pidan un taxi, no las dejaremos entrar a la casa- dijo el hombre antes de regresar a su posición de guardia en la puerta.

- ¿Qué fue todo eso? - Lisbon bajó la voz- es la primera vez en toda mi vida que los guardias me sacan de un lugar-

- cálmate, necesitábamos distraerlos para que Patrick entrara a la oficina de la familia, ahora hay que buscar la forma de que todos los guardias nos persigan para que él pueda entrar al cuarto de seguridad y borrar los videos de las cámaras que puedan registrar su presencia en la oficina-

- ¿y como se supone que vamos hacer eso?- preguntó Lisbon.

- fácil- Sophie se alzó el vestido y sacó lo que parecía una daga entre sus piernas- es una reliquia de la familia, Jane se la robó y luego me la dio- se giró hacía uno de los guardias- hey gorilas!- le dio la daga a Lisbon- se roba la daga, atrápenla! – Lisbon abrió los ojos de par en par y vio horrorizada como los gorilas se lanzaban a perseguirla- si yo fuera tu corro por mi vida-

- esta me las pagas Sophie!- dijo Lisbon, se quitó los tacones, lanzó el bolso y salió corriendo entre los arboles seguida por los guardias.

- ¿Qué ha sido todo eso?- preguntó Rigsby llegando junto a Sophie.

- una treta que ha armado Patrick Jane-

- ¿y que hace Jane aquí?- preguntó sin entender nada

- alguien está vendiendo bebes y el FBI contrató a Jane para resolver el caso-

- ¿y Jane tenía en mente que estos tipos persiguieran a Lisbon? – dio recogiendo los tacones y el bolso que su jefa había tirado cuando salió corriendo.

- no, eso ha sido idea mía, pero es mejor que la persigan a ella que a mi, Lisbon corre bastante rápido y es policía seguro se les escapa-

Sophie no podía estar más equivocada, Lisbon había dado una vuelta en U y ahora regresaba por el mismo camino en dirección a la rubia y a Rigsby, y justo cuando pasó a su lado le lanzó la daga, la rubia la agarró en el aire.

- les he dicho que eres mi cómplice- fue lo último que dijo Lisbon antes de seguir corriendo, Sophie miró la daga y luego a los guardias que ahora se lanzaba tras ella, como si estuvieran jugando futbol americano y ella llevara la pelota. Sophie hizo lo mismo que la agente, se deshizo de sus tacones y salió corriendo tras Lisbon, Rigsby quien no sabía que hacer se metió en medio del camino de los de seguridad y término chocando intencionalmente contra uno de ellos.

- Una puerta! Una puerta!- gritó Sophie a Lisbon para llamarla, ambas entraron por la pequeña puerta y llegaron a la cocina. Todos los presentes quedaron perplejos al ver a las dos mujeres.

Lisbon agarró a Sophie por la mano y la sacó de allí esquivando a varios meseros que cargaban copas de vino y pasa bocas. Llegaron al pasillo, estaba vacío y pararon por unos minutos para tomar aire.

- más te vale que todo esto valga la pena- Dijo Lisbon mientras veía a Sophie abrir cada puerta que se encontraba.

- creo que encontré algo que nos puede ayudar a pasar desapercibidas frente a los guardias- había encontrado lo que parecía algún armario donde dejaban los abrigos, sacó dos, uno marrón y otro negro, eran enormes y parecían hechos con la piel de algún animal.

- los guardias no son tontos- repuso Lisbon.

- claro que si, por eso son guardias- dijo Sophie- ¡venga ya! – volvió a rebuscar dentro del armario- sino te convence entonces adórnalo con esto- dijo tirándole un gorro horrible, ella se puso uno igual, le cubría la mitad de la cabeza, Lisbon aun no estaba convencida de que el plan de Sophie iba a funcionar, pero no le quedaba de otra.

- mi carro está parqueado fuera de la finca, tenemos que llegar al portón- dijo la rubia. Ambas volvieron a la cocina y salieron por la misma puerta por la que habían entrado.

Uno de los hombres estaba merodeando cerca de ellas, pero no las persiguió, Lisbon no estaba segura si había sido por las nuevas prendas o porque el hombre prácticamente estaba de espaldas a ella.

- por el pasto será más fácil- señaló la rubia, que al igual que la agente estaba sin sus tacones y las piedras del camino que iba desde la casa hasta la salida de la finca se incrustaban en su pie.

- ¡hey! Hay alguien allí?- Lisbon tiró a Sophie detrás de un arbusto mientras un segundo guardia se acercaba con una linterna.

- ¿ahora que hacemos?- susurró Lisbon.

- lo tengo todo bajo control- aseguró Sophie, el guardia estaba cada vez más cerca, Lisbon podía verle el cabello y parte de la frente, estaba convencida que era el fin cuando de repente Sophie le agarró del sombrero y la atrajo hacía si, cuando se dio cuenta sus labios estaban sobre los de ella.

El guardia pareció verlo y se alejó de allí pensando que eran invitados y no las dos mujeres que se le habían escapado, después de todo, no tenían pinta de ser lesbianas.


Jane estaba apoyado en el carro ya comenzaba a aburrirse cuando las dos mujeres que esperaba aparecieron en medio de la oscuridad.

- ¿Por qué demoraron tanto? ¿y de donde sacaron los disfraces?- preguntó Jane, Lisbon siguió de largo ignorándolo, se quitó bruscamente el abrigo y el gorro y los metió en el asiento trasero del carro.

- no ha sido una buena noche para ella- dijo Sophie quien parecía más divertida.

- ¿Qué ha pasado?

- unos guardias nos perseguían así que se me ocurrió…

- prometimos que no se lo íbamos a contar a nadie- saltó Lisbon alarmada.

- ¿contar que?- preguntó el rubio muriéndose de la curiosidad.

- no es gran cosa- repuso Sophie- no te amargues la vida por eso, hasta estuvo bastante bien-

- ¿Qué estuvo bastante bien?- pregunto Jane que ya no sabía que mas hacer para que le contaran.

- pues que Lisbon y yo…- dijo Sophie bajo la mirada fulminante de Lisbon- yo y Lisbon...-

- nos besamos!- vociferó la agente - ¿contento?

- el cielo no se cayó ni el infierno se congeló – añadió Sophie.

- no lo puedo creer- dijo Jane- ¿y yo me lo perdí? La vida no es justa definitivamente-

- eres… eres… - Lisbon parecía a punto de estallar- me tienes enojada! – dijo señalando a Jane.

- ¿Cuándo no?- dijo con tono de broma.

- ¿sabes todo lo que he pasado esta noche?

- tómalo como una nueva experiencia Lisbon- dijo Jane.

- cierto- dijo ella con tono irónico- es una nueva experiencia, además te puedo asegurar que ella besa muy bien… espera un momento YA TU LA BESASTE!

Jane quedó momentáneamente desubicado, observó a la rubia y luego a la agente.

- así que lo sabes- dijo al fin.

- claro que lo se!-

- ¿es eso lo que te ha molestado todo este tiempo?

- no te creas la gran cosa, eso no me molesta para nada, después de lo de esta noche estoy completamente convencida de que hacen una hermosa pareja, los dos están completamente locos son el uno para el otro- dicho esto les dio la espalda y empezó a caminar buscando algún taxi.

- Lisbon, te podemos llevar ¿y que pasa con el caso? ¿lo vas a dejar así como así?-

-quédate con el caso! Con los $5.000 y con Sophie ya no me importa-

- creo que si está molesta por lo del beso- susurró Sophie cuando ya la agente se había marchado.

- ¿por el que nos dimos o por que se dieron?-

- ¿tu que crees?

Aclaro que no voy a cambiar las tendencias sexuales de ningún personaje, lo de Sophie y Lisbon se me ocurrió viendo un capitulo de friends donde Monica y Rachel tienen que besarse para recuperar su apartamento, y me pareció muy gracioso así que por que no poner algo así en mi fic? Al principio pensé en Van Pelt en vez de Sophie pero deseché la idea, con Sophie me pareció mucho más gracioso.

ojalá y les haya gustado y espero sus comentarios ;) cuidense.