Capitulo 2

Nix mira atentamente a todos en la habitación, Saga y Kanon se hallaban a ambos lados de la entrada, junto a ellos Aioria luciendo algo confundido, Shaka estaba a unos pasos de Dohko,la amazona no recordaba haber visto tantos caballeros en aquel templo.

-¿No puedes posponer la reunión hasta mañana?-Dice Dohko.

-Eres el patriarca Dohko, tu presencia es imprescindible en la reunión, no deberías de poner tantos pretextos-Responde Milo, rápidamente el ambiente del lugar se tornaba hostil.

-¿Las amazonas no tienen que ir?-Pregunta Nix.

-No, las amazonas se quedan en los templos,-Dice Milo en un tono áspero, sin mirar siquiera a la amazona.

-Disculpen-interrumpe Aioria-Ya que hablan de amazonas…. ¿Alguien sabe donde esta Soun?-

-¿Perdiste a tu amazona? Eso solo te pasa a ti Aioria- Comenta Kanon.

-Yo no la perdí, simplemente no se donde esta-Dice Aioria

-A eso se le lama "Perder" es cuando no sabes en donde esta algo-Responde Saga, lo que provoca risotadas de parte de su gemelo, incluso Dohko se ríe, había que admitir que Los gemelos tenían un don para el humor, con eso la hostilidad desapareció por completo.

-Creo que nos hemos desviado del tema-Dice Milo con una leve sonrisa.

- Bien, iré-Dice Dohko aun riendo y unos segundos después uno tras otro los caballeros salieron lentamente de allí dirigiéndose hacia la sala del patriarca, Nix se recuesta en el sofá a la espera de que Dohko regresara pero el cansancio vence a la amazona y se queda allí dormida.

En la mañana fue despertada por un suave rayo de sol sobre su rostro, se levanta aun algo adormilada y se da cuenta de que aun esta en el sofá, al parecer Dohko no había llegado aun, sale del templo y comienza a caminar hacia la morada de Escorpión, minutos después en la mitad de las escalinatas que unían los dos templos, vio a Anthea, la discípula de Milo.

-¿Has visto a Dohko?-Pregunta rápidamente.

-¿Has visto a Milo?-Dice Anthea exactamente al mismo tiempo que Nix.

Parece que nuestros maestros andan desaparecidos-Continuo esta sonriendo.

-¿Crees que sigan en la sala del patriarca?-

-¿En la dichosa reunión? no lo se…pero…hay una manera de averiguarlo-Dice con un centelleo de malicia en los ojos.

-Conozco esa mirada Anthea y no creo que sea buena idea ir hasta allá, no están permitidas las amazonas en la reunión, ¿No te dijeron?-

-Claro que si, Milo me lo dijo unas 500 veces anoche, pero no me dijo el motivo-Responde mientras comienzan a caminar hacia el templo de Escorpión-Andaba muy misterioso ayer, hasta parecía perturbado por algo-

-No se…no me siento muy bien con todo este asunto-dice Nix a su compañera, la cual sonríe y dice:

-Te preocupas demasiado, ya veras que no es nada importante-

Entraron al templo de Milo donde las esperaba una figura femenina alta, de radiantes cabellos dorados y ojos azules como el cielo, sus brazos se hallaban cruzados sobre su pecho y en su rostro normalmente sereno había ahora un gesto de intranquilidad.

-¿Que haces aquí Sora? yo creía que andabas meditando como siempre-Dice Anthea sentándose despreocupadamente en la entrada del templo, Nix se acerca a Sora y antes de que pueda preguntarle algo esta dice:

-Tengo un mal presentimiento-

-Lo se, yo me siento igual-Responde la amazona de libra-Vez Anthea no soy solo yo, hay algo raro en todo esto-

-Ashh, dejen de preocuparse tanto, siéntense relájense un momento…aunque…-se levanta del suelo y se acerca a las dos amazonas-que les parece si vamos a la sala del patriarca, así podríamos comprobar que no es nada espantoso-

-No es mala idea-Dice Sora, y antes de que la amazona de Libra pudiera negarse se hallaban subiendo las escaleras para llegar hasta la sala del patriarca, en el camino se encontraron con Gina de Acuario quien se les unió inmediatamente, momentos después llegaron a su destino, los aposentos del patriarca, generalmente allí debía vivir el sumo sacerdote del santuario titulo que ahora le pertenecía a Dohko pero el dejo muy claro que no se iba a mover de su templo así que ahora ese lugar se reservaba para reuniones o eventos especiales, aunque la gran parte del tiempo se hallaba abandonado.

Las 4 jóvenes se acercan silenciosamente a la entrada de la sala, abren la puerta con cuidado y Gina se encarga de asomar su cabeza lentamente al interior de la habitación.

-No hay nadie-Dice a las otras amazonas.

-¿Estas segura?-Pregunta Sora.

-Totalmente-Responde Gina-No hay ni un alma-

-Tal vez estén mas adelante en el santuario de Athena-Sugirió Nix-¿Vamos?-

Dicho esto las amazonas entraron lentamente a la sala, sus botas metálicas contra el mármol del suelo resonaban en el espacioso lugar.

-¿Cuando fue la ultima vez que estuvimos aquí?-Pregunto Anthea a Gina.

-Creo que fue para el cumpleaños de Shaka-Responde esta.

-Shhh, no hablen tan fuerte, nos van a descubrir- las sermonea Nix

De nuevo es Gina la que asoma su cabeza por la puerta, esta vez en dirección al santuario de Athena, pero no ve nada.

-¿No hay nadie?-Dice Anthea-Déjame ver-continua empujando a Gina apartándola varios pasos de la puerta, y en lugar de asomar solo la cabeza, cruza la puerta con todo su cuerpo perdiéndose de la vista de las chicas, las amazonas que aun se hallaban dentro de la gran sala esperan a que Anthea entre nuevamente, y segundos después lo hace, acompañada de Mu.

-¿Que hacen aquí?-Pregunta el Muense a las amazonas.

-Estábamos buscando a nuestros maestros-Responde Sora.

-Pues ya se deben de haber dado cuenta de que no están aquí-Dice Mu con una sonrisa-Por ahora solo estamos Aldebarán y yo en el santuario-

Las chicas se miraron entre si, era muy raro que los caballeros salieran así, generalmente solo salían uno o dos, a veces acompañados de sus amazonas, esta situación solo hizo que se preocuparan aun mas, menos Anthea que claramente nunca se preocupaba por nada