bueno aquí esta la continuación, aunque nadie a leído al historia quiero seguirla, es una historia muy importante y es muy buena así que nada la seguiré.
sigo diciendo la trama es muy confusa asi que hay que tener encenta las separaciones
pov yan: cuando están grandes y lo narra el personaje que cree.
pasado: es desde los 12 años y la llegada.
también en algunos flasback aparece la historia de ella cuando estaba pequeña y como empezó todo.:P
Cap. 2 el regreso.
…..XoXoXoXoXoXoXo…pasado…XoXoXoXo….
Pov natico
El sol ya estaba comenzando a salir, el cielo estaba despejado dando paso a un magnifico día de verano, muy pocas gente transitaba las movidas calles de konoha, y hasta esos momentos los aldeanos comenzaban a despertar para dar paso a un ajetreado día muy común para las personas.
Se podía distinguir que la puerta principal del la aldea está abierta de par en par, como se mantiene casi a diario, a su lado se encontraba la portería siendo atendida por dos chunnins semi dormidos y con la baba escurriendo por todo sus rostro, una imagen muy graciosa para cualquiera que la contemplara, pero en esta ocasión había una excepción.
Desde el bosque se dibujaba una silueta, era pequeña y esbelta, no se distinguía bien pero con cada paso que daba se podía ir reconociendo.
Desde lo lejos se podía apreciar que era un niño, no se distinguía bien el sexo puesto que tenia la cabellera tapada con una capucha impidiendo que se distinguiera también su rostro. Estaba a punto de atravesar el gran umbral de la puerta cuando de un momento a otro aparecieron dos personas frente suyo. Eran los dos vigilantes que al parecer no se encontraban del todo dormidos…
-¿eeii... Niño te has perdido?- pregunto uno de los guardias, tenía el cabello castaño el cual tapaba la parte derecha de su cara.
-izumo observa bien, no vez que no es un niño… es una niña ¡- susurro bajito su acompañante para que solo su amigo le oyera.
-¿Eh?- izumo agudizo su vista y pudo ver que debajo de esa capucha se escurrían largos cabellos azabaches, dando a entender que el pequero, era más bien una pequeña- creo que tienes razón kotetsu-
-si vez y después dicen que yo soy el despistado- sonrió de forma altanera tomándose la nariz donde llevaba un vendaje.
-y bien niña, ¿qué te pasa?, ¿donde están tus padres?- interrogo de nuevo el castaño viendo que la niña no daba indicios de pronunciar nada.
En esos momentos aparecen un par de ninjas, estos tenían un uniforme muy particular, puesto que una máscara con forma de animales cubrían sus rostros. Definitivamente eran unos ambu de elite.
-izumo aquí están los expedientes que necesita el tercer hokage –hablo uno de los ambu, solo que este tenía el cabello largo de un color morado. Mientras que la ambu hablaba con los chinnins, el otro ambu que acompañaba a la joven se tomo la libertad de analizar a la pequeña que estaba frente suyo la cual le llamo la atención, aprovechando el tener una máscara para mayor facilidad al observarla.
-"pero esta ciniquilla que hará por estos lados y mas a esta hora"- pensó el joven observando de arriba abajo a la niña, esta tenía un saco con el cierre abierto de color negro del cual salía la capucha que cubría el rostro de la niña, y bajo este llevaba una camisa de igual color sin ninguna figura o estampado, llevaba también una pantalón largo también negro, y unas botas ninjas negras. No tenia esquipo ninja ni banda o insignia de reconocimiento visible. – "pero qué diablos…"- el ambu se percato de que algo sobre salía de la espalda de la pequeña, era un mango delgado y refinado, –"que hace una niña con una… catana"- el arma era poco visible y tenía un grabado muy bien elaborado en tonalidades rojas, azules y negras, y tenía una cinta amarrada a una parte del mismo, un arma muy valiosa y hermosa en manos de una niña, ahora que lo notaba, ella no era una niña, era más bien una joven…de unos aproximados 12 años, por su estatura y desarrollo físico, pero aun así era pequeña para él.- "pero que padres pueden permitir que su hija ande con un arma tan peli…"- lo pensamientos del ninja se detuvieron bruscamente al percatarse de algo que muy bobamente había pasado por alto… un collar.
…XoXoXoXoXoXoXoXoXoXoXoXo..presente..….
Pov yan
Mi familia era una común; padres, hijos, y familiares extras, ya sean tíos abuelos y demás. El problema era que en nuestro núcleo familiar hubo una pequeña alteración.
No solo está el hecho de que fuésemos mitad y mitad, es decir mitad sangre de una aldea y mitad de otra, sino que también la mescla de genes provoco que mi hermana y yo naciésemos al mismo tiempo, algo común ahora pero que en mis tiempos era poco visto, y más si somos gemelas idénticas. Por ellos se tomaron medidas, no sé si se puede decir drásticas, más bien medidas muy poco convencionales.
XoXoXoXoXoXoXoXoXoXoXoX…flasback….XoXoXoXoXoXoXoXoXoXoXoXo
-¡HERMANO!-
Se oyó un grito por toda la casa, aunque fuese tan fuerte la voz era muy suave y cantarina.
Todos voltearon hacia donde provenía el dichoso grito, y observaron como una niña de cinco años que vestía de negro, corría a una velocidad prudente y paraba frente al grupo de personas.
Había un hombre de unos aproximados 40 años de edad, de cabellos azabache y ojos negros ónix con porte serio y autoritario, pero que mostraba un rostro pasible y sereno, solo que en estos momentos mostraba una pequeña sonrisa al contemplar a la pequeña que corría agitada hacia ellos. Entre sus brazos se encontraba una mujer de unos 35 años de edad, de cabellera castaño oscuro y ojos celestes brillantes, mostraba una sonrisa radiante al contemplar, al igual que su esposo, a la pequeña respirando entrecortadamente después de tan larga corrida.
En la instancia también se observaba un joven de unos 19 años de edad, de cabello negro azulado revuelto como de costumbre, y ojos castaños y rasgados hacia arriba, y el protector de la hoja cubría completamente su frente. Sus ojos que con anterioridad mostraban rastros de tristeza, ahora mostraban ternura y alegría, el también presencia la escena que montaba la pequeña.
-hermana¡ llegaste a tiempo, ya shisui-nisan se marcha- una niña que parecía una replica exacta de la niña de negro, solo que esta bestia de blanco, se encontraba corriendo al encuentro con su hermana mayor, por tan solo unos minutos de diferencia, y señalaba al joven que anteriormente la tenia cargada en brazos.
-si lo siento karu-chan es que… me entretuve en el camino- dijo bajando la mirada sin ver al joven de ojos negros que tenia frente suyo, que además la superaba por unos muchos centímetros- lo siento nisan, no me quería tardar, es que…- y fue interrumpida por unos fuertes brazos que la rodearon y la alzaron del suelo.
Era su hermano mayor quien la abrazo para demostrarle el cariño y el agradecimiento por estar en ese momento con el- al contrario, lo siento hermanita, pero esta vez no te puedo llevar es muy peligroso y no me perdonaría si te llegara y te pasara algo, por favor perdóname- pronuncio el joven suavemente al oído de la pequeña mientras mantenía los ojos serrados a la espera de una reacción de la pequeña.
Al principio la niña se sobresalto por el acto realizado por el joven, pero al oír lo que él decía vinieron su mente los recuerdos del niño con que horas antes se había encontrado "pero sabes hay una cosa que siempre me alegra… es que sé que mi hermano me quiere, y yo también lo quiero mucho, y sé que todo ese trabajo y esfuerzo que hace lo hace por mí, porque yo esté bien y porque mi oka-san y mi oto-san también. Además si yo tuviera un hermano menor daría todo de mí para que mi hermano estuviera tan bien como lo estoy yo ahorita" - tranquilo nisan entiendo perfectamente, se que tienes mucho trabajo y responsabilidades, y sé que todo es para que karu-chan, oka-san, oto-san, y el resto de la aldea este bien, no te preocupes otro día será- dijo mirándolo a la cara con una gran sonrisa en el rostro.
El joven azabache tenia lo ojos como platos, era la primera vez que oía a su hermanita tan madura, y eso le agradaba, aunque sus dos hermanas eran físicamente iguales, emocionalmente eran completamente distintas, karu era más alegre y expresiva e impulsiva, mientras que ella era más serena y pensaba un poco mas con cabeza fría, aun así no dejaba atrás esa sonrisa angelical que le encantaba verles.
-veo que están creciendo, y muy rápido para mi gusto- dijo el joven un una cara de pocos amigos a darse cuenta que sus hermanitas muy pronto serán unas hermosas mujercitas, y muchos hombres estarán detrás de ellas, -"será mejor que tengan un muy buen plan dental para cuando los encuentre"- pensó esbozando una sonrisa maquiavélica, pero rápidamente la cambio y observo a su hermanita con ternura – pero me agrada que estés madurando y seas tan comprensiva, gracias Imōto (hermana menor) –
-la verdad fue que me ayudaron un poco, pero de nada nisan jejejje- dijo rascándose la cabeza de forma nerviosa y luego saco la lengua de forma juguetona.
-"por más madura que en ocasiones se muestre, siempre será una niña" - fue el pensamiento de los padre quienes contemplaban atentos y orgullosos el amor que había entre sus hijos, cosa que los hacía enteramente felices.
-bueno y yo que estoy pintada en la pared- dijo haciendo un gracioso puchero la otra niña presente que se encontraba al pie de los adultos también viendo a sus hermanos muy atenta.
-claro que no pequeña, ven- indico su hermano, cosa que la niña cumplió rápidamente y se acerco al joven que con la mano libre también cargo. -Uds. son mis hermanitas y las quiero demasiado, nunca se les olvide.-
-¡claro que no nisan! .dijeron las dos al uníoslo y luego se abrazaron fuertemente los tres.
-ahora les tengo una sorpresa- dijo el joven quien cuidadosamente las depositaba en el suelo- saben, o yo ya estoy viejo, o ustedes están muy grandes y pesan bastante- dijo de manera juguetona intentando molestar a sus hermanas, quienes rojas golpearon a su hermano en los hombros con todas sus fuerzas haciendo un mohín que se veía muy gracioso- oigan sí que pegan duro- dijo el joven con cascaditas que salina de sus ojos haciendo un puchero.
-"ya se estaban tardando"- pensaron los adultos con una gotita en sus cabezas.
-y bien cuál es la sorpresa nisan-orokana(tonto)- indico la azabache de blanco.
-ei, no me digas así- hizo nuevamente otro puchero, pero rápidamente lo borro al recordar el regalo. De su bolsillo trasero saco una cajita forrada en ceda gris se notaba que era muy valiosa- estos los diseñe especialmente para ustedes- indico abriendo la cajita, dentro habían dos cadenitas de plata, de las cuales colgaban unos dijes, uno era una especie de coma blanca y en la parte más ancha tenía un punto negro, esta coma estaba hacia abajo, mientras que el otro dije era completamente al revés, era una coma negra y tenía un punto blanco en la parte más ancha, este indicaba hacia arriba- estos son el yin y el yang, estos símbolos son muy conocidos en nuestra historia, describe las dos fuerzas fundamentales aparentemente opuestas y complementarias, que se encuentran en todas las cosas. En todo se sigue este patrón: luz/oscuridad, sonido/silencio, calor/frío, movimiento/quietud, vida/muerte, mente/cuerpo, masculino/femenino, etc. El yin es el principio femenino, la tierra, la oscuridad, la pasividad y la absorción. El yang es el principio masculino, el cielo, la luz, la actividad y la penetración.- dijo de forma seria y serena intentando de que sus hermanas entendieran, hizo una pausa para que pudieran asimilar la información recibida y luego prosiguió- en la vida tenemos siempre a alguien quien nos complemente, alguien que es completamente diferente pero que a la vez es muy parecido-las dos niñas se miraron entre si y asintieron dando a entender de que habían captado la información- exacto ustedes dos son sus propios complementos, pueden que por fuera sean completamente iguales pero por dentro...- les toca el pecho con las manos- son completamente diferentes y aun así se complementan excelentemente.
-yo soy como el yin, soy oscura y más calmada, y karu-chan es como el yang, es alegre y activa - dijo se forma seria mirando atentamente los dijes que tenia al frente.
-si las dos son iguales pero diferentes, y juntas son poderosas, si las dos trabajan en equipo y se vuelven una sola no abra nadie que pueda vencerlas, las dos son como estos dijes- dijo retirándolos de la caja- separadas son dos bonitos dijes llamativos, pero juntos...- dijo uniendo las dos partes las cuales encajaban perfectamente- es aun más hermoso y llamativo, y se ve completo y fuerte-
Las dos niñas sonrieron alegremente, se tomaron de la mano- siii las dos somos muy fuertes¡- dijeron de forma cantarina riendo abiertamente.
Los demás presentes rieron tiernamente al ver a las dos pequeñas tan entusiasmadas, y los padres le dirigieron una mirada de agradecimiento a su hijo mayor, quien la intercepto de inmediato y solo ríos igual a ellos, se sentían aliviados de ver como las niñas se querían tanto y sabían que serian inseparables.
El joven les coloco el dije correspondiente según el color de cada una. Pero después de un momento la de negro volvió a hablar.
-los símbolos tienen una parte del otro ¿no?- pregunto a lo cual su hermano asintió- entonces porque no hacemos esto- dijo retirándose nuevamente el dije.
Su hermana, quien entendió al instante lo que la mayor quería hacer, también se quito el dije sonriendo alegremente.-que buena idea hermana¡-
Los grandes sin entender muy bien prestaron atención a lo que estaba haciendo. Las dos niñas intercambiaron los dijes y ya con el otro en la mano se los colocaron nuevamente en el cuello.
-si los símbolos tiene una parte del otro, pues nosotras también tendremos una parte de la otra- dijo la de negro señalando el dije blanco que resaltaba sobre su ropa.
-si ahora te diré "YANG" hermana como el dije que tienes, así no solo será un collar sino también tu nombre será como yo- dijo la niña de blanco teniendo en sus manos el dije negro que colgaba de su cuello.
-y yo te diré YIN, como yo, y te prometo que te protegeré sobre todas las cosas, no solo por que seas mi complemento sino porque siempre serás mi hermana menor a la que quiero mucho- dijo la de negro seguido de un abrazo con su hermana- gracias shisui-nisan, eres el mejor¡- dijeron mientras corrían a abrazar a su hermano quien las esperaba con los brazos abiertos.
-así que yin y yang, al parecer me tendré que acostumbrar a sus nuevos nombres- dijo el mayor de todos de forma alegre, mientras estrechabas mas a la mujer que tenían en brazos.
- si por lo que veo estas niñas serán muy conocidas con sus nuevos apodos- sonrió la mujer mientras jalaba a su marido para unirse al abrazo de sus hijos.
…..XoXoXoXoXoXoXoXoXoXoXoXoXoX fin del flashback XoXoXoXoXoXoXOo…
POV YAN
Lástima que no soy buena para cumplir promesas, y no fui lo suficientemente fuerte para protegerla, o tal vez lo fui demasiado, en verdad no se qué pensar.
Lo que si tengo claro es que mi madre siempre fue muy persuasiva y supo que desde ese momento donde nacieron el yin y el yang, nació también una nueva historia, la cual hasta ahora no ha llegado a su fin.
