Disculpen la tardanza, pero... no me pondré a explicar por qué, porque pierdo tiempo Y porque me pondría a soltar muchas expresiones mías, que, estoy 100% segura, nadie entenderá. Ahora disfruten.

Disclaimer: Victorious no me pertenence.


-¿Bromeas verdad? –Pregunto, esperando a que sea así.

-No.

Cierro los ojos y respiro. No. ¿Por qué no pudo ser un sí? ¿Un: 'Sí Jade, estoy bromeando'? ¿No verdad? Es un: 'No Jade, jodimos'. Creí que ya no molestarían más. Pero no. Ahí están jode y jode y se aferran a uno como garrapatas. Bien, calmada.

-¿Y en dónde están exactamente? –Pregunto, arqueando una ceja con esperanza que diga algo similar a: 'lejos, muy, muy, lejos'.

-¡No sé! Yo los ví cuando iba a mi casillero y... me metí aquí rápidamente, y cuando pasaste te metí aquí pero eso ya lo sabes –Me explica Vega.

-De acuerdo. Necesitamos un plan. Uno... que no tenga muchos problemas para funcionar –Digo, mi vista gacha mientras busco por mi mente que pueda funcionar–. ¿No podemos ir simplemente a clases?

-No sé si sigan ahí afuera –Me contesta Vega, dando una hojeada a la puerta.

-Sólo hay una manera de descubrirlo –Digo, tomando un paso hacia delante y poniendo mi mano sobre la perilla.

-¡No lo hagas Jade!

-Si no— De acuerdo, esto ya se está poniendo rídiculo. ¡Vamos Vega! ¡Son dos hombres! Podemos con ellos. Hemos podido con otros, ¿no? –Asiente– Entonces vamos. Iremos, les diremos que NO queremos algo con ellos e igual lo que sea que nos falte decir para alejarlos de nosotras. ¿Entendido? –Asiente nuevamente.

Respiro un poco antes de abrir la puerta. No hay nadie, no están ellos.

-No están Vega, vamos a clases –Le digo, esperando a que salga del cuerto del conserje. Comenzamos a caminar a nuestra siguiente clase entre los vacíos pasillos, pues hace ya un rato que sonó la campana–. ¿Sabes que pudimos huír por la biblioteca? –Vega pronuncia 'Oh', sus labios levemente separados. Claramente no le pasó eso por la mente– Bien, hasta luego.

-Hasta luego –Se despide con un ademán y tomamos diferentes caminos a nuestras diferentes clases.


Me encuentro sentada levemente inclinada hacia delante, mis piernas cruzadas y mi codo apoyada en la de arriba, mi mano cubriendo mi rostro ante la frustración, desesperación, irritación, incredulidad y bochorno que siento. ¡Creí que ya se habrían ido! ¡AHHH!

-¿Entonces, Jade, Tori? ¿Qué hacen estos jóvenes aquí? –Pregunta Sikowitz. Puedo sentir la mirada de todos clavadas en mí. Y sólo quiero gritarles un: ¡MIREN A OTRO LADO TONTOS!

-Ellos... –Comienza Vega, mirándome a mí y luego a ellos.

Suspiro y alzo el rostro, dispuesta a explicar la situación al ver que Vega no es capáz de hacerlo. Bien... ¿por dónde empezar exactamente? Hay tantos lugares por los cuales podría empezar. Ah, ya.

-Mira Sikowitz, después de que te fueras, pasó un tiempo y estos dos... sujetos aquí presentes –Digo, señalándoles y dándoles una breve hojeada antes de fijar mi vista en el profesor nuevamente–, llegaron de la nada cuando Vega y yo intentabamos tener una 'buena cita' y estos... dos sujetos comenzaron a hablar estúpideces y a intentar conseguir una cita con nosotras dos y—

-¿Y aceptaron? –Pregunta interrumpiéndonos.

-¡No!

-¡Por supuesto que no! Preferiría ir con Jade a que con ellos –Dice Vega, señalándome a mi cuando me nombró y a los dos chicos cuando igual lo hace.

-En ese caso no tengo problema con que estos dos jóvenes les sigan a todos lados –Disculpa, ¿qué? Está bromeando verdad. Tiene que, no puede decirlo de verdad–. Tori, Jade, hoy tendrán una cita con estos dos jóvenes de aquí.

-¡Whoa! ¡Alto ahí! –Exclamo, levantándome de mi lugar rápidamente, al igual como hizo Vega, igualmente alarmada ante aquellas noticias– Nosotras dos –Agito mi dedo, señalándome a mi y a Vega–, en definitiva NO iremos con ellos –Sikowitz se cruza de brazos y toma un respiro, haciendo una mueca que indicaba estaba pensando en algo.

-A menos que ustedes dos no quieran un—

-¡AH! ¿Enserio? –Iba en serio respecto a eso de la cita– De acuerdo –Ruedo los ojos, tomando nuevamente asiento en la silla tras mío–. Bien, sólo diles que se vallan de aquí, no les quiero cercas en clases por lo menos –Digo, irritada ante la presencia de aquellos dos tontos aquí.

-Jóvenes, tomen asiento y guarden silencio en la clase -¡Nah! Le digo que los saque y en vez de eso les dice él a ellos que se queden.

Ambos se sonrién y chocan manos antes de tomar una silla vacía y sentarse al lado nuestro, muy, muy cercas nuestro. Quería patearlo, tirarlo de la silla como he hecho varias veces con Vega, sólo que, esta vez, con verdaderas ganas de hacerle daño. Por mí que Vega y el otro tipo hagan lo que sea, pero que a mí me dejen en paz, tanto por su bien físico como mental, aunque mental, ¿qué podría yo dañar? Ya me mostraron que no tienen un cerebro muy funcional. Pero esque nunca me había topado con un sujeto así de insoportable. Usualmente bastaba darles una mirada o una frase para que me dejaran en paz. No, estos dos ni con una canción, oraciones, argumentos, repetitivos y frecuentes 'NO', señales de que NO queremos algo con ellos, practicamenete les hacemos señales de humo y no captarían, ni con señales de humo, señas, diferente idioma, nada. NA-DA. Son tan jodidamente insoportables. Y lo que más deseo hacer es enseñarles, demostrarles, decirles, aclararles, lo que sea, pero que entiendan que NO, NO y repito: NO quiero nada con ellos.

Intercambio una mirada con Vega, y tuerso mis labios ligeramente, diciéndole que también siento la misma desesperación, frustración e indignación que ella. ¿Pero qué se le va a hacer? Por otro lado, Sikowitz tiene que parar con sus amenazas de reprobarnos en el semestre. Es odioso, y pienso reclamarle por éso. Además, la obra ya pasó y por lo tanto esos dos tontos igual debieron haber pasado, nuevamente, no.

La clase pasa sin muchos problemas, sólo claro, la insistente mirada del tipo al lado mío. Era incómodo. Y era mucho más incómodo y molesto el hecho de que no podía soltarle un golpe cada que sentía como su mirada se desviaba un poco de vez en vez. Dios, eso fue probablemente lo más insoportable. Sí, usualmente sus ojos estaban fijos en mi rostro, pero no me hacen tonta a mí, no, sé perfectamente que sus ojos también se clavaron en mis pechos una que otra vez. Sé bien que no soy la más discreta respecto a mis pechos, no los oculto mucho, pero eso no da derecho al tipo a verlos. Son míos, y sólo míos, así que, deja de verlos.

Carraspeo, diciéndole que pare de ver mis pechos, y espero eso haga o enserio le doy un buen golpe, no bromeo. Yo misma estoy sorprendida de cómo es que he logrado soportar sus miradas en estos minutos ya pasados, pero no soportaré más. Ah, ah. Otra vez que sus ojos se desvíen a mis pechos, le suelto el golpe sin titubearlo. Veo por el rabillo del ojo que sonrie coquetamente —si esque puede uno considerar esa sonrisa así, porque seriamente, ¿qué tipo de sonrisa 'coqueta' es así? Demonios, que yo puedo hacerlo mejor, y no lo digo por tener un enorme ego, sólo digo la verdad— y da una rápida hojeada a Vega y a su amigo, para después volver a fijar sus ojos en mi rostro. Bien, así me gusta, porque juro por todo lo que quieras perdedor, que si das otra mirada (por más breve y rápida que sea) a mis pechos, y te rompo el oscico.

Para mi suerte, no pasa mucho cuando la campana se hace escuchar, causando que casi todos se levanten de sus lugares para retirarse.

-Sikowitz –Le llamo, antes de que pueda dar un paso fuera de este salón, pues sé que si así sucede, no tendré ya oportunidad de tener una conversación decente con él, sólo un pequeño intercambio de palabras.

-¿Sí, Jade? –Veo como Tori—¡Vega! Y los dos tontos aún siguen en el salón, esperándome. Dios, ¿un momento de privacidad por favor?

-Ustedes dos chicos pueden esperarnos afuera un ratito, ¿por favor? –Pregunto con una sonrisa y tono suave forzado.

-Claro –Mantuve esa sonrisa hasta que se fueron, borrándola al instante una vez la puerta se hubo cerrado.

-Ahora explícame por qué hiciste eso –Demando, mi tono mostrando cuan molesta me tiene su decisión de ponernos a Vega y a mí en una cita con esos dos tontos.

-¿Hacer qué? –Pregunta, totalmente ajeno a algo que bien debería saber.

-¡Ponerme en una cita con esos tontos! –Siseo, con la precaución de tener el tono de voz lo suficientemente bajo como para que los dos de afuera no me escuchen.

-Oh, eso.

-Sí, eso.

-Bueno, ustedes dos chicas ocupan tener una mejor relación. Y si esos dos chicos lo lograron, ¿por qué no aprovechar un poco más la oportunidad? –Entrecerré mis ojos, mostrando mis dientes. Tenía que estar bromeando, ¿No es así?

-Y para eso nos amenazas con reprovarnos en el semestre? –Pregunto, moviendo lentamente mi cabeza de izquierda a derecha.

-Pues... ¡Adiós chicas! –Grita, dándose a la fuga por la ventana.

-¡SIKOWITZ! –Corro a la ventana, asomando mi cabeza para ver como mi profesor se aleja apresuradamente– ¡Ugh! No puedo creerlo –Miro a Vega, quien retrocede ante mi mirada–. Vámonos de aquí –Digo una vez ya más calmada. No quiero asustar a la pobre, claro, amo hacer éso, pero no estoy de humor en estos momentos y ella es la única que entiende por lo que estoy pasando ahorita, ya que ella también está forzada a salir con un chico que no es de su agrado. Pffft. Jamás creí decir tantos 'No' en un solo día, o en una sóla oración u expresión.

-Pero ellos—

-Saldremos por la otra puerta, o bien, por la ventana. Piensa –Asiente, dando una última mirada a la puerta antes de seguirme en mi huida por la ventana.

Rayos. ¿Estoy huyendo de unos perdedores? Habrá que ver qué funciona de manera que esos tontos nos dejen en paz de una vez. Tengo que buscar incansablemente que funciona para alejarlos, me desesperan.

-De acuerdo Vega, ¿ideas para sacarnos a ésos dos de encima? –Pregunto, mirándola unos segundos para después regresar mi vista al frente.

-La verdad que no lo sé. ¡OH! –Para abruptamente, tomándome de los brazos y mirándome con una enorme sonrisa plasmada en su rostro.

-Dime la idea –Presiono, muero por escucharla.

-Podríamos, ya sabes, presentarles a Trina –Una leve sonrisa se forma en mis labios. Sí, ¿quién rayos soportaría a su hermana?– ¡Vamos por ella! –Me toma de la mano y me arrastra a dónde sea que sea, en busca de su latosa y molesta hermana.


-¿Y? –Pregunta Tori—¡Vega! Esperanzada de que su hermana haya logrado algo con esos dos tontos.

-Nada –Dice alzando los hombros.

-¿C-Cómo que nada? –Tartamudea Vega, frunciendo el ceño.

-Nah, esos dos están MUY enamorados de ustedes dos. ¿Por qué no les dan una oportunidad? –Bufo con ironía.

-¿Una oportunidad, dices? A ver Trina –Llevo mi mano a mi boca, pensando por unos segundos en qué decirle a la hermana de Vega aquí al lado mío–. Ya. Esos dos son unos tontos, impulsivos, ignorantes –Comienzo, ennumerando cada carácteristica con mis dedos– , nada guapos, no saben como ligarse una chica, Trina... son de todos menos algo que siquiera se acerque a alguien que consideraría digno de mirar o dirigirle la palabra.

-Así es. Jade tiene demasiada razón. Aunque yo si les dirijiría la palabra o los miraría.

-¡Duh! Es porque eres casi igual de perdedora que esos dos –Comento mordasmente.

-¡Huh! ¿Qué quieres decir con eso?

-¿Qué no quiero decir con eso?

-¡Sabes qué! ¡Saldré con ese chico y— Eww, no. Ay, Jade... no quiero salir con esos dos –Lloriquea Vega, frunciendo las cejas desesperada de que no se pueda safar de la cita tan fácilmente.

-Sí, ni yo con ustedes tres, ahora para de andar de quejosa y apresúrate a cambiarte de ropas –Le digo, cruzándome de brazos.

No puedo creer que estoy haciendo ésto. ¡No puedo creer que Sikowitz nos obligara a hacer éto! Preferiría no sé... seriamente prefiero salir con Robbie antes que con esos tipos. Me pregunto qué espectáculo me darán ahora. Y peor aún que ya no estaré vestida diferente. Ahora sí, humillación total. Esque... no sé, simplemente no me siento como para salir con alguien, digo, después de Beck nadie. No conosco a alguien que soporte mis rabietas, arranques de ira, celos, no, simplemente todos me soportan eso por miedo a que si comentan algo les arrancaré la cabeza, lo cual es muy probable. No se me viene a la mente alguien que me acepte con todo y mis 'rarezas', con mi manía a objetos punzocortantes, objetos que hagan un gran daño físico en general. A alguien que no le moleste mi manera de ser, que pese a todas las peleas que llegue a tener con esa persona, aún me ame, y oh Dios que me estoy poniendo toda detallista y sentimental, asco.

Suspiro silenciosamente y volteo por sobre mi hombro, mirando a Vega bajar las escaleras. Giré mi rostro bruscamente con un ligerísimo rubor en mis mejillas, la idea más estúpida del mundo pasándome por la cabeza. Imposible éso, no. No, simplemente no a esa idea. Bien, falta esperar a que esos dos lleguen.

-Así que... ¿ninguna otra idea que paresca tener buenos resultados? –Pregunta Vega sentándose a mi lado.

La miro rápidamente, observando sus ropas para después fingir ponerme a pensar en algo. Al igual que yo, no se vistió formalmente, después de todo, no íremos a una cita formal. Lleva una camisa color blanco con un cardigan color azul y en su regazo yace un suéter de cierre morado. Sus ya usuales jeans y unos converse azul marino.

-No... tengo idea la verdad –Sí, de hecho la tengo, pero ésa tampoco pasará.

El silencio inunda el lugar, mientras ambas esperamos a nuestras 'citas' llegue por nosotras dos. Sólo espero que esta 'cita' sea menos vergonzosa que la anterior. ¿En cuántas citas más estaré antes de que finalize el mes?

No pasa mucho tiempo cuando nuestras 'citas' llegan, haciendo sonar el claxon del auto rídiculamente fuerte. Me levanto con igual desgano que Vega, ambas caminando a paso lento hacia la puerta. Aquí vamos de nuevo.


Los tipos eran tan originales. Noten el sarcásmo que mana de esa oración. Decidieron que una cita tan perfecta como esta, merecía ser en el lugar donde nos conocimos, el lugar en donde "nos enamoramos". Sí, estamos de regrezo en Nozu.

-Entonces... ¿cómo fue que te enamoraste de mí? –Paro de beber mi bedida y la dejo en la barra, resoplando cansadamente.

-¿Cómo me enamoré de ti? –Repito lentamente, analizando la pregunta– No sé, aún no lo hago. Cuando lo haga te lo diré, lo cual será probablemente nunca.

-Oh, no importa, esperaré –Me dice sonriente, lo que provoca que mi mano vuele a mi frente, incredula ante tal ignorancia.

-Por la décima vez, no, no puedes comprarme una bebida –Rio para mis adentros al escuchar a Vega decir eso con tono desesperado. Acéptalo chico, ella no accederá a que le compres una bebida–. ¡Jade! –Le reto con la mirada a decir su queja ante el hecho de que le quitara un sushi, pero ella suspira y hunde su rostro entre sus manos.

Denlo por hecho, Vega está pasando un peor momento que yo. Al menos, aquí el señor al lado mío ya no me molesta tanto, no después de los tres golpes que le dí, uno más débil que el anterior. Pero debido al hecho de que Vega le es díficil ser toda agresiva, seguirá teniendo problemas con 'su chico'.

-Suficiente –Se levanta de su lugar, su cabeza gacha en señal de que intenta calmar su desesperación ante el asunto–. Ocupo un momento privado contigo en el baño, Jade –Alzo mis cejas, no captando el por qué de su petición, yo ya estoy cómoda–. Así que si nos disculpan, chicos. Es un asunto de mujeres –Le dice con una sonrisa, que me muestra cuan grande es su necesidad de hablarme. Ja.

Ambos chicos se sonríen, chocando sus nudillos con su usual "¡Whooo!", lo que me hace rodar los ojos. Vega me toma por la muñeca y me arrastra hacia los baños, su agarre firme ante lo que siente en estos momentos.

-No lo soporto más, Jade –Me dice, su tono con un deje de exasperación; puedo decir que está al borde de las lágrimas.

-Vega. No sé de qué te preocupas, a mí ya me está agradando mi no-cita-pero-sí-cita –Le miro duramente cuando golpea mi antebrazo, a lo que ella me dirije una mirada que me ruega coopere con ella–. ¿Qué? Creo que me está empezando a agradar.

-¿Lo estás considerando como una opción? –Pregunta, y por un segundo creí ver algo como dolor y miedo en su mirada, seguramente por el hecho de estar exagerando la situación.

-No sé. Ya está aprendiendo a no molestarme tanto, ni a desviar su mirada a donde no debe –Me encojo de hombros–. Posiblemente.

-¡Jade!

-¿Qué? Es la verdad Vega, ya no es tan irritante como en un inicio.

-¿Entonces en algún punto, si sigue así, le invitarías a salir? ¿Una cita verdadera? –Me dice, retrocediendo unos pasos.

-Hey, no hay por qué alarmarse. Sé que son unos tontos, pero un poco de tiempo y aclaraciones, seguro me consiguen un buen novio –Me mira fijamente por un momento, su entrecejo fruncido en molestia–. Mira, aún sigue siendo un dolor de cabeza, pero no es tan mala opción, sí, no es tan guapo como Beck fue y demaces, pero es lindo. Me compró una bebida –Sonrio en mi última oración, más por el hecho de conseguirme una bebida gratis que por el hecho de que él me la haya dado.

-Ay Dios, y creí que estabas en ésto conmigo –Me dice, agitando su cabeza.

-Y yo. Pero te veo a tí y al señor te compraré una bebida y puedo ver que él no es tan irritante.

-¡Jade! Pero... agh. No sé, no puedes dejarme con el señor te compraré una bebida –Una sonrisa y una leve risa corta su frase, lo que causa que cubra su boca con su mano y desvíe la mirada–. No puedes dejarme con él.

-Claro que puedo, nunca acordé contigo a ayudarte con él, si a caso llegamos a un silencioso acuerdo de huir de ellos, porque en esos instantes ambas pasamos por lo mismo –Replico, mi voz comenzando a sonar irritada, pues así estoy.

-¡Bien! Intentaré pasar un buen momento con el señor te compraré una bebida –Y con eso sale del baño a pasos largos.

Sonrio de medio lado, contenta de lo que acabo de hacer. Oh Vega. Primero enterate a qué llegarás si intentas algo con Chad antes de hacer algo por frustración, de lo cual sé, no te agradarán los resultados.

No le mentí a Vega sobre el hecho de que ya no me irritaba tanto la presencia de... se me fue de nuevo el nombre; de hecho, ya me agradaba, por lo menos ya no hablaba en ese horroroso tono de voz que me sacaba de quisio, ahora hablaba normal, calmado. Considerarlo como novio... no, no lo creo, tal vez había mínimas oportunidades, pero dudaba fuera así. Oh bien, de regreso con aquel sujeto y a ver qué más sucederá en esta 'cita'.


Bien, capítulo raro, más raro que... algo, sí, éso. Chavo me voy a dormir y a descanzar m— no, no.

Gracias por sus reviews y sus ojos y tiempo :D. Espero y este capítulo todo weird les haya gustado, si no... bueno, ya imaginen ustedes cuales serían mis palabras.