Oh rayos, ¡Mis disculpas! Según yo subí este capítulo hoy a las... ¿dos? ¿tres? No sé. Pero... ¡Agh! Tengo que dejar de hacer eso e_e. En fin.

Gracias por los reviews y... eso, disfruten :3.


Tal vez por aquello Vega se había comportado de aquella extraña y nerviosa manera aquel día. Pero me importaba una mierda justo ahorita. Digo, la tipa me dijo que llevaba ya tiempo sintiendo algo por mí. Mucho tiempo según ella. Y sí ése era el caso, ¿por qué no actuó diferente las veces pasadas? Digo, logró comportarse de manera normal y natural las veces pasadas en las que actuamos de manera... ¿amigable? ¡Qué he de saber!

Pero esque... ¡ARGH! Esto es una estúpidez. Vega me confesó que me ama, ¿y qué? Yo no la amo, así que es cuestión de decir que no le amo y que me deje en paz, y ya, se acaban los problemas.

Muerdo mi labio inferior fastidiada. ¿Por qué sigo pensando sobre el tema? O más interesante: ¡¿Por qué sigo faltando a la escuela por el simple temor de verla? ¡Es sólo Vega! Anteriormente no me importaba si le hería o no. Y hoy día no tiene que ser la escepción. No hay por qué, así que simplemente debería continuar con mi vida normal, al diablo con los sentimientos de Vega.

Pero pese a mis deseos, no puedo hacerlo así de simple. Por alguna razón desconocida no logro apartar aquellos pensamientos. Pero esque no podía dejar de darle vueltas al asunto, reflexionando en varias cosas más de una vez, siempre sacando diferentes conclusiones.

Tomo la girafa que estaba al lado mío y la presiono contra mi pecho, nuevamente, mis pensamientos yéndose de lado indebido. ¡NO!

Levanto mi vista cuando escucho la puerta abrirse junto con risas.

-Aquí tienes –Dice Cat feliz, dejando una bandeja llena de dulces en la cama.

Suelto un murmurado 'Gracias' mientras vuelvo a bajar mi vista y siento como el lado de la cama al lado mío se hunde ante el peso de Cat, quien cruza sus piernas y las cubre con sus cobijas rosas.

-Entonces –Comienza Cat, mirándome fijamente–. ¿Qué querías decirme? –Frunzo el entrecejo un poco, y presiono mis labios juntos antes de alzar el rostro para mirar a Cat.

-¿Qué te hace decir que quiero decirte algo? –Pregunto, no sintiéndome lista como para aceptar el hecho de que en efecto, algo tengo que decirle.

-Porque las únicas veces que me visitas son para quedarte a dormir y para charlar conmigo –Me dice, tomando un chocolate de entre todos los dulces, deslizándolo entre sus labios con sus dedos.

No me gusta cuando Cat está de análitica y detallista cuando no quiero que lo sea. Pero bien, de no ser que ella a veces lo es, aún seguiría con un buen de cosas que no soportaría tenerlas enbotelladas dentro mío.

-Y... –Agrega, después de unos segundos– Porque tienes unas ojeras algo notorias, porque has faltado a clases, nadie sabe, mejor dicho: nadie sabía nada de ti. Y... no sé, simplemente te desconectastes del mundo Jade –Suspiro. Ya basta de restregarme en la cara todo lo que no quiero aceptar.

-Pues sí, algo tengo que decirte –El problema es cómo decirlo sin sonar tan... no sé.

-¿Y qué es? –Pregunta, tomando a su peluche de cerdo con bigote y abrazándolo a la vez que se mecía de adelante hacia atrás.

-Es sobre Vega –La simple mención de su nombre hace que me sienta incómoda, aquel sentimiento volviendo al estómago. Lo odio. No paro de sentir eso siempre que pienso en Vega. Y me irrita el hecho de que no sé qué rayos significa eso.

¿Qué odio a Vega exesivamente y mi cuerpo me apoya? Ja, más deseara, el nombre de 'odio' a aquel sentimiento se siente incorrecto, pero siendo sincera, no se me ocurre qué rayos es el sentimiento ese raro.

-¿Me dirás por qué ha faltado igual que tú? –Iba a contestar con un 'Sí', pero puse una cara de confundida cuando analisé lo que decía Cat. ¿Vega igual faltaba?

-Ehh... no. ¿Pero como que ella igual faltó? –Pregunto, aquel sentimiento en mi estómago haciéndose más intenso.

-Sipis, ha estado faltado, o desapareciendo de la nada, o llegando a horas tardes –Lleva su dedo a su boca, pensando en algo–. Y no le importa mucho que los maestros la regañen cuando llega a mitad de la clase, tampoco que la manden a detención o con Lane. A estado actuando rara, bastante decaída –Debería sentirme bien de oír que Vega está decaída, que ha recibido regaños y detenciones, que su vida está prácticamente en desastre —O eso puedo yo deducir por la información dada por Cat—, pero nada de eso pasa. Sólo siento como mi estómago y pecho se retuercen de una manera que me causa un poco de dolor.

-Por fin algo bueno que oír después de mucho –Miento, una sonrisa maliciosa en mis labios. Cat me mira molesta, su entrecejo fruncido y su labio inferior resaltando por encima de su superior. Parecía que estaba haciendo un puchero, pero aquello era clara señal de que estaba molesta conmigo por decir eso.

-De todos modos Jadey-Jade¿Disculpa? ¿A qué viene ese sobrenombre?–. ¿Qué me querías decir de Tori? –Pregunta, borrando su expresión y sonriendo nuevamente.

-Pues, verás... –Guardo silencio un momento, buscando las palabras adecuadas para decirselo. Suspiro, ¿qué palabras adecuadas hay para decir que Vega me declaró su amor y que yo simplemente la eché de mi auto y que pienso que su amor hacia mí es estúpido y enfermizo? Bien gente, si alguien sabe, digánmelo, porque a mi parecer ninguna manera adecuada hay para expresar eso– ella... me dijo que me... amabaSuelto, sintiendo mi voz bajar de volumen con cada palabra que solté; mi mirada desviada al suelo ante el horror de decir que Vega me ama.

Siento un escalofrío recorrerme al recordar la escena. Muerdo mi labio inferior y noto que Cat no ha dicho cosa alguna.

-¿Y bien? –Pregunto, esperando su opinión sobre el tema. Ella sólo se queda mirando el rosado de sus cobijas, pensando en su respuesta.

Veo como una sonrisa de oreja a oreja aparece en su rostro y vira su vista hacia mí, su sonrisa expresando felicidad, aceptación y emoción. No comprendo el por qué de sus emociones.

-¿Qué le contestaste? –Desvio nuevamente mi vista por un breve instante.

-Que se bajara de mi auto –Respondí, comenzando a sentirme molesta conmigo misma por una desconocida razón.

Quizás el sentimiento es porque no me aproveché de la situación y no me burlé de Vega y sobre sus páteticos sentimientos hacia mí. Sonrio agriamente, no logrando sonreír como quisiese ante el pensamiento.

-¿Por qué le respondiste eso? –Pregunta Cat, sonando molesta.

-No lo sé. Supongo que la declaración me tomó por sorpresa. Sinceramente no esperé éso –Admito, sacudiendo levemente mis hombros.

Y no, no lo esperé. Creí que sería algo estúpido, como usualmente es todo lo que sale de boca de Vega. Aunque, en efecto, aquello fue estúpido, pero no es el mismo nivel de estúpido. Es distinto.

-¿Y no has hablado con ella?

-¡Pero por supuesto que no, Cat! –Exclamo enojada. ¡Pero claro que no hablaría con ella!

-¿Y por qué no? –Buena pregunta, yo también me la pregunto. ¿Por qué? No hay razón por la cual no hablarle. Es más, debería haber ido al día siguiente y decirle que no la amo, pero nunca pasó esa idea por mi mente.

-No lo sé. No quiero verla.

-¿Y la amas? –Pregunta, esperanza en su mirada. ¿Qué rayos le pasa al mundo?

-No, no la amo –Declaro con seguridad, mi entrecejo fruncido ante la pregunta tonta de mi amiga–. Pienso que su amor hacia mi es estúpido y enfermizo -Admití, mi mirada expresando cuanto repudio sentía ante la simple idea de Vega amándome.

Cat me miro con gran molestia fijamente, la misma expresión de antes de vuelta en su rostro. ¿Pero por qué estaba molesta? No comprendo el por qué.

-Jade, ella te ama –Me dice con seriedad, su tono sonando dolido.

-Si y yo pienso que su amor es estúpido y enfermizo –Repito, comenzando a irritarme ante la insistencia de Cat.

-El amor no es enfermizo o estúpido –Masculla Cat entre dientes.

Suspiro y ruedo los ojos. ¿Qué esperaba de ella? La chica es bastante sentimental y sencible respecto al tema. Debí esperar ésta reacción de ella.

-Me voy –Digo, dejando la jirafa de Cat en la cama y deslizando mis piernas hacia el lado de la cama, parándome.

Ignoro las cosas que Cat me dice, no me siento como para lidiar con ella en estos momentos sólo... quiero un poco más de tiempo a solas.


Sigo mirando fijamente la puerta frente mío, mi mirada desviándose a la perilla.

Suspiro, cambiando de pierna para apoyarme y acómodando un poco mejor mis brazos que están cruzados. ¿Toco? ¿Abro sin molestarme a hacerlo? ¿Me voy? ¿Le llamo? ¿Le dijo un mensaje? Ni idea de qué hacer. Esto no es mi estilo, o almenos, no me siento cómoda haciéndolo.

Sacudo mi cabeza. No sé por qué pensé ésto sería una buena idea. Me doy la vuelta dispuesta a irme, cuando escucho la puerta abrirse y me congelo en mi lugar. Cierro mis ojos fuertemente, presionando mis labios con fuerza. Por favor que no sea ella, por favor que no sea ella, por favor que no sea ell—

-¿Jade? -¡Oh wow! ¡Gracias por escuchar mis suplicas!

-¿Qué quieres, Vega? –Pregunté con voz fría.

-Eso te pregunto yo a ti. ¿Qué quieres? –Da una mirada por sobre su hombro y da un par de pasos, cerrando la puerta detrás suyo– Qué haces aquí para empezar.

Suspiro con disimulo y me giro para quedar cara a cara con ella, mis brazos aún cruzados. A ver Jade, dime qué te inventarás ahora. Bien, hora de pensar.

-Yo vine aquí porque... -¡Demonios! Mal momento para estar falta de excusas.

Desvio mi mirada al suelo, frunciendo mi entrecejo y con mis labios entreabiertos. ¿Qué le digo? Cierro mi boca y le dirijo una gélida mirada.

-¿A ti qué te importa que haga yo aquí? No es de tu incumbencia –Digo con agresividad y fríaldad.

Suspira y agita su cabeza, dándose la vuelta para abrir la puerta de su casa. Comienzo a sentir pánico por esa simple acción, y no tengo idea del por qué.

-V-Vega –Digo apresuradamente, esperando a que se detenga, y eso hace.

Pasa su mano por su cabello, suspirando con exasperación. Regresa en sus pasos y vuelve a cerrar la puerta.

-Escucha Jade, no me siento como para hablar contigo, así que... por favor vete y déjame tranquila, ¿de acuerdo? –Muerdo el interior de mi mejilla. ¿Por qué eso me dolió?

-¿Es cierto que... has estado faltando a clases? –Pregunto, intentando sacar conversación. ¿Por qué? No lo sé.

-Te regreso lo dicho: ¿A ti que te importa? –Oh mierda. ¿Por qué justo en estos momentos se pone a la defensiva y ofensiva?

-No me importa, es sólo que la idea de que tú faltas a clases me pone de buenas –Le digo con una sonrisa, inclinándome un poco hacia delante para resaltar más la sonrisa de burla y complacencia que he esbozado. Obviamente, estaba mintiendo, no me ponía de buenas, sino que me irritaba y fastidiaba por alguna razón.

-Bien. Sí, he estado faltando. ¿Ya? Ahora puedes irte feliz de aquí –Me dice molesta, sus ojos entrecerrándose, acentuando su molestia.

-Pero si no es todo lo que he escuchado –Digo inconcientemente, esperando burlarme más de ella ante todo lo que Cat me dijo. Vale, esa no era mi intención, era sólo mi costumbre.

-Al diablo contigo Jade, déjame en paz. Nada te he hecho –Me dice alzando su tono, ya enojada.

-No tienes idea de lo que me has hecho –Suelto sin pensarlo o de darme mi tiempo de pensar en lo que diré. Simplemente, salió.

-¿Y dime tú que te he hecho que te de las razones suficientes como para venir aquí y comenzar a decirme de cosas? –Gruñe, cerrando la puerta que había vuelto a abrir hace unos segundos con fuerza.

-...

¿Razones suficientes? ¿Para ti o para mí? Para mí me basta con que seas tú. Y me sobra con el hecho de que es tu culpa que mi estómago en estos momentos me esté matando y mi corazón no pare de latir tan ráp—

Amplio los ojos y mi boca cae abierta ante la sorpresa y desconcierto de lo que acabo de notar. Llevo mi mano a mi boca, cubriéndola. Dios... no. Miro a Vega de arribabajo, no creyéndomelo. No. Ésto no debería ser. ¡Ésto no debería de estar pasando!

-¿Y bien, Jade? –No respondo, sólo retrocedo lentamente.

Extiende su mano para tocarme, mas yo la alejo con un fuerte manotazo y me doy la media vuelta, corriendo lo más pronto y rápido posible con tal de alejarme de Vega.

Escucho su voz, llamándome y preguntándome qué es lo que pasa; mas la ignoro y me obligo a seguir corriendo, deseosa de dejar a Vega atrás junto con aquel recién descubrimiento.

Ésto no debería de pasar. Debería encontrar esto incorrecto, enfermizo, estúpido, no como lo hago realmente. Esto es una equivocación... tiene que serlo. No puedo evitar soltar unas cuantas lágrimas de frustración e ira en el trayecto. Y esque... ¿cómo pudo suceder?

¿Cuándo sucedió? ¿Cuándo mi estómago comenzó a dar piruetas? No, no. No parece que haya empezado ahí. Pero si no fue ahí, ¿cuándo fue?

Una vez llego a mi casa me voy directo a mi habitación. Pero esque... yo no... ¿cómo podía?... ¡Ah! Que extraños han sido estos días. Primero Sikowitz nos pone como esposa y esposo, después nos obliga a ir una cita, luego salgo junto con Vega en más citas y 'citas'. Y hasta la pasé bien con ella, admito. ¡Y después! ¡Después...! Vega me dice que... agh. Esto es tonto. Estoy segura de que nada más me siento así por culpa de Vega, porque de no haber sido por su declaración, estaría bien, sin ningún conflicto sobre mis sentimientos.

Pese a eso. Esa palabra es lo que sustituye a la de 'odio', pues me da razones del por qué a todo este desmadre de sentimientos y sensaciones. Pero no quiero aceptarlo, porque... no es real ese sentimiento, no puede ser real.

Simplemente, se mescló de mala manera. Quizás es sólo un ligero cariño y aprecio hacia Vega. Y se mescló con otro sentimiento y... y no.

Lanzo la almohada con fuerza, dándole a una lampara y tirándola, pero para mi suerte, no se rompe. Pero esque yo no siento éso.

Yo no amo a Tori Vega... esto es un error.


Bien ya, no me quedé conforme con este capítulo debo decir, pero bien, ya veré como lo repongo :/.

P.D: ¿"Complacencia" siquiera es palabra? Chavo... no tengo idea xD, pero quedaba y me daba flojera buscarme otra palabra :3.

Y como verás, en este capítulo fuí más lengua de taco que salsa... mis disculpas, no sé qué pasó, no salió lo que esperé, lo que esperabas. Quién sabe. Pero en fin, como sea. Aún así, espero te haya gustado, y si no... ¡No fue mi culpa! :c ; sí, las ideas me abandonaro...