¡Hola!
Hahaha bueno aquí estoy yo de nuevo con un capítulo nuevo!
Quiero agradecerles a todos los que me dejaron un review :) Agradezco mucho sus comentarios y creanme que me dieron muchos animos! Me alegra que les este gustando y espero que así sea a lo largo de toda la historia xD!
Bueno, sin mas que decir, espero que este capítulo les guste!
Disclaimer: iCarly no es mío, nunca lo será, con el tiempo se llega a superar :)
-iHateYou-
Capítulo 2
=Nos esperan días divertidos...=
–¡Samantha Puckett! – Esta vez sí estaba en muchos problemas. ¡Pero es que no lo había podido evitar! Así era ella, no pensaba en las cosas antes de hacerlas, o tal vez si lo pensaba, pero le daban igual las consecuencias. –¡Diez minutos! ¡Te dejé sola diez minutos! – Tenía bastante tiempo que no veía al director Franklin tan enojado, al parecer esos tipos eran bastante importantes. Volteó un poco para ver al grupo de adultos que estaban en esa misma habitación, completamente cubiertos de harina y con cara de pocos amigos. –¡¿Cómo hiciste esto en solo diez minutos? – También a ella le sorprendía, pero bueno, las grandes ideas llegan de repente ¿no?
–Director Franklin… – Dijo una señora, tratando de sacudirse la harina que tenía en todo su cuerpo, obviamente en vano. –… Supongo que sabe que no importa como lo hizo, en cuanto tiempo lo hizo o si rompió una marca… – Miró a la chica con odio. – …¡Esta niña merece un castigo ejemplar! ¡Debería considerar la expulsión…!
Sam abrió los ojos completamente. ¿Expulsarla? Wow, eso no se lo esperaba. Observó como todos los demás adultos parecían estar completamente de acuerdo. Estaba nerviosa, increíblemente nerviosa. Volteó a ver al chico castaño que tenía al lado. Estaba sonriendo, el tonto ese disfrutaba como estaban a punto de expulsarla… ¡Pues no se iría sola! –¡Pero director Franklin este chico me ayudó! – El director, quien había estado meditándolo unos momentos, volteó a verla.
Sam observó como el niñito ese se ponía completamente blanco y la miraba con furia.
–¿Es cierto eso? – Obviamente se dirigía al chico, quien volteó a ver al director. Sam buscaba cualquier tipo de mentira para el momento en el que el chico lo negará, pero se sorprendió al ver que se encogía de hombros y sonreía. –Entonces… – Dijo el hombre mientras volteaba a ver a los padres de familia. – …será mejor que ambos pidan una disculpa en este mismo momento a cada uno de ellos.
Sam frunció el ceño. Odiaba tener que pedir disculpas, de verdad lo odiaba. –Ahh… – Se quejó como siempre. El director le miró con cara de "hazlo o tomaré su petición de expulsión" así que no tuvo de otra. – Discúlpenme… – Dijo rodando los ojos mientras los señores le miraban con ganas de matarla.
El castaño hizo lo mismo y, una vez que el director Franklin le aseguró a los adultos que los chicos tendrían un castigo ejemplar, uno a uno los padres de familia salieron de la oficina.
–Bien… – Dijo Ted mirando a ambos reprobatoriamente. – …toda esta semana se quedarán en detención hasta tarde… – Sam estaba a punto de replicar, pero el director le interrumpió. –… y no me importa que tengan que hacer un Web show. – Sam se cruzó de brazos y el castaño encarno la ceja. – No me importa si es iCarly o no… –
La habitación estuvo en silencio por unos segundos, hasta que finalmente el director se levantó. –Muy bien, ¿Qué esperan?
–¿A clases? – Preguntó Sam tomando su mochila.
–Por supuesto que no… – Ambos chicos miraron al adulto con duda. – Allá afuera… – Dijo señalando el lugar. – …les darán todo para que limpien el desastre de harina que provocaron, no solo en mi oficina, sino que en la sala de espera. – Los chicos observaron con desgana como la secretaria, aun enharinada, traía algunos artículos de limpieza necesarios para su tarea.
–¿Y las clases? – Sam volteó ver al profesor.
–Claro Sam, como si de verdad te importaran… – Dijo sonriendo y saliendo de su oficina.
Estaba realmente preocupada.
Sabía que lo que había hecho Sam era, como siempre, malo. Pero nunca se había tardado tanto en la oficina del director. No la había visto en toda la mañana y ni siquiera la encontró en el almuerzo. Eso hacía que se preocupara aún mas, Sam nunca, y recalco, nunca... se perdía el almuerzo.
Tal vez el director Franklin ya se había decidido a expulsar a su mejor amiga, aunque no lo creía posible, Sam había hecho cosas peores que las de hoy, o tal vez se había metido en problemas de nuevo.
Abrió su casillero para guardar algunos libros, mientras se preguntaba si su amiga llegaría a la clase de literatura. –¡Sam! – La vio acercándose a ella con cara de pocos amigos, notablemente molesta, con sus ropas llenas de algo que supuso, era harina...
...Y supo que probablemente no habría ensayo de iCarly ese día.
–¿Qué paso? ¡Dónde estabas! – Dijo cerrando su casillero.
–El director Franklin me tuvo un monton de tiempo en la dirección hasta que pudo hablar con mi mamá… – Dijo encogiéndose de hombros.
–Hola chicas… – Freddie observó la cara de Carly, completamente preocupada. – ¿Qué pasa?
–Nada Fredward… – La rubia colocó un trozo de carne en la asadora que se encontraba en su casillero. El chico simplemente puso los ojos en blanco.
–¡Pero no fue tan grave! ¡Ya dijeron que el profesor está bien en el hospital! – Dijo Carly algo alterada, normalmente el director Franklin no se molestaba tanto, Sam había hecho cosas mil veces peores y aún así no mandaba hablar a su mamá.
–Sí, ya se…–Dijo. –…pero se enojó por lo que les hice a los papas que estaban aquí para no se que… – Se encogió de hombros.
–Espera, espera… – Dijo Freddie sorprendido y asustado. – ¿Qué le hiciste al comité de padres de familia?
La chica gruñó sonoramente. –¡No era para ellos, era para la secretaria! – Estaba harta de tantos regaños y preguntas. Había estado horas en la oficina del profesor, además de que había tenido que pedir perdón a cada padre de familia. Era verdaderamente estresante, lo único que ella quería era mostrarle a la vieja esa que a Sam Puckett no se le habla mal. Pero tuvo que entrar con esos señores, que al parecer era papas de algunos compañeros suyos. Además de que soportó lo mal que hablaron de ella esos tipos, estaba a punto de explotar, pero sabía que si seguía y a juzgar por la cara del director Franklin, la expulsarían si hacía algo más.
Por eso se le ocurrió una brillante idea, lo único bueno que había salido de todo, era que gracias a su travesurita (como lo llamo uno de los adultos enojados) también había culpado al niñito ese que la había molestado tanto, así que oficialmente se había vengado de ese empujón en las escaleras. Ahora ambos estaban en detención toda la semana, además de que tuvieron que limpiar todo el desastre. No pudo evitar sonreír, recordaba la cara del castaño cuando ella dijo: "¡El me ayudó!" De verdad no tenía precio.
–¿¡Que le querías hacer a la secretaria! – Sam salió de sus pensamientos al escuchar la voz de su amiga, alterada, como siempre.
La rubia estaba a punto de responder, pero fue interrumpida. –¡Niña! – El trió iCarly volteo para saber quién era la persona que le hablaba a Sam con tanto odio. –¡Puckett! – Carly abrió los ojos sorprendida, mientras que Freddie volteó a ver a Sam curioso y pudo ver como la chica sonreía del lado. Frunció el ceño.
–¿Qué cosa niño? – Sam sonreía abiertamente, estaba completamente segura, a juzgar por el tono y expresión del chico, que estaba allí para reclamarle más de lo que ya le había reclamado con sus miradas, mientras limpiaban la oficina, ante la mirada atenta de la secretaria.
Ahora, gracias a ella, ya se había llevado una larga semana de detención, lo que le parecía raro, es que se había callado y no había dicho al profesor Franklin que era una mentira, solo se dedicaba a matarla con la mirada. –¿Hora de detención? – Carly y Freddie simplemente estaban en silencio.
–¡Muy bien jugado niñita! – Ahora ya ni se notaba molesto, algo que hizo enojar a Sam, ¿ese tipo era bipolar o qué?
–¡Vuélveme a decir niñita! – Además, le seguía diciendo "niñita", odiaba que le dijeran así, tenía unas ganas enormes de golpearlo, pero con tantos problemas ese día, trató de aguantárselas.
Freddie y Carly solo observaban confusos la guerra de palabras y miradas entre esos dos chicos. No sabían ni quién era el, ni porque se molestaba con Sam, ni porque se hablaban de esa manera; todo era verdaderamente confuso. Se limitaban a mirarlos y, cada cinco segundos, se volteaban a ver compartiendo su confusión.
Pero quedaron verdaderamente desconcertados, cuando el castaño se acercó mucho, demasiado, a la rubia. Sam quedó congelada por un momento, eso no se lo esperaba en lo más mínimo, no sabía en qué momento, pero el chico había invadido su espacio personal, mirándole a los ojos.
– Niñita… – Cuando la rubia vio esa risa de "te gane" del idiota ese, hizo lo que el castaño no se esperaba. Le golpeo fuertemente, por segunda vez en el día, en el estómago.
–¡No me digas niñita! – ¿Qué ese tipo no podía entender que nadie le hacía nada a Sam Puckett? ¿Quién creía que era? ¿¡Una típica niña que se queda como babosa cuando un chico se le acerca! – Nos vemos en detención Storari(*)…– La rubia siguió su camino, seguida de sus amigos, ambos tuvieron que saltaran el cuerpo que reposaba en el piso, con las dos manos entralazadas en su estomago.
–¿No deberías ver si está bien? – Como siempre, al menos eso pensó Sam, Carly se preocupó por la salud de las personas que Sam siempre dejaba en el piso.
–Nahh… – Dijo Sam mientras entraba al salón.
El trío iCarly se colocó en sus respectivos lugares, mientras el profesor llegaba para dar su clase.
–Chicas, ¿A qué hora es el ensayo de iCarly? – Freddie sacó de su mochila un libro y un par de plumas. – Estaba pensando en…
–Ahh… si – El chico frunció el ceño al ser interrumpido por Sam. –…yo
–Yo estaba hablando… – Dijo Freddie molesto.
Sam le miró como si tuviera siete cabezas con ocho ojos cada una, creo que es poco decir que estaba sorprendida. – ¿Qué te pasa Frednerd?
– ¡Chicos no empiecen! – Trató de calmarlos.
–¡Que se calme el Frednerd!
–¡Tú me interrumpiste primero!
–¡Ya chic… – Carly guardó silencio, mientras los otros dos se mataban con la mirada. Vio entrar al castaño que, hacía cinco minutos, habían dejado tirado en el suelo. No sabía cómo Sam podía tratarlo de esa manera, ese chico era tan… tan… guapo. Le recordó por un momento a cuando Sam y ella habían contratado al idiota de Cort, solo porque era increíblemente hermoso. Solo que esta vez, Sam parecía odiarle.
Observó como el chico miraba a Sam mientras se acercaba. Volteó y vio que había un lugar vacio justo al lado de Sam, por lo que supuso que allí se sentaría. Al parecer el chico estaba especialmente interesado en su amiga.
Sonrió y vio como el chico pasaba justo al lado de su mejor amiga y, como esta, había dejado la guerra de miradas contra Freddie, para mirarlo con sorna, especialmente orgullosa después de tremendo golpe que se había llevado y de cómo le había dejado tirado en el piso. Su sonrisa se ensancho mil veces más, cuando vio a Freddie frunciendo el ceño y mirando a ambos chicos con furia.
Desde hacía algún tiempo Carly se dio cuenta de que había algo extraño entre sus dos amigos. Algo que, obviamente, no aceptarían tan fácilmente y que ella estaba dispuesta a que pasará. Y ahora, con la llegada de ese chico, tenía que pasar...
...Estos días iban a ser divertidos, sin saberlo, sus dos mejores amigos habían entrado en un triangulo amoroso.
*Storari: Apellido italiano (:
¡¿Y?
¿Que les parecio?
Algo corto xD lo sé, pero espero que les haya gustado :)
Espero no tardarme tanto para el próximo cap, pero la escuela no me deja en paz :S Hace apenas un par de semanas comenzé el ciclo escolar y ya tuve dos examenes :'( Ambos esta semana xD!
No se preocupen, no crean que no habrá Seddie xD! ¡Claro que habrá! :) Simplemente tendrán que esperar un poco, tal vez no tanto, no lo sé... aun estoy acomodando el siguiente capítulo, pero como ya les dije, espero no tardar tanto :)
Saludos!
Dale click en Review si ya quieres que salga iDateSamandFreddie y no puedes dejar de ver el promo con duración de 15 segundos... ¿Acaso soy la única? :) (y si te gustó el cap tambien xD)
