¡¿Qué onda?
¿¡Listos para iDateSamandFreddie :3!
¡Yo estoy más que lista! ¡Ya es mañana!
Hahaha creo que no me tardé tanto en subir el capítulo, pensé que me tardaría mucho más (:
Muchas gracias por todos los reviews, de verdad aprecio cada uno de ellos y saben que cualquier recomendación es bienvenida (:
Bueno, sin nada más que decir, disfruten el capítulo…
Disclamer: iCarly no es mío, es de Dan… y así está bien (a mi no se me ocurrirían tantas cosas)
-iHateYou-
-Capítulo 3-
-En clases…-
Una vez que el profesor entró a la clase, las guerras de miradas, bromas, sonrisas y ceños fruncidos por parte del grupo iCarly y el nuevo alumno tuvieron que ser interrumpidas. La clase estuvo un largo tiempo normal, como siempre. Carly anotaba todo lo que el profesor indicaba, al igual que Freddie; Gibby estaba en su mundo paralelo en el que era el supremo rey del mundo y cada país debía de regalarle cuatro borregos; el resto de los alumnos… bueno, todos sabemos que hay buenos y malos.
¿Y Sam? Sam había estado completamente callada.
A Carly le sorprendía el hecho de que estaba totalmente concentrada haciendo algo en su cuaderno. Primero pensó que estaba haciendo todas las anotaciones de la clase, pero incluso se rió sola (algunos chicos la miraron raro). ¡Sam nunca trabajaba! Bueno, solo cuando su calificación ya estaba en completo riesgo, por lo que supuso hacía alguno de sus dibujos.
La verdad era que Sam dibujaba bastante bien, es su mejor amiga, y sabe que ella tiene muchos talentos más y podría tener excelentes calificaciones.
Claro… si no fuera tan… tan Sam. Pero así era su amiga y así la quería. Tenía su peculiar y algo rebelde forma de ser, pero así es como Sam debía de ser.
Sonrió volteando a ver a la rubia. La chica estaba tan concentrada en su dibujo, que seguramente no se daba cuenta como el chico nuevo le volteaba a ver cada determinado tiempo. Le miraba con algo parecido a una sonrisa en su cara, mas bien una mueca de arrogancia. Había algo en ese chico que de verdad no le gustaba.
Si, era genial el hecho de que llegará, por una razón en general: era obvio que tenía una extraña curiosidad por Sam y eso, seguramente, iba a desatar algunas acciones, comportamientos, tal vez celos…
Pero también no le parecía confiable, no le simpatizaban los chicos como él. Tenía algo raro en la mirada, se notaba que se creía increíblemente superior a todos los demás. Y, suponía, que esa era la razón por la que tenía interés en Sam.
Carly se dio cuenta que desde el momento en el que entró al salón, todas sus compañeras suspiraron y algunos murmullos, como siempre, comenzaron a escucharse. No podía evitar verlo, era un chico atractivo y seguramente esa era la razón por la que se había interesado en Sam. Ella era la única que en vez de suspirar, le había golpeado en el estómago. Un chico como él nunca soportaría que una chica no le voltee a ver. Al menos eso había visto en las películas, en algunas series de televisión y revistas de chicas adolecentes… ¡Obviamente las revistas no mienten!
–¡Carly Shay! – La chica dejó sus pensamientos al escuchar su nombre. Al parecer el profesor llevaba algo de tiempo tratando de llamar su atención y ella ni en cuenta. –¿¡Te interrumpí! – Toda la clase había volteado a verla, la mayoría sorprendidos, Carly Shay nunca ignoraba a un profesor. La susodicha estaba apenada, no le había pasado eso desde hacía bastante tiempo, no le gustaba ser regañada por un profesor.
–Perdón profesor. – Observó su cuaderno como si fuese lo más impresionante del mundo, volteó a ver a Sam y con la mirada le suplicó no matara a su profesor. Esa era otra de las cosas que más le agradaban de su amiga, era eso exactamente, era su amiga. Posiblemente era un poco extrema cuando alguien le molestaba, pero la cuidaba. Se protegían mutuamente, muy a su manera, pero sabía que podía confiar en ella. Seguramente intentaría hacerle algo al profesor, la mandarían a la dirección y el Director Franklin… bueno, tal vez era una buena persona, pero todos tenemos un límite, y mandar al hospital a un profesor en media clase debe de serlo. Agradeció el que su amiga le hiciera caso, aunque se notaba molesta.
–Bueno, como decía. – El profesor suspiró y se dirigió de nuevo a sus alumnos. – Tendrán que hacer un trabajo sobre la literatura realista. Es decir, todo lo que vimos hoy. – Hizo énfasis y volteó a ver a Carly. – Muy bien, el trabajo será en parejas… – Casi de inmediato, se formaron algunas parejas, niñas emocionadas de trabajar juntas. Sam y Carly, obviamente, voltearon a verse, sabiendo que DEBÍAN trabajar juntas. – ¡Silencio! – Los alumnos prestaron atención. – trabajaran en parejas… que yo formaré. – Algunos alumnos estaban decepcionados. – Muy bien empecemos…
–Sam… – La morena habló en voz baja. La rubia volteó a verle. – ¿Qué haces? ¿Qué dibujas? – Se acercó un poco a ella tratando de observar su dibujo.
La rubia tapó su cuaderno. –¡No seas metiche Carly!
–Oh Sam, quiero verlo… – Puso su típica mirada suplicante. – … llevas mucho tiempo haciéndolo y pareces…
–¡Shay! – La susodicha se incorporó de inmediato. – … tu trabajaras con Wendy. – Carly simplemente le sonrió a Wendy mientras se dirigían con el profesor para que les diera su tema.
Sam suspiró. Carly y ella no iban a ser pareja. Eso significaba que iba a tener que amenazar a quien fuera su compañero para que no trabajar en ese estúpido proyecto. Tal vez debía de hacerlo más simple y amenazar al profesor, después recordó que el director Franklin estaba peculiarmente enojado con ella. Así que si mandaba al hospital a otro profesor o el director Franklin se enteraba de que había amenazado al profesor, se metería en aún más problemas.
Suspiró, tal vez le tocaba con Fredward.
Y allí estaba de nuevo…
Últimamente, no sabía porque (o no quería saber) le emocionaba… bueno, no le parecía "tan malo" el pasar tiempo con Freddo.
Sabía que todo el tiempo se la pasaba con él y con Carly; pero ahora estaba particularmente rara al momento en el que solo estaba con él. Parecía emocionarle, y no del tipo de emoción al verlo lastimado (o lastimarlo).
Se reprendió.
¡Por supuesto que no le emocionaba estar cerca de él!
Sam clavó su vista en el chico. ¿Qué rayos le pasaba últimamente?
Todos sabían que ella adoraba molestar a los nerdos (o a cualquier ser humano que no sea Carly) , pero mucho más al tecniñoño. Pero ahora, a veces sentía que lo hacía para llamar su atención…
La rubia sacudió su cabeza y retiró la vista del chico.
¡Debía dejar de pensar tanta estupidez!
Se concentró en su cuaderno y observó su dibujo. ¡¿Tenía que pensar en ello por todos lados?
Debía admitirlo, era buena dibujando…
En su "obra de arte" se podía ver a un oso panda con una sierra eléctrica, cortando los pies de Freddie. En el dibujo, una cámara yacía en el piso, mientras que el chico tenía una cara de puro pánico. Con un color carmín, había dibujado algunos charcos de sangre. Y en el fondo, se había dibujado aplaudiendo con un par de chuletas en la mano.
Sonrió mientras formaba una pequeña bola de papel con su dibujo, volteó a ver al profesor y observó que estaba explicándole algo a un par de chicos. Aventó la bolita de papel y, gracias a su increíble puntería después de años de práctica y al hecho de que lo tenía justo enfrente, el objeto cayó en la banca del castaño. El chico le miró con el ceño fruncido y recogió el papel.
Freddie desdobló el papel que le había aventado el demonio rubio. Como ya había visto muchas veces, Sam dibujaba bastante bien. Pero ese no era el punto, observó el dibujo y frunció el ceño ¿De verdad Sam le odiaba tanto?
Freddie se volteó y le sacó la lengua a Sam. La chica hizo lo mismo pero Freddie no se dio cuenta, hubo algo que de verdad llamó su atención. El idiota ese que Sam había dejado tirado estaba viéndolos a ambos. ¿Qué le pasaba a ese tipo?
Primero, ¿se había atrevido a decirle a Sam "niñita"? Eso era como firmar tu sentencia de muerte, seguramente el chico no lo sabía, pero hablarle así a Sam Puckett era completamente suicida.
Segundo, había intentado propasarse con Sam. Nadie, absolutamente nadie, tenía derecho a meterse en el espacio personal de Samantha Puckett. Y eso debía de quedarle claro al tipo ese (mucho mas después de esa patada) A muchos chicos ya les había quedado claro con un golpe y algunos otros ni siquiera se atrevían a mirar a los ojos a Sam.
Tercero, y más importante, no le gustaba su mirada. Miraba a Sam como si… no sabía cómo explicarlo, pero no le agradaba. La miraba como muchos chicos (idiotas, según su opinión) observaban a la mayoría de las chicas. Como si no tuvieran ningún respeto hacía ellas y fueran solo un simple objeto, como si se hubiera encaprichado con ella.
Simplemente no le gustaba ese chico. Y si se atrevía a hacerle algo a Sam, se encargaría de él.
Se quedó repensando lo que había pasado por su mente. ¿Por qué defendía tanto a Sam? Sonrió mentalmente. Por más que Sam le molestara, le hiciera sufrir tanto psicológicamente como mentalmente, el estaba seguro de que eran amigos y que, si alguien se metía con él, le defendería (no es que lo necesitara, por supuesto que él puede arreglárselas solo) Bueno, al menos eso es lo que él quería creer, de verdad consideraba a Sam como una amiga y el haría cualquier cosa para defenderla.
Arrancó un pedazo de papel de su cuaderno y escribió. Después, fijándose que el profesor no lo viera, lo aventó a la banca de Sam.
"¿Quién es el tipo ese que tanto te ve?"
Sam retiró la mirada del papel y observó la espalda de su enemigo con el ceño fruncido. ¡¿Qué era eso? Si no conociera al castaño, ni supiera que esta perdidamente enamorado de Carly, habría pensado que estaba celoso. Pero, eso era completamente ilógico. Ilógico, tonto, estúpido; pero… le hacía sentir algo raro…¿Felicidad?
"¿Quién?"
Freddie frunció el ceño y la volteó a ver. Con la mirada trató de indicarle al chico que estaba al lado de ella. Obviamente la rubia jugaba con él, por supuesto que sabía de quien hablaba, pero estaba literalmente aburrida. La chica le hizo una seña como si no entendiera y el castaño suspiró, se volteó, escribió y le dejó el papel.
"¡El que está al lado tuyo Puckett!"
La chica sonrió y volteó a ver al susodicho.
Era cierto, desde el inicio de la clase podía sentir la mirada del idiota ese. Comenzaba a desesperarle. ¿Qué no había entendido con ese golpe en el estomago? ¿¡Tenía que enseñarle a las malas! No le gustaba que la estuvieran observando y menos un tipo como ese, no le agradaba en lo más mínimo. Comenzó a escribir.
"Un fan de mamá…"
Freddie frunció el ceño. Nunca había fruncido tanto el ceño en toda su vida.
¡¿Una fan de mamá? ¿¡Una fan de mamá! No sabía porque pero un extraño sentimiento apoderándose de él. No sabía cómo describirlo. Bueno, tal vez si… ahora entendía porque a Sam le agradaba tanto la violencia. Imaginarse a el tipo ese siendo asesinado por un oso panda con una sierra eléctrica era de lo más divertido, pero no le llenaba.
Cerró los ojos tratando de eliminar sus pensamientos. ¿¡Que le pasaba! Sintió la mirada de alguien y, cuando volteó, pudo ver a Carly observándolo. La chica le sonreía, como si supiera algo que él no. ¿Qué rayos les pasaba a todos hoy?
–Muy bien… – Freddie decidió que lo mejor para dejar de pensar tanto era hacerle caso al profesor. – … como no me había dado cuenta de que había un compañero nuevo… –Algunas chicas suspiraron, otros chicos se molestaron, Carly y Gibby estaban demasiado perdidos en sus propios pensamientos y, Sam y Freddie, rodaron los ojos. –…Benson, Puckett y Storari tendrán que trabajar en trió.
Alessandro y Carly sonrieron (aunque de diferente manera), Sam frunció el ceño y Freddie apretó los puños.
No tenía ningún inconveniente en trabajar con Sam, había "trabajado" (bueno, en realidad el había hecho todo el trabajo mientras ella le amenazaba u asaltaba su refrigerador) con la rubia un par de veces, pero de verdad no podía soportar a aquel tipo.
Sabía que Sam no soportaría trabajar con él, después de todo, le odia. Espero pacientemente a que el demonio rubio le golpeará, le gritará al profesor, le taladrará con la mirada o lo que fuera, pero después de unos diez segundos se dio cuenta de que no lo haría. Volteó con el ceño fruncido a ver a Sam y la encontró mirando al tal Storari con completo odio.
Vaya, eso era lo más raro que había pensado.
No sabía exactamente porque, y no quería saber, pero Freddie quería que Sam le mirara con odio a él.
¡Listo!
Una vez más, corto…
Pero de verdad que a veces mi cerebrito no da para más, tomen en cuenta que es viernes, que lo que había empezado no me había gustado y que estuve todo el día pensando en diferentes cosas…
Espero que les haya gustado, no se preocupen… probablemente los viernes sean mis días de publicar capítulos, no lo sé… tal vez antes (El próximo vienes hay puente!) hahaha
Respecto a Alessandro, quiero que sea de esos típicos chicos que consiguen lo que quieren, que sienten que por tener dinero o por ser atractivos pueden tener cualquier cosa en el mundo, ese tipo de gente, en lo personal, me molesta mucho… además creo que es perfecto para la historia…
No tengo más que decir…
R
E
V
I
E
W
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¡SALUDOS!
