Si, lo sé. Soy una mala persona…
Lamento mucho no haber podido subir el capítulo, cuando siempre había dicho que lo haría cada viernes, etc… xD
Pero de verdad tengo una buena excusa… tuve un problema familiar que no me dejó tranquila y que la verdad, sigue sin dejarme tranquila… pero bueno.
Espero que les agrade este capítulo (:
Disclamer: iCarly no es mío… razón por la que mataré a Dan… le confíe el amor de Freddie y Sam… ¿y me deja sufrir de esta manera? Hahaha… ok, que ridícula soy.
-Capítulo 6-
-Locura-
Para ser sincera, Carly no sabía muy bien cuál era su participación en el cuarteto iCarly. No es que se sintiera inútil ni mucho menos, pero estaba completamente segura de que sus tres amigos podrían haber hecho iCarly sin ella.
Freddie era el técnico del show, sin él, esos increíbles efectos nunca serían mostrados. Gibby era el que estaba dispuesto a hacer cualquier cosa, por más peligrosa que fuera, con tal de que el show saliera bien o simplemente divertirse. Sam, ella simplemente era una mente maestra. Le parecía increíble la manera en la que podía inventarse tantas cosas y ser tan ocurrente, casi todas las partes graciosas del show han sido creadas por Sam.
Entonces, ¿Qué hacía ella?
Carly se consideraba una persona graciosa, una persona que, no era la más ocurrente como Sam, pero si tenía un enorme sentido del humor. Además, ella era la cara del programa, eso no quería decir que ella fuera más bonita o mejor que Sam, simplemente ella era una persona carismática y amable, al contrario de su rubia amiga, quien no tenía muchas amistades gracias a su mal carácter.
Pero todo eso podría haber sido reemplazable con cualquier chica que tuviera esas mismas características, así que Carly llegó a la conclusión de que tenía, tal vez, el papel más importante en el cuarteto iCarly…
…ella es la única que puede evitar que Sam mate a sus compañeros a golpes.
Y decía que era la única; porque sabía que la madre de su mejor amiga, incluso en vez de regañarla, la alentaría para que los matara de la manera más cruel posible.
Carly había visto discutir muchas, demasiadas, veces a sus mejores amigos y sabía perfectamente cómo evitar que se callaran o que al menos no se mataran. Sabía que sus mejores amigos le tienen un cariño enorme y, siendo ella una persona muy amable y linda, podía lograr que ambos dejaran de pelear.
Es una habilidad que lleva años de práctica perfeccionar, pero ella ya era toda una maestra.
Por eso mismo y porque conocía mejor a su amiga de lo que ella se conocía, se dio cuenta que tenía diferentes actitudes cuando se peleaba con Alessandro.
Así es.
Cuando Sam pelea con Freddie, parece disfrutarlo muchísimo, como si fuera la única manera en la que se puede comunicar con él.
Cuando Sam pelea con Alessandro, parece querer estar aburrida y hasta cierto punto cansada.
Cuando Sam se pelea con Freddie es como si los demás dejaran de existir y solo estuvieran, el, ella y los gritos por ambas partes.
Cuando Sam se pelea con Alessandro, parece estar buscando cualquier cosa para dejar de pelear.
Cuando Sam pelea con Freddie, puedes ver en sus ojos las enormes ganas que tiene de matarlo. Muchas veces Carly ha temido por la vida de Freddie en un momento así.
Cuando Sam pelea con Alessandro, parece ser que le agradan las actitudes del chico, siendo que a ambos no les interesan mucho las consecuencias.
A su mejor amiga de verdad le molestan y le afectan los comentarios hechos por Freddie. Aunque ella no lo quiera admitir, cuando algo es demasiado hiriente, de verdad le duele, y demasiado.
Cuando Alessandro le habla de alguna manera, a Sam le da igual, como con la mayoría de la gente, lo que piensa.
Y así podría seguir diciendo más y más actitudes, pero llegaría a la misma conclusión. Fuera quien fuera con quien se peleara Sam, no era lo mismo cuando lo hacía con Freddie… y eso era seguro.
–¡Vaya! ¡Hasta que tus amigos se acordaron de que tienen casa! – La castaña prestó atención a su hermano, quien entraba a la sala tranquilamente y con su pijama de patitos.
–Te dije que tenían que hacer un trabajo juntos, están terminando una tarea. – Se levantó para tomar un poco de agua.
–¿Sam? ¿Tarea? Eso no puede existir en la misma oración… – Su hermano se mostraba entre sorprendido y sarcástico.
–Sí, lo sé… estoy segura de que todo lo hará Freddie. – Observó detenidamente a su hermano. – ¿Y tu pijama qué?
–¡Es para dormir!
–Sí, – La chica rodó los ojos. – eso ya lo sabía… ¿No es demasiado temprano como para dormir? ¡Son las ocho y media!
–Si… – Dirigió su mano a uno de los botones de la camisa. Al apretarlo, cada pico de cada pato tejido en su pijama, comenzó a brillar.
Carly rodó los ojos.
–¡Es que ya la quería estrenar! – Comenzó a saltar alegremente. – ¡Me la hizo el primo lejano de calceto, ¡Duckaldo!
–¿Duckaldo? – Era un nombre singular y horrible. – ¿Hace pijamas?
–No… ¡Hace patos que brillan! – Dijo como si fuera lo más razonable del mundo y le mostro su gorra con un pato en la punta, obviamente brillando.
Definitivamente Carly Shay siempre tendrá el hermano más loco, no solo de Seattle, sino que del mundo.
"La literatura realista es una corriente que rompe con el romanticismo… – Freddie Benson se reprendió de nuevo.
El no debía de estar haciendo el trabajo solo mientras los otros dos comían todo lo que podía haber en su refrigerador, especialmente Sam. Llevaban aproximadamente quince minutos en su casa y si no discutían los tres, discutían Sam y el, mientras Alessandro comía; y de esa manera se turnaban hasta que él se hartó, decidió prender su computadora y comenzar con su trabajo.
Nunca se había encontrado con alguien que le peleara a Sam como él a veces, lo hacía. Ver las peleas que muchas veces han tenido, desde fuera, era lo más extraño del mundo. Se preguntó a sí mismo la manera en la que actuaba y si se veía ridículo. Eso probablemente nunca lo sabría, pero si se pudo dar cuenta de muchas cosas.
Era muy diferente la manera en la que se peleaba con Alessandro, a la que se peleaba con él.
Llámenlo loco, pero él lo sabía. Es decir, se peleaban cada cinco minutos todos los días… obviamente sabe cómo es que actúa la chica y cuáles son sus reacciones ante sus comentarios, etc…
Era diferente, completamente diferente.
Llegó a la conclusión de que a Sam no le molestaban más los comentarios de Alessandro, de lo que le molestaban los de él.
Y eso le hizo muy feliz.
Y también le asustó, porque se dio cuenta de que le tomaba demasiada atención a la rubia.
–¡Benson! – El chico reaccionó, había olvidado por completo donde y con quien estaba. Observó a la autora de la voz, el motivo de sus pensamientos, quien le miraba encarnando una ceja. – ¡Deja de babear!
Parpadeó un par de veces, para después fruncir el ceño. – ¿Qué?
La chica le miró con sorna. – ¡Te quedaste mas lelo de lo normal!
Después de sacarle la lengua con odio, observó el apartamento en busca de aquel tipo e implorando a cualquier personaje divino, ya se hubiera marchado.
–¿Qué buscas? – La chica sonrió. – ¡Fredward Benson! ¡No me digas que ya te enamoraste de Storari! – Fingió sorpresa, aunque obviamente aguantaba las ganas de estallar en carcajadas.
Pero, naturalmente, al chico no le causó ninguna gracia. –¡Por favor Puckett! ¡La que está enamorada es otra! – Trató de sonar con la mayor burla posible, pero el enojo y la extraña repulsión que sentía ante esa simple probabilidad no se lo permitieron.
Samantha le miró con sorpresa, midiéndole y notando que no se estaba burlando. Algo que, obviamente, le llamó la atención y le hizo ponerse nerviosa, muy nerviosa.
–Lo sé, lo sé… – Antes de que la susodicha pudiera decir o despegar sus ojos de los de Freddie, Alessandro apareció a escena. Había escuchado toda, o parte de la conversación y se abría paso con su sonrisa arrogante. Así como a Freddie Benson parecía desagradarle la idea, a él parecía, no solo agradarle, sino que hacerle dichosamente feliz.
El chico se acercó a Sam, quien le había escuchado, pero estaba demasiado sumisa en sus pensamientos como para hacer o tener alguna reacción al respecto de su comentario. Tal fue el caso, que solo reaccionó hasta que sintió el brazo de Alessandro rodear su cintura. – ¡Wow! ¡Cálmate! – Dijo tratando de soltar su agarre.
–Ya la escuchaste… – Sin previo aviso y, conscientemente (lo cual sorprendió en sobre manera a Sam), el chico tomó su muñeca, queriendo separarla de Storari. La típica corriente eléctrica se hizo presente, la chica se puso más nerviosa de lo que ya estaba. De verdad odiaba cada vez que sentía eso cuando tenían algún tipo de contacto voluntario (exceptuando cuando le golpeaba, era tanta la adrenalina que sentía en esos momentos, que ni lo notaba).
El demonio rubio no sabía qué rayos le estaba sucediendo a ese mundo o si se encontraba en uno paralelo. Aquel par se la estaban peleando como dos niños se pelean su juguete favorito.
Y ese pensamiento fue el que le sacó de su transe…
¿Cómo un juguete?
¿Cómo un maldito juguete?
¡Claro que no!
¡Samantha Puckett nunca será propiedad de nadie y mucho menos un juguete!
Con toda la fuerza posible, estrelló sus cabezas mientras sonreía como solo ella sabía. Ambos chicos cayeron al suelo adoloridos y murmurando cosas que ni ellos comprendían. –¡No me estén jaloneando! – Gritó a todo pulmón mientras tomaba su chaqueta. – Ya me dio hambre. – Y sin decir nada mas, se fue.
Ni Freddie, ni Alessandro reaccionaron hasta después de unos minutos. Ambos había escuchado su grito, sus palabras y su portazo; pero ninguno de los dos habían podido soportar ese inmenso dolor.
–Todo un reto… – Benson volteó a ver a aquel chico. ¿Reto? De verdad aquel tipo era un idiota, solo le estaba molestando porque era un ¿reto?
–¿Reto? ¿Es lo único que te importa? – Le miró con furia mientras se levantaba.
El chico sonrió del lado. – Tranquilo, no te pienso hacer del lado…será más divertido contigo.
Freddie frunció el ceño, aun sin comprender. ¿Este se sentía en una serie de televisión o qué?
–¡Por favor! – Dijo Storari, sorprendido al no verlo comprender. – Será más divertido si estas allí de celoso molestando y protegiéndola. – A esta última palabra, le hizo un énfasis especial.
–¿De qué hablas? – Nop, seguía sin entender.
El castaño le miró por unos momentos y sonrió. –… ¿Sigues en la etapa en la que no aceptas lo mucho que te gusta? – El chico le miró con la boca abierta, sin poder ni querer responder.
Storari le miró con indiferencia, mientras tomaba su chaqueta y mochila. – Como sea… acaba el trabajo. – Salió del apartamento.
Pero a Freddie que le iba a importar si ya se había salido, si seguía allí, si ya se había preparado un emparedado o si ya se había robado todos los muebles de su casa. Ese tipo estaba loco, completamente loco. ¿Le había dicho que el, Fredward "El ñoño" Benson, quería a Samantha "El demonio rubio" Puckett?
Era una idea absurda, estúpida, rara, demente.
¿El?
¿Enamorado de su amiga-enemiga, la cual le afecta tanto física como mentalmente?
No, esperen. Enamorado no.
Ni siquiera sabía si le gustaba más allá de una amiga. ¿Y ya estaba pensando en cosas así?
El castaño tomó su computadora y siguió trabajando en "su" trabajo de bimestre. A pesar de que le molestaba hacer todo el trabajo solo y no le parecía justo; seguía siendo él, un ñoño que siempre cumplirá con todas sus responsabilidades sin importar nada. Una de las veinte mil razones por la cual nunca podría tener ningún tipo de relación con Sam.
Hasta el se sorprendió por la manera en la que cerró brutalmente su laptop y se agarró el cabello con desesperación.
Oficialmente se le había acabado la paciencia.
Su madre siempre le había dicho que, para poder pensar con claridad y tomar decisiones aceleradas, se debe de analizar todo el problema y llegar a la conclusión sin precipitarse. Sabias y extrañas palabras para una madre que cada vez que lo perdía en el supermercado, llamaba a toda la policía del estado.
Pero dejando del lado lo extraña que era su madre, lo que importaba era que tenía razón. Y eso iba a hacer, iba a analizar todo el problema con lujo de detalle, examinando los secesos y actitudes, hasta llegar a la conclusión más congruente.
Freddie Benson recordaba perfectamente la primera vez que había visto a, su ahora mejor amiga, Samantha Puckett.
Lo primero que había pasado por su mente era que estaba loca y lo segundo fue que era aún más loco que fuera amiga de alguien como Carly Shay; y con ello se refería a que no eran las personas más compatibles y parecidas del mundo.
Durante el desarrollo de su amistad se dio cuenta de que, no solo estaba loca, sino que era una completa demente. Tenía parientes en cada cárcel de cada estado, amaba la comida y podía matar a alguien por ella, además de que era más peligrosa que el gobierno de Estados Unidos con veinte mil bombas atómicas. A decir verdad, hasta ahora, seguía pensando que estaba fuera de sus facultades mentales.
Pero nunca pensó que todas esas cosas le afectarían de verdad, nunca pensó que la locura se pudiera contagiar.
Hasta la llegada de Alessandro Storari no se había dado cuenta de algo muy importante. Sus actitudes con respecto a Sam habían cambiado, su humor era completamente diferente, cada vez que veía a aquel chico alrededor de su rubia amiga un nuevo sentimiento bloqueaba a sus demás sentidos, le comía por dentro, no le agradaba. Nunca, y repito, nunca le había pasado así.
Sorprendentemente el destino decidió que ser amiga de la chica de la cual estaba enamorado no era suficiente, ocultarse de ella para que no le golpeara o no le robara su dinero tampoco lo era. Últimamente el destino pensaba que necesitaba ser algo más, algo que tenía que aterrarlo y cambiar su vida por completo.
Era tan extraño como las cosas pueden cambiar ante el más mínimo cambio, el más mínimo detalle puede dar como resultados mil y un cosas diferentes; en este caso, la llegada de Alessandro Storari y su interés por Sam, había dado como resultado que Freddie se diera cuenta lo mucho que le gustaba Sam.
¿Para qué seguir negándolo?
No tendría ningún sentido.
A Freddie Benson le gustaba Samantha Puckett…
…estaba en serios problemas.
Tin, tin, tin!
Hasta a mí ya me había hartado el que le diera tantas vueltas al asunto Freddie… mmm… xD raro…
Bueno, ¿Qué les puedo decir?
Primero, que prometo tardarme menos de una semana en subir el siguiente capítulo… sino que me sirvan en sopa! (:
Segundo, que les haya gustado el capítulo! (:
Tercero:
R
E
V
I
E
W
THIS CHAPTER!
SI TIENES GANAS DE ADELANTAR EL TIEMPO HASTA QUE LOS CAPÍTULOS VUELVAN A SER SEDDIE PURO… (Y SI TE GUSTÓ EL CAPÍTULO TAMBIÉN) :D
