The Fox of the Six Skills

Por fullme

Y despertó.

Se levantó de su cama y extendió sus extremidades como de costumbre. Posicionó sus pies en el frió suelo de madera, no se inmuto en lo absoluto. Llevó su mano derecha hacia su rostro y limpió las lagañas que se habían acumulado durante su tiempo en cama. Salió lejos de ella y se dirigió hacia el baño. Dejó la puerta abierta, no había necesidad de cerrarla, vivía solo. Inició los procedimientos de limpieza en su cuerpo de todos los días y se lavó el cabello por primera vez en la semana. Seco su cabello y salió del baño con una ligera estela de vapor siguiéndole de cerca. Fue a su guardarropa y se dispuso en sacar su ropa habitual, hasta que se detuvo. Ofreció una ligera hojeada al calendario que estaba pegado en la pared a un costado de su cama. Alejó la mano del color naranja, había recordado que hoy era una ocasión especial.

Tomo el traje que había comprado ayer y se vistió. Abotonó la camisa y subió el cierre del pantalón. Anudó la corbata gracias a las instrucciones de Tenten. Admiró durante unos segundos una chaqueta negra que había conseguido hace unos días, no la había robado, algo de lo cual se enorgullecía. Se la puso y cerró el cierre hasta el cuello ocultando por completo su camisa. Camino hasta llegar a la mesa de la cocina donde tomó las dos Katanas y las amarró a su cintura vendó su pierna derecha para luego dejar el estuche de armas corto punzantes ahí y dejar la bolsa en la parte trasera donde estaría las notas explosivas y alambres de hierro. Los demás materiales se encontraban en la mochila que llevó a su espalda, en ella contenía tanto como suministros alimenticios y armas, además de ropa adicional por si se rompía la suya.

Dio un pequeño suspiro al estar en el umbral de su casa. Sabía que se veía bien ahora, pero probablemente en el momento en que estuvo fuera no volvería a estar tan ordenado. Camino lejos de su puerta con rumbo hacia la academia, después de todo… hoy eran los Exámenes Chunin…


Naruto se encontró con Sakura en el camino hacia los exámenes y comenzaron a tener una conversación, cosa que muy pocas veces ocurría, no desde que ella se había obtenido una pequeña obsesión con cierto vengador Uchiha. Cabe decir que no estaba del todo impresionada por la nueva apariencia del rubio, ya que tanto ella como Sasuke habían observado los cambios que estaba sufriendo (Tanto como los cambios de apariencia y guardarropa).

— Como ha ido tu entrenamiento últimamente Sakura-chan— pregunto despreocupadamente sin apartar la vista del camino. Aun era temprano cosa inusual para los dos que se encontraran al mismo tiempo— Recuerdo haberle pedido entrenamiento para todo el equipo, pero al parecer Kakashi-sensei me lo negó—.

— Lo se, Naruto. Yo también estuve ahí— dijo cabizbaja, estaba tan preocupada de verse bonita que había olvidado completamente el hecho de revisar su instrumentos Ninja, es mas, ni siquiera había tomado en cuenta leer uno de los pergaminos de genjutsu que había conseguido en la biblioteca hace una semana— ¿Cómo te fue a ti?—

— Entonces no pudiste, ¿verdad?— preguntó Naruto con una sonrisa socarrona, provocando que las mejillas de Sakura se sonrojaran en vergüenza e inclinó aun mas su cabeza hacia abajo. El rubio pensó en molestarla un poco más, pero se abstuvo de hacerlo, ya era bastante agradable la conversación como para retomar el estilo antiguo molesto de antes— Bueno, no es como si hubiera entrenado mucho ayer. Pero logré conseguir mas herramientas ninja para el examen, y estas preciosidades— dijo esto ultimo llevando sus manos hacia las dos Katana amarrada en forma de "X" en su cintura. Levantó ligeramente el mango de las dos al mismo tiempo, revelando dos hojas completamente limpias resplandeciendo con el brillo del sol.

La chica de cabello rosado admiró el brillo que emanaba cada uno y se acercó un poco para tocar el mango de esta. Era de madera dura, lo suficiente como para ser utilizada en una Katana normal.

— Son bonitas— susurro absorta la pelirrosa sin apartar la vista de ellas.

— Eso me recuerda— dijo Naruto cerrando las dos espadas, desprendiendo a Sakura del encantamiento por la belleza de las Katana. Cosa que disgusto a la chica, pero se sorprendió suavemente cuando el rubio extrajo de su mochila un botiquín ninja y lo posó frente a sus ojos— Aquí tienes. No soy muy bueno en curar personas, así que te lo doy para que puedas encargarte de nosotros cuando estemos en problemas— dijo felizmente mientras se lo entregaba a la absorta chica.

— G-Gracias, Naruto— dijo ella levemente sonrojada mientras aceptaba el obsequio entre sus manos y lo apretaba con fuerza contra su pecho— "Haré mi mejor esfuerzo para curarlos a ambos"— pensó felizmente, sintiendo un calor emanando de su pecho— ¡Cha! ¡Naruto es tan genial!— su sonrojo solo hizo más que aumentar, cuando su otra personalidad comenzó a gritar y a mover una bandera en el aire con las siglas "Go Naruto".

— Oh, no es nada. Solo quiero que seas parte del equipo— ante esto Sakura bajo su rostro en decepción, por un momento pensó que Naruto se preocupaba por ella— Después de todo, eso somos. Y tu serás una parte esencial del equipo 7— la chica levanto su mirada hacia el rubio, quien le otorgó una enorme sonrisa. El pecho de la chica parecía inundarse suavemente de un calor extraño que pocas veces sentía. No se había dado cuenta, pero sus mejillas se llenaron de sangre.

Después de unos minutos de silencio en los cuales nadie dijo nada, llegaron a la academia, donde estaba esperándolos Sasuke de brazos cruzados apoyado en el umbral de la puerta con el ceño fruncido y su boca inclinada hacia abajo, su expresión habitual con las cual los recibía— Llegan tarde— gruño el pelinegro bajo su aliento. Los miro de arriba hacia abajo, le extraño ligeramente el nuevo atuendo de Naruto, además de los dos "Bo" de madera atados en su cintura. Arqueo una ceja ante esto último.

— Buenos días Sasuke-kun— sonrió amablemente Sakura, guardando el equipo medico en el estuche ninja amarrado a su cintura.

El pelinegro le dio una hojeada rápida de los pies a la cabeza, frunció el entrecejo. Luego, para el asombro de Naruto movió su rostro en otra dirección y se dio media vuelta. Su silueta desapareció cuando entró en la academia. El rubio y la pelirrosa se sorprendieron ligeramente, Naruto solo gruño internamente mientras sus manos se volvían puños. ¡Que insolente! Pensó sorprendido y a la vez furioso.

— B-Bien, será mejor que entremos, Naruto— dijo forzadamente Sakura, aparentando estar bien, cuando en el fondo sentía una pequeña punzada en su corazón. Una pequeña punzada. Internamente se preguntaba. ¿Por qué le dolía ahora y no antes? El la había ignorado toda su vida. ¿Por qué le dolía?— Si no entramos ahora, nos descalificarán— menciono con voz rota, entrando a paso lento por el umbral de la academia ninja.

El rubio la siguió de cerca. Intentó calmarse lo más que pudo. Pero sus puños comenzaron a sangrar cuando sus uñas rasgaban la piel de la palma de su mano. Mantener sus emociones de igual forma que como lo explicaba el pergamino, no era tan fácil como parecía. Dio un bufido, él esperaba, que pudiera enfrentarse contra Sasuke en los Exámenes Chunin.


Sonrió. Oh, esto era delicioso. Después de todo si existía la justicia como recitaba el pergamino. No sabía si era justicia divina o algo, pero ese chico… ¿Como se llamaba? ¿Lee? El debía de conocer una de las técnicas que él estaba aprendiendo, por que su velocidad es casi igual al "Soru", era veloz, pero le faltaba mucho para acercarse si quiera a la técnica en si. Pero eso no era el caso. Si no, que el poderoso y auto-proclamado "invencible" Uchiha, había recibido una gloriosa patada en el trasero. Imaginó que su orgullo ahora debe de estar en los suelos, su expresión de superioridad había bajado considerablemente, tenía el ceño fruncido y apretaba sus puños en ira.

Oh si, esto era delicioso. No necesitó vengarse, no le dio un puñetazo, ni siquiera le dirigió la palabra. Sasuke si mismo había provocado su derrota. Lo único que Naruto lamentaba, era no tener unas palomitas en mano para poder hacer el espectáculo mucho más placentero.

Su sonrisa se amplió como la de un zorro. No podía esperar lo que les deparaba ahora. Si las cosas eran tan divertidas como hace unos momentos, entonces el estaría mas que encantado de repetir los Exámenes Chunin el próximo año. Hasta que su Jounin Sensei apareció. Su sonrisa desapareció y expresó una actitud fría e indiferente. No le dio mucha importancia a lo que dijo, por que su atención estaba dirigida a su compañera de equipo Sakura, siendo el eslabón mas débil del equipo, decidió a recalcar el asunto mencionándole el trabajo en equipo y todo eso. Cuando finalizo el discurso y llegó a la frase "Buena suerte" avanzó a paso lento por las puertas siguiéndole de cerca sus compañeros de equipo. El rubio antes de desaparecer por esas puertas hizo un movimiento de manos que a pesar de no ser algo grosero, dejó a Kakashi pasmado.

No había escuchado nada de lo que les había dicho. Ugh… el equipo estaba perdido.


Al pasar por esas puertas, el Jinchuriki del Kyubi se había dado cuenta de algo… todos los presentes en la sala los estaban mirando. Incomodo. Pensó el, dando una pequeña mirada alrededor de la sala. Mientras investigaba por la zona algunas caras conocidas, se le pasó por la mente la posible respuesta de por que todos los estaban mirando. Una de ellas era por Sasuke. La otra era por que… Sakura tenía el cabello rosado. Eso no era común en muchas chicas. (Razón mas para adivinar el por que Naruto está enamorado de Sakura). Sus pensamientos se vieron interrumpidos por una presencia de cabello rubio que saltó a los hombros del pelinegro y engancho sus brazos alrededor de su cuello.

— ¡Sasuke-kun!— una voz chillona resonó en sus oídos. Luego de reconocer una mata de pelo amarillo opaco dejó escapar un suspiro de alivio. Estuvo a poco de insertarle su dedo derecho en la garganta de su antigua compañera de clases, Ino, Yamanaka Ino. Es una suerte que sus ojos están entrenados para seguir la rapidez del "Soru", en el caso contrario… adiós ex-compañera de aula y hola cárcel. Ino debería estar agradecida— ¡Aha~n! No sabes cuanto deseaba que pudieras estar aquí— la ceja del rubio se contrajo visiblemente— Extrañaba poder abrazarte—.

Naruto gruño suavemente, aun cuando su compañera de equipo saltó al ataque verbal contra la hermosa rubia de ojos azules, peleándose claramente por un hombre. El cual odiaba por supuesto. Utilizó toda su fuerza de voluntad para no saltar y utilizar esa técnica en ellos… pero que tal si… ¡NO! ¡No era correcto! Esas técnicas son para la batalla.

Eso no significaba que no podía utilizar sus puños… Buen punto

— ¿Ustedes también están aquí? Tsk, que problemático— dijo una voz masculina detrás de Ino. El rubio observo con cierta suspicacia como Chouji Akimichi y Shikamaru Nara hicieron acto de presencia, caminaron despreocupadamente hacia ellos. El portador de la habilidad de sombra parecía fastidiado, mientras su compañero de equipo disfrutaba de unas frituras provenientes de una bolsa en sus manos.

— ¡Hola chicos! Me preguntaba cuando aparecerían— menciono Naruto con una pequeña sonrisa elevando su mano dirigiendo la atención hacia el— Apuesto que Ino los obligo a venir, jejeje— rió alegremente.

— ¿Te conozco?— inquirió el Nara enarcando una ceja. Ino y Chouji también le miraron raro. Una gota de sudor corrió por la nuca del Jinchuriki del Kyubi. ¿Era tan extraño que usara ropa diferente del naranja?

Rarísimo, pero el no recibiría esa respuesta dentro de un rato.

— Uh… ¡Soy yo, Naruto!— semi-gritó. Ya sabía que tenía que controlarse para no llamar la atención… bueno, la atención que faltaba, puesto que la mayoría de los participantes de los Examen Chunin los estaban mirando— ¿No me recuerdan?— pregunto confuso mientras apuntaba con fiereza hacia las cicatrices en sus mejillas. No fue extraño ver que el equipo 10 se sorprendiera de sobremanera al darse cuenta que, de hecho, se trataba de Naruto. Las papas en las manos de Chouji cayeron al suelo y la boca de la chica rubia se abrió en desconcierto.

— ¿Na-Naruto?— susurró Shikamaru mirándolo semi-sobresaltado. Decir que los otros equipos que conocían a cierto rubio también se sorprendieron.

— ¿Ese es Naruto? Dios… debo estar en una dimensión paralela o algo así— grito un chico con rasgos animales y una chaqueta con capucha gris. A su lado se encontraba su compañero de equipo que portaba una gabardina celeste opaca y unos anteojos oscuros. Ambos de Konoha— Ósea… ¡Mira esa ropa! ¡¿Y su cabello?— su compañero de equipo asintió ligeramente— ¿Tu qué dices Hinata?—.

Sin embargo, a diferencia de sus compañeros, ella no se encontraba indignada ni confusa por su cambio de vestuario. Al igual que una cierta rubia que se había desprendido del último heredero Uchiha, su rostro estaba arrugado en una mueca de sorpresa… sus labios estaban entreabiertos y sus pómulos estaban teñidos de rosa.

— ¿Na-Naruto-kun?— logró farfullar la chica con su rostro completamente teñido de rosa. El… había cambiado. Su rostro mostraba más madurez y fuerza que antes, su melena dorada caía por su espalda como si se tratase de una bufanda. Vestía unos pantalones negros y una chaqueta negra. Su cabello estaba peinado de tal forma que ocultaba su ojo derecho. Sin embargo antes de que Hinata lograra argumentar algo mas, el rubio le dirigió la mirada, cosa que la congeló en su lugar.

— ¡Ese soy yo!— dijo con una sonrisa amistosa mientras levantaba su mano derecha— ¿Cómo están chicos? ¿Tampoco no me reconocen?— pregunto con una sonrisa forzada, intentó por todos los medios no gritarles que paren el show… no era como si hubiera un gran cambio en el… además de su cabello… pero eso solo era un efecto de jugar con el Semei Kikan, el podía perfectamente volver a la normalidad si quería. Si… eso no iba a suceder, quiero decir, ¡Tenían que mirarlo! Con ese aspecto se veía tan genial, cambiarlo a su forma antigua lo haría parecer un renacuajo otra vez— Oh vamos chicos, ustedes saben que soy yo—.

— ¡Ja! Ahora te crees maestro del henge— carcajeó Kiba, provocando que algunos entre los 9 novatos comenzaran a concordar con él.

Frunció el ceño mientras se cruzaba de brazos y tomaba una posición prepotente— No es una ilusión, cambié mi aspecto con el Semei Kikan como decía el pergamino, ¿Qué hay de malo en todo eso?— aunque lo niegue la forma en que cambio de apariencia se parece a un Henge simple, así que no se molesto en desmentir el comentario del ninja canino.

Después de unos segundos se alejó ligeramente del grupo, lo suficiente como para no tener que estarlos escuchando todo el tiempo, sin saberlo tomó una posición a un costado de una chica de cabello índigo, no fue sino hasta darle una olisqueada al aire cuando se dio cuenta que una chica se encontraba a su lado— Oh, hola Hinata— dijo elevando una de sus palmas en tono amistoso. La chica en cuestión se sonrojó a más no poder y desvió la mirada lejos— ¿Eh? ¿No me quieres hablar?— pregunto haciendo una mueca de esas cuando no entendía nada.

— U-Um… n-no, quiero decir sí, yo… este…— farfulló la heredera Hyuga intentando mantener ordenados sus pensamientos, sin embargo su comentario solo hizo más que aumentar la confusión del rubio, quien inclinó su rostro hacia un lado. Ambos se quedaron en silencio unos momentos provocando que el rubio solo frunciera el ceño más y más, después de una eternidad la chica le dirigió la palabra el Jinchuuriki confuso— U-Uh, um… Na-Naruto-kun— el chico le prestó total atención al darse cuenta que ella le había dirigido la palabra— Ah… este… y-yo. Uh… y-y-yo si t-te creo— tartamudeo penosamente mientras sus mejillas se teñían de rojo

— ¡¿De verdad?— grito emocionado mirándola a través de su único ojo visible.

— S-S-Si— murmuró cabizbaja, llevo sus dedos índices a su pecho y comenzó a presionarlos con nerviosismo. Por primera vez en su vida, Hinata tenía que otorgarse el premio por el record de pasar más tiempo con Naruto sin desmayarse, a este punto ella debería estar en el suelo con su rostro totalmente rojo, bueno, al menos una de las dos cosas había ocurrido.

Comenzaron a tener una conversación pausada y monótona sobre misiones y cosas por el estilo. Bueno, Naruto era el que hablaba y Hinata era la que lo estaba escuchando. Estaban tan sumidos en la conversación que no notaron al nuevo compañero shinobi que comenzó a entregar información sobre él y otros individuos.

No fue hasta que comenzó a hablar sobre su misión en el país de las olas que lo percibió.

Un ligero movimiento captó la atención del rubio. Sus ojos se entrecerraron cuando escuchó el sonido de tres personas movilizándose entre los aspirantes a Chunin.

Olisqueo el aire— Hinata, hazte a un lado— murmuró molesto mientras se ponía en posición.

— ¡Soru!— en ese momento ocurrieron dos cosas. La primera fue que la pequeña Hyuga chillo ante la repentina desaparición del rubio, el cual se desvaneció en una estela de velocidad. La segunda cosa que ocurrió, fue que un chico de cabello purpura salió volando hacia una pared, producto de la patada que había recibido de parte del rubio, el cual había aparecido justo a su lado. Por el rabillo del ojo pudo notar a su compañero no tan sorprendido dirigiéndose hacia el revelando un artefacto unido a su brazo.

Shigan— murmuro fríamente admirando la muesca de dolor del ninja del sonido sabiendo perfectamente que su dedo había llegado hasta tocar la carne del individuo, el guante había sido atravesado tan fácilmente que pareciera que estuviera hecho de cartón. Sin embargo al aplicar esa técnica en metal, se había dejado desprotegido, dándole una abertura a la Kunoichi. Era una lástima que aun no había aprendido "esa" técnica.

A poco de que le incrustaran un senbon en la yugular, la chica se detuvo por arte de magia a pocos centímetros— Kagemane no Jutsu completado con éxito—.

— ¡PARAD DE HACER TANTO ESCANDALO BOLA DE MOCOSOS!— en una enorme explosión de humo apareció un hombre con gabardina negra y un paño en la cabeza con la insignia de la aldea oculta entre las hojas— Soy el encargado de la primera prueba de este examen, mi nombre es Morino Ibiki— todos en la sala se encogieron ante la mera presencia del gran hombre junto a los otros examinadores que estaban detrás de él. El hombre lentamente elevo su mano hasta dirigirla al otro extremo de la sala, con su dedo índice apuntó directamente al chico de la larga melena dorada quien aun no dejaba ir al genin del sonido— ¡Ustedes! Los del sonido y el rubio. No crean que puedan hacer lo que os dé la gana antes del examen. Puedo suspenderlos inmediatamente si quiero— cuando escuchó que se dirigía hacia él, Naruto comenzó en vano a desprender su dedo del artefacto metálico riendo nerviosamente. Viendo que no se iba a desprender solo comenzó a mover su brazo descontroladamente de un lado a otro con tal de sacar su dedo índice, esto provocó unos alaridos de dolor del shinobi de sonido quien lo golpeaba en el brazo para que parase.

— D-Detente idiota, ¡Me duele!— grito cuando el chico puso su pie en el aparato y comenzó a utilizarlo para desprenderse.

— ¿Quieres que te lleven a una enfermería?— inquirió el Jounin del departamento de investigación inclinando una ceja inexistente.

Dosu se detuvo en su lloriqueo para comprender lo que le había dicho el examinador. Eso fue el tiempo suficiente como para que el rubio extrajera su dedo con éxito del brazo del chico, provocando que este gritara de dolor.

— A partir de ahora da comienzo la primera prueba de ascenso a Chunin. Vengan uno por uno para entregar sus formularios y a cambio se les entregará una placa con el numero de su asiento, cuando haya acabado, repartiremos las hojas con el examen— recitó Ibiki mostrando las placas y un Chunin a su costado mostraba las hojas ya mencionadas.

Naruto al final de la fila, con un dedo ensangrentado miraba con la boca abierta y ojos saltones, varias gotas de sudor caían por su rostro y hasta un moco se deslizaba por su nariz— ¡¿E-EXAMEN?—.


Un puto examen. ¡Un maldito y jodido examen! Kakashi-baka ¿Cómo se le pasó por alto a ese idiota irresponsable mencionarles esto? El sabía perfectamente que no le iba bien en estas clases de pruebas.

Todo ese entrenamiento, la fruta, el pergamino, el legado de la justicia pasada… hizo una pequeña muesca de molestia. El hecho de que podía pasar con 8 preguntas correctas no ayudaba en lo absoluto. Durante varios minutos se le pasó por la cabeza la idea de copiar, sin embargo rechazó la idea rápidamente al recordar las palabras del pergamino. Seguir reglas estrictamente y mantener la justicia, aunque había algunas incongruencias en el pergamino, puesto que aparentemente había sido escrito por diferentes personas. Volvió a leer todas las preguntas del examen, con el puro pretexto de identificar algo que ya le habían pasado.

Una revisión más tarde se dejó caer en la mesa.

Estamos jodidos— pensó serenamente mientras miraba al vacio.

Cuando por fin se decidió por intentar copiar el sonido de un objeto puntiagudo llegó a sus oídos. Cerrando los ojos movió su cabeza hacia la izquierda, justo después de su acción un Kunai pasó cerca de su mejilla y se llegó a incrustar en el examen del genin de atrás, el cual se sobresalto al igual que muchos en la sala— ¡¿Q-Que? ¿Cuál es el significado de esto?— inquirió el chico asustado, gotas de sudor corrían por su rostro. El Chunin de la tercera fila lo miró fríamente— Has cometido 5 errores. Estas descalificado. Tus dos compañeros de equipo deben abandonar la habitación también— con eso, el Chunin movió tanto al chico y al resto del equipo fuera del aula. Antes de retirarse de la sala el chico que fue atrapado masculló una maldición, seguido de sus compañeros que comenzaron a culparlo por el fracaso.

Tsk… a este paso van a descalificarnos— murmuró el rubio en la derrota. Sus ojos se abrieron como un pequeño chillido se escucho a su lado. No se molesto en girarse, puesto que si lo hacía lo tomarían como un tramposo y lo descalificarían.

P-P-Puedes mirar m-mis r-respuestas si quieres… Na-Naruto-kun…— susurró la chica de ojos opalinos sentada a su lado.

El único ojo visible del rubio se abrió en sorpresa, luego lo entrecerró. Toda una vida viviendo en la miseria y constante engaño lo volvió precavido. Esos tiempos en ese horrible lugar el cual llamaba hogar. Con gran pesadez ocultó todo odio que lo comenzó a invadir de improvisto al desconfiar de su ex-compañera de clases— ¿Y por qué me dejas ver tu examen?— pregunto seriamente, posicionando sus codos encima de la mesa y sus manos entrelazadas, sosteniendo su mentón— ¿Que ganas con todo esto?— el rubio podía sentir que una parte de él comenzaba a morir por cada palabra que le murmuraba a la chica en ese tono tan frio. Una parte de él comenzó a gritarle sobre lo idiota que era, ya que esa era la misma chica que pensaba que su nueva forma era real.

La chica de cabello índigo se retorció en su puesto al sentir las frías palabras del rubio, que a pesar de no poder verlo a los ojos, lograba ver su boca moviéndose. En su nerviosismo comenzó a juguetear con sus dedos encima de su pecho— E-Eh… e-este… yo… P-Porque…—

El Jinchuuriki inclinó una ceja ante el tartamudeo. Luego su boca se irguió en una mueca.

P-Porque… n-no quiero q-que te rindas tan prono, N-Naruto-kun— el mencionado enarcó una ceja ante los comentarios de la chica, la cual se retorcía ligeramente. Ante su mirada, la chica se sobresaltó y movió sus dedos nerviosamente— C-Como somos n-nueve sería más f-fa-fácil si…— sin embargo su mentira se vino abajo como el chico posicionó su mano en su cabeza.

No tienes por qué preocuparte por mí, Hinata— susurro mientras le daba una pequeña sonrisa. Quitó su mano y se apunto mostrándole una verdadera sonrisa— Una fantástica persona como yo no tiene necesidad de hacer trampas— ante esto, la chica de ojos opalinos chilló y apartó la vista mientras una gran cantidad de sangre se acumulaba entre sus pómulos.

Aunque en el exterior se mostraba como si fuera la persona más genial del mundo, en el interior sin embargo estaba llorando lagrimas de desesperación. Había destruido la única oportunidad de pasar el examen— Estamos jodidos— pensó sombríamente. Ahora tendría que poner todos sus esfuerzos en la decima pregunta. La cual sería entregada en unos 15 minutos.


Tomo una fuerza descomunal mantener al rubio de larga melena en su asiento, el cual tenía un dedo incrustado en el escritorio. Todo ese suspenso para saber que era un engaño, el examen era una mentira. Gruñó. Si no fuera porque la chica a su lado le estaba hablando apaciguadoramente hubiera destrozado el escritorio. Debía mantener la compostura, se dijo, no podía actuar bajo esos instintos, no después de haber estudiado el pergamino. Debía de concentrarse.

Respira hondo y suelta.

— C-Calma, N-Naruto-kun. Es s-solo la p-primera prueba— susurro la Hyuga sonriéndole suavemente, aunque algo forzosa por la actitud del chico que le gustaba. Ella fue la primera en darse cuenta de que el dedo del rubio estaba incrustado en la mesa a causa de la noticia. Es más, Ibiki aun seguía hablando mientras ella le estaba dando algunas palabras de ánimo para tranquilizarlo.

Cosa que no se notaba, ya que Naruto portaba una expresión estoica mientras observaba al Jounin de interrogación.

Un sonido alerto a ambos, quienes dirigieron su mirada hacia la ventana.

El cristal estalló y una bola de tela negra entró a la habitación, provocando el desconcierto y sorpresa en los aspirantes a Chunin. Dos Kunai se incrustaron en el techo y la tela cayó por obra de gravedad, en ella tenía escrito: "La encargada del segundo examen: La asombrosa Mitarashi Anko", dentro de la tela se encontraba una mujer de cabello violeta y ojos color miel, vestía una malla ninja y una falda naranja, encima de su atuendo portaba una gabardina café cubriendo el resto de su cuerpo— ¡No canten victoria mocosos! ¡Soy la encargada de la segunda prueba! ¡Anko Mitarashi! ¡¿Qué están esperando? ¡Síganme!— grito elevando su brazo por los cielos.

— Aun estoy aquí…— le dijo Ibiki mostrándose desde un costado de la tela, provocando que la mujer se sonrojara en la vergüenza.

Se recuperó rápidamente y le otorgó una mirada a los chicos en la habitación— ¿78? ¿Has dejado pasar 26 equipos? ¡Te has ablandado Ibiki!— dijo la mujer de forma despectiva mirándolo con el ceño fruncido.

— Quizás este año hay personas con talento—.

— Bah! Da lo mismo. Me encargaré de que no quede más de la mitad cuando acabe la prueba— dijo ella mirándolos a todos con una sonrisa sádica, esto provoco el estremecimiento de los grupos más débiles.


— Este es el lugar donde se realizará la próxima prueba, el campo de entrenamiento 44, mejor conocido como: "El bosque de la muerte"— dijo la ya autonombrada Anko, la cual les mostraba el dicho campo de arboles gigantes y una cerca metálica que lo rodeaba— Ya descubrirán porqué— sonrió mientras se relamía los labios.

El rubio levantó el rostro para poder ver las hojas de los arboles— Parece un lugar tranquilo— murmuró mientras posaba su antebrazo en uno de los bastones que está amarrado a su cintura.

Sakura lo miró como si le hubiera salido otra cabeza— ¿Estás loco? ¡Este lugar es horripilante! ¿Cómo puede llegar a gustarte semejante porquería?— dijo en voz alta, provocando que la sonrisa en la examinadora se agrandara.

Sin previo aviso, la examinadora lanzó un Kunai a gran velocidad hacia la chica, este pasó por su mejilla abriendo una herida, esta dejó caer un hilo de sangre, la chica de cabellos rosados no tuvo tiempo para reaccionar como la examinadora aparecía detrás y paseó su lengua por la herida. Por alguna extraña razón, sus manos fueron a parar hasta sus diminutos pechos— Las niñas descerebradas como tu son las primeras en morir… me pregunto qué será de ti en este examen— sus ojos se abrieron ante el movimiento del rubio a su lado, quien desenvainó una Katana desde un bastón de madera atado a su cintura y lo dirigió hasta ella.

— El Kunai… te lo devuelvo— siseo una mujer de cabello azabache largo al igual que su lengua, la cual portaba la dicha arma. Ante el asombro de ambos, el rubio estaba apuntando la Katana hacia su garganta y no hacia la examinadora como ella creía. Anko por en cambio tenía otro Kunai en su mano a poco de cortarle la lengua a la mujer— Muchas gracias— dijo sonriente mientras bajaba la guardia— Pero no aparezcas a mis espaldas de esa manera. Si no tuvieras esas intenciones ya te habría matado. Eso va para ti también, genin de la hoja—.

— Es que me emociono cada vez que veo la sangre, me excité cuando el Kunai corto uno de mis cabellos… no pude controlarme— susurro mientras su lengua volvía a su boca, el Kunai había sido tomado por la examinadora hace un rato.

El rubio quien tenía una cobra entre sus pies comenzó a envainar la Katana en la funda y dio una sonrisa nerviosa mientras rascaba su nuca— ¡Lo siento! Esa mujer se movió muy rápido y creí que venía a matarnos. No volverá a suceder— con eso la examinadora dio la orden y la cobra explotó en una nube de humo— Estuvo cerca— pensó acercándose a Sakura y le ayudaba a superar el shock para que utilizara el ungüento del botiquín que le había regalado— Esta prueba se está poniendo interesante—.


-Traducción-

Semei Kikan: (Vuelta a la Vida) Técnica ajena al Rokushiki, pero necesaria para dominar las técnicas. Consiste en el control absoluto de todo el cuerpo, incluso los cabellos

Shigan: (Dedo pistola) Una técnica con la que endurecen tanto el dedo, y lo mueven a tan gran velocidad que logran penetrar la carne humana, como si fuese el impacto de una bala.

Soru: (Afeitar) Una técnica con la que mueven tan rápido las piernas que se desplazan más rápido de lo que puede apreciar el ojo humano.

Kagemane no Jutsu: (Técnica de Posesión de Sombra) Une su sombra a la del oponente inmovilizándole y obligándole a seguirle sus movimientos.


Aclarando.

Repetí la traducción de Semei Kikan porque siento que si ponía solo a Shigan y Soru sería muy poco. También se darán cuenta que le hice un pequeño cambio a Naruto en este fic. Ahora tiene una enorme melena dorada, ¿Por qué? Eso se debe a que Naruto puede cambiar de apariencia si quiere, y se dejo el cabello largo porque es más fácil de controlar. En el enfrentamiento contra Orochimaru se darán cuenta a lo que me refiero.

Terminando con eso, quiero decirles lo mucho que los extrañé. Estuve mucho tiempo afuera y siento que he perdido la antigua chispa, sabía redactar mejor los acontecimientos que ahora… me he acostumbrado a acortar palabras y a no desarrollar situaciones. La poca escritura quizás… Sin embargo he aprendido algo de psicología, no estoy tan perdido después de todo :D

¿Qué les pareció? En el próximo capítulo le doy una introducción a Orochimaru. Ahora que Naruto posee el Rokushiki es hora de que se ponga a patear traseros. No he leído mucho el manga de Naruto, llegue hasta la muerte de Kisame y de ahí en más nada. Lo único que se, es que Kyubi ahora tiene nombre. Me las ingeniaré para hacer que la historia tenga coherencia…

Y eso es todo. Espero que les haya gustado, no olviden dejar comentarios.

Saludos :)